martes, 13 de enero de 2015

La terrible poesía de Sylvia Plath (1932-1963)

Poeta y ensayista norteamericana que vivió solo 30 años. Procedente de una familia de ascendencia alemana, comenzó a escribir poesía a los 8. Padeció un trastorno psiquiátrico que la condujo a un primer intento de suicidio antes de los 17. Luego vivió en Inglaterra, obtuvo una beca para la universidad de Cambridge, donde continuó escribiendo poesía y conoció al poeta Ted Hughes, con quien se casó. Su poca salud y el divorcio la llevaron al suicidio en 1963. Su obra fue reconocida posteriormente gracias al impulso de su ex marido. Fue la primera poeta en recibir post-morten el Premio Pulitzer por el conjunto de su obra. Sus terribles poemas hablan de desolación y presagian la muerte.

 


PAPI

Ya no, ya no,
ya no me sirves, zapato negro,
en el cual he vivido como un pie
durante treinta años, pobre y blanca,
sin atreverme apenas a respirar o hacer achís.

Papi: he tenido que matarte.
Te moriste antes de que me diera tiempo…
Pesado como el mármol, bolsa llena de Dios, 
lívida estatua con un dedo del pie gris,
del tamaño de una foca de San Francisco.

Y la cabeza en el Atlántico extravagante
en que se vierte el verde legumbre sobre el azul
en aguas del hermoso Nauset.
Solía rezar para recuperarte.
Ach, du.

En la lengua alemana, en la localidad polaca
apisonada por el rodillo
de guerras y más guerras.
Pero el nombre del pueblo es corriente.
Mi amigo polaco

dice que hay una o dos docenas.
De modo que nunca supe distinguir dónde
pusiste tu pie, tus raíces:
nunca me pude dirigir a ti.
La lengua se me pegaba a la mandíbula.

Se me pegaba a un cepo de alambre de púas.
Ich, ich, ich, ich,
apenas lograba hablar:
Creía verte en todos los alemanes.
Y el lenguaje obsceno,

una locomotora, una locomotora
que me apartaba con desdén, como a un judío.
Judío que va hacia Dachau, Auschwitz, Belsen.
Empecé a hablar como los judíos.
Creo que podría ser judía yo misma.

Las nieves del Tirol, la clara cerveza de Viena,
no son ni muy puras ni muy auténticas.
Con mi abuela gitana y mi suerte rara
y mis naipes de Tarot, y mis naipes de Tarot,
podría ser algo judía.


Siempre te tuve miedo,
con tu Luftwaffe, tu jerga pomposa
y tu recortado bigote
y tus ojos arios, azul brillante.
Hombre-panzer, hombre-panzer: oh Tú...

No Dios, sino un esvástica
tan negra, que por ella no hay cielo que se abra paso.
Cada mujer adora a un fascista,
con la bota en la cara; el bruto,
el bruto corazón de un bruto como tú.

Estás de pie junto a la pizarra, papi,
en el retrato tuyo que tengo,
un hoyo en la barbilla en lugar de en el pie,
pero no por ello menos diablo, no menos
el hombre negro que

me partió de un mordisco el bonito corazón en dos.
Tenía yo diez años cuando te enterraron.
A los veinte traté de morir
para volver, volver, volver a ti.
Supuse que con los huesos bastaría.


Pero me sacaron de la tumba,
y me recompusieron con pegamento.
Y entonces supe lo que había que hacer.

Saqué de ti un modelo,
un hombre de negro con aire de Meinkampf,

e inclinación al potro y al garrote.
Y dije sí quiero, sí quiero.
De modo, papi, que por fin he terminado.
El teléfono negro está desconectado de raíz,
las voces no logran que críe lombrices.

Si ya he matado a un hombre, que sean dos:
el vampiro que dijo ser tú
y me estuvo bebiendo la sangre durante un año,
siete años, si quieres saberlo.
Ya puedes descansar, papi.

Hay una estaca en tu negro y grasiento corazón,
y a la gente del pueblo nunca le gustaste.
Bailan y patalean encima de ti.
Siempre supieron que eras tú.


Papi, papi, hijo de puta, estoy acabada.

LA OTRA

Llegas tarde, lamiéndote los labios.
¿Qué dejé intacto en el umbral:

blanca Niké,
aullando entre mis muros?

Sonrientemente, azul relámpago
aceptas, como escarpia, el gravamen de sus partes;

Favorecido de la Policía, lo confiesas todo.
Cabello lúcido, limpiabotas, plástico viejo,

¿tan intrigante es mi vida?
¿Por eso agrandas tus ojeras?

¿Es por eso por lo que se alejan las motas de aire?
No son motas de aire, sino corpúsculos.

Abre tu bolso. ¿Qué es ese hedor?
Es tu calceta, asiéndose

asiduamente a sí misma,
son tus dulces pegajosos.

Tengo tu cabeza contra mi pared.
Cordones umbilicales, azulrojizos, lácidos,


chillan desde mi vientre, cual flechas, y cabálgolas.
O luz lunar, o enferma,

los caballos robados, las fornicaciones
circulan útero marmóreo.

¿A dónde vas
sorbiendo aire como kilómetros?

Lloran oníricos adulterios
sulfúricos. Cristal frío, ¿cómo

te introduces entre yo misma
y yo misma? Araño como un gato.

La sangre que fluye es fruta mate:
un efecto, un cosmético.

Sonríes.
No, no es mortal.


ÚLTIMAS PALABRAS

No quiero una caja sencilla, quiero un sarcófago
de atigradas listas y un rostro pintado, redondo
como la luna, que mire, quiero
estar mirándolo cuando lleguen, escogiendo
entre minerales mudos, raíces. Véolos
ya: los pálidos, astralmente distantes rostros.
Ahora no son nada, no son siquiera criaturas.
Imagínolos huérfanos, como los primeros dioses,
de padre y madre, se preguntarán si tuve importancia
¡Debí haber preservado mis días, como frutos, en azúcar!
Mi espejo se empaña:
unos pocos hálitos, y no reflejará ya nada.
Las flores y los rostros blanqueantes cual sábanas.

No confío en el espíritu. Huye como vapor en mis sueños,
por la boca o los ojos. No puedo impedírselo.
Un día se irá para no volver. Así no son las cosas.
Permanecen, sus luces idóneas se calientan
en mis manos frecuentes. Ronronean casi.
Cuando se enfrían las suelas de mis pies, los ojos azules,
mi turquesa, me darán solaz. Déjame
mis cacharros de cobre, déjame los cacharros de afeites,
que florezcan en torno a mí como flores nocturnas, aulentes.
Me envolverán en vendas, almacenarán mi corazón
bajo mis pies, bien envuelto.
Conoceréme a mí misma. Seré noche
y el relucir de tantas cosas será más dulce que el rostro de Istar.


GIGOLÓ

Reloj de bolsillo, mi tic-tac es bueno.
Las calles son grietas de lagarto
escarpadas, con agujeros donde esconderse.
Lo mejor es encontrarse en un callejón sin salida,

un palacio de terciopelo
con ventanas de espejos.
Allí uno se siente seguro,
sin fotografías de familia,

sin  aros en la nariz, sin gritos
brillantes anzuelos de pesca, a las mujeres se les corta
la sonrisa ante mi tamaño
y yo, con mi elegante ropa negra,

pisoteo un montón de corazones como si fuesen medusas.
Para alimentar
el sonido de violonchelo de los gemidos yo como huevos,
huevos y pecado, lo esencial,

el calamar afrodisíaco.
Mi boca se contrae,
la boca de Cristo
cuando mis fuerzas llegan a su fin.

El sonido de mis
doradas articulaciones, el modo en que convierte
maldiciones en murmullos de plata
extiende una alfombra a mis pies, un silencio.

Y no hay un final, no se termina.
Nunca maduraré. Jóvenes ostras
gritan de dolor en el mar y yo
reluzco como Fonteneblau

satisfecha,
la entera catarata de agua es un ojo
en cuyo remanso con lentitud
me inclino a contemplarte.

ESPEJO

Soy plateado y exacto. No tengo preconceptos.
Cuanto veo, lo trago inmediatamente
Tal cual es, sin empañar por amor o desagrado.
No soy cruel, sólo veraz:
Ojo de un pequeño dios, cuadrangular.
Casi todo el tiempo medito en la pared de enfrente.
Es rosada, con lunares. La he mirado tanto tiempo
Que creo que es parte de mi corazón. Pero fluctúa.
Las caras y la oscuridad nos separan una y otra vez.


