lunes, 22 de abril de 2019

La nueva vieja política


Da la impresión de que las campañas electorales a la antigua usanza interesan menos que un partido de 2ª B. Los políticos ya no convocan actos multitudinarios como en los primeros tiempos de la transición democrática, se acabó aquello de llenar plazas de toros, se acabó la grada curva repleta en el antiguo Estadio Insular cuando los poetas Agustín Millares y Pedro Lezcano incendiaban los auditorios, se acabaron los mítines acalorados; ahora los mítines se dan en espacios pequeños, en clubs de jubilados, por ejemplo, y nos vamos pareciendo a Europa porque ya no nos entusiasmamos, contemplamos la política desde una cierta distancia y desde una cierta indiferencia, como si no nos importara. Y los actos públicos de la campaña suceden en centros en los que la audiencia está constituida sobre todo por afines, por militantes, por gente que va a aplaudir sin condiciones. Cataluña, las pensiones, la España despoblada, la siempre mencionada pero nunca acometida reforma de la Constitución que a su vez entraña la reforma del sistema territorial, la baja natalidad, la inmigración, la eutanasia y alguna otra cosa constituyen el núcleo de las propuestas. Parece que estamos condenados a repetir errores, a no solucionar temas que vienen de viejo, y hay ya síntomas de que volveremos a caer en la alegría del ladrillo, como si este fuera el único impulsor de la economía nacional. Con el añadido de que en estas elecciones será importante que la abstención baje, de lo contrario se podría deducir que el ciudadano está molesto con toda la clase política, las corrupciones y los despilfarros, como si todas las opciones que se le ofrecen no le merecieran confianza suficiente. Y esa indiferencia hacia la cosa pública es bastante peligrosa, porque podrían triunfar los extremismos de un lado y de otro.
Está claro que hay un exceso de encuestas, y que no todas pueden ser verdad. Son tan dispares y en principio otorgan una mayoría tan clara al PSOE que muchos piensan en que se da un exceso de manipulación de los datos. Está claro también que para la izquierda se trata de frenar al nuevo tripartito, es decir impedir que se ponga el freno y la marcha atrás en derechos y libertades. Para la derecha, el objetivo es impedir que Sánchez abra la puerta al desguace de España por sus concesiones a catalanes y vascos. Los seguidores de Iglesias podrán estar algo confundidos por las crisis y las divisiones internas, crisis y divisiones internas que también afectan a los independentistas, divididos entre Puigdemont y otras opciones algo menos incendiarias. Como se ha escrito más de una vez, ahora el asunto es ocupar el centro político, aquel mismo centro que demandaba Adolfo Suárez en las constituyentes del año 77, el valioso centro deseado por la mayoría porque España no es exactamente de derechas ni tampoco es de izquierdas sino que sociológicamente aspira a la moderación y a que los conflictos se puedan ir resolviendo de manera civilizada. Entre otras cosas, la sociedad demanda que los políticos que salgan de las inminentes elecciones aprendan una asignatura que en Europa dominan sus colegas: la cultura del pacto, la costumbre de la coalición, la cultura de saber renunciar y negociar, la necesidad de limar asperezas y adecuar las pretensiones de cada cual para así ser capaces de conformar gobiernos estables. Si los políticos fracasaran en este intento, no sería raro pensar que los dos extremos ideológicos, Vox y Podemos, podrían adquirir mucho protagonismo, especialmente la ultraderecha que ya asoma en media Europa con apetencias de gobernar. En este escenario, parece que el nuevo líder del PP expone un discurso más radical que el de su predecesor Aznar y en cambio Sánchez se lanza a la calle con un verbo más posibilista, porque sabe que las corrupciones no solo han sido cosa del PP sino que también tumbaron al socialismo andaluz.
Sánchez sabe que no es el candidato ideal, sus rifirrafes con otros líderes territoriales del socialismo le han quitado el aura de virginidad que se le suponía hace tiempo. A Rajoy se le puede echar en cara su inmovilismo, ya que a comienzos de su gobierno el independentismo catalán parecía un fenómeno residual mientras que al final de su mandato el asunto ya estaba muy podrido. En comunidades como el País Valenciano la corrupción estalló por doquier, la política era cada vez menos un servicio público. Los ricos se han hecho cada vez más ricos y a los jóvenes no les llega un trabajo digno que les permita alquilar una vivienda, los jóvenes de ahora tienen difícil emanciparse y por supuesto que no piensan en tener muchos hijos, entre otras cosas porque no hay apoyos suficientes a la natalidad. Alguna culpa respecto al paro juvenil tendrá la regulación del mercado de trabajo, alguna culpa tendrá el desenfrenado incremento de los alquileres.
El dilema que se ve en dificultades para resolver tanto la vieja como la nueva política es resolver el empobrecimiento de la clase media, pues el crecimiento económico, la mejora de la economía, no se traducen en una mejora sustancial de las condiciones de vida de la mayoría. Pues tener un empleo digno es más que problemático, y los sociólogos se preguntan si podremos tener un modelo económico alternativo al turismo/construcción. Ya algunos aprecian síntomas de que podría llegar más pronto que tarde una nueva burbuja inmobiliaria.

Todos los partidos hablan de reducir impuestos cuando lleguen al poder, pero es una quimera, pudiera ser incluso una mentira tan grande como una catedral. Y lo peor es que se tiene la impresión de que los dineros públicos están mal administrados. Somos un país de pícaros donde la gasolina siempre sube por Semana Santa, somos una nación donde la Justicia funciona bastante mal, somos una comunidad sin pacto estatal de educación, somos una colectividad que después de tantos siglos de historia parece poco enhebrada, somos una tribu en la que cada cual quiere ser diferente del resto, de ahí que los nacionalismos tengan un caldo de cultivo tan surrealista como el hecho de que en Baleares no sean admitidos los médicos que no dominen el catalán, y por supuesto que ni jueces ni otros funcionarios son bien recibidos en los territorios donde ahora las lenguas regionales desplazan y ningunean al español que deberíamos hablar todos. Asuntos que en los países vecinos –Francia, Italia, Portugal, Alemania, etc.- han sido superados hace tiempo pero aquí reverdecen porque existe la tentación a volver a los reinos de taifas, aquello de Viva Cartagena libre. 

lunes, 15 de abril de 2019

Eutanasia, y las Ferias del Libro



Se ha colado en la campaña un tema que viene de viejo y que no hemos sabido ni podido resolver hasta ahora. Ha habido iniciativas de distintos partidos, pero por la propia vorágine política en que vivimos nunca se ha hecho un planteamiento adecuado y que pueda ser aceptado por la mayoría. He aquí un tema sensible que requiere pactos, en el que se contemplan muy diversas mentalidades: desde el absoluto respeto a la vida a la necesaria resolución de un conflicto que cada vez se presenta con mayor relevancia en la sociedad. Básicamente consiste en que un equipo médico administra fármacos a la persona que desea morir porque está sufriendo una enfermedad grave y sin remedio. Es legal en Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá y en algunos estados de Estados Unidos. En España con la legislación actual se considera cooperación necesaria para un homicidio, pero hay ya una tolerancia social que determina no enviar a prisión a las personas que intervienen, así sucedió cuando la muerte del gallego Sampedro, cuya amiga cooperante fue a juicio pero terminó siendo absuelta. En España el último caso ha sido enviado a un juzgado de Violencia de Género, como si el hombre que ayudó a morir a su esposa fuese un maltratador. Estas cosas tiene la Justicia en España. En Suiza está permitido lo que se denomina suicidio asistido, y se trata de que un profesional médico aconseja al paciente qué fármaco debe tomar para terminar con su vida en ciertas circunstancias. Un científico australiano de 104 viajó a Suiza el año pasado para acabar con su vida.

