sábado, 23 de mayo de 2015

La subliteratura y la buena literatura

Por Manu de Ordoñana, Ana Merino y Ane Mayor - San Sebastián, Euskadi
 
Frente a las preferencias de una clase media cada vez más numerosa que busca la lectura de libros que sólo pretenden divertir ─a los que se ha asignado la ominosa etiqueta de subliteratura─, se opone la opinión de los defensores de una alta literatura que ayuda al hombre a ser más libre y más tolerante. Es una controversia que quizás adolece de un defecto de partida, ya que antes habría que ponerse de acuerdo en lo que cada concepto representa.
Según el Diccionario Enciclopédico Ilustrado Sopena, la literatura tiene por definición la de ser un género de producciones del entendimiento humano que tienen por fin expresar lo bello por medio de la palabra escrita. El término sirve pues para vestir a los dos santos. Entonces, en lugar de hablar de alta y baja literatura, ¿no sería más correcto hablar de buena y mala literatura? Y aun así, ¿quién establece la diferencia y cuáles son los criterios para diferenciarlas?
Veamos lo que piensa  el escritor Javier Marías: Desde hace unos años se reserva el término “literario” para las novelas que antes se llamaban meramente “ambiciosas”. Es decir, para las que no tenían como único propósito el de entretener, sino que, además, pretendían que el lector viera y conociera el mundo mejor, que quizá pensara en cuestiones en las que normalmente no piensa, que reparara en aspectos de los que por lo general se hace caso omiso.
Fijémos nuestra atención en la comparación del filólogo y editor Jaume Vallcorba: Lo que puede diferenciar a la literatura de calidad de la de consumo es, en buena medida, la mayor complejidad de la primera respecto de la segunda. Su mayor densidad y pertinencia significativas, así como el juego constante, paralelo al de la música, entre lo reconocible y la sorpresa. Una complejidad de tipo estilístico y retórico.
Y por último, centrémonos en las palabras de dos personas doctas en la materia, Alicia Correa Pérez  y Arturo Orozco Torre: La literatura es un arte que presenta los muy diversos sentimientos y pasiones del ser humano, con toda la fuerza y la intensidad que concede el poder de la palabra escrita. La subliteratura, en cambio, está formada de clichés y lugares comunes; las historias se repiten pues van dirigidas al sentimentalismo vulgar del lector.
La primera conclusión a la que llegamos es que no hay una definición unánime de lo que es Literatura y, por tanto, tampoco de lo que no es.  Los límites que separan lo literario de lo no literario son difusos, sobre todo si se atiende únicamente a los cambiantes valores estéticos de cada época. Los romances, por ejemplo, fueron considerados como subliteratura en la Edad Media, para consumo de masas, según el Marqués de Santillana; y hasta hace pocos años entraban dentro del mismo concepto las novelas de detectives, la ciencia ficción, el cómic, la literatura erótica y hasta la infantil.
Hay críticos que, en su afán por buscar las huellas en la historia de la subliteratura,  afirman que la subliteratura está íntimamente emparentada con el kitsch. Esta expresión se empezó a utilizar para designar ciertas construcciones arquitectónicas, para después referirse a un tipo de literatura sentimental y patriótica, con trama estereotipada y de composición y efectos fáciles. Umberto Eco hace una reflexión interesante acerca de la influencia que ha tenido:
Desde hace algunas décadas, el kitsch, lo cursi y los subproductos artísticos en general han servido como materia prima de elaboración para autores genuinos. Andy Warhol y Costus, en pintura; Manuel Puig y Guillermo Cabrera Infante, en literatura, o Pedro Almodóvar, en cine, han bebido del kitsch, han hecho una lectura crítica deconstructivista, y lo han devuelto al público en forma de nuevas propuestas estéticas de auténtico valor artístico.
  • Se dirige a un público lector heterogéneo, al que considera como un receptor pasivo de mensajes.
  • Es un fenómeno de puro mimetismo de obras del pasado, degradador, ausente de originalidad y capacidad creadora.
  • No existen renovaciones estéticas ni de sensibilidad: se limita a homologar el gusto existente de modo conservador.
  • Obedece a la ley de la comercialidad.
  • Alienta una visión pasiva y acrítica del mundo.
A esta falta de originalidad creadora y estilística podemos añadir otro problema que nos plantea Horacio para la subliteratura: el de su utilidad. Horacio nos dice que en la naturaleza de la poesía existe una relación entre dolce et utile. “Útil” equivale a lo que no sea malgastar el tiempo, es decir que la literatura como tal, aparte de ofrecer una función “dulce” (horas de esparcimiento), nos ofrece también una serie de datos aprovechables acerca de un conocimiento universal,   “instructivo”.
La baja literatura es “dulce” pero no “útil”,  la ambición de conocimiento queda descartada; el objetivo del lector de este tipo de lecturas es únicamente: la evasión. Y, por lo tanto,  jamás se preocupa si la anécdota es verosímil o no.
En definitiva, podemos afirmar que la subliteratura sacrificó los fines estrictamente estéticos y literarios para buscar la comercialidad y así poder llegar a un público mayoritario. En España tuvieron muchísimo éxito y fueron conocidas como “novelas de quiosco”, “novelas de a duro”… Constituyeron un importante entretenimiento durante muchos años y en la memoria de todos están ejemplos  representativos  como el de la escritora Corín Tellado (una de las más prolíficas que han existido en la historia de la literatura), Marcial Lafuente Estefanía, Silver kane, Curtis Garland y tantos otros.
 

viernes, 22 de mayo de 2015

Houellebecq, el provocador de la novela francesa

Michel Houellebecq es un insurrecto. En su última novela, Sumisión, plantea la tesis de que un partido denominado Hermanos Musulmanes ganaría las elecciones en Francia en 2022, y de este modo el país quedaría bajo el mandato de los islamistas. Sus obras y sus opiniones, siempre críticas con el pensamiento políticamente correcto, lo han puesto en el punto de mira de algunos medios de comunicación, que lo acusan de misógino, pornógrafo, decadente y reaccionario. También lo censuran los colectivos musulmanes, muy abundantes en Francia por la inmigración desde las antiguas colonias. En una entrevista afirmó que “la religión más idiota del mundo es el Islam” y “cuando lees el Corán se te cae el alma a los pies.” Denunciado por agrupaciones islámicas y de derechos humanos por injuria racial e incitación al orden religioso, actualmente goza de protección policial, del mismo modo que Salman Rushdie a raíz de su novela Los versos satánicos.