Ahora soy un lago. Una mujer se inclina sobre mí,
Buscando en mi extensión lo que ella es en realidad.
Luego se vuelve hacia esas mentirosas, las bujías o la luna.
Veo su espalda y la reflejo fielmente.
Me recompensa con lágrimas y agitando las manos.
Soy importante para ella. Que viene y se va.
Todas las mañanas su cara reemplaza la oscuridad.
En mí ella ahogó a una muchachita y en mí una vieja
Se alza hacia ella día tras día, como un pez feroz.


CANCIÓN DE AMOR DE LA JOVEN LOCA

Cierro los ojos y el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de Satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Imaginé que volverías como dijiste,
Pero crecí y olvidé tu nombre.
(Creo que te inventé en mi mente).

Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.
(Creo que te inventé en mi mente).
(Versiones de Jesús Pardo y Cecilia Bustamante)

lunes, 12 de enero de 2015

El rescate de Tomás Morales, poeta del mar

Se está emprendiendo la expansión de las letras canarias mediante la traducción de algunos de sus autores más significativos. Hace poco fue publicada la versión en inglés de Las Rosas de Hércules y en estos momentos Jean Marie Florès y Marie Claire Durand empiezan a trabajar en la traducción al francés, qué duda cabe que traducir poesía intentando salvaguardar la musicalidad y la métrica del idioma original es tarea complicada. Tomás Morales fue la vitalidad exuberante, el impulso de una burguesía comercial que estaba desarrollando la ciudad de Las Palmas a través de su puerto, y su nombre se asocia con la generación de poetas de comienzos del siglo XX: Alonso Quesada, Saulo Torón, Domingo Rivero, el inolvidable autor de “Yo, a mi cuerpo” considerado el predecesor del modernismo. Médico, intelectual mimado, fue Morales miembro del Partido Liberal Demócrata, muerto tempranamente igual que su amigo introvertido y pesimista, Alonso Quesada.  Su Casa-Museo en Moya es una auténtica Casa de la Poesía, dirigida por la eficaz y entusiasta María Luisa Alonso Gens, que ha contribuido a rescatar y divulgar su obra.

                Mientras la escuela poética regionalista de Tenerife exalta en el siglo XIX la isla interior, la poesía de Gran Canaria está más pendiente del mar. El mar es contemplado en distintos registros, así vemos el apesadumbrado y metafísico del gomero Pedro García Cabrera, mar de tiempos difíciles, y contemplamos también el hogareño y doméstico de Saulo Torón, el inaccesible y angustiado de Alonso Quesada, el tremendo aislado, así como el árbol de luz de Manuel Padorno. Ser isla, vivir hacia adentro, asumir el espacio interior, no suele ser tarea cómoda pero Morales tuvo una visión cosmopolita y eufórica de la realidad local y representa el despegue de la ciudad mercantil, capital económica del archipiélago. Su obra conecta con el sentido épico de Darío, Saint-John Perse o Walt Whitman, y según el profesor Sebastián de la Nuez el mar es una imagen de lo femenino, una referencia del útero materno, el lugar del que brotó la vida. El mar es también “un viejo camarada de infancia”, y, por si fuera poco, “el gran amigo de mis sueños, el fuerte / titán de hombros cerúleos e inenarrable encanto…” El mar de los puertos, las naves y los marinos; el mar-padre que representa el nacer y el morir, el orto y el ocaso; el de la alegría fundacional: ¡Atlántico infinito, tú que mi canto ordenas! / Cada vez que mis pasos me llevan a tu parte, / siento que nueva sangre palpita por mis venas / y, a la vez que mi cuerpo, cobra salud mi arte…!

                Según el prólogo a la edición de Las Rosas de Hércules, 1922, de Enrique Díez-Canedo, “los dioses y los héroes cabalgan en sus corceles marinos, y su ensalmo hace surgir un mundo cuya voz ha de ser la misma voz del poeta. Aquellas rocas se hacen fecundas; el comercio va a tocar en ellas y a dejarlas ricas y prósperas. El canto ya no persigue aquellas siluetas rudas, aquellos breves cuadros de antaño; cobra entonaciones augurales, se llena del espíritu oceánico; nos parece que se levanta de la espuma, impregnado de sal y yodo…”

Lázaro Santana (Modernismo y vanguardia en la literatura canaria, Edirca, 1987) estima que ya en el primer libro de Morales (Poemas de la Gloria, del Amor y del Mar) hay poemas de tema marino, que sugieren, con respecto al modernismo español, originalidad en el enfoque y novedad en el lenguaje. Su vigorosidad plástica los alejaba de los habituales tonos decadentes que eran comunes al modernismo epigonal español de Villaespesa, a los primeros libros de Juan Ramón Jiménez. Morales destierra un caduco romanticismo y regionalismo de la poesía canaria.

Aunque al llegar al Modernismo en los manuales de literatura solo era citado Salvador Rueda con su poema a la sandía, el editor Carlos Barral nos dijo que “Tomás Morales es no solo el mejor poeta modernista español, sino el único que trasciende”. Y consigue que la poesía española retorne al tema del mar, casi ausente desde los poetas levantinos de la Edad Media. Conecta con Cairasco de Figueroa y su obra va pareja a la investigación plástica del pintor Néstor. Su canto es épico y según Enrique Díez-Canedo, Morales “es alumno de Rubén Darío sólo en lo superficial, ya que tiene sus profundos antecesores entre los poetas latinos: en Catulo, en Ovidio, en los tardíos Ausonio y Claudiano. Aquí, una fragancia de rústico huerto, enriquecido por la estación en maravilla de frutos; allí, una pomposa alegoría en que vuela un ser mitológico sobre exuberantes jardines, entre arquitecturas opulentas. De ahí viene la elocuencia, que es la cualidad cardinal de su poesía.” García Venero señala que hay en él hay un barroquismo “sui generis”, vivo, energético. Para Valbuena Prat, “Morales no necesitó, como Marinetti, menospreciar la belleza griega para cantar las máquinas modernas. El poeta del carro del Neptuno es a la vez el cantor de la ciudad comercial. Esta actitud, que trae el nombre de Walt Whitman, es la que le aproxima más a los últimos movimientos líricos.”

Morales y la nueva sensibilidad se conecta a los simbolistas franceses y al americanismo. Andrés Sánchez Robayna estima que es la de Tomás una poesía que “abierta a la idea de futuro (un futuro de armónicas imágenes inaugurales) parece estar fundando siempre un espacio de identidad atlántica.” La identidad del mar  y el nuevo tiempo de la poesía. Su obra va desde un tono lírico, emotivo, blando o vigoroso de su primera época, al triunfo de la luz y la nota musical. Un autor que dejó huella: muchos intentaron mantener el tono declamatorio de sus versos, su retórica exultante.

jueves, 8 de enero de 2015

3 poemas de Mariano Vega, casi haikus


Mariano Vega, poeta y radiofonista tinerfeño (1941-2011), murió tras larga enfermedad un día de verano en que estábamos lejos. En Radio Nacional y en TVE dejó huella profesional. Autor de libros de poemas, obras de teatro y ensayos, fue presidente del Ateneo de La Laguna, era hombre de concordia y dejó una novela inédita, Pie de lluvia, en la que ofrece su visión de la isla, ojalá que se publique algún día. En su necrológica en El País dijo de él Juan Cruz: “Era un artista; su poesía la había puesto al servicio de lo más sutil, se aproximaba a los haikus japoneses, a cierto surrealismo de raigambre canaria, pero siempre con la ambición oriental como sustrato de su manera de afrontar la escritura misma, como si la insinuación de la metáfora le resultara más atrayente que la metáfora misma. Y era un cinéfilo, su gran pasión era el cine, y hubiera sido el cine su paraíso. Un día quise entrevistarlo para una serie de la televisión canaria, y él eligió la platea de un viejo cine de Santa Cruz. Ante las cámaras, delante de aquel telón que fue el de su juventud de sueños en celuloide, Mariano comenzó a llorar. Como si subrayara así el carácter que le llevó siempre a mantener los sueños como la parte más radical de su alma.”

