miércoles, 1 de diciembre de 2021

6 poemas de Alfonsina Storni

 


        

              Voy a dormir

  1. Dientes de flores, cofia de rocío,
    manos de hierbas, tú, nodriza fina,
    tenme prestas las sábanas terrosas
    y el edredón de musgos escardados.
    Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
    Ponme una lámpara a la cabecera;
    una constelación; la que te guste;
    todas son buenas; bájala un poquito.
    Déjame sola: oyes romper los brotes...

    te acuna un pie celeste desde arriba
    y un pájaro te traza unos compases
    para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
    si él llama nuevamente por teléfono
    le dices que no insista, que he salido...
  2. Versos a la tristeza de Buenos Aires

    Tristes calles derechas, agrisadas e iguales,
    Por donde asoma, a veces, un pedazo de cielo,
    Sus fachadas oscuras y el asfalto del suelo
    Me apagaron los tibios sueños primaverales.
    Cuánto vagué por ellas, distraída, empapada
    En el vaho grisáceo, lento, que las decora.
    De su monotonía mi alma padece ahora.
    —¡Alfonsina!— No llames. Ya no respondo a nada.
    Si en una de tus casas, Buenos Aires, me muero
    Viendo en días de otoño tu ciclo prisionero
    No me será sorpresa la lápida pesada.
    Que entre tus calles rectas, untadas de su río
    Apagado, brumoso, desolante y sombrío,
    Cuando vagué por ellas, ya estaba yo enterrada.
  3. Hombre pequeñito

    Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
    Suelta a tu canario que quiere volar...
    Yo soy el canario, hombre pequeñito,
    Déjame saltar.
    Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,
    Hombre pequeñito que jaula me das.
    Digo pequeñito porque no me entiendes,
    Ni me entenderás.
    Tampoco te entiendo, pero mientras tanto
    Ábreme la jaula que quiero escapar;
    Hombre pequeñito, te amé media hora,
    No me pidas más.
    Bien pudiera ser
    Pudiera ser que todo lo que en verso he sentido
    No fuera más que aquello que nunca pudo ser,
    No fuera más que algo vedado y reprimido
    De familia en familia, de mujer en mujer.
    Dicen que en los solares de mi gente, medido
    Estaba todo aquello que se debía hacer...
    Dicen que silenciosas las mujeres han sido
    De mi casa materna... Ah, bien pudiera ser...
    A veces a mi madre apuntaron antojos
    De liberarse, pero se le subió a los ojos
    Una honda amargura, y en la sombra lloró.
    Y todo eso mordiente, vencido, mutilado
    Todo eso que se hallaba en su alma encerrado,
    Pienso que sin quererlo lo he libertado yo.
  4. Dolor

    Quisiera esta tarde divina de octubre
    pasear por la orilla lejana del mar;
    que la arena de oro, y las aguas verdes,
    y los cielos puros me vieran pasar.

    Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
    como una romana, para concordar
    con las grandes olas, y las rocas muertas
    y las anchas playas que ciñen el mar.

    Con el paso lento, y los ojos fríos
    y la boca muda, dejarme llevar;
    ver cómo se rompen las olas azules
    contra los granitos y no parpadear;
    ver cómo las aves rapaces se comen
    los peces pequeños y no despertar;
    pensar que pudieran las frágiles barcas
    hundirse en las aguas y no suspirar;
    ver que se adelanta, la garganta al aire,
    el hombre más bello, no desear amar...

    Perder la mirada, distraídamente,
    perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
    y, figura erguida, entre cielo y playa,
    sentirme el olvido perenne del mar.
  5. Tú, que nunca serás

    Sábado fue, y capricho el beso dado,
    capricho de varón, audaz y fino,
    mas fue dulce el capricho masculino
    a este mi corazón, lobezno alado.

    No es que crea, no creo, si inclinado
    sobre mis manos te sentí divino,
    y me embriagué. Comprendo que este vino
    no es para mí, mas juega y rueda el dado.

    Yo soy esa mujer que vive alerta,
    tú el tremendo varón que se despierta
    en un torrente que se ensancha en río,

    y más se encrespa mientras corre y poda.
    Ah, me resisto, más me tiene toda,
    tú, que nunca serás del todo mío.

  6. Queja

  7. Señor, mi queja es ésta,
    Tú me comprenderás;
    De amor me estoy muriendo,
    Pero no puedo amar.

    Persigo lo perfecto
    En mí y en los demás,
    Persigo lo perfecto
    Para poder amar.

