martes, 25 de marzo de 2014

Poema inédito del rumano Eugen Dorcescu

Nuestro amigo, el gran poeta rumano Eugen Dorcescu, nos ha envía un poema en el que se transparentan las líneas fundamentales de su obra, su tono elegíaco. Dorcescu (poeta, prosista, ensayista y traductor, nacido en 1942) es un hombre espiritual y sus versos, consecuentemente, también lo son. La melancolía, la asunción de la pérdida aunque no la resignación, la contemplación de lo inevitable, pero a la vez el arrojo de la rebeldía que se resiste a la desesperanza, se clavan en los versos y en el lector, que no puede sustraerse al descarnado paisaje del alma que contempla. Solo aquel que ha descendido a las cavernas del infierno, solo aquel que ha ahondado en el conocimiento del mismo, puede crear y dar vida a una literatura que no se queda en la superficie. Los versos muestran el saber de aquel que habla desde el yo auténtico. Por eso impactan. Nadie puede sustraerse al dolor de la pérdida de un ser amado -de la madre- que, desde lo individual se universaliza.
Pero el verso de Dorcescu no solo se sustenta en el fondo sino también en la forma. Liberada de ropajes, con una lengua sin apenas connotaciones, apenas adjetivada, nos ofrece una poesía pura, humilde. (...) La cosmogonía de la infancia, de la formación como persona y como escritor, son sus fuertes pilares. (...) Indaga en el conocimiento del ser, en la búsqueda de la razón de la existencia, la melancolía final. El poema que nos envía se titula "Un archi-recuerdo (O arhi-amintire)" Ya dimos cuenta de la obra de Dorcescu el 25 de diciembre de 2013.

Cual hoy, era un día bien sereno
(¡Tú, quintaesencia de serenos días!)
Subía de las lomas, de su seno,
Un bosque-niebla y desvanecía.

Yo, rumbo al poniente en mi viaje,
En el camino proseguía, cuando
Llegué a un llano, al que vigilando
Estaban bosques, malvo su follaje.

Y te advertí. Lejana, en el ocaso,
Estabas escrutando en el espacio
El sol que fenecía muy despacio,
Pasando el fuerte con suave paso.

Al pie de las murallas, en el puente
Estabas. Ahí mismo nos amamos.
Y juntos en el burgo nos quedamos,
Y ahí también morí, probablemente...

Se me olvidaba todo: el camino,
Y burgo y puente y gusto de tu boca...
Cuando de nuevo tu sonrisa vino
Y revivirlo hoy me toca.

(Traducción de Paul Abucean)

lunes, 24 de marzo de 2014

Los cómplices de la perversidad, y pequeño recordatorio de Adolfo Suárez

José M. Balbuena Castellano

Ocupados como estamos en una serie de problemas tales como el paro, el desempleo, la oferta de empleo precario, la bajada de sueldos, los recortes que surgen por todas partes, o sea, en cuestiones del día al día, parece que nadie quiere prestar atención a otro problema tan serio como es la amenaza que se cierne sobre la humanidad y también  sobre los demás seres vivos del globo. Está en peligro nuestra supervivencia, debido,  tanto a la acción depredadora de la mayoría de las personas que habitan en este mundo, como a  los negocios espurios  de gobiernos, de políticos, o de empresas multinacionales  a los que interesa más el poder o el dinero que salvar este planeta y asegurar su futuro.

A aquellos ciudadanos insensibilizados en cuestiones medioambientales e influidos por  los problemas anteriormente citados, no les venga nadie con milongas relacionadas con la contaminación atmosférica, con la insalubridad de los pueblos y ciudades donde viven, (que, al mismo tiempo, les está ocasionando graves enfermedades)  con la denuncia de vertidos de aguas sin depurar  y de productos tóxicos en mares, ríos, lagos o subsuelos; con la deforestación, con la desaparición de especies animales o vegetales, etc. Ni le vengan con las historias de que desaparece la capa de ozono, de que se está produciendo un terrible cambio climático, de que se derriten los casquetes polares y, por tanto, aumenta el nivel de los mares y se pone en peligro la vida de quienes viven en las costas. Tampoco les hagan  recomendaciones sobre la necesidad de no arrojar en las playas bolsas o botellas de plástico, de no ensuciar las calles, las plazas o lo jardines, de no tirar escombros donde a uno le da la gana, que ya están bastante presionadas por la carestía de la la vida, por las subidas de las tarifas, por el descenso de su poder adquisitivo y por otras cuestiones cuya solución no vislumbran. Tal vez esas personas a las que se les prohiben tantas cosas, no lo entenderían y estarían dispuestos a rebelarse y a persistir en sus errores. Tal vez, determinados  políticos deshonestos (que conste que también  los hay dignos y honestos)   estén más interesados en cultivar votos, en continuar engañando a los demás,  en mantener  excelentes relaciones con las multinacionales y  empresarios irresponsables y mafiosos que en desarrollar loables acciones y una buena gestión en favor de los ciudadanos a los que tienen la obligación de servir. Los poderes públicos, los gobiernos de cualquier nivel, la escuela, los educadores tienen el deber de enseñar a las futuras generaciones y a los ciudadanos en general, a convivir, a respetarnos mutuamente, a ser solidarios y a trabajar en beneficio de la humanidad y de nuestro planeta.

Ya está bien de mirar hacia otro lado, de que se siga considerando a hombres, mujeres y niños como mercancía con la que se puede negociar, vender,  o esclavizar. Reprobemos tanta permisividad en el tráfico de drogas o de armas, en que siga habiendo impunidad para aquellas naciones que abusan de su poder y han cometido crímenes de lesa humanidad, que se burlan de la justicia internacional y  que pisotean los derechos humanos. Todos no podemos ser tan insensatos ni convertirnos en cómplices, no sólo de tanta perversidad existente, sino de la desaparición de una vida digna en la Tierra.

Quiero concluir este comentario dedicándole unas palabras elogiosas  al que fuera presidente del gobierno de España, Adolfo Suárez, en la difícil época de la transición desde la dictadura, a la que él mismo perteneció, a la democracia. Es lástima que su esfuerzo se haya visto deteriorado por el comportamiento de otros  políticos que vivieron después, no tan eficaces ni dedicados plenamente a su país. Por cierto, algunos de ellos ha salido en los medios informativos para alabarle, aunque fueron los responsables de que Suárez tuviera que dejar el gobierno y la política. Es el clásico cinismo e hipocresía de determinados personajes de la actual España, que se han cargado nuestra democracia y recortado casi todos nuestros derechos.

sábado, 22 de marzo de 2014

En este siglo XXI los límites se han roto, según Eduardo Sanguinetti

Contestatario, controvertido, polémico, reflexivo, punzante, son algunos de los adjetivos con los que se suele calificar al filósofo Eduardo Sanguinetti.
Tal vez porque la función de la filosofía no es plantear certezas sino -por el contrario- interrogantes, Sanguinetti siembra signos de interrogación a su paso.
En Buenos Aires acaba de presentar una actividad titulada “Generaciones perdidas” presentes en “Identi-kit: Reportaje a la Tierra”, su última sound-land-art performance, donde, en la factualidad del montaje foto film traducido en fotogramas, dentro de la tendencia del minimalismo, -de la que según Jean Baudrillard, Sanguinetti es precursor en América Latina- se procura una recuperación de la identidad.
Este hombre que Sylvia Hopenhayn ha definido como “uno de los más aprehensivos e indominables artistas de vocación, poeta de alma, filósofo catedrático y escritor prohibido”, cuenta que llegó a Montevideo, ciudad que admira y ama, que le parece entrañable y “que tiene una personalidad definida. Sin embargo -observó- vi mucha porquería en los kioscos. Vi imágenes donde los nuevos dioses del Olimpo, eunucos que reptan y que son la cara visible de un sistema que se pudre son mostrados como ejemplos. Según esos medios parece que ahora la tendencia es ser putas. Todas las chicas quieren ser putas. Vivimos en un sistema necrótico, demasiado degradado”, enfatizó.
Sanguinetti opina que la función del intelectual “es muy importante. Tiene que trabajar desde la fisura. Tiene que caminar el norte de África, tiene que caminar el mundo, bajar del podio en que lo coloca la burguesía, de la Academia que es esclerótica. El intelectual es el único que puede poner en tela de juicio ciertos valores de la burguesía. El intelectual debe dar un paso al costado de la instancia mercantilista contestando al sistema tradicional burgués y resistiendo.
Hay que observar que en este Siglo XXI los límites se han roto, vivimos una instancia de incertidumbre total pero fantástica porque da lugar a una nueva instancia. Hay un giro de 180 grados que está en manos de las nuevas generaciones, de estos indignados y de muchos otros que en silencio acatan el poder de los estúpidos y de la cultura -personalizada en estos momentos- en esos sujetos de marquesina que son las prostitutas que hacen un culto al orto. Hoy todos hablan de sexo, parece que el sexo se maneja por la palabra, es una instancia freudiana, dijo con ironía.
Publicado en La República, Montevideo, marzo 2014.

viernes, 21 de marzo de 2014

Mensaje de la Directora General de la Unesco, en el Día Mundial de la Poesía

Todos los años, cada 21 de marzo, la UNESCO rinde homenaje a quienes mantienen viva la poesía como una de las expresiones más elevadas de la lengua y la cultura. La poesía es un canto de libertad, que permite afirmar la identidad por medio de la creación. La poesía es también el canto de nuestros sentimientos más profundos: «incluso sin saberlo, es poesía toda palabra que viene de la emoción», decía el poeta y diplomático brasileño João Cabral de Melo Neto. Con sus palabras y su ritmo, la poesía da forma a nuestros sueños de paz, justicia y dignidad, y nos da la fuerza y la voluntad de movilizarnos por ellos.
Todos los pueblos de la historia han desarrollado y practicado alguna forma de poesía, bien para transmitir oralmente sus conocimientos, sus mitos e historias -los Vedas y el Ramayana en la India, la Biblia de los hebreos, la Ilíada y la Odisea en Grecia y otros muchos textos filosóficos y religiosos-, bien para expresar sus sentimientos, hablar de la vida cotidiana, hacer frente a las adversidades o divertirse. En la actualidad, las formas contemporáneas de la poesía, desde el grafiti hasta el slam, permiten a los jóvenes adentrarse en su práctica y renovar la, y abren la puerta a un nuevo espacio de creación. Las formas cambian, pero el impulso poético permanece intacto. Shakespeare describía la poesía como «esa música que todo hombre lleva en sí» y, siglos después, el jazzista Herbie Hancock, Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO y designado profesor de poesía de la Universidad de Harvard de 2014, leerá precisamente su texto sobre «La sabiduría de Miles Davis», en el que evoca las afinidades entre la poesía, la literatura y la música.
Como expresión profunda del espíritu humano, como arte universal, la poesía es una herramienta de diálogo y acercamiento. Al dar acceso a la expresión auténtica de una lengua, la difusión de la poesía contribuye al diálogo entre las culturas y al entendimiento mutuo. Así lo comprobamos en el fervor con el que los pueblos celebran el patrimonio cultural inmaterial, las lenguas maternas y la diversidad cultural, ámbitos en los que la poesía desempeña siempre un papel fundamental. Por ello, la UNESCO alienta e insta a apoyar a los autores, traductores y artesanos de la poesía y a extraer de sus obras el gusto por la belleza y la inspiración para la paz.
Irina Bokova

miércoles, 19 de marzo de 2014

Putin y Artur Mas con el dedo en el gatillo (el sheriff Rajoy mira, el marshal Margallo habla y habla solo)