1

´Wittgenstein´


Toda explicación
requiere el quedarse
en un aspecto de las cosas

en el poema, por ejemplo
la forzada sugerencia
no trasciende sino ensancha
el pretexto de lo escrito

de lo antiguo, sin embargo
nos atrae lo natural
esa pátina de involuntariedad
que le presta el tiempo

pero nos asusta
del muerto su identificación
plena con el paisaje
del que así huimos

pues los amantes
la piedra
el árbol
los pájaros
todo significan

y en su lugar
exactamente
la palabra

 2

Me
he
sentado
a
escribir
justo
en
el
lugar
donde
giran
todas
las
páginas


 
3

Fuera
del isleño sobre todo
la contemplación del cielo
desde su huella exigua
necesariamente
en el espacio ha de ahondarse
omnipresente mar
gota
de lluvia infinita

martes, 6 de enero de 2015

El venenoso fenómeno de las sectas

 Existe un fenómeno contemporáneo en claro auge: la creación de sectas de diversas connotaciones: políticas, económicas, religiosas, esotéricas, sexuales. Aunque inicialmente se establecía que las sectas nacieron como grupos religiosos, generalmente pequeños, llenos de entusiasmo, integrados por hombres y mujeres asociados de manera voluntaria, ahora existe gran diversidad en el fenómeno, del que existen numerosos ejemplos en España y también en estas islas. Las islas, como territorios cerrados en sí mismos, constituyen espacios en los que las sectas pueden arraigar expandiéndose en las capas sociales. De hecho, en las últimas décadas movimientos sectarios venidos de Estados Unidos o de Extremo Oriente han “experimentado” primero su asentamiento en Canarias antes de arraigarse en el continente. Claro que también debemos considerar que las distintas confesiones religiosas nacieron como fenómenos sectarios, incluido el cristianismo, hasta que el éxito social y la multiplicación de sus miembros las integraron en las respectivas sociedades como movimientos aceptados y creadores de una identidad, llegando a estar integradas en el aparato del Estado.
Con frecuencia los miembros de las sectas creen haber tenido una “conversión” que les permite conocer la Verdad con mayúscula, y a través de ella se involucran en la aceptación del líder. Las sectas excluyen de manera radical a quienes no pertenecen a ellas, se colocan contra el mundo, contra los gobiernos, contra las Iglesias ya establecidas. Y sus miembros obedecen de manera ciega y fanática a sus fundadores, de tal manera que están dispuestos incluso a suicidarse si así se les ordena. No deja de ser una secta el nuevo y fanático Estado Islámico, de la misma manera que los partidos políticos convencionales también actúan con comportamientos sectarios.
Las sectas son poderosos negocios, pues exigen a sus adeptos una contribución económica importante. En principio se trata de que paguen el “diezmo” habitual en los primeros tiempos del cristianismo, pero en realidad persiguen que personas en circunstancias personales de dificultad hagan testamento donando sus propiedades.  Así, en la década de los años 70 del pasado siglo, ante el auge de las sectas religiosas en los Estados Unidos, surgió una frase definitoria: “si quieres hacerte millonario, funda una secta religiosa”. En este movimiento crecieron muchos telepredicadores que han hecho enormes negocios, no solo en Estados Unidos y Canadá sino también en América Latina y Europa. Más de una vez, como sucedió con Al Capone, estos “emprendedores” solo han podido ser llevados ante los tribunales por motivos fiscales, evasión de impuestos, blanqueo de capitales y fraude, ya que habitualmente no declaran el patrimonio que han conseguido a través de sus adeptos.
Dada la actual crisis de valores, se asiste en muchos países a una especie de “supermercado” de corrientes de salvación personal, que dicen basarse en presupuestos de filantropía y autoayuda. Desde Norteamérica y Asia se exportan nuevos movimientos que arraigan con entusiasmo en diferentes zonas. Los líderes espirituales tienen terreno abonado entre personas que padecen problemas de soledad, inestabilidad personal, pérdida de trabajo o ruptura de pareja. La filosofía de la secta es simple: dentro de la comunidad se obtiene la felicidad, fuera solo hay padecimientos, desequilibrios personales, falta de motivación, extravío de la personalidad. Con este sencillo eslogan miles y miles de neófitos ingresan cada año en el gran negocio. Pues la secta es un refugio y solo en su seno se obtiene la estabilidad personal, la paz de la conciencia, el tránsito hacia otra vida. Y sus líderes se convierten en millonarios. Estos líderes pretenden ser mesías, reencarnaciones de santos o inspiración de los arcángeles como en la reciente secta de los Miguelianos de Galicia.
En Canarias con frecuencia los movimientos sectarios se desarrollan entre extranjeros. Recordemos por ejemplo la comunidad El Cabrito de La Gomera y otras registradas en Tenerife. Pero también hemos tenido ejemplos nacidos de gente de aquí, como el caso Kárate de Gran Canaria que trajo consigo trascendencia internacional por la cantidad de menores de edad que se vieron implicados en sexo en grupo y sexo al servicio de su fundador. En los años 80 la playa de El Cabrito acogió una comuna que asimismo predicaba las relaciones íntimas. Su dirigente, el pintor austriaco Otto Mülh, apostaba por el amor libre sin ningún tipo de ataduras o limitaciones morales.  Posteriormente fue acusado y fue a la cárcel por mantener relaciones con menores y consumo de drogas, después moriría en Portugal a los 72 años de un cáncer de testículos. Las leyendas que se tejieron sobre esta finca todavía perduran en el recuerdo de los gomeros y fueron objeto de programas retransmitidos por las televisiones. Mülh llegó a contar con una legión de 300 seguidores repartidos entre La Gomera, Alemania y Austria.
Su secta mezclaba teorías sobre la libertad sexual con el psicoanálisis y la eliminación de la propiedad privada en medio de un caldo de cultivo ideológico que al final acabó saltando por los aires. Para escenificar su radical forma de entender la vida llevaban a cabo sesiones artísticas, performances y movilizaciones. Fue precisamente en La Gomera donde los miembros de la comuna creyeron haber encontrado su paraíso perdido después de varios de años de deambular por otros puntos de Europa. Pero en realidad ocurrió lo contrario: la secta saltó a la actualidad internacional y además en su vertiente más amarillista. Mülh llegó a ser calificado como el rey de El Cabrito, luego se casó y ejerció un dominio dictatorial sobre sus seguidores. En el caso Kárate, está reciente el largo y prolijo proceso que ha enviado a la cárcel a su promotor y a dos mujeres, que lograron la participación de docenas de jóvenes a través de prácticas deportivas.

En la isla de La Palma el barranco de Buracas en Garafía ha acogido una comunidad de personas que practican una vida alternativa dentro de la filosofía hippie, integrada en la naturaleza. Dado que la isla cuenta con un paisaje excepcional, en sus municipios se aprecia la presencia de miembros de estas corrientes, con ejemplos tan polémicos como el asentamiento de las cuevas del Puerto de Tazacorte. La Palma es una isla generosa, las gallinas corretean libres por sus barrancos, las higueras, las tuneras y otros frutales abandonados proporcionan sustento a docenas de jóvenes y menos jóvenes que quieren vivir de esta forma. 

sábado, 3 de enero de 2015

Homenaje a Pedro V. Debrigode, cien años después

Curiosa edición la que ha emprendido El Vigía en Tenerife, la editorial que promueven Roberto Cabrera y su mujer, Olga Luis Rivero. Se trata de un pequeño homenaje a Pedro Víctor Debrigode Duggi, un catalán que durante el largo franquismo escribió obra con infinidad de seudónimos: Peter Debry, Arnaldo Visconti, Vic Peterson, Arp Briggs, Chas Logan, Jeo Dugan, Peter Dugg, Pierre Brigode y P. V. Debrigaw.
GUIONES ARGUMENTALES, tal es el título del libro, es un homenaje a un autor hoy totalmente desconocido y que sin embargo escribió más de mil obras, crecidas bajo su conocimiento de la novela negra norteamericana de los años 30. Maneja el suspense con extraordinaria habilidad, y cierra sus historias con golpes maestros.
El autor, nacido en 1914, vino a estudiar Derecho en La Laguna y tras esta experiencia pasó años en Canarias, y murió en La Orotava en 1982. Los relatos incluidos en este librito de 87 páginas constituyen un homenaje al autor en el centenario de su nacimiento y muestran su talento narrativo, su habilidad en la novela negra.
Compañeros de generación de Debrigode, con ideas republicanas, tuvieron que esquivar el ambiente del franquismo entregándose a la escritura con seudónimo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Ahora que es año nuevo

