miércoles, 29 de enero de 2014

"Nymphomaniac", de Lars Von Trier: un bodrio sexual

"Nymphomaniac", la última película del danés Lars Von Trier, pretende diseccionar el mundo del sexo desde un punto de vista psicoanalítico. Son cinco horas de filmación, distribuidas en dos partes. El movimiento Dogma 95 pretendió un cine más sincero que el que se hace habitualmente, rodado con pocos medios y con abandono de los efectos especiales. Alguna cinta consiguió cierto éxito, sobre todo por la novedad de la propuesta. Pero ahora, con esta nueva película, en realidad nunca sabremos si lo que contienen las entregas 1 y 2 constituyen el verdadero proyecto del director, ya que la distribuidora ha hecho unos grandes cortes en el material.
Lo que sucede es que hay poco cine en esta propuesta. Hay poca vida, hay poco amor y hay un sexo mecánico que sucede en unas secuencias poco verosímiles. Las dos partes aburren y decepcionan: la interpretación es mediocre, los capítulos en que se divide la acción son poco coherentes. En realidad, la esperada y promocionada película que iba a ser el "no va más" en el tratamiento psicológico del sexo es un bodrio: ni hay pensamiento, ni hay cine, ni hay emociones.

martes, 28 de enero de 2014

6 poemas de José Emilio Pacheco (Homenaje)

Nacido en 1939, el poeta, narrador, ensayista y traductor mexicano recientemente fallecido alcanzó el Premio Cervantes y es un miembro destacado de la Generación del Medio Siglo. Su poesía se caracteriza por una depuración extrema. Sus versos carecen de ornamentos inútiles y están escritos con un lenguaje cotidiano que los hace engañosamente sencillos. La conciencia de lo efímero es uno de sus temas centrales, pero su poesía es a menudo irónica, llena de notas de humor negro y parodia, y muestra una continua experimentación en el plano formal. Para Pacheco, el poeta es el crítico de su tiempo y un metafísico preocupado por el sentido de la historia.


La diosa blanca

Porque sabe cuánto la quiero y cómo hablo de ella en su ausencia,
la nieve vino a despedirme.
Pintó de Brueghel los árboles.
Hizo dibujo de Hosukai el campo sombrío.

Imposible dar gusto a todos.
La nieve que para mí es la diosa, la novia,
Astarté, Diana, la eterna muchacha,
para otros es la enemiga, la bruja, la condenable a la hoguera.
Estorba sus labores y sus ganancias.
La odian por verla tanto y haber crecido con ella.
La relacionan con el sudario y la muerte.

A mis ojos en cambio es la joven vida, la Diosa Blanca
que abre los brazos y nos envuelve por un segundo y se marcha.
Le digo adiós, hasta luego, espero volver a verte algún día.
Adiós, espuma del aire, isla que dura un instante.

El silencio

La silenciosa noche. Aquí en el bosque
no distingo rumores, no, de ninguna especie.
Los gusanos trabajan.
Los pájaros de presa hacen lo suyo
(seguramente).
Pero no escucho nada.
Sólo el silencio que da miedo. Tan raro,
tan raro, tan escaso se ha vuelto en este mundo
que ya nadie se acuerda como suena,
ya nadie quiere
estar consigo mismo un instante.
Mañana
dejaremos de nuevo la verdadera vida para
mañana.
No asco de ser ni pesadumbre de estar vivo:
extrañeza de hallarse aquí y ahora en esta hora tan muda.
Silencio en este bosque, en esta casa
a la mitad del bosque.
¿Se habrá acabado el mundo?

El fuego

En la madera que se resuelve en chispa y llamarada
luego en silencio y humo que se pierde
miraste deshacerse con sigiloso estruendo tu vida
Y te preguntas si habrá dado calor
si conoció alguna de las formas del fuego
si llegó a arder e iluminar con su llama
De otra manera todo habrá sido en vano
Humo y ceniza no serán perdonados
pues no pudieron contra la oscuridad
tal le
ña que arde en una estancia desierta
o en una cueva que sólo habitan los muertos

Ecuación de primer grado con una incógnita

En el último río
de la ciudad, por error
o incongruencia fantasmagórica, vi
de repente un pez casi muerto. Boqueaba
envenenado por el agua inmunda, letal
como el aire nuestro. Qué frenesí
el de sus labios redondos,
el cero móvil de su boca.
Tal vez la nada
o la palabra inexpresable,
la última voz
de la naturaleza en el valle.
Para él no había salvación
sino escoger entre dos formas de asfixia.
Y no me deja en paz la doble agonía,
el suplicio del agua y su habitante.
Su mirada doliente en mí,
su voluntad de ser escuchado,
su irrevocable sentencia.
Nunca sabré lo que intentaba decirme
el pez sin voz que sólo hablaba el idioma
omnipotente de nuestra madre la muerte.