Houellebecq, el novelista europeo más vivo en estos años, tiene una curiosa fascinación por Lanzarote, no en vano su novela del mismo título fue uno de sus primeros libros. El argumento de Lanzarote, una novela corta más bien decepcionante (aunque contiene fotografías de la isla hechas por el propio autor y la crónica del cura de Yaiza sobre las erupciones volcánicas de Timanfaya) ya contenía las preocupaciones primordiales del francés: el sexo, la muerte, las sectas, la devastación de la humanidad. Un paisaje desolado, un paisaje ausente, en el que pasar una semana de vacaciones y en el que un par de alemanas lesbianas permiten sugerentes aproximaciones. Allí aparecía la secta de los azaraelianos, que preparaban la regeneración de la humanidad por los extraterrestres. Es muy directo y contundente, con pequeñas dosis de humor, y aborda el sexo sin tabúes.
Cansado de los destinos tradicionales, el protagonista sigue la recomendación de una agente de viajes y decide hacer un viaje a la isla. En el hotel donde se aloja entablará relación con Rudi y la pareja formada por Pam y Barbara. Entre excursiones a la isla, el protagonista descubrirá tanto el volcánico paisaje de la zona (vienen fotografías dentro del libro) como a sus compañeros de aventuras. Rudi es un policía belga que ha entrado en una gran depresión debido a su fracaso matrimonial y a un desgaste emocional en el trabajo. Pam y Barbara son dos jóvenes alemanas que disfrutan del sexo sin frontera ni pudor, este par de lesbianas no excluye la unión heterosexual, por ello ayudará a nuestro protagonista a liberar tensiones en más de una ocasión. Entre medias habrá tiempo también para que alguno de estos personajes se sienta atraído por la "religión (secta) azraeliana".
En La posibilidad de una isla (Punto de Lectura, 439 páginas) el paisaje más significativo es el de la desnudez desolada de Almería/Lanzarote. El autor toca multitud de temas: la destrucción del planeta mediante sucesivas guerras nucleares, la aparición de “neohumanos” tan evolucionados que constituyen una especie diferente y también de “salvajes” que recuerdan al hombre primitivo, el papel de una secta que está destinada a ser la religión mayoritaria y cuya sede principal radica en Lanzarote, la manipulación genética, el amor y los celos,  la inmortalidad a través de la clonación. La novela tiene un tratamiento de ciencia ficción, de ensayo filosófico y hasta profético, algunas de sus páginas son primorosas y otras resultan reiterativas. Pero así es Houellebecq, el autor de moda en Europa que tiene una escritura fluida y atrapadora. No es este su mejor libro pero en él repite sus temas preferidos: el futuro apocalíptico, la destrucción del planeta, la juventud y la decadencia de la vejez, los experimentos científicos que podrían recordar las manipulaciones similares de los nazis.
En realidad, en sus otras novelas (Las partículas elementales, Plataforma, El mapa y el territorio) ya plantea numerosas cuestiones: las descripciones sexuales que lindan con el porno, la búsqueda del amor y la felicidad, la construcción de una nueva espiritualidad, la idea del fracaso y la muerte, la soledad de la vejez que conduce al suicidio, la decadencia de las religiones.
Lo que intenta el autor es que el lector haga sus propios análisis, seguramente por ello desarrolla esas bravatas, que son una constante en su obra y en su actitud vital. En síntesis: asume el papel de poner patas arriba las ideas sobre las que se construye nuestro mundo, generar desasosiego es su proyecto: “No hay que temerle a la felicidad, pues no existe.” He aquí dos fragmentos:
 “El vuelo hacía escala en Gran Canaria, y mientras dábamos vueltas por el aire en espera de tener pista libre para aterrizar, observé con curiosidad las dunas de Maspalomas. Las gigantescas formaciones arenosas se zambullían en el océano, de un azul resplandeciente; volábamos a baja altura y distinguía las figuras que se formaban en la arena a causa de los movimientos del viento, que a veces recordaban letras y, en otras ocasiones, formas de animales o rostros humanos; no podías evitar verlas como señales, darles una interpretación adivinatoria, y empecé a sentirme agobiado, a pesar o a causa de la uniformidad del cielo…”En otro párrafo habla de un futuro apocalíptico: “También a ella le parecía casi seguro que una comunidad de primates evolucionados se habían instalado en la ubicación que había sido Lanzarote; esa zona del Atlántico Norte, me contó, había sufrido un destino geológico atormentado: tras desaparecer completamente en el momento de la Primera Reducción, la isla había resurgido por efecto de nuevas erupciones volcánicas; también se había convertido en península en el momento de la Gran Desecación, y, según los últimos planos, seguía unida a la costa africana por una estrecha franja de tierra…”
En definitiva, valoramos el humor corrosivo de este autor y su vocación de instigador. Como decíamos, su novela breve Lanzarote es flojita, fue una ocasión perdida para hacer un análisis más profundo del turismo y sus implicaciones. Pero es interesante la mezcla de ficción y sociología que hace en sus textos. El tema de las sectas, bastante implantadas en Canarias, sería digno de estudio por parte de los especialistas. De cualquier modo, está claro que este autor juega a la perfección su papel de provocador, quizá para desatascar la mortecina literatura francesa de las últimas décadas. Una literatura casi inapetente, a pesar de sus dos premios Nobel consecutivos (Le Clézio y Modiano). Premios Nobel acaso favorecidos por motivaciones extraliterarias.

jueves, 21 de mayo de 2015

Murakami, siempre

Murakami, siempre. La penúltima obra del eterno candidato al Nobel nos introduce en una lectura compleja, lenta, perturbadora, profunda. Maneja los puntos oscuros de la realidad, el misterio y el suspense como nadie. Aparecen en esta obra, igual que en otras muchas suyas, una mezcla de sueños extraños y sexo, y nuevamente la música, ahora la del pianista Listz, como protagonista esencial. Mucho simbolismo, el protagonista tiene un apellido sin color mientras que quienes le rodean llevan apellidos que en japonés van asociados a los colores. Su peculiar estilo y forma narrativa magnífica. Claro que, si comparamos este libro con 1Q84 y otras piezas mayores, nos puede parecer de tono menor. Realismo mágico, existencialismo, vitalismo contenido, a la japonesa: esa nación enigmática en la que está prohibido llorar en público cuando se tiene una desgracia. Murakami nació en Kioto en 1949 y es un autor con grandes ventas, no en vano Japón es un país con un nivel cultural más que envidiable. Claro que también es un autor muy valorado en el extranjero, que ha recibido importantes premios internacionales.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Promesas electorales

(Zen, en www.diariosigloxxi.com)

