viernes, 17 de septiembre de 2021

3 poemas de Silvia Rodríguez

     

Isla

 

Baltra es la puerta

a las estaciones y a la garúa

la vía fantástica al laboratorio viviente

los que llevamos adentro una isla

nos ganamos a pulso

el perenne diálogo con el horizonte

 

Ave extinta

 

Soy aquel animal de la isla

que agoniza en el océano verde

sin que nadie lo sienta

soy el dodo de plumaje gris

que no vuela ni existe

que tan solo es literatura

que nada en lágrimas de una  niña

 

Muñeca de nieve

 

De niña hubiese hecho cualquier cosa

por ser la reina de los hielos

no sabía entonces que un día

me quedaría helada sin reacción

ante la muerte de papá

que sería un gélido maniquí

en una pista olímpica

ese frío duele más que la pubertad

duele más que el dolor

punzantes estalactitas te inmovilizan

son puñales dardos y tú la diana

soy una muñeca que no se derrite

que no puede sonreír bailar

amar y sudar hasta el amanecer

 

Silvia Rodríguez (Las Palmas de GC, 1970) es autora, entre otros libros, de Rojo caramelo, El ojo de Londres, Casa Banana, Departamento en Quito, Ciudad Calima, Las princesas no tienen nombre y Marabulla.


jueves, 16 de septiembre de 2021

Trasdemar celebra su primer aniversario, reivindicando las islas como espacio de creación literaria

 

En palabras del director de Trasdemar, el poeta tinerfeño Ramiro Rosón, “la revista constituye un espacio abierto y una plataforma para iniciativas culturales en Canarias y otros territorios insulares”



La Poeteca, Ciudad de La Laguna (Tenerife)

La Revista Trasdemar de Literaturas Insulares, fundada el 8 de septiembre de 2020, se encuentra incluida en el repositorio de proyectos culturales del Gobierno de Canarias. Tras un año de consolidación como espacio de confluencia internacional en el panorama de la literatura de las islas, ha recibido más de diez mil visitas a sus diferentes secciones de poesía, narrativa, ensayo y entrevistas. Con sede en la Poeteca, el espacio de fomento a la lectura ubicado en el Parque Estudiante Javier Fernández Quesada de La Laguna, Tenerife, la Revista anunciará novedades como las bases de los Premios Trasdemar a nivel internacional.

En palabras del director de Trasdemar, el poeta tinerfeño Ramiro Rosón, “la revista constituye un espacio abierto y una plataforma para iniciativas culturales en Canarias y otros territorios insulares”. La publicación cuenta con más de un centenar de colaboradores con procedencia diversa como Nueva Zelanda, Azores, Cuba, Mauricio, Chiloé, República Dominicana, Madeira, Puerto Rico o Curazao, además de la participación de autores canarios de todas las islas del archipiélago y una importante vinculación con la comunidad de la literatura hispana de Nueva York.

Este mes de septiembre, la Revista Trasdemar publica su tercer manifiesto “Archipiélago Cosmos”, para la ocasión ha seleccionado una ilustración del poeta azoriano Vítor Teves (Ponta Delgada, 1983) Licenciado en Historia del Arte por la Facultad de Letras de la Universidad de Oporto.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Muere el gran Theodorakis (96)

 

Mikis Theodorakis, el inmortal compositor griego, ha muerto en su casa a los 96 años. Puso música a grandes poetas de su país, creó el impresionante final de Zorba el griego, con ese sirtaki que es música viva del Mediterráneo. Expresión de la historia y la cultura de una nación en la que nació el pensamiento, el teatro y la filosofía que nos sustenta. Hombre comprometido, trabajó mucho con la genial Maria Farandouri. He aquí un vídeo con su presencia:

https://www.youtube.com/watch?v=36dJma9KDL8

lunes, 16 de agosto de 2021

Guateque (cuento)

 


Los cinco palpándonos a tientas, en el ático de Lope de Vega desde el que se ve parte de la grada del estadio. Richard cambió el bombillo porque daba mucha claridad y puso en su lugar uno que expele una difusa sombra roja sobre la alfombra que ya hemos manchado de ceniza y besos, ahí al lado la cama con la promesa azul de su vientre de lavanda. Javi, sin pareja, se aplica al tocadiscos, deja entrar ese fantástico LP de los Rolling que trae lo último, qué virguería. Y vendrá Aretha Franklin seguida del I’ve been loving you too long, con giro a este blues descarnado que estrecha campos de imán en las cinturas cuando Yoni apresa a Inma y se ponen a bailar sin moverse, suben y bajan las manos a lo largo de la espalda, husmean, recorren, se detienen. Y las niñas se dejan lamusear junto al cuello, es casi el atardecer sobre el Teide cuando Yoni e Inma se van al otro cuarto, a por más cap, un líquido dulzón que parece sangría, suave, blandito. Pachi se extiende en el lecho, voy alisando sus cabellos en la almohada, hace un quiebro, la persigo. Mejor que seamos pocos, me dije, ya que es la única forma de conseguir algo; lo malo es que tienen que irse temprano, a las diez lo más tardar. Viven en Herradores, sus padres son gente seria, cochino sistema. Inma contó que estuvo en el pitote aquel que se armó delante del A-Go-Go cuando la policía cogió a tres con pastillas, supieron dónde las conseguían. Con esto del estado de excepción te meten un soplón en cada ojo. Javi contento por cumplir los 21, la mayoría de edad, chacho: a los veintiuno lo único que consigues es el derecho a ser fusilado en consejo de guerra. Empeñado en ir al grano, nada de florituras y besitos sino mojar ya, para eso conseguí capsulitas en el Puerto de la Cruz, que las animan al amor. Suena Je t’aime moi non plus, la de los suspiritos. A Pachi le encanta la meditación cuando le llega el vómito de hashish bien adentro, como si estuvieras por encima del mar, allá en Piccadilly, su super-ego que trasciende, borrachera dulce igual que pluma al viento. Richard es de Vancouver y la conoció en el campamento de El Médano pero a las nueve las pibas no quieren sexo sino que se están cayendo de sopor. Oye ¿se te fue la mano con la dosis o confundiste las pastillas de yohimbina afrodisiaca con el frasco para dormir?                                   