Los cuidados paliativos son preferidos por profesionales de la medicina para evitar un excesivo sufrimiento al enfermo terminal. Varias comunidades aceptan la muerte digna, así en Galicia una ley permiten que el enfermo o los familiares renuncien al tratamiento si no hay expectativas de mejora o se produce un sufrimiento desmesurado. Los padres de una niña de 12 años con enfermedad perniciosa no recibieron castigo penal cuando pidieron retirar la alimentación artificial que mantenía viva a la pequeña. Mientras llegan los argumentos políticos al Congreso, el debate permanece candente en la calle, entre los expertos y con los testimonios vitales de muchas personas o profesionales sanitarios que conviven en su día a día con la penosa situación de personas dependientes y enfermos terminales en un largo e irremediable sufrimiento. Cuestiones éticas y morales, convicciones y sentimientos religiosos y argumentos jurídicos se entremezclan en un debate inacabado en nuestro país y que ahora se ha colado en la campaña electoral, con el rechazo de los partidos de derechas y la comprensión del otro bloque.
En plena crisis económica florecieron los poetas. Como abril es el mes en que conmemoramos el aniversario de Cervantes y Shakespeare, en todas partes aparece una legión de nuevos escritores que visitan las modestas ferias del libro organizadas en buena parte de los pueblos de las islas. En la mayoría de los casos se trata de voluntariosas reuniones en la mejor plaza de la localidad, rodeada por las terrazas de bares y cafeterías que a esa misma hora están llenas de gente que se toman sus cañas y sus aperitivos mientras, justo al lado, unas damas y unos caballeros casi siempre de mediana o abultada edad leen y leen textos que pocos escuchan, poemas de poetas leídos ante poetas, colegas que tal vez aburren a colegas. Con esto de las redes sociales y las autoediciones, hay miles de personas que de un día para otro se consideran escritores; en su mayoría son personas respetables pero que no leen, para ser escritor tienes que estudiar mucho pero son reacios. Así, sus libros son de tiradas muy cortas para colocar a los amigos y conocidos, hasta el Premio Planeta ha reducido considerablemente la tirada, tras la crisis se sigue publicando muchísimo pero se venden pocos libros. Habría que crear el hábito de la lectura desde las familias y desde las escuelas, y como ello no se da casi la mitad de los españoles no están interesados, según el Barómetro de Hábitos de Lectura que, no obstante, pone de manifiesto que los lectores han crecido moderadamente en el último año. La lectura no está consolidada, el hábito lector está por debajo del nivel de progreso de España y de la posibilidad de acceso a la cultura, han indicado una vez más los responsables. Se trata de un problema del país, una de tantas carencias de práctica cultural. La falta de tiempo sigue siendo el principal argumento de los no lectores para explicar su falta de hábito, casi la mitad de la población, y se ha destacado la necesidad de realizar políticas específicas para los segmentos de la población que tienen más carencias. Habría que comprobar qué porcentaje de hogares tienen libros en casa y también sería bueno saber cuántos libros y de qué materias, si son de autoayuda o de pasatiempos, o si son de literatura o pensamiento.
Los libros están caros, es la disculpa casi general que aleja a muchos de las librerías. Pero la gente no está dispuesta a dejar de tomar sus vinos y sus tapas justo al lado de las casetas en las que montan guardia los escritores con el vano deseo de que alguien se les acerque y, aunque sea por unos segundos, contemple las cubiertas de sus libros. Grandes autores como Neruda, César Vallejo o Juan Carlos Onetti vendían por las esquinas sus textos recién salidos de la imprenta cuando estaban empezando su recorrido literario, la diferencia es que Víctor Ramírez es ya un septuagenario cuyo entusiasmo por las letras no decae ni un instante, lleva años autoeditándose y visitando luego a amigos y conocidos para que les vayan comprando lo que él mismo define como sus libritos. Admirable autor y mejor persona, siempre independiente, siempre ajeno a los cuchicheos de las capillas literarias, por lo general tan engreídas y excluyentes. Tan repletas de grandes valores, aunque nosotros tan solo somos escritores medianitos de categoría regional. Por ejemplo: a pesar de haber movido cielos y tierra, desde los tiempos del venerable Benito Pérez Galdós ningún insular ha logrado entrar en la Real Academia de la Lengua. Escribimos porque para algunos la escritura es una enfermedad que no tiene cura posible, porque no sabemos hacer otra cosa, y -aunque soñamos con enormes reconocimientos, que nos pongan calles, que nos den el Premio Canarias, que nos esculpan con letras de oro en el libro de la Historia- sabemos que estamos condenados a la invisibilidad. Cada cual tiene derecho a sus quince minutos de gloria, algunos ya los hemos disfrutado, y a sus quince siglos de olvido. En todo caso, habremos intentado ser testigos de nuestra época, que ya es algo.

(Publicado en www.laprovincia.es en mi colaboración de los lunes)

lunes, 8 de abril de 2019

El papa, la España sin paz y sin gente


Con ese tono misterioso que emplea con cierta frecuencia, su santidad el papa ha dicho que no va a venir de visita oficial a nuestro país mientras no haya paz. Quizá algún resquemor haya podido quedar en el fondo de su alma por las muchas expulsiones que la orden de los jesuitas ha padecido dentro y fuera de España, en Europa hubo muchas salidas forzosas de los miembros de su orden religiosa y en nuestro país, según la Wikipedia, tales acontecimientos sucedieron en tres siglos distintos: en el XVIII, en el XIX y en el XX. La última vez fue con la II República, en 1932. Todo el mundo sabe que los jesuitas son una rama particular del catolicismo, gente muy intelectual, gente muy preparada, y que quizá por eso -y sin duda también por los bienes que han atesorado históricamente- molestaban al poder establecido. Cuando los jesuitas eran expulsados, una y otra vez, alguien se quedaba con sus importantes legados. Una persona creyente y cercana manifiesta su propia teoría: es una pena que a los papas los elijan siendo tan mayores, este pontífice ya tiene 82 cumplidos, parece obvio que cuando se llegado a una edad avanzada las neuronas flojean y la persona tiene mayor posibilidad de chochear, por ejemplo hace unos días retiró con brusquedad su mano cuando estaba siendo besada por los fieles. El papa, que en su mandato ha deseado alejarse del boato vaticano y por ello ha querido hacer cosas nuevas, no está dispuesto a visitar su país natal y tampoco tiene muchas ganas de venir a España, nación significativa dentro del catolicismo y que emprendió una acción evangelizadora en otras naciones. Otra persona cercana, que es sacerdote, explica que en realidad este pontífice está mal asesorado, tiene en su entorno como consejeros a prelados latinoamericanos y tampoco se lleva demasiado bien con los obispos españoles. ¿Será porque estos tienen una ligera tendencia al Opus Dei, herencia de su predecesor, Juan Pablo II o habrá otra cuestión digamos vinculada a la visión que los pueblos indígenas americanos y hasta el presidente de México tienen de la conquista española en América, y toca la hora de la rebelión y la crítica? Ahora bien, siendo el máximo dirigente de los católicos, el pontífice debería predicar con el ejemplo de sus ilustres precedentes: una exquisita mano izquierda, una exquisita neutralidad, una capacidad de silencio evasivo semejante a la que tuvo Pío XII frente a dos verdaderas desgracias de su época: Adolfo Hitler y Mussolini. Al parecer, también el papa podría haber sido ganado por la causa catalana, ya que doña Ana Colau, el presidente de la Generalitat y otros altos dirigentes lo han visitado en el Vaticano, y de las palabras de Francisco sobre los inmigrantes se desprende una velada condena al gobierno español y un elogio a la Generalitat.
Un asunto que viene de lejos se ha colado sin previo aviso en las elecciones de este final de mes. En plena campaña electoral los poquitos habitantes que quedan en la España interior salen a la calle y dicen aquí estamos, queremos calidad de vida, queremos vivir. El drama de Teruel, Soria, Cuenca y tantas otras provincias es similar al de Artenara, Tejeda o Garafía, por nombrar solo algunos de los muchos municipios canarios que pierden población año tras año. El asunto es complejo, pues uno de cada cuatro municipios de las islas pierden habitantes, sobre todo en La Palma, Gran Canaria y Tenerife. En concreto los municipios que más pierden conforman una nutrida lista en la que incluso figuran dos ciudades capitalinas, Santa Cruz de La Palma y Santa Cruz de Tenerife y un municipio, Tazacorte, que ha perdido casi un tercio de su población en los últimos años. Sin olvidar San Andrés y Sauces, también en La Palma. Y en Gran Canaria no dejamos de citar el colapso poblacional en Artenara, Tejeda o Valleseco. En Tenerife la propia capital ha perdido bastantes miles de habitantes, también pudiera ser que hasta ahora los censos han estado inflados para obtener mayores subvenciones así como para poder presumir de la “gran capital” que el periódico El Día instaba a formar con La Laguna. La lista se completa con Agulo y Hermigua en La Gomera y Frontera y El Pinar, en El Hierro. Las únicas islas cuyos municipios incrementan su población son las más turísticas: Lanzarote y Fuerteventura, donde hay más empleo y también más inmigración, son las islas con menos paro y tal vez las que tienen mayor futuro.
La natalidad ha bajado de manera drástica y en cientos o miles de municipios de la España profunda no existen las comodidades básicas para poder vivir, el personal sigue huyendo a las ciudades porque es allí donde hay trabajo y oportunidades. No existe ninguna idea orientada a proteger a las familias, y aquel bono-bebé de la etapa de Zapatero quedó olvidado muy pronto. En la mayor parte de los pueblos de la España interior no existe internet, no hay buenas carreteras ni oficinas bancarias, no hay médicos, no hay supermercados, no quedan escuelas, no se dan los equipamientos básicos para la vida comunitaria. Las personas que se atreven a sobrevivir en estos lugares son casi unos héroes. Remedando el título de la muy reciente película de Pedro Almodóvar -que por cierto nos ha parecido bastante floja- contemplamos la gloria de que somos un país del Primer Mundo y el dolor de que sigue habiendo mucha desigualdad social, puesto que hay bastantes ciudadanos que están por debajo del umbral de la pobreza. Y además es brutal la diferencia de renta entre las regiones ricas y las regiones menos desarrolladas, las que están a la cabeza y el pelotón de cola, el paro en Euskadi o Navarra tiene poco que ver con nuestro paro.
Por mucha demagogia y por muchas promesas que formulen los candidatos ante las elecciones, este asunto del despoblamiento tiene difícil solución. Lo padecen países cercanos como Francia, Italia y Portugal, y podremos afirmar que la tendencia a que las grandes ciudades crezcan cada vez más es firme y universal, con lo cual vivir en el mundo rural será poco apetecible, aunque por supuesto que alguien tendrá que ocuparse del sector agropecuario. En un país con tan escasa propensión de las nuevas generaciones a fundar familias y tener hijos, la inmigración –ese demonio del que todos quieren huir- es una necesidad perentoria. Necesitamos que venga gente, y que esa gente tenga hijos para que puedan mantenerse las pensiones. 
Blog La Literatura y la Vida 

