jueves, 17 de septiembre de 2015

5 grandes poemas de Justo Jorge Padrón: Los Círculos del Infierno

Justo Jorge Padrón es un poeta grancanario de la década de los 70. Un autor fecundo, traducido a muchos idiomas, con varios libros esenciales dentro de la poesía española contemporánea. Su palabra es intensa, dramática y visionaria. Es un poeta del deseo y del olvido, del drama del amor y el desencuentro. Entre sus libros figuran Los círculos del infierno, El abedul en llamas, Escrito en el agua, Los oscuros fuegos. Ensayista destacado, trabajó sobre la poesía nórdica, particularmente sueca y noruega, así como la narrativa islandesa. Después de concluir sus estudios en derecho, filosofía y letras en Universidad de Barcelona, regresa en 1967 a su su ciudad natal, Las Palmas, donde ejerció la profesión de abogado durante siete años. En este período entró en contacto con las nuevas promociones poéticas españolas. En 1968 fue incluido por José Agustín Goytisolo en su antología Nueva poesía española. En 1974 abandonó la abogacía para dedicarse por completo a la poesía. Dos años más tarde fue elegido por Asuntos Exteriores y el Instituto de Cultura Hispánica para representar a la nueva poesía española en una gira a través de doce países de Hispanoamérica. En 1979 participó en el IV Congreso Mundial de Poetas celebrado en Corea del Sur y en el Primer Festival de Poesía Europea en Lovaina. Sus libros han sido traducidos a más de treinta idiomas, incluso sueco, inglés, macedonio, serbocroata, ruso, albanés y búlgaro. Él mismo es traductor, principalmente de autores escandinavos. Ha logrado importantes distinciones:  Accésit al Premio Adonáis (1970), el Premio Internacional de la Academia Sueca (1972), el Premio Boscán (1973), el Premio Fastenrath de la Real Academia Española (1976), la Medalla de Oro de Bruselas (1981), la Medalla de Oro de la Cultura China (1983), el Premio Europa de Literatura (1986), el Premio Internacional de Literatura de Sofía (1988), el Premio Orfeo (1992), el Premio Canarias de Literatura (1997), el Premio Internacional de Trieste (1999) y el Premio de Poesía Senghor (2003). En 1977 recogió en Estocolmo el Premio Nobel de Literatura concedido al poeta Vicente Aleixandre, quien, por motivos de salud, no pudo asistir.
Desde el fondo del vino una mujer me invoca
 
Desde el fondo del vino una mujer me invoca
con un riesgo sinuoso. Su cuerpo se ilumina
como exaltada llama empañada de invierno,
como enterrada lluvia rompiendo sus latidos,
deshaciéndose en música envolvente,
tan desolada y bella, hasta cegarme.
El oro fascinado de su risa
me lleva hasta el delirio de celebrar su cuerpo.
Con su hechizo me invade desde el aura
de su rosa sombría, que absorbe en su corola
el absoluto tiempo que viví.
Y así, preso y errante, en su inquieto perfume
tibiamente lejano, me destierra en el vino
bajo la maldición de su recuerdo.

Eros De La Muerte
 
Crueldad, quiero tu lengua, tu inteligencia oculta
de perversión feroz y a la deriva,
contaminada en las maquinaciones
del placer que enmudece, despertando
la insidia y el peligro de tu experiencia única.
Qué enjambre de caricias en el nudo
con el que aún reclamas la posesión suprema.
Seguir, merodear de forma subrepticia
hasta ir descubriendo este delirio
atroz que se enardece por entrar y expandirse
en el fuego del daño y el desmayo.
Impaciente deseo tu cuerpo cenagoso,
maduro como el vicio que a sí mismo corrompe
con su olor a azahares ultrajados,
a estrellas que en el vino se disuelven.
En él presiento el odio que palpita
en su voltaje oscuro de noche y de marea,
por alcanzar la sangre, cuando el beso
insaciable la busca y la aniquila.
Ah, sombría violencia fascinada,
que encuentras tu destino en la tensión mortal
con que dos cuerpos duros se engastan, se penetran
hasta la raíz misma de sus limos,
allí donde la furia es la pasión
y el miedo de no ser el fulgor de la muerte.
En el amanecer te desvaneces
En el amanecer te desvaneces.
Sólo queda tu sombra entre mis manos,
una presencia de aire, anhelo y sueño y risa
que disipa su incendio consumido.
Con desesperación busco tu cuerpo,
el fugaz testimonio, ese deleite
de toda tu fragancia derramada,
cautiva todavía por mi piel.
Relumbras por mis médulas como un latido unánime,
como una ciega música que habitara en mi oído,
con su calor, su vibración de fondo,
su presencia invisible en el silencio.
Cruzo de la pasión a la demencia
persiguiendo tu espectro, el espejismo
de una imagen que asciende por la escala nocturna,
llevándote desnuda entre sus brazos.
La Sangre Irrefrenable
Avidez que descubro en mis pupilas
como fiera encerrada por un íntimo azar.
Atracción de aquel fuego, el espejismo
despliega sus arenas ante el mar del verano,
ante el vuelo de pájaros que anuncian
el diálogo furtivo de dos cuerpos.
Reino de la lascivia bajo palmas umbrosas,
ardiente brisa, música plena de los sentidos
empozada en el alma, respirada
con fruición por mis cinco salteadores dementes.
Cuántas luces se abrieron. Cuánto terso oleaje
en labios y caderas fugitivas.
Emergí de la espuma como un sol solitario.
Crucé dunas, oasis, olí sábanas tensas,
desperté los racimos más prietos y turgentes,
sentí las certidumbres que abrían estos dedos.
Allí la danza, abismo de dulzura,
y su vibrante vientre de atabal,
bebiéndose en desorden mi futuro
bajo el aire de un vértigo de estrellas.
Fui tirano y esclavo del gozo y el dolor,
de la dura nostalgia de los besos,
de la fugacidad depredadora
de cuanto vive y ama consumándose.
Desgarrado, escuché el pavor del capricho,
la impiedad que me niega o aquella en que amanezco.
Morí con convicción en tantas ocasiones
para resucitar con un vigor fragante,
y luego y luego y luego, después de tantos años,
sueño ante el mar rebelde del estío,
sueño en la juventud de un erguido deseo
y atiendo a la marea de las horas
viniendo y alejándose hacia el último páramo,
allá donde se apaga la sangre irrefrenable.
Tu Latido Es El Mío
Y luché contra el sueño y la fatiga,
contra la ira sin fin y el desarraigo.
Escudriñé, escarbé sin asomo de duda,
entre las débiles pavesas ciegas
de mi memoria por hallar un año,
un solitario día, apenas un instante
en que pude decir: jamás te amé;
mas no encontré resquicio para mentirme a solas,
para afirmar siquiera la negación más leve.
Tu latido es el mío. Allí donde comienza
ese deseo intenso al que nombramos vida,
allí, resplandeciendo en los días distintos,
en la ardiente espesura de mi asombro,
con el sí, con el no del abismo o la suerte,
silenciosa me esperas como el árbol de fuego
que sostiene esa fruta lustral de la esperanza.
Mi mirada te invoca en el presente,
en el rumbo indeciso de cualquier lejanía
de ese mar que me canta y me seduce
con los ojos vehementes del relámpago.
Eres sed del edén que no percibo
y, en los acordes hondos de tu voz,
perenne permaneces, con la música
aterida del alma y la audaz primavera,
en todas las palabras de la sangre.
 

martes, 15 de septiembre de 2015

El Toro de la Vega y las peleas de gallos y perros


A las once de la mañana de hoy, 15 de septiembre, el toro de Tordesillas, Valladolid, cruzó el puente medieval sobre el Duero para llegar al Campo de Honor, donde, tras veinte minutos de tormento, decenas de jinetes le clavarían sus lanzas hasta la muerte. Los vecinos de la villa defienden que el torneo, que se celebra desde 1564, forma parte de la tradición, es fiesta de interés turístico nacional desde 1980, es un referente antropológico y trae turismo y dinero a la ciudad, pero cada año hay más polémica. El Partido Animalista PACMA entregó 120.000 firmas en la sede del PSOE en Madrid para intentar frenar el torneo, en Ferraz señalaron que si gobiernan harán una ley contra el maltrato animal, aunque el alcalde del lugar es socialista. También, cientos de famosos hicieron un vídeo rompiendo una lanza contra este acto.