(De "Cuentos traviesos/Cuentos gozosos", Mercurio, 2017)

sábado, 14 de agosto de 2021

Las desgracias del autónomo (De ABC)

 

Messi, marca registrada


Eduardo Sanguinetti, filósofo y poeta.

Por Eduardo Sanguinetti, filósofo y poeta, para NOVA. Buenos Aires

Lionel Messi llegó a París, luego de pactar con un personaje sombrío como lo es el dueño del club francés Paris Saint Germain, el Emir Tamim bin Hamad Al Zani, conocido de Mauricio Macri, "el blindado", gracias a la presentación que efectivizó el ex-tenista Gastón Gaudio, socio del empresario qatarí en un emprendimiento: el centro de esquí Baguales, en Bariloche, por lo cual, recordemos, desembarca Qatar Airways como sponsor de la camiseta de Boca, club que Macri presidió durante muchos años, con ayuda de los "buenos muchachos".

Las fuentes de informantes bien pagos, dejan entrever, que este grupo de especuladores se unieron para sellar el contrato del 'producto' Leonel Messi... todo operado por la trama mediática mafiosa mundial, que publicita hasta el hartazgo cual noticia "espectacular", el desembarco de Messi, Antonella Roccuzzo y sus hijos en París.

Capítulo kitsch, que pasará a engrosar los anales de la historia pos verdadera del mundo en este tiempo de las grandes estafas y mentiras a repetición... se publicitan a los Messi con fotografías en pasquines del sistema global y filmaciones de producción multimillonaria, que ensalzan la vida del "ex-superstar" del Barcelona, que lo despidió con alegría inocultable (no olvidemos las evasiones fiscales de Leonel, su padre y hermano).

Pero a no preocuparse fans, todo está en venta, cual norma y regla del capitalismo salvaje en el negocio fraudulento del fútbol, panacea para distraer a la humanidad toda... La intimidad "sweet home" de la familia Messi, cual reality show en pantallas de TV en hogares del planeta, -visualizados por seres, que desde su anonimato e indigencia-, aplauden, experimentan y comparten la felicidad del instante virtual con su ídolo… felicidad, construida en la plataforma del "Mundo feliz" de Huxley, hace años, donde nada es lo que parece ser.

El fútbol no tiene nada que ver con la concepción de deporte en el sentido clásico. No en cuanto a todo lo que fomenta el negocio del fútbol, en manos de entidades dirigidas por inescrupulosos empresarios, que como objeto de cambio esclavizan a jugadores (gladiadores rentados del tercer milenio muy bien remunerados) convertidos en profesionales de la "cosa nostra", sometidos a las mismas tensiones de un ejecutivo de una multinacional, sin pertenencia y sin dignidad alguna.

El porvenir, las palabras de esperanza, solo me inspiran desconfianza, luego de asistir al grotesco espectáculo "al modo Messi". No aprecio demasiado las dulces promesas del porvenir...

El porvenir es para los demás; para mí el presente desde siempre... de todos modos permanecemos en una ¿democracia?, mugrienta y empantanada, pero democracia al fin, como vociferan los ridículos funcionarios de gobiernos apolillados, sólo para tullidos, hundidos en la desesperación, los autistas metafóricos, que pueblan naciones sometidas al imperio de la globalización omnipresente, que todo lo abarca, producto de una política deliberada, ejercida a escala mundial, deviene instalarlo a Messi, cual producto a vender a cualquier costo.

Pero no olviden que Messi llegó a París, ¿qué importancia frente a este "comic epic", promocionado por la mafia mediática y macroempresaria y gobiernos fraudulentos, tienen los miles de millones de hambreados y sin techo del mundo?, ¿las guerras en regiones lejanas?, ¿la prostitución y tráfico de niñas?, ¿el narcotráfico?, nada debajo del delirio y la desmesura, para quienes a grito desaforado piden justicia social e igualdad, y se suman a las huestes que vitorean a este producto marca registrada, hoy por un club parisino, asimilado a lo peor que nos entrega el neoliberalismo... y el show debe continuar, tiempo de elecciones en Argentina, y la tendencia es entretener a los giles, que harán uso de su único derecho, obligatorio, elegir a su verdugo.

Y ahora dedicaré unas palabras a mi país: Argentina, que en el siglo pasado el proyecto de nación indicaba el futuro. Ese proyecto se apoyaba en algunas instituciones y algunos principios basados en una Constitución (hoy en decadencia y olvido) respetada y legitimado ese respeto en el cumplimiento fiel a lo por ella manifestado: las bases que conforman la estructura de una nación.

Como sea, había nación. Los argentinos se identificaban con una serie de proposiciones que tenían mucho de mitológico pero también eficacia aglutinadora. Este era el país de la abundancia, el país de la clase obrera industrial, de las capas medias cultas, del consumo más alto de diarios y libros, de la plena alfabetización y el pleno empleo.

A mediados del siglo pasado comenzó el deterioro de este paquete de creencias. Dejamos de ser el país más industrializado de América Latina, las dictaduras militares carcomieron los derechos de ciudadanía con el aval de políticos, empresarios, intelectuales y periodistas, hoy en plena vigencia, cómplices en silencio de muertes, desapariciones, torturas y exilios de toda una generación.

El vaho neoliberal de los noventa remató a la Argentina. En plena era, donde la tecnología se encuentra al servicio de intereses del poder, tiempo en donde las corporaciones marcan el rumbo del deber ser de un mundo, donde un producto como Messi, acapara la atención de una población en estado de gradación a cero.

Un mundo donde se negocia en forma desenfrenada con todo lo que tenga que ver con una pelota que no se echó a rodar y donde se amalgaman desde sticker, remeras, marcas de primera línea de lo que sea, desde condones hasta fast food ecológico, sin olvidar el comercio sexual con la camiseta que más venda, la de "Messi delivery" en PSG vale 159 euros, 34.000 pesos argentinos que un empleado de este país, no podrá pagar, todo a contrapelo de lo que fue un deporte... intuyo que este espectáculo que tiene como primer actor a Leonel Messi, es la antesala del mundial de Qatar del año 2022, que dará un título un tanto arreglado en favor de la selección argentina, como regalo a Leonel, por ser un obediente servidor del neoliberalismo mercantilista y depredador... sólo una intuición.