El verano es la estación de la fertilidad, en los campos se recogen las cosechas, el mar nos concede la cabalgadura de las olas. El invierno nos ha traído lluvias prometedoras, da gusto ver en islas donde llueve poco el reverdecer de la yerba en las cunetas.
Este año el invierno está siendo más frío que de ordinario, y unos cuantos conocidos han emprendido el último viaje sin apenas despedirse. Son odiosos los tránsitos bruscos que nos trae la vida, son duras las visitas tan frecuentes al tanatorio, es terrible contemplar la caída del féretro en la gran llamarada que lo envuelve y aniquila. La primavera ha extendido su habitual capota de nubes que nos da el alisio, y ha sido inevitable la sucesión de días turbios, sin luz. Con tanta lluvia y tanta niebla hemos llegado a pensar que vivíamos en los Países Bajos, no en Canarias.
Tras las mañanas nubladas y lluviosas, hemos de entender que cada jornada de este mundo ha sido un regalo inesperado y que –por lo tanto- nos pueden arrebatar en cualquier momento. Los dioses son celosos de nuestra felicidad, siempre que pueden nos regatean el placer, y a los mortales nos cuesta mucho asumir el proceso de que somos efímeros, insustanciales, imperfectos. Y sin embargo es en la imperfección donde el ser humano se engrandece. Incluso en los momentos en que hemos sido sublimes, no hemos dejado de ser criaturas nacidas de mujer. A los emperadores romanos en los desfiles victoriosos les recordaban que más allá del oropel y de las coronas triunfales les aguardaba la pira funeraria.
Humanos y por lo tal limitados en nuestras pasiones y nuestros gozos. De tal modo lo somos que hasta los mesías que hemos adoptado desde hace milenios también son imperfectos, pues están hechos a nuestra imagen y semejanza. Cristo, Mahoma, Buda, toda la legión de las múltiples deidades de Egipto, Grecia, Roma o la India, desde el dios-cocodrilo a Afrodita, no dejan de ser representaciones de nuestra furia y nuestro llanto, de nuestra desazón y nuestra espera. Recuerda, cuerpo, no sólo cuánto se te amó, / no sólo los lechos donde estuviste echado, / sino también aquellos deseos que, por ti, / en miradas brillaron claramente –dijo Kavafis. Este hermoso mundo, el único que conocemos, merece ser exprimido en sus mañanas luminosas, transparentes, copas de sol para ser bebidas de un largo sorbo. Días como los que suele obsequiarnos la vertiente sur de las islas.
 La vida nos trae amores y desamores, derrotas y triunfos, amigos y odios, desazones y esperanzas. Hemos de sentirnos dichosos pues nos fue concedido conocer los árboles y los barrancos, los pájaros y los caseríos, las playas y los cuerpos que alguna tarde remota nos concedieron su estremecimiento fugaz e inolvidable. No hay que ponerse trascendental, sino sentir el tiempo que nos vivifica y nos derrota. En la mesa atiborrada de libros y papeles –tantas ideas sueltas, tantos borrones, tantas páginas inconclusas- la gata mezcla de siamés y callejero se ha acomodado algo más lejos de la pantalla, sabe que cuando uno se pone sentimental hay que cerrar los ojos. Y eso es lo que hace: ronronea feliz y olvidada en su cielo mientras suena música barroca, la belleza que persistirá cuando ya no estemos.

Ahora que entramos en el umbral de este 2015, deseemos que la crisis nos vaya abandonando y que seamos capaces de reverdecer ilusiones, esperanzas que en algunos casos debemos rescatar de la papelera. A fin de cuentas, como diría Obama, todos podemos reiniciar el disco duro de nuestra vida.

martes, 16 de diciembre de 2014

Una de cal y dos de arena

Hay dos actividades que recuperan credibilidad pese a la crisis que todo lo devora. De una parte los jueces, porque, superando etapas en las que parecían mirar hacia otra parte, ahora están investigando y mandando a la cárcel a más de un corrupto. De otro lado, el periodismo –tan devaluado en los últimos años por el amarillismo, el sectarismo, lo superfluo y la frívolo de la llamada prensa rosa– recupera prestigio, en la medida en que gracias a buenos profesionales han sido destapados numerosos escándalos de comisiones ilegales, malversación, apropiaciones indebidas, cohechos y cien mil delitos más que repercuten en la ciudadanía. Somos un país sin corrupción administrativa, pero con alta podredumbre política, y ello se origina por la falta de incentivos y controles administrativos. Está claro que no hemos de compararnos con países tan tradicionalmente insanos como algunos de América Latina, África o Asia sino con los del llamado Primer Mundo. Lo cierto es que el runrún ciudadano se incrementa: la angustia por la corrupción es un problema muy grave para la gran mayoría de los ciudadanos en el último Barómetro del CIS, aunque el principal problema sigue siendo el paro y su derivación en el empobrecimiento de la población.

En los medios de comunicación manejamos estadísticas cada día, hay quienes opinan que son mentirosillas, también hay quienes las adoran. En todo caso, no se puede negar que reflejan buena parte de la realidad. Por ejemplo: en Canarias aumenta la exclusión social, se han disparado los núcleos familiares en grave situación de pobreza, lo dice el reciente informe de Cáritas. Cuatro de cada diez familias son pobres, la desigualdad que se da en las islas supera a la media española. Los salarios en España se sitúan en niveles inferiores a los de 2007, repunta tímidamente el empleo pero los empresarios nos quieren con contratos basura, mucha temporalidad y sueldos que se asemejen a la India. Esta caída salarial que nos aproxima al Tercer Mundo impulsa el todo incluido en los hoteles, por ello se ofrecen paquetes a 20 euros por día en la costa catalana, Canarias y Baleares. Verdades como puños que matizan a la baja el optimismo de la reactivación que nos venden  desde el gobierno.
Los gobernantes manipulan las estadísticas a su antojo, ya se sabe que desde el poder ello resulta fácil. Las estadísticas pueden ser miradas de una u otra forma, es aquello de la botella que está medio llena o medio vacía. Cada partido político utiliza sus propias encuestas, sus sondeos de opinión interesados, los números no dicen toda la verdad pero hemos de manejarnos con ellos. Pues bien, España sigue siendo un país descompuesto. El estudio de Transparencia Internacional que analiza la corrupción en 175 países nos sitúa en el puesto 37. Dinamarca es el más honesto del mundo, seguido por Nueva Zelanda, Finlandia, Suecia y Noruega. En comparativa con países de la Unión Europea, nos superan casi todos. Alemania está en el puesto 12; Reino Unido, en el 14; Francia, en el 26, y Portugal, en el 31. Incluso países como Bután, Botswana, Chipre o Puerto Rico mejoran los niveles de España. Respecto a los vecinos europeos, solo Grecia e Italia se situán peor.
Transparencia Internacional en España ha destacado que en nuestro país la corrupción no es estructural, pero sí "con un nivel más que alarmante en política", con la connivencia de las empresas, aquello de las comisiones para financiar a los partidos políticos y a su aparato. Ni al PP ni al PSOE les interesa resolver este feo asunto de la financiación ilegal mediante las archifamosas comisiones. El estudio recoge la preocupación por los escándalos de putrefacción política "en los niveles superiores de los partidos, y en los gobiernos locales y autonómicos.
No se quiere hacer una lectura catastrofista y se pone énfasis en el camino de mejora. En este sentido, se mencionan los avances que implicarán la Ley de la Transparencia y la bajada de la percepción de impunidad. La corrupción jamás se corregiría si existe una sensación de impunidad y ahora en España empieza a haber la percepción de que los delitos se pagan. Se ha incrementado la impresión de que los corruptos no siempre se libran, y, como decíamos, son cruciales el papel de la Justicia por una parte y del periodismo de investigación por otra.
Una de cal y otra de arena. España se ha convertido en el país de la Unión Europea (UE) con la esperanza de vida más alta, 82,5 años, gracias al incremento que se ha conseguido desde 1990, que le ha permitido adelantar a Suecia, Holanda, Grecia e Italia. Sin embargo, en los últimos tiempos ha aumentado la mala nutrición y con los recortes en Sanidad ha bajado de manera importante la calidad asistencial. De todos modos, estamos al frente en esperanza de vida de las mujeres, 85,5 años, cifra superior a la de las francesas, las italianas, las luxemburguesas y las finlandesas, mientras que entre los varones es de 79,5 años. Las españolas tienen la menor mortalidad por cáncer de pecho pero el informe revela que nuestro país, con un 23,9 % de fumadores, está por encima de la media. En cuanto al alcohol, los mayores de 15 años consumen una cantidad equivalente a la media en la Unión.
La tasa de obesidad fue del 16,6 por ciento en 2012, en línea con la media europea, en una horquilla que va de Rumanía a las mayores, en el Reino Unido y Hungría. España dedicó ese año el 9,3 de su Producto Interior Bruto (PIB) a sanidad, bastante por debajo de Holanda, Francia, Alemania, Austria o Dinamarca. Con 3 camas por cada 1.000 habitantes, nos situamos en la parte baja en este indicador, solo por encima de Irlanda, Reino Unido y Suecia y lejos de la media de 5,2 camas. Por otra parte,  el consumo de nuevas drogas aquí aumentó del 5 por ciento en 2011 al 13 por ciento en 2013. Somos el país de la Unión donde más se ha incrementado el consumo de nuevas drogas entre jóvenes de 15 a 24 años, lo cual no resulta muy recomendable.