    Me consumo en mi fuego,
    ¡Señor, piedad, piedad!
    De amor me estoy muriendo,
    ¡Pero no puedo amar!

  8. (De la página del ministerio de Cultura - Argentina)

martes, 30 de noviembre de 2021

El Gran Destructor no tiene misericordia

 


La bestia interminable no tiene medida, la costra negra, tan ancha y profunda, es una herida que no cura. Viajar a La Palma en estos días es una experiencia complicada, tuvimos la suerte de que el vuelo de ida pudo entrar pero desde entonces el aeropuerto permaneció cerrado días y días, la gente hacinada en los barcos para Los Cristianos, después taxis y si tienes suerte un vuelo desde Tenerife Sur. La ceniza te nubla los ojos, los bramidos del volcán te quitan el sueño, el aire huele mal, de madrugada te espanta la vibración de las paredes y lo peor de todo es la ceniza, toneladas y toneladas de negra ceniza que lo cubre todo. El monstruo parece que se debilita, pero en realidad está listo para expulsar nuevas coladas devastadoras, no tiene fin. Hay momentos en que la isla es un espacio fantasma, nadie por las calles, restaurantes y bares cerrados. La destrucción del valle es terrible ¿cómo se podrá reconstruir? Hay amigos que lo han perdido todo, pero están dispuestos a volver a empezar.

La gente se queja de las múltiples burocracias, las dificultades para mover papeles. Pero también hemos visto gente dispuesta a renacer, a reconstruir, a volver. Hay quienes piensan que la reconstrucción aportará nuevas oportunidades desde el turismo al aprovechamiento de los recursos naturales. Pero también sabemos que la ciudad de Los Llanos de Aridane, la más poblada de la isla, podrá perder 5000 habitantes de golpe. La gente se lamenta de la complicada tramitación para que lleguen las primeras ayudas, el auxilio básico para quienes no tienen euros en el bolsillo para ir a hacer una compra o para tomarse un café.

Nunca se había vivido una crisis tan desfavorable en esta tierra: incendios, pandemia, volcán. Y lo peor es que el drama se mantiene e incluso se incrementa de día en día: más hectáreas ocupadas, nuevas coladas que persisten en su afán de sepultar más viviendas, estanques, huertas, carreteras, hasta el cementerio más de tres mil difuntos y el crematorio. Un infierno cada día más extenso porque no para de salir más lava de las múltiples bocas que se abren. Los palmeros ya perdieron la cuenta de los cientos de millones de metros cúbicos de material. Se acaban los días con más temblores y el magma se desborda. Los expertos dicen que se debilita, pero en realidad se acrecienta. El aeropuerto invalidado durante tantísimos días, con un perjuicio a todos los niveles.  

El volcán al que nadie quiere poner nombre superó al San Antonio de Fuencaliente (año 1677) en duración. Así que hasta solo dos históricos lo han superado, Tigalate (82 días en 1646) y Tehuya (84 días en 1585). En la isla muchos piensan que seguirá activo hasta casi Navidad, y superaría a Tigalate y Tehuya. Sería el mejor regalo que se parase para entonces.

Ahora todo es rápido, la vida funciona como una sucesión de flashes, impactos tan fugaces que nos cuesta mantener el interés en algo concreto. Pero con el volcán la vida es una radiografía que se mantiene fija en la TV Canaria, un servicio impresionante a la comunidad: su despliegue a través de la pequeña pantalla y de la radio mañanera es de gran valor. Las entrevistas con los expertos también aportan algo de luz, aunque sus predicciones no puedan ser tan exactas como nosotros quisiéramos. Este volcán los desconcierta a ellos y a cuantos están cerca de su diabólico poder.

Nada volverá a ser igual que antes. Ni las relaciones personales, ni la cotidianidad, ni el mercado laboral, ni la economía, ni las relaciones personales. La ruina económica y la violencia de género se han multiplicado, igual que la mala salud mental. Tendremos que adaptarnos a la situación y hacerlo rápido. Qué ganas de volver a la normalidad, pero ¿cuál va a ser la normalidad? ¿Y sobre todo cuándo?