Alta traición

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
  es inasible.
Pero (aunque suene mal)
  daría la vida
por diez lugares suyos,
  cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
  fortalezas,
una ciudad deshecha,
  gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
  montañas
y tres o cuatro ríos.

Caverna

Es verdad que los muertos tampoco duran
Ni siquiera la muerte permanece
Todo vuelve a ser polvo
Pero la cueva preservó su entierro
Aquí están alineados
Cada uno con su ofrenda
Los huesos dueños de una historia secreta
Aquí sabemos a qué sabe la muerte
Aquí sabemos lo que sabe la muerte
La piedra le dio vida a esta muerte
La piedra se hizo lava de muerte
Todo está muerto
En esta cueva ni siquiera vive la muerte

lunes, 27 de enero de 2014

Los divorcios cotidianos, en los cuentos de Alice Munro

Cuentos siempre sugerentes de la reciente Premio Nobel. Historias de mujeres que viven el paso del tiempo, la decadencia, el abandono. Los divorcios cotidianos, los seres que se van quedando atrás, en la obra de Alice Munro siempre entran el amor y los desengaños, las reconciliaciones y las pérdidas, las sutilezas del mundo femenino. Relatos conmovedores y sorprendentes con amores secretos, traiciones y reconciliaciones, huidas hacia adelante. Los años van limando a las personas, y estas se van transformando de tal manera que ya no son reconocibles. Domina la autora los escenarios rurales, las vidas aparentemente pequeñas de su Canadá natal, que en verdad son universales.
Los deseos y los sueños, las vivencias olvidadas, las aflicciones del amor. Como dice Muñoz Molina, “los relatos de Munro contienen muchas veces novelas enteras, abarcan amplitudes temporales y saltos de generaciones que uno no imaginaba que pudieran caber en unas pocas decenas de páginas.” Edición en De Bolsillo, 2013.

miércoles, 22 de enero de 2014

Kavafis: Ítaca, deseo, pasión de los cuerpos


Konstantino Kavafis (Alejandría, Egipto, 1863-1933), revitaliza la lengua griega con una poesía solemne e irónica, cotidiana y urbana. Su obra, desde unos inicios alimentados por parnasianos y simbolistas franceses, es madura, exigente, habitada por una refinada cultura grecolatina. Obra corregida sin cesar, consta de 154 poemas que consideró acabados y forman la edición canónica, más otras composiciones que a su juicio no habían encontrado todavía su forma definitiva. Interesado por la historia, compuso poemas no sobre grandes momentos históricos, sino sobre las decadencias después de los mismos, como el famoso Esperando a los bárbaros, El dios abandona a Antonio o Ítaca, algunas de cuyas frases han pasado a ser proverbiales. Habla de personajes históricos, de gente anónima, de objetos vulgares que de pronto adquieren valor simbólico. En sus poemas de amor a otros hombres asoma la flaqueza y la debilidad, la atracción física extremadamente poderosa pero ligada al sentimiento cristiano de culpa, la impotencia ante el paso del tiempo, la amenaza del infierno. Tal vez por eso los hipócritas suecos no le dieron el Nobel. Su Ítaca es inolvidable.

Vuelve

Vuelve otra vez y tómame,
amada sensación retorna y tómame -
cuando la memoria del cuerpo se despierta,
y un antiguo deseo atraviesa la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan,
cuando las manos sienten que aún  te tocan.
Vuelve otra vez y tómame en la noche,
cuando los labios y la piel recuerdan....

Al atardecer

De cualquier forma aquellas cosas no hubieran durado mucho.
La experiencia
de los años así lo enseña. Mas que bruscamente
todo cambió.
Corta fue la hermosa vida.
Pero qué poderosos perfumes,
en qué lechos espléndidos caímos,
a qué placeres dimos nuestros cuerpos.
Un eco de aquellos días de placer,
un eco de aquellos días volvió a mí,
las cenizas del fuego de nuestra juventud;
en mis manos cogí de nuevo la carta,
y leí y volví a leer hasta que se desvaneció la luz.
Y melancólicamente salí al balcón -
salí para distraer mis pensamientos mirando
un poco la ciudad que amo,
un poco del bullicio de sus calles y sus tiendas.