Un par de personajes desafiantes y con tintes ligeramente chulescos pululan por el Viejo Mundo. Cataluña y Crimea, Crimea y Cataluña. Imposible comparar las dos situaciones pero Putin, ese íntimo amigo de Berlusconi con el que compartía algunas distracciones eróticas de la noche romana, ganó en su convocatoria de referéndum para adherirse ipso facto a Rusia. Artur Mas, erre que erre, advierte que si no le dejan hacer su referéndum después del 9 de noviembre será capaz de hacer una declaración unilateral de independencia al estilo Kosovo. “Con astucia y estrategia Cataluña será el David que derrote a su Goliat, que es España”, ha dicho y se ha quedado tan fresco. Putin y Artur Mas parecen dos pistoleros con el dedo en el gatillo, el primero ya disparó y el segundo tensa la cuerda y amplía sus amenazas mientras hace ejercicios de puntería. Él se cree el valeroso David, capaz de manejar la honda de manera tan certera que derribará al monstruo España con una simple pedrada en el ojo. Hay una tercera figura en la secuencia: el sheriff Rajoy, a quien llaman El Autista, célebre por su pasmosa falta de iniciativa cuando la Patria se hunde. Y para colmo aparece su ayudante, el marshal Margallo, que equipara Crimea a Cataluña.
Artur Mas afirma estar dispuestos a correr su aventura hasta sus últimas consecuencias. ¿Cómo se ha llegado a esta situación? Acaso los silencios de Rajoy, ese personaje que no suele mover ficha, han contribuido a encrespar los ánimos. Siendo Cataluña una región tan imbricada en España, muchos empresarios de postín afirman que las cosas han ido demasiado lejos. ¿Qué dirá por ejemplo La Caixa? Pero los políticos, que son los que tendrían que hablar y negociar con discreción, no están dispuestos a hacer su trabajo de rebajar las tensiones, negociar, ofrecer alternativas de pactos fiscales, compensaciones a los agravios, arreglo en los presupuestos, rebajas en el déficit, etcétera. Si la burguesía catalana ha sido siempre pactista desde el fondo de los tiempos ¿por qué ahora iba a actuar de otra manera, poniendo en riesgo su economía, su integración en la Unión Europea, la pérdida del euro, etcétera?
La crisis ha dejado secuelas pero las movilizaciones callejeras denotaban algo más que un estado de agravio. ¿Por qué el proceso de la desafección a España ha tenido tal éxito? En su día Rodríguez Zapatero admitió la reforma del Estatut y sembró la noche de truenos. La mala resolución de aquel proyecto ya empezó a calentar los ánimos, agravado el asunto por la sentencia del Constitucional. De ahí que puede deducirse que la pólvora de las manifestaciones callejeras de cada 11 de septiembre se disparó. Hasta personas tan aparentemente equilibradas y dotadas de “seny” como Guardiola se entusiasman con el proyecto de la independencia,  única salida ante tanto agravio. ¿No podría ser que el proceso catalán va más allá del simple adoctrinamiento mesiánico y populista?
Artur Mas cree firmemente que los catalanes acabarán votando el 9 de noviembre. ¿Quién va a mandar tanques contra las urnas? Eso piensa. Y se explica: ¿qué pasará al día siguiente de la votación? ¿Y si ganara el No en lugar del Sí? “Quien gane debe pensar en todos”, añadió. “Tendría que haber muchos más síes que noes. O, al revés. Porque si con el 51 por ciento de los votantes ello no es suficiente para que gane la independencia, tampoco el 51 por ciento de noes significaría que gane el no. Gane quien gane, la diferencia debe ser significativa.”
La Generalitat ha impuesto un modelo lingüístico y cultural excluyente. Barcelona ya dejó de ser aquella ciudad bilingüe y abierta que tanto admirábamos por su modernidad, por su europeidad. Barcelona ahora es un huerto de los nacionalistas, y la inmersión lingüística significa que la historia fue reescrita y que la cultura española y el idioma común han pasado a ser víctimas del proceso. En los recreos los niños en el patio hablaban y se divertían en español. Pero la Generalitat no tardó en darse cuenta del proceso, y por ello ha impuesto profesores-vigilantes para que no se hable en la lengua colonial. Cierto que en la dictadura Cataluña tuvo peores infraestructuras que Madrid, es agobiante que para entrar en la Ciudad Condal tengas que pagar tropecientos peajes en las autopistas. Pero allí disfrutaron sus Olimpiadas con apoyo de todos y ahora ellos también tienen AVE, buen metro, unos mejores ferrocarriles de cercanías. Sin embargo, esta Constitución de 1978 acabó alentando los procesos separatistas, porque los nacionalistas nunca tienen bastante. En el País Vasco hay aparente paz pero el pistolero Artur Mas amenaza con el dedo en el gatillo y cree que, igual que en Crimea, los hechos consumados serán suficientes para declarar la independencia después del 9-N. Qué fácil. ¿Y el Barcelona se quedará jugando la Liga Catalana con el Girona, el Manresa y el Sabadell?

sábado, 15 de marzo de 2014

¿Es usted de origen judío? Lista de 5000 apellidos españoles extraídos de los procesos de la Inquisición, los censos de las juderías y otras fuentes históricas


* Apellidos Sefardíes (Enviado por José M. Balbuena)
 