(Foto: National Geographic España)

lunes, 22 de noviembre de 2021

La industria del miedo cotiza en Bolsa



Parece que estamos ante la tormenta perfecta: una nueva ola del covid, la falta de suministros que vienen desde China y que generará escasez de muchas cosas, el gran apagón, la inflación, los precios de la cesta de la compra que se disparan, la subida de los combustibles, la subsiguiente devaluación del poder adquisitivo de los salarios, la eficacia de las vacunas que nos hemos puesto para la pandemia, las próximas Navidades con restricciones, el incremento de los suicidios como consecuencia del estado de agitación social… Paralelamente, y como para desmentir tales vaticinios, se incrementan las ventas de viviendas, y las criptomonedas constituyen un gran negocio, aunque por cada bitcoin que se ponga en pie miles de africanos seguirán en la miseria. Para colmo, según J.J. Benítez, en 2027 llegará un meteorito que matará a 1.200 millones de personas, y que hará desaparecer países, entre ellos España y Portugal. No sabemos todavía si Canarias está incluida.

Entre el apocalipsis de ahora y la amenaza de nuevas desgracias, vivimos en el filo de la navaja y los informes son tan malos que dan ganas de mudarse. Nos vamos a infectar todos, pero dicen los psicólogos que el miedo es una emoción que forma parte de nuestra especie. Nuestros antepasados padecieron miedo muchas veces, y por ello hemos llegado hasta aquí: tuvieron que defenderse de las fieras salvajes, del frío, de las tribus rivales. Pues cuando se siente miedo aparece un estado de alerta que hace que estemos más concentrados y seamos más eficaces para enfrentarnos a las circunstancias. Puede decirse que gracias al miedo ha sobrevivido la especie, pues ante él tenemos dos salidas: huir o luchar. Con el miedo el corazón late más rápido, la respiración se acelera, los músculos se tensan y las pupilas se agrandan. Todo ello sirve para hacernos más efectivos y rápidos. En resumen, el miedo es una emoción que sirve para protegernos de las amenazas. Imposible tenerle miedo al miedo, le tenemos miedo a al miedo estamos perdidos porque el apocalipsis nos sorprenderá hablando por el móvil.

La realidad puede ser más fiera de lo que imaginábamos. Dentro de unos días o dentro de unas semanas o unos meses, cuando pare el volcán de La Palma y los damnificados comprueben lo que han perdido, ¿cuál va a ser la reacción de los damnificados al darse cuenta de lo que no pueden evitar la dura realidad? ¿Cuántos psicólogos y psiquiatras harán falta para que toda esa gente recobre la salud mental, para que se acepte a sí misma en las terribles circunstancias?

Los mensajes contradictorios y las medidas restrictivas confusas y cambiantes se han ido repitiendo semana desde el inicio de la pandemia y al cabo de tantos meses conviviendo con el virus, otro virus, el del cansancio y el aburrimiento, ha contagiado a muchos ciudadanos. Es la fatiga pandémica, ese hartazgo que sentimos ante una crisis sanitaria que se alarga en el tiempo y a la que no se le ve fin. Pero ese cansancio no solo provoca depresión, ansiedad o hastío, sino que también genera una enorme  tendencia a desconfiar de todos los mensajes que llegan y a rebelarse contra ellos. Parece insólito que puedan cruzarse tantos vaticinios negativos, pero es lo que hay. Ni siquiera en las películas más catastrofistas se podía adivinar.

La industria del miedo no solo cotiza en Bolsa, sino que está incrementando las ganancias día tras día: se producen vacunas, gel, mascarillas, equipos de protección, máscaras con filtro de partículas, equipos para UCIs, pantallas faciales, etc. Sabemos que se ha invertido mucho en todo esto, y las ganancias serán magníficas.

martes, 16 de noviembre de 2021

El Telde de Luis Arencibia, y Loueila Mint




No me gustan demasiado los honores póstumos, me pareció un tanto extravagante que el ayuntamiento capitalino declarase a Benito Pérez Galdós Hijo Predilecto de la ciudad justo cuando se cumplía cien años de su muerte. Pues bien: Luis Arencibia Betancor fue un escultor, pintor y diseñador urbano nacido en Telde, hijo del también artista José Arencibia, y cultivado en Leganés, ciudad obrera en el sur de Madrid. Luis vivía tan inmerso en su trabajo que no conocía a varios de los artistas canarios que viven en la capital del Estado, y en nuestra etapa de la Casa de Canarias los puse en contacto a unos y a otros. Él visitó nuestro chalecito de Torrelodones, siempre acompañado por el activo y valeroso cronista, Antonio María González Padrón, aquellos fueron encuentros entrañables. Telde recibió un importante legado en obras de arte ejecutadas por Arencibia, y entre ellas el Neptuno de Melenara, verdadero icono del litoral al que le dedicamos un libro que el ayuntamiento teldense publicó en 2007.