Aunque sea con engaños ...

Aunque sea con engaños, que me ilusione ahora:
pero que no sienta el vacío de mi vida.
Ha estado tan cerca tantas veces.
Mas cómo me paralizaba, cómo me intimidé;
cerrada permaneció mi boca;
llorando dentro de mí el alma vacía,
hundidos en el duelo mis deseos.
Tantas veces estuve tan cerca
de sus ojos, y de sus labios amorosos,
del soñado, del amado cuerpo.
Tantas veces estuve tan cerca.

 
A

En esta fotografía obscena
vendida (a escondida de miradas) en la calle,
en esta fotografía pornográfica
cómo puede haber una cara tan
maravillosa como la tuya.
Quién sabe la vida fatal, sórdida, que harás;
en qué cruel ambiente
te habrás hecho esa fotografía;
qué espíritu tan vulgar el tuyo.
Mas pese a todo permanece, aún vive en mí aquella cara
maravillosa, esa figura
hecha y ofrecida para el placer griego
-así permaneces para mí y así te canto.

Ítaca

Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca
ruega que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
A los Lestrigones, a los Cíclopes
o al fiero Poseidón, nunca temas.
No encontrarás trabas en el camino
si se mantiene elevado tu pensamiento y es exquisita
la emoción que toca el espíritu y el cuerpo.
Ni a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
ni al feroz Poseidón has de encontrar,
si no los llevas dentro del corazón,
si no los pone ante ti tu corazón.

Ruega que sea largo el camino.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que - ¡con qué placer! ¡con qué alegría! -
entres en puertos nunca antes vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finas mercancías
madreperla y coral, ámbar y ébano,
y voluptuosos perfumes de todo tipo,
tantos perfumes voluptuosos como puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
para que aprendas y aprendas de los sabios.

Siempre en la mente has de tener a Ítaca.
Llegar allá es tu destino.
Pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que ya viejo llegues a la isla,
rico de todo lo que hayas guardado en el camino
sin esperar que Ítaca te de riquezas.
Ítaca te ha dado el bello viaje.
Sin ella no habrías aprendido el camino.
No tiene otra cosa que darte ya.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado
sabio como te has vuelto con tantas experiencias,
habrás comprendido lo que significan las Ítacas.


LA CIUDAD

Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.


QUE EL DIOS ABANDONABA A ANTONIO
Cuando de repente, a medianoche, se escuche
pasar una comparsa invisible
con músicas maravillosas, con vocerío -
tu suerte que ya declina, tus obras
que fracasaron, los planes de tu vida
que resultaron todos ilusiones, no llores inútilmente.
Como preparado desde tiempo atrás, como valiente,
di adiós a Alejandría que se aleja.
Sobre todo no te engañes, no digas que fue un
sueño, que se engañó tu oído:
no aceptes tales vanas esperanzas.
Como preparado desde tiempo atrás, como valiente,
como te corresponde a ti que de tal ciudad fuiste digno,
acércate resueltamente a la ventana,
y escucha con emoción, mas no
con los ruegos y lamentos de los cobardes,
como último placer los sones,
los maravillosos instrumentos del cortejo misterioso,
y dile adiós, a la Alejandría que pierdes.

Era pobre y sórdida la alcoba....

Era pobre y sórdida la alcoba,
escondida encima de la equívoca taberna.
Desde la ventana se veía el callejón
sucio y estrecho. De abajo
subían las voces de unos obreros
que jugando a las cartas mataban el tiempo.
Y allí, en una cama mísera y vulgar
poseí el cuerpo del amor, poseí los labios
sensuales e sonrosados por el vino -
sonrosados de tanto vino que incluso ahora,
cuando escribo, después de tantos años,
en mi casa solitaria, vuelvo a embriagarme.

martes, 21 de enero de 2014

Vibrante Scorsese en "El lobo de Wall Street"

