lunes, 3 de septiembre de 2012

La poesía erótica puede ser sublime (Rosario Valcárcel)

CUANDO LOS GLACIARES SE FUNDAN
se abrirán las cataratas del cielo,
las tapias y las conciencias.
Cuando remonten los barrancos, caminaré
sobre las aguas, me anegaré en ti.

Hierve la atmósfera, se apagan
tambores, halo rojo, calor hondo.
Escombros humeantes,
desaparecen nuestras huellas.

Tan insensatos,
que entrelazados por la lujuria,
inoculamos el veneno.

Cuando los glaciares se fundan
se incendiará el corazón del mar,
volverá a reinar la somnolencia.
Viviremos como gotas de agua
ocultos en el vientre de la Tierra


AL FIN ESTRENAMOS LAS SÁBANAS COLOR CARMESÍ.
Era abril. Se desató la ausencia,
rasgó el silencio de mi cama,
los labios de la sábana carmesí.
Acalló mi voluntad, su sollozo.

Igual que a Diana te sorprendí en el baño,
te reías, te mirabas firme y erecto, la carne
efímera nacía como tridente vencedor.

Impúdica, soñé cimas y ríos.
Cuerpos aglomerados se acarician,
se extasían, salpican mi espesura,
crepita el halo de tu fuego incandescente.

Cuánto ansío surcar tu virilidad, juntar
nuestros sentidos.
Tengo miedo de perecer
sin que seas testigo de mi vida.

Los poemas pertenecen al libro Las máscaras de Afrodita (Ediciones Idea), y se puede encontrar en Amazon. Una manera coherente de matrimoniar la poesía erótica con la preocupación existencial caracteriza la obra de esta autora.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Leonard Cohen en grandioso homenaje a García Lorca

Leonard Norman Cohen, poeta, novelista y cantante canadiense, nació el 21 de Septiembre de 1934 en Montreal.

La letra de "TAKE THIS WALTZ" (Toma este vals), es una adaptación del poema "Pequeño vals vienés" de Federico Garcia Lorca, al que Cohen admira; de hecho, su hija se llama Lorca en honor al poeta granadino

http://www.youtube.com/watch?v=PV97_RUbuso

viernes, 31 de agosto de 2012

González Barrera, poeta social e intimista

Manuel González Barrera, (Arucas, 1936), voz combativa pero también intimista, falleció en Arrecife en este deshabitado mes de agosto. Escribió sobre el mar, la conciencia política, el amor y la amistad. Poeta militante de la izquierda, publica “Otra vez el mar” -2003- y recibe en el Gabinete Literario de Las Palmas el homenaje a los escritores que iniciaron su actividad por los años 60.
A lo largo de su vida se refirió a las dos obras que lo marcaron: “El Cantar de los Cantares”, atribuido al rey Salomón, libro integrante de la Biblia, y la obra del  peruano César Vallejo.  Su reconocimiento a este poeta lo llevaría a recorrer distintos lugares con la conferencia: “Vallejo, inventor de realidades”. Una vez en Lanzarote, desarrolla amistad con Félix Hormiga y Gorgonio Martín Muñoz, con quienes fundó la editorial Cíclope. La dedicatoria de su último poemario, “Esto que la luz me dicta ahora” refleja su tristeza ante la muerte de Gorgonio.
En 2009, con apoyo del Ayuntamiento de San Bartolomé, publica su “Guía Turística no Oficial”, crítica al desarrollismo turístico.
En su poema “Se nos acaba de morir un hombre” (1966) se expresaba así:

Se nos acaba de morir un hombre.
es necesario recordar su infancia;
volver a los umbrales de la risa
donde es la muerte tan lejana.
su vida fue sencilla,
como el brotar del trigo la mañana.
(La tristeza afloraba entre sus ojos
presagiando el final de la mirada)

Su honradez, su entrega y su sentido de la amistad se reflejan en este fragmento de su Testimonio Vital: 

Quiero a los míos, verdaderamente míos, 
mis hijos, mis nietos, mi familia, 
Carmen de nuevo, siempre. 
Quiero a los amigos 
como un oloroso pan caliente 
en las tahonas del amanecer, 
Juan, María, Félix, Pedro, Daniel,  Miguel, 
Gorgonio, Gorgonio, 
¿por qué te fuiste despacio sin avisarme? 
¿Por qué te apropiaste del silencio 
y nos dejaste sin palabras, mudos?
 


Ilustración tomada de www.acasajosesaramago.com

jueves, 30 de agosto de 2012

La muerte de Ruth y José en el País de las Chapuzas

Afirman los alemanes que uno de los problemas que tenemos por aquí es el de la irracionalidad de los horarios, así como una baja productividad. Hay un caso simpático que hemos conocido hace tiempo. A un directivo de un banco de por aquí lo llamaron para trabajar en Alemania. Ni corto ni perezoso, observó que allí la gente salía del trabajo a las cinco de la tarde. Entonces él, con su mentalidad carpetovetónica, decidió quedarse cada tarde hasta las ocho. Al cabo de unas cuantas semanas sus jefes lo reprendieron: hemos observado que usted necesita muchas horas para hacer lo que sus compañeros hacen en menos tiempo, por tanto no encaja en nuestra oficina, hemos de prescindir de sus servicios. ¿Tal vez los españolitos tenemos todos mentalidad de funcionario, es decir que hay que estar muchas horas presenciales en la oficina, simplemente para que los jefes vean que estás? Aunque sea como esos concejales o consejeros que se pasan la mañana en internet, recibiendo y enviando mensajitos por el móvil de última generación, o rellenando sudokus.
Claro que todo esto tiene sus matices, pues los funcionarios -todos lo hemos sido alguna vez en nuestra vida- suelen darse su escapadita para el café de las diez, el desayuno de las once, la cervecita de la una. Parece que aquí lo importante es aparentar que se trabaja, aunque se esté pensando en las musarañas. En un país hecho de retales donde lo único que funciona es el fútbol, en un país donde abunda la chapuza, donde la chapuza es el deporte nacional, no ha sido demasiado extraño comprobar la ineficacia de las investigaciones en el caso de los dos niños desaparecidos, presuntamente asesinados por su padre, la Bestia Bretón. El primer y concluyente informe fue redactado por una médica forense con 15 años de experiencia. Ni corta ni perezosa, dictaminó que los restos óseos y los dientes correspondían a ratones, ardillas y conejos en vez de a un niño de dos años y una niña de seis. Ella solita se lo guisó, ella solita se lo comió. Lo más grave es que a nadie se le ocurrió contrastar ese informe con otros expertos. En el clima de desánimo y abatimiento que comparten muchos millones de compatriotas, el caso de los dos niños presuntamente asesinados y su  negligente investigación, añade otra página al desconcierto.