Ahora se honra a aquel hombre humilde que hizo tantas cosas, nombrándolo Hijo Predilecto. Bien está lo que acaba bien, y la celebración en la ermita de San Pedro Mártir fue muy concurrida. Él fue un luchador por la estética y por las libertades, y tanto en Leganés como en Telde hizo mucho por mejorar los espacios públicos. El museo de Escultura de Leganés ya lleva su nombre, y hay que visitar el retablo del altar mayor de la Parroquia Matriz de San Agustín en Vegueta, numerosas obras en su ciudad natal, y el busto de Fernando León y Castillo en el Senado. Además publicó dos libros de cuentos e ilustró los poemarios Locos (Leopoldo María Panero, 1992) y Manual de oscuridades (Luis Alberto de Cuenca, 2012). Recuerdo la agitada presentación de Locos, en la Casa Museo León y Castillo de Telde, cuando resistí las interrupciones de Panero y me felicitaron por ello.

Si hay un espacio en el cual nos da la impresión de que no se ha realizado la transición democrática es el mundo jurídico. Un aparato poco eficiente en el cual las decisiones atropellan el mínimo sentido común, que, como se suele decir, muchas veces es el menos común de los sentidos. Nos sorprenden los ilustres togados con decisiones insólitas.

               Loueila Mint El Mamy, nacida en el Sáhara español, que vive fuera de allí desde los 8 años, licenciada en Derecho por La Laguna y que ejerce en los tribunales desde su inicio profesional, ha recibido la negativa gubernamental para obtener la nacionalidad “por falta de arraigo.” Lleva 21 años en España, pagando impuestos, siendo abogada, y luchando por la asistencia jurídica a los inmigrantes. Ha dado a conocer su caso, con los argumentos que la Abogacía del Estado aduce ante la Audiencia Nacional para oponerse al recurso con el que impugna que se le deniegue el pasaporte. Sostienen los letrados del Estado que la abogada canaria no ha acreditado "suficiente grado de integración en la sociedad española", lo que, detallan, significa "participar activamente en la sociedad española desarrollando una actividad social de convivencia". Y añaden: "Tampoco acredita observar una buena conducta cívica, que no es lo mismo que, negativamente, la ausencia de mala conducta cívica". La pregunta es simple: ¿Quién impide que le den la nacionalidad a esta mujer: el consulado de Marruecos, los intereses creados, la pervivencia de un sustrato de intolerancia en nuestra legislación o el olvido de nuestros deberes hacia el Sáhara? ¿Cómo se atreven a decir que su actividad profesional supone una “mala conducta cívica”? Una suma de disparates.

jueves, 11 de noviembre de 2021

3 poemas de Cristina Peri Rossi

 


 POEMA SIGUIENTE

La pasión 

Salimos del amor
como de una catástrofe aérea
Habíamos perdido la ropa
los papeles
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo
¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?
Por los muebles
por la casa
despojos rotos:
vasos fotos libros deshojados
Éramos los sobrevivientes
de un derrumbe
de un volcán
de las aguas arrebatadas
Y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.


Erótica

Tu placer es lento y duro
viene de lejos
                     retumba en las entrañas
como las sordas
sacudidas de un volcán
dormido hace siglos bajo la tierra
y sonámbulo todavía

Como las lentas evoluciones de una esfera
en perpetuo e imperceptible movimiento
                     Ruge al despertar
despide espuma
arranca a los animales de sus cuevas
arrastra un lodo antiguo
y sacude las raíces

Tu placer
lentamente asciende
envuelto en el vaho del magma primigenio
y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo
y muge la garganta de un terrón
extraído del fondo 
como una piedra.

                     Tu placer, animal escaso.


Afrodita

Y está triste
como una silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
          Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano

            Como una silla ya vacía.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Poemas de Julio Cortázar para Cristina Peri Rossi, Premio Cervantes 2021

 


Cinco poemas para Cris

I

Ya mucho más allá del mezzo
«camin di nostra vita»
existe un territorio del amor
un laberinto más mental que mítico
donde es posible ser
lentamente dichoso
sin el hilo de Ariadna delirante
si espumas ni sábanas ni muslos.