martes, 2 de abril de 2019

El repostero de Berlín, una joyita cinematográfica

He aquí una película que es una joyita sobre las relaciones humanas, acerca del amor homosexual, el amor heterosexual, las intolerancias y las tolerancias entre los seres humanos, la capacidad de perdón y de olvido. Un drama intimista que cuenta una historia transgresora, con una puesta en escena sobria y solidez interpretativa de los actores. Planos fijos de gran expresividad, y el gran tema de fondo: las relaciones entre alemanes y judíos, Alemania e Israel en el mundo actual. Con sencillez y sabiduría escénica, el director ha construido una película más que digna. Por cierto: no nos gustó ni mucho ni poco la última de Almodóvar, esa que viene tan publicitada con Antonio Banderas en el estrellato. Con respecto a The cakemaker la habilidad con la que el director narra la historia es digna de ser imitada. En definitiva el argumento es simple: un israelí viaja a Berlín y traba relación con el repostero que hace unas galletas exquisitas. El hombre muere en accidente y el pastelero acude a Jerusalén,donde la viuda ha abierto una cafetería. Conoce a la mujer y tras ese conocimiento empieza una nueva vida para ambos. Memorable. Si la encuentran en las numerosas plataformas televisivas, no dejen de verla.

lunes, 1 de abril de 2019

Montevideo, la Suiza de América y la fundación de los canarios


Quizá hicimos mal en seleccionar Montevideo como fin de etapa, tal vez deberíamos haber hecho el viaje a la inversa. Porque tras el deslumbramiento que nos causó Buenos Aires, era inevitable que la capital uruguaya pareciera una pequeña postal entrañable y algo desvanecida, pero teníamos interés en conocerla por el papel esencial que tuvieron los canarios en la creación del país, la monarquía española concedió ciertas ventajas para el comercio y a cambio exigió el llamado tributo de sangre, que partieran hacia allá familias isleñas para frenar el incontenible avance de Brasil hacia los territorios despoblados del estuario del Río de la Plata. El avión cubrió los 200 kilómetros de agua dulce en la media hora anunciada, y cuando aterrizamos nos recibió el diluvio universal. El cambio de moneda en el aeropuerto era pésimo y en el hotel nos habían anulado nuestra reserva, no respetaron el bono/voucher que les mostramos y tuvimos que buscar un hotel por nuestra cuenta bajo el aguacero. De manera que no fue una entrada triunfal, para colmo al día siguiente a Rosario Valcárcel la atropellaron en un paso de peatones, porque esta es otra característica uruguaya y argentina, que no se respetan mucho los pasos de cebra y en la parte antigua de la ciudad no existe la señal luminosa que en nuestras ciudades da paso a los peatones, un accidente espectacular que por fortuna solo le causó magulladuras, ni una rotura ni otra complicación, lo cual habría sido terrible habida cuenta de que al día siguiente teníamos que emprender otros vuelos de muchas horas.
Cuando en la calle nos identificamos como canarios, recibíamos la respuesta de “sean bienvenidos”, la gente era cordial. Las familias isleñas que fundaron esta capital de más de un millón y medio de habitantes se desplazaron a la zona de Canelones porque querían ser agricultores, no comerciantes. Siguen dedicándose prioritariamente a la agricultura y la ganadería pero es cierto que, en buena parte, hoy en día se desplazan a trabajar a la capital del país. Los argentinos se burlan del tamaño de Uruguay, lo llaman “el paisito”. Los uruguayos son lentos, un uruguayo es un argentino que se ha tomado dos Valium, nos advirtió el taxista que nos llevaba al Aeroparque. Quizá sea porque ahora la envidia viene del lado argentino. Frente a los 2.766.890 kilómetros cuadrados de Argentina, Uruguay solo tiene 176.220 pero es mayor que Túnez o Grecia y su superficie equivale al doble que Portugal. Argentina es descomunal, su superficie es seis veces España, es el sexto país del mundo tras Rusia, la Antártida, Canadá, EEUU, China, Brasil, Australia e India. La parte vieja de Montevideo que linda con el mar, que en realidad es el río, tiene casas bajas y además una catedral, una Plaza de la Independencia, un soberbio monumento que es el mausoleo dedicado a Artigas, el héroe nacional, y además posee el Palacio Salvo, su mejor edificio que data de 1928 y está ubicado en la principal avenida, la 18 de Julio, justo enfrente del funcional y moderno edificio de la Presidencia donde hasta hace poco residió aquel político tan admirado por su austeridad, José Mujica. Con Mujica la venta de marihuana se hizo legal en todo el país y Montevideo ha sido calificada como la ciudad con mejor calidad de vida en Latinoamérica seguida de Buenos Aires y Santiago de Chile, puesto que ha mantenido desde 2006. Entre 1999 y 2002, la crisis y el corralito argentino afectaron mucho de tal modo que un 40 por ciento de la población quedó bajo el umbral de la pobreza, llegó el colapso del sistema financiero, y, como en España, los bancos tuvieron que ser rescatados. Desde 2005, Uruguay completa 15 años de crecimiento ininterrumpido. Esto sería debido a la estabilidad política, el bajo nivel de corrupción, y la productividad.
Este país resulta más caro que Argentina para el visitante; el cambio del euro que obtuvimos fue de 46 pesos argentinos y entre 29 y 36 pesos uruguayos, pero hay una gran picaresca en el asunto ya que nunca es igual según donde vayas. La chica del hotel nos advirtió que en general América Latina no es muy segura, por la inseguridad callejera está claro que en estos momentos ni México DF ni Caracas ni las capitales brasileñas ni las centroamericanas ofrecen garantías. Los precios en Uruguay son más altos que en el país vecino, las previsiones económicas son muy favorables, y recordemos que por su estabilidad y desarrollo Uruguay históricamente ha sido considerado la Suiza de América. Mucha de la carne que viene a Canarias procede de este país, puesto que las lluvias son frecuentes, el territorio es verde, el clima favorece los pastos que son el alimento natural del ganado.
A nosotros observar puertos fluviales nos sorprende un tanto, primero porque hay menos oleaje, el agua es color tierra y segundo porque aparentemente no existe un excesivo movimiento de buques. Si quisiéramos una buena playa tendríamos que desplazarnos a Punta del Este, donde el agua ya es del Atlántico, azul y cristalina. Pero no podemos llevarnos un mal recuerdo de un país con tantos museos e instituciones culturales que nos dio a gente tan importante como Benedetti y Onetti, como Eduardo Galeano y el precursor Horacio Quiroga, poetas y grandísimos narradores de fama mundial. A fin de cuentas desde muy antiguo este es un país sin analfabetismo, un lugar con notable efervescencia de revistas culturales, teatros y actos literarios. Con políticos más honrados que los países vecinos, lo cual ya es un punto importante. En definitiva, hemos conocido dos naciones, dos mundos complementarios. Y una de las mayores emociones cuando uno visita América Latina es comprobar la potencia del idioma español, la forma en que es respetado, la manera con la que evoluciona y se adapta, sin tanta presencia de anglicismos que muchas veces son artificio de los medios de comunicación. En las librerías observamos en lugar preferente el libro Más de 555 millones podemos leer este libro sin traducción, de Álex Grijelmo y José María Merino. A fin de cuentas, la lengua es la patria común, nuestra lengua tiene buena salud. Si bien es verdad que en todas partes se oye hablar inglés, no es menos cierto que en toda América, incluido EEUU y Brasil, en todas partes se oye español. El reactor de Air Europa en que hicimos el regreso se llama David Bisbal. Qué poco respeto a la cultura y la ciencia, qué estupidez del famoseo nacional.
(Foto del autor: delante del monumento a Artigas, al fondo la sede de la presidencia. En la segunda foto se aprecia el Palacio Salvo, el edificio más alto de Latinoamérica en 1928)