*Abad, Abadía, Abarca, Abastos, Abaunza, Abbot, Abdallá, Abdalah, Abdallah, Abdelnour, Abdo, Abea, Abel, Abela, Abelado, Abella, Abellán, Abendaño, Abou, Abraham, Abrahams, Abrahán, Abrego, Abreu, Abrigo, Abril, Abufelo, Abugadba, Aburto, Acabal, Acebal, Acedo, Acevedo, Acosta, Acuña, Adames, Adamis, Adanaque, Adanis, Adis, Aedo,Agababa, Agámez, Agayón, Agrazal, Agreda, Aguayo, Agudelo, Agüero, Aguiar, Aguilar, Aguilera, Aguiluz, Aguilve, Aguinaga, Aguirre, Agurto,Agustín, Ahuja, Ahumada, Aiello, Aiza, Aizprúa, Aizpurúa, Alache, Alama,Alan, Alani, Alanis, Alanís, Alaniz, Alarcón, Alas, Alavez, Alayón, Alba, Albarello, Albarracín, Albelo, Albenda, Alburola, Alcaíno, Alcanzar, Alcázar, Alcazar, Alcibar, Alcócer, Alcóser, Alcóver, Alcózer, Aldana, Aldaña, Aldapa, Aldecoba, Alderrama, Alegría, Alejos, Alemán, Alexander, Alexandre, Alfaro, Alfonso, Algaba, Alguera, Aliaga, Alicama, Alier, Alizaga, Allan, Allon, Alluín, Almanza, Almanzar, Almanzo, Almaraz, Almazan, Almeida, Almendares, Almendárez, Almendáriz, Almengor, Almonte, Aloisio, Aloma, Alomar, Alonso, Alonzo, Alpírez, Alpízar, Altamirano, Altenor, Alterno, Altino, Altonor, Alva, Alvarado, Alvarenga, Alvares, Álvarez, Alvaro, Alvear, Alverde, Alvergue, Alvir, Alzate, Amado, Amador, Amalla, Amaris, Amaya, Amor, Amora, Amores, Amoros, Ampie, Ampié, Ampiée, Ampiee, Anaya, Anchetta, Anchez, Anchía, Anchieta, Andia, Andino, Andrade, André, Andrés, Andujar, Andújar, Andujo, Angele, Angelini, Anglada, Angulo, Anice, Anjos,
52 Umaña Rojas, Conrado R., Dr. Heredia, Costa Rica.
A
80
Ansorena, Antelo, Antero, Antezana, Antich, Antillón, Antón, Antúnez, Anzora, Aparicio, Apolinar, Apollonio, Aponte, Aquiles, Aquino, Aragón, Aragones, Aragonés, Araica, Arana, Arancibia, Aranda, Arando, Arango, Aranjo, Araque, Arata, Araujo, Araus, Arauz, Araya, Arbaiza, Arballo, Arbelo, Arbizu, Arbizú, Arboleda, Arburola, Arca, Arcarate, Arce, Arceyudh, Arceyut, Arceyuth, Arcia, Arcía, Arciniegas, Ardila, Ardín, Ardón, Ardonnix, Areas, Arellano, Arena, Arenas, Arévalo, Argudo, Arguedas, Argüelles, Argüello, Argueta, Arguijo, Arias, Ariasdes, Arica, Arie, Ariño, Arispe, Arista, Ariza, Arjona, Armada, Armas, Armenta, Armento, Armeras, Armesto, Armijo, Arnáez, Arnau, Arnesto, Anuelo, Arnuero, Arone, Arosemena, Arquín, Arrazola, Arrea, Arredondo, Arreola, Arriaga, Arriagada, Arrieta, Arriola, Arrocha, Arroliga, Arrollo, Arrone, Arrones, Arronés, Arronez, Arronis, Arroniz, Arroyave, Arroyo, Arrubla, Artavia, Arteaga, Artecona, Artiaga,Artiga, Artiles, Artiñano, Artola, Artolozaga, Aruj, Aruizu, Arze, Arzola, Ascante, Ascencio, Asch, Asencio, Asero, Así, Asís, Aspirita, Astacio, Astete, Astorga, Astorquiza, Astúa, Asturias, Asunción, Asusema, Atehortúa, Atein, Atencio, Atensio, Atiensa, Atienza, Augusto, Ávalos, Avelar, Avellán, Avendaño, Ávila, Avilés, Avilez, Ayala, Ayales, Ayara, Ayarza, Aybar, Aycinena, Ayerdis, Aymerich, Azar, Azaria, Asofeifa, Azqueta, Azua, Azúa, Azuar, Azucena, Azul, Azuola, Azurdia.
81
Babb, Babar, Baca, Bacca, Bacigalupo, Badilla, Bado, Báez, Baeza, Baidal, Bairnales, Baizan, Bajarano, Balarezo, Baldares, Balday, Baldelomar, Balderas, Balderrama, Balderramos, Baldí, Baldi, Baldioceda, Baldivia, Baldizón, Balladares, Ballar, Ballard, Ballester, Ballestero, Ballesteros, Ballón, Balma, Balmaceda, Balmacera, Balon, Balser, Baltodano, Banegas, Banet, Banilla, Baños, Bañuelos, Baquedano, Baquero, Baradín, Baraen, Barahoma, Barahona, Barajas, Baraquiso, Barat, Barba, Barbagallo, Barbagebra, Bárbara, Barbena, Barben, Barberena, Barbosa, Barboza, Barcelas, Barcelata, Barcenas, Barcia, Bardayan, Barguil, Barillas, Barletta, Baro, Barón, Barquedano, Barquero, Barquette, Barra, Barracosa, Barrante, Barrantes, Barraza, Barreda, Barrenechea, Barrera, Barrero, Barreto, Barrias, Barrientos, Barriga, Barrio, Barrionuevo, Barrios, Barroso, Barrot, Barrott, Barrundia, Barsallo, Bart, Bartal, Barteles, Bartels, Barth, Barvas, Baruch, Basadre, Basán, Basilio, Basti, Bastida, Bastos, Bastti, Batalla, Batán, Batista, Batres, Bautista, Bauzid, Baviera, Bayo, Bazán, Bazo, Beatriz, Becancur, Becerra, Becerril, Bedolla, Bedoya, Beeche, Beeché, Beingolea, Beita, Bejarano, Bejos, Bel, Belette, Belgrave, Bellanero, Bellido, Bello, Belloso, Belmonte, Beltrán, Beltre, Benach, Benambourg, Benambugr, Benambur, Benavente, Benavides, Benavídez, Benda, Bendaña, Bendig, Bendij, Benedictis, Beneditt, Benevides, Bengoechea, Benites, Benítez, Benito, Benzón, Berasaluce, Berciano, Berdasco, Berdugo, Berenzón, Bermejo, Bermeo, Bermudes, Bermúdez, Bernadas, Bernal, Bernardo, Bernat, Berrios,Berríos, Berrocal, Berrón, Bertel, Bertrán, Betancort, Bentancourt, Betancourth, Betancur, Betancurt, Beter, Beteta, Bethancourt, Betrano, Better, Biamonte, Binda, Blanco, Blandino, Blando, Blandón, Blau, Blum, Bobadilla,
B
82
Bodán, Bogán, Bogantes, Bogarín, Bohorguez, Bohorquez, Bojorge, Bolaños, Bolívar, Bonice, Boniche, Bonichi, Bonilla, Borbas, Borbón, Borda, Bordallo, Borge, Borges, Borja, Borjas, Borjes, Borloz, Borras, Borrasé, Borredo, Borrero, Bosque, Botero, Boza, Bran, Bravia, Bravo, Brenes, Breve, Briceño, Brilla, Briones, Brito, Brizeño, Brizuela, Buencamino, Buendía, Bueno, Bueso, Buezo, Buga, Bugarín, Bugat, Bugria, Burgos, Burguera, Burgues, Burillo, Busano, Bustamante, Bustillo, Bustillos, Busto, Bustos, Buzano, Buzeta, Buzo.
83
Caamano, Caamaño, Cabada, Cabadianes, Cabal, Cabalceta, Caballero, Cabana, Cabaña, Cabeza, Cabezas, Cabistán, Cabral, Cabrera, Cabrerizo, Cáceres, Cadenas, Cadet, Cageao, Caicedo, Cairol, Cajas, Cajiao, Cajina, Cala, Calatayud, Calazán, Calcáneo, Caldas, Caldera, Calderón, Calero, Caliva, Calix, Calle, Calleja, Callejas, Callejo, Calles, Calvo, Calzada, Camacho, Camaño, Camarena, Camareno, Camarillo, Cambronero, Camona, Campabadal, Campabadall, Campodónico, Campos, Canales, Canalias, Canas, Candamo, Candelaria, Candelario, Canejo, Canessa, Canet, Canetta, Canizales, Canizález, Canizares, Canno, Cano, Canossa, Cantarero, Cantero, Cantillano, Canto, Cantón, Cañas, Cañizales, Cañizález, Capón, Carabaguias, Carabaguiaz, Caranza, Caravaca, Carazo, Carbalda, Carballo, Carbonell, Carbonero, Carcache, Carcachi, Cárcamo, Carcedo, Carcía, Cárdenas, Cárdenes, Cardona, Cardos, Cardoso, Cardoza, Cardoze, Cares, Carias, Caridad, Carit, Carlos, Carmiol, Carmona, Carnero, Caro, Carpio, Carranza, Carrasco, Carrasquilla, Carreño, Carrera, Carreras, Carrillo, Carrión, Carrizo, Carro, Cartagena, Cartago, Cartín, Carvajal, Carvalho, Carvallo, Casa, Casaca, Casafont, Casal, Casanova, Casañas, Cásares, Casas, Casasnovas, Casasola, Cascante, Casco, Casorla, Cassasola, Cásseres, Castaneda, Castañeda, Castañedas, Castaño, Castañón, Castaños, Castelán, Castellano, Castellanos, Castellón, Casteñeda, Castiblanco, Castilla, Castillo, Castro, Catania, Cateres, Catón, Cavalceta, Cavaller, Cavallo, Cavanillas, Cavazos, Cavero, Cazanga, Ceba, Ceballos, Ceciliano, Cedeño, Cejudo, Celada, Celedón, Celís, Centella, Centeno, Cepeda, Cerceño, Cerda, Cerdas, Cerna, Cernas, Cerón, Cerpas, Cerros, Cervantes, Cervilla, Céspedes, Cevallos, Cevedo, Cevilla, Chabrol, Chacón, Chamarro, Chamorro, Chanquín, Chanta,
C
84
Chanto, Chavarría, Chavera, Chaverri, Chaves, Chávez, Chavira, Cheves, Chévez, Chica, Chicaiza, Chicas, Chilquillo, Chinchilla, Chinchillo, Chirino, Chirinos, Chocano, Choza, Cid, Cifuentes, Cintrón, Cisar, Cisne, Cisnero, Cisneros, Cisternas, Claro, Cleves, Cobaleda, Coe, Coello, Coen, Cohen, Coles, Colina, Colindres, Collado, Collina, Colom, Coloma, Colombo, Colomer, Concepción, Concha, Conde, Condega, Condes, Conedo, Conejo, Congosto, Conte, Contreras, Corales, Corao, Cordeiro, Cordero, Cordido, Córdoba, Cordón, Cordonero, Córdova, Cordoze, Corea, Corella, Cornavaca, Cornejo, Corona, Coronado, Coronas, Coronel, Corrales, Correa, Corredera, Corro, Corta, Cortaberría, Cortés, Cortez, Cortinez, Cortissoz, Corvera, Cosio, Cosiol, Cosme, Cossio, Costa, Cotera, Coto, Crespo, Crispín, Crispino, Cruces, Cruz, Cuadra, Cuadrado, Cuan, Cuaresma, Cuarezma, Cuarta, Cubas, Cubenas, Cubero, Cubías, Cubias, Cubilla, Cubillo, Cubillos, Cubria, Cuebas, Cuellar, Cuéllar, Cuello, Cuenca, Cuendis, Cuernavaca, Cuervo, Cuesta, Cueva, Cuevas, Cuevillas, Cunill, Cunillera, Curbelo, Curco, Curdelo.
85
Da Costa, Da Silva, Dacosta, D’Acosta, Dalorso, Dalorzo, Dalsaso, Damaceno, Damito, Daniel, Daniels, Dapuerto, Dapueto, Darce, Darche, Darcia, Darío, Dasadre, Dasilva, Dávalos, David, Dávila, Davis, D’Avola, De Abate, De Aguilar, De Alba, De Alvarado, De Benedictis, De Briones, De Camino, De Castro, De Céspedes, De Espeleta, De Ezpeleta, De Falco, De Faria, De Franco, De Jesús, De Jorge, De Juana, De La Cruz, De La Cuesta, De La Espriella, De La Fuente, De La Garza, De La Guardia, De La Herran, De La Hormaza, De La Jara, De La Mata, De La Nuez, De La O, De La Osa, De La Ossa, De La Paz, De La Peña, De La Rocha, De La Rosa, De La Selva, De La Teja, De La Torre, De La Trava, De La Vega, De Largaespada, De Las Casas, De Las Cuevas, De Las Heras, De Lemos, De León, De Lev, De Lima, De López, De Luz, De Miguel, De Miranda, De Moya, De Odio, De Óleo, De Ona, De Oña, De Paco, De Paredes, De Pass, De Paz, De Pazos, De Pedro, De Pinedo, De Prado, De Rayo, De Sárraga, De Sá, De Trinidad, De Ureña, De Vega, De Yglesias, Del Barco, Del Barrio, Del Bello, Del Busto, Del Carmen, Del Castillo, Del Cid, Del Pilar, Del Pimo, Del Río, Del Risco, Del Socorro, Del Solar, Del Valle, Delatolla, Delgadillo, Delgado, Deliyore, Dellale, Dellanoce, Delso, Delvo, Dengo, Denis, Dennis, Detrinidad, Devanda, Devandas, Devoto, Dias, Díaz, Díez, Díjeres, Díjerez, Dimas, Dinares, Dinarte, Discua, Doblado, Dobles, Dodero, Dalmus, Dalmuz, Domingo, Domínguez, Donado, Donaire, Donato, Doña, Doñas, Donzón, Dorado, Dormos, Dormuz, Doryan, Duar, Duares, Duarte, Duartes, Duenas, Dueñas, Duque, Duque Estrada, Durall, Durán, Durante, Duval, Duvall, Duverrán.