Vivir y morir por y para la literatura: el calvario de publicar un libro

Hoy es día de reflexionar; hoy mi mente ha amanecido despejada después de años de tormentos, de repente se han disipado las nubes y el gris ha dado paso a cristalinos colores. Todo porque decides cambiar el precio de uno de tus libros. Ya sé, esto último no casa con lo poético del oficio; pero a veces la acción más pueril es pulsar un interruptor para que se haga la luz.
Pero vayamos a los hechos incontestables y a los datos, siempre mucho más reveladores que las aportaciones subjetivas con las que escribimos nuestras benditas historias cuatro locos.
―De 1967 a 2002: escribiendo mi diario, mis historias, cuentos y poesías; feliz. Lo hacía siempre que podía, mis libretas eran mi refugio, la manera más grata de ordenar mis ideas y escapar de esta locura que llamamos vivir, a veces la única.
―2004: por primera vez decido escribir con la intención de publicar y comienzo con una novela para niños sin demasiadas pretensiones, incluso la ilustro con mis propios dibujos.
―2005: harta de escribir a editoriales, decido coeditarla con una editorial que publica a granel por poco dinero: 300 euros 200 ejemplares. El talento de Nano sale a la luz. Por entonces no conocía la promoción en redes y demás, así que me limité a hacer una presentación en mi ayuntamiento, en la cual el concejal se dedicó a regalar mis libros como los banqueros los caramelos en sus despachos. Total, que no vendí ni uno. Con todo, llegó a una segunda edición y me consta que también se agotó, entre otras cosas porque el editor me pagaba las regalías con mis propios libros, que yo terminaba vendiendo o regalando.
―2006: me doy cuenta de que la literatura no es para mí solo una afición, es mi vocación, de manera que me lo tomo como un trabajo y me pongo a escribir mi primera supernovela: La última vuelta del scaife, una obra histórica que me llevó dos años de trabajo, uno solo para la documentación, y de la que estoy especialmente orgullosa.
―2008: empieza el calvario de buscar editoriales y nada, los manuscritos y cartas se perdían como por arte de magia. Por entonces ya me manejaba decentemente por internet y navegando encontré una editorial que había publicado a Mario Benedetti, Ana María Matute, Francisco Umbral y Fernando Savater, entre otros muchos, y que hacía mucho ruido en los medios de comunicación. ¡Sorpresa!, aceptan mi manuscrito, quieren publicarlo. ¿Dónde está el truco? ¡Todo lo pagas tú, y más! Mi familia hace un gran esfuerzo económico pensando en que puede ser una inversión, me voy para Madrid y firmo. ¡Ole! Justo a la vuelta me encuentro un correo de la editorial «Roca» diciéndome que quiere mi historia, esta vez, claro está, con anticipo y sin gastos para mí y tal. El destino es muy caprichoso.
―2009: dedicado a recorrer España cargada de libros para poder vender los puñeteros quinientos ejemplares. Todos los gastos de viajes corrían a mi cuenta, claro está. La última vuelta del scaife se convirtió en una ruina para mí y un auténtico negocio para la editorial. Hablamos de una novela que no tiene nada que envidiar a muchas de las que compráis con verdadera ansiedad.
―2010: aprendida la lección, decido dejar de dar bandazos por el país y ponerme a escribir. De ahora en adelante, a disfrutar escribiendo y punto. Sigo aprendiendo y dándolo todo en mi oficio. Termino Maldita y, dado que obtener beneficios de mi trabajo me parecía un imposible, decido publicarla por capítulos en mi blog, gratis, y obviar el tema de mandar cartas a editoriales. Durante cinco meses, noche tras noche, mi blog se llena de visitantes deseosos de la siguiente entrega. Maldita es un éxito sin precedentes en la blogosfera.
―2011: Escribo Pretérito imperfecto y consigo agente literario. Ea, pues ya está, ya tengo quien luche por mis obras. Error, es mi propio agente quien rechaza mis manuscritos, alegando argumentos que harían llorar al mismísimo Putin. Oye, pero mi agencia literaria está muy contenta de tenerme entre sus autores.
―2012: desesperada, subo a Amazon Maldita, que se convierte en un éxito de ventas en tres meses. Más tarde publico Pretérito imperfecto en esta misma plataforma y más de lo mismo; llegué a tener estas dos obras durante más de un año en el Top 100, sola, con la única ayuda de los lectores. Como he dicho en otras ocasiones, por primera vez consigo que mis libros, lejos de producirme gastos, me aporten un pequeño sueldo mensual. Mientras tanto, me escribe «Planeta de Libros» solicitando una de mis obras. Como tengo agente y va con frecuencia a Madrid, le pido que me represente y luche por un contrato más favorable al que me habían ofrecido. El resultado es el mismo que yo ya tenía en mi poder, pero ahora la agencia se llevará su tanto por ciento, por una obra que ella misma había rechazado. Firmo con «Click» de «Planeta de Libros» cediendo por siete años todos los derechos, digital y papel, de El fotógrafo de paisajes. Por supuesto, solo sale en digital, la versión en papel es una quimera.
―2013: me escribe «Ediciones B» con la intención de sacar Maldita en papel. No me lo podía creer… Estoy tan contenta y tengo tantas ganas de ceder la tarea de promoción y dedicarme a escribir que, ilusa de mí, firmo un contrato por las cuatro obras que tengo en Amazon hasta el momento.
―2014: mis novelas en Amazon se han hundido, de estar en la cumbre han pasado al infierno, eso sí, con su gran sello editorial. Maldita sale en papel, comienza la tourné de presentaciones. Gastos, y más gastos, todos pagados de mi bolsillo. En septiembre autoedito mi última obra. Comienzo a escribir mi próxima historia: la primera parte de una trilogía.
―2015: La caja mágica y Pretérito imperfecto se publica en papel con «Libros Mablaz», una editorial modesta, pero que me deja la versión digital. Termino la primera parte de la trilogía.
No es que tenga un pasado editorial muy extenso, pero sí lo suficiente como para valorar en qué momentos me he sentido más libre, más recompensada y he tenido más tiempo para escribir. Es muy claro, cuando estaba autoeditaba. En breve la primera parte de la trilogía Cartas desde Washington estará lista para salir a la luz. De nuevo he sido tentada para firmar con un par de editoriales, pero, como decía al principio, hoy lo veo todo con más claridad que nunca: una de ellas es un gran sello, pero solo quiere el digital, o sea, quedarse con la obra por una inversión cero y secuestrar el papel; y la otra quiere las dos versiones, pero tendría que esperar más de un año para su publicación. No, no me parece justo que después de tantas horas trabajando, por mucho que me apasione escribir, yo sea la única de las partes que tenga que darlo todo a cambio de unas migajas.
Me pregunto qué pasaría si todos los escritores dejáramos de firmar contratos. Eso es, se irían al paro muchos trabajadores, de imprentas, de transportes, libreros, maquetistas, ilustradores… Pero los lectores seguirían ahí, de manera que tal vez los autores empezaríamos a ganarnos la vida con nuestro oficio. ¿Y al contrario?, ¿qué pasaría si las editoriales se pusieran en huelga? Pues que seguiríamos publicando. Son ellas las que nos necesitan a nosotros, no nosotros a ellas. En mi caso y en el de muchos escritores, tener editorial no ha compensado. Tal vez me lo merezca. Por otro lado, hace dos días decidí subir el precio de Hijos de Atenea en Amazon, de 1€ a 2.85€. Comprobado, ha sido un suicidio escritoril, debo ser una autora de saldo cuyas obras no merecen el desorbitado precio de algo menos de tres euros. No me gusta la falsa humildad y menos la soberbia, y creo ser capaz de ser mi más severo juez: me falta mucho por aprender, no viviré para abordar tanta sapiencia, pero no es menos cierto que mis obras están a la altura de muchas que han llegado a millones de lectores con precios prohibitivos.
Hay compañeros que esto lo verán como una más de mis quejas, según parece, contar mis experiencias tal y como son no es de buen gusto.
De manera que no le voy a dar más vueltas al asunto, si no aparece nadie que respete mi trabajo y arriesgue por él al menos un mínimo de lo que arriesgo yo, la primera parte de la trilogía Cartas desde Washington la autopublicaré en digital, aunque sé que en estos momentos la autoedición es un maremágnum en el que es difícil despuntar y que seguiré viviendo para la literatura y no de la literatura. Quiero dar pasos seguros, perdiendo el mínimo de dinero, que ya está bien. Que llegue o no a la meta imaginada, ya no me importa tanto. Y, sobre todo, quiero seguir disfrutando y aprendiendo del arte de novelar.
Eso es, escribir historias como cuando era niña y experimentar una y otra vez la felicidad de hacer realidad mis sueños sobre el papel. Creo que lo demás no
es cosa mía.

martes, 19 de mayo de 2015

"Mandarinas": una película contra la guerra (Multicines Monopol)


“Mandarinas” (Multicines Monopol en Las Palmas de Gran Canaria) es una película de guerra, candidata que fue al Oscar a la mejor película en lengua no inglesa. Con sus 83 minutos de metraje, es una pequeña obra maestra sobre la fraternidad humana frente a la violencia humana. Hecha entre productores de Estonia y de Georgia, para hablar de esas guerras balcánicas que han destrozado Europa en los últimos años. Un ejemplo de cómo plasmar en la gran pantalla la virulencia de una guerra con poquísimos pero muy potentes referentes de la contienda. Un film que lleva la lucha armada al terreno de la metáfora, al relato íntimo, a espacios más simbólicos y a contextos más amplios y atemporales. Sus diálogos son sabios y serenos. Su drama aflora poco a poco, sin caer en estrategias lacrimógenas. Habla por encima de todo de la condición humana. Y además, nunca olvida su realidad histórica, de forma que, aun pudiendo sentir en cada instante la tensión de una guerra vecina, las irrupciones de ésta sacuden al espectador con la virulencia de un misil que estalla a pocos centímetros de nuestro rostro, como un recordatorio de la crudeza de los acontecimientos que tienen lugar más allá de los cultivadores de mandarinas, que son capaces de dejar de lado su pequeño negocio para acoger a víctimas de los dos bandos que se enfrentan hasta la muerte.