La tauromaquia es un arte y también un espectáculo que origina seguidores y disidentes casi a partes iguales, porque contiene elementos de gran plasticidad y también ecos de una barbarie antigua. A Ernest Hemingway el espectáculo del ruedo lo dejó tremendamente fascinado, igual que a Goya, Picasso y a otros grandes creadores. Tenemos, además, peleas de gallos y peleas de perros, unas autorizadas y fruto de la tradición en algunas de estas islas y otras clandestinas pero cada vez más frecuentes, forman parte de una lamentable industria del espectáculo en ciertos lugares. La fascinación que el sufrimiento produce en algunos públicos se traduce en apuestas y disfrute, cuando yo era un niño y me dejaban entrar a las riñas de gallos solía salir precipitadamente a la vista de la crueldad sobre el tablado y los gritos de los hombres, dispuestos siempre a jugarse la paga semanal vaticinando la victoria de uno u otro contendiente. El llamado Toro de la Vega está originando incidentes entre quienes defienden la tradición y quienes pretenden terminar con ella. ¿Somos un pueblo bárbaro que disfruta con el maltrato animal? A la vista de los acontecimientos, parece que sí. Tenemos en casa mascotas pero también sabemos abandonarlas a las primeras de cambio, muchas veces son alemanes o británicos los que recogen y se llevan a sus países los perros o gatos que no queremos tener más en casa. Las sociedades protectoras se ven desbordadas, y con frecuencia han de eliminar los animales que tienen a su cuidado dada la escasez de personas sensibles que los adopten.

Partidarios de la tauromaquia han sido el rey Juan Carlos, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Ortega y Gasset, Pedro Almodóvar, Valle Inclán, Joan Manuel Serrat, Fernando Savater, Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Octavio Paz, Agustín Lara, Antonio Machado, Joaquín Sabina y un largo etcétera. Detractores han sido Lope de Vega, Tirso de Molina, Pío Baroja y otros escritores de la Generación del 98, Mariano José de Larra, Unamuno, Víctor Hugo, Jacinto Benavente, Francisco Umbral, José Saramago, Félix Rodríguez de la Fuente, Eduardo Punset, Miguel Delibes y otro largo etcétera. Canarias fue pionera en erradicar la llamada fiesta nacional, que está en entredicho en varias comunidades autónomas, de año en año se reducen los festejos y al parecer pierde adeptos entre las nuevas generaciones. Este año ha habido record de fallecidos que participaban en los encierros de distintas localidades, empitonados por toros bravos cuando pretendían hostigar al animal. El lanzamiento de una cabra desde lo alto del campanario en un pueblo de Zamora ha sido prohibido por ley, ya que esta acción avergonzaba al resto de pueblos de Castilla y León. Consistía en lanzar a una cabra del campanario por las fiestas patronales en honor a San Vicente. El primer año que esta se prohibió, el pueblo llamó a la desobediencia y fueron lanzadas dos cabras. El maltrato animal sigue vivo en fiestas patronales de distintas regiones: cabras, palomas, gallinas o burros suelen ser sus víctimas.

Si hablamos de que la tradición es un patrimonio que debemos cuidar y defender, tendríamos que retrotraernos al tribunal de la Santa Inquisición, que formó parte de la historia de nuestro país durante varios siglos y cuya vida se alargó hasta bien metido el siglo XIX mientras en el resto de Europa triunfaban el pensamiento ilustrado y la tolerancia. Aquel lamentable monarca que fue Fernando VII, el Deseado, tuvo mucho que ver con la dilatada vida de la institución.

La Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVATMA) presentó un documento en el que se informa sobre el sufrimiento al que se expone el animal, desmintiendo las palabras del alcalde, quien ha señalado que no padece en esta peculiar celebración. El sufrimiento del toro será aún mayor desde el momento en que sea liberado de su encierro y entre en la zona en la que puede ser alanceado y herido muchas veces para que vaya muriendo poco a poco. A partir de ese momento se le va a exigir un enorme ejercicio físico y padecerá alteraciones cardiovasculares, falta de oxígeno y exceso de dióxido de carbono. En el momento en el que los lanceros empiecen a clavar sus aceros habrá hemorragias, traumatismos, inflamación, hipovolemia y empeoramiento de la deshidratación, la cantidad de sangre que perderá va a depender de la profundidad de las heridas y de las zonas y órganos que las lanzas hayan lesionado. Su vida terminará cuando se introduzca la puntilla, un cuchillo de 10 centímetros. La puntilla fue prohibida en todos los mataderos de la UE hace mucho por considerarse un método cruel de dar muerte a un animal, no provoca la muerte instantánea, y el animal padecerá una agonía de varios minutos.

El artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, aprobada por la ONU en 1978, dice: "Ningún animal será sometido a malos tratos ni actos de crueldad. Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no generadora de angustia". El concepto de maltrato animal abarca, pues, todas aquellas acciones de violencia con ensañamiento y "de manera injustificada". No en todos los casos hay consenso. Junto a conductas abiertamente brutales, como el ahorcamiento de los perros de caza cuando dejan de ser útiles, conviven otras que se considera que cumplen un fin social, como el uso de animales en experimentación médica, docencia, investigación o para la producción y consumo humano.

 (Ilustración: Forges, en El País)

lunes, 14 de septiembre de 2015

Crítica a "Las espiritistas de Telde"


José Miguel Junco, poeta
 
Reencontrarse tanto tiempo después con la saga de los Van der Walle jalonando la historia de las islas, nuestra historia, desde los tiempos de la conquista hasta los de la transición, a través de la prosa magistral de Luis León Barreto, no puede ser motivo más que de celebración y deleite.

Con una envidiable riqueza léxica y un perfecto dominio de la técnica narrativa, la prosa de León Barreto resulta admirable por la cantidad de registros que manifiesta. Pura poesía en la descripción de paisajes y ambientes, precisión y detallismo en la descripción de monumentos o lugares concretos, magia en la descripción de rituales destinados a la expulsión de los malos espíritus, agilidad y emoción durante el juicio, intensidad en las vivencias de los personajes que conforman la trama.

El asesinato de Ariadna en 1930, víctima de prácticas relacionadas con la superstición, la hechicería, los conjuros, para ahuyentar de su cuerpo "los malos espíritus", permite al autor, revivir aspectos sólidamente incardinados en nuestra cultura, elementos irracionales, que se entrecruzan como resultado de distintas influencias traídas a las islas por poblaciones que a lo largo de su historia las han ido conformando. Crisol de razas, culturas, civilizaciones, que explican nuestro modo de ser, nuestra concepción de la vida y del mundo y los modos en que se encara al último tabú: el miedo a la enfermedad y a la muerte.