Queda bastante poco de lo que Argentina fue como nación. Las instituciones que producían nacionalidad han perdido todo sentido y la corrupción se ha vuelto endémica.

Pasan a primer plano otras formas de nacionalidad, por cierto provisorias, que hoy cubren todos los vacíos de creencia. En el estallido de este mundo del espectáculo mediático, el fútbol opera como aglutinante: es fácil, universal y televisivo. No es la nación pero sí su supervivencia pulsátil. O quizá, la forma en que la nación incluye hoy a quienes de otro modo abandona.

lunes, 9 de agosto de 2021

"Los archipiélagos simétricos", revista Trasdemar: once meses de travesía


La cultura es un derecho y una forma de enriquecimiento de la vida ciudadana, para nuestras islas y en todos los lugares. Saludamos desde Trasdemar a todas las revistas literarias internacionales y reivindicamos el valor de la literatura para lograr una sociedad mejor.
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Obra cortesía del artista Gonzalo González

Desde la Revista Trasdemar de Literaturas Insulares celebramos nuestro undécimo mes de travesía como espacio de interconexión entre las literaturas de los archipiélagos, continuamos fortaleciendo un puente de letras digital entre los panoramas literarios de las islas, favoreciendo desde la diversidad lingüística y la pluralidad de cosmovisiones un lugar de encuentro, de comunicación y de expresión creativa. Muchas gracias a todos nuestros colaboradores de cada horizonte insular, continuaremos con nuestras secciones publicando novedades y materiales de máxima actualidad


El poeta cubano Severo Sarduy visitó Canarias en 1991. Hace treinta años de su conferencia “Poesía bajo programa” impartida en Santa Cruz de Tenerife para la apertura del curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En aquella ocasión, el autor caribeño habló del parentesco entre las islas, de los archipiélagos simétricos, de la caída de la tarde en Tenerife que tanto le recordó a su país natal. Ese “reflejo especular” entre las islas “estrechamente ligadas”, a través de la historia, de la literatura y del intercambio de siglos, sostiene la posibilidad de una comunicación creativa, de un potencial común que compartimos desde la realidad diferente y universal de la experiencia insular.

Desde la Revista Trasdemar seguimos apostando con firmeza por la unión de los horizontes insulares y la perspectiva multidisciplinar y heterogénea de confluir desde la escritura en todos sus géneros y sensibilidades. Ante la coyuntura global de la pandemia hemos podido establecer un puente de intercambio y un espacio de convivencia entre autores y autoras de diversas y múltiples identidades, reconociendo la actualidad de nuestras literaturas como un valor inconmensurable para el progreso y el entendimiento entre las culturas. Cada una de nuestras secciones seguirá a disposición de nuevas aportaciones creativas y en el mes de septiembre cumpliremos un año como revista internacional, todas las colaboraciones serán publicadas y esperamos seguir contando con novedades de gran interés para la creación contemporánea.

Desde Trasdemar deseamos dar la bienvenida a las nuevas iniciativas que en Canarias están siendo noticia. Desde las nuevas antologías y publicaciones, hasta las convocatorias del Gobierno de Canarias que desde la Unidad del Libro del Área de Cultura han propiciado una notable aportación para dar cobertura a las iniciativas ciudadanas, individuales y colectivas. Desde el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz en Tenerife, se ha presentado “Puerto de letras” y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria acaba de inaugurar “Ola de letras” con la puesta a punto de la carpa de verano de las bibliotecas municipales. Estas iniciativas son necesarias y aportan nuevos aires de intercambio y de creación, sin desmerecer los demás proyectos que confluyen en el tiempo y afrontan la difícil situación de la crisis sanitaria. Apostamos por la convivencia, por el respeto y las buenas prácticas en la gestión cultural, en las instituciones y en el panorama literario.

En septiembre cumplimos nuestro aniversario y avanzaremos las novedades en nuestra Revista. Deseamos que las próximas ferias del libro sean un éxito en el archipiélago y que las editoriales y las librerías del sector canario revitalicen sus expectativas. La cultura es un derecho y una forma de enriquecimiento de la vida ciudadana, para nuestras islas y en todos los lugares. Saludamos desde Trasdemar a todas las revistas literarias internacionales y reivindicamos el valor de la literatura para lograr una sociedad mejor.

Finalmente, agradecemos igualmente a nuestros colaboradores, personas y colectivos que han mostrado su apoyo a la creación de la Poeteca de Canarias, en la ciudad de La Laguna, que va consolidando su vocación de permanencia y aumenta día a día el patrimonio bibliográfico. Saludamos desde Tenerife a las poetecas del mundo, que marcan tendencia en la promoción de la lectura y de la poesía en diversas formas, con espacios físicos y virtuales.

En Baleares la Poeteca de la Casa Blai Bonet, la Fundación La Poeteca de Caracas en Venezuela, la Poéthèque Centre pour la Poésie de Francia, “The Poetry Center” de la Universidad de Arizona en Estados Unidos, la “Poeteca andante” en la Patagonia y la “Poeteca” radiofónica de la Radio Nacional de Argentina, el Centre for Poetry de la Queen Mary University of London o el “Poetry Archive” en lengua inglesa, la cual está financiada por Arts Council y contiene uno de los mayores bancos de voces poéticas, contando con el apoyo de la Fundación TS Eliot para la promoción de Poesía para el ámbito infantil, además de “India Poetry House Gorakhpur Uttar Pradesh” o la “Poetry House” de la Lokxion Foundation de Sudáfrica, entre muchas otras Casas-Museo y centros de poesía, dedicados con diferente denominación a un mismo objetivo de fomento de la cultura poética mundial.

viernes, 6 de agosto de 2021

"Tatuaje", cuento de Ednodio Quintero (Venezuela)

 


Cuando su prometido regresó del mar, se casaron. En su viaje a las islas orientales, el marido había aprendido con esmero el arte del tatuaje. La noche misma de la boda, y ante el asombro de su amada, puso en práctica sus habilidades: armado de agujas, tinta china y colorantes vegetales dibujó en el vientre de la mujer un hermoso, enigmático y afilado puñal.