Martin Scorsese y Leonardo di Caprio devoran la taquilla con El lobo de Wall Street. Una película hecha con mucho ritmo, un relato desmesurado sobre la ambición sin límites, esa misma ambición que demuestra las debilidades del sistema. La película es larga pero se te pasa en un santiamén, tal es su ritmo y su brillantez escénica. Se basa en el libro de memorias que escribió Jordan Belfort, el bróker que en los años 90 fue el arquetipo de la cultura del dinero, del todo vale. A nuestro modo de ver, Scorsese es uno de los maestros del cine, como ya demostró en Taxi Driver, Malas calles, Toro salvaje, Uno de los nuestros, Gangs de Nueva York, etc. Si le darán o no algún Oscar en esta ocasión será algo que comprobaremos pronto. Pero lo cierto es que la película es vibrante, te deja con la sensación de que es cine puro, cine de verdad. Y, pese a que criticamos tanto a EEUU, allí al menos hay tribunales y jueces. Cualquier parecido con Urdangarín-Infanta es pura coincidencia.

lunes, 20 de enero de 2014

Premios Canarias de Literatura: ¡no hay cama pa' tanta gente!

El joven escritor Daniel María (La Gomera, 1985) ha ganado el premio de periodismo Leoncio Rodríguez con un artículo titulado Un pedestal para el olvido, inteligente y polémico, sobre los Premios Canarias de Literatura. Habla de enemistades, pactos, traiciones, desaires y venganzas de los jurados que dictaminan -cada tres años- la incompleta y dudosa lista de los “inmortales” de nuestras letras. Cita una lista de desprecios: Félix Casanova de Ayala, Andrés de Lorenzo Cáceres, Joaquín Artiles, Josefina Pla, Domingo Velázquez, Alejandro Cioranescu, Sebastián Sosa Barroso, Digna Palou, Josefina de la Torre, Pino Ojeda, Pino Betancor, Antonio García Ysábal, José Antonio Rial, Ana María Fagundo, Manuel González Sosa, Pilar Lojendio, Natalia Sosa, Esperanza Cifuentes, Alfonso O’Shanahan, Amadou Ndoye… Como dice Daniel María, “son escritores relevantes de nuestras letras que, en vida y para pavor de todos, contaron con el olvido de la oficialidad como incesante compañero de fatigas.”
Hace tiempo charlaba con un colega y llegábamos a la conclusión de que para recibir este galardón habría que sobrevivir hasta los 95, padecer enfermedad terminal o situación de desamparo que llegue a conmover. Hacer mucha campaña de agravios y sobre todo llorar mucho, el que no llora no mama. Un premio “in articulo mortis” y ligado a la beneficencia, podríamos decir. Daniel María propone una lista para próximos galardones con Nivaria Tejera, Emilio Sánchez Ortiz, Andrés Sánchez Robayna, José Rivero Vivas, Jorge Rodríguez Padrón, Elsa López, JJ Armas Marcelo, Eugenio Padorno, Ángel Sánchez y Olga Rivero Jordán. Además desearía la inclusión en esa lista de Juan Jiménez, Lázaro Santana, Juan José Delgado, Alberto Omar Walls, Yolanda Arencibia, Isabel Medina, Antolín Dávila, José Carlos Cataño, Sabas Martín, Víctor Ramírez, Juan Pedro Castañeda, Emilio González Déniz, Rafael Fernández Hernández, Nilo Palenzuela, Cecilia Domínguez Luis, Olga Luis Rivero, Anelio Rodríguez Concepción y Víctor Álamo de la Rosa.  Son 28 candidaturas muy dignas, que ocuparían el premio hasta el 2099, de este modo queda completita esta centuria. Así que pasemos directamente al siglo XXII, a no ser que den un aprobado general, un ex aequo para los 28, o los iluminados rectifiquen la forma de concesión, poco probable. El dictaminar que el premio se dé cada tres años ha acabado volviéndose contra los instigadores de tan perversa fórmula, que no querían premiar a “los mediocres”. Comunidades de una sola provincia y menos habitantes (Cantabria, Asturias, La Rioja, Murcia, Navarra) otorgan cada año un galardón en cada modalidad, premian lo que tienen y estimulan a sus creadores.
No deberíamos sorprendernos de tales disparates ya que nuestra política cultural forma parte de la habitual concepción frívola e insularista. Hasta ahora 18 premiados, 13 tinerfeños y/o residentes en Tenerife, 5 grancanarios y/o residentes en Gran Canaria: Agustín Millares, Pedro Lezcano, Manuel Padorno, Justo Jorge Padrón, José María Millares. No hay mirada global sino narcisismo notable. Como la autoridad cultural reside allá, para ser alguien mayormente conviene existir en la tribu dominante y ser cortesano. Así los hechos, acaso sea un honor no figurar en la rebatiña de esa tómbola, no adular, no mendigar nominaciones. Dedicarse a conspirar en esa estafeta de ruindades causaría migraña, mejor aplicarse a escribir, leer, ir al cine o la ópera. Si todos vamos al crematorio y al inevitable olvido ¿para qué agobiarse?
Cada cual podría hacer su lista de excluidos y candidatos en distintas modalidades: Alfonso Armas, Lola de la Torre, Jesús Arencibia, Enrique Lite, María Belén Morales, Antonio Cabrera Perera, Lothar Siemens, Maribel Nazco, Juan Bordes, Maximiano Trapero, Alicia Llarena, etcétera. Candidatos puede haber muchos pero si se da cada 3 años “¡no hay cama pa’ tanta gente!”. Como señal del despiste, observemos las convocatorias del Día de las Letras Canarias: Viera y Clavijo dos veces, y en 2012 se pretendió al científico Blas Cabrera, el mismo disparate que pedir el Nobel de Literatura para Stephen Hawking. Cabe pensar que los 60 diputados ni nos leen ni nos observan, maldita la pues han demostrado ser analfabetos funcionales. Ya conté que algún presidente presumía de no haber necesitado los libros. El errático rumbo de la gestión cultural, casta de eternos subvencionados, es botón de muestra de las politiquerías. Los escritores a mejorarnos y olvidar la autoridad. No hay otra.
Publicado en La Provincia (www.laprovincia.es - Opinión) el jueves 23
Ilustraciones: Anelio Rodríguez Concepción, Alfonso Armas, Maximiano Trapero