miércoles, 27 de marzo de 2019

Samir Delgado, un canario en México



Juan Calero, México
Conocí personalmente a Samir Delgado en el Encuentro de Escritores Canarios celebrado en La Orotava, en 2016, digo personalmente porque cuando aquello se hablaba mucho de su obra. Recuerdo que como interlocutor era un verdadero imán atrayendo con fuerza huracanada el interés del arrabio embobecido en que nos convierte a los demás. A la hora de almuerzo nos dijo en una conversación a tres que no podía compartir más tiempo con nosotros porque esa tarde se iba para Madrid. Luego supe que había ido a trabajar a México. Y perdí su estela. Supongo que algo parecido ocurriera en el resto de la comunidad literaria en Canarias, porque no escuché hablar más de Samir Delgado durante un par de años. Posteriormente surgió la amistad por las redes sociales, hasta hace poco en que publicó un primer artículo en su nueva columna de un periódico provincial canario y dio motivo a esta entrevista. 
-¿Qué es para ti México y qué ha significado cambiar tu mundo canario por el mexicano? 
-La experiencia mexicana está significando un revulsivo vital para desarrollar nuevos horizontes de compromiso cultural sin tener que renunciar al vínculo permanente con las islas. Desde la condición de nuevo emigrante resulta más cercana la posibilidad de habitar varios lugares a la vez y participar en diferentes tradiciones literarias que constituyen un espacio común de mayor envergadura. Ver Canarias desde México confirma su excepción como referente tricontinental de una insularidad predestinada a ser cosmopolita. Y México habitado desde la condición de residente extranjero también resulta apasionante por que se repiten episodios históricos que permanecen en el imaginario colectivo de ambas orillas. 
-¿Qué opinas de la sociedad mexicana tan extremadamente polarizada y complicada? 
-La actualidad mexicana tiene su lado positivo, por ser un país extremadamente amplio y diverso no se puede reducir a los lugares comunes de la prensa y de la política oficial. Todos los días suceden cosas maravillosas y una gran parte de su población vive en una suerte de alegría cotidiana que refleja el valor ético, la educación cívica y la altura cultural de una República latinoamericana del siglo veintiuno. Los nuevos tiempos de la sociedad mexicana se inclinan favorablemente a la superación del lastre de la corrupción generalizada y la posibilidad de incorporar nuevos rumbos de cambio social a beneficio de las mayorías. Un ejemplo en medio del desastre está siendo la reivindicación cultural de las identidades indígenas y una nueva generación de jóvenes mexicanos que deberán tomar el pulso a Estados Unidos y encontrar un futuro mejor sin depender de la sombra del imperio. 
-Samir, como autor has editado varios libros de cuentos, ensayos y poemarios con los que has obtenido premios en varios concursos en Canarias y la península; hoy en día, cuando accedemos a cualquier información mediante un aparato que llevamos en el bolsillo y las redes sociales anulan hasta la omnipresente televisión ¿Vale la pena seguir escribiendo? ¿Qué significa para ti escribir? 
-La escritura es una forma intensificada de vivir, más allá de los tópicos sobre la imagen de los escritores y el mundo aparte de los libros en medio de la vorágine de los mass media, la escritura sigue siendo una conciencia iluminadora de estar vivos. El problema de los nuevos analfabetismos y de la ausencia de la literatura en la vida cotidiana de la ciudadanía se encuentra en la pérdida infinita de las posibilidades de experimentar el milagro de la vida.    
-De todos los géneros abordados ¿con cuál te sientes más cómodo y por qué? 
-Siempre he tenido predilección por el género poético al subrayar con su lenguaje un mayor potencial de experimentación. Aunque la narrativa me parece imprescindible para asumir el desafío de estar vivo. Muy lejos estoy de la novela negra y de todo producto cultural que tenga algo que ver con la autoayuda o los bestsellers. Por otro lado, el ejercicio del periodismo cultural me ha brindado un apasionamiento por los otros que me ha alejado del aislamiento crónico de las élites literarias.  
Samir Delgado nació en Las Palmas de Gran Canaria hace apenas cuarenta años. Condensando un poco su sustancioso currículo diremos que además de escritor y poeta es Licenciado en Filosofía y Maestría de Investigación en Prácticas Artísticas y Visuales; Investigador especializado en arte y literatura contemporánea, desarrolla proyectos internacionales en festivales y espacios de cultura en Europa, Estados Unidos y América Latina; gestor cultural de festivales internacionales; profesor en el Instituto Autónomo de Artes Modernas INAAM, en Durango; coordinador del Aula de Literatura de la Universidad Juárez y fundador del proyecto “Tren de los poetas” Estación Internacional de Poesía Contemporánea. También ha sido locutor de radio y director de escena, colaborador habitual de medios de prensa escrita y digital tanto en España como en México. Coordinador del Encuentro Internacional de Literatura 3 Orillas (2007-2016). 
-¿Mantienes un método de trabajo o lo haces por impulso emocional del momento? 
-Desde hace años la escritura diarística ha significado una metodología cotidiana, el día que no se escribe es un día abocado a la extinción de la memoria, aunque es verdad que pueden pasar semanas sin llegar a concretar un solo poema y de repente surge el repentino flujo de creatividad que puede durar días, semanas. He escrito libros enteros bajo esa determinación caótica, bastante anarquista. Todos los días sucede la posibilidad inaudita de escribir y ese es el camino a explorar sin abandonar en ningún momento la perplejidad ante la vida y la belleza de estar vivos. 
-Hoy en día cuando apenas se hace crítica literaria, o mejor dicho, se ha convertido en mera complacencia entre amigos ¿qué valor puede tener? 
-He leído recientemente la correspondencia entre Octavio Paz y Tomás Segovia que duró décadas a pesar de las interrupciones y la lejanía entre ambos autores. Y me di cuenta de que la crítica literaria es una forma de amistad donde la coherencia y el deseo de compartir una verdad implica unos valores de transparencia y de sinceridad. Las generaciones de escritores están abocadas al silencio de la crítica cuando no existe un ambiente cultural propicio para el progreso y el diálogo entre los coetáneos de un tiempo y un lugar. En Canarias sucede exactamente el peligro de ese silencio, por eso considero que hay que cultivar las buenas amistades que conllevan el rigor ético y la pasión por la literatura. 
-Como lector, ¿qué prefieres, la novela, testimonio o poesía? 
-Siempre que entro a una librería busco con pesar la lejana estantería de la poesía y eso evidencia el abandono generalizado de la cultura, en mi etapa de estudiante cada día tomaba en préstamo hasta cinco libros distintos, entre novelas y ensayos de filosofía, los leía de un modo voraz y ácrata, hasta que asumí el hecho relevante de que lo importante era ser lector y aprender a ubicarse en cualquier conversación en medio del umbral de incertidumbre que representa la información de Internet.   
-¿Qué autores te han marcado más? 
-Sin duda Julio Cortázar y Federico García Lorca. Y entre los autores canarios Manuel Padorno y la generación surrealista de Gaceta de Arte, tengo una convicción de fe sobre la existencia de una literatura nacional canaria, atlántica y tricontinental, todos los días descubro en otros autores como Derek Walcott o Lezama Lima que también pertenecemos al Caribe y que hemos sido los otros en la trastienda sur de Europa. He leído por rachas de temporada buena parte de la literatura europea y latinoamericana del siglo XX, y cada vez siento una admiración y curiosidad creciente hacia autores árabes o africanos, de la cultura queer o de las minorías indígenas. Todas las literaturas tienen a un Rimbaud por descubrir.
Samir frecuenta como artista invitado y conferenciante a eventos internacionales, hasta el momento ha sido llamado a eventos en Estados Unidos, México, Colombia, Cuba, Alemania y Palestina, como también ha sido traducido al inglés, portugués, alemán, rumano, italiano y árabe en revistas especializadas. 
-¿Ha incidido la actividad periodística en tu quehacer? 
-La oportunidad de realizar crónicas de la vida cultural canaria y de hacer reseñas de libros y entrevistas a autores de cualquier procedencia y condición ha significado una oportunidad para ejercer la escritura de un modo existencial, una forma de vida. Se vive como se escribe, eso es real y maravilloso. 
-Y por último, como descendiente de otras culturas donde es inevitable su influencia en nuestra formación como persona, ¿mantienes intacto el sentimiento canario? 
-En todas partes defiendo la identidad canaria como una forma de rebeldía, es más una conciencia que un sentimiento, las islas tienen el don de ofrecer la pertenencia a su destino a través del nacimiento o de la adopción, y creo que mi compromiso con las islas no ha sido tanto por haber nacido en ellas, más bien por una adopción tardía, al tomar conciencia de sus problemáticas ecológicas y sociales. Viviendo fuera se siente de un modo más radical y libre la identidad canaria.    
Para terminar esta entrevista, echo un vistazo a sus más recientes actividades y veo que no para en su quehacer, por ejemplo, ser llamado al proyecto expositivo “Roja Melancolía” en la capital de la India, conferencias y presentaciones en diversos puntos de la extensa geografía de México, aparecer un nuevo ensayo sobre la colección de arte suizo Parket en una revista peruana y de nuevo, Estados Unidos, esta vez en diversas lecturas en Boston y Nueva York para abril de este año.
(www.lapalmaahora.com)