La felicidad de la pareja fue intensa, y como ocurre en esos casos: breve. En el cuerpo del hombre revivió alguna extraña enfermedad contraída en las islas pantanosas del este. Y una tarde, frente al mar, con la mirada perdida en la línea vaga del horizonte, el marino emprendió el ansiado viaje a la eternidad. En la soledad de su aposento, la mujer daba rienda suelta a su llanto, y a ratos, como si en ello encontrase algún consuelo, se acariciaba el vientre adornado por el precioso puñal.

El dolor fue intenso, y también breve. El otro, hombre de tierra firme, comenzó a rondarla. Ella, al principio esquiva y recatada, fue cediendo terreno. Concertaron una cita. La noche convenida ella lo aguardó desnuda en la penumbra del cuarto. Y en el fragor del combate, el amante, recio e impetuoso, se le quedó muerto encima, atravesado por el puñal. 

(De www.narrativabreve.com)

jueves, 5 de agosto de 2021

Tras la pandemia, el control de la humanidad

 


Por Eduardo Sanguinetti, (*) especial para NOVA - Buenos Aires

Con compasión enternecida y sarcasmo ocasional, no puedo dejar de decir que, detrás del espectáculo de una democracia fingida, lo que está instalado en el mundo, en realidad, es un poderoso deseo de control de la humanidad toda. Las plataformas anuncian el canto de cisne de la vida en libertad y autodeterminación.

El mundo entero, el conocido y el desconocido, está estropeado, gritando de dolor y de locura, la publicidad de “cualquier cosa” ha generado alucinaciones y anulado percepciones, todo en aparente calma, tranquilo; pareciera que la consigna es mantener el cuerpo en forma para los gusanos.

El empapelado con que las nuevas biotecnologías de punta han cubierto el mundo de la realidad se cae a jirones. Para descubrir una nueva realidad, primero es preciso desarmar los desagües, estos están tapados con embriones de todo tipo y origen.

No se propone nada que pueda durar más que unas horas. Estamos viviendo una cantidad de vidas en el espacio de apenas una, a través de ciertos signos asistimos al fin de un tiempo, de una época, de una civilización, el anestesiamiento, el embotamiento, la lobotomización, como también la aceleración, la inflación y la masturbación, no ignoren que se masturban espiritualmente si se sienten satisfechos con las promesas de ridículos gobernantes, descuidando la cristalización de dichas promesas, luego la masturbación convertida en método se ha extendido a todos los espacios de la existencia en esta tierra.

Y si a pesar de todo se elige vivir (o sobrevivir), se detesta la cobardía cotidiana, clavándola en un papel como un insecto, al menos nos alejamos del conformismo, modo de vida de pueblos condenados a la esclavitud: la “porquería universal”, donde reina el destripe, pues es peligroso dar prueba de amor o de dignidad y valor.

Por el contrario, para salvar la piel en este milenio de las grandes muertes, hay que mentir, reptar, robar, engañar y si es necesario asesinar… un solo mandamiento rige la vida de millones de seres: “ser cobardes”.

Desde el momento de despertarnos por la mañana, hasta el momento de acostarnos, no ignoramos que todo es una farsa, una estafa, una vergüenza. Lo intuimos, lo sabemos, lo experimentamos, sin embargo, millones de habitantes del mundo colaboran con la perpetuación del fraude, asimilados a los modos de esclavitud y explotación de un sistema criminal. Estos modos de producir espectros, provocan una crisis ecológica multiforme, que no deja de afectar a ninguno de los sectores vitales para que la humanidad permanezca en un planeta libre de contaminaciones concretas y virtuales.

En un rapto de sinceramiento comento que intento asimilar la emoción y sensibilidad a la expresión inmediata, “hablada” de esa emoción y sensibilidad… de todos modos, un tanto decepcionado por una resistencia, que habiendo prometido la revolución, terminó en apenas una fingida democracia críptica. Esta estafa, hace que me asimile a una desobediencia permanente a la “Porquería Universal”, que jamás abandonaré, al menos hasta que se produzca el milagro del tan ansiado giro de 180º de las revueltas indispensables para lograr arribar a esa “Gran Mañana”, que en mi sarcasmo vitriólico con sonrisa sincera manifiesto: ya no aguardo nada de este sistema infecto.

Estar inspirado no modifica la proa de mi escritura, simplemente exhibo otros aspectos de la “porquería universal”, como la niñez sometida al rigor de las denominadas “buenas costumbres”, arrastrada sobre el barro del porvenir pintado a mano, por adultos amancebados, que imprimen en la existencia de estos niños el signo de la “bajeza” y la “inflexión”, en la que se mueven afanosamente las multitudes.

El silencio es un mecanismo que a través de la historia ha demostrado su eficacia para la restricción de libertades civiles. El silencio o el silenciamiento es de gran utilidad para perpetuar el poder, es una fuente de acumulación de riqueza y terreno fértil para la corrupción, en Argentina devenida en endémica... Sumemos hoy a los incapaces, recién llegados de estudios de medios corporacionistas convertidos en candidatos "última generación" de ineptos y ridículos ejemplares de la fauna mercenaria, que conforman las listas de la autodenominada oposición, socios del varado golpista.

Basta para el oficialismo, si tiene los cojones, dar a conocer los delitos cometidos por esta banda espectral, para sacarlos del juego electoral, bastante oneroso para el país, por cierto... la tibieza no tendría que tener espacio en las confrontaciones que se han desatado, al menos simuladamente, desde el aparato corporacionista de medios, con la justicia acompañando en “re” sostenido toda la marcha del acontecer de los congelados que ofician de nutritivos aperitivos, para que nada modifique su curso. Y nadie puede ser el mismo, luego de la pandemia, nadie es nadie.

Sensación de asco, una náusea que no puedo compartir me embarga, pues a pesar de ser un escéptico, no dejan de repelerme los alcahuetes, traidores y cobardes, la justicia criminal, los intelectuales genuflexos, la avidez burguesa, el poder de las mascotas del imperio putrefacto, el poder de las miserables corporaciones económico mediáticas que dibujan la realidad, los políticos innecesarios y parásitos.