martes, 28 de agosto de 2012

Pirómanos de cada verano

Desde junio estás muy pendiente de las previsiones meteorológicas. A ti, que a fin de cuentas sabes mucho de esto, te complace comprobar que en años cada vez más secos la alerta amarilla pronto se vuelve naranja. Cuando viene la calima sahariana, cuando la humedad baja al 30 por ciento, es el gran momento de coger la camioneta o el coche todo terreno y aprovisionarte bien. Material combustible, garrafas de gasolina, mechas. Puede que seas un experto en extinción de incendios, quién sabe si un agente forestal que han dejado en paro, acaso un bombero profesional o voluntario.
Cada vez hay más gente sin trabajo, víctima de los recortes. Y tú quieres demostrar que falta personal, que haría falta contratar mucha más gente. Además, y esto lo sabes bien: los incendios son casi siempre por la tarde, al atardecer, cuando se extienden las sombras. ¿Y por qué? Porque entonces ya han terminado los turnos de la mañana de los servicios y el movilizar gente para apagar el fuego supone muchas horas extras a las instituciones. Lo tienes claro: sabes que no van a ahorrar ni un céntimo.
Sabes bien que tienes que recorrer kilómetros, de poco vale prender solo un foco. Tienes que prender en varios sitios, para que el efecto sea más determinante. Además, actúas por contagio. Puede que el primer fuego del verano sea en el Pirineo, el segundo en Valencia, el tercero en Tenerife, el cuarto en La Palma, el quinto y más devastador en La Gomera. Sin olvidarnos de que tú o tal vez otros amigos tuyos en pocos días volverán a pegar fuego en los montes de León, otra vez en Tenerife, otra vez en La Palma, otra vez en La Gomera. Dicen los expertos que la piromanía es un trastorno psicológico raro, pero tan raro no debe ser cuando tú sabes muy bien lo que debes hacer. ¡Cómo explicar el gozo que sientes al sembrar las llamas, relajación, placer, intensidad emocional, casi un orgasmo al presenciar cómo crecen, incluso al extinguirlas participando en las brigadas como si tú no hubieses tenido nada que ver con ellas! Nadie te descubre, nadie te delata. Tienes la suerte de vivir en un país donde destruir lo público no importa mucho, penas irrisorias y beneficios penitenciarios. La piromanía es un desorden mental muy raro, dice internet, y los pirómanos nunca van a hospitales psiquiátricos. Así nos va.

lunes, 27 de agosto de 2012

Urgencias de agosto

Una vez al mes Pino cumple su guardia de sábado en Ginecología, la peor noche del mundo, sobre todo en agosto. Claro que el infierno está unos pocos tabiques más allá: la gente de accidentes y peleas. Pero cómo educar a tanta chica descuidada, un horror.
Ella y el doctor Corchero hacen buenas migas. Hasta el punto de que le ha pedido formalmente ser amigos, salir a dar una vuelta, tomar una copa, ir a la discoteca de moda. Pero ella tiene veintisiete y ya no se fía de los hombres separados: teme sus traumas, los trabes de sus parejas rotas, la obsesión enfermiza por sus hijos y el anhelo de protección que suelen mostrar, como si fueran niños desvalidos a los que de pronto hubiese abandonado su mamá.       
Doble guante para las exploraciones vaginales; abundan los picores, los herpes, los hongos y cuantos padecimientos manda la diosa del amor. Con tanto riesgo, cada dos meses se hace la prueba de los anticuerpos mientras sueña con encontrar un hombre que de verdad valga la pena, alguien que le brinde seguridad y garantía de futuro. Un hombre mejor que Norberto –tan pobrediablo con sus complejos y sus dependencias- y que carezca de los prejuicios del doctor Corchero, un asturiano que a veces tiene unos bajones insólitos en un profesional de cuarenta y dos años, con su situación y su carrera, con su jefatura de servicio y sus retribuciones.    En la barahúnda llegan falsas violadas, embarazadas de catorce años con señal de aborto porque alguien lía chapuzas por esos barrios, o una comadre aconseja las siete yerbas milagrosas para bajar la barriga. Hay quienes se presentan sangrando, y quienes lloran por su repentina conciencia. Las relaciones de sábado pueden originar cierto aspaviento, pues el sexo se ha socializado para que todos gocen su trocito de gloria. Se divierten y quieren darle un aire de misterio, a su manera huyen de este mundo insatisfecho. ¿Qué decir de las chicas a las que su pareja, jugando, les introduce toda clase de artilugios en la vagina?       
Pero hoy es un día fácil. Al menos por el momento. Estaba leyendo el cuestionario del periódico: ¿Estás satisfecho-a con tu pareja? Al primer intento había obtenido 84 puntos de un máximo de 190, y por lo tanto se sentía mal. En una segunda tentativa volvió a leer las preguntas, y trató de matizar las respuestas; hizo algunas trampillas y le salieron 92. No tenía arreglo, apenas había soluciones con Norberto.    
La tarde es pálida: un amasijo de nublados sobre la playa, una de esas lloviznas inconsistentes. Y él sin llamar. ¿Dónde estará ese cabecita loca? Detrás de alguna escoba con falda, como si lo viese. Y más siendo semana santa. Dentro de unas horas las caravanas de coches se pondrán en marcha desde los apartamentos del sur. El doctor Corchero anda serio, aunque me ha prometido comer juntos mañana. Eso siempre que no esté cansado, ya veremos.
            Desengáñate, chica. Al hombre no le gusta encontrar abiertas todas las puertas. Si ni siquiera ha de empujar esas resistencias naturales que cabe suponer en una dama, cae en la decepción. Por eso, si no escucho algo consistente, cerraré el saloncito a cal y canto. Este doctor Corchero tiene tres hijos. Y se los quiere quedar él. Qué ingenuo: con lo difícil que debe ser criarlos, compartir sus juegos, entender sus crisis y sobre todo darles carreras. Mira que si se fijara en mí, si me viera como una mujer para acompañarlo en la vida, que está a su altura y puede ser su complemento. En fin, nunca se sabe con estos hombres recién salidos de una ruptura. Cuántas dificultades para ser feliz del todo, pero una mujer que se precie siempre aspira a que la bendigan ante un altar cuajado de flores. Y el Norberto no tiene arreglo. Es como un barco sin timón, va donde lo lleve el viento. ¿Para qué le sirve su licenciatura si no se espabila? Se lo dije en cuanto me enteré: se ha publicado una nueva escala para la administración local. ¿Por qué no te presentas? Pero él nada, no quiere enterarse. Ni siquiera lo hace por mí, y mira que se lo estuve rogando día tras día. Al menos, complace a tu madre. Pero nada, erre que erre, prefiere perder su tiempo detrás de las guiris. Para practicar su alemán, dice. Habráse visto qué frescura. Se ha hecho con los temarios de notarías, de judicatura, registro de la propiedad, abogados del Estado y de fiscalía incluso. Total, será para impresionar. Si no se aclara, nunca me casaré con él; mucho menos voy a ser la madre de sus hijos. Con todos los desastres que veo, ni criaré a los tres niños ni llegaré a quedarme embarazada, adoptaré un tití y le reiré las gracias.

            (Del libro de relatos ¡Mamá, yo quiero un piercing!)