domingo, 17 de mayo de 2015

´"A sky full of stars", vídeo de Colplay

 https://www.youtube.com/watch?v=VPRjCeoBqrI

El grupo británico Coldplay ha repetido el gran éxito que tuvieron gracias a su éxito "Viva la vida" con este magnífico tema, que les ha llevado a lo más alto en 2014.
La letra fue escrita por todos los miembros del cuarteto y producida por el mismo grupo junto al DJ sueco Avicii, Paul Epworth, Daniel Green y Rik Simpson.
En la letra, tan romántica, escuchamos frases como: Porque eres un cielo, porque eres un cielo lleno de estrellas / Te voy a dar mi corazón / Porque eres un cielo, porque eres un cielo lleno de estrellas. Y la parte más desgarradora: Porque iluminas el camino / No me importa, sigue y destrózame / No me importa si lo haces / Porque en un cielo, porque en un cielo lleno de estrellas /Creo que te ví.

Aquí está la letra en inglés y español:
http://www.letrasindie.com/2014/04/coldplay-sky-full-of-stars-letra.html

martes, 12 de mayo de 2015

Pepe Dámaso y el arte africano


Este artista impetuoso y exuberante repetía una palabra con mucha contundencia: la tropicalidad. Hablaba de este cielo, de esta luz, de los caminos que nos trae el Atlántico desde distintas fuentes nutricias, de esa forma peculiar de estar entre varios mundos. Debió ser cuando le hice una entrevista, más de 40 años atrás, en su estudio de La Isleta. Luego, en su Agaete mestizo –los colonos europeos pero también la sangre bereber de los antepasados y la sangre negra de los cientos de esclavos de los ingenios azucareros– quería insistir en los mundos calientes de estas islas, en la transparencia del aire, en la tibieza del mar, en la flora y la fauna de la región macaronésica. De ahí el concepto de la tropicalidad de Canarias, esa vitalidad, esa alegría de vivir que nos acerca a los territorios próximos, a la orilla africana, a la orilla caribeña a la que hemos mandado tanta emigración y que a su vez nos ha devuelto palabras, gastronomía, ritos. Canarias como territorio de ida y vuelta, entrevisto por creadores con los ojos atentos. Y seguramente se refería Dámaso a ese arte continental que conoció en 1966, abajo en Dákar, en aquella exposición que de alguna forma sirvió para confirmar su camino futuro, siempre explorando orillas. Porque en el almacén del artista exaltado, vital e hiperactivo, torrencial, el crítico ha rescatado bocetos, tótems, máscaras, esculturas, dibujos. Hay en esa obra un cierto indigenismo negroide, el mismo que marca la fiesta ancestral de La Rama, y que se expone en Casa África, en la que por ahora es la última exposición de obra suya.

Dámaso siempre habla de sus sus raíces agaetenses, su infancia contemplando el mar, el Huerto de las Flores de los poetas, el pinar de Tamadaba, el Valle y el tríptico flamenco de Las Nieves. Alonso Quesada, Lorca, Pessoa han estado en su mesilla de noche. Y cómo no recordar sus series: Héroes atlánticos, La Umbría, Sexo Quemado. Y de sus contemplaciones y sus intuiciones sobre la naturaleza, el mar y el cielo surgió su vocación: pintor y escultor, grabador, muralista, diseñador, cineasta. También fue un intuitivo que asimiló la teoría de la negritud que elaboró Senghor, poeta que fue presidente de Senegal, intelectual que quiso rescatar a su gente, la solidaridad y el compromiso con pueblos oprimidos por la historia, que intentan elevar la voz de los pueblos colonizados. Aunque preferimos mirar al norte, aunque casi siempre viajamos a Europa y Norteamérica, África está ahí al lado y hemos tenido amigos africanos tan importantes como Amadou Ndoye, el catedrático de español en Dákar, que tanto hizo por nuestras letras.

A sus 81 años entra y sale del hospital con su afán de superviviente, porque siempre queda otro proyecto pendiente, otra cosa por hacer. Este hombre no se rinde a la muerte, sino que la enfrenta colocando frente a ella su escudo de fuerza arrolladora, de entusiasmo creador. La luz de este mes de mayo reverdece por los cuatro costados, el aire sahariano trae la tropicalidad de La Rama, y las cosas de Juanita, aquella mujer de Agaete casi descarriada, casi bruja. La tropicalidad es también el mal de ojo, el curanderismo, la superstición, tan arraigada cuando hasta el lenguaje popular refleja elementos mágicos. Y el ídolo de Tara transformado en un mascarón africano, con sus cuernecillos, y la utilización de instrumentos de la vida cotidiana para fabricar pequeñas esculturas que se convierten en otra cosa. Y esos 13 bocetos rescatados en los que aparecen hombres negros, tristes, erguidos, apaleados pero desbordantes.

El mestizaje con la población africana de los primeros ingenios azucareros en Agaete, Telde, Argual, Tazacorte, Taganana o La Orotava dejó señales identitarias que flotan en el subconsciente colectivo. Nos dicen los cronistas que en el primer tercio del siglo XVI ya había más de 20 ingenios azucareros en Gran Canaria, los maestros azucareros vinieron de Madeira pero la mano de obra vino de la costa africana, y de este modo se injertó un elemento racial nuevo en la gente de las islas. El continente tan cerca y tan lejos, África en el Parque Santa Catalina, donde siempre hubo un escaparate africano “folklórico y decorativo.” Además de los elementos raciales y políticos, quizá lo que nos ha alejado de África es la cercanía a un territorio tan áspero como el desierto del Sáhara. Pero ahora la posición de las islas se valora por sus posibilidades comerciales cara a naciones emergentes, futuro mercado.

Es hombre de compromiso, tal como señala el crítico Orlando Brito, pues ya en los años 60, al ponerse en marcha el proceso descolonizador entiende la cultura como puente con las jóvenes naciones vecinas. Desde entonces surge el compromiso social y estético del artista con el arte africano. El Dámaso viajero que marcha a Egipto en compañía de César Manrique, que a través de Lorca visita Nueva York y encuentra los elementos afroamericanos que van desde Harlem a Cuba y a otros mundos latinoamericanos.

En las salas de Casa África hay objetos, collages, pintura matérica y toda una variedad de técnicas y obras que incorporan hojas de platanera, tela de arpillera, cuero, arena volcánica, espejos. Claro que las diferencias sociales, históricas y hasta religiosas nos han colocado de espaldas al continente negro. Y el drama de las pateras, y los cientos o quizá miles de africanos que se tragó el océano en su sueño de llegar a estas islas. Y ese sufrimiento de naciones empobrecidas por tantos conflictos bélicos, por tanta explotación de las potencias europeas. De ahí esa serie que se denomina Crucifixión Negra, las Tragedias Atlánticas, las Máscaras-Papahuevos. Claro que el espíritu explorador del artista le llevó a buscar conexiones entre la canariedad y la africanidad, rituales próximos en culturas tan diferentes y tan próximas.