Un tiempo de bajas defensas para los libres el mundo, para el advenimiento, como lo estamos apreciando en Latinoamérica toda, de todo tipo de nostalgias de disciplina o de obsesión de diferencia: la puerta abierta a fundamentalismos, racismos, mesianismos camuflados de progreso, de fascismos en acto de perseguir, eliminar y excluir al disidente, al amante de la vida en libertad e igualdad, sin estructurales institucionales escatológicas que todo lo degradan. Instrumentos de la decadencia, criaturas de la agonía, es claro, nada comprenderán, el despotismo y el totalitarismo demencial gobiernan.

Si suprimieran los medios de publicidad, como se presentan, manipulando la vida de la humanidad, daríamos un gran paso adelante. Los medios, engendran violencia, mentiras, odios, envidia, sospecha, temor. No necesitamos la presunta verdad de la prensa mercenaria y sus informantes escorts de bolsillos profundos.

Descartando las versiones engañosas, las percepciones artificiales, los simulacros impuestos, las realidades inventadas, podremos abordar los temas que hacen a nuestra vida y su devenir. A partir de ahí, se podrá enfrentar un destino, -con sentido- nuestro destino, en capacidad de abandonarse a él, disfrutando el aquí-ahora-ya, en inmediatez, para quienes no ignoramos que lo peor no ha ocurrido.

(*) Filósofo y poeta


viernes, 23 de julio de 2021

 



Un libro de relatos del escritor Rubén Mettini, argentino residente en Gran Canaria, fue presentado este jueves 22 en un espacio de la calle Juan de Quesada, 22. La dichosa pandemia hace que los actos culturales se conviertan en actos clandestinos, con un aforo muy reducido y con el temor de muchos a asistir por la posibilidad de contagio. Innecesarios e imprescindibles es el título del libro, basado en cuadros de Hopper, y publicado por Ediciones Garoé. Mettini nació en Buenos Aires, 1948, y es licenciado en Economía y Filología Románica. Durante su adolescencia y juventud pasó temporadas en la ciudad de Mar del Plata, luego vivió en Barcelona, e hizo publicaciones tanto en catalán como en castellano. Su primera novela se titulaba De vidas encastradas (1998). Trabajó como informador de diversas editoriales y también ha ejercido como traductor. En 1992 ganó el premio de Teatro Ciudad de Alcoy y en 2012 el XI Premio Odisea de Literatura, con su novela Tres noches. Alicia Llarena, profesora de la ULPGC, hizo un comentario elogioso del nuevo libro, que reinterpreta con fortuna la obra del pintor norteamericano. También participó la pianista Elba Sosa Rivero, así como la directora editorial María Yuste, de Ediciones Garoé. 


lunes, 19 de julio de 2021

Escritoras jóvenes de Canarias: Ylenia Perera (Las Palmas de GC)


No merezco tus costumbres

ni tus miedos
ni tampoco los ladridos
de los collares de tus perros
ni las tardes que se frenan
como aviones sin tiempo
ni los clavos que se tuercen
en tu cruz vacía y silenciosa.
No merezco, no,
que en la noche moribunda
tú me olvides
como si fuera nadie
y aparezcas luego,
cuando soy el viento,
para ceñirme el velo,
para encordarme.


Yo confieso

He besado a un hombre que callaba
en sus labios el rocío de todos los tiempos,
y Dios sabe cuánto disfruté de sus formas:
espolón, cuadrado, lluvia de colores.
Nos deslizamos por el mundo
con el discurrir de las estaciones,
en valles donde el viento traía
una suave cadencia de velos blancos y arroz.

He amado a un hombre. Y ese hombre no es cualquiera:
es el Hombre,
el Artífice de un paraíso que es solo nuestro,
la libertad prisionera a la que unos cantaron,
por la que otros murieron
en una noche del alma muy oscura y serena.

Y es por eso
que si yo fuera mujer y fuera mujer el hombre
o si yo fuera hombre y él mujer
o yo mujer y él hombre
todavía lo amaría, la amaría,
por la forma en que siguiera
descorchando ámbar fósil
del fondo de la tierra,
porque él se presentó sin cadenas
con la antorcha ardiente del Robo
para quemar mis cadenas.

Yo amo a un hombre. A un hombre
que llueve suavemente sobre la ciudad
cuando la tarde ambarina vomita sus escombros
sobre rosales que florecen.

Sobre la auxiliaridad

Era un hombre por definición, pero designaba infinitas realidades: connotaba la inmensidad del universo y superaba las quinientas acepciones. Era singular en su vivienda y plural en las casas de los otros; adjetivo, para la novia y los amigos; sustantivo, para la madre y el padre. No con todos ellos concordaba ni con todos compartía sintagma.

Para su perro, adyacente tierno, era siempre verbo imperativo, núcleo oracional eterno e inmutable. Para él mismo era un verbo en gerundio, que se deslizaba, temeroso, hacia el futuro. Para todos los que no he nombrado, carecía de significación primaria.

Era una unidad semántica con tantas variantes contextuales como distinta fuera su posición. Fiel a su categoría en solitario, se transponía, tembloroso, al besar otras palabras. Fue tal el poder de sus metamorfosis lingüísticas que terminaron por ver en él poco más que un significante vacío nutrido de la esencia de otros signos.

Un día creyó, frente al espejo, que se había contagiado del mal de la desemantización. Pero no era cierto. Una cosa es el significado primario y otra el referencial. Un signo se compone de significante y significado. Todo el que vive es verbo y dicen que en los verbos no existe la auxiliaridad.