jueves, 2 de agosto de 2012

Nueva York, verano

Desde el avión, parece una maqueta. La ciudad es así: la hemos visto tantas veces en el cine que semeja un decorado. En el JFK a unos cuantos nos retienen los de Inmigración, se les nota quisquillosos pero a la media hora nos dejan en paz. Tras el 11-S EEUU sabe que el enemigo puede estar cerca. El atardecer de un sábado del verano nos ve llegar al Milford, un hotel viejo, incómodo y caro porque está en la 8ª esquina con la 45. Días con altas temperaturas y mucha humedad, buenos para pasear.
Lo latino circula por todas partes, no paras de oír hablar español en ningún momento. En estos días suben y bajan las bolsas y se tiene la impresión de que este capitalismo sin freno, sin regulación, no puede seguir subsistiendo. ¿Todo esto es una simple corrección, un ligero cambio de rumbo que el enfermo necesita para amanecer más lozano dentro de un par de años? La crisis aparte, Nueva York es una de las ciudades más fascinantes, de hecho sigue siendo la capital cultural y económica. La ciudad que nos interesa es la del Metropolitan y el MOMA, el Central Park, la Quinta Avenida, el jazz y el blues, la Estatua de la Libertad y la Ellis Island, fantástica rehabilitación del edificio por donde entraron millones de inmigrantes de toda Europa. Ellis Island recuerda a Auschwitz, con baúles y maletas dándote la bienvenida, pero sabes bien que aquí nació la esperanza y en Polonia los restos de los ajusticiados te ponen los pelos de punta.
El mundo es ancho y ajeno, dijo Ciro Alegría. EEUU es un país lleno de contradicciones; fundado por puritanos británicos, florecen los fanatismos religiosos, se mantiene el intervencionismo. Pese a que han tenido la desgracia de padecer a Bush, ahora con Obama siguen siendo los primeros en capacidad de investigación y en innovación, y todavía vemos algún joven enarbolando una guitarra para interpretar Blowin’ in the wind en Times Square. Llegamos al país en plena orgía preelectoral, pronto todas las televisiones repitirán hasta la saciedad los debates de los candidatos, entrarán llamadas que opinan sobre esto y aquello, se publicarán encuestas pues este noviembre Obama y Ronnie se la jugarán. Manhattan, esa isla que tanto ama Woody Allen, conserva el pavor del 11-S. Obama no ha sido capaz de imponerse a las grandes fuerzas del capital, la crisis de Europa afecta al dólar y 

miércoles, 1 de agosto de 2012

Del más allá y del más acá


En las cenas con amigos siempre tenía que aprovechar algún tema banal de conversación. Debía poner especial cuidado, porque ya dicen los ingleses que de religión y de política nunca se ha de hablar en la mesa. Por eso, procuraba no herir susceptibilidades.
            Pero solía suceder que alguien sacaba el tema de la otra vida y las experiencias paranormales. Esa noche éramos once personas a la mesa, de las que tan sólo conocía a una: Eduardo, el dueño de la casa.
            -Trabajo en el Conservatorio, que como ustedes saben está construido sobre el cementerio del convento franciscano y suceden cosas extrañas –dijo Emilio-.
            -Tengo entendido que en el siglo XVI eran enterrados allí los genoveses que vivían en la ciudad –añadió Eduardo, muy puesto en temas de historia.
            -Creo que sí. Fue un convento importante, sus cultivos pioneros y sus acequias desde lo que fue el río Guiniguada. Pues bien: de noche, cuando nos quedamos ensayando partituras percibimos algo anómalo. Le ha sucedido también a algunos compañeros, ven presencias inauditas. Incluso se abren solas puertas blindadas que no puede mover una simple corriente de aire.
            -¿Hay guardián en el edificio? –preguntó Belén.
            -Hasta el guardián ha tenido ganas de salir pitando.
            Emilio lo fue explicando con mayor detalle. Dijo que alguien desordenaba las partituras, confundía a los otros músicos. Debía ser un espíritu juguetón, concluyó.
            -A mí estos temas me dan miedo –interrumpió Yanely, una dependienta de grandes almacenes.
            -Yo no creo en eso –advirtió Noelia, directora de una sucursal bancaria.
            Intentaron cambiar de tema. Pero Bety tenía curiosidad, una mujer desenfadada y sin prejuicios.
            -En realidad, hay muchas cosas que no conocemos. Incluso dicen que nuestro cerebro no trabaja al cien por cien. Desde la separación vivo con una perrita y a veces me doy cuenta de que se queda parada, atenta a algo que sólo ella ve. Ladra sin motivo, luego se asusta y viene para que yo la proteja.
            -Pues si me lo permiten, añadiré que una noche tres compañeros y yo decidimos hacer algunas experiencias –Emilio volvía a la carga-. Por ver si en realidad hay algo en el edificio. No nos atrevimos a grabar sonidos pero sí nos pusimos a hacer fotografías.
            -¿Y qué sucedió? –Timoty, ATS de un hospital, era de los más curiosos.
            -¿Se cerró sola alguna puerta? –Bety se iba enganchando, casi sin querer.
            -No sólo eso, sino que por el techo de una sala se percibían con toda claridad pisadas.
            -¿No sería el viento?                                         
            -Era una planta baja. No podía ser el viento, porque la secuencia de sonidos sería intermitente y en cambio lo que percibíamos tenía una cadencia regular.
            -¿Y en las fotos se apreciaba algo? –preguntó Norberto, un funcionario público.
            -En la mayoría no aparece nada digno de mención. Pero en cuatro o cinco sí vimos algo raro, un conjunto de bolitas pequeñas, transparentes. Y en una pared parecía dibujarse un rostro.
            -¿No serían los efectos del revelado?
            -No podía tratarse de eso, tomamos precauciones y contrastamos las fotos con expertos –Emilio estaba seguro de sus palabras.
            -No sigan, por favor. O si no esta noche no dormiré –dijo Yanely.
            Entonces pasamos al comedor. Abrimos un par de botellas de tinto de muy buen paladar, degustamos las distintas variedades de tortilla, los langostinos y los ibéricos. Bety había traído delicias de salmón que desaparecieron enseguida. La ensalada tenía de todo, incluso nueces, dátiles, trocitos de manzana y queso Roquefort. Era ya muy tarde, y dos parejas se retiraron alegando que tenían en casa una chica para cuidarles los niños.
            Al rato me quedé solo con el anfitrión: Eduardo, un excelente delineante. Charlamos, se me hacía tarde y me despedí. “Me voy a Tafira”, le dije. “Mañana tengo que madrugar para el aeropuerto.”
            Al bajar en el ascensor alguien rozó mi espalda. Con unos dedos suaves, dulces, tiernos.
            No grité.
            -Tengo miedo, no me dejes solo –masculló.
            -Está bien –le dije-. Subamos.
            Cuando pronuncié esa frase debió quedarse tan sorprendido como yo mismo.

            (Del libro de relatos Los dioses palmeros, Cajacanarias)

domingo, 29 de julio de 2012

¡Qué tiempo tan feliz! (40 años atrás, Vargas Llosa)

Del baúl de los recuerdos surgen cosas sorprendentes. Eran tiempos de fotos en blanco y negro. El 3 de abril de 1972 me incorporé a la redacción de La Provincia, unos meses después debió surgir esta imagen. Vargas Llosa venía a Canarias con cierta frecuencia, sobre todo a Gran Canaria. Eran tiempos de la pequeña editorial Inventarios Provisionales, pequeña pero no tanto porque incluso tuvo distribución fuerte en la Península, gracias a Carlos Barral. Inventarios se incorporó al grupo de Libros de Enlace. Bien: la editorial Inventarios que yo conocí estaba protagonizada por J.J. Armas Marcelo, Isidro Miranda, Justo Jorge Padrón, Santiago Alonso, Víctor Ramírez, Rafael Franquelo… En aquellos tiempos Vargas Llosa todavía hablaba bien de la Revolución Cubana. Ya tenía varias obras maestras a sus espaldas.

sábado, 28 de julio de 2012

Lamento por la Tierra (vídeo con música de Mike Oldfield)

http://www.youtube.com/watch?v=r1McToDhpE8

El perro, la gata y la graja (aventura con animales)