D
86
Echandi, Echavarría, Echeverri, Echeverría, Eduarte, Egea, Elías, Eligia, Elizalde, Elizonda, Elizondo, Elmaleh, Emanuel, Enrique, Enriques, Enríquez, Eras, Erazo, Escabar, Escalante, Escamilla, Escarré, Escobar, Escobedo, Escocia, Escorriola, Escosia, Escoto, Escovar, Escribano, Escude, Escudero, España, Esparragó, Espelerta, Espeleta, Espinach, Espinal, Espinales, Espinar, Espino, Espinosa, Espinoza, Espitia, Esquivel, Esteban, Esteves, Estévez, Estrada, Estrella.
E
87
Faba, Fabara, Fabián, Fábrega, Fabregat, Fabres, Facio, Faerrón, Faeth, Faiges, Fait, Faith, Fajardo, Falco, Falcón, Falla, Fallas, Farach, Farah, Fargas, Farias, Farías, Faries, Fariña, Fariñas, Farrach, Farrer, Farrera, Farrier, Fatjo, Fatjó, Faundez, Faune, Fava, Fazio, Fermández, Fermán, Fernandes, Fernández, Fernando, Ferrada, Ferrán, Ferrando, Ferraro, Ferreira, Ferreiro, Ferrer, Ferrero, Ferris, Ferro, Ferros, Fiallos, Fictoria, Fidalgo, Fierro, Figueiredo, Figuer, Figueras, Figueres, Figueroa, Filomena, Fletes, Fletis, Flores, Fonseca, Font, Forero, Formoso, Fornaguera, Fraga, Fraguela, Francés, Frances, Francesa, Francia, Francis, Franco, Fray, Frayle, Freer, Freira, Fresno, Freyre, Frías, Frutos, Fuentes, Fumero, Funes, Funez, Fúnez, Fuscaldo, Fusco.
F
88
Gabriel, Gadea, Gaete, Gago, Gainza, Gaitán, Galacia, Galagarza, Galán, Galarza, Galaviz, Galba, Galcerán, Galeano, Galeas, Galeno, Galera, Galiana, Galiano, Galindo, Galino, Galiñanes, Gallardo, Gallegas, Gallegos, Gallo, Galo, Galtés, Galván, Gálvez, Galvis, Gamarra, Gamazo, Gambo, Gamboa, Gámez, Garay, Garayar, Garbanzo, Garcés, García, Gardela, Gargollo, Garino, Garita, Garmendia, Garner, Garnier, Garreta, Garrido, Garro, Garrón, Garza, Garzel, Garzón, Garzona, Gaspar, Gateno, Gateño, Gavarrete, Gavilán, Gaviria, Gavosto, Gayoso, Gaytán, Gazel, Gazo, Geoyenaga, Gil, Gillén, Gilles, Giral, Giraldo, Giraldt, Giralt, Giro, Girón, Gladis, Goches, Góchez, Godines, Godínez, Godoy, Goic, Goicoechea, Goicuria, Goldenberg, Golfín, Gomar, Gómez, Gomis, Gondres, Góndrez, Góngora, Gonzaga, Gonzales, González, Gonzalo, Goñi, Gordon, Górgona, Goyenaga, Gracía, Gracias, Gradis, Grajal, Grajales, Grajeda, Grana, Granada, Granados, Granda, Grandoso, Granera, Granizo, Granja, Graña, Gras, Grau, Greco, Greñas, Gridalva, Grigoyen, Grijalba, Grijalda, Grijalva, Grillo, Guadamuz, Guadrón, Guajardo, Guardado, Guardano, Guardia, Guardián, Guardiola, Guarín, Guasch, Gudino, Gudiño, Güel, Güell, Güendel, Güendell, Guerra, Guerrero, Guevara, Guido, Guie, Guier, Guifarro, Guilá, Guillarte, Guillén, Guillermet, Guillermo, Guilles, Güillies, Guillies, Guillis, Guilloch, Guiménez, Guindos, Guitiérrez, Guitta, Guix, Gulubay, Gunera, Guntanis, Gurdián, Gurrero, Gurrola, Gustavino, Gutiérrez, Guzmán.
G
89
Haba, Habibe, Haenz, Harrah, Hénchoz, Henríquez, Henrriquez, Herdocia, Heredia, Herencia, Heríquez, Hermann, Hermosilla, Hernández, Hernando, Hernánez, Herra, Herradora, Herrán, Herrera, Herrero, Hevia, Hidalgo, Hierro, Hincapié, Hinostroza, Horna, Hornedo, Huerta, Huertas, Huete, Huezo, Hurtado, Hurtecho.
H
90
Ibáñez, Ibarra, Ibarras, Icaza, Iglesias, Ilama, Incapié, Incer, Incera, Inceras, Inces, Infante, Iracheta, Iraheta, Irastorza, Irias, Iribar, Irigaray, Irola, Isaac, Isaacs, Israel, Ivañez, Izaba, Izaguirre, Izandra, Iznardo, Izquierdo, Izrael, Izurieta.
II
91
Jácamo, Jacobo, Jácome, Jácomo, Jaen, Jáenz, Jara, Jaramillo, Jarquín, Jarrín, Jerano, Jerez,
Jiménez, Jimera, Jinesta, Jirón, Joseph, Jovel, Juárez, Junco, Juncos, Jurado.
JJ
92
Kaminsky, Klein, Kuadra.
K
93
La Barca, Labra, Lacarez, Lacayo, Lafuente, Lago, Lagos, Laguardia, Laguna, Lain, Laine, Lainez, Laitano, Lamas, Lamela, Lamicq, Lamugue, Lamuza, Lancho, Lanco, Landazuri, Lández, Lanuza, Lanza, Lanzas, Lapeira, Laporte, Laprade, Lara, Lares, Largaespada, Largo, Larios, Larrabure, Larrad, Larragan, Larragán, Larraguivel, Lasa, Lasantas, Láscares, Láscarez, Láscaris, Lasso, Lastra, Lastreto, Latiff, Latino, Latorraca, Laurito, Laverde, Lázaro, Lázarus, Lázcares, Lazo, Lazzo, L’Calleja, Leal, Leandra, Leandro, Ledezma, Ledo, Leitón, Leiva, Lejarza, Lemmes, Lemos, Lemus, Lemuz, Leñero, León, Lépiz, Levi, Leytón, Leyva, Lezama, Lezana, Lezcano, Lhamas, Lieberman, Lima, Linares, Linarte, Lindo, Lines, Líos, Lira, Lizama, Lizana, Lizano, Lizarme, Llabona, Llach, Llado, Llamazares, Llamosas, Llano, Lanos, Llanten, Llaurado, Llerena, Llibre, Llinas, Llobet, Llobeth, Llorca, Llorella, Llorens, Llorente, Llosent, Lloser, Llovera, Llubere, Loáciga, Loáiciga, Loáisiga, Loaissa, Loaiza, Lobo, Loeb, Loew, Loinaz, Lombardo, Londoño, Lope,Lopes, Lopera, López, Lopezlage, Loprete, Lora, Loredo, Lorente, Lorenz, Lorenzana, Lorenzen, Lorenzo, Loría, Lorío, Lorio, Lorz, Losada, Losilla, Louk, Louzao, Loynaz, Loza, Lozano, Luarca, Lucas, Lucena, Lucero,Lucke, Lugo, Luis, Luján, Luna, Lunaza, Luque, Luquez.
L
94
Macaya, Macedo, Maceo, Machado, Machín, Machuca, Macia, Macias, Macías, Macís, Macre, Macrea, Madariaga, Maderos, Madinagoitia, Madrano, Madrid, Madriga, Madrigal, Madril, Madriz, Maduro, Magalhaes, Magallón, Magaña, Magdalena, Maguiña, Mahomar, Maikut, Maingot, Mairena, Maisonave, Maita, Majano, Majarres, Malaga, Maldonado, Malé, Malespín, Malestín, Maltés, Maltez, Malvarez, Manavella, Mancheno, Mancia, Mancía, Mandas, Mangaña, Mangas, Mangel, Manjarres, Mans, Mansalvo, Mansilla, Manso, Mantanero, Mantica, Mantilla, Manuel, Manzanal, Manzanares, Manzano, Manzur, Marabiaga, Maradiaga, Marbes, Marbis, Marcenaro, March, Marchena, Marcia, Marcías, Marcillo, Marcos, Mardones, Marenco, Margules, María, Marichal, Marín, Marinero, Marino, Mariñas, Mariño, Marot, Maroto, Marqués, Marquez, Marreco, Marrero, Marroquín, Marsell, Marte, Martell, Martén, Martens, Martí, Martin, Martínez, Martins, Marvez, Mas, Masía, Masís, Maso, Mason, Massuh, Mastache, Mata, Matamoros, Matarrita, Mate, Mateo, Matera, Mateus, Matías, Matos, Mattus, Mattuz, Matul, Matus, Matute, Maurel, Maurer, Mauricio, Mauro, Maynard, Maynaro, Maynart, Mayo, Mayor, Mayorga, Mayorquín, Mayre, Mayrena, Maza, Mazariegos, Mazas, Mazín, Mazón, Mazuque, Mazure, Medal, Mederano, Mederas, Medeiros, Medina, Medinilla, Medoza, Medrano, Meira, Mejía, Mejías, Melara, Meléndez, Melgar, Melgarrejo, Mellado, Melo, Membreño, Mena, Menayo, Menchaca, Mendea, Méndez, Mendiantuba, Mendieta, Mendiola, Mendives, Mendivil, Mendoza, Mendreño, Menéndez, Meneses, Menjibar, Menjivar, Menocal, Meono, Meoño, Merayo, Meraz, Merazo, Merazzo, Mercado, Mercelina, Mercer, Mergarejo, Mérida, Merino, Merizalde, Merlo, Mesa, Mesales, Mesalles, Meseguer, Mesén, Messeguer,
M
95
Mestayer, Meszaros, Meza, Michelena, Michelino, Micillo, Miguez, Mijangos, Mijares, Milanés, Milano, Millet, Mina, Minas, Minero,Miño, Miqueo, Miraba, Miralles, Mirambell, Miramontes, Miranda, Miro, Mirquez, Mitja, Mitjavila, Mizrachi, Mojarro, Mojica, Molestina, Molian, Molín, Molina, Molinero, Molleda, Mollinedo, Mollo, Moncada, Mondol, Mondragón, Moneda, Moneiro, Monestel, Monga, Mongalo, Móngalo, Monge, Mongillo, Monguillo, Monjarres, Monjarrez, Monjica, Monserrat, Montagné, Montalbán, Montalbert, Montalto, Montalván, Montalvo, Montana, Montanaro,Montandón, Montano, Montealegre, Montealto, Montecino, Montecinos,Monteil, Montejo, Montenaro, Montenegro, Montero, Monterosa, Monteroza,Monterrey, Monterrosa, Monterroso, Montes, Monterinos, Monteverde, Montiel, Montier, Montoya, Monturiol, Mora, Moraes, Moraga, Morales, Morán, Morazán, Moreira, Morejón, Morena, Moreno, Morera, Moriano, Morice, Morillo, Morín, Moris, Morise, Moro, Morote, Moroto, Morraz, Morúa, Morún, Morux, Morvillo, Moscarella, Moscoa, Moscoso, Mosquera,Motta, Moxi, Moya, Mozquera, Mugica, Muiña, Muir, Mulato, Munera, Mungía, Munguía, Munive, Munizaga, Muñante, Muñiz, Muñoz, Murcia, Murgado, Murgas, Murias, Murillo, Murilo, Muro, Mussap, Mussapp, Mussio, Mustelier, Muxo.
96
Naim, Naira, Nájar,Nájares, Najarro, Nájera, Nájeres, Naranjo, Narvaes, Narváez, Nasralah, Nasso, Navaro, Navarrete, Navarrette, Navarro, Navas, Nayap, Nazario, Nema, Nemar, Neyra, Nieto, Nino, Niño, Noble, Noboa, Noel, Nogebro, Noguera, Nomberto, Nora, Noriega, Norza, Nova, Novales, Novo, Novoa, Nuevo, Nuez, Nunga, Núñez.
N
97