(Tomado de www.algomasqueliteratura.wordpress.com)

sábado, 17 de julio de 2021

Poemas de Ainhoa Navarro Kühn (Las Palmas GC, 2001)

 


se vive más ligero sin este peso encima

pero qué peso dirás Ainhoa qué hablas tú te escuchas
cállate tú qué sabrás de lo que es el sentir

la culpa no me da vergüenza 
la culpa no me da vergüenza el puritanismo sí,
vengo a confesarme: 

me regocijo en saber lo que fui y nunca volveré a ser 

Dios, no aguanto más la agonía de este cuerpo 

si pudiera descoser cada una de las cicatrices volvería a reconstruirme 
sería pájaro o polilla que de tanto ansiar la luz se quema con ella 
si me dieran a escoger me escogería mil veces a mí 
cómo era antes de todo este desastre dirás y por qué no tornas el tiempo atrás dirás hablarás
esperarás una contesta que no pienso darte 
(porque no puedo) (porque eso sí que me aterra) (cómo he conseguido amarme si esta mente está enferma)

si mi mente se descompone cuánto le queda a mi cuerpo, Señor

un rezo no me salvará de esta
pero qué guapa iré caminando al cielo 
ábranme las puertas, que llego 

lunes, 24 de junio de 2019

metástasis


A small boy and his infantry
Marching around so naturally
Shouldn't have done that
Depeche Modla poesía es revolución
la poesía es revolución
la poesía es revolución
así que a la mierda la poesía
yo no quiero ser musa yo no quiero ser poeta mamá
estoy cansada de esto
quéescribocómoloescribo
te odio
como los dientes de leche y un bebé que llora
me apena pensar que no me valorases
soyinsectoartrópodotarántula
no te voy a dejar beber mi veneno como cura
ahora que no me tienes quiero que me odies
como el sudor pegajoso y los días de calor
regodéate en la utopía de poder tenerme
abrazarme mimarme como un cachorro abandonado
deja de mirarme con esos ojos de corderito deja de mirarme quién te crees que eres tus ojos son feos tus ojos no me ven sólo me miran
si supieras quién soy realmente
huirías
como el ratón del gato el gato del perro
eres mi pesadilla que se muerde la cola en todas las horas a solas
la poesía es revelación
la poesía es revelación
la poesía es revelación
es una hostia materna en tu rosada mejilla que te dice "eres un cabrón no deberías haber jugado conmigo"
que quien juega con fuego se quema pero yo soy ceniza
no me queda nada no queda nada no soy nada
quiénsoyaquiénleescribo
soy un tumor cancerígeno
soy una mole que crece y es fea y es odiosa y trae pena y roba vida y se extirpa
por qué jugaste conmigo si me perdiste
eres un tramposo no sabes mantener cara de poker no sabes jugar no pudiste jugar conmigo
así que pídeme perdón
aquiénleescribonoquieroescribir
soy un juguete y me rompo necesito arreglarme
MENTIRA
todo lo que lees es mentira
todo lo que lees es poesía
todo lo que lees es un escupitajo en el suelo
todo lo que lees es todo lo que te habría hecho si me hubieras dado la oportunidad


lunes, 18 de marzo de 2019

pseudopoesía


mi cuerpo no es un templo en ruinas

tengo la forma precisa en el momento exacto
guardo la herencia del mármol
mi corazón se ha vuelto de arcilla,  pronto no quedará ni polvo
repito: mi cuerpo no es un templo en ruinas
está cerrado por reformas

mi templo tiene el mismo horario de visitas que un burdel

el arte es todo aquello que pude haber sido y no he creado
perdón, me describo:

mis brazos son dos alas negras
mi pico no es dorado, me lo han callado a piedras
mis garras curvas se han tornado líneas rectas de tanto arrastrarme
mi silueta, ahora, es un animal herido

mis dedos son ramas de un árbol naciente
en mis clavículas pían los retoños de los cuervos que crié
es primavera
es primavera
es primavera
y mis hojas caen
con la misma violencia que los pájaros que aprenden a volar

el mismo mecanismo de autodestrucción que persigue a los humanos
arranco mi pico, arranco mis alas
arranco mis dientes, me doy cabezazos

mi cuerpo no es un templo en ruinas
pero me piden que lo cierre por demolición

(Tomado de su blog     seamosinstantes.blogspot.com)

Los narradores canarios y Vargas Llosa


Para mí las primeras novelas de Mario Vargas Llosa constituyeron un equipaje imprescindible en aquella etapa iniciática en la que también devoré todo lo que pude de Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, Alejo Carpentier, Ernesto Sábato, Jorge Luis Borges, Bioy Casares, Donoso, etcétera. La riqueza del idioma latinoamericano, la vitalidad de un continente abrasador, un Macondo que se expansionaba en nuestros  corazones, y admirábamos aquella claridad verbal, el entusiasmo descriptivo, la vitalidad americana. Nos creíamos capaces de capturar la utopía. Era lógico que así fuera, pues los vínculos Canarias-América Latina han sido muy intensos por las emigraciones, por el idioma, por la gastronomía, por la agricultura que los palmeros ejercieron en Cuba, en Venezuela, en la República Dominicana, en tantos sitios.

Devoré sus primeras novelas, desde La ciudad y los perros, La casa verde y Conversación en la catedral: una tríada poderosísima, sorprendente. También fue lectura temprana aquella monumental Historia de un deicidio, de 1971. Luego vinieron otros títulos, Pantaleón y las visitadoras y La guerra del fin del mundo. Más tarde hemos leído Lituma en los Andes, del 93; Elogio de la madrastra, en el 88, y La fiesta del Chivo, del 2000.

En MVLL siempre destacó su gran rigor, el afán de trabajar como un obrero muchas horas diarias. Carlos Barral contó que aunque se fuera de vacaciones unos días a la playa en Calafell, Tarragona, siempre llevaba la máquina de escribir con él y nunca dejaba de ejercitarse. Gabo con su mono de mecánico en las noches de Barcelona.

·         A través de los grandes autores latinoamericanos chupábamos la novela francesa del XIX, la Generación Perdida norteamericana, los guiños de Kafka y Beckett, el clasicismo decimonónico desde Flaubert a Tolstoi y Dostoievski, la modernidad desde Dos Passos a Faulkner, desde Hemingway a Scott Fitzgerald. Impresionante caudal nos brindaban los autores del llamado “boom”.

Tuve un conocimiento temprano de la obra de Vargas Llosa. En la ciudad de Las Palmas se publicó Agresión a la realidad, libro editado por Inventarios Provisionales a raíz del entusiasmo de J.J. Armas Marcelo. El propio Mario se sorprendió de que tuviéramos referencia de esos ensayos que constituían aquel libro.