La llegada a la isla muchos años más tarde de un periodista enviado por el director del periódico para indagar sobre el suceso de la muerte de Ariadna y otros asuntos que estaban dirimiéndose en la etapa de la transición, da una mayor perspectiva e interés a la trama. Realidad y ficción se mezclan magistralmente para permitir una visión de conjunto de todos los acontecimientos históricos que nos han ido conformando tal y como somos en la actualidad.

"Un paseo por el amor y la muerte", parafraseando el título de la extraordinaria película dirigida por John Huston, basada en la novela de Hans Koning publicada en 1961. Es eso en gran medida lo que experimentamos haber hecho al finalizar la lectura de "Las espiritistas de Telde". Un paseo por nuestros orígenes, nuestros encontrados e insospechables destinos, nuestra historia profunda, nuestra idiosincrasia, nuestro modo de ser, actuar y expresarnos.

Animar a la lectura de "Las espiritistas de Telde" no obedece sólo a nuestro entusiasmo lector, sino a la convicción de que nos encontramos ante una de las novelas más sólidas de la narrativa canaria contemporánea.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Soy indepe

Risto Meijidi (El Periódico de Catalunya)
Soy indepe. Mira, me acabo de dar cuenta. Estaba peinándome las cejas -lo único que aún puedo peinarme con fruición- cuando de pronto he sentido una necesidad visceral de separarme para siempre de unos cuantos indeseables. Yo sí que me voy a montar unas plebiscitarias. Ni tercera vía ni leches, ciaopescao.
Soy indepe. Pero un tipo de indepe que no tiene representación parlamentaria, me temo.
Yo perdónenme pero no he llegado a plantearme una secesión del resto de catalanes. Ni del resto de españoles. Ni del resto de europeos. Quiero la independencia, para empezar, sólo de los idiotas. Sí, es cierto que corro el riesgo de ser el primero, por eso, antes de autoinculparme, especifico: quiero la independencia de todos los idiotas que -como mínimo- sean más idiotas que yo. Que serán pocos, pensarás. Sí, sí, pero qué apostamos a que algún cargo importante cae. O alguna indeseable tipo Petra László.
Soy indepe porque es verdad, me gustaría perder de vista para siempre a ilustres españoles. Los Bárcenas, los Rato, los Urdangarín, los Fabra, los Matas, los Blesa, los Granados, los Chaves, los Griñán, oigan quédenselos todos, va por ustedes. Imputados, acusados, condenados, me aburren tan presuntamente, que me los pone todos para llevar.
Soy indepe. Pero un indepe aún más radical que los que promulgan la independencia. Y es que quiero perder también de vista a toda la familia Pujol. Y a cada sede embargada de CDC. Y a Teyco y al 3%. A FèlixMillet. A la pésima gestión de la Generalitat durante estos últimos años en materia de Sanidad y Educación -ambas transferidas-. Y a todos los que aplauden una deficiente administración -insisto- transferida y nos quieren hacer comulgar con que solos nos lo guisaríamos mejor.
Yo no sé quién inventó eso de que España nos roba. Lo que sí sé es que algunos españoles y catalanes nos están robando mucho más. Nos están robando la confianza. Nos están robando una inocencia que jamás debimos perder. Nos están robando la paz, el seny, ese pragmatismo tan catalán. La tranquilidad de ir por el mundo sin pedir perdón por no pensar como quien nos gobierna.
También soy indepe porque detesto a la gente que está tan por encima del bien y del mal que se cree que soy aún más imbécil de lo que soy. Por eso me gustaría separarme de Mas, sí, pero también de Montoro. Soy indepe de las cifras de uno y otro bando. Mentirosos todos, que saben perfectamente que calcular el déficit fiscal es como medir a qué huelen las nubes zum zum. Mandangas más mamandurrias igual a expolio fiscal. Soy indepe de un expresidente del Gobierno y de un Ministro de Defensa que ya no es que no sepan seducir, sino que encima se dedican a ofender.
Llévense también a TV-3 y a Televisión Española. No quiero pagar medios públicos flagrantemente propagandísticos y que censuran a sus propios ciudadanos sólo por el hecho de no pensar igual. Pero también diarios como el ABC, que señalan públicamente a los deportistas por ideología política. De regalo me podrían independizar de los que chillan, de los violentos y de los medios que citaron mi artículo de la semana pasada y tan sólo entrecomillaron la parte del dedo en el culo, señuelo puesto con toda intención para detectar manipuladores de manual. Ahí va el anzuelo de esta semana: ya os lo podéis sacar. Hala, ahí tenéis vuestra dosis semanal para seguir intoxicando. La manipulación informativa es la forma que tienen algunos medios de llamarnos idiotas en nuestra puñetera cara. Así que volveríamos al punto uno. Si no es porque los independizaría a ellos antes que a todos.
Y ya puestos, soy indepe de las grasas saturadas. De las películas de Van Damme. Y del reggaeton por favor. No puedo más.
A mí llámenme cuando refunden esta nación desde cero. Esto hay que ponerlo patas arriba ya. Una nación en la que mande la gente decente. La gente honrada. Gente cuyo único partido político se llame llegar a fin de mes. Una nación gobernada por y para gente que hoy no hace más que deslomarse para pagar los excesos de banqueros y políticos mientras le crujen a impuestos y multas, porque le han dicho que tenía que apretarse el cinturón, o peor aún, que ya está aquí la recuperación, que cómo es que no la ve.
Ya, ya sé que todo eso es imposible. Que lo más fácil es que me largue yo. Pero eso no puedo hacerlo, compréndanlo. No quisiera regalarle semejante alegría a más de uno. Además, a santo de qué me tengo que ir, que se vayan ellos, que yo adoro mi tierra.
Así que nada, toca quedarse y aguantar.
La tercera vía ahora me entero que era rectal.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Hace 42 años asesinaban a Salvador Allende

Eduardo Sanguinetti, filósofo rioplatense
 
HACE 42 AÑOS ASESINABAN A UN HÉROE, SALVADOR ALLENDE, PRESIDENTE DEMOCRÁTICO DE LA REPÚBLICA DE CHILE, AÚN NO SE HAN CERRADO LAS HERIDAS... FUE TRAICIONADO, MUERTO Y SEPULTADO.., DE INMEDIATO CON PRESENCIA DEL GENOCIDA HENRY KISSINGER, EN REUNIÓN CON OTRO GENOCIDA EL TRAIDOR GENOCIDA AUGUSTO PINOCHET, INICIABAN EL "PLAN CÓNDOR", QUE TANTO DOLOR Y TRAGEDIA HA TRAÍDO A ESTA REGIÓN DEL MUNDO... QUE NO SE REPITA, PUES PARECIERA QUE TODO ATENTA PARA QUE LOS HIJOS DE ESTAS BESTIAS, SIGAN MANIPULANDO NUESTRAS VIDAS.... AH! FELIZ DÍA DEL MAESTRO, PARA TODOS Y OTAS LOS EDUCADORES/AS, UN FANTÁSTICO DÍA... Y NO OLVIDEN QUE ESTE HUMILDE SERVIDOR, TAMBIÉN EDUCADOR, RESISTE AL PODER DE LOS PARÁSITOS ENQUISTADOS EN LOS GOBIERNOS DEL MUNDO... DESDE LEJOS UN ABRAZO! "YO TE NOMBRO LIBERTAD" ESCÚCHENLA, LO PEOR NO HA LLEGADO, RECUÉRDENLO...

 https://www.youtube.com/watch?v=C8cK2poTv2k         "YO TE NOMBRO LIBERTAD"

jueves, 10 de septiembre de 2015

"Changes" (vídeo musical)

https://www.youtube.com/watch?v=Cj25UpcBDt0

Baby, I don’t know
Just why I love you so
Maybe it’s just the way
That God made me this day
Baby, I don’t know
Just why I love you so
Maybe it’s just the way
That God made me this day
Honey, I hear you
And I feel for you
It won’t be too long till
We’re back as one again
 