Obaldía, Obanbo, Obando, Obares, Obellón, Obon, Obrego, Obregón, Ocampo, Ocampos, Ocaña, Ocaño, Ocario, Ochoa, Ocón, Oconitrillo, Ode, Odio, Odir, Odóñez, Odor, Oduber, Oguilve, Ojeda, Okarlo, Okendo, Olarte, Olaso, Olaverri, Olazaba, Olguín, Oliva, Olivar, Olivares, Olivárez, Olivas, Oliver, Olivera, Oliverio, Olivier, Oliviera, Olivo, Oller, Olmeda, Olmedo, Olmo, Olmos, Omacell, Omodeo, Ondoy, Onetto, Oñate, Oñoro, Oporta, Oporto, Oquendo, Ora, Orama, Oramas, Orantes, Ordeñana, Ordoñes, Ordóñez, Orduz, Oreamuno, Oreas, Oreiro, Orella, Orellana, Orfila, Orias, Orios, Orjas, Orjuela, Orlich, Ormasis, Ormeño, Orna, Ornes, Orochena, Orocu, Orosco, Orozco, Ortega, Ortegón, Ortiz, Ortuño, Orve, Osante, Oseda, Osegueda, Osejo, Osequeda, Oses, Osorio, Osorno, Ospina, Ospino, Ossa, Otalvaro, Otárola, Otero, Oto, Otoya, Ovares, Ovarez, Oviedo, Ozerio, Ozores, Ozuno.
O
98
Pabón, Pacheco, Paco, Padilla, Páez, Paguaga, País, Países, Paiz, Pajuelo, Palacino, Palacio, Palacios, Palaco, Paladino, Palazuelos, Palencia, Palma, Palomar, Palomino, Palomo, Pamares, Pampillo, Pana, Pandolfo, Paniagua, Pantigoso, Pantoja, Paña, Papez, Parada, Parado, Parajeles, Parajón, Páramo, Pardo, Paredes, Pareja, Pares, París, Parra, Parrales, Parreaguirre, Parriles, Parrilla, Pasamontes, Pasapera, Pasos, Passapera, Pastor, Pastora, Pastrán, Pastrana, Pastrano, Patiño, Patricio, Paut, Pauth, Pavez, Pavón, Paz, Pazmiño, Pazos, Pedraza, Pedreira, Pedreiro, Pedroza, Peinador, Peinano, Peláez, Pellas, Pellecer, Pena, Penabad, Penado, Pendones, Penón, Penso, Peña, Peñaloza, Peñaranda, Peñas, Peñate, Penzo, Peñón, Peraldo, Perales, Peralta, Peraza, Perdomo, Perea, Perearnau, Pereira, Pereiras, Perera, Pereyra, Pérez, Perezache, Pergo, Pericón, Perla, Perlaza, Pessoa, Peynado, Peytrequín, Pezo, Picado, Picasso, Picavea, Pichardo, Pico, Picón, Piedra, Piedrafita, Pila, Pilarte, Pimente, Pina, Pinada, Pinagel, Pinagen,Pinar, Pincai, Pincay, Pinchinat, Pineda, Pinel, Pinell, Piney, Pinillos, Pinkay,Pino, Pintado, Pinto, Pinzas, Piña, Piñar, Piñate, Piñeiro, Piñeres, Pinzón, Pío, Pion, Piovano, Piovet, Pitalva, Piza, Pizarro, Pla, Plá, Placeres, Pláceres, Plácido, Placidón, Plaja, Platero, Poblador, Poblete, Pocasangre, Pochet, Podoy, Pokoy, Pol, Polamo, Polo, Polonio, Poma, Pomar, Pomareda, Pomares, Ponares, Ponce, Pontigo, Pool, Porat, Porquet, Porras, Porta, Portela, Porter,Portero, Portilla, Portillo, Portobanco, Portocarrera, Portugués, Portuguez, Posada, Posla, Poveda, Povedano, Pozo, Pozos, Pozuelo, Prada, Pradella, Pradilla, Prado, Prat, Pratt, Pravia, Prendas, Prendis, Pretiz, Prettel, Prieto, Prietto, Primante, Prior, Prioto, Privatt, Procupez, Puente, Puentes, Puertas, Puga, Puig, Pujo, Pujol, Pulido, Pulis, Pull, Pulles, Pupo, Purcallas.
P
99
Quedo, Queralt, Queredo, Querra, Quesada, Quevedo, Quezada, Quiel, Quijada, Quijano, Quinaz, Quinde, Quino, Quintana, Quintanilla, Quinter, Quintero, Quinto, Quiñones, Quiñónez, Quirce, Quiroga, Quirós, Quiroz.
Q
100
Raa, Raabe, Raba, Rabetta, Raga, Raigada, Raigosa, Ramírez, Ramón, Ramos, Randel, Randuro, Rangel, Raphael, Rauda, Raudes, Raudez, Raventos, Raventós, Raygada, Rayo, Rayos, Real, Reales, Reazco, Recinos, Recio, Redondo, Regaño, Regidor, Regueira, Regueyra, Reich, Reina, Renderos, Rendón, Reñazco, Repeto, Repetto, Requene, Requeno, Requeño, Rescia, Resenterra, Restrepo, Retana, Reuben, Revelo, Revilla, Revollar, Revollo, Rey, Reyes, Reyna, Riba, Ribas, Ribera, Ribero, Ricardo, Ricaurte, Riera, Rileva, Rincón, Río, Ríos, Riotte, Rivalta, Rivardo, Rivas, Rivel, Rivera, Rivero, Riverón, Riveros, Rizo, Roa, Roba, Robelo, Roble, Robles,Robleto, Roboz, Roca, Rocabado, Rocca, Roch, Rocha, Roda, Rodas, Rodesma, Rodesno, Rodezno, Rodó, Rodo, Rodrigo, Rodríguez, Roe, Roig, Rois, Rojas, Rojo, Roldán, Romagosa, Román, Romano, Romero, Roque, Rosa, Rosabal, Rosales, Rosas, Rouillón, Rovillón, Rovira, Roviralta, Roy, Royo, Roys, Rozados, Rozo, Ruano, Rubí, Rubia, Rubín, Rubino, Rubio,Rucavado, Rudín, Rueda, Rugama, Rugeles, Ruh, Ruilova, Ruin, Ruiz, Romoroso, Russo.
R
101
Saavedra, Saba, Sabah, Saballo, Saballos, Sabat, Sabate, Sabba, Sabín, Sabogal, Saborío, Saboz, Sacasa, Sacida, Sada, Sadaña, Sáenz, Saer, Saerron, Sáez, Safiano, Sage, Sagel, Sagot, Sagreda, Saguero, Sala, Salablanca, Salamanca, Salas, Salazar, Salbavarro, Salcedo, Salcino, Saldaña, Saldivar, Salgada, Salgado, Salguera, Salguero, Saliba, Salinas, Salmerón, Salmón, Salom, Salomón, Salumé, Salume, Salustro, Salvado, Salvatierra, Salvo, Samaniego, Sambrana, Samper, Samudio, Samuel, San Gil, San José, San Juan, San Martín, San Román, San Silvestre, Sanabria, Sanahuja, Saname, Sanamucia, Sanarrusia, Sánchez, Sancho, Sandí, Sandigo,Sandino, Sandoval, Sandria, Sandy, Sanga, Sangil, Sanjines, Sanjuan, Sansebastián, Sansilvestre, Sanson, Sansores, Santa Ana, Santa Cruz, Santa María, Santacruz, Santamaría, Santana, Santander, Santiago, Santibanes, Santiesteban, Santillán, Santín, Santisteban, Santoanastacio, Santos, Sanvicente, Sanz, Saraiva, Saravanja, Saravia, Sardinas, Sardiñas, Sariego, Sarmiento, Sárraga, Sarratea, Sarraulte, Sarria, Sas, Sasso, Satjo, Sauceda, Saucedo, Sauza, Savala, Savallos, Savedra, Savinón, Saxón, Sayaguez, Scriba, Seas, Seballos, Secades, Secaida, Seco, Sedano, Sedo, Segares, Segovia, Segreda, Segura, Sehezar, Selaya, Selles, Selva, Selvas, Semerawno, Semeraro, Sepúlveda, Sequeira, Sermeño, Serra, Serracín, Serrano, Serrato,Serraulte, Serru, Serrut, Servellón, Sevilla, Sevillano, Sibaja, Sierra, Sieza, Sigüenza, Siguenza, Siles, Siliezar, Silva, Silvera, Silvia, Simana, Simón, Sinchico, Sio, Sion, Siri, Sirias, Siverio, , Siz, Sobalvarro, Sobrado, Sojo, Sol, Solana, Solano, Solar, Solares, Solarte, Soldevilla, Solé, Solemne, Soler, Solera, Soley, Solís, Soliz, Solno, Solo, Solórzano, Soltero, Somarriba, Somarribas, Somoza, Soria, Sorio, Soro, Sorto, Sosa, Sossa, Sosto, Sotela,
S
102
Sotelo, Sotillo, Soto, Sotomayor, Sotres, Souto, Soutullo, Sovalbarro, Soza, Suárez, Suazao, Suazo, Subia, Subiros, Subirós, Subisos, Succar, Sueiras, Suñer, Suñol, Surroca, Suyapa, Suzarte.
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Tabah, Tabares, Tablada, Tabor, Tabora, Taborda, Taco, Tagarita, Tagarró, Tal, Talavera, Taleno, Tamara, Tamargo, Tamayo, Tames, Tanchez, Tanco, Tapia, Tapias, Taracena, Tardencilla, Tarjan, Tarrillo, Tasara, Tate, Tato, Tavares, Tedesco, Teherán, Teijeiro, Teixido, Tejada, Tejeda, Tejos, Tellería, Telles, Téllez, Tello, Tellos, Tencio, Tenorio, Terán, Tercero, Terrade, Terrientes, Terrin, Terrín, Thames, Theran, Thiel, Thiele, Thuel, Tíjeres, Tijerino, Tinoco, Toala, Tobal, Tobar, Tobe, Tobella, Tobín, Tobón, Toledo, Toletino, Tomas, Tomás, Tomeu, Toribio, Torijano, Tormo, Toro, Torralba, Torre, Torrealba, Torregresa, Torregroza, Torrente, Torrentes, Torres, Tórrez, Tortós, Tortosa, Toruño, Tosso, Touma, Toval, Tovar, Trala, Traña, Traures, Travierzo, Travieso, Trediño, Treguear, Trejos, Treminio, Treviño, Triana, Trigo, Triguel, Triguero, Trigueros, Trilite, Trimarco, Trimiño, Triquell, Tristán, Triunfo, Troche, Trocanis, Troncoso, Troya, Troyo, Troz, Trueba, Truffat, Trujillo, Trullas, Trullás, Truque, Tula, Turcio, Turcios.
T
104
Ubach, Ubao, Ubeda, Ubico, Ubilla, Ubisco, Ubizco, Ucanan, Ucañan, Ugalde, Ugarte, Ujueta, Ulacia, Ulate, Ulcigrai, Ulcigral, Ulecia, Uley, Ulibarri, Ulloa, Umaña, Umanzor, Ungar, Urain, Uralde, Urbano, Urbina, Urcuyo, Urdangarin, Urea, Urela, Ureña, Urgellés, Uriarte, Uribe, Uriel, Urieta, Uriza, Uroz, Urquiaga, Urra, Urraca, Urrea, Urroz, Urruela, Urrutia, Urtecho, Urunuela, Urzola, Usaga, Useda, Uva, Uveda, Uzaga, Uzcategui.
U
105
Vadivia, Vado, Valdelomar, Valderama, Valderrama, Valderramo, Valderramos, Valdés, Valdescastillo, Valdez, Valdiva, Valdivia, Valdivieso, Valencia, Valenciano, Valentín, Valenzuela, Valera, Valerín, Valerio, Vales, Valiente, Valladares, Vallarino, Vallcaneras, Valldeperas, Valle, Vallecillo, Vallecillos, Vallejo, Vallejos, Valles, Vallez, Valls, Vals, Valverde, Vanegas, Vaquerano, Vardesia, Varela, Varga, Vargas, Vargo, Varsi, Varsot, Vartanian, Varth, Vasco, Vasconcelos, Vasílica, Vásquez, Vassell, Vaz, Veas, Vedoba, Vedova, Vedoya, Vega, Vegas, Vela, Velarde, Velasco, Velásquez, Velazco, Velázquez, Vélez, Veliz, Venegas, Ventura, Vera, Verardo, Verastagui, Verdesia, Verdesoto, Vergara, Verguizas, Vertiz, Verzola, Vesco, Viales, Viana, Viatela, Vicario, Vicente, Vico, Víctor, Victores, Victoria, Vidaechea, Vidal, Vidales, Vidalón, Vidaorreta, Vidaurre, Videche, Vieira, Vieto, Vigil, Vigot, Vila, Vilaboa, Vilallobos, Vilanova, Vilaplana, Villar, Villareal, Villarebia, Villareiva, Villarreal, Villarroel, Villas, Villaseñor, Villasuso,Villatoro, Villaverde, Villavicencio, Villeda, Villegas, Villejas, Villena, Viloria, Vindas, Vindel, Vinueza, Viñas, Víquez, Viscaino, Viso, Vivallo, Vivas, Vivero, Vives, Vívez, Vivies, Vivó, Vizcaíno, Vizcayno.
V
106
Wainberg, Wolf.
W
107
Xatruch, Xirinachs, Xiques.
X
108
Yaacobi, Yanarella, Yanayaco, Yanes, Yepez, Yglesias, Yllanes, Yurica, Yzaguirre.
Y
109
Zabala, Zabaleta, Zabate, Zablah, Zacarías, Zacasa, Zalazar, Zaldivar, Zallas, Zambrana, Zambrano, Zamora, Zamorano, Zamudio, Zamuria, Zapata, Zaragoza, Zárate, Zarco, Zaror, Zarzosa, Zavala, Zavaleta, Zayas, Zayat, Zecca, Zedan, Zegarra, Zelada, Zelaya, Zeledón, Zepeda, Zetina, Zonta, Zoratte, Zuleta, Zumba, Zumbado, Zúñiga, Zunzunegui.