Al comienzo de los años 70, en el periódico La Provincia le hice una entrevista a Mario Vargas Llosa donde se solidarizaba conmigo porque la censura me había prohibido Estamos abriendo caminos en la noche, novela finalista del premio Sésamo en 1970 que nunca fue editada pero que dio pie a mi primera novela publicada, Ulrike tiene una cita a las 8, Akal Editor, Madrid, 1975.

JJ Armas Marcelo era la punta de lanza, Inventarios era un grupo fantástico que rompimos por errores juveniles. Se distribuyó La canción del morrocoyo, de Alberto Omar, a nivel nacional, Distribuciones de Enlace. Con el apoyo de Carlos Barral se hicieron cosas importantes, por ejemplo fue convocado el Premio Canarias de novela, donde fue accésit Carlos Edmundo de Ory. Hubo en aquella ocasión un jurado excepcional: Artur Lundkvist, Mario Vargas Llosa, Barral, etcétera.

En aquellos primeros años setenta hicimos varias visitas a Barcelona, curiosamente aquella Barcelona era una ciudad más próxima a nosotros que Madrid, era una ciudad más abierta, más burguesa, más liberal, más europea que Madrid, la viva imagen de la gris dictadura. Proximidad a París, a Milán. Ambiente más evolucionado. La progresía, la Gauche Divine, el Boccaccio. El Mediterráneo era un lugar prodigioso.

En aquellas fechas tuvimos encuentros con Gabriel García Márquez, Ana María Moix y Colita, Juan Marsé y otros intelectuales de primer nivel.

Recorrimos el Barrio Gótico, los lugares de diversión en que Picasso se había inspirado

Nosotros, como Generación de los 70, estábamos creciendo. Sin haber firmado manifiesto alguno, convergíamos en la necesidad de cambio, de luchar contra la censura. Descubríamos Canarias como espacio literario, su paisaje, su historia, su eclecticismo, su mestizaje, su identidad ambigua. Con afán épico, con ironía, con perspectiva fundacional.

Como novelista, Mario Vargas Llosa está ahí. En la primera fila. Su evolución ideológica ha sido notable, y la he compartido con menor entusiasmo. El es un clásico de la literatura universal, y supongo que cualquier año le darán el Nobel. Si no se lo dan, peor para la propia historia del Nobel, que está guiada por acontecimientos sorprendentes. En los últimos años, parece que la Academia Sueca va a remolque de la literatura Light, por eso quizá han premiado a gente como Elfriede Jelinek, Darío Fo, Saramago, Günter Grass, Coetzee, Harold Pinter. La vuelta al compromiso en tiempos en el compromiso está fuera de toda onda.

Mario Vargas Llosa es el rigor y el hipnotizador a través de la palabra.

Para la literatura universal, fue una suerte que Mario perdiera su aventura política, que no lograse su aspiración de presidir su país. Este aparente fracaso rescató al mejor Vargas Llosa, capaz de darnos después de su incursión en la política obras tan inolvidables como La fiesta del Chivo.

(Foto: en los años 70, en una entrevista de Vargas Llosa y LLB, periódico La Provincia)


domingo, 11 de julio de 2021

Vértigo (cuento)

 


Desde la pantalla de su ordenador se asomó al inmenso vacío, que sin embargo aparecía repleto de entidades con distinto grado de luminosidad. Manejando el zoom y los mandos arriba y abajo, de derecha e izquierda, pudo jugar a adivinar el gran enigma del universo. Pensó en el Big Bang, la explosión generadora de tantísimos cuerpos celestes, los agujeros negros, la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica.

Algún día habrá de emigrar la raza humana cuando vivir en la Tierra ya sea insoportable. ¿En cuántos mundos hay gente parecida a nosotros con la que podemos compartir el enorme peso de la soledad? No conocía la teoría de la relatividad, ni la mecánica cuántica estaba al alcance de su mente. Tampoco le resultaba fácil comprender que en el universo existen cosas tan pequeñas que miden la diezmillonésima parte de un milímetro.

Como el cosmos se halla en permanente expansión, se preguntó de qué manera redefinir el tiempo y el espacio. ¿Si alguien pudiese desplazarse a la velocidad de la luz, a trescientos mil kilómetros por segundo, podríamos retroceder a las civilizaciones perdidas, podríamos encontrarnos con Buda, Cristo, Mahoma, los apóstoles y los profetas?

Enredado en palabras poco usuales –los quarks, las partículas subatómicas, los gravitones, fotones, gluosones, bosones- llegó a la conclusión más elemental: se hallaba perdido. Su mente era incapaz de ver algo en tal maraña. Creyó entonces que cuando las mujeres tuviesen sus hijos arriba en el espacio, estarían fundando una nueva especie condenada a no regresar jamás a la Tierra. En ausencia de gravedad, los humanos prescindirían de sus inútiles piernas, no necesitarán aprender a caminar erguidos puesto que se harán expertos en flotar, y por ello adoptarán aletas, colas y branquias como si fuesen delfines. Tan similares a los peces que regresan al origen de la especie. Tales pensamientos no le aclararon gran cosa y no quiso darse por enterado cuando sintió picor. Era una lata: no lograba alcanzar su pequeña y encogida aleta adiposa para rascarse el hombro.

(Del libro Cuentos gozosos/Cuentos traviesos, Rosario Valcárcel y Luis León Barreto  -  Mercurio Editorial-2017)

sábado, 10 de julio de 2021

Poema para Facundo Cabral

 

Eduardo Sanguinetti con Facundo Cabral en el café "La Biela", en junio de 2011.

Por Eduardo Sanguinetti, Buenos Aires, especial para NOVA

Se cumplen diez años del asesinato de mi amigo y camarada Facundo Cabral, con quien tuve el placer de compartir momentos en diálogos casuales e interlineados; en los más diversos auditorios de universidades, centros de estudios y culturales, del mundo. Siempre a favor de la paz, la armonía, el humor y el disfrute de saberse parte de esta tierra violentamente afectiva.

Él trató de construir su redención y en esa tarea le fue la vida.
Él era una criatura sobre un balancín a punto de desmoronarse.
Sentía que sin cesar rehacía su equilibrio: todo ello a la mayor velocidad.

Él trató de construir su redención y en esa tarea le fue la vida.
Él era la nueva visión y la antigua derrota.
Él no propuso nada, él nos invitó a contar la historia.