Dámaso es un cosmopolita que hurga en sus ancestros para perfilar una obra admirada por la mayoría, no en vano es uno de los iconos culturales del archipiélago, Honoris Causa por la ULPGC, Premio Canarias, capaz de crear relaciones con tanta gente, con tantos proyectos, con tanta clarividencia. Un creador que no se jubila, como si tuviera el arte de perpetuarse tras los achaques de la edad. Dice que ya solo le queda permanecer en estado de reflexión, pero en realidad nunca abdica de su arrebato, de su versatilidad, de su capacidad rompedora para crear. Siempre crear, más allá de la contingencia de estar vivo.

lunes, 11 de mayo de 2015

Racismo y crisis social


El Primero de Mayo pasó desapercibido dado que el tiempo fue muy soleado y todo el mundo fue a la playa, por consiguiente la Feria del Libro estuvo poco asistida y los escritores locales fueron descolocados, casi ninguneados, para mantener la tradición. Como los organizadores no los valoran, apenas son figuras decorativas a las que se les regatean los minutos en la carpa. Y ya puesta en marcha la otra feria, la feria electoral, contemplamos que los imputados, encausados o investigados podrán seguir presentándose en las listas mientras no haya sentencia firme, sabido es que la sentencia firme puede tardar siglos en llegar. Con esto, todo el mundo está negociando pactos y contrapactos con lo que el ciudadano se mosquea porque no sabe en qué va a quedar su voto tras esos conciliábulos postelectorales. Allá en el imperio, Estados Unidos, los comunicadores se frotan las manos ante el debate presidencial que se avecina: la señora Clinton, que pudiera ser la primera mujer en llegar a lo máximo o el señor Bush, que aspira a proseguir la influencia del clan familiar. Entretanto, el país registra tiroteos con resultado fatídico para jóvenes negros generalmente indefensos a manos de una policía mayoritariamente blanca, prepotente y abusadora.

El hecho de que haya un presidente de color no frena los instintos de la Norteamérica profunda, sobre todo en los estados del sur. El respeto a las minorías es un debate arduo también en Europa, donde se plantea complicada la convivencia con musulmanes, gitanos e inmigrantes de otras razas y culturas. Pero es que, además de los factores racistas que en EEUU vienen desde la época de la esclavitud, está claro que en el fondo existe un conflicto de clases sociales. No es un caso aislado, parece que revivimos el ambiente de los años 60 en los estados sureños. Así, los disturbios en la ciudad de Baltimore, los peores desde 1986 por el asesinato de Luther King, obligaron al toque de queda y al envío de efectivos de la Guardia Nacional. La tensión sigue creciendo tras los casos de jóvenes desarmados muertos a manos de la policía en Nueva York, Ferguson, Cleveland, Madison y South Carolina.

Un informe recogido el pasado agosto por el diario USA Today indica que, en el período de siete años que termina en 2012, se registraron 92 muertes de afroamericanos desarmados (el 18 por ciento menores de 18 años) a manos de policías locales blancos. Es decir, aproximadamente dos casos cada semana. El informe se basa en datos considerados incompletos y sesgados, recogidos sólo por un escaso número de departamentos de policías locales y entregados al FBI. No hay datos fiables y a nadie parece preocuparle eso, salvo a organizaciones de derechos humanos.

Hay otros datos que indican la actuación frecuente de la policía y la justicia en contra de la gente de color. Esa población supone un 13 por ciento de total mientras que alcanza un 40 por ciento de los encarcelados. A finales de 2013 un 3 por ciento de los varones negros estaba en la cárcel frente un 0.5 por ciento de los blancos. En 2011 uno de cada 15 niños negros tenía a uno de sus padres en la cárcel y sólo uno de cada 111 niños blancos estaba en igual situación. Blancos y negros fuman marihuana en proporciones similares pero los segundos tienen una probabilidad cuatro veces mayor de ser arrestados y seis veces de ir a prisión. Los afroamericanos tienen 21 veces más probabilidades de morir a tiros que los blancos.

El porcentaje de paro en los negros es el doble que en los blancos. Las diferencias en ingresos, aunque han disminuido y hay una creciente clase media afro, siguen siendo importantes. Por todo ello quizá no habría que mirar tan solo el enfrentamiento basado en el color de la piel, sino que, como decíamos, habría que observar el deterioro de la capa social más desfavorecida. Hay una Norteamérica blanca, sajona y protestante, bien alimentada; hay también una Norteamérica de afroamericanos y de hispanos, como la hay de inmigrantes ilegales procedentes de América Latina, de África, Pakistán, la India y otros lugares de Extremo Oriente.

La difícil relación entre los dos polos sociales se ha evidenciado en los últimos años, cuando ciudades como Detroit han caído en picado y representan la otra cara del sueño americano. Ha habido deterioro en la calidad de vida de la clase trabajadora blanca, pero sobre todo en la negra. Crecen de manera abrumadora las rentas del capital y decrecen las del trabajo, desde 2009 ha aumentado la precariedad laboral y han sido congelados los salarios. Estas circunstancias son las mismas que se muestran en España y en parte de Europa, sobre todo en el frente sur. La crisis es negocio para los ricos y declive para los pobres.

         Lo que viene sucediendo con estos conflictos que se repiten tiene que ver con otros problemas cercanos, por ejemplo en el extrarradio de París, donde se ha asentado una importante masa de inmigrantes cuyos servicios de educación, sanidad y prestaciones sociales se han ido cayendo como consecuencia de la marcha de la economía. De este modo se han producido en un pasado reciente algaradas que no deben ser explicadas como fruto del enfrentamiento de religiones o como consecuencia de la radicalización de estos grupos, sino más bien como resultado de procesos de quebranto socioeconómico.

Las familias afroamericanas que se han alzado a la pequeña burguesía y a la clase media han abandonado los barrios donde estaban ubicadas, desplazándose a las zonas residenciales de las capas más pudientes. De este modo, los barrios tradicionalmente negros registran un importante menoscabo. Y respecto a estas frecuentes muertes de jóvenes hasta el propio Obama reconoce que “tenemos un problema”. Un problema complicado, porque viene arraigado en actitudes difíciles de erradicar.
Estos conflictos son, sobre todo, fruto de la desigualdad. Los que son muy ricos obtienen beneficios como consecuencia de la debilitación del mundo del trabajo y no invierten sus rentas en actividades que puedan crear empleo sino en acciones especulativas. Lo mismo que está aconteciendo en nuestras latitudes. La crisis entraña caída en los servicios públicos de las mayorías: sanidad, enseñanza, prestaciones sociales, y en cambio supone grandes negocios para los que tienen dinero contante y sonante. A fin de cuentas, poco nuevo bajo el sol
(Publicado en La Provincia, lunes 11 de mayo)

jueves, 7 de mayo de 2015

Denuncian a Venezuela por la represión de las manifestaciones


Funcionarios ocultaron evidencia de tortura

El Centro de Derechos Humanos determinó que durante la represión a las manifestaciones ocurridas entre los meses de febrero y julio de 2014 “hubo una práctica deliberada y consciente desde diferentes órganos del Estado, destinada a ocultar las evidencias de tortura y trato cruel y a obstaculizar la denuncia sobre violaciones al derecho a la integridad personal”.
Así lo informó a través de su informe El ocultamiento de evidencia médica y legal en el marco de manifestaciones y detenciones. En él se destaca además que se incurrió en prácticas ilegales como la incomunicación de detenidos, el traslado de lesionados a instituciones y hospitales militares, presiones a víctimas, el uso de la Defensa Pública para evitar denuncias, omisiones por parte de jueces durante las audiencias de presentación, la transformación de víctimas en victimarios, la confusión entre examen médico forense y el reconocimiento médico en el lugar de detención, la sustracción y desaparición de evidencias de malos tratos y tortura, y presiones a médicos.
La institución reafirma que el Estado tiene la responsabilidad de investigar de manera pronta e imparcial cuando se presuma que se haya cometido tortura.
El documento destaca la responsabilidad de funcionarios de los órganos de aprehensión, ejecutores de traslados, custodios y demás responsables de centros de detención, defensores públicos, jueces, médicos forenses, profesionales de salud de instalaciones militares y de centros de detención.