jueves, 13 de marzo de 2014

"Locos", de Leopoldo Mª Panero: un homenaje a su memoria


Hace más de tres años en la Casa-Museo León y Castillo de Telde presentamos el libro "Locos", con poemas de Leopoldo María Panero y dibujos de Luis Arencibia. Panero fue un poeta importante, al que nos referimos en "Leopoldo María Panero: satánico, maldito, esquizofrénico, buen poeta", entrada de este blog publicada el 31 de enero de 2013. En homenaje al autor desaparecido, insertamos el texto de aquella difícil presentación: Leopoldo María no dejaba de interrumpir, salía a mear, bebía cocacola, fumaba como un descosido. Pero con paciencia y como homenaje a su indudable talento completamos la presentación, la más complicada de nuestra vida. Antonio González Padrón, director de la Casa, abrió el acto.

Parodiando al gran maestro Shakespeare, podríamos hacernos la fatídica pregunta de difícil respuesta: Estar loco o no estar loco, esa es la cuestión. Puede pensarse que todo es relativo, que nadie está completamente loco ni nadie está completamente cuerdo. Y desde que el mundo es mundo han marchado en estrecha relación la magia, la locura y el arte con un objetivo común: descubrir los secretos que esconde el misterio de la existencia humana y el misterio de la propia naturaleza, y ello sucede para plantear el ideal de trascendencia, esquivar la angustia de sabernos mortales, tratar de aportar algo de luz en medio de tanta oscuridad. Así las primeras pinturas rupestres tuvieron una función de exorcismo, si se representaban animales en las cuevas era con el deseo de que esos animales pudieran ser cazados por la tribu. Un loco acto de fe similar a cuando se saca en procesión a los santos para que llueva. En la Edad Media a los desequilibrados se les sentenciaba directamente a la hoguera, una forma de profilaxis muy querida por la Santa Inquisición. En el cuadro “La nave de los locos”, El Bosco hace una sátira contra esa locura colectiva del mundo: los hombres extraviados en sus obsesiones y lujurias olvidan el espíritu, y cantando, bebiendo y fornicando navegan sin rumbo. Más tarde los pintores expresionistas muestran con crudeza el desequilibrio emocional, recordemos el cuadro “El grito”, del noruego Eduard Munch, que nos golpea directamente con su deformidad expresiva. Para las letras y las artes, parece que la locura –es decir, la salida de uno mismo, la enajenación- es un elemento casi imprescindible, un elemento necesario, consustancial. Frida Khalo era una amargada bipolar, el pintor Pollock administraba su locura a base de mucho alcohol, otros ha habido que se han guiado por el opio o la cocaína. Foucault aseveraba que el arte empuja la locura, y la locura empuja al arte. Al mismo tiempo, el creador necesita que su disidencia interior, su impulso creativo, salga de su mente para de alguna manera –mediante esa terapia- volver al mundo de los ciudadanos “normales”, normales entre comillas.

Y es que la obra de arte nace del lado más impenetrable de nuestra existencia, del llamado inconsciente, y –como producto de ese impulso irracional- esa obra de arte brota de las pasiones, los miedos, los deseos, la necesidad, el instinto, el amor y el desamor, la vanidad, la ira, el gozo y el dolor de sentirse vivos. Ese profundo conflicto genera en el artista la fuerza de crear. En algunos casos esa pulsión creativa supera el control racional y provoca la locura, no olvidemos que el impulso de la genialidad está muy vinculado al impulso de salir de uno mismo, es decir: a la enajenación. Los creadores coquetean con la esquizofrenia y la paranoia: Van Gogh, Caravaggio, El Bosco, Dalí, James Joyce, Virginia Woolf, Edgar Allan Poe, Dostoievski, Strindberg, Artaud y un largo etcétera.

Para escribir o para pintar el creador necesita semanas, meses y años encerrado en una habitación, inventando palabras o colores. Se piensa que los novelistas son un poco esquizofrénicos pues necesitan dividir su mente en varios personajes. Suele creerse que los escritores tuvieron una infancia infeliz, una infancia que fue perdida demasiado pronto y por eso luego se proponen reflejar en sus libros esos años perdidos. Dice Alfredo Bryce Echenique que el 1 por ciento de los hombres de ciencia sufre depresión maníaca profunda, frente a un 41 por ciento de los novelistas. Y es que el trabajo creativo requiere de un inmenso y sostenido esfuerzo, de tal sacrificio personal y una dedicación tan excepcional que en todo ello podría estar el origen de sus graves consecuencias personales. El creador, el artista, es siempre un disidente de lo cotidiano. Alguien que se sitúa en el otro extremo de los valores aconsejables, de los códigos pragmáticos. Escribir o pintar no suelen producir buenas ganancias –salvo contadas excepciones-, pero el creador se siente irremediablemente atraído por desarrollar su obra, a pesar de ser consciente de que ganaría mucho más si pusiera un puesto de perros calientes en la esquina.