sábado, 18 de enero de 2014

CLOSING TIME, (TIEMPO DE CERRAR) vídeo de Leonard Cohen

http://quijoterock.blogspot.com.es/2011/06/closing-time-subtitulado-en-castellano.html

"A propósito de Llewyn Davis", gran película de los hermanos Coen


A propósito de Llewyn Davis, de los hermanos Coen, se está proyectando en nuestras salas. Espléndida recreación de los ambientes musicales del Greenwich Village, Nueva York, poco antes de que surgiese la gran estrella de Bob Dylan, en 1961. El joven cantante folk que vive de mala forma, guitarra a cuestas, durmiendo en cualquier sofá, comiendo cualquier cosa, nos habla de la persecución del éxito artístico, del azar de la suerte o la desgracia del fracaso. Nominada al Oscar por la mejor fotografía y el sonido, nos parece una de las grandes películas del momento. En el festival de Cannes obtuvo el Gran Premio del Jurado. La maestría de los Coen nos entrega este producto ácido y bien construido, profundo y sincero, un estudio de situaciones y de personajes, de las bambalinas del mundillo de los creadores. Una gran recreación de ambientes, una elegía, la profunda tristeza de los perdedores. Emocionante, casi irresistible cinta que certifica una vez más el acierto de estos dos grandes realizadores, cine en estado puro.