(De www.elucabista.com)

miércoles, 6 de mayo de 2015

El Bolero de Ravel: crescendo para el amor


https://www.youtube.com/watch?v=3KgpEru9lhw

Bolero es una obra musical creada por el compositor francés Maurice Ravel en 1928 y estrenada en la Ópera Garnier de París el 28 de noviembre de ese mismo año. Es un ballet compuesto y dedicado a la bailarina Ida Rubinstein. Su inmediato éxito y rápida difusión universal lo convirtieron en una de las más famosas obras del compositor y también en uno de los exponentes de la música del siglo XX.
Es un movimiento orquestal inspirado en una danza española que con una melodía obsesiva repetida una y otra vez sin ninguna modificación salvo los efectos orquestales, en un crescendo que, in extremis, se acaba con una coda estruendosa.
La obra se inicia muy suave, va creciendo poco a poco en intensidad, cada vez más rápido, con más volumen y acaba en una explosión sonora comparable a un orgasmo. Por eso se dice que es una pieza muy apropiada para acompañar a las parejas cuando hacen el amor, su crescendo es excitante y al final llega una explosión liberadora.
Esta interpretación de la Orquesta Filarmónica de Viena con Gustavo Dudamel es de las más celebradas.

lunes, 4 de mayo de 2015

El genial Renoir de luces y sombras

El molino de La Galette, de Renoir, es una de las referencias en la pintura impresionista. En Montmartre, la parte más popular y animada de París, se situaba este lugar que se convirtió en una terraza de baile, así como un lugar de encuentro de la bohemia artística. El tratamiento de la luz es admirable, capta el pintor con maestría el efecto de la luz veraniega filtrada a través de los árboles. Casi podemos escuchar la animada música, las conversaciones de las parejas, el bullicio de la tarde. El impresionismo, una admirable escuela artística que renovó la pintura universal.

sábado, 2 de mayo de 2015

El desnudo (censurado) de John Lennon y Yoko Ono


Todavía muchos acusan a Yoko Ono de romper al grupo The Beatles, por su influencia sobre John Lennon. Era 1968 y la pareja se hizo esta foto para la portada del disco Two Virgins, editado en enero de 1969, pero en la puritana Norteamérica el disco apenas fue distribuido, y muchas copias destruidas por "obscenidad". Algo parecido sucedió en Inglaterra, donde la Iglesia Anglicana hizo lo mismo. Aquel disco en vinilo "Unfinished Music Nº 1: Two Virgins" nunca ha aparecido en España, ni tampoco en CD. Parece que la calidad del sonido tampoco era nada del otro jueves.
Lo cierto es que desde que apareció la japonesa en escena, The Beatles se encaminaban hacia su disolución. Luego el propio John Lennon fue abatido en Nueva York, cuando iba a entrar en los famosos apartamentos Dakota, al lado de Central Park. Hoy su viuda debe ser más que rica.

viernes, 1 de mayo de 2015

Fernando Delgado, en la Feria del Libro de Las Palmas

El último Premio Azorín de novela, el tinerfeño Fernando Delgado, ha pasado este viernes 1 de mayo por la Feria del Libro de Las Palmas. Compañero de la Generación del 70, Fernando ha conseguido una novela pulcra y seria (Editorial Planeta) sobre la vida de Santa Teresa de Jesús, quien -según documentos de su época- tuvo un "amor admirativo" hacia el fraile Jerónimo Gracián. Analiza el autor el epistolario de la santa y refleja detalles de su íntima amistad con el hombre que, ya fraile, se hizo llamar Fray Casto del Niño Jesús.
Sensual pero exento de carnalidad, el autor se basa en los propios escritos de Santa Teresa, a los que añade elementos de ficción. No era su intención hacer una novela histórica, pero en su libro refleja las luchas clericales del siglo XVI, una época en que florecen las pugnas y rivalidades en el mundo de las fundaciones religiosas.
Viajes, fubndaciones, las batallas entre los carmelitas calzados y los descalzos, procesos y cautiverios, crímenes y habladurías: una novela amena e incluso perturbadora, que arroja nueva luz sobre el perfil humano de la santa.
Seductor, bien parecido, elocuente y muy inteligente, fue el más fiel aliado de la santa en la reforma de la orden carmelita. Pero lo que había entre ambos no fue un amor carnal sino un "amor admirativo", marcado por la mística.

jueves, 30 de abril de 2015

Urgencias sanitarias en España (Alfons, en www.publico.es)


El Jesucristo judío de "La Crucifixión Blanca" (Chagall)

El gran pintor de origen bielorruso Chagall hizo esta composición titulada "El Crucifijo Blanco" y ha dado pie a múltiples interpretaciones. En primer lugar, el Jesucristo que aparece en el centro de la composición no está visto como el fundador del cristianismo sino como un judío más que pasa penalidad y muerte. En el resto del cuadro, a la izquierdea, aparecen banderas rojas de la Revolución Rusa que destruyen aldeas; la barca simboliza el éxodo del pueblo judío; en la parte superior del crucifijo aparecen rabinos y profetas de la religión hebrea. A la derecha, una gran llamarada nos habla del cerco a los judíos en la Alemania nazi. Precisamente, aunque sea difícil de apreciar, el incendiario lleva una esvástica. En la parte inferior está el candelabro de siete brazos y personas huyendo de la persecución.

miércoles, 29 de abril de 2015

Desgracias en el mar: el chapapote ruso y el misterio del Fausto


Hay cosas que se nos van de las manos por imprudencia, por imprevisión y hasta por ignorancia. Recordemos el caso del Prestige y las toneladas de suciedad que lanzó sobre las playas gallegas, portuguesas e incluso de Francia, en una de las mayores catástrofes ambientales que se recuerdan. El ministro responsable, señor Alvarez Cascos, se fue de cacería cuando urgía tomar determinaciones. Parece que no somos un país muy eficiente si en el puerto grancanario un pesquero ruso origina la misma secuencia de despropósitos, se incendia, ese fuego no llega a ser controlado, retrasos en la actuación y negligencias son evidentes y al final, después de varias disquisiciones, es alejado hacia alta mar por el riesgo que entraña en el puerto, donde se almacena una gran cantidad de combustible que podría ocasionar unas explosiones descomunales. El barco es alejado, primero en una dirección, luego en otra diferente y al final se hunde, con el riesgo manifiesto de ir expulsando su carga de fuel. Los protocolos de actuación se han revelado anticuados y tercermundistas aunque las previsiones de las autoridades eran de gran optimismo, no llegará a afectarnos, eso se dijo. Está suficientemente lejos y tanto los vientos como las corrientes ayudan para que la contaminación no toque en el archipiélago sino que camine hacia el Caribe. Pero al cabo de los días, ni los vientos ni las corrientes son capaces de mandar bien lejos la mancha de los vertidos, sino que –al contrario– el Atlántico comienza a devolver hacia las costas más próximas importantes volúmenes de hidrocarburos que los voluntarios se afanan en recolectar con medios insuficientes mientras denuncian las incompetencias de las autoridades que han puesto en riesgo una vez más los ecosistemas marinos.