lunes, 25 de marzo de 2019

Buenos Aires: fútbol, tangos, libros, bife de chorizo y la maldición





Los porteños son narcisistas porque la suya es una linda ciudad número 1 en el mundo en librerías, puesto que hay más de mil; en estadios de fútbol porque el fútbol es religión en todas las televisiones, la vida es un interminable partido de fútbol y por eso los goles de Messi se repiten una y cien veces cada fin de semana; en la avenida más ancha del planeta, la 9 de Julio; en la mejor carne del universo por los excelentes pastos; en tangos de arrabal con navajeros extraídos de un cuento de Borges; en el impresionante Teatro Colón, que según muchos está por delante de la Scala de Milán, el Metropolitan de Nueva York, el Bolshoi de Moscú o el Teatro de la Ópera de Sidney, teatro monumental donde presenciamos un magnífico Rigoletto. En Buenos Aires la gente no es obesa como en España, aunque esta ciudad arbolada y magnífica todavía debate el derecho de las mujeres al aborto, y una mujer muere por violencia de género cada 32 horas, más de 300 asesinadas al año. Una ciudad melancólica repleta de emisoras de televisión en las cuales siempre se está tertuliando sobre el famoseo, sobre las barras bravas del Boca Juniors y el River Plate; sobre la enfermedad de la economía, sobre la ruina del peso demasiado sometido al dólar; sobre el alza continua de los precios a causa de la excesiva inflación y la debilidad de un país que se las ve y se las desea para pagar la deuda.
Admirable ciudad con sus aires de París y de Nápoles, de tangos con letras tristísimas, la capital de un país añorante de un pasado excesivamente mitificado pero que sin duda convirtió a este lugar en una potencia de primer rango, aunque los malos gobiernos la fueran devaluando sin remedio. Aquí hemos vuelto a ver a amigos tan cordiales como Vicente Battista y Gloria, él fue premio Planeta de Argentina, un autor de novela negra que vivió en Gran Canaria y ha sido escritor muy reconocido, con su momento de gloria en los años 80. Hemos visto también a Héctor Celano, que ya ha viajado a las islas para mostrar su voz potente de recitador y prepara su próxima visita. Y hemos conocido a Eduardo Sanguinetti, pasión heterodoxa contra esto y aquello, un hombre alto y con el pelo rubio y revuelto, un combativo que nos hizo probar la célebre pizza de aquí en El Cuartito, fundado en 1934, cuando la gran ola de inmigración italiana.
Buenos Aires es un debate permanente entre los políticos, Macri contra Cristina, los peronistas contra sí mismos, las tantas banderías enfrentadas aunque pocos saben qué es eso del peronismo. Quizá Buenos Aires esté condenada a devorar a sus propios mitos, el mito omnipresente de Evita cuya tumba en La Recoleta está disimulada en el panteón familiar de los Duarte y no tiene la grandeza que cabría esperar. Todo es bello y decadente como el Café Tortoni, todo es desmesurado como el agua color tierra del Río de la Plata y todo es hermoso como el delta del Tigre con la casa-museo de Sarmiento, el presidente fundador. Y es la elegancia de los flamantes rascacielos de Puerto Madero, con una estética que ojalá hubiera copiado don Florentino el del Real Madrid para los mazacotes sin gracia que levantó en el paseo de La Castellana. Todo es desmesurado aquí: el propio trazado de parques y jardines, las calles rebosantes como la Avenida de Mayo, Diagonal o Florida con su legión de gente ofreciendo cambio de moneda. Aunque ya no tenga aquellos establecimientos que estaban abiertos las 24 horas del día, cuando la ciudad no dormía porque había mucha riqueza. Ya no hay librerías toda la noche porque acá no hay plata para gastar, nos dice la chica de una de las más prestigiosas en la propia Corrientes, una calle que todavía tiene teatros y libros, cualquier restaurante con el mejor bife de chorizo, la mejor carne de nuestra vida.
Hoy la capital sigue siendo animada y bullente, una ciudad plenamente europea que ahora tiene inmigrantes con rostros indígenas porque vienen de Bolivia o Perú, familias con tres o cuatro niños que practican la mendicidad diurna cerca del Obelisco en una sucia colchoneta que por la noche es ocupada por alguno de los sin techo. Este fue un buen país, nos dice una mujer de Galicia que lleva toda su vida aquí. Pero ahora no es un buen país, dice con pena mientras se presta a hacernos una foto con el fondo del rostro de Evita. Buenos Aires es una ciudad extensa con callejuelas de la Boca, anchos bulevares llenos de verde, con continuos homenajes a los héroes patrios, los próceres dominan aquí y allá. He aquí un país que está sometido a la maldición del brillo perdido pero presto a ser recuperado, un Ave Fénix que va a levantar el vuelo una vez más, siempre. Aunque la calle Lavalle ya no esté repleta de cines, y los cines hayan sido comprado por las iglesias evangélicas para una finalidad bien distinta, aunque ahora haya menos plata para gastar y ha de ser racionado el tradicional asado con las impresionantes milanesas y los rotundos dulces de leche del domingo al mediodía.


La eterna contradicción de Buenos Aires se palpa en la propia figura del papa Francisco, que todavía no ha visitado su propio país, un papa jesuita en medio de la polémica, algunos piensan que quiso cambiar cosas en el catolicismo pero su entorno vaticano no se lo permitió. Buenos Aires, con tan excelentes escritores aunque nunca le hayan dado el Nobel a Borges ni a Cortázar ni a Sábato ni a tantas otras figuras legendarias del idioma, esa grandísima literatura tan potente y admirable. Argentina, con tantos debates pendientes, con esa pelea política de cada balcón, con esa permanente tertulia en busca del paraíso perdido, el paraíso soñado, el paraíso que nunca existió. Al fin hemos podido venir a la capital federal, como dice el refrán: nunca es tarde si la dicha llega. Y por eso la maldición de las muchas decadencias y las múltiples resurrecciones de este país será derrotada una vez más porque la albiceleste, con tanta añoranza del pasado, seguirá en pie. Y las quince horas de vuelo, incluido el enlace Madrid-Canarias, valen la pena. Así que recordemos esa canción a viva voz: Mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver, no habrá más penas ni olvido…

domingo, 24 de marzo de 2019

Nacido en Buenos Aires


La escritura practicada sin máscaras y sin justificaciones, deviene en un crimen metafórico.
Existen reglas del juego escritural, no tengan dudas... por ejemplo, llenar la hoja sin rechazar nada de lo que viene a la mente, sin medir los riesgos de lo que se intenta decir, aún sin decir nada, que implica jugarse por entero... las ideas dejan desnuda la batalla, el encadenamiento de ideas provocan contenido, fuera de toda memoria de automatismo surrealista.
Me agrada comentarles que siento aversión por las posiciones ganadas, por las certezas, por un futuro calculado que arruina mi presente... hace años que corro a la zaga de mi sombra y sin embargo intento trasladar a lenguaje la memoria de lo que tengo grabado a fuego en mi mente.
Quién hubiera dicho que Buenos Aires se convertiría en una Babilonia de pasado incomprobable, revolcándose en el fondo de su abismo, en el umbral de la locura, habitada por huestes de seres indefinidos, de aquellos que habitan las cloacas de las grandes ciudades, sí! esos seres herméticos y nocturnos, para quienes el azar no existe y la alegría se reduce a un nudo en el 'cogote'...
Si otros se solazan escribiendo y dando conferencias acerca del tiempo, su devenir, su historia, el origen de la clepsidra, el funcionamiento digital y su incidencia en la vida de la humanidad, el hallazgo del cuadrante solar, la invención del calendario, mi cuerpo y mi ser me sirven de único guía. Como cuando tengo hambre, duermo cuando tengo sueño, me despierto cuando abro los ojos... el goce en estas rutinas, hacen a mi vida tener sentido, en plenitud, a veces... y mi ciudad no es ajena a ello, lo siento, lo he sentido siempre, pues me he olvidado de comentar que he nacido en Buenos Aires, en el barrio de Palermo, "Palermo Chico" para ser exacto, como declama mi partida de nacimiento..." 