viernes, 17 de enero de 2014

El papa Francisco: urge algo más

Qué duda cabe que el papa Francisco ha sido el personaje de 2013. Poderosos medios anglosajones que generalmente analizan con bisturí todo lo que viene del Vaticano así lo han corroborado. Y es que la Iglesia Católica es una potencia cultural, una potencia económica, una potencia referencial en el mundo de las ideas. Pero desde el impulso reformador de aquel “papa bueno” que fue Juan XXIII, el aggiornamento de la cúpula se ha detenido, e incluso se ha producido una clara involución. El argentino Bargorglio ya se significó en las conversaciones previas al encierro de los cardenales en la Capilla Sixtina. Él y otros prelados hablaron de la necesidad de cambiar cosas, empezando por la política de los gestos. Los gestos del papa Francisco en sus primeros meses de pontificado no están mal, así su austeridad, el respeto al matrimonio civil o a los gays, pero se quedaría como mueca vacía si su autoridad no fuera más allá.
Dos temas espinosos sobre la mesa: el celibato opcional y la ordenación sacerdotal de las mujeres. Además de la reforma de la curia, cuyas luchas intestinas desanimaron a Benedicto XVI. En Austria, octubre pasado, representantes de 3.500 curas de Alemania, Suiza, Austria, Irlanda, Australia y EE.UU. abogaron por el fin del celibato obligatorio y la aceptación del sacerdocio de la mujer, y animaron a Francisco a proseguir las reformas dando mayor papel a los miembros de la base.  Benedicto XVI ya había reprendido a los portavoces de esta línea y Francisco ha dicho que está cerrada la puerta del sacerdocio femenino.  Pero la escasez de sacerdotes y la disminución de la asistencia a la misa, junto con los escándalos financieros y los abusos sexuales, han animado a los reformistas austriacos a pedir movimientos en la estructura jerárquica, reforzando el papel de los laicos en el gobierno de las parroquias.  Y, si bien Francisco ha dicho que la puerta a las mujeres sacerdotes está cerrada, este grupo estima que una puerta puede abrirse de nuevo, ya que no está sellada. Aunque también reconocen que un cambio cultural de tal calibre llevaría tiempo, dentro de las comunidades protestantes el sacerdocio femenino originó protestas, que han sido ya asimiladas. Teólogos centroeuropeos y norteamericanos participan en estas corrientes de opinión.
Hay otros temas de envergadura: por ejemplo los ultraortodoxos Legionarios de Cristo, la aceptación del condón para paliar el sida, el dar la comunión a los divorciados, el permitir a los divorciados volver a casarse por la Iglesia, la legitimación de los curas casados, la posibilidad de que los laicos celebren misas cuando no haya sacerdotes, la aceptación de los homosexuales. El siglo XXI no parece dispuesto a perpetuar todos los protocolos del pasado. Y en realidad el celibato no es un dogma, se introdujo en el siglo IV, de hecho Jesús tuvo discípulos casados y en los primeros tiempos de la Iglesia existían sacerdotes en tal condición.  En algunas fases de la Iglesia fue notorio que el clero disfrutaba concubinas sin mayores reparos.
Todos tenemos luces y sombras, y al papa algunos le recuerdan su actitud digamos poco activa cuando en la dictadura de Videla el ejército represor persiguió a algunos de sus compañeros jesuitas que habían destacado por realizar labor social. La teología de la liberación actuó en las “villas miseria”, hubo un clero muy comprometido al que el Vaticano dio la espalda.
Los agnósticos no somos ateos, somos gente escéptica pero que se hace preguntas, preguntas imprescindibles porque algunos fuimos educados en un catolicismo estricto en años  de miseria en que la fe y la represión iban de la mano. En aquellos tiempos de infamia todo era pecado, la culpa gravitaba sobre los adolescentes, solo existía el sexto mandamiento y la amenaza del infierno lo presidía todo, había libros prohibidos, educación segregada por sexos, ejercicios espirituales, confesiones, penitencias. Ahora el mundo vive lejos de aquellas trabas, la disminución de la práctica religiosa es un hecho y la sociedad ha cambiado tanto que pide una Iglesia más abierta, acorde con los tiempos. Por ello, las esperanzas que el papa argentino ha sabido despertar deben materializarse en más hechos, las bases tienen prisa.
Ilustración: el papa, ante un belén viviente.
Publicado en La Provincia, 16-1-2014.

jueves, 16 de enero de 2014

Juan Gelman sobrevive al dolor

Juan Gelman, Premio Cervantes 2007, fue maltratado por la dictadura argentina del general Videla. El 18 de enero de 2013 incluimos en este blog cuatro de sus poemas que sobreviven a su martirio. En realidad, toda esa rabia asumida fue el motor principal de su gran obra literaria. Los poetas mueren, en este mundo acelerado nada sobrevive demasiado tiempo. Pero de Juan Gelman siempre nos quedará la palabra. En agosto de 1976 fueron secuestrados sus hijos Nora Eva (19) y Marcelo Ariel (20), junto a su nuera María Claudia Iruretagoyena (19), quien se encontraba embarazada de siete meses. Su hijo y su nuera desaparecieron, junto a su nieta, nacida en cautiverio. En 1990 fueron identificados los restos de su hijo Marcelo, encontrados en un río del Gran Buenos Aires, dentro de un tambor de grasa lleno de cemento, había sido asesinado de un tiro en la nuca. En 1998 Gelman descubrió que su hija había sido trasladada a Uruguay, y fue mantenida con vida hasta dar a luz una niña en el hospital militar de Montevideo. Tras un largo camino logró encontrar a su nieta, en el año 2000, y después de verificar su identidad la joven decidió tomar los apellidos de sus verdaderos padres para llamarse María Macarena Gelman García. Su poesía, combatiente por los derechos humanos y las libertades, es hoy reconocida en todo el mundo.
 