Todo se cumple en un reflejo de crepúsculo
tu pelo tu perfume tu saliva.
Y allí del otro lado te poseo
mientras tú juegas con tu amiga
los juegos de la noche.

II

En realidad poco me importa
que tus senos se duerman
en la azul simetría de otros senos.
Yo los hubiera hollado
con la cosquilla de mi roce
y te hubieras reído justamente
cuando lo necesario y esperable
era que sollozaras.

III

Sé muy bien lo que ganas
cuando te pierdes en el goce.
Porque es exactamente
lo que yo habría sentido.

IV

La justa errata
habernos encontrado al final del día
en un paseo púbico.

V

Me gustaría que creyeras
que esto es el irrisorio juego
de las compensaciones
con que consuelo esta distancia.
Sigue entonces danzando
en el espejo de otro cuerpo
después de haber sonreído
apenas
para mí.


Otros cinco poemas para Cris

I

Todo lo que precede es como los primeros momentos
de un encuentro después de mucho tiempo:
sonrisas, preguntas, lentos reajustes.
Es raro, me pareces menos morena que antes.
¿Se mejoró por fin tu tía abuela? No, no me gusta
la cerveza. Es verdad, me había olvidado.

Y por debajo, montacargas de sombra, asciende despacio otro
presente. En tu pelo empiezan a temblar las abejas, tu mano
roza la mía y pone en ella un dulce algodón de humo. Hueles
de nuevo a sur.

II

Tienes a ratos
la cara del exilio
ese que busca voz en tus poemas.

Mi exilio es menos duro,
le sobran las defensas,
pero cuando te llevo de la mano
por una callecita de París
quisiera tanto que el paseo se acabara
en una esquina de Montevideo
o en mi calle Corrientes
sin que nadie viniera
a pedir documentos.

III

A veces creo que podríamos
conciliar los contrarios
hallar la centritud inmóvil de la rueda
salir de lo binario
ser el vertiginoso espejo que concentra
en un vértice último
esta ceremoniosa danza que dedico
a tu presente ausencia.

Recuerdo a Saint-Exupéry: «El amor
no es mirar lo que se ama
sino mirar los dos en una misma dirección».

Pero él no sospechó que tantas veces
los dos mirábamos fascinados a una misma mujer
y que la espléndida, feliz definición
se viene al suelo como un gris pelele.

IV

Creo que no te quiero,
que solamente quiero la imposibilidad
tan obvia de quererte
como la mano izquierda
enamorada de ese guante
que vive en la derecha.

V

Ratoncito, pelusa, medialuna,
caleidoscopio, barco en la botella,
musgo, campana, diáspora,
palingenesia, helecho,
eso y el dulce de zapallo,
el bandoneón de Troilo y dos o tres
zonas de piel en donde
hace nido el alción,

son las palabras que contienen
tu cruel definición inalcanzable,
son las cosas que guardan las sustancias
de que estás hecha para que alguien
beba y posea y arda convencida
de conocerte entera,
de que sólo eres Cris.

martes, 26 de octubre de 2021

La grave crisis energética 2021: todo lo que hay que saber

 


Carlota Albalá

Crisis energética 2021: todo lo que hay que saber

La crisis energética de China, que está en boca de todos, puede extenderse pronto al resto del mundo, con un efecto dominó inimaginable. Descubra todo lo que necesita saber al respecto a continuación.Se acercan los meses de invierno y, para hacer frente al frío, el consumo de energía de las personas aumenta inevitablemente. Este sería también el caso de China, si no fuera porque el país está sufriendo este año una crisis energética debido a una escasez real de energía. Los efectos de esta situación se empezarán a sentir pronto en todo el mundo, y las "famosas" subidas de nuestras facturas de servicios públicos son solo un ejemplo. Averigüemos en las siguientes líneas qué es lo que ocurre concretamente.

Los primeros efectos de la crisis

Muchas personas temen una Navidad oscura, y este temor puede estar justificado.No es casualidad que estos días hablemos de una crisis energética: los primeros efectos se ven en China, pero pronto los españoles también nos veremos afectados por este problema. De hecho, las subidas de las facturas de electricidad y gas están relacionadas con esta escasez global de energía.La escasez de energía también tuvo un efecto directo en el sector manufacturero. En particular, el índice de compras manufactureras (PMI), que vigila los resultados de la industria, ha caído por debajo del umbral crítico de 50 (de 50,1 en agosto a 49,6 en septiembre). Algunos expertos no descartan una posible estanflación, es decir, el fenómeno de la recesión y la inflación al mismo tiempo, que incluso los bancos centrales tendrían dificultades para gestionar.