Siguiendo a Freud y al psicoanálisis, la literatura -y también la pintura- puede ser una forma organizada de delirio. Miedos, pesadillas, angustias y deseos alimentan la escritura, y el autor plasma en sus obras esos fantasmas. El escritor y el pintor pueden estar llenos de manías que harán las delicias de un psiquiatra, pero para escribir o para pintar con hondura hace falta lucidez y control sobre la obra; meterse en ciertas visiones, en obsesiones, y regresar de ellas construyendo algo bello o impactante para los demás. El escritor y el pintor se aíslan, se obsesionan, padecen malhumor, pero también disfrutan con lo que hacen. Escribir o pintar humanizan, y a veces estas actividades hacen que el creador consiga páginas y lienzos imperecederos como lo hizo Goya con sus Pinturas Negras.

Como decíamos en nuestro libro “El Neptuno de Melenara”, (Ayuntamiento de Telde, 2005) Luis Arencibia es un artista humilde y trabajador que ha hecho patria en Telde y Leganés. Al socaire de sus crisis personales, de los desgarramientos y las travesías del a las que en el transcurso de nuestra vida nos vemos obligados, de los procesos de rupturas y posteriores sosiegos, el artista ha caminado desde lo iconoclasta rompedor a la asunción de códigos más habituales, del desgarramiento tremendista hacia la confirmación de un mundo más sereno y armonioso, más sensual y relajante, sin duda también más esperanzado. Desde San Juan de la Cruz a Nietzsche, desde Baudelaire a Camus, desde Carlos Marx a Kafka y a los componentes de la Generación del 98 se ha ido conformando su pensamiento, de la misma manera que en el plano artístico figura su admiración por Durero, Grünewald, Miguel Angel, Leonardo da Vinci, Ricardo Baroja, Rodin y Solana. Como otros artistas, Arencibia ha pasado por etapas iniciales en las que requirió dar rienda suelta a vértigos y espasmos que daban vueltas en su interior. Por ello los primeros fueron años de trasgresión y rebeldía, momentos en que hizo guiños a su realismo fantasmagórico, la revoltura psicodélica y alucinada, los mensajes políticos, una intencionalidad satírica y un ejercicio de interpretación irónica casi fustigante. En su marcha desde sus primeras exposiciones individuales en pubs, el surrealismo gráfico, tras el cultivo de la provocación y el guiño terrorífico ha ido dando paso a un cierto sentimiento dramático acerca del destino de la humanidad, el retrato de los locos del manicomio de Leganés, la visión de los temores medievales y por último la aquiescencia de lo circundante, sobre lo cual aporta su visión renovadora, comprometida con el entendimiento antiespeculativo de los espacios urbanos y un humanismo progresista encaminado a regenerarlos. En su relación con el dibujante y pintor Andrés Rábago –también conocido como El Roto y Ops- Arencibia muestra una preocupación similar por la trascendencia y una reflexión filosófica ante la realidad, embarcados ambos en los trabajos de autoconocimiento que conlleva un humanismo de izquierdas, una especie de lucha contra la tendencia a autocomplacerse y a instalarse, y asimismo una permanente contestación hacia los miedos y las miserias que condicionan al subconsciente. No en vano el miedo es el núcleo esencial. Es el territorio que hay que expurgar, en el que realmente se dirimen las grandes batallas. La lucha contra el ego y todo lo que ello conlleva, es el verdadero territorio de la lucha de cada uno de nosotros, afirma Andrés Rábago, quien llega más allá cuando estima que dado que este sistema está abocado a su aniquilación y destrucción, hemos de trabajar en la relación trascendente con la naturaleza y también con nosotros mismos.

Tal como ya expresó Ernesto Carrión en su trabajo “Leopoldo María Panero y la muerte del sujeto en el mapa de la lírica contemporánea”, no creemos que Panero deba ser calificado como un poeta maldito, sino que es un poeta revolucionario, un escritor que pone al hombre frente al hombre sin pellejo, que le enseña su enfermedad, sus llagas y sus vísceras, todo aquello que el Hombre se ha encargado de ocultar, a través de la psiquiatría y otros repertorios moralizantes. Siempre reinventándose y autor de casi 40 libros, en los que consta poesía, cuentos de horror, novelas, ensayos, autobiografías y libros en conjunto, Panero se dio a conocer en la célebre antología de José María Castellet, Los nueve novísimos poetas españoles, en 1970. Su continua experimentación, su uso de la intertextualidad, su uso de temas obscenos le ha valido que la crítica oficial le haya dado la espalda, consolidando así su imagen y condición marginal. Sin embargo, a pesar de estar desplazado en España por la llamada “poesía de la experiencia”, Panero es un loco que vende. Su funcionalidad reside en colocar su poesía descarnada frente a esa poesía de un Yo cotidiano y tedioso, encerrado en circunstancias urbanas, esos escritores que a veces hablamos de nosotros mismos, de nuestra caspa o nuestra calvicie o la Viagra que necesitamos a cada instante, sin ahondar en los dramas del entorno, en la historia de tanta gente maltratada. Panero anda entre los surrealistas y Mallarmé, Leautreamont, Baudelaire, entre Poe, Blake, Lovecraft; éstos son los maestros. Palabra que es vómito, llaga, escupitajo, mierda. Palabra que es misa satánica, sexo salvaje, sadomasoquismo. Palabra de un visionario, un alcohólico, un drogata, un suicida en potencia y en acto. Un iluminado postromántico que procura causar horror y repugnancia:

                                      Ya que todo lo prostituí, aún puedo

                                      prostituir mi muerte y hacer

                                      de mi cadáver el último poema

 La vida es un amasijo de huesos y cagajones, un volcán de vómitos:

                                     La vida es un borracho

                                      una ebriedad de espanto

                                      un lugar en el cieno

                                      una ebriedad de loco

                                      que cae de mi boca, formando el poema

 
Y escribir es “la perfecta venganza”. La entrega al ejercicio del mal es el acto más puro que pueden hacer los humanos, ya que toda noción de bondad es una hipocresía insoportable. Como dicen los satanistas, sólo puede alcanzarse la santidad y la calma espiritual por el camino del máximo pecado y la suprema degradación humana.

El libro que hoy presentamos, “Locos”, de Leopoldo María Panero y Luis Arencibia (Cto Editorial, Madrid, 2008, 3ª edición) ilustra muy bien lo que llevamos diciendo.
 
                                     El poema es como un pus

                                      como el grito de mis ojos

                                      como la sombra en el suelo

                                      de Peter Pan, que los otros

                                      pisotean sin verla

                                      en el suelo del espíritu

                                      en el infierno aún más atroz de lo blanco

 Y también este otro fragmento:

                                      Un animal huye a través del laberinto

                                      dejando sólo un rastro de baba

                                      en que habita el poema

 Estos breves poemas (páginas 46 y 50) confirman la esencia de la poesía de Panero. “La definición de mi poesía es la de darle sentido a la locura, ponerla sobre el papel. Yo lo que reivindico es un derecho a otra vida, a una vida alternativo, que el capitalismo –o la sociedad occidental- no tolera. El capitalismo es como una cárcel con una torre en el centro desde donde se vigila el comportamiento de todos los presos. En el sistema no se puede tener más que una vida, que es la que se llama normalidad, y la normalidad, encima, es una cesación del sentido. La sociedad en el capitalismo es sin aventura. La aventura está prohibida”, afirma en el texto “El poeta solo”, páginas 115 y sucesivas.

Arencibia y Panero realizan un ejercicio de lucidez con este libro. De una parte los dibujos de Luis son esclarecedores, radiografías casi demoníacas de esos pozos de la mente, de esas torturas del cuerpo. Esos ojos saltones, esos ojos que se salen de sus órbitas, esas bocas desdentadas, esas mejillas hundidas, esos cabellos encrespados, esos miedos, esos resentimientos, esos odios incluso, toda esa orografía tan convulsa, tan deteriorada y a la misma vez tan esclarecedora, ha sido trasladada al lienzo con una exactitud apabullante. El propio Arencibia ha hecho su propio descenso a los infiernos y ha ascendido de ellos con mayor sabiduría demostrándonos de paso que es un magnífico retratista, diríamos que un perfecto rastreador de la condición humana. De otro lado, Panero nos trae sus versos que son ejecuciones sumarias al orden convencional de las cosas, voces de un Peter Pan que se negó a crecer hace mucho tiempo y que para sentirse vivo necesita provocar, fustigar, enardecer, escribir himnos a Satán. “Dios debe tener pánico en esta tierra, decididamente España no es un lugar para el espíritu”, dice. Como expresó Felicidad Blanch, madre del poeta, “la generación de Leopoldo es una generación atormentada. Una vez tuve la ocasión de ver su ficha policial y allí había de todo, era marxista, trotskysta, traficante y no sé qué más.” Leopoldo en la cárcel por comunista, Leopoldo en el manicomio por ser un loco lúcido, Leopoldo en los libros porque se impone ser individuo, es decir persona, es decir máscara de otra máscara que es su yo profundo. Si en nuestra sociedad todos estamos estandarizados, si casi nadie tiene entidad, si casi todos somos números vigilados por el Gran Hermano que nos anticipó Aldous Huxley en “Un mundo feliz”, Leopoldo es el enfermo que escapa y avanza en muchas direcciones, y se convierte en Narciso homicida que se autodestruye para recomponerse. Pasar la última frontera, atreverse a ser Judas Iscariote. Y, sin embargo, el poeta escandaloso es también el poeta que escribe bien, la voz que mejor retrata nuestras miserias. Como dice Panero, página 14:

                                      Cuadro tras cuadro

                                      se dibuja la misma figura,

                                      la de un hombre que ha perdido

                                      y se contempla, extraño Narciso, en el

                                               estiércol.

¿Qué es escribir sino vomitar recuerdos? El poeta se lo plantea y lo responde en este breve poema:

                                      Todos nosotros somos hombres libro

                                      y guardamos el secreto de la memoria

                                      de los secretos que nos persiguen sobre

                                                        la página

 
En resumen podríamos concluir que “Locos”, en esta nueva presentación, es un libro ampliado sobre las ediciones anteriores, a las que mejora sustancialmente pues aporta más retratos y más textos. Sólo nos queda, pues, felicitar a Luis Arencibia –por confirmarnos esta faceta suya de excelente retratista que ahonda en la expresión del retratado- y a Leopoldo María Panero –reconocido sin duda al día de hoy como uno de los poetas más importantes en lengua española- por este libro tan provocador como necesario, puesto que nos hace escarbar en los altibajos de la condición humana, en sus miserias y grandezas.