Él trató de construir su redención y en esa tarea le fue la vida.
Él derrumbó las últimas fronteras que lo separaban del mundo de sus ficciones.
Hoy cruza de Solum a Buenos Aires, de Soluterionte a Penny Lane, en las espaldas del sol.

Él es uno más, en su personaje de mil aristas,
y su personaje es su definitiva realidad.
Él es un visitante, él no se escapará por la memoria…

Facundo, te asesinaron bestias fluyentes y otra vez la palabra muerte,
sin necesidad de dibujarla en una hora, de un día repugnante,
de un mes cualquiera, lluvia y viento. Y, además, como ya fue escrito,
lloverá siempre, siempre.

(*) Filósofo y poeta

martes, 6 de julio de 2021

La memoria del mundo (cuento de Pedro Ugarte, España)

 

Después de la Gran Detonación llegaron las plagas, las guerras y el hambre. En unos pocos meses millones de seres humanos desaparecieron y sólo con el tiempo pequeñas partidas de supervivientes lograron vencer el miedo y la desconfianza, llegar a acuerdos e iniciar la tarea titánica de levantar de nuevo la civilización.

Aún no somos más de mil personas, pero ya ha pasado lo peor. Así lo demuestra que la mitad de la colonia esté compuesta por jóvenes y niños, nacidos después de la explosión. En ellos depositamos la esperanza de un mundo mejor. Entre nosotros, los mayores, se reparten las tareas y reconquistamos poco a poco parcelas de bienestar. Hay ingenieros que construyen generadores, pequeños talleres de metalurgia. Tienen los conocimientos, pero aún hacen falta herramientas y materias primas. Con el tiempo, construyen ingenios que recuerdan vagamente antiguas comodidades. Hay una precaria instalación de electricidad, bombas para extraer el agua. Uno de sus últimos éxitos ha sido construir departamentos estancos que con el tiempo podrían cumplir la función de conservar alimentos con el frío. También hay médicos, juristas y contables. Atienden a los más débiles, organizan los almacenes, distribuyen los recursos. Minuciosos artesanos comienzan a elaborar toda clase de instrumentos y algún viejo agricultor ordena seleccionar semillas y extender las plantaciones. La colonia, a pesar de las penalidades del principio, por fin no pasa hambre.

Por las noches, rodeando enormes hogueras, hablamos de los viejos tiempos y recordamos con nostalgia las delicias del antiguo bienestar. Un hombre anciano y justo ha sido elegido como jefe. En una emulación de la antigua democracia, hemos acordado que cada cuatro años su puesto deba someterse a elección. Alguien que trabajó como abogado está redactando ahora lo que se convertirá en nuestra ley principal.

– Pero aún hace falta otra cosa –dijo una noche el jefe. Y al hacerlo me miró-: Debemos recuperar la memoria.

– ¿La memoria? –repetí, sintiéndome elegido.

– La memoria del mundo.

En pocos días, el jefe y su consejo definieron el proyecto. Cierto, la raza humana había conseguido sobrevivir, pero era necesario que también sobrevivieran su historia y su cultura. Si queríamos reinstaurar la civilización, debíamos conservar memoria del pasado, el enorme patrimonio que el ser humano había aquilatado a lo largo de los siglos. También había que dejar constancia de los errores, para que no volvieran a repetirse. El anciano sabía que, antes del holocausto, yo era aficionado a los libros y que había escrito algunas cosas.

– Esa será tu labor –me dijo, ante el fuego de la hoguera y poniendo a toda la comunidad por testigo-: recuperar la memoria del mundo. Has leído muchos libros. Eres lo suficientemente viejo como para recordar las cosas del pasado, y lo suficientemente joven como para tener tiempo de escribirlo.

Aturdido, comprendí cuál iba a ser mi misión. A partir de entonces abandonaría los campos de cereal y me quedaría en la aldea, con los ancianos y los niños. Me proveyeron de plumas, de un líquido entintado y del rudimentario papel que habíamos empezado a elaborar.

– A partir de ahora escribe –dijo el anciano- Escribe todo lo que recuerdes.

Hombres y mujeres salían a cazar, a cultivar o a construir nuevos artefactos. Las personas más ancianas cuidaban de los niños y les daban enseñanza. Pero a mí se me asignó una labor vasta e imposible: debía recordarlo todo. Debía escribir sobre las antiguas libertades, recordar la historia de los pueblos y con él las acciones heroicas y el horror de los tiranos. Comprendí la envergadura de la tarea y sentí vértigo. Cierto, yo había leído mucho, antes del holocausto, cuando aún existían libros. Pero cuántos poemas podría recordar. Qué despojos del latín o del griego podría rescatar del olvido. Qué podría escribir sobre filosofía china o sobre la conquista de América. Los persas. Los vikingos. Los etíopes. Cómo lograr que no se disolvieran para siempre cosas de las que no sabía nada: la literatura húngara, la civilización de los mayas. Los títulos de las novelas, ¿tenía sentido recordarlos? ¿Tenía sentido resumir en un papel la trama de una obra de teatro, el azar de un argumento, el nombre de un solo personaje que pudiera salvar del olvido? Y la música: tararear melodías, transcribirlas. Qué pálido reflejo de Mozart podía rescatar mi garganta. Tenía que salvar a Don Quijote, al capitán Akab, al rey Lear y a la duquesa de Guermantes. Y tenía que salvar a Kublai Khan, a Alejandro Magno, a Jesús de Nazaret y a Thomas Jefferson.

Cada mañana veía partir a los agricultores, los ingenieros, los maestros. Yo me quedaba en la choza, persuadido de que mi misión era inagotable e imprecisa, y que moriría con la amargura de saberla incompleta. La noche antes de empezar, lloré en mi lecho, sabiendo que aquella tarea, innecesaria para la supervivencia de nuestro pueblo, era de algún modo mucho más importante. Pero, por mucho que escribiera, apenas lograría rescatar una porción insignificante de la vasta memoria del planeta.

Y una luminosa mañana, mientras oía las alegres voces de los niños que se dirigían a la escuela, di la espalda al mundo, me senté a la mesa que habían traído el día anterior los carpinteros, mojé en tinta la pluma y comencé a escribir.