Una de las cosas que más me gustan es ir a casa del abuelo Tito, que vive en las medianías, casi arriba en el puro monte, por donde andan los mirlos, los cernícalos y las grajas. Ya no hay ganado suelto, no todas las huertas se cultivan, la mayoría de los frutales están perdidos porque los viejitos se han ido muriendo y la gente nueva no tiene excesiva afición a coger la guataca. Una casa muy antigua, con humedades y tejas desconchadas, que el abuelo todavía repasa con maña antes de cada invierno. Y la huerta donde siempre ha plantado sus papitas, sus habas, sus verduras. Ya tuvo que vender otras tierras por no poderlas atender, y es que el abuelo se quejaba de que nadie quería quedarse a trabajar en la huerta porque sus tres hijos se habían ido de la isla a esos mundos de fuera. Aunque uno de ellos, mi padre Fabián, volvió al cabo de los años.
Por eso ahora tengo cerca al abuelo que sabe muchas cosas del Estado Guárico, donde plantaba tomates gordos como puños. Luego allá empezaron las revoluciones y los disgustos, y acabó volviendo. “No quiero que me secuestren, pues aunque apenas tengo unos bolívares pueden pedir rescate de cualquiera”, eso decía. Volvió a la isla donde nació, con mucha alegría rescató la casa de los antepasados, arregló tuberías, puso cocina y baño, reparó lo que tenía que reparar, que era mucho. Y dijo que aquí se quedaría hasta el final. Siempre le gustaron los animales. Y un día vio en la huerta una graja pequeña, casi una cría, que no podía volar. Tenía el plumaje negro, muy oscuro, y el pico era amarillo ya que todavía era pequeña. Como llegó hasta allí nadie lo sabe, pero lo cierto es que el animal cayó en buenas manos.
El abuelo le acercaba frutos y gusanos, y ella se iba dejando querer. Poco a poco el abuelo consiguió que cogiera la comida de su propia mano. Y aunque el perro Nino y la gata Lucy protestaban por la intromisión del nuevo inquilino de la huerta lo cierto fue que acabaron aceptándose los tres. Es cosa de prodigio ver a la graja con su pico escarbándole las pulgas al perro y jugando a picotear a la gata. También me llama la atención ver al abuelo contemplando la televisión con el perro y la gata a sus pies y la graja posada en su hombro. Debe ser porque la tele les parece aburrida, tanto el perro como la gata y la graja acaban por dormirse. Ojalá los humanos pudiéramos entendernos tan fácilmente como lo hacen entre sí los animales.

viernes, 27 de julio de 2012

"Memorias de La Palma Edén", de Luis León Barreto

Por Antonio Cabrera Perera

Cada vez que sale un nuevo libro de poesía, me acuerdo de Bernardo González de Bobadilla,  uno de los primeros escritores canarios de nombre conocido, aunque todavía no se ha podido demostrar ni su identidad ni el lugar de su nacimiento.
En el prólogo de su libro Ninfas y Pastores de Henares dice que no se atrevía a sacar a la luz este libro suyo por vergüenza, especialmente en este tiempo que ni tal arte florece ni se estima, ni los ingenios de los hombres discretos se abaten a cosas rastreras como la poesía, ni los gustos están de suerte, que no sea menester ser la cosa más del cielo que de la tierra para que contente.
Corría el año 1637 y todavía estaban de boca en boca de la gente los versos de Garcilaso, de Lope de Vega, de Góngora o de Quevedo.
Siempre se sigue hablado de que la poesía no está de moda y en el siglo XIX se produce una gran eclosión de poetas como el Duque de Rivas, Espronceda o Bécquer, que en una rima espléndida llega a decir:
Podrá no haber poetas pero siempre
habrá poesía.
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida… 
Mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina…
Mientras haya un misterio para el hombre
habrá poesía.
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran…
Mientras haya esperanzas y recuerdos
habrá poesía…
Y en el siglo XX incluso llegamos a tener en Vicente Alexandre un premio Nobel de Literatura por su poesía
Por tanto vemos que la poesía tiene siempre actualidad.
Luis León Barreto, un joven osado y valiente, se atreve a romper los moldes a que nos tiene acostumbrados como gran novelista  y vuelve como en sus primeros años a la poesía.
Él mismo dice:
Nunca fui hábil varón sino extravío pero
colecciono recuerdos de otro tiempo
-de la dicha y el olvido-
y a Ítaca la veo en todas partes.

El libro es un elogio poético muy bello a su isla nativa, La Palma, una tierra a la que poetiza e identifica con la patria de Ulises; Luis León Barreto, como se deduce de la lectura del libro y como puntualiza muy bien Sergio Domínguez,, sabe realizar un ejercicio literario fecundo y cercano, reflexivo y  contextualizado.
El libro está dividido en varios epígrafes (que no capítulos) que titula: I. Orígenes. II. Perdiciones. III. Instantes. IV. Éxodos y V. Despedida.
Personalmente  destacaría del libro varias composiciones, entre ellas:

Nunca fui hábil varón sino extravío, de Orígenes,
A lomos de la Caldera en Tinizara,
vivía el abuelo…
Ya otoño, flores de Pascua…
Brotan en el camino…
Polca de los Enanos…    de Instantes
Cartillas de racionamiento,,,     de Éxodos
y
La historia concluye, todo listo…   de Despedida
 Memorias de La Palma Edén es un canto precioso a la isla, una evocación a los recuerdos que más le han impactado en su vida y la fusión de realidad y mito, en la que su isla y sus recuerdos personales se identifican con uno de los grandes mitos clásicos de la Literatura griega.
Mis mejores deseos y mi enhorabuena a Luis León Barreto por todas las bellas novelas, crónicas y narraciones a que nos tiene ya acostumbrados y por este gran realidad lírica que acaba de ofrecernos como fruto de su entera dedicación a las letras. Un abrazo.

jueves, 26 de julio de 2012

Pensar es subversivo


Por Eduardo Sanguinetti

La indiferencia es feroz. Constituye el partido más activo, sin duda el más poderoso de todos. Permite todas las desviaciones más funestas y sórdidas, como la devenida en la instalación definitiva y concreta del capitalismo como modo de vida de la aldea global, con las derivaciones funestas que derivan como signo y síntoma de un sistema perverso y caduco que ya supo a lo largo de décadas infames pulverizar cualquier proceso de autonomía y progreso en este mundo. Para un sistema, la indiferencia general es una victoria mayor que la adhesión parcial. En verdad, es la indiferencia la que permite la adhesión masiva a ciertos regímenes, las consecuencias son por todos conocidas. Pero ¿qué sucedió para que el mundo se debata nuevamente en esta instancia que tanto le ha cobrado en tiempo y vida a los pueblos?

La indiferencia casi siempre es mayoritaria y desenfrenada. Esta indiferencia, este desentendimiento, esta falta de observación, fueron obtenidos sin duda mediante estrategias sigilosas, obstinadas, que introdujeron lentamente sus caballos de Troya y supieron sustentarse tan bien sobre aquello que propagaban la falta de vigilancia , que fueron y siguen siendo imperceptibles, y por ello tanto más eficaces. Son tan eficaces que los paisajes políticos y económicos pudieron transformarse a la vista (pero no a la conciencia) de todos sin llamar la atención ni, menos aún, despertar inquietud. El nuevo esquema planetario, al pasar inadvertido, pudo invadir y dominar nuestras vidas sin que nadie lo tuviera en cuenta, salvo las potencias económicas que lo instauraron, hoy ya como un Estado de las cosas dentro del marco de la Ley, ya que fue a través del sufragio que se llegó a tal situación.

Cuando intervenimos (o creemos intervenir), todo está instalado desde hace tiempo. Se ha evacuado de antemano el sentido mismo de la protesta. Más que encontrarnos ante un hecho consumado, estamos encerrados en él. Por nuestra pasividad quedamos atrapados en las mallas de una red política que cubre el paisaje planetario en su conjunto. No se trata de determinar el valor positivo o nefasto de la política que condujo a semejante sistema pudo imponerse como dogma sin provocar reacciones y suscitando apenas algunos comentarios escasos y tardíos en el periodismo convertido en empresa mediática al servicio de capitales, con esclavos que lanzan la "noticia", la inteligencia al servicio del poder manipulada por la seudo-oposición simulada y menor, tapando la que en verdad debe ser escuchado por el público que asiste con ingenuidad a un estado de esclavitud perversa y pervertida, que aniquila al individuo en pleno uso de su individualidad y autonomía en posibilidad de pensar.