Los amores adolescentes en esta pegadiza canción del dúo francés de música electrónica Faul & Mad Ad vs. Pnau que constituye un gran éxito internacional. Vídeo filmado en Suráfrica.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Los refugiados llaman a la puerta


Europa, que a fin de cuentas es un club de ricos, rectifica y trata de mostrar una cara más amable ante el enorme drama de los desplazados. Hay dos actitudes: la de la reportera de TV húngara que pone una zancadilla a quienes vienen, aunque sea una niña con su padre, y los que tratan de hacer de tripas corazón, pues el desafío que viene es de aúpa para países como el nuestro que apenas salen de la crisis. Los políticos del gobierno andaban en lo suyo, mareando la perdiz, pero las alcaldesas de Barcelona y Madrid ofrecieron sus ciudades con la creación de un registro de familias dispuestas a ofrecer alojamiento, o a aportar una ayuda para los refugiados. Aquí en Canarias, como tuvimos ya la llegada masiva de pateras, en el pueblo llano hay gente con buena disposición. El eco de estas iniciativas obliga a cambiar el rumbo, tenemos en la memoria las imágenes de tantos dramas que ha vivido la especie humana, tan proclive a las invasiones, los exilios, la sangre derramada por la briosa industria de la guerra. De tal manera se ha movilizado la conciencia de la gente que la poderosa Merkel y el presidente de la Comisión Europea se muestran dispuestos a emprender acciones que hasta hace unos días parecían imposibles. No hay que olvidar, dice Juncker, las razones por las cuales es tan importante dar asilo a los refugiados, ya que el continente sufrió en su propia piel guerras, devastaciones y exilios desmesurados. Rajoy y sus ministros se mueven con la tibieza y la indefinición habituales, pero a Madrid no le queda otro remedio que sumarse al carro.

Estos meses y estos años próximos van a quedar para la historia como una nueva diáspora que recuerda las migraciones bíblicas. Gente que viene de Siria, Irak o Libia, emigrantes a la fuerza por conflictos bélicos y emigrantes del hambre desde Pakistán al África subsahariana. Conflictos armados ante los cuales Estados Unidos y Europa miran para otro lado, ya que en Siria nunca hubo petróleo que hubiese aconsejado acciones rápidas, como en su día sucedió en Kuwait. Y las persecuciones del llamado Estado Islámico, que hemos dejado crecer entre todos.

La civilización se construye a base de la fusión, el mestizaje, el cruce de gentes que vienen desde los cuatro puntos cardinales, la tolerancia y la asimilación de otras ideas, otras religiones, otras maneras de posicionarse ante la vida. No estamos en tiempo de emprender cruzadas, sino de asimilar al diferente siempre que el diferente nos ofrezca la misma dosis de respeto.

España, según el periódico Le Monde, es uno de los países de la Unión que más ha cerrado sus fronteras, ya que apenas concede el derecho de asilo. Si España acepta esos 15.000 refugiados de los que se habla, a pesar del desempleo y la frágil economía, será una gran muestra de solidaridad, casi con la predisposición de Alemania y Francia, los dos países que más refugiados han aceptado, especialmente la señora Merkel que para todos los que huyen se ha convertido en un símbolo. Siempre atacada como si fuera una política insensible, campeona y defensora a ultranza de la austeridad que tanto daño ha causado en el Sur de Europa, ha mostrado en esta crisis lo que los alemanes, y no solamente ellos, se acostumbraron a ver en ella: un baluarte moral, un símbolo de solidaridad. La cruz, la cara mala, es Hungría, donde los refugiados han sido maltratados, engañados y bloqueados en los trenes, internados en campo de control, atacados con gases lacrimógenos y gas mostaza, cercados por perros, apaleados en las vallas de concertinas montadas, a toda prisa, por presos húngaros.

Puestos a hablar de carencias, recordemos que Canarias tiene la peor sanidad del Estado, y, ahora que empieza el nuevo curso, conviene precisar que tampoco disfruta de una buena educación. El deterioro económico ha elevado el nivel de indigencia de un sector nada desdeñable de la población en todo el continente, donde unos 123 millones de personas se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión. En su informe 'Europa para la mayoría, no para las élites', la ONG insta a cambiar ya el rumbo e incide en que casi 50 millones de personas sufren severas privaciones materiales por carecer de dinero para pagar por ejemplo la calefacción de sus viviendas.

Según Oxfam Intermón, desde 2009 hasta 2013, en los 27 países que entonces integraban la UE el número de personas que pasaban privaciones materiales severas aumentó en 7,5 millones. Por colectivos, los que más probabilidades tienen de vivir en situación de pobreza son mujeres, jóvenes e inmigrantes --hasta el 40% de este colectivo está en riesgo de pobreza en algunos países, frente a la media del 10 al 23% en los nacionales--.

España es uno de los países donde más se ha incrementado la desigualdad, ya que el número de personas que viven con severas privaciones se ha duplicado desde 2007. Según Oxfam, en 2013 España ocupaba el puesto 15 con mayor desigualdad de ingreso de mercado, es decir, antes de impuestos y transferencias, pero si se aplican estos, se sitúa en el cuarto. La pobreza en la UE no es un problema de escasez sino de distribución de los recursos ya que el 1 por ciento más rico de los europeos tienen casi un tercio de la riqueza del continente. Es decir que los 7 millones de personas más ricas de Europa poseen la misma riqueza que los 662 millones más pobres, lo que incluye también a países que no forman parte de la UE.

Pero, ¿por qué estos niveles inaceptables? Los más ricos, junto con las empresas y los grupos de presión han secuestrado los procesos de toma de decisiones políticas, manipulándolos para que favorezcan sus intereses, en detrimento de aquellos a quienes estos procesos deberían servir. La crisis ha traído una concentración de la riqueza y aumenta la desigualdad, puesto que se diseñan sistemas fiscales y políticas gubernamentales para beneficiar a las élites, en detrimento de la mayoría. Los más ricos acumulen más riqueza y capacidad de influencia. "Este círculo vicioso de concentración, abuso de poder y abandono de la ciudadanía, repercute negativamente en el crecimiento económico, la estabilidad social y la democracia, así como en la exclusión y la pobreza", advierte la ONG.

domingo, 6 de septiembre de 2015

4 grandes poemas de Antonio Colinas

Nace en La Bañeza, León, en 1946. Premio nacional de Literatura en 1982. En Antonio Colinas, los críticos han destacado los temas de evocación clasicista, su regusto por lo clásico y por la decadencia material del pasado. Es un poeta de la estética y de la meditación. Su poesía se crea con un halo místico, señal que revela su anexión incondicional al pasado. Es tratado, por otra parte, como un poeta alejado del barroquismo y, dentro de los de su grupo, si podemos decir así, es el que más apego guarda con la tradición que remonta a la Antigüedad Clásica, al Renacimiento y al Romanticismo. Se lo considera como el más puro de los novísimos. Aunque se le ha identificado con los novísimos, se distingue por seguir, prácticamente desde el principio, un camino personal, marcado por su propio instinto literario. Debido a ello, enseguida se singulariza su voz: frente a los excesos vanguardistas del grupo, Antonio Colinas alcanza un equilibrio clásico, nacido de su capacidad para asumir distintas tradiciones poéticas, literarias, filosóficas y espirituales, hacerlas propias y darles un aliento enteramente personal.