sábado, 23 de marzo de 2019

La raíz y la espiral. Despedida a Martín Chirino



La ciudad de Cuenca tiene un don especial entre los muchos de su identidad, permanece en el imaginario de los artistas que hicieron vida y obra bajo su cielo. En la historia decisiva del arte español de los últimos cincuenta años la ciudad del Júcar y del Huécar se ha convertido en uno de los lugares de paso obligado para quienes desean conocer de cerca aquellos espacios del patrimonio íntimo que formaron parte de las horas cotidianas de los artistas abstractos.
Una fragua en la calle Herrerías de Cuenca fue precisamente el lugar que el escultor Martin Chirino hizo suyo para despertar las lumbres de su futuro como artista de reconocida trayectoria internacional.
También algunos sitios y amistades de Nueva York fueron decisivos, y buena parte de su imaginación creadora siempre estuvo vinculada a las islas que le vieron nacer, una playa y unas rocas, los alisios y el volcán. Acaba de fallecer el gran artista canario a sus 94 años de edad
recién cumplidos. Hacía tiempo que la Fundación que lleva su nombre en Las Palmas de Gran Canaria se significó como el enclave
primordial para proseguir con la difusión de su legado artístico
diseminado por museos de todo el mundo y monumentos públicos de
ciudad españolas que acogieron de buena fe sus creaciones forjadas
en el intervalo trascendental de la era democrática.
Martín Chirino estuvo al frente de museos de arte de primera
magnitud como el actual Centro Atlántico de Arte Moderno en Gran
Canaria y el propio Círculo de Bellas Artes de Madrid en los ochenta.
Y más aún. Chirino participó presencialmente en la inauguración del
Museo de Arte Abstracto de las Casas Colgadas en 1966. Dos
esculturas suyas forman parte de la colección conquense y siempre
estuvo Chirino entre las personalidades artísticas más reconocidas
del panorama internacional que habían dibujado un puente para dos
siglos entre Castilla y Canarias.
Su padre fue trabajador de los astilleros en el Muelle de Las Palmas y
de ese contacto con el devenir de las mareas y los vientos surgió el
artista. Junto a él Millares- amigos para siempre- junto a Elvireta
Escobio y el poeta Manuel Padorno cruzaron el atlántico en 1955 para
dar nombre a uno de los viajes más importantes de la ruta insular de
la cultura hacia el continente europeo. También Alejandro Reino,
otro artista canario estuvo en la expedición. Y justamente el pasado

2018 falleció también dejando para la posteridad los detalles de esa
odisea. Martin Chirino tenía la cualidad de ser un hombre para
muchos tiempos. La espiral soñada por sus manos se acabó
convirtiendo en símbolo institucional de las islas y en su biografía
destacan especialmente su participación en la epopeya del Grupo El
Paso y en los diferentes manifiestos que reclamaban la democracia y
la personalidad tricontinental de la historia de sus islas. De hecho la
arquitectura visual de gran parte de sus esculturas tiene una
raigambre africana. Las espirales guanches eran un vestigio
primitivo, de la pertenencia ancestral de los habitantes de las islas a
la cultura amazigh que representa a día de hoy a millones de
hablantes de la lengua bereber. Desde la kabilia argelina a Mali,
pasando por el Rif y el Atlas marroquí, sin olvidar a los tuaregs entre
muchos otros, los nómadas del desierto.
Martin Chirino poesía una visión del futuro con tinta cosmopolita y
de progreso, supo hacer del fuego y del hierro una forma de eternizar
los cuatro vientos. Y en Cuenca tuvo siempre un hogar para las
espirales del mañana. Descanse en paz

Samir Delgado, México, 2019

viernes, 22 de marzo de 2019

La I Feria del Libro de Gáldar, el domingo 31



La I Feria de Autor/a. Escritores y Escritoras en Gáldar abre sus puertas el próximo domingo, 31 de marzo, en la plaza de Santiago, un evento que, según explica la poeta Isa Guerra, organizadora del evento, “tiene entre sus objetivos dar a conocer a los escritores y escritoras de las Islas, promocionando y visualizando sus obras”. El Encuentro, que cuenta con colaboración de la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Gáldar y de la Asociación de Escritoras y Escritores ‘Palabra y Verso’, se desarrollará durante el domingo 31 de marzo, en horario de 10 a 15 horas, en la plaza de Santiago, en pleno casco histórico.
El cartel de esta I Feria representa el mercado de Gáldar con las dos esculturas realizadas por el galdense Juan Borges Linares, alegorías del mar y de la tierra, acompañado por dos murales de Diego Herrera que representa gentes campesinas. De esta forma, aclara Isa Guerra, durante la jornada, la ciudadanía podrá disfrutar de una amplia muestra de libros, asistir a los diferentes recitales de poesía y microrrelatos previstos, así como a acudir a presentaciones y firmas de libros.
Entre los escritores se encuentran, entre otros, Ángel Sánchez, Cecilia Domínguez Luis, Ánghel Morales, Roberto Cabrera, María Teresa de Vega, Olga Luis Rivero, Javier Cabrera, Luís León Barreto, Rosario Valcárcel, Manuel Díaz Martínez, Jorge Liria, Francisco Lezcano, Dunia Sánchez, María Gutiérrez, Daniel Bernal, Damián H. Estévez, Juani Díaz, Ángela Ramos, Berbel, Alicia Llarena, Puri Santana, Josefa Molina, Antonio Arroyo, Aquiles García, José Juan Mújica, José A.Luján, Rubén Mettini, Inma Flores, Juan Francisco Santana Dominguez, Juan Carlos de Sancho, Roberto Iglesias, Rosario Ibrahim, María José Godoy, Macu Galván, Irma Ariola Medina, Moisés Morán, Irmina Díaz-Frois Martín, Carmen Teresa Hernández, Zulia García Parra, Eduardo García, Pedro Callicó, Margarita Ojeda, Graciliana Montelongo, Quico Espino, Tino Prieto, Alejandro Dieppa, Antonio González Croissier, Conchi Miranda Galván, María Gutiérrez, Maruja Salgado, Cristina Calderín, Antonio Bolaños, Leandro Pinto, Rayco Cruz, Mayte Martín, Pablo Alemán, Teresa Ojeda, Ina Molina, Carmelo González Cerpa, José Antonio Luján Henríquez, Teca Barreiro, Noel Olivares, Megt Eugenia Tavío, Laura Delgado, Olivia Falcón, Miguel Ángel Navarro Herrera, Bachir Admed Aomar, Pino Lorenzo López, Ana María Martín, Yubi Cisneros, Loli Moreno, Isabel Padilla Santervaz y María Teresa Naveira Gómez.
Además, la Feria, que contará con una treintena de stands, incluye la participación de las asociaciones literarias Palabra y Verso, Nace (Nueva Asociación Canaria para la Edición), Taller Literario Dulce María Loinaz yTaller Espejo de Paciencia, Tertulia Pedro Marcelino Quintana, Asociación La Arcadia, y las librerías Imprenta El Norte, Drago, Ler y Canaima.