El único recurso que todavía tenemos es "pensar". Por cierto que no se puede aprender a pensar, que es la cosa mejor repartida, más espontánea y orgánica del mundo. Sin embargo, uno se ve desviado del pensamiento como de ninguna otra cosa. Se puede desaprender a pensar. Todo conspira en ese sentido. Dedicarse a pensar cuando todo se opone a ello requiere audacia y coraje. Embarcarse en ello obliga a ciertos esfuerzos, como olvidarse los epítetos de austero, arduo, inerte, elitista, paralizante e infinitamente aburrido, palabras con que hoy se clasifica al pensamiento por los burócratas de las corporaciones económico-mediáticas y de las corporaciones económicas de producción fuente de pobreza y humillación para los trabajadores que reciben las dádivas de sus patrones siempre dispuestos a la explotación de los mismos. Asimismo, hay que marcar direcciones y separar lo intelectual de lo visceral, el pensamiento de la emoción, si lo logramos, alcanzamos algo parecido a la salvación. Y puede permitirle a cada uno convertirse, para bien o para mal, en habitante de pleno derecho, autónomo, cualquiera que sea su situación. No es casual que se desaliente al que piensa. Porque no hay nada más movilizador que el pensamiento. Lejos de representar una triste abdicación, es la quintaesencia misma de la acción. No existe actividad más subversiva ni temida. Y también más difamada, lo cual no es casual ni carece de importancia: el pensamiento es político. De ahí la lucha insidiosa, y por eso más eficaz, y más intensa en nuestra época, contra el pensamiento. Contra la capacidad de pensar. Pero ello representa, y representará cada vez más, nuestro único recurso.

miércoles, 25 de julio de 2012

Alice Munro, la canadiense que escribe sobre gente corriente

 Los cuentos de Alice Munro, venerable anciana de 81 años, hablan de personas normales que se ven en la necesidad de afrontar la desgracia, la violencia, la vida mediocre y sin aspiraciones. Definida como la Chejov canadiense, aspirante al Nobel, vivió en una granja en una época de depresión económica, experiencia que fue decisiva para sus relatos, por cuanto desde entonces escribe sobre la lucha de gente humilde. Sus cuentos incluidos en Demasiada felicidad (Debolsillo2012) hablan de personas corrientes. Dice al respecto: “la vida de la gente es suficientemente interesante si tú consigues captarla tal cual es, monótona, sencilla, increíble, insondable.” Pero hay pasajes en que el lector se siente golpeado por una escritura aparentemente simple pero engañosa, formidable, extraña, que suele exigir una relectura.

A la autora le gusta deslizar sorpresas, sin estridencias. En una entrevista cuando empezaba a ser conocida contó que era solo un ama de casa que escribía en los ratos que le dejaba libre la crianza de sus tres hijas, y lo hacía en el cuarto de planchar mientras sus niñas dormían la siesta. Se rebeló contra la educación puritana que le dieron y necesitaba tener su propio espacio, como le sucedió a Virginia Woolf. En La vida de las mujeres, su única novela, describe el ambiente de un pueblo y lo hace con melancolía y dulzura. No idealiza la infancia sino que la retrata con la mezquindad que conlleva, su literatura conlleva siempre reflexión moral. Algo parecido sucede en los cuentos incluidos en el libro que comentamos, historias a veces crueles y violentas, y lo hace sin ensañarse en los personajes, como si entendieran que responden a las virtudes y carencias de la condición humana, y por tanto hay que absolverlos. En su relato “Radicales libres” asistimos a un impresionante ajuste de cuentas, una historia memorable escrita de manera memorable. En “Dimensiones”, una mujer va a visitar a la cárcel a su ex marido, que mató a sus tres hijos. En “Juego de niños” vemos la comezón que genera en la conciencia una remota culpa.
También habla de Sofia Kovalevski, una matemática rusa de mediados del XIX, que ejemplifica las dificultades de las mujeres para su realización. Alice Munro, que vive en Clinton, pequeño pueblo de Ontario, tiene habilidad al narrar dramas cotidianos, pequeñas historias sobre pasiones elementales, el azar y la desventura, y lo hace con capacidad fotográfica, descripciones sencillas y exactas, lenguaje común de personajes cotidianos. En su obra tiene protagonismo la naturaleza de su país, sus bosques, sus pequeños pueblos, ese cosmos de veranos verdes y de inviernos de intensas nieves. Recomendable

martes, 24 de julio de 2012

Gallardón se quita el disfraz

Resulta que algunos ingenuos todavía confiábamos en que en España apareciera una derecha moderna, laica, tolerante, como las que existen en Francia, Alemania o Inglaterra. Y resulta que el antes admiradísimo Gallardón, hombre que se suponía era el ala avanzada del Partido Popular, cada vez que abre la boca va y se destapa. Hasta el punto de que sus opiniones van mucho más allá de lo que cabía esperar. ¿En qué cabeza cabe eliminar como uno de los supuestos elementales del aborto el hecho de que el feto presente malformaciones? ¿Es que todos los que aspiran a ser padres están condenados a recibir “lo que manda Dios”, incluso si el niño viene con síndrome de Dawn o le falta una pierna? Por favor, por favor.
El “centrista” Gallardón desenmascara a esa derecha cerril, antediluviana, carpetovetónica, que en siete meses de gobierno ha hecho lo mismo que hacía Zapatero: improvisar recortes, plegarse a los mandatos de la Merkel y de Bruselas, agravando semana a semana la situación de nuestra economía. El ínclito Gallardón -que pensábamos era un hombre culto, pues dentro de su partido es uno de los pocos que lee libros, va al cine, oye música clásica- es un hombre tosco y tan impresentable que si hubiera elecciones anticipadas no nos extrañaría nada que el partido de la díscola y gritona Rosa Díez se llevara un subidón de campeonato. Pues el PSOE ha cerrado mal su crisis, es decir, que no la ha cerrado. Rubalcaba no satisface esperanzas, Carmen Chacón lo haría mejor pero tiene en su contra el hecho de ser mujer y de ser catalana.
Volviendo al ministro de Justicia, hay quien cree que si el aborto se endurece las mujeres tendrán que volver a los abortos clandestinos o a los viajes a Inglaterra. Los jueces más conservadores critican la idea y el colectivo Jueces para la Democracia argumenta que hay un “empeño casi obsesivo por criminalizar una conducta despenalizada y aceptada socialmente. El planteamiento de Gallardón supone un ataque a los derechos de las mujeres y una restricción de las libertades individuales.” No es una prioridad hablar ahora de un tema  resuelto y tan consolidado en la democracia española como el divorcio o el matrimonio de homosexuales. ¿Acaso se trata de desviar la atención sobre los errores del Gobierno y el caos de la economía, con De Guindos y Montoro como plañideras?