¿Nos gobierna la fatalidad, eso que los antiguos llamaban “el destino” o nos gobierna la falta de conocimiento, la incompetencia? Tal vez las autoridades portuarias deberían gobernar de otra forma estas crisis, que sin duda pueden repetirse dado el gran volumen de barcos que acuden a nuestros puertos y que circundan nuestras aguas. Deberían hacerse más ejercicios de prevención, toda suerte de simulacros para que sepamos a qué atenernos. El puerto no tiene servicio de bomberos, como sucede en otros puertos similares. Pero ciertamente, en esto de las tragedias del mar hay casos que parecen cargados de una enorme dosis de desgracia y hasta llegan a la categoría de enigmas. Existe un gran historial en el mundo de naufragios y hasta de barcos fantasma, hay noticias que se repiten una y otra vez para desconsuelo de los familiares. Así podemos definir la desaparición del pesquero Fausto, perdido en el Atlántico en 1968 tras lo que debía haber sido una sencilla travesía desde la isla de El Hierro al puerto de Tazacorte, en La Palma. En aquella ocasión lo que sabemos es tan escaso, tan sorprendente y contradictorio que nos aporta una gran carga de misterio. Cuatro hombres dejaron su vida en un extraño suceso, que quizá nunca vaya a ser aclarado.

Luis Javier Velasco Quintana es grancanario y desde hace años investiga y divulga hechos y fenómenos anómalos. Socio fundador de la Nueva Asociación Canaria para la Edición (NACE), ha colaborado en Cuarto Milenio y otros programas televisivos y radiofónicos. El Fausto. Historia y misterio de una tragedia es el interesante libro que ha publicado recientemente, en sus 356 páginas recoge una recreación de aquellos lejanos acontecimientos de hace casi medio siglo años e intenta llegar al final de la historia, en la medida de lo posible. Porque este caso está envuelto en muchas zonas de sombra. De cualquier modo, entrevista a los familiares de los desaparecidos, rastrea documentación, investiga en lo que dijeron los medios de comunicación en Canarias y Venezuela, desvela información militar que estaba clasificada y, en definitiva, nos ofrece un testimonio vivo y exhaustivo de aquella tragedia que dejó penalidades económicas para las familias de los desaparecidos. Ya en octubre del año 2000 había participado en una mesa redonda sobre la desaparición del pesquero en el Club Prensa Canaria, y había publicado un trabajo en la revista Enigmas del hombre y del universo.

Casi cincuenta años después de la tragedia, todavía quedan muchas interrogantes en el aire. El libro de Velasco nos habla del gran dispositivo aeronaval que se empleó en aquella búsqueda infructuosa, la mayor operación de rescate de la historia de Canarias. El barco transportaba plantones de platanera y cajas de dinamita para atender a las nuevas plantaciones que agricultores palmeros estaban haciendo en El Hierro. Así, el libro rescata a los protagonistas de la historia, la primera desaparición, en la madrugada del sábado 20 al domingo 21 de julio de aquel lejano 1968, en una singladura que no debía exceder de las ocho horas de navegación. Partió desde Frontera, en una madrugada de niebla y nunca llegaron a su destino. Cuatro días después, a las 3 y media de la madrugada del 25 de julio fueron localizados por un mercante inglés, el Duquesa, bastante desviados, al oeste de la ruta que debían haber seguido. Les facilitaron comida y combustible y les indicaron el rumbo correcto. De este modo, el Fausto debía llegar a su destino a las pocas horas pero, a pesar del dispositivo de búsqueda que se montó, no se produjo la buena nueva.

No sería hasta muchas semanas después, el 9 de octubre, cuando el motopesquero fue por fin hallado por un mercante italiano, el Anna Di Maio, cuyos tripulantes encuentran solo un cadáver a bordo, sin rastro de los otros tres hombres. El hallazgo se produjo casi a medio camino entre La Palma y Venezuela. Las especulaciones fueron descomunales, y lo peor fue que el pesquero se hundió cuando iba siendo remolcado hacia Puerto Cabello, en Venezuela, tal vez influyó en el hundimiento la excesiva velocidad del mercante italiano. El único cadáver a bordo estaba aferrado al transmisor de radio, desnudo. Por desgracia no aparecieron los efectos personales de los cuatro hombres y –lo que es mucho más grave– alguien destruyó el testimonio que el último en morir había dejado para explicar las circunstancias de la tragedia. Tan solo se salvó la última hoja que escribió Julio García Pino para su viuda, unas pocas líneas escritas a lápiz en la que le da instrucciones y se despide con un terrible: “Adiós amor”. Casi 20 huérfanos quedaban desamparados.

jueves, 23 de abril de 2015

Mis 2 nuevos libros en la Feria del Libro de La Orotava

Soy fundamentalmente un narrador, pero eso no significa que mi curiosidad se haya quedado ahí. He escrito novela, relatos, cuentos para niños, novela negra, dos libros de poesía y también innumerables ensayos. En páginas literarias, en revistas especializadas, en intervenciones variadas he ido dejando señales de un pensamiento, digamos una fundamentación teórica de mi trabajo literario. La isla, el aislamiento, la identidad, el ahondamiento en el espacio mítico insular, ese contradictorio, múltiple y mestizo espacio de los insulares, partiendo del entendimiento de que la vida en una isla conlleva unas características específicas que en el siglo XXI, el siglo de internet y las comunicaciones virtuales, no tienen por qué ser un lastre como lo fueron en el XIX.

"La literatura y la vida" (Mercurio Editorial) a lo largo de sus 361 páginas recoge un muestrario de la ensayística que he abordado a lo largo de 45 años de actividad literaria y periodística desde que en 1970 obtuviera el premio de poesía Julio Tovar en Santa Cruz de Tenerife, cuando apenas tenía 20 años. Se integran en este libro artículos de opinión, intervenciones en universidades, análisis de obras de arte, presentaciones de libros de otros y de exposiciones artísticas, conferencias, crítica literaria, referencias sobre cine y teatro, pregones de fiestas

He aquí algunos de los enunciados que figuran en el índice de este libro: "Tradición y vanguardia en cinco siglos de literatura en Canarias", "El mar en Tomás Morales, Pedro García Cabrera y Manuel Padorno", "La dificultad de ser canarios", "Literatura y contradiscurso en tiempos postmodernos", "Ausencia y presencia de la mujer en la literatura de Canarias", "Atlantismo y magia: entre la Atlántida y San Borondón", "El agua y el fuego en la noche de San Juan", "El sentimiento del mar en textos de la narrativa y la poesía canaria", "1898-1998, la crisis del fin de siglo. Periodismo y sociedad en Canarias", "Los narradores canarios y Mario Vargas Llosa", "Aridane: la infancia es la era de los sueños", "Locos, de Leopoldo María Panero y Luis Arencibia, un ejercicio de lucidez", "Montiano Placeres, en la senda de Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez", "Carta a Cervantes", "Gunter Grass: un aguafiestas ante la nueva Europa", "Pino Ojeda, una pionera", "Juan Bordes en el CAAM", "La Palma en el corazón", etc.

Se trata, pues, de un conjunto de temas sobre los que he reflexionado en distintos momentos de una dilatada biografía y que constituyen el traslado a los lectores de mi personal cosmovisión, tanto del mundo artístico-literario como de aquellos aspectos sociales o circunstancias culturales que determinan el contexto en el que se manifiestan. Son, pues, materiales que propician el análisis y la comprensión de la cultura en el entorno insular.