domingo, 14 de diciembre de 2014

"Platero y yo": 100 años de excelencia

 
Fue lectura obligatoria en las escuelas españolas, y el pequeño y dulce Platero se convirtió en un héroe popular. Un libro que es más que un libro para niños: es una deliciosa crónica poética y literaria de primer nivel.
En junio de 2005 asistimos como invitados al acto de hermanamiento Telde-Moguer, en esta población de Huelva. Allí se desplazó el alcalde de entonces y numerosos concejales del municipio. Como consecuencia de todo ello, fue instalada en Moguer una reproducción de gran tamaño del ídolo de Tara, que elaboró el escultor Luis Arencibia y el teatro municipal teldense pasó a denominarse Juan Ramón Jiménez.

sábado, 13 de diciembre de 2014

"Mi burrito sabanero" (Desde Venezuela, ¡Feliz Navidad!)



http://youtu.be/_Wrc6Q7acME

Feliz Navidad, aunque sea un tópico es un deseo inevitable en estas fechas.
Desde Venezuela, país tan fraternal porque acogió a cientos de miles de emigrantes canarios, gallegos, de muchas regiones de España y del mundo.

Enlace enviado por José M. Balbuena Castellano

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Isla de La Palma: recuperar el prestigio


No debemos embelesarnos en la contemplación del pasado, pero sí conviene recordar el espíritu del siglo XIX, con el empuje de la generación del periódico El Time (1863), con la fundación de la Sociedad La Cosmológica, con la siembra de las logias masónicas que tanto se comunicaron con el exterior, con la labor patriótica de los intelectuales, empeñados en defender sus montes, promover su agricultura, luchar por la mejora de las comunicaciones. En la isla se notó el empuje de escritores marcados por el romanticismo, pues ellos fueron los que construyeron arquetipos vinculados al paisaje. No en vano escribieron las leyendas populares, en las que se conecta con la atmósfera mágica, prodigiosa y sobrenatural, con amores desventurados y muertes heroicas. Tanausú y el síndrome del colonizado todavía laten sobre nuestro subconsciente colectivo.

El Romanticismo fue un movimiento artístico que predominó en Europa hacia 1825, con el culto a la libertad, la rebeldía frente a las normas, el predominio del sentimiento ante la razón. Ruptura con las reglas, construcción de un mundo ideal, valoración del color local, lo misterioso y legendario, la expresión apasionada. Hacia 1835 se difunden en Canarias las poesías de José Zorrilla. Nuestro temperamento, de pueblo introvertido, casi inhibido, acepta con entusiasmo esta explosión de libertad angustiada. Aparece una escuela regionalista, que trabaja los temas históricos y exalta el paisaje insular. El Romanticismo aquí registra la exaltación del pasado guanche, apoyándose en Cairasco, Viana y los otros cronistas de la conquista. También impulsa la mitología del aborigen como buen salvaje, los héroes de la resistencia frente al castellano son magnificados. Y, como consecuencia, brota un sentimiento regionalista. Una especie de nacionalismo anticipado vive en Nicolás Estévanez, Martínez de Escobar, Antonio Zerolo y Antonio Rodríguez López, el creador de la mayoría de las leyendas palmeras.

Aunque no podamos vivir de la melancolía, la isla tuvo un puerto con privilegios de comercio con Flandes y América, aquí se construyeron los veleros más rápidos para la ruta del Caribe y nuestros abuelos fueron y vinieron de Cuba trayendo consigo la idea de la naturaleza, de la patria, de la historia. En la historia literaria de las islas son nombres fundamentales los palmeros Pedro Alvarez de Lugo y Juan Bautista Poggio, del siglo XVII, y con ellos llegamos a la generación de Méndez Cabezola y Rodríguez López, que mezclan el impulso reformador de la Ilustración con el entusiasmo por la patria chica, tal como preconizaba el Romanticismo. La masonería trazó puentes con las logias americanas, Cuba, Puerto Rico, Estados Unidos. El contacto de los intelectuales fue frecuente con las universidades allí asentadas, desde Filadelfia a Santo Domingo, Caracas y La Habana. La isla padece una curiosa esquizofrenia: es un espacio pequeño de orografía potente, con fuerte dosis de caciquismo y, paradójicamente, de pensamiento avanzado.

Un ejemplo del sentimiento masónico y progresista fue la poeta Leocricia Pestana, una avanzada de su tiempo. La Escuela Lírica de La Palma se caracterizó por la mirada interior, el sentimiento romántico, la exaltación de la naturaleza, las leyendas, la recuperación de la historia -Francisca de Gazmira, denunciadora de los abusos del Adelantado, y Tanausú, quien llega a ser exponente del subconsciente colectivo-, el cultivo de las raíces. Una poesía clasicista, que bebe en el modernismo, en la sonoridad atlántica, en la declamación, y que tuvo focos en la capital y en el Valle de Aridane: Pedro Hernández, Antonio Pino, etc. Y un ejemplo del contacto americano fue el poeta Félix Duarte (Breña Baja, 1895-1990) quien emigró muy joven a Venezuela y Cuba. A su regreso se arraigó en Taburiente y Tanausú, los mitos centrales de la isla. Su trabajo literario fue constante y tenaz, en el surco de una lírica en la que hubo personajes de la altura de Rodríguez López, el Zorrilla palmero; de Domingo Acosta Guión, Caridad Salazar y otros poetas.

Félix Duarte se ubicó entre el impulso bucólico de un Berceo y el mensaje modernista de Rubén Darío, entre la estela del mar que abrió Tomás Morales y la redacción de El Guanche que dirigía en La Habana nuestro paisano Luis Felipe Gómez Wangüemert: una vez más constatamos la brillante conexión con los apellidos originados en Flandes.  Una poesía la de Duarte que estaba a caballo entre lo religioso y lo profano, entre lo maternal y lo festivo, clásica en el apego a las fuentes y exaltada en el sentimiento, así como en el elogio a las virtudes del palmero: el instinto de defender su patrimonio histórico y su naturaleza, la defensa del territorio, con la apertura mental hacia el mundo y el cuidado formal de quien se sabía poeta de oficio. Luis Cobiella, la figura intelectual más prestigiosa de las últimas décadas, registra el mismo ejemplo: fidelidad a los ancestros y espíritu cosmopolita, recuperación de las raíces barrocas y cultivo de un estilo digamos esteticista y aristocrático de la práctica cultural. 

A pesar del fuerte caciquismo, del ruralismo, el poder del clero y la pobreza endémica, la isla recogió las ideas de la Ilustración y mantuvo su apogeo portuario hasta que los barcos a vapor desplazaron a los veleros, y los puertos de Gran Canaria y Tenerife afianzaron su supremacía. Pero, a pesar de tantas circunstancias en contra, hubo una importante tradición liberal-republicana. El Time, voz guanche y no anglosajona como podría parecer, fue el primer periódico de los 123 que existieron en la isla entre 1863 y 1948, lo cual supuso que La Palma fuera la isla con mayor densidad periodística del archipiélago.