EPITAFIO PARA HSIU HSIAN WU

Desde tu isla grande de Taipei
llegabas hasta este noroeste
de todos los olvidos
en busca de más luz,
Sin saber que es aquí donde muere la luz.
Y de tus manos blancas
iban brotando formas prodigiosas
que en silencio ofrendabas
al silencio.
Ahora, de repente, es muy negra la luz
y con esa noticia que nos traen
de tu muerte,
tu cabeza, como la de Orfeo,
viene rodando, entre las piedras de oro
de esta ciudad que amaste,
como un turbulento fuego negro.
Regresarás un día siendo luz
que ni duele ni muere.
Esa luz que nosotros aún no vemos,
esa luz que tú ves
y que ya eres.

POEMA DE LA BELLEZA CAUTIVA QUE PERDÍ

Pequeña de mis sueños, por tu piel las palomas,
la pálida presencia de la luna en el bosque
o la nieve recién caída de los astros.
por esa piel sin mácula, por su tersura suave,
tronché columnas firmes, derrumbé la techumbre
de la más alta noche: la de mis sueños puros.
Pan del amanecer tu blanco cuello, frente,
osamenta querida, veta, venero noble
Aquí tengo los brazos abiertos como un río,
las venas descansadas, todo el amor del mundo
dispuesto a consumir en un beso glorioso.
Pequeña mía, amada, no olvides que por ti,
una noche de julio, olvidé la aventura
de salir a buscar la belleza cautiva.

SIGNOS EN LA PIEDRA

Sigue la senda de las piedras musgosas, la que conduce a la gran roca,
a la raíz del ara,
a la raíz eterna del tiempo.
Mira la nieve humilde de la cima
tutelar, donde se cierra el círculo
que se abriera en tu infancia,
donde se abre la noche del ser
en la luz que es más luz,
donde ya no hay preguntas
ni respuestas.                                                 
En esa nieve posa tus dos ojos.
Luego, pósalos en el ara
y respira profundo.
Posa también tus manos:
que se aquieten tus manos como palomas,
que echen raíces en el silencio helado de la piedra.
Verás en ella señales muy leves,
signos dictados por el firmamento,
los símbolos de un tiempo infinito
que va huyendo de ti,
mas que a la vez está en tu interior:
revelación del alma que no muere.                                                     
No podrás ir más allá.
No debes ir más allá. 


LOS ÚLTIMOS VERANOS

Padres: aunque intuyo un vacío
que sólo con dolor podrá el tiempo llenar,
estos últimos años vuestros
son, en verdad, los más bellos años míos;
porque, aunque hay un final que puede amenazarlos,
los va intensificando el verdadero amor.
Sí, por maduros y temibles son
los instantes más bellos de mi vida,
porque al irse abriendo en mí el vacío
de vuestra ausencia
definitivamente cierro cada duda
del ser y del no ser.
(No hay dudas ya en el tiempo del amor).

 
Y qué daría yo por detener
esta luz de los últimos veranos,
las auroras de oro en nuestras vegas?
Todo es verde y dorado en esa luz.
Así es que esperadme en el fuego o la nieve
de aquellos cielos fríos,
de aquellos cielos puros.
Sabed que ya no quedan
espinos en los nidos de otro días
(son tan sólo las zarzas que rodean
los huertos y los prados de León;
los que tienen un fondo de espadañas,
de cicatrices de piedras ferrosas,
de adobe enfebrecido,
y humedades de tréboles y juncos
flotando en madrugadas de silencio).

Esperad y que sienta
temblar un día más vuestras dos vidas
como temblaban álamos de junio
(jóvenes y con pájaros)
junto a los ríos de mi adolescencia.
No vayáis más allá.
Que perdure este instante
perfumado de muerte y de amor verdadero.
No atraveséis aún la frontera infinita.
 

viernes, 4 de septiembre de 2015

Cibercafé


-¿A las diez?
-Vale.

En hora punta el aire se vicia, el tufo es impresionante tal si nadie se duchara en meses, ni hay baños termales ni hay playa, ni los van a traer. En invierno un nevero y en julio cocedero de mariscos. Para más fastidio, pocos respetan la prohibición de fumar. Los jóvenes no paran de lanzar sus risas y hacer de las suyas; ellas enseñando el ombligo y ellos vendiendo alegría.

No sé de dónde acuden tantas multitudes de abejorros.
En la salida del metro los chicos buscan el nuevo local y se lanzan en trampolín como si tuvieran que devorarse a sí mismos, bucean en los enigmas y rastrean sus intestinos, consiguen atrapar el rastro de una neurona y tal vez se sorprendan de que todavía exista una brizna de pensamiento suelto por ahí. Juegos y carreras, pero sobre todo mandan y reciben correos, chatean con una amiga de Suráfrica, utilizan estrategias de comunicación y se sienten seguros.

Aquella tarde estaba tan aburrido que entré en un portal cachondo y quedé conmigo mismo para las once y diez. Para ir de marcha a Chueca, me dije. ¿De copas en cualquier bar de gays? No olvides que la bilirrubina te sigue subiendo, me dijo mi otro yo. Y las transaminasas, añadí por lo bajo. De septiembre no pasa que empiece el régimen: mucha fibra, cantidad de verdura y pescado a la plancha. Nada de fritos, ni de grasas. De beber, tan solo agua, o si acaso cerveza sin alcohol. Pan integral y café descafeinado; tenis en primavera, pádel en verano, carreritas en otoño y piscina climatizada en invierno. Sesión doble de gimnasio, fuera tabaco y ni un minuto de siesta. El whisky, ni hablar. Los cubatas, para recordarlos. Menudo tormento en una ciudad repleta de bares de copas, ello me empieza a originar sentimientos negativos. Un amigo se aplica a la alquimia sexual, reniega de perder miles de proteínas en cada eyaculación, prefiere conservar su energía interior.
Con desasosiego busqué un club alterne recién inaugurado. A punto estuve de abdicar en esa última noche del mes de vacaciones, cuando ya venían en el tren la mujer y los niños desde la costa –y de nuevo me condenaba a maldormir pues ni siquiera hay aire fresco en casa– contemplé la salvación. Tropecé coches de la policía, y esa cinta de prohibido pasar, pero no le di importancia. Poco antes hubo un tiroteo entre colombianos por el negocio de la coca. Dos muertos, comentaban por la radio; Fuera inmigrantes, Fuera basura dicen los graffitis.

Allí estaba el local, con sus luces centelleantes y su oferta de conexión ADSL. Crucé el espejo, y cuando encendí la pantalla ultraplana la muy puñetera me guiñó el ojo. Por fin, había encontrado la pareja perfecta

jueves, 3 de septiembre de 2015

Wings (Alas), de Birdy, en inglés y español

https://www.youtube.com/watch?v=nslCPF9UGP0

Letra en inglés y español de esta hermosa balada que interpreta una cantante jovencísima, británica, nacida en 1996 y que ya a los 12 años ganó un concurso de nuevos talentos.
Su verdadero nombre es larguísimo: Jasmine Lucilla Elizabeth Jennifer van den Bogarde, aunque es más conocida como Birdy. Se trata de una compositora y cantante de primer nivel.
Su álbum titulado Birdy, publicado en noviembre de 2011, tuvo un éxito mundial ya que llegó al número 1 en Australia, Bélgica y Países Bajos. Su segundo trabajo de estudio, Fire Within, fue lanzado en septiembre de 2013 en Reino Unido y otros países.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Septiembre y los agujeros negros