lunes, 23 de julio de 2012

Abatido y con gemelos ante Hopper

Esta mañana amanecí de mal humor, estoy hecho polvo. Desde que llegaron los niños, Alicia se convirtió en un ser extraño. Mira que se lo había dicho: si nos separamos, no nos tiremos los trastos, ni me pongas pegas para la custodia compartida ni mucho menos me impidas ver a David y a Daniel. Hagámoslo de mutuo acuerdo, para no duplicar gastos con abogados buscapleitos.
Pero ni por esas. Como si quisiera aumentar mi desazón, esta incertidumbre de saberme deshabitado por fuera y por dentro. ¿Qué harás, Ali, si después de veinte años juntos tú y yo nos hemos vuelto dos extraños incapaces de mirarse a los ojos?
Me sentí tan hundido como cuando contemplé por primera vez los cuadros de Hopper, ese pintor norteamericano que pinta como nadie la soledad y la incomunicación de los humanos. Lo veo en sus mujeres abatidas en una habitación de hotel, en sus escenas urbanas, en sus paisajes casi desolados.
Pensé que lo iba a tener muy mal, y así me vienen las cosas. Creo que el hecho de ser padres ha contribuido decisivamente a esta tensión inaguantable. Se lo dije: a nadie se le ocurre apuntarse en un programa de fertilidad que positivamente iba a traernos por lo menos gemelos, con posibilidades incluso de que fueran trillizos, conozco más de un caso. Y menos se hacen esas cosas cuando se tienen cumplidos los 49.
Creo que ni tú ni yo estábamos preparados.
Ahora mismo me veo dentro de un cuadro de este grandísimo pintor, cuyo realismo sin duda incluye un sentimiento poético, pero también hermetismo, una melancolía casi trágica, una íntima desolación. Incomunicación, estigma de nuestro tiempo cuando a pesar de tanta tecnología seguimos estando distantes, da igual que recibas docenas de mensajes -cientos de WhatsApp en tu Ipod o en tu Blackberry- sigues solo.
Silencio, espacio metafísico, juego con luces frías y cortantes. Y la escena desierta, con solo una o, como mucho, dos figuras. Pero siempre resaltando la imposibilidad de la comunicación, nuestra condena. Como si fuera cierta aquella frase de Jean-Paul Sartre de que “el infierno son los otros.” Como si fuera cierto ese pensamiento de que el infierno está en este mundo.
No volveré al museo Von Thyssen de Madrid, no quiero ver esa mujer en la habitación gélida de un hotel.
¿Por qué no fuimos capaces de comprarnos un perro de raza fina, como hace todo el mundo, en vez de meternos en todo este lío?

sábado, 21 de julio de 2012

Privilegio Urdangarín

La princesa está triste ¿qué tendrá la princesa?, lo diría Rubén Darío. La princesa quizá veranee sola este año en Palma de Mallorca, no debe ser muy interesante que la vean al lado de Iñaki Urdangarín, el presunto. ¿Tiene motivos verdaderos la princesa para su aparente desconsuelo? Las penas con pan son menos. Pues a la princesa La Caixa le paga bastante dinerito pese a la crisis y Telefónica ha renovado el contrato a su marido, que ejerce como delegado de la empresa en EEUU, según ha publicado la prensa nacional.
El duque de Palma, que sigue estando imputado por los delitos de prevaricación y malversación de fondos públicos cuando presidía el Instituto Nóos, seguirá percibiendo una módica cifra como sueldo: un millón y medio de euros de nada, más otros 1,2 millones de euros en especie para que con ellos pague el alquiler de la casa, habría que decir casona, de Washington en la que reside junto a la infanta Cristina y los cuatro hijos de la pareja. El contrato expiraba el 31 de julio pero la compañía, en un gesto de altruismo sin precedentes, decidió prorrogarlo por si las moscas. Parece ser que, con la salvedad, de que si el duque al final se sienta en el banquillo de los acusados, Telefónica podría despedirle o suspenderle de empleo y sueldo. No se alarmen, que no va a ocurrir ninguna desgracia: si Telefónica despide al duque tendrá que darle una módica cantidad como indemnización. Exactamente 4,5 millones de euritos. Entretanto, los ministros de Economía y Hacienda lo admiten ciegamente: si la recaudación impositiva no mejora, si las medidas puestas en marcha no dan resultado, dentro de muy poco no habrá dinero para seguir pagando a los funcionarios.
La situación es claramente insostenible. Como la recaudación siga cuesta abajo, ya no habrá ni para un paquete de papas. Con lo cual estaremos en una situación parecida a la de Grecia, cuna de la filosofía y del pensamiento, madre de Europa. España, que también tuvo su imperio en el que no se ponía el sol, ya ven el camino que lleva. Y atentos todos porque a la Merkel se le ocurrirán nuevos y variopintos recortes, nuevas y variopintas medidas drásticas. Recordemos que los duques de Palma residen en el lujoso barrio Chevy Chase de Washington. ¿Pero de verdad que, con estos datos en la mano, alguien puede creerse que Hacienda somos todos?

viernes, 20 de julio de 2012

Sin perdón para la economía española (Cristina del Río dixit)

¿Por qué será que los partidos políticos solo se nutren de mediocres y trepas? ¿Será porque son un buen cobijo para los que no encuentran otra cosa mejor en la vida? España no puede ser rescatada como Grecia ni como Portugal ni como Irlanda. No hay dinero para hacerlo y no se va a conseguir del agujero a base de recortes, palos y más palos a las clases medias y a los trabajadores. Lo afirma una mujer a la que hay que leer en internet, Cristina del Río Fresen se llama, sangre de aquí y sangre de fuera. Fue Andrés Brito, que sabe mucho de la banca, quien me recomendó leer Scenarios. Estudió en Escoex, lleva una consultoría estratégica de turismo, expone verdades como puños en su blog de economía, en el que perfila escenarios futuros en base a datos reales y tendencias que están a flor de piel.
Quienes creen que a base de palos y sacrificios se saldrá de la crisis se equivocan, los recortes no funcionan, España no va a mejorar. Los paraísos fiscales mueven diez billones de euros mientras Europa se hunde, puede que España arrastre al euro. No se va a salir del lodazal a base de recortes y el paso siguiente es una quiebra total, negociar una quita y empezar de cero. ¿Acaso algún país del mundo mundial puede hacerlo en este comienzo del siglo XXI? Dicen los que saben que septiembre será muy caliente en la calle, y que en octubre los disturbios pueden ser de aúpa. ¿Se va a salir del marasmo perdonando a los ricos que tienen sus fortunas evadidas mientras todos los palos van en la misma dirección, la de los humildes asalariados? Admirable Cristina, componente de una generación que necesita arraigarse, porque no van a dejar que las islas se conviertan en el desierto en el que manipulen a su antojo estos políticos que tenemos, expertos en sinsentidos, doctores en ignorancia, aferrados a sus puestos mientras el Titanic se hunde cada día un poco más.
Me viene a la mente aquella película imprescindible: Sin perdón. Clint Eastwood mira atrás cuando todo está perdido, los pistoleros ya no son lo que eran y al final estallará la violencia sin matices. Pesimista y oscura balada de nuestra economía hecha añicos mientras más de cuatro especuladores se frotarán las manos, como buitres que ya huelen la carroña contemplan un país en el socavón y piensan que de ahí sacarán ganancia