Por otro lado, la novela "Las espiritistas de Telde" llega a su 8ª edición, y figura con el número 1 en la serie de cinco obras clásicas de la literatura canaria que publica Cam-Pds, editorial de Plácido Checa. Se trata de una novela muy difundida, traducida a cinco idiomas, y que en 1981 obtuvo el premio Vicente Blasco Ibáñez en Valencia. Las otras obras que figuran en este lanzamiento son "Nos dejaron el muerto", de Víctor Ramírez; "Bastardos de Bardinia", de Emilio González Déniz; "Me mataron tan mal", de José Luis Correa y "El dulzor de la tierra", de Francisco J. Quevedo.

En la Feria del Libro de La Orotava serán presentados los dos libros este viernes 24 a las 18.30, por Rosario Valcárcel.

Posteriormente, en la Feria del Libro de Las Palmas será comentada "Las espiritistas de Telde", y los otros cuatro textos que la acompañan, el miércoles 29 a las 17.15. Y en el Museo Domingo Rivero de Las Palmas será presentado el texto "La literatura y la vida", el 4 de junio.

miércoles, 22 de abril de 2015

Matar en las aulas y crisis social

Los antiguos valores han caducado y han sido sustituidos por nuevos valores de competitividad, malcriadez y violencia, a lo cual ayuda una televisión soez, una cultura que prima lo superficial y lo frívolo. Cada día puede ocurrir algo terrible: un barco repleto de inmigrantes se hunde a las puertas de Italia, un alumno de 13 años mata a un profesor en un instituto de Barcelona, la Agencia Tributaria se entera, por fin, de que el fraude y la evasión fiscal en este país son un escándalo pero el que manda decide que no conozcamos la lista de los sinvergüenzas. Falta menos de un mes para las elecciones locales, y hay que esperar que algo pueda cambiar en este país tan enfermo de “autoodio”, según dice el intelectual catalán Félix de Azúa, que se ha mudado a Madrid a la vista del ambiente enrarecido en que vive su región. Ha hecho estas declaraciones: “España es un país donde se predica la envidia, y no se soporta a la gente que sobresale. No hay nadie que odie más a España que los españoles, hay vendedores de odio en los partidos nacionalistas y no hay nada más asombroso que la valoración que se ha dado a la investigación científica, al estudio, a la cultura. Los mediocres que nos mandan necesitan que todos seamos mediocres. Hay perezas espirituales tremendas, hemos abdicado de muchos valores. Este es un país tan conflictivo, tan antipático, tan violento, tan agresivo, y, sobre todo, tan maleducado… Los orígenes de todo esto podrían radicar en la convivencia con el islam durante 800 años, lo cual produjo un desgarro espiritual enorme. Hubo expulsión de judíos y moriscos y hasta el siglo XVIII se adjudicaban puestos de trabajo según la limpieza de sangre. Lo que más me molesta es la aspereza en el trato y lo mal que se habla, me escandaliza la permisividad que se da con el lenguaje zafio y grosero, si hablamos de esa manera y si nuestro nivel cultural es el que es, dudo que realmente España pertenezca a Europa.”
¿Cómo es posible que aquí un chico de 13 años se haya lanzado a matar en su centro? ¿Es que ya somos como la sociedad norteamericana, donde acontecimientos como este son casi cotidianos? Tal vez sea que ni la enseñanza ni los profesores estén debidamente valorados en nuestro entorno. En 1990 el PSOE aprueba la LOGSE, que crea más institutos y garantizaba la educación hasta los 16 años. Para algunos docentes, lo estropeó todo porque devaluó la enseñanza, empezó a disminuir la autoridad del profesor y regaló aprobados aunque los alumnos no cumpliesen los mínimos exigibles. Los profesores se vieron desposeídos de credibilidad. Dejaron de valorarse el esfuerzo y la memoria y la sociedad estimó que los profesores tienen demasiadas vacaciones, son vagos e incompetentes. Con la euforia de la burbuja, los alumnos preferían irse a trabajar a la construcción en vez de seguir sus estudios. A los niños no se les puede contradecir, no se les puede exigir, no se les puede inculcar el sentido de disciplina, la paciencia, el estudio. A los alumnos no se les puede poner límites, no se les puede imponer normas. Los alumnos y sus padres entendieron que la democracia consiste en libertad y pasotismo, cada cual puede hacer lo que le venga en gana. Los docentes se vieron desbordados porque nadie les advirtió a los alumnos que los profesores deben ser respetados y a clase se viene a aprender asignaturas, lo cual exige dedicación. Los Consejos Escolares contribuyeron a la malcriadez, los profesores tenían que complacer a los alumnos y dar el aprobado al final del curso aunque apenas hayan leído un libro, aunque apenas hayan mostrado interés.
Entretanto, la sociedad ha construido sus iconos preferidos: elogio del consumo, cultivo de la codicia, el famoseo y el dinero por encima de todos los valores. Desparece lo colectivo y lo solidario, todo se privatiza, lo público se desmorona para facilitar el lucro de unas minorías, la enseñanza pública y la sanidad se devalúan. El viejo lema Libertad, Igualdad, Fraternidad es sustituido por la especulación financiera, la cultura de la corrupción. Todo vale, cada vez hay menos frenos morales. Los alumnos aspiran a ser celebridades, a tener una vida cómoda, a ser estrellas del fútbol o de la canción, a meterse en política. En los tiempos de la burbuja no era necesario tener estudios para conseguir buenos sueldos, para qué estudiar si un albañil ganaba dinerales. Una sociedad en la que la educación carece de importancia. En los conflictos entre profesores y alumnos, los padres suelen ponerse de parte de sus hijos sin valorar el esfuerzo de los enseñantes. Los padres nos hemos ido descolgando de los deberes de exigencia. Cuando se desintegró la burbuja inmobiliaria y el paro se disparó, nadie se dio cuenta de que el bajón en la enseñanza era una cuestión grave. Los informes PISA revelan la escasa comprensión lectora de los alumnos, el abultado fracaso escolar.
En el caso del niño que mató en un instituto ¿nadie pudo darse cuenta del peligro que conllevaba su afición a las armas, los DVDs y videojuegos violentos en su habitación, los croquis detallados del interior del instituto, con una rigurosa descripción de pasillos, aulas y salidas de emergencia? ¿Nadie hizo caso a las amenazas que profería cuando afirmaba que iba a hacer una matanza? En su cuarto la policía encontró ballestas, un cuchillo de grandes dimensiones, escopetas con balines. También dibujos que parecen reflejar personajes de series violentas de televisión, zombis y otros monstruos, lo que confirmaría las tesis de que es un aficionado a series de televisión americanas violentas y donde los personajes, como en Walking Dead, también utilizan armas. El menor entró en el instituto con una ballesta, un machete y un cóctel molotov que no pudo lanzar. En internet cualquiera puede enterarse de cómo fabricar un cóctel molotov, una ballesta, o explosivos. ¿Quién le proporcionó líquido inflamable para el cóctel molotov?
Quizá prefiramos todos lavarnos las manos, mirar hacia otra parte. Tal vez sea que la permisividad, la indiferencia moral, han erradicado el viejo concepto católico de la culpa, tal vez hemos pasado de sentir sobre nosotros la vieja amenaza del infierno a la sensación de que vivimos en una comunidad dedicada a los placeres del paraíso, todo vale con tal de disfrutar la vida ya que los culpables no somos nosotros sino los otros. La conciencia crítica ha muerto y se incrementa la agresividad, paso previo de la violencia.