lunes, 4 de marzo de 2019

La cultura descafeinada y mujeres creadoras de Canarias



Está claro que el cambio climático se acelera de año en año, en pleno febrero hemos tenido temperaturas de otras épocas. En Inglaterra han llegado a los 20 grados, algo inimaginable en pleno invierno y aquí, con la calima, triplicamos el límite de la contaminación fijado por la Unión Europea y recomendado por la OMS. La calima es cada vez más frecuente, y prueba de ello es la saturación de las urgencias de los hospitales debido a las alergias, los enfermos cardíacos, los que padecen asma o cualquier otra enfermedad respiratoria. El invierno es cruel con los enfermos y los ancianos, hemos perdido un chorro de amigos. La primavera astronómica no llegará hasta finales de marzo, pero las temperaturas son tan cálidas que dan a entender que todo está patas arriba. La calima en pleno invierno tanto puede venir con frío como con vaharadas de calor, lo cual no ha de ser bueno para las plantas, para los cultivos, para los animales y mucho menos para los humanos. Los termómetros sobrepasan los 25 grados, en las islas casi llegamos a los 30 y la situación tiende a ser cada vez más marcada. Ha habido incendios forestales en Garafía y 50 en Cantabria, los del norte nacieron de la mano del propio jefe de los voluntarios contraincendios.
Ahora las invasiones del polvo sahariano son más frecuentes que nunca, y las lluvias se reducen año tras año, así las islas pueden perder el verde que todavía atesoran. El anticiclón está disparando los problemas, en al menos 26 municipios españoles se han superado durante varios días los límites legales. Así se desprende de los datos recopilados por Ecologistas en Acción de la red de estaciones urbanas de control de la calidad del aire repartidas por el país. El tráfico ha contribuido a que en municipios de 13 de las 17 comunidades autónomas se hayan superado esos límites. La meteorología o ayuda a dispersar la contaminación o contribuye a que se acumule. La ausencia de lluvias y viento por el anticiclón impide que se dispersen las partículas. A esto también se suman la intrusión de las masas de polvo africano, polvo que ya sube hasta Francia y Alemania como si tal cosa. Los ecologistas también critican la falta de medidas eficaces para reducir el tráfico rodado en las urbes. Se estima que la contaminación ambiental causa unas 10.000 muertes anuales en el país.
Pues bien: entre las pocas cosas buenas de la gala de la 91 edición de los Oscar destaquemos las intervenciones de algunos de los participantes en español, el español es una segunda lengua norteamericana que ya no puede ser soslayada oficialmente. Particularmente emotivo fue el parlamento de Javier Bardem cuando se refirió, con subtítulos en inglés, a la necesidad de que no haya muros entre los pueblos y las culturas. Los Ángeles tiene una importante colonia de inmigrantes latinos, y el español es una segunda lengua que gana terreno. La gala de los mayores premios del cine resultó tediosa y repetitiva porque en la industria cultural descafeinada de nuestros tiempos todo funciona según la tendencia oficial al uso; por ejemplo este año los Oscar fueron una concesión al pueblo afroamericano tras su gran sufrimiento. Desde hace años la negritud se queja por la discriminación habitual, y desde entonces la industria lava sus culpas y concede premios aquí y allá, ante todo olvidar los años del KKK, los disturbios en los estados del sur, los abusos de policías blancos sobre negros indefensos. La declarada mejor película, Green book, es un ejemplo de la mala conciencia porque parecía demasiado atrevido premiar en el apartado principal Roma, un alegato de México contra tantas barreras, la marginalidad de la pobreza, el malditismo del sur. Las barreras de los muchos Donald Trump.
No todo ha de ser negatividad en este artículo, hemos de valorar el gran progreso que la mujer realiza en nuestra sociedad. En los diversos epígrafes de la creatividad, la llegada de la democracia ha supuesto una verdadera explosión de talento femenino en todas las facetas de la vida pero particularmente en literatura, pintura, docencia e investigación. Nada ha quedado al margen de la aportación femenina, y ellas son las que más leen, las que más llegan a la universidad, las que más triunfan a pesar de las limitaciones que la sociedad patriarcal les impone todavía. La educación es el factor fundamental que ha dado protagonismo a seres que eran manifiestamente ignorados por sus contemporáneos.
Hay que mencionar el esfuerzo de los colectivos de mujeres por llamar la atención sobre tantas creadoras silenciadas porque los tiempos que vivieron fueron malos para la mujer. En el apartado de los déficits culturales hay que reseñar una vez más la marginalidad femenina en nuestro entorno. Precisamente un libro de la entusiasta Chicha Reina, es decir María del Carmen Reina Jiménez, titulado Mujer y cultura en Canarias, Mercurio Editorial, 2018, se ha ocupado bien del asunto. Un tema sobre el que ha escrito un sinnúmero de mujeres notables: desde Alicia Llarena a Isabel Suárez Manrique de Lara, Blanca Hernández Quintana, Cristina Molina Petit y muchas más. También nosotros hemos escrito más de una vez sobre la invisibilidad de la mujer en las letras y las artes canarias, en el libro de ensayos La literatura y la vida. Chicha ha sido profesora de Inglés, ponente del primer congreso nacional Mujer y Familia y concejala en Santa Brígida que ocupó áreas tan diversas como Cultura, Deportes, Juventud, Festejos, Servicios Sociales, Agencia de Desarrollo y Empleo e Igualdad. Fue asimismo secretaria de la organización Mujeres Empresarias y miembro de la Asociación Atlante, presidenta del Casino de Santa Brígida, y autora de numerosos trabajos periodísticos. Pues bien: el texto de esta mujer es un amplio recopilatorio de nombres, de vidas, de actitudes, con una amplísima bibliografía. Aquí hay una enormidad de valores en pintura, escultura y cerámica, en literatura y en música, que la autora recopila hasta 1975, porque desde entonces, con la democracia, es más fácil establecer la relación. Un legado que no hemos sabido reconocer porque han abundado las mujeres-sombra, las pioneras en tiempos de silencio, las que tenían que firmar con seudónimo o con el nombre del marido. Un libro más que útil, escrito por una mujer caracterizada por su espíritu luchador y respaldado por el Colectivo de Mujeres Canarias. En nuestro mundo occidental las mujeres ya están aquí, por desgracia en otros mundos que también viven en este planeta las mujeres siguen estando marginadas. En definitiva: un libro incontestable.

lunes, 25 de febrero de 2019

El confuso panorama desde el puente



Remedando la magistral obra teatral de Arthur Miller, podríamos concluir que es confuso el panorama que se divisa desde el puente. Por ejemplo: ¿hubo rebelión o más bien hubo sedición el día del referéndum desautorizado? ¿Cuántos años tardarán los tribunales europeos en dilucidar si se registró violencia por parte de los convocantes o por las fuerzas policiales del Estado? ¿Quién será capaz de soportar las soporíferas jornadas del juicio del año, las llamadas a los testigos, las intervenciones de las defensas? ¿Y saldrá una opción clara y viable de las urnas el 28 de abril o por el contrario será el nuevo comienzo de las grandes dudas? Tantas cuestiones nos confunden. Los mesías están sueltos en las calles, predican fieramente como si fueran gurús que se saben todas las cosas, y recordamos la ocasión en que Artur Mas se tiró al monte pidiendo una mayoría amplia para la autodeterminación, y lo que sucedió fue que en esa ocasión su partido perdió 12 diputados en el parlamento catalán. Según todos los síntomas, los líderes del “procés” tienen criterios bastante enfrentados a la hora de analizar la situación creada y las posibles salidas del laberinto. Todo esto viene a cuento respecto a la pregunta de si los partidarios de la independencia ya cuentan con la mayoría suficiente para imponer su criterio frente a quienes están callados o se reservan su voto si es que llega la proclamación de un referéndum. Y es que ahora corremos tiempos de intolerancias y posicionamientos poco dispuestos a establecer negociaciones que conduzcan a fórmulas viables de convivencia. Abundan los políticos mediocres, sin otra idea que permanecer en el cargo.
Alguna vez hemos oído que España es un país de derechas y por lo tanto era previsible que tarde o temprano llegara la confluencia de las tres formaciones de ese signo que van a tratar de llegar a la presidencia del gobierno. Tras la muerte del dictador hubo cuatro mandatos en que el Partido Socialista ganaba holgadamente las elecciones, de aquella época perviven las figuras de Felipe González y Alfonso Guerra, y luego vinieron etapas de sana alternancia, que definitivamente en eso consiste la democracia. Honradamente, pienso que España no es de derechas ni de izquierdas sino que buena parte de los votantes en realidad andan buscando el espacio de centro, pues el centro significa moderación y deseos de entendimiento. Es lo que supo ver Adolfo Suárez, el político de alto nivel que tuvo mucha visión de futuro y sin embargo fue sacrificado por sus propios delfines. Suárez permanece en la memoria colectiva como un ejemplo de político honrado y puesto al servicio de nobles ideales. Está claro que, ahora mismo, en  un extremo y en otro hay mucho voto del descontento social, son miles, acaso millones de votantes radicalizados y por eso se dio en su momento el auge de Podemos y en el otro extremo de la balanza se nos viene encima la estruendosa la irrupción de Vox en el Congreso de los Diputados. Habrán visto la gran disparidad de las encuestas que se están dando a conocer, en las que a la formación de extrema derecha tanto le conceden 6 diputados como le asignan 20 e incluso algunas proyecciones llegan a adjudicarle 45. Habría que preguntarse si tanta encuesta que circula por ahí tiene base real o quienes las elaboran padecen algún síndrome. Es muy aventurado adelantar las posibles coaliciones, porque la impresión más común estima que el bloque de las derechas y el bloque de las izquierdas tendrían difícil llegar a la mayoría necesaria para gobernar, y para ello van a necesitar en cualquier caso el apoyo de los partidos nacionalistas como el PNV y los independentistas catalanes, así como también precisan del apoyo de los minoritarios como Coalición Canaria y Nueva Canarias.
Como los líderes políticos son personas tocadas por la autosuficiencia y la soberbia, manifiestan ya evidentes intolerancias. Además, parece arriesgado que un partido anuncie desde ahora que nunca pactará con este o aquel, ya que después de las generales vienen las locales y autonómicas, y en estas hemos visto arreglos muy variopintos en función de cada circunstancia concreta. Por ejemplo, el PSOE y Ciudadanos han conformado gobiernos locales y regionales aunque ahora ya Ciudadanos anuncia que bajo ninguna circunstancia volverá a pactar con Pedro Sánchez, lo cual en buena lógica supondría que se negará a pactar con los socialistas allí donde lo necesite. En realidad, en nuestro país no se da todavía la cultura del pacto que tan frecuente es en otros países, acostumbrados a gobiernos de coalición en los que a veces se da el caso de que el presidente de gobierno está adscrito a la fuerza más pequeña. La capacidad de negociación todavía no está muy asentada entre nosotros y además están asomando las proclamas de exclusión. Algunos partidos piden contundencia frente a moderación, voto útil frente a dispersión del voto. Pero también se estima que una buena parte del electorado se mantiene indeciso en cuanto a la opción elegida, y son los últimos días de la campaña los que determinan que se decante hacia un lado o hacia otro.
Como estamos en tiempos de persianas bajadas –eso es lo que sucede cuando se produce un adelanto urgente de las elecciones, y máxime en esta legislatura tan breve- nos damos cuenta de que muchas cuestiones trascendentales se han quedado en el alero: la reforma laboral, la reforma educativa, la muchas veces anunciada reforma de la Constitución, el encaje del asunto territorial, y un largo etcétera. Asuntos que requerirán pactos muy complicados para salir adelante o ser definitivamente abandonados si del 28-A no salen mayorías claras. Hay temas tan importantes como la educación que desde hace mucho tiempo deberían haber sido motivo de un pacto de Estado, igual que la reforma laboral y tantas otras cuestiones de mucho calado. Otra de las propuestas que se quedó sobre la mesa fue la regulación de la eutanasia, que fue aprobada por el Congreso a finales de junio del año pasado con el rechazo del PP y con el cambio de intención de Ciudadanos a última hora, pasando de la abstención al voto favorable. La proposición de ley del PSOE implicaba regular la eutanasia como un nuevo derecho individual que se convierta en una prestación en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. Los mayores de edad con una enfermedad grave e incurable y los discapacitados graves crónicos podrían recibir ayuda del sistema público para morir cuando la iniciativa superase los trámites parlamentarios habituales.