Los chinos, que ya estaban convirtiéndose en los dueños de todo, de pronto ponen freno y marcha atrás, con lo cual las turbulencias de la primorosa ingeniería financiera llevan al borde del precipicio a las bolsas de todo el mundo mientras se multiplican las legiones de emigrantes huidos de territorios devastados, que intentan librarse de las cuchillas y las alambradas, nuevas fronteras de la vieja y deseada Europa, con sus pulcras ciudades donde podrían tener trabajo, estudios para sus hijos, derechos elementales. Estamos en un mes de retorno a la normalidad, el viejo líder Felipe González intenta poner algo de reflexión en la locura separatista y nos damos cuenta, una vez más, de que todo es frágil y todo está en venta pero ahora sin tener a mano un chino que quiera comprarnos un equipo de fútbol, un hotel, un museo, un monumento, una isla entera, en definitiva: el alma. Puestas así las cosas, desde el Gobierno nos inyectan el optimismo de haber dejado atrás la crisis, el paro y las dificultades, tras lo cual conviene poner buena cara al optimismo de las elecciones que ya casi tenemos ganadas. Pues el único modo de seguir adelante es darle el poder a los que ya lo tienen, lo contrario sería ponernos al nivel de Grecia. Y nada de gobiernos de concentración de los dos principales partidos, nada de alianzas vergonzantes: lo que hace falta aquí es otra mayoría absoluta.

Hay que informar enseguida a los inversores chinos que el negocio del momento no es otro que el de los campos de refugiados, este es un sector que recuerda otros campos, los de concentración de los nazis, y que sin duda posee enormes posibilidades de crecimiento en todos los países. Dados los conflictos que tenemos sobre el tablero, gracias a la parsimonia de los dirigentes que se lavan las manos como Herodes y gracias también a los buenos oficios del Califato islámico, los nuevos éxodos se ponen en marcha, dejando ganancias muy propicias en las mafias que mueven a los desesperados. Qué importa que mueran unos cuantos si se hunde el barco, si el camión frigorífico se queda abandonado en una cuneta, etcétera. De acuerdo con las posibilidades de los residentes habrá campos de tres, cuatro y cinco estrellas, algunos llegarán a contar con jacuzzis de mármol rosa, cocinas étnicas para no perder el sabor de los orígenes y habrá también cocineros especializados en las delicias de la nueva cocina. Los que reparten las estrellas Michelín se frotan las manos ante las ingentes posibilidades que se les brindan. Y los desgraciados que vienen de Oriente o de África dispondrán pantallas gigantes de TV para ver los partidos de la mejor liga del mundo vestidos con la camiseta de Messi o la de Cristiano Ronaldo.

Entretanto, las aulas ya dispuestas para recibir el nuevo curso, constatamos que aunque los precios del petróleo bajan hasta la extenuación hemos de seguir pagando el combustible al precio que les da la gana a los que tienen la sartén por el mango y además los piojos vuelven a las cabezas de los escolares, nuestros mares se llenan de peces tropicales atraídos por la calentura de las aguas tras el cambio climático, y con todo ello se animan las turbulencias del retorno a la normalidad que trae el bello y calmoso mes de septiembre tan soleado que hasta desaparece la panza de burro, el mes del regreso a los disfrutes habituales, la liga de las estrellas, los cursos en las mediocres universidades, el fracaso escolar, etcétera. Como decía un anuncio, qué suerte vivir aquí.

Los años electorales nos traen gozosas estadísticas, premoniciones de un nuevo Edén y confirmación de que tenemos un magnífico Moisés dispuesto a abrir las aguas del mar para que pase al otro lado el ejército de menesterosos que ha dejado la crisis, esos irredentos a los que no hay manera de convencer de que ya todo es distinto y volvemos a estar en el mejor de los mundos posibles. No hay solución más allá de las que nos prometen los mesías habituales, rabiosos ante la posibilidad de que pequeños mesías particulares surjan en el panorama dispuestos a sacar tajada del descontento y así arrastrar a unos insumisos a los que abre las puertas el populismo más rancio. Pero lo que hace falta es sensatez: una educación estable y consensuada como primordial asunto de Estado, una sanidad válida para todo el Estado, unas listas abiertas en las elecciones, una Justicia rápida y justa, una ley electoral que no premie a los nacionalismos, una financiación justa de los partidos, y la revisión o incluso el cierre del Senado.

Septiembre es también un mes en que comprobamos la buena salud de las corrupciones cotidianas y la buena marcha de las comisiones que se cobran a tutiplén para financiar partidos, engranajes de poder que para contento general duran décadas, políticos con muchos familiares a su cargo, televisiones autonómicas que evangelizan de maravilla, mesías locales que manejan las ruedas imprescindibles para que todo siga funcionando como debe ser. Dado que somos el país de los pícaros, sabemos aprovechar las oportunidades cuando estas se presentan, y está claro que de año en año se multiplican. Cómo no recordar aquel dicho atribuido a políticos venezolanos en aquella lejana época en que corría el dinero a mansalva en el país de Simón Bolívar: “No me des el mejor puesto que merece mi currículo sino que me pones donde pueda coger.”

Para que este otoño que inauguramos no acabe convirtiéndose en un agujero negro que nos introduzca en el limbo, tal como lo ve Stephen Hawking, hará falta mucho ejercicio, comer menos grasas, moderar la ingesta de alcohol y, sobre todo, andar bien dispuestos a creer todas las encuestas preelectorales que tanto gustan a unos y a otros. Pues los agujeros negros son tan densos y masivos que nos recuerdan a Artur Mas y a la vez son tan pequeñísimos que no los entiende ni la física cuántica. A lo mejor son una ventana hacia el reino de Alicia, el país de las maravillas, donde se está muy a gustito. Pues, dicen los sabios, en la superficie de un agujero negro se alcanza tal deformación del espacio y del tiempo que nada puede escapar de ella. Eso es lo que realmente ansiamos: que nos atrape un universo paralelo, en el que no haya sobresaltos de tipo alguno, todos felices y comiendo perdices ahora que llega la hora de afrontar otra vez lo cotidiano, la felicísima cuesta de septiembre.  

martes, 1 de septiembre de 2015

Esa lluvia mañanera


José M. Balbuena Castellano
 
Hacía tiempo que no tenía el placer de ver caer un gran chaparrón a través de la ventana abierta de la habitación de la tele, que da al jardín. Una lluvia mañanera, empapadora, beneficiosa, poco destructiva, que en unos minutos formaba arroyos en la calle pendiente donde vivo, buscando ávidas un lugar donde colarse para introducirse en el cercano mar.

Las hojas de los árboles quedaban limpias y bruñidas y se desprendían del polvo y de la pátina negra y pringosa, que a veces no termina de irse y termina perjudicando a los vegetales. El día acababa de nacer y el sonido de la lluvia me traía recuerdos infantiles allá en mi pueblo de montaña. Pero eso lo diré más adelante...La gente se dirigía a sus trabajos (los que lo tenían, claro) en la guagua o en sus coches particulares. Los que estaban en paro, o las propias “amas de casa”, cuyo oficio es “su hogar”, o sus “labores domésticas”, aún dormitaban acompañados por esta música celestial que es la lluvia cuando sabemos que nos viene como agua de mayo, aunque estemos en otoño y el invierno empieza a asomar. Y si no dormitaban contemplaban desde sus ventanas o sus balcones estas infrecuentes lluvias mañaneras provenientes de unas nubes esquivas que se cernían sobre la ciudad y que volaban hacia otras islas dentro de su programado circuito giratorio, hasta que perdían su fuerza y su nombre de borrasca atlántica. Luego eran sustituidas por otras que repetían la operación.