El Time fue una de las cumbres del periodismo palmero, junto con Acción Social, conservador, Espartaco, obrero, y Diario de Avisos, que nació como órgano independiente. El Time luchó por la salvaguarda de los bosques, la mejora de las comunicaciones, la enseñanza, el aprovechamiento de las aguas, la agricultura y la ganadería. Cierto que hubo otros periódicos notables: liberales, conservadores, satíricos, literarios, obreros, anarquistas, católicos, económicos y progresistas con tendencias republicanas. La francmasonería se instituye en Santa Cruz de La Palma en 1875 y tuvo notable influencia en la vida ciudadana y el periodismo. Las tres logias existentes congregaron a unos 200 miembros que conformaron un tejido social. A ellas estuvieron adscritos profesionales liberales, propietarios agrícolas y hombres de la cultura. Dos redactores de El Time fueron masones y otras 17 publicaciones palmeras –entre 1866 y 1919- tuvieron directores masones, entre ellas el Diario de Avisos. El inicio de la guerra civil supone la desarticulación de este movimiento social, y la requisa de la imprenta que había sido comprada en Londres, finalmente convertida en chatarra por los vencedores de la contienda.

En nuestro libro El Time y la prensa canaria en el siglo XIX. Masonería y liberalismo en La Palma, publicado por primera vez en 1990 y reeditado por Ediciones Idea, hemos tratado de aportar algunas notas al respecto. La Palma merece una revitalización a través de la actuación conjunta de las autoridades culturales, burguesía, intelectuales, creadores de los diversos campos, escritores y artistas para tratar de recuperar el lugar perdido en el concierto del archipiélago.

martes, 9 de diciembre de 2014

Seferis (Premio Nobel 1963): elogio de las islas

Este poeta griego, Premio Nobel en 1963, fue también diplomático. Es un poeta del mar
que reivindica el pasado glorioso de su país y recoge la llama de La Odisea de Homero, para poner en primer plano el paisaje de su tierra, la fuerza del Mar Egeo. Una corriente vital luminosa y simbólica. Encuentra el hilo conductor de la entidad helénica en el mito y en la tradición, en el equilibrio entre la razón y la emoción, la armonía entre el ser humano y su entorno, las voces detenidas entre las piedras, el fantasma de los dioses y de los héroes. No llega a abrazar el surrealismo, como hacen otros poetas de su época, crea una abertura en la poesía del dolor, surgida de la destrucción de su país, el pasado que marcó el comienzo de la cultura occidental. También su poesía es un elogio de las islas, su mínimo espacio enriquecedor.

VIII

¿Pero qué buscan nuestras almas viajando
sobre las cubiertas de atiborrados barcos
apretujadas contra mujeres amarillas y niños que lloran
sin poder olvidarse ni con las golondrinas de mar
ni con las estrellas que declaran en los bordes los mástiles.
Gastadas por los dioses del gramófono
involuntariamente atadas con postraciones inexistentes
murmurando pensamientos quebrados de lenguas extranjeras?

Pero ¿qué buscan nuestras almas viajando
sobre podridos maderos marinos
de puerto en puerto?

Trasladando ajadas piedras, respirando
el frescor del pino cada día con más dificultad,
nadando en las aguas de este mar
y de ese mar,
sin tacto
sin hombres
dentro de una patria que ya no es nuestra
ni vuestra.

Sabíamos que eran bellas las islas
por aquí alrededor donde tocamos
un poco más abajo o un poco más alto
un mínimo espacio.

X

Nuestras tierras son cerradas, todo cerros
que tiene por techo el bajo cielo noche y día.
No tenemos ríos, no tenemos pozos, no tenemos fuentes
sólo unas pocas cisternas, también vacías, que resuenan y adoramos.
Un sonido vacío detenido, igual a nuestra soledad
igual a nuestro amor, igual a nuestros cuerpos.
Nos parece extraño que hayamos podido construir
alguna vez
las casas, las cabañas y los corrales nuestros.
Y nuestras bodas, las frescas coronas y los dedos
se hacen enigmas insondables para nuestra alma.
¿Cómo nacieron, se hicieron fuertes nuestros hijos?

Nuestras tierras son cerradas. Las encierran
las dos negras Sinmplegadas. En los puertos
el domingo cuando bajamos a respirar
vemos iluminarse en el crepúsculo
maderos quebrados de viajes que no terminaron
cuerpos que ya no saben cómo amar.

BOTELLA EN EL PONTO

Tres rocas unos pocos pinos quemados y una ermita
y más arriba
el mismo paisaje copiado recomienza;
tres rocas en forma de portal, oxidadas
unos pocos pinos quemados, negros y amarillos
y una casita cuadrada enterrada en la cal;
y hacia arriba muchas veces todavía
el mismo paisaje recomienza escalonado
hasta el horizonte hasta el cielo que reina.

Recalamos la nave aquí para remendar los remos quebrados
beber agua y dormir.
La mar que nos amargaba es profunda e insondable
y extiende una calma infinita.
Entre los guijos, aquí, encontramos una moneda
y la jugamos a los dados.
La ganó el más pequeño y se perdió.

Volvimos a embarcarnos con nuestros remos quebrados.

A LA MANERA DE G. S.

Donde quiera que viaje, la Hélade me hiere.

En Pelión, entre los castaños la camisa del centauro
se deslizaba entre las hojas para envolver mi cuerpo
a medida que ascendía la pendiente y me seguía el mar
subiendo también como el azogue de un termómetro
hasta encontrar las aguas del monte.
En Santorini tocando las islas que se hundían
oyendo sonar la flauta cerca de la piedra pómez
me clavó la mano a la borda
una saeta arrojada de repente
desde los confines de una juventud crepusculada.
En Micenas levanté las grandes piedras y los tesoros de los átridas
y me tendí con ellas en el hotel de la Hermosa Helena de Melenao;
sólo al alba se perdieron, cuando habló Casandra
con un gallo colgado de su negro cuello.
En Spetses, en Poros y en ´Míconos
se apestaron las barcarolas.

¿Qué quieren todos esos que dicen
que se encuentran en Atenas o el Pireo?
Uno viene desde Salamina y pregunta al otro si acaso
viene de Omonia.
"No, vengo de la plaza Sindagma" responde y está contento
"encontré a Juan y me invitó a un helado".
Entretanto Grecia viaja
no sabemos nbada, no sabemos que nosotros todos
   estamos desembarcados
la amargura del puerto no sabemos cuando viajan todos
   los navíos;
nos reímos de aquellos que la sienten.

Gente extraña la que dice que se encuentra en el Ática
   y no está en ninguna parte;
compran atuendos para casarse
llevan bisoñés y se hacen tomar fotografías
el hombre que vi hoy día sentado sobre un fondo con
   pichones y con flores
dejaba que la mano del viejo fotógrafo le arreglase las
   arrugas
que habían dejado en su rostro
todos los pájaros del cielo.

Entretanto Grecia viaja, viaja siempre más
y si vemos florecer los muertos en el mar Egeo
son aquellos que se hastiaron de esperar los barcos que
   moverse no pueden,
el Elsa, el Samotracia, el Ambracico.
Silban los navíos ahora que anochece en El Pireo
silban, siempre silban pero no se mueve ni un obrero
ni una cadena mojada brilló a la última luz que se
   esconde
permanece el capitán petrificado en la blancura y los dorados.