miércoles, 18 de julio de 2012

Pasodobles por una Banda de 154 años

En 1858, la isla era un hervidero de cultura: fue el llamado Siglo de Oro de La Palma, pues contaba con teatro, música, literatura, pintura, imaginería, danzas y bailes, sociedades culturales y económicas, el establecimiento de la primera imprenta, según cuenta María Victoria Hernández, la cronista oficial llanense. Además hubo más de 120 periódicos, fue la isla que registró una mayor floración de publicaciones: satíricas, católicas, anarquistas, gremiales, de intereses generales, según contamos en nuestro libro El Time y la prensa canaria del siglo XIX, publicado por el Cabildo de Gran Canaria y posteriormente por Ediciones Idea. Una isla curiosa: tan rural, con tanto analfabetismo en la época, tan sometida a los caciques, y sin embargo generadora de pensamiento progresista, republicano y liberal. Detrás estaban, no lo olvidemos, las logias masónica de Santa Cruz de La Palma, el recuerdo del esplendor de su puerto, su innovación tecnológica, no en vano fue el primer lugar de Canarias donde hubo luz eléctrica.
En ese contexto nace la Sociedad La Filarmónica de Los Llanos de Aridane, que en 1909 pasó a llamarse Banda Municipal de Música, una de las más antiguas de Canarias y la institución cultural con mayor continuidad en su isla. Cuando yo era niño la Banda ensayaba en la calle Convento, a un tiro de piedra de donde yo vivía, en la calle Cabo. Mi padre, Anastasio León Capote, intentó que yo también me sumara a la banda, pero por entonces no se admitía a chiquillos y por otro lado aquello del solfeo, do, re, mi, fa, sol, si, la, me parecía un soberano latazo. Aparte de que don Domingo González Ferrera, el director, que también daba Matemáticas y Música en la academia de don Pepe Lavers, tenía malas pulgas y no se andaba con boberías.
Pues bien: esta más que centenaria agrupación musical grabó en 2006 un disco de Pasodobles con catorce temas. El disco ha sido un bonito regalo a Rosario Valcárcel por parte de Gonzalo Jaubert, el actual director y responsable de la grabación junto con Isabel Costes. Por aquí desfilan, entre otros, unos cuantos pasodobles de fama taurina como Gallito, El Gato Montés o Suspiros de España, y el disco llega al toque final con el Islas Canarias, otro pasodoble escrito por el levantino José María Tarridas, que la Banda interpreta acompañada de la Escolanía Marino Sicilia que dirigía Gregorio Díaz. La Banda más que centenaria suena francamente bien, parece una banda sinfónica dicen los entendidos. No en vano Jaubert está haciendo una labor encomiable a través de la Academia Municipal de Música y de la propia banda.

martes, 17 de julio de 2012

Cuando algo se quema (los incendios por venganza)

José M. Balbuena

El incendio de una parte de Tenerife nos recuerda, una vez más, que cuando algo se quema, algo tuyo se quema. Aunque parezca un tópico, es cierto que cualquier espacio natural, bosque, río, lago,  mar, o lo que tenga que ver con el medio ambiente, no es patrimonio exclusivo de los habitantes más inmediatos, ni de una isla, ni de una nación, sino que es patrimonio de la humanidad, y, por tanto, es deber de todos mantenerlo y conservarlo.
En cuestiones de incendios forestales habrá que distinguir los que se producen por causas naturales, (por ejemplo, un rayo) o los que se originan por descuidos de los humanos, y lo que es peor, los que son provocados. Hay una frase que asegura que los incendios se evitan en invierno. En parte es verdad, porque es deber de quienes se ocupan de conservar los paisajes y espacios naturales el prevenir los incendios. Y eso se logra con limpieza de matorrales, de ramas caídas, o realizar sacas de árboles, cuando han crecido muy unidos unos a otros, con cortafuegos que aquí prácticamente no existen, con la eliminación de piñas y pinocha en los pinares canarios, que todos sabemos que, en caso de incendio, se convierten en pólvora  que propaga más rápidamente el fuego. Incluso se ven estas pinochas y otros materiales  inflamables en las cunetas de las carreteras uy en muchos vericuetos donde cualquier desaprensivo puede tirar una colilla encendida, y así ha sucedido infinidad de veces.
También se logra con un plan de vigilancia que no puede descuidarse en ningún momento. Tiene que haber más presencia de guardas forestales (y si no los hay, que aumenten su número); tiene que haber más torres de vigilancia que, tanto de día como de noche, controlen lo que pasa  en los montes, en los bosques, o en cualquier espacio natural. Tenemos personas con mucha sensibilidad en temas medioambientales,que se ocupan y preocupan por la naturaleza,  pero también quedan por ahí unos auténticos cafres que actúan como si fuesen la reencarnación de Atila.
Entonces deberán tomarse medidas que conviertan los bosques canarios en zonas restringidas, donde no puede entrar nadie sin que exista un control de su presencia.  Si no se hubiesen tomado esas medidas en el pequeño bosque de los Tiles de Moya, reducto de la laurisilva en Gran Canaria, éste ya no existiría. Allí no se pueden hacer barbacoas, ni acampadas, ni tomar el espacio como una zona recreativa, y menos aún cuando existe tanta gente que no sabe comportarse.
Y por último, habrá que centrar la vigilancia en esas personas desquiciadas o no, pirómanos o no, que destruyen los bosques, que atentan contra la biodiversidad, que convierten en desiertos grandes espacios de nuestras islas o nuestro planeta. Cualquier atentado contra la naturaleza nos afecta a todos. No podemos vivir aislados, como si lo demás no importara. Puede haber determinados intereses en que desaparezca un bosque, como estamos viendo, por ejemplo en la cuenca del Amazonas, o en diversos lugares de España, por eso la justicia debería actuar con más contundencia.
Hace unos pocos años casi desaparece la masa forestal de la isla de Gran Canaria (ya de por si no muy abundante) porque a un señor con muy pocas luces no se le ocurrió otra cosa que provocar un incendio por venganza, según tengo entendido .Y, por supuesto, cuando un bosque desaparece o se quema parte de él, hay que proceder inmediatamente a reponerlo. Los viveros y el personal adecuado, han de estar siempre disponibles para estas contingencias. 

lunes, 16 de julio de 2012

Angel Gustavo, Premio Liberty en Florencia


       Agustín Angel Gustavo Cabrera Múgica (1941), hijo de la escritora grancanaria Josefina Mújica y conocido como Angel Gustavo en el mundillo artístico, ha sido catedrático de dibujo, y es pintor y escultor con larga trayectoria. Su mujer, la cántabra Mariló Alvarez, ha publicado ya su primer libro de poesía, y -como modelo habitual de su obra- queda reflejada en el cuadro recientemente galardonado con el Premio Liberty en Florencia.
      Angel Gustavo ha picoteado en todas las vanguardias, desde el surrealismo al expresionismo, desde el neoimpresionismo y la pintura con mensaje social, también ha hecho retratos y desnudos. Su pintura es de alarde técnico, con mucha elaboración en la perspectiva, con marcos dibujados sobre el propio lienzo y bastante originalidad. Su obra ha registrado distintas etapas a través de su dilatada dedicación, con un par de temas centrales: la pareja humana y la figuración femenina. En una reciente exposición celebrada en el Hotel Neptuno, Bodegones en el aire, cuya sala de arte regenta Mariluz Romero Mur, se apreciaba su pintura limpia y sugerente, una propuesta para adentrarnos en la naturaleza, con plantas de aloe, luminosas frutas y verduras, refrescantes campos de margaritas, y también la recreación de la realidad con añadidos juguetones: un insecto, una serpiente, la evanescencia de burbujas de aire, la dinamicidad de objetos que intentan escaparse del lienzo, en cuyos bordes incorpora vistosos marcos. Atrapa la realidad y le proporciona color, brillo, seducción. Su obra tiene buen dibujo, cromatismo e intensidad, y se exhibió posteriormente en el Real Club Victoria de Las Canteras. Su muestra más reciente fue en la sede del Colegio de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales, en la calle Juan XXIII de la capital grancanaria, y fue presentada por Rosario Valcárcel.
            Este pintor ha realizado exposiciones en España, Bélgica, Chile, Alemania y Argentina. También ha hecho murales para la Mutualidad Laboral, Caja Insular, Hospital Militar, 500 aniversario de la ciudad, Gobierno de Canarias, Museo del Vino de Haro en Logroño, etc. Fue profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Lanzarote, varios institutos, la Escuela Superior de Arquitectura y la Universidad Laboral. Un pintor clásico que se renueva, y que acaba de obtener el Premio Liberty concedido en la ciudad italiana de Florencia, a la cual se desplazó con su esposa, hija y yerno, para recoger el galardón que se ha entregado por primera vez por la Galería Centro Storico de la ciudad italiana.
            Con este motivo se celebró una velada en la casa del pintor, a la que asistieron la pintora Isabel de la Llave, el escritor y pintor Paco Lezcano, la presentadora de Tak Televisión Paz Aguilar, la escritora Rosario Valcárcel, el escultor grancanario residente en La Rioja Félix Reyes, la dibujante Rosa Castellot, la pintora Inés Melado con su esposo Andrés Brito, y el director de Tak Televisión, José Luis López.
             En las fotografías vemos el cuadro premiado, Mi musa, y una imagen del pintor con su esposa, delante del cuadro premiado (tomada de la página web de Tak Televisión)      