 
(Leído con motivo de la presentación del libro en la Casa-Museo León y Castillo, Telde, 2009. Fotos de Jesús Ruiz Mesa) 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Este jueves, "Carnaval de Indianos" en el Círculo Cultural de Telde

Este jueves 13, a las 8 de la tarde, en el Círculo Cultural de Telde, su nueva sede en el Molino del Conde, será presentada la novela de Luis León Barreto “Carnaval de Indianos”, a cargo de la escritora Rosario Valcárcel y el propio autor.
Se trata del primer libro que glosa el célebre carnaval que constituye un recordatorio de la emigración canaria a Cuba, y es la última publicación del autor, tan vinculado a Telde. Esta novela, publicada por la Nueva Asociación Canaria para la edición, NACE, con portada de Arima García, ya fue presentada el año pasado en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y la isla de La Palma, y ahora sale en una segunda edición.
Como dice Celia Cruz, no hay que llorar que la vida es un carnaval y las penas se van cantando. El lunes de Carnaval la calle es un clamor de músicas y de polvos talcos. La joven Moneyba Castro se aplica a divertirse pues, a pesar de sus problemas, no va a perderse la fiesta. Ella se convierte en el hilo conductor de las muchas historias que figuran en este libro, serio y divertido a la vez, pues en esta parodia actúan muy variados personajes, guiados todos por el personaje emblemático del carnaval palmero, la Negra Tomasa.
Santa Cruz de La Palma, la pequeña ciudad, conserva el rango aristocrático de su casco histórico, el arte de Flandes, el prestigio de su puerto. La emigración impregna la isla y es el punto de arranque del mágico día de los Indianos, una catarsis en la que entran la sátira y la burla, la risa y la alegría, las luces y las sombra de nuestros emigrantes, que no siempre trajeron riquezas pero sí trajeron costumbres, palabras, canciones, formas de ver la vida entre Cuba y Canarias.
Luis León Barreto, miembro de la Generación del 70, es autor de casi 30 libros, en su mayoría novelas y libros de relatos. Él confiesa que la novela está yendo muy bien en La Palma y Tenerife, donde ha sido incorporada por varios clubs de lectura.

martes, 11 de marzo de 2014

Violencia infantil y vídeos en Youtube

Vivimos en una sociedad individualista, competitiva, exhibicionista y con tendencia a practicar y a enaltecer los comportamientos agresivos. ¿Cómo explicar el hecho de que una niña de 14 años agreda a otra y algún compañero o compañera de clase grabe la secuencia, la cuelgue en Youtube y reciba miles y miles de visitas? En las inmediaciones de un centro educativo en Sabadell la agresora se enzarzó a golpes y patadas en la cara y la cabeza de la otra chica, a la que arrastra por el pelo en presencia de otras jóvenes que no intervienen para frenar la acción. Lejos de mostrar arrepentimiento, la agresora se justificó escribiendo en su cuenta de una red social que si pegó a la otra chica era porque tenía motivos para hacerlo, ya que lo que le hizo antes la víctima a ella “no tenía perdón”. Ese alguien que grabó la escena ¿con qué propósito actuó? ¿Y esa red social que ha mantenido el vídeo por qué lo ha hecho? Con el fin de conseguir el mayor número posible de visitas. Este tipo de acciones constituyen una peligrosa moda en todo el mundo. Una parte del cine que se proyecta ofrece un sutil elogio de la violencia y la soez televisión que padecemos enaltece el escándalo, busca incrementar audiencias a base de insultos, empujones, un griterío sin igual que en ocasiones llega incluso a la agresión física. En el caldo de cultivo de una sociedad en crisis que ha extraviado valores suceden múltiples acciones de acoso que, la mayoría de las veces, son silenciadas.

Es lo que nos dicen las estadísticas: el 90 por ciento de los casos de maltrato o violencia infantil no se denuncia. Hay acoso escolar que incluso llega a producir muertes por suicidio. Así se desprende de los informes internacionales elaborados por asociaciones que trabajan para evitar la violencia en los menores, para superar el miedo a denunciar.

Opinan algunos psicólogos que la conducta humana agresiva es “normal” y se encuentra en el ser humano como respuesta frente al ambiente. Es decir que somos seres violentos por naturaleza, primates evolucionados que hace mucho bajaron de los árboles a la estepa africana y han alcanzado el actual desarrollo tecnológico después de innumerables guerras y matanzas, pero según nuestra educación y el medio en el que nos desarrollemos seremos capaces o no de adaptar nuestra agresividad y controlar correctamente nuestras conductas. ¿Sería exclusivamente el ejercicio de la violencia lo que ha determinado la evolución de la especie, su perfeccionamiento a través de los siglos?

Hay otros psicólogos que se enfrentan a esta postura y aseguran que no somos violentos por naturaleza, sino que ejercemos conductas violentas porque creemos que son correctas. La letra con sangre entra, decían en las escuelas hasta hace unas décadas, pero luego hemos pasado a un exceso de mimos a los hijos, hasta el punto de que llegan a alzarse como pequeños tiranos. Dar una torta a un niño sería una forma adecuada de corregir o de educar, pero un juez de Pamplona ha dictado una sentencia que condena a un padre a pagar una multa de 213 euros, seis meses de alejamiento de su hijo y hacer trabajo social por haber pegado a su hijo de 8 años cuando este se negaba a hacer los deberes escolares. Denunciado por su ex mujer, el acusado, de 36 años, en estado de máxima irritación, le dio una torta al pequeño, lo levantó de la silla donde estaba sentado, lo tiró sobre una cama y le dio varios azotes en las nalgas. Una sentencia polémica, la cultura del esfuerzo entre los niños y los jóvenes parece que ha desaparecido sin otros miramientos. Paralelamente, abundan los casos en que, como venganza tras una relación rota,­­ un novio despechado cuelga en Youtube o Facebook vídeos o fotos de contenido erótico con su ex pareja. Este “porno de venganza” debe ser denunciado y perseguido por los tribunales.

Está claro que cuando el ambiente en que se desarrolla un menor es violento, ese ser asimilará ciertas conductas agresivas y en el futuro las proyectará en su forma de actuar. Entonces podríamos pensar que si queremos dejar de ser una sociedad colectivamente predispuesta a exhibir la violencia en internet, debemos comprender el ambiente socioeconómico y político en que se genera una generación que ha perdido muchos derechos en el camino, identificar las causas y crear las condiciones más adecuadas para dejar de producir personas violentas o con tendencia a la violencia. Una generación que es la más preparada de la historia reciente contempla ante sí el abultadísimo paro juvenil, la restricción de becas, las dificultades cada vez más duras para acceder a los programas Erasmus. ¿Estudiar, para qué? Para abrir la maleta y emigrar. Siempre se van los mejores, y difícilmente vuelven. Eso también es violencia.

lunes, 10 de marzo de 2014

El clasismo y otras inquisiciones

Eduardo Sanguinetti, en La República, Montevideo

“Hay lucha de clases, de acuerdo, pero es mi clase, la de los ricos, quien la ha declarado y vamos ganando”, dice Warren Buffet en una sincera afirmación que irónicamente lo ha hecho célebre.
La ofensiva del capitalismo en las últimas cuatro décadas consistió en degradar y fragmentar los espacios ganados por los trabajadores, con el inocultable objetivo de abaratar el valor de su potencial de trabajo y generalizar la precarización laboral. Esa ofensiva ha sido denominada como Neoliberalismo.
Es preciso admitir, aunque sea con bronca, el triunfo del capitalismo en pleno dominio hegemónico del planeta. ¿Cabe alguna duda?
Solo 85 personas poseen los mismos ingresos que casi cuatro mil millones de habitantes pobres del mundo: un delirio, pero real. El capital destruyó la individualidad, degradó el paisaje del planeta y por decreto eliminó la historia de acontecimientos trascendentes que comunidades enteras, plenas de ideales, habían logrado hacer en nombre de la igualdad, la fraternidad y la libertad, hoy ausente, con democracias manipuladas y gobernantes convertidos en gerentes de esta minoría que dicta, hace y deshace en esta tierra.
El racismo travestido como clasismo rige en el mundo, pues mientras se han instalado como parte del lenguaje social y políticamente correcto, de orden pluricultural, la condena de la discriminación racial o de género, el vivir en una dictadura de clase es considerado muy normal.
No importa que las corporaciones multinacionales exploten a los pueblos y además sean culpabilizados por su calidad de pobres y por no llegar jamás a la cima de la pirámide, donde conviven las mafias de los “triunfadores” del cabaret en que se ha convertido este mundo.
Como prueba irrefutable, basta ver en los medios gráficos, electrónicos y de las redes de la web, cómo, de manera grosera, insultante y atrozmente vulgar, el clasismo se instala cual práctica criminal, apuntalando logros inexistentes de figuras degradadas de los denominados “ricos y famosos”, plenos de “glamour chatarra siglo XXI”, poniendo de relieve las astronómicas sumas de dinero ganado en negociados extraños y difusos, a los que llegan por sus contactos con el poder político, deportivo, cultural, sin nadie que lo denuncie o al menos lo considere como una apología del delito flagrante de escupir en la cara de los millones de carenciados que lo visualizan ante las pantallas, tomándolos como norte a alcanzar. O soy un imbécil o algo ocurrió que no alcanzo a visualizar ni experimentar, en mi dinámica de no adaptarme y organizarme para asimilarme a este tiempo y espacio.
Mi obsesión por la realidad y la ensoñación nostálgica de mejores tiempos, donde la porquería era porquería y los ángeles, ángeles, no me garantiza en absoluto mayor realismo.
Frente a estas leyes que no aceptan la diferencia y dan lugar al clasismo como norma de vida; frente a estas leyes no escritas ni promulgadas, el ensayo humano de un grupo de psicópatas que someten a una humanidad desorientada, con sus magros elementos para sobrevivir y permanecer en esta tierra, con leyes que actúan cual límite de comportamiento y acatamiento solo para pobres y hambreados, sin ninguna posibilidad de realizar una justa valoración del delito que se comete día a día con sus existencias en el límite de sus vidas.