¿Qué tan grave es la situación en China?

La situación se generalizó. De las 31 provincias chinas, 20 habrían sufrido una pérdida de energía en sus fábricas, obligando a muchas a suspender la producción durante al menos varias horas. Creando así unas fuertes perdidas económicas en cadena. La escasez de energía no solo ha afectado a la industria, sino también a los hogares: ¡millones de ellos ya no pueden utilizar la electricidad para calentar o iluminar sus casas en China este 2021!

Las grandes empresas se ven afectadas

Además, los dos grandes gigantes Apple y Tesla, que tienen varias fábricas en China, han sido advertidos de un cierre aún más prolongado a medida que la escasez de electricidad se hace más persistente en algunas regiones. Muchos analistas estiman que hasta dentro de unos meses las autoridades chinas no podrán tomar cartas en el asunto y adecuar la producción de energía al aumento de la demanda. Muchos otros fabricantes se han visto obligados a parar lo que ha provocado una bajas de venta de gigantes automovilísticos como Audi o Volkswagen. Hay dos razones principales para ello: 

  • La escasez de carbón: una de las fuentes energéticas más presentes en china.

  • Las normas de emisión cada vez más estrictas y china se ve cada vez más “obligada” a cumplir ciertos estándares. 

¿Cómo afronta Europa una crisis energética?  

En Inglaterra la situación se puede notar desde ya. Incluso se ha movilizado al ejército para garantizar el suministro de gasolina y gasóleo en las gasolineras. Últimamente, las gasolineras han sido asaltadas por una multitud de automovilistas preocupados por la falta de suministros. En Francia, el Gobierno aprobó apresuradamente algunas medidas para limitar, al menos en parte, las subidas récord de las facturas de electricidad y gas y no exacerbar las relaciones con los ciudadanos. En España, después de que el Gobierno impusiera una serie de límites a los beneficios de las empresas del sector energético, la Unión Europea fue desafiada en una carta a Bruselas.

En la carta:

“Es necesaria una política común de compra y suministro de gas natural que permita a los Estados miembros reaccionar inmediatamente ante los picos de precios y tomar medidas para evitar la especulación financiera en el mercado de derechos de CO₂”.

Asimismo, en España ya se han anunciado aumentos continuos en las facturas de electricidad y gas. Además, como es sabido ya,  muchos proveedores de electricidad y gas están aumentando sus tarifas. Por lo que hay que estar atento para elegir la oferta más ventajosa y reducir nuestro consumo energético. En concreto, se ha previsto un aumento de las facturas que podría oscilar entre el 31% y el 60% este año. También se calcula que el Gobierno destinará unos 4.000 millones de euros a frenar las subidas, principalmente para proteger a los sectores más débiles de la población.

¿Qué podemos esperar de aquí a Navidad?

Aunque de momento la crisis energética afecta fuertemente a un solo país, una restricción del consumo de energía puede tener un efecto dominó inimaginable en el conjunto de la economía. De hecho, los mercados ya están restringiendo la disponibilidad de textiles, equipos electrónicos, componentes mecánicos y juguetes. Lo último que esperamos es una Navidad sin regalos.Bromas aparte, además de la crisis energética en China, los países escandinavos también han producido muy poca energía eólica debido a las condiciones meteorológicas desfavorables. Ante esta situación, Europa podría quedarse sin fuentes de energía renovables, por lo que los expertos hablan de posibles apagones.

Posibles soluciones

La única solución plausible es reducir drásticamente el consumo de la industria y los ciudadanos. Esto es lo que dice Jeff Currie, de Goldman Sachs, sobre la “destrucción de la demanda” energética fantasma.Por un lado, es innegable el riesgo de una Navidad familiar sin electricidad, por otro lado, es fácil entender cuál es nuestro deber como ciudadanos: consumir menos electricidad cuando podamos.Desde apagar las luces cuando no se necesitan hasta reducir el uso del aire acondicionado, todos juntos podemos “salvar” la Navidad con nuestros seres queridos.