Lorenzo, o sea el sol, intentaba asomarse por algún claro e iluminaba el entorno. Y hasta los pajarillos parecían contentos y revoltosos y se movían entre las ramas: gorriones, herrerillos, mirlos, mosquiteros, capirotes y tórtolas, que son las aves que pululan por este lugar. Todo a pesar de que los pobrecitos no tenían donde guarecerse.

Los chaparrones se reproducirían a lo largo de toda la mañana, entre nubarrones y claros que permitían ver un cielo azul intenso, libre de contaminación ambiental. Por el momento. Es el sino que padecemos debido a “nuestra civilización”, que para mi no es tal porque nos conduce irremisiblemente a un ataque continuo, al medio natural, y está contaminando los mares, los bosques, la atmósfera, las ciudades,(donde se respira un aire impuro).. Que produce el efecto invernadero; que origina cambios climáticos, y que, en definitiva, influye también en nuestro carácter o perjudica nuestra salud.

 La “civilización del petróleo”, principalmente, nos está envenenando poco a poco...Por eso, dentro de nuestras posibilidades, hay que pasear en medio de las arboledas, de los bosques, de las zonas no contaminadas, ya que con ello nuestro cuerpo físico, e incluso nuestra mente mejorarán

Sobre esas negras nubes, cargadas de intenciones,  se adivinaba el vuelo del avión que a esa hora siempre pasaba por encima de mi edificio, y se dirigía a la vecina isla. Yo lo llamaba la “guagua de Tenerife”. Pero había otros que durante la mañana se dirigían a esa isla, y también a La Palma.

Su sonido me hace mirar varias veces al cielo cada vez que pasa uno. Es una costumbre antigua, como una especie de homenaje a ese invento que permite que un aparato pequeño o grande se mantenga en el aire, pueda volar y acercarnos en poco tiempo a lugares lejanos. Y siempre deseo a sus pasajeros y tripulantes un feliz vuelo, que no les ocurra nada desagradable. Me veo a mi mismo atreviéndome a meterme en esos aparatos, donde, una vez que te cierran la puerta dependes de la pericia del piloto, de la calidad del avión, de la mano de Dios. Algunos dirán del destino. Otros, de la suerte. Depende de los que cada cual cree y en quien cree. Respiro profundamente cuando llega a tierra y la puerta se abre de nuevo...Y veo la sonrisa de las azafatas que nos despiden. El deseo de supervivencia...Me siento un privilegiado por continuar con vida.

Mis recuerdos infantiles y juveniles, en un marco diferente. Allí si había un aire nítido. Allí si que había agua en abundancia. Y uno soñaba con esos manantiales que se formaban después de las lluvias, Soñaba con esos barrancos que se llenaban con la aportación pluvial de las escorrentías. Con esas fuentes donde uno se acercaba para llevar agua a casa, porque aún no había cañerías, “agua corriente”. O para saciar la sed después de una caminata o de los juegos infantiles. Allí si que existía unas estaciones bien marcadas. La primavera era la primavera, con ese aire fresco, con esas flores que adornaban el campo, con esas aves que se hacían patentes con sus cantos o con sus juegos entre las ramas. Y venía el verano que es cuando se recogían las mieses, cuando había verbenas y fiestas patronales y se prodigaban las frutas. Cuando, a veces, se destapaba el calor y tenía que refugiarte bajo los castañeros, bajos los árboles de la plaza, o en el rincón más fresco de tu casa. Y ese otoño de hojas caídas multicolores. De árboles pelados y que parecían tristes, en espera de nuevos brotes, de nuevas hojas, de nuevas ramas donde anidarían los pajarillos después. Tiempo de castañas, de nueces, de uvas tardías, de setas en los bosques y en los prados. Tiempo de matanza de cochinos y de asaderos, de comer “carne hila”, chicharrones, manteca, morcillas, tocino para el potaje y había de intercambio social, acercamiento familiar,  tertulias  y compadreo. Mi abuelo parecía contento porque había llovido sin causar daño. Porque era bueno para las tierras de secano. Porque se llenaban los estanques y renacían los manantiales. Y todos los campesinos reían con satisfacción. Llovía al gusto de todos. Y eso era bueno. Para entrar después en un invierno donde se alternaban la niebla, las lluvias, la humedad  y el frío. Donde a veces desaparecía el paisaje y la gente y solo había oscuridad y silencio. Donde los sueños se hacían más profundos y los deseos de abandonar la cama casi no prosperaban  Y llegaba la Navidad, una fiesta sencilla que no tenía árboles cargados de regalos ni guirnaldas, ni luces de colores. Ni había un Papá Noel que te entrara por las chimeneas, que llevara trineo y cornudos renos.  y que se riera de forma estruendosa, y a veces estúpida.

Había, eso sí, un sencillo nacimiento en la iglesia: el Niño, la Virgen María, el establo con su burro y su buey. Los ángeles y los pastores y unos Magos llegados de no se sabe dónde, a adorar a Jesús-Niño, sin faltar la estrellita que los conducía. Y se cantaban villancicos. Y tenías que abrigarte para acudir al templo, que era frío como un témpano y no tenía calefacción. Las velas encendidas acababan calentándolo. Y el arropamiento de la gente del pueblo... Y pocas alharacas al final de año, o el Día de Reyes, donde cada cual dentro de sus posibilidades obtenía lo que más deseaba. A veces, ni eso. Mirabas desconsolado para los que lucían sus cochecitos, sus juguetes nunca vistos, o sus vestidos recién estrenados... Pero no había envidia. Sólo tristeza y desilusión. Los Reyes pasaron y no me dejaron anda. Ni siquiera carbón, como se decía.

De noche te consolabas con el regalo de la lluvia, con el ulular del viento en las ventanas, que alejaban los terrores nocturnos y te permitía dormir plácidamente.

lunes, 31 de agosto de 2015

Si Evita viviera (ante las elecciones en Argentina)

Eduardo Sanguinetti, filósofo (Mar del Plata)
 