Donde quiera que viaje, la Hélade me hiere;
cortinas montañosas, archipiélagos, granitos desnudos...
El barco que navega se llama AG ONIA 1937.
                                                          
                                                          A/G Aulís, esperando que zarpe. Verano 1936

(Poemas tomados de Georges Seferis. Antología poética. Visor/Unesco1989)

domingo, 7 de diciembre de 2014

José Mujica (Uruguay), un presidente deslumbrante

Por Eduardo Sanguinetti (Mar del Plata, Argentina)

José “Pepe” Mujica recibió el jueves pasado la distinción Orden Nacional al Mérito en grado de Gran Collar en Ecuador, en medio de un sentido homenaje del pueblo de Guayaquil (este) durante el traspaso de la presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
La gran distinción que otorga Ecuador fue impuesta a Mujica por el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, quien agradeció el ejemplo del dignatario uruguayo para la región.
Tras ser condecorado por su homólogo ecuatoriano, Mujica aseguró que el único mérito que tiene es haber nacido en el mejor continente del mundo.
Consideró ser un luchador incansable sin vocación de héroe, pero contrario a la injusticia social.
“Agradezco a todos por este bello homenaje, pero al salir de aquí sigo siendo el mismo viejo lleno de sueños y esperanzas”, dijo Mujica, en un discurso magistral que emocionó y caló hondo ¡vaya si lo hizo! Un discurso pleno de sensibilidad, tolerancia, desmesura vocacional en temas que hacen al sentir de los que se comprometen y abogan por un mundo donde quepamos todos; un discurso de quien ha vivido a su manera cada acto de su rutina diaria en el devenir de los años transcurridos pues, como dije en este medio hace unos años antes de que asumiera la Presidencia del Uruguay, Pepe Mujica inauguró un estilo de hacer política, al margen de creencias o descreencias, acerca de gestiones en su
gobierno que me hicieron tomar distancia de él.
En definitiva la temporalidad y siendo solo “pasaje” en esta existencia, somos dueños de nuestro
estino y debemos hacemos cargo de nuestros actos. No debo ni puedo dejar de mencionar,
recordando cual acto de vida, que he sido el primero en proponer y nominar a Mujica al premio Nobel de la Paz, como también haber desistido de seguir haciéndolo, a inicios de este año 2014.
El anacronismo ocasional con el presidente Mujica deviene en razón de situarme en antípodas de
ciertos actos en su gestión de gobierno, que aún persisten.
Sin embargo, trazando analogías, José “Pepe” Mujica deslumbra con su palabra “lanzada al viento”, que abre mentes y deja de lado los habituales protocolos a los que nos han intentado acostumbrar los políticos pacatos y de ocasión.
En este discurso brillante y emotivo, opinó de lo que ha vivenciado, sobrevolando y elevándose por encima de su rol de presidente de una nación, sin reparos en manifestar que “no puede creer en Dios”, admitiendo equivocaciones, “el orgullo es pasión de estúpidos” y lleva a confrontaciones inútiles.
“No perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada”. Estas palabras pertenecientes a un texto del poeta Miguel Hernández podrían haber sido escritas por “Pepe” Mujica. No perdona a la muerte, ni a la nada, así es bienvenida la vida con la mirada en el futuro caminando un presente un tanto incierto. Expresa bien el sentimiento a modo de elegía de un pueblo que no deja de soportar una existencia al margen con tanto pan amargo que ha comido.
No lo compro a Mujica, no lo vendo, no existe efusión de presentador en este artículo de opinión, lo creo necesario y en tiempo, como la vida. No tiene precio, frente a las ideologías de ocasión este Pepe Mujica que nos ofreció una lección de vida durante su discurso en Ecuador. Nadie puede permanecer indiferente ante estas palabras nutridas de sentido y marcando un destino: “No hay que dividir al mundo en colores, ni géneros, sino en quienes se comprometen o no se comprometen”.
Que persista la memoria.

jueves, 4 de diciembre de 2014

La sociedad bipolar


Dispuestos ya a redactar las tópicas tarjetas de felicitación navideña, que ya no son tarjetas ni siquiera se redactan, afrontamos una recta final del año con las mismas contradicciones de otras ocasiones. La sociedad en la que vivimos acumula buenas dosis de violencia, se trata de una agresividad casi estructurada, pero también practica la solidaridad. Dos caras de una moneda: la pelea mañanera de ultras del fútbol, gente que se cita para matarse a primera hora de la mañana, y la recogida de alimentos para remediar la necesidad de tanta gente mal alimentada, con el espíritu navideño de fondo, como en aquel cuento de Dickens. Insufrible crisis de valores por un lado y lección de generosidad por otro, las dos caras de esta gente bipolar que formamos entre todos.
Sabemos que el deporte, y más concretamente el fútbol, que genera grandes movimientos de masas, es un territorio abonado para la expresión de sentimientos tribales, primitivos, de máxima violencia. Se olvida el deporte y se practica el hostigamiento al rival. Desde las banderas esteladas y los gritos de independencia en el minuto 14 de cada partido en el campo del Barcelona a los insultos racistas cuando sobre el terreno de juego hay gente de color ha ido creciendo una serpiente que a nadie ha interesado erradicar. Pues la gran mayoría de los equipos de fútbol son permisivos a la hora de cobijar a pandillas de ultras, que exhiben incluso emblemas neonazis y lanzan violencia verbal sobre quien se cruce en su camino. Los presidentes de los equipos más conflictivos, como el Atlético de Madrid, intentan lavarse las manos diciendo que la violencia no es cosa que ellos puedan ni deban controlar, lamentable ejercicio de cinismo puesto que esas directivas conceden trato de favor a las peñas de ultras, les regalan entradas, los subvencionan para que viajen con el equipo. Aquí entre nosotros, sabemos que tanto en el C.D. Tenerife como en la U.D. Las Palmas hay algunos colectivos que deben ser vigilados; todos recordamos el bochorno del partido del ascenso frustrado, allá por el mes de junio, frente al Córdoba, episodio que nos sacó los colores y fue un referente de errores.

Cierto que en Argentina, y en general en América Latina, no se ha erradicado estos acontecimientos en los campos de fútbol, y con frecuencia hay agresiones que acaban en heridos graves y en muertes. Pero en la Europa próxima sí que se ha legislado a fin de eliminar ese tipo de violencia. En Alemania, por ejemplo, las penas oscilan entre los 3 y los 10 años, en Inglaterra pasó a la historia el fenómeno de los hooligans que, hartos de cerveza, agredían a los hinchas del otro equipo. En la época de Margaret Thatcher se puso remedio y por eso ahora no se deja viajar a los aficionados con antecedentes penales, en Francia existe incluso una policía especializada en vigilar a los ultras. ¿Y en España? Aquí todo se deja al libre albedrío, solo el Barcelona y el Real Madrid se han empeñado a fondo en desalojar estas pandillas de sus estadios, el primero fue Laporta frente a los Boixos Nois. En Inglaterra también se ha empleado mano dura, por el abultado número de víctimas como resultado de incendios, enfrentamientos y avalanchas de aficionados. Como consecuencia de todo ello se prohibió la venta de bebidas alcohólicas, se realizó la instalación de cámaras y se tipificó como delito el lanzar petardos y otros objetos, saltar al terreno de juego o proferir cantos racistas. En Italia se endureció la legislación tras la última final de Copa, en la que murió un seguidor del Nápoles.
En el otro extremo, hemos de estimar el éxito de la campaña de recogida del Banco de Alimentos, que si el año pasado obtuvo 14 millones de kilos, y en este año ha superado los 20 millones. Los Bancos de Alimentos son organizaciones sin ánimo de lucro basados en el voluntariado y cuyo objetivo es recuperar excedentes alimenticios de nuestra sociedad y redistribuirlos entre las personas necesitadas, evitando cualquier desperdicio o mal uso.
Se fomenta por tanto el espíritu solidario y difunden los valores humanos y culturales necesarios para ayudar a mitigar la contradicción que se manifiesta en la existencia de excedentes alimenticios, con el grave derroche diario, y las bolsas de pobreza y marginación existentes en una colectividad que padece un paro aberrante y obliga a muchos a acudir a los comedores de Cáritas. En la entrada de los centros comerciales se observa el incremento de la mendicidad en estos días prenavideños. Según su reglamento de operaciones, estos Bancos de Alimentos no entregan comida directamente a los necesitados sino a instituciones caritativas y de ayuda social reconocidas que tienen el contacto más cercano con los colectivos necesitados. Esta ingente cantidad de productos no perecederos, según los cálculos se traduce en la ayuda efectiva para más de 1,5 millones de personas de todo el país, que se complementa con la ayuda diaria de frutas, hortalizas y otros productos de carácter perecedero.
Además, la coordinadora de esta operación ha animado a seguir colaborando con los más de 55 Bancos de Alimentos repartidos por toda España, pues "se come todos los días" y esta ha sido una acción "muy puntual" para un momento "muy importante como es justo antes de Navidad", ha añadido. Lo importante es que España ha sido el país que más recogió esta ayuda en toda Europa. Del mismo modo, nuestra sociedad sigue siendo la primera en donaciones de órganos, de este modo se constata que entre nosotros se manifiestan tendencias opuestas, somos capaces de lo peor y de lo más sublime.