Mi Buenos Aires querido

Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nací.
Hay que atraparlos, también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido.

miércoles, 15 de enero de 2014

Damasco, esa ciudad prohibida

Este novelista sirio, químico de profesión, es un best seller en Alemania porque preparó su novela máxima durante 40 años y lo hizo no en su lengua natal, el árabe, sino en la de su país de residencia: el alemán. Efectivamente, este libro descomunal, meticuloso, casi agobiante, recrea la vida en las comunidades de Damasco: cristianos ortodoxos, católicos y musulmanes enfrentados como si fueran miembros de clanes medievales. Los amores imposibles son el pretexto para indagar en la vida cotidiana de una ciudad maltrecha por los golpes de Estado, las persecuciones políticas, el machismo, la sumisión de la mujer a los matrimonios pactados. Un grandísimo texto que habla de un territorio convulso, en ese Oriente Medio que nunca se pacifica. Un autor que tuvo que practicar el mismo exilio que sus propios personajes, huyendo siempre de la tiranía de regímenes militares tan corruptos como los mismos que existen hoy en día en este mismo país. Una novela total sobre una realidad que conocemos poco.

martes, 14 de enero de 2014

El. Premio Canarias de Literatura: un pedestal para el olvido

Por Daniel María


El Premio Canarias de Literatura nació para olvidar. Esto podemos suponer si se tiene en cuenta la enorme discordancia que perdura entre los galardonados y quienes nunca lo fueron. La importancia o necesidad de los premios suele ser objeto de debate, pero ya que este galardón existe y se lleva otorgando desde 1984, es preciso atender qué ha venido a aportar, a señalar o a distinguir desde su creación. Nació como el máximo galardón que recaería en las figuras esenciales de las letras canarias; así lo demostraron las primeras concesiones anuales e ininterrumpidas desde Domingo Pérez Minik, que inauguraría la lista de ilustres, seguido de Agustín Millares Sall, Ventura Doreste, María Rosa Alonso, Juan Marichal, Rafael Arozarena, Isaac de Vega, Pedro Lezcano, Manuel Padorno y  Carlos Pinto Grote, a partir del cual la edición del premio pasaría a ser bienal y a recaer en Luis Feria, Sebastián de la Nuez y Justo Jorge Padrón. Luego, el Premio Canarias de Literatura pasaría a concederse cada tres años, siendo los galardonados hasta la fecha Juan Cruz Ruiz, Arturo Maccanti, Juan Manuel García Ramos, José María Millares Sall y Luis Alemany.
La prensa local y los corrillos literarios insulares acogen distintas versiones, dimes y diretes acerca de las enemistades, los pactos, las traiciones, los desaires y las venganzas que unos a otros como jurados, asesores o simpatizantes han protagonizado. Los hechos son los hechos. Y los hechos derivan en olvidos y vergüenzas que hieren la sensibilidad de cualquier lector o de cualquier estudioso, por pocos que seamos, de la literatura canaria.
Los premios honoríficos de esta envergadura se asumen como distinciones a la excelencia, al quehacer constante, a una vida entregada a la literatura y a una escritura fundacional, en la medida en que a estas alturas se pueda alcanzar la originalidad, o precisamente por eso mismo, porque parece que todo está escrito, haber aportado un camino nuevo, una mirada diferente y bella. Bien también que, en ocasiones, un autor de escasos títulos ha logrado una contribución extraordinaria; bien también que poco publicado no significa poco escrito. De igual modo, los ensayistas, críticos e investigadores de la literatura canaria o nacidos en las Islas y que hayan dedicado sus esfuerzos al estudio de las letras universales constituyen parte inherente de esta herencia. Con todo, un galardón como el Premio Canarias de Literatura deviene en conformar una continua y actualizada mesa de edad de nuestras letras, un espacio donde sea posible identificar el patrimonio literario del Archipiélago. Siguiendo esta visión del asunto, es descorazonador atender a los datos que se ofrecen a continuación: Félix Casanova de Ayala muere en 1990 a los 75 años, Andrés de Lorenzo-Cáceres muere en 1990 a los 88 años, Joaquín Artiles muere en 1992 a los 89 años, Josefina Pla muere en 1999 a los 96 años, Domingo Velázquez Cabrera muere en 1999 a los 88 años, Alejandro Cioranescu