El irresponsable y degradante comentario del candidato oficialista, Daniel Scioli, intentando torpemente (su habitual estilo), minimizar un acto de barbarie evidente, silenciar la represión que sufrieron, los ciudadanos tucumanos el 24 de agosto de 2015, en la Plaza Independencia, declarando su indignación, ante un presunto fraude en las elecciones celebradas dicho día, en Tucumán, deja en claro la nula vocación democrática del candidato y del gobierno que representa.
“Si Evita viviera”, frase que según pasaron los años, se sigue escribiendo en muros y paredes de las más diversas regiones de Argentina, una frase que proyectada en “acto de vida”, de esta mujer-personaje, que supera, su mera relación con los hechos históricos, taparía la boca del motonauta y lo llamaría a reflexionar, acerca de renunciar a su candidatura a presidente de la Argentina… sin dudarlo lo haría extensivo a los “otros” candidatos, los del discurso homónimo, ¿o es que algo ha muerto?.
Candidatura, para que la cual no está capacitado, ni en bagaje de idoneidad-conocimiento-responsabilidad, ni en la sensibilidad, que lo haría sentir y pensar al pueblo, no como algo lejano e intangible, sino como la voz que clama, sin ser oída, ni tenida en cuenta… solo el imaginario popular, un relato casi imaginario, para este inocultable oportunista y funcional a los intereses, de vaya a saber quién… conforma el guión de un film que se está escribiendo, del cual somos actores y espectadores.
“Argentina, hoy llora”, por una historia perdida, en su carácter de ciencia objetiva, comprobable, para adquirir el carácter de discurso: un nuevo tipo de relato cercano a la escritura de ficciones, aplicable a las oportunistas informaciones del aparato de medios, que opera dibujando una realidad inversa.
Frente a la imposición del olvido y a la reconciliación amnésica del relato del poder, muchas de los mejores escritos de los últimos años, en Argentina, ejercieron una obstinada interrogación sobre la historia nacional y una polémica, en ciernes, cuando se silenciaba la voz de quienes clamaban con el relato histórico, no ficcionalizado: los memoriosos.
Juicios y parcialidades, víctimas a cada instante de sus repugnancias y fantasmas, a los que convocan, estos candidatos-actores-funcionarios, arriesgan a torcer la proa de una historia, la argentina, ya de por si degradada, en su ficcionalización, en “la sombra de una grotesca representación”, donde “ellos”, asumen roles de virtuosidad, simulada, deplorando toda señal de dar sitial de honor a la ética y la virtud.
Tendrán alguna idea, estos candidatos, que, el núcleo sustancial y esencial del“drama argentino”, es construir desde la educación una cultura de excelencia, desde la universidad, los colegios públicos y centros culturales, reflejados en un profesorado que garantice idoneidad, capacidad y rigurosidad, ante la emergencia del instante, a un estudiantado dinámico y con ánimos de sentar las bases de una política de autodeterminación y emancipación cultural.
¿Con qué finalidad nos presentan a estos candidatos, enviados del olimpo financiero? Deviene lo anterior en una cobarde y oportunista intolerancia frente a cualquier manifestación original, en todas las expresiones que conforman la cultura o del disentimiento crítico sustentable, con apoyo teórico idóneo que representa el “peligro” de una discusión seria al volver a poner en juego algunos valores, revolucionando, en giro de 180º, al estado de las cosas.
La revolución no es únicamente una transformación de las estructuras sociales, de las instituciones del régimen, cómo se proclama a diario por la maquinaria oficial propagandística del gobierno y del slogan “cambiemos”, del “otro” candidato; es además una profunda y radical transformación de los hombres, de su conciencia, costumbres, valores y hábitos, de sus relaciones sociales.
La base fundamental del Hombre Nuevo, meditada por el heroico “Che Guevara, es la educación. Es allí, donde se va a lograr el cambio de conciencia, ideológicamente hablando. De esta manera, se irá formando esa nueva generación, que crecerá, con un amor ferviente característico de un buen revolucionario; encontrando la fórmula para perpetuar en la vida cotidiana una actitud heroica-solidaria y fraterna…  Un frente “hasta la victoria siempre”, se logrará con genuinos revolucionarios, con muy definidos fines y precisos sentimientos; para así realizar un caudal de acciones y hechos concretos orientados hacia un solo objetivo, lograr modificar el estado de las cosas del sistema imperante, que ha convertido las revoluciones en un sueño, sin revolucionarios.

(Del diario República, Montevideo)


 
 

jueves, 27 de agosto de 2015

Crisis de fe


          Una isla es un territorio repleto de electricidad que viene desde abajo, que se sustancia hacia el aire. Así nos muestra la insignificancia de lo que somos en el enorme cosmos y nos aporta la potencia de sentirnos tan pegados a la tierra y ser viento, criaturas errantes con poca base. Tal vez por eso tengo pesadillas. Anoche se me apareció una mujer con la apariencia de un ángel custodio, similar a una estatua de mediados del XVI, en pleno esplendor del arte de Flandes, una talla de madera policromada que debió llegar por el comercio, las islas enviaban azúcar a Europa y a cambio venían tejidos, manufacturas, objetos artísticos. Lo cierto es que se trata de una imagen cuya conservación es bastante buena. La joven desciende del altar como una sombra y adquiere forma humana, siento su respiración, escucho el leve aleteo de sus pasos, su mirada es profunda, su perfume es de jazmín. Cuando era chico fui monaguillo, me gusta todavía el aroma del incienso y de las flores frescas, en especial las azucenas de la Dolorosa. Lo desempeñé solo un par de años, hasta que me entró la crisis de la fe y no quería repetir latinajos que no entendía. Lo bueno era gozar el vino dulce y los recortes de obleas sobrantes de las comuniones. Conviví con sacristanes y novenas, rezos del rosario y vía crucis penitenciales. Pero aquello no era lo mío. Al cura no le sentó bien que careciese de ganas para ir al seminario, la universidad de los pobres por entonces, la salida más coherente por la falta de medios de mi familia. Pero yo, erre que erre, me empeñé en llegar a la universidad por mis propios medios. Me gustaban las imágenes armoniosas, las tallas de Brabante eran mis preferidas: vírgenes agasajando al divino infante, los apóstoles con toda su gallardía. Pero el altar mayor, visto por detrás, era un decepcionante caparazón de madera hurgado por las termitas. En verano, transformadas en insectos voladores, revoloteaban en tropel. ¿Tienen razón los protestantes cuando afirman que no es bueno adorar objetos terrenales, ídolos que entrañan la superstición? No sé, estoy en un mar de dudas.

miércoles, 26 de agosto de 2015

50 grandes temas del jazz (vídeo)


https://www.youtube.com/watch?v=9f6V-QehbU4

No es exactamente la música del verano, no va con los superventas de los 40 principales, pero el jazz sigue teniendo un predicamento especial. Es música en movimiento, con libertad, con pasión. El jazz está considerado quizá como la más importante contribución a la música del siglo XX, de él surge el rock y buena parte de los estilos musicales contemporáneos.

La improvisación es uno de los elementos esenciales del jazz, se improvisa actuando sobre melodías, armonías y ritmos que son populares. Al improvisar se crean nuevas melodías, cada improvisación es personal, forma parte de la inspiración de cada intérprete.

El jazz permite la fusión, por eso existe el jazz latino, el que se “apodera” de elementos musicales brasileños, flamencos, etcétera. El jazz se caracteriza por la riqueza y la complejidad rítmica, es la música del mestizaje.

lunes, 24 de agosto de 2015

Para olvidar a Raquel (cuento)

Para olvidar a Raquel, Enrique Frutos decidió darle otro giro a su vida. Tenía que variar su forma de vestir, debía cambiar el coche y por supuesto olvidarse del pisito de alquiler donde ambos compartieron dos años de vida en común. Otra de las cosas que hizo fue tirar la alianza con la fecha en que se conocieron, y un día más tarde lanzó a un arroyo el reloj que ella le había obsequiado. Era de buena estampa, suizo legítimo, con su cronómetro y todo. Un tren cruzó a lo lejos como una exhalación cuando pensó que conservarlo le traería mal fario, le recordaría los momentos de dicha y desconcierto, así que de buena gana cambió a uno japonés, de cuarzo, digital. En su negra esfera, con implacable precisión marcaba los segundos, las décimas y centésimas. Pero le asustaba su maquinaria tan rigurosa como una guillotina en el instante exacto de zanjar una relación. Prefería mañanas en una playa de arenas negras, encuentros y desencuentros que habían ido configurando aquellos años, los asaderos en compañía de amigos comunes, la etapa de la universidad, la excitación ante el primer trabajo y la otra gente que también guiaba sus pasos por relojes como el suyo.

No tuvo otro remedio que ponerle una pila alcalina para que siguiera latiendo. Pero todo fue en vano: una extraña inercia hizo que de nuevo su esfera se quedase inmóvil.

Solo volvió a andar el día en que realmente la olvidó: fue al verla besándose con su mejor amigo de infancia, al doblar la esquina de una calle del Madrid de los Austrias, él entraba y ellos salían de una taberna de la Cava Baja. Con toda la hipocresía que fue capaz de atesorar se detuvo para saludarlos, con la mayor frialdad posible les preguntó por su vida y por sus planes, y trató de mostrarse indiferente cuando supo que justo hacía un mes que habían vuelto de su viaje de luna de miel a Bali.