(Publicado en La Provincia, www.laprovincia.es, hoy 4 de diciembre)

miércoles, 3 de diciembre de 2014

"Soy un ateo descreído, nada tiene sentido" (Woody Allen)

Pudo ganarse la vida como prestidigitador, pero afortunadamente se dejó seducir por la pantalla. Medio siglo después, y al filo de los 80 años, Woody Allen estrena una comedia romántica sobre un ilusionista dedicado a desenmascarar espiritistas porque sigue siendo "un estricto ateo descreído".
"Me gustaría que hubiera una solución mágica que nos salvara a todos, pero no tiene pinta de que haya ninguna magia. Parece que (...) lo que ves es lo que hay. No hay un mundo especial ahí fuera con muertos sentados en círculos y pasándoselo bien, a los que nos uniremos cuando muramos", relata Allen (Nueva York, 1935) durante una entrevista en un hotel de París en la que participa Efe.
Los periodistas sostuvieron con él una charla restringida en el marco de la promoción del largometraje "Magic in the Moonlight" ("Magia a la luz de la luna"), que se estrena este viernes en España y que protagoniza el oscarizado Colin Firth, en la piel de un mago británico que intenta poner en evidencia a una falsa vidente estadounidense, interpretada por Emma Stone.
"No hay nada, esto es todo: naces, no hay sentido para ello; lo haces lo mejor que puedes, no sabes por qué; tienes hijos, no sabes por qué existe ese deseo sexual tan fuerte de tener hijos; esos hijos tienen hijos; y tu mueres, ellos mueren también y luego la Tierra desaparece y el universo también... ¿Estás contento de haber venido aquí esta mañana?", pregunta con ácido pesimismo el cineasta neoyorquino.
Para su nueva película, rodada en el sur de Francia, el director se inspiró en el célebre ilusionista húngaro Harry Houdini (Budapest, 1874-Detroit, 1926), y en la corriente de autoproclamados mediums que en los años veinte del pasado siglo "engañaban a la gente por su dinero" mientras invitaban a "profesores de renombre de universidades como Harvard o Yale, en Estados Unidos" a intentar desvelar sus secretos.
"Pero se dieron cuenta de que no podían engañar a los magos que les veían. Incluso los magos mediocres podían ver rápidamente dónde estaban los problemas. Houdini fue particularmente activo en ir por diferentes sitios destapando a todos estos impostores", resume Allen.
El neoyorquino de cuerpo enjuto y gafas de pasta que ha llevado "una vida sin esperanza, aterradora, que no tiene sentido ni objetivo", vuelve, circularmente, a su racionalista forma de entender la existencia.
"Cada cien años es como si se tirase muy fuerte de la cadena y todo se fuera. Y cien años después lo mismo... No hay forma de salir de ello, solo esos pequeños momentos: vas al cine, escuchas una sinfonía de Mozart, te enamoras de alguien... Pero todo se va y todas las sinfonías de Mozart y las obras de Shakespeare se irán", abunda.

"The Corrs", un buen grupo de Irlanda

The Corrs es un grupo formado por cuatro hermanos:Andrea Corr, Sharon, Caroline y Jim. Son hijos de padres músicos, por lo tanto llevan ese arte en la sangre. Se criaron en Dundalk, en el condado de Louth (Irlanda), haciendo frontera con Irlanda del Norte. Ya de muy jóvenes, tenían claro que lo que más les gustaba era hacer música, y de esa manera pensaron que hacer un grupo entre ellos cuatro era una magnífica idea. Su música es una mezcla de música tradicional irlandesa, pop y música celta, e incluso algo de rock moderno y un poco de folk.
En el siguiente enlace se puede disfrutar un concierto, con subtítulos en inglés, para perfeccionar el idioma

https://www.youtube.com/watch?v=1ov6USLXwGA

martes, 2 de diciembre de 2014

El espíritu navideño

Hay situaciones en la que una imagen vale más que mil palabras. El fotógrafo Michel Pilon nos regala esta instantánea que denomina "Ternura", y que es un buen motivo de reflexión en estas fechas tan almibaradas, que -sin embargo- dan pie a muchas separaciones y divorcios.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Justicia neocolonial

Eduardo Sanguinetti, Mar del Plata, Argentina
 
No se asiste impunemente a la crisis de conductas, que llevan a pueblos, a un estado de orfandad, que ya nadie puede negar. Ni en los desgastados relatos, de reglas de obediencia, que nos lleva a preguntarnos ¿cómo encaminarse, de acuerdo a las propias determinaciones, al propio estilo? ¿Cómo conducirse con respecto a las autoridades que aplican la ley como límite de deslegetimidad?
El juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina el Dr. Eugenio Zaffaroni, días pasados, en ocasión de la presentación de el libro Ciencia de la Legislación, de Gaetano Filangieri en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, acusó a “los medios masivos de comunicación social concentrados u oligopolizados” de ser “agentes neocoloniales” al servicio de “un extraño capitalismo financiero estafatorio” y de incentivar la violencia impulsando una “legislación penal premoderna”… continuó:”Este proceso de colonización choca con “la lucha por el reconocimiento de nuestros hermanos de la Patria Grande como seres humanos”, sostuvo el magistrado, y agregó que “en la periferia, el modelo de sociedad excluyente requiere el control del 70% que se quedó afuera”, control que en la región se lleva a cabo “generando contradicciones, acentuando contradicciones y acentuando violencia entre los propios excluidos. De forma tal que se matan entre ellos”.
El magistrado reconoció que los números de la violencia en la región son “cifras genocidas” y acusó a “los medios masivos de comunicación social concentrados u oligopolizados -llámese Televisa en México, o llámese Rede Globo en Brasil, o llámese como se quiera en Argentina-” de “normalizar” la violencia como método de control de los excluidos. Zaffaroni, quien dejará su cargo vacante a fin de año, finalizó afirmando que tenemos una “legislación penal premoderna”, compuesta por “los restos, los escombros de lo que fue un respetable código”, “sumado a una serie de insensateces cuya agenda marca la televisión con los medios concentrados”.
Sumando a los dichos del juez Zaffaroni, a los que adhiero en totalidad, manifiesto de que manera los medios de comunicación potencializan “tiempos de la justicia”, en los procesos judiciales y la necesidad de tomar conciencia del perjuicio que ocasiona el elongamiento de estos tiempos muertos, en las causas y en la aplicación de la ley, que muchas veces pueden actuar como “corteza que legitimen delitos”, muy pernicioso para el espacio de credibilidad, que debe tener la Justicia, tan devaluada hoy en día, en su accionar en detrimento de los excluidos de este sistema bestial y temerosa frente a los corporativistas todopoderosos, inimputables en cuanto acto delictivo llevan a cabo.Es a través de la noticia y la opinión periodísticas cómo el hoy agigantado poder de los medios busca incidir en la sociedad, enarbolando supuestos principios de “libertad informativa” y “veracidad” que, por lo menos en Argentina y Uruguay, insisten en un ejercicio de la información sin cortapisa y en la crítica como método de “independencia” y “liberación” ante el aparato de Estado, del que por razones legales depende en realidad la operación formal de los medios, que se han convertido en fines.
Este tema acuciante, el de la Justicia manipulada, opera en la construcción de una existencia en los bordes, en búsqueda aparente de una “coherencia” inexistente, basada en la ficción del simulacro del presente.Una filosofía del derecho debería ser el punto de partida, de modificarse el rumbo del degradante devenir de la denominada Justicia, si esta se transparenta y concreta sus fines en igualdad y legitimidad, con idoneidad y capacidad de quienes pretenden impartirla.“Lo importante no es escapar a la injusticia de los otros, lo importante es no cometer uno mismo una injusticia”, dice Sócrates. Este acuerdo, pacto decisión, actitud, es el acto de manifestarse en verdad y coraje, reconociendo al “otro”, para seguir viviendo en una relación permanente y constante con la verdad, en el desempeño y práctica de la justicia.