lunes, 18 de febrero de 2019

La insoportable levedad de la política y la muerte de Antonio Lozano



Hace mucho tiempo, Javier Tusell publicó un libro titulado Tiempo de incertidumbre, en el que se hablaba de los primeros tiempos de la transición en España inmediatamente después de la muerte del dictador y con Arias Navarro todavía ejerciendo de presidente provisional del gobierno junto al Rey Juan Carlos. Hace también mucho tiempo el escritor checo Milan Kundera publicó una novela referencial que hablaba de la inutilidad de la vida y la teoría del eterno retorno de Nietzsche, según la cual todo lo que hemos vivido ha de repetirse eternamente. Uno de esos libros que marcan una época, cuando los países del Este querían cambiar su modo de vida. Un texto muy logrado con su toque filosófico y psicológico, con su pesimismo existencial. Así, la novela titulada La insoportable levedad del ser destrozaba la vida en pareja, el amor, el compromiso, la fidelidad, y tantas otras cosas. Vivimos una sola vida, una sola vez, y muchas veces la asumimos tan aturdidos que resulta muy fácil cometer errores. Es lo que dice esta obra maestra: siempre vivimos a oscuras, siempre somos taciturnos y contradictorios porque el sentido de la propia vida se nos escapa. No tenemos respuestas para las grandes preguntas tipo de dónde venimos, por qué vivimos y hacia dónde vamos. Es lo que ocurre con los acontecimientos políticos de nuestro país: ahora sabemos que nos han tocado vivir años de incertidumbre, de volatilidad y de fuga precipitada hacia adelante en los que nada parece claro ni seguro, porque ya no hay esencias permanentes e inmutables sino que todo es líquido y variable. La propia transición que creíamos felizmente dejada atrás vuelve a plantearnos sus luces y sus sombras. Y entre el juicio del “procés”, que podría durar hasta casi el verano, la pugna encaminada a conseguir la difícil aprobación de los presupuestos, las negociaciones y contubernios de última hora a varias bandas, la constatación de que todo estaba en el aire y con ello la propia convocatoria o no de elecciones generales, el ánimo del pueblo llano está desconcertado.
No es para menos. Hubo una manifestación llena de banderas como si las banderas fueran elementos arrojadizos que pudieran ser lanzadas al contrario, y las cifras de asistentes no cuadraban fácilmente. El panorama está inundado de esto que llamamos fake news, noticias mentirosas, manipulaciones aquí y allá.  Las informaciones vienen marcadas por el partidismo de quienes las generan. Grandes palabras, manifiestos con algún que otro exabrupto, el ambiente de manifiesta exaltación recuerda otros tiempos, sobre todo los tiempos de la explanada del Palacio de Oriente, donde Franco hablaba, según las crónicas de la época, ante un millón de españoles. Además, la levedad de nuestros mediocres políticos queda en evidencia cuando se ponen a hablar de esto y de aquello. A falta de verdaderas argumentaciones, la manifiesta levedad de la política adopta recursos teatrales, golpes de efecto, guiños. ¿Quiénes les asesoran para que el esperpento nacional haya llegado a tamañas proporciones?
Como si la transición hubiera sido un paréntesis inútil, el tiempo de los extremos ha regresado para quedarse. Todos los escenarios confluyen en una representación grotesca: un juicio de calado mayor, unos presupuestos difíciles de negociar, unas elecciones anticipadas. El clima de crispación se asienta para no marcharse como consecuencia inevitable tras las soflamas, y de este modo llegan las profanaciones de las tumbas y otros gestos que creíamos superados por el inexorable paso de los años Pero ahora los ultras campean por doquier, en una vuelta atrás sin concesiones. Estamos en un tiempo de muros contundentes: los que levantan Donald Trump, el Brexit, Putin, los nacionalismos envenenados, la desaceleración de la economía, etcétera. La extrema derecha cunde en media Europa, en Francia por ejemplo tienen ya una parte de las instituciones en su mano y tiende a crecer, la llegada a la presidencia parece estar a tiro de piedra, a la hija de Le Pen le ha venido muy bien el caldo de cultivo creado con la inmigración, la dificultad de adaptación de parte de esos inmigrantes, los golpes del terrorismo islámico. Por todas partes crecen las acechanzas, y puede que estemos viviendo uno de los momentos peores de la historia reciente de la humanidad.
Llevamos unos meses terribles, en que han desaparecido grandes valores de la actividad cultural. Desde Pepe Rivero, fundador del Museo dedicado a su abuelo el poeta Domingo Rivero, a los poetas José Rafael Hernández Santana, Francisco Tarajano y Juan Jiménez y ahora nos ha golpeado la temprana muerte de Antonio Lozano, con solo 62 años, ese hombre del sur. Antonio Lozano, nacido en Tánger de origen andaluz pero establecido en Agüimes como enseñante, fue un entusiasta y emprendedor en el mundo de la cultura. No solo fue un catedrático de Francés en un instituto sino que ideó cosas importantes para la comunidad. Ese espíritu de servicio, su afán por organizar cosas, le valieron el reconocimiento de sus convecinos. Eran los tiempos en que el alcalde Antonio Morales consiguió la rehabilitación estética de Agüimes, que hasta entonces casi era tan solo un lugar con viento en la áspera y seca geografía del sur de la isla. Morales logró un espectacular cambio de imagen del municipio, con casas hermoseadas, museos, esculturas y hasta un teatro. En ese caldo de cultivo Antonio Lozano tenía tiempo para estrechar lazos con África, traducir a algunos de sus escritores, promocionarlos en Casa África, hacer su propia obra literaria que casi siempre consistió en retratar esa realidad cruel y hermosa a un tiempo del continente vecino.
El festival de teatro que Antonio Lozano consolidó ha tenido numerosos reconocimientos dentro y fuera de las islas. Con el paso de las sucesivas ediciones, tanto el Festival del Sur y como el festival de Narración Oral fueron objetivos que han multiplicado su prestigio. Como autor, su debut con la novela Harraga, del año 2002, recibió el premio Novelpol a la mejor novela negra publicada en España y una mención especial del premio Memorial Silverio Cañada 2003 a la mejor novela negra, convocado por la Semana Negra de Gijón. También debemos citar obras como El caso Sankara, premio internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona, así como Preludio para una muerte, La sombra del minotauro y El desfile de los malditos, la última de sus obras. Los derechos de autor para la creación de una serie televisiva sobre su personaje el inspector García Gago fueron adquiridos hace poco. A Lozano le gustaba investigar la injerencia imperialista en los gobiernos de África, las terribles injusticias sociales