viernes, 13 de julio de 2012

El poderoso Neptuno de Melenara

Este coloso trae  una bocanada de aire fresco, lúdico y pagano,  a las costas insulares y en nuestro país es una de las escasas esculturas monumentales integradas en la naturaleza. Un Neptuno a un mismo tiempo bienhechor y atemorizante, fiero y manso, vigilante y juguetón. Como se señala literalmente en el pie del propio dibujo que Arencibia le presentó al alcalde de la ciudad, y con el que intentaba dar forma a su proyecto, nos encontramos ante un Monumento al mar. Neptuno en la punta de Melenara (“el puntón”). Con una mano sostiene el tridente y con la otra invita a entrar en el mar. Cuando la marea sube aparece caminando en el agua.   
El es rotundo y vigoroso durante el día, y de noche cobra un halo misterioso y casi espectral cuando es iluminado. Antes de su instalación los marinos y los residentes del barrio mostraban una cierta desconfianza respecto a su viabilidad; dudaban abiertamente de su solidez frente a los rebosos, y se quejaban de que se pudiese perder el uso del puntón que desde siempre habían hecho los bañistas en sus zambullidas. Estas prevenciones fueron desvaneciéndose desde el día en que Francisco Santiago, el alcalde, y el propio autor, Luis Arencibia, escultor teldense residente en Leganés, Madrid, se acercaron en una zodiac hasta sus pies para retirar la enorme bandera canaria que lo cubría. Las crónicas cuentan que fue una jornada luminosa y vibrante, en la que participó la líder vecinal Encarnación Torres y se escuchó la música tradicional de la escuela taller de folclore del barrio y de la parranda El Volumen. En aquellas horas se había corrido la inquietante voz de que faltaba una autorización esencial, el visto bueno de la autoridad de Costas para permitir el anclaje. Pero más allá del atisbo de polémica, pronto despejado, la inauguración de la estatua fue el número central de las fiestas de la playa, que además acogía el último concierto de la campaña veraniega Súbete a la Ola de la Vida. Desde ese instante el Neptuno fue invadido por decenas de niños y jóvenes que quisieron experimentar la sensación de bañarse junto a él y de trepar por él; pronto la euforia se desbordó de tal manera que hasta tres niños a la vez se ubicaban sobre la cabeza de la escultura, con la subsiguiente preocupación de unos y de otros. Por si fuera poco, el Neptuno se ha erigido como protagonista de celebraciones deportivas. Como se da la circunstancia de que el Atlético de Madrid celebra sus triunfos en las fuentes de la Plaza de Neptuno de la capital de España, la peña atlética grancanaria ha conmemorado también sus éxitos colocándole banderas rojiblancas. En otro acontecimiento deportivo, la travesía realizada por el nadador de fondo David Meca entre las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, el 30 de mayo de 2002, el amplio reportaje que vieron los televidentes de la región concluyó con la imagen del Neptuno, como si de alguna manera la hazaña del catalán hubiese sido bendecida por el señor de los mares. 
Los residentes de la zona se refieren al curioso efecto de sus ojos huecos cuando brillan en la oscuridad de modo fantasmagórico Desde el fondo de los tiempos los humanos siempre han necesitado la ayuda de criaturas poderosas, que les alumbren el camino, les ayuden a despejar el temor a la propia debilidad de su circunstancia temporal, y los guíen en sus tribulaciones amortiguándoles en lo posible el desasosiego de su inevitable camino hacia la muerte y las posibles vidas posteriores. Pues bien: para este litoral grancanario el dios mitológico es ya un ser favorecedor. Su tridente es un signo de valentía y resolución ante la adversidad.
En definitiva, cuando alguien consigue una obra que agita las aguas cotidianas de la pereza y la costumbre, que rompe la línea del horizonte, que sorprende y en cierto modo escandaliza pero acaba siendo asumida por el pueblo, nos hallamos ante un artista eficaz. Esto es lo que sucede con el Neptuno de la playa: en el poco tiempo de su azarosa vida originó un impacto de sorpresa, casi escandalizó a las mentes rutinarias, a las que cualquier novedad produce convulsiones. Pero enseguida ha sido asumido por todos; lo que comenzó siendo un icono particular de la zona ha acabado siendo una de las imágenes representativas del municipio, y está llamada a ser una de las postales más poderosas de la isla. Tal es su poder de convocatoria y su capacidad de sugerencia que ya nadie será capaz de arrancarlo de su pedestal, ni el más estruendoso de los huracanes, ni el oleaje más ansioso. Pues una y otra vez regresará, volverá a posarse sobre las olas y a engrandecerse sobre ellas.
Hasta tal punto ha echado raíces que es casi un faro en el horizonte.
Las incidencias que ha soportado el “Barbudo del Tenedor” desde que fuera colocado el 1 de septiembre de 2001 son ya muchas. Primero fue embadurnado de grasa para que no se subieran a él los niños; muy poco después, en noviembre del mismo 2001, la fuerza del oleaje lo  inclinó de forma preocupante doblando el empeine del pie izquierdo, y siéndole agregado un soporte más sólido a comienzos del año siguiente. En agosto del 2002 se añade un nuevo cartel con la prohibición de subirse para las zambullidas. En diciembre de 2003, tras meses de aparente tranquilidad, rompen la escultura por su muñeca derecha. Las dificultades de manejo de tan colosal pieza han hecho agudizar el ingenio pues ha sido preciso movilizar grúas gigantescas, además de fundidores y soldadores empeñados en restañar las heridas, quienes acaban logrando el propósito de afianzar la pieza. momentos de aturdimiento y desorientación. La ensoñación y la magia han de venir en nuestro auxilio cuando la realidad se nos presenta demasiado árida.
La presencia de este hallazgo de un escultor que se arrojó en manos de sus recuerdos de infancia a casi dos mil kilómetros de su tierra natal ha sido una buena noticia para él mismo y para su colectividad. Porque alguien tenía que atreverse a adentrarse en ese Atlántico que nos ha dotado de una mirada mestiza, ecléctica e integradora. La idea había bullido mucho tiempo en su cabeza y pese a las dificultades técnicas que habría de afrontar él mismo habría de convertirse a fin de cuentas en un explorador de posibilidades, en un curioso dispuesto a examinarlo todo desde la orilla; la diferencia consiste en que al fin se atrevió a poner un pie sobre el agua y echó a andar.
El Neptuno de Melenara es hoy uno de los iconos representativos de Telde.
(De mi libro El Neptuno de Melenara, ayuntamiento de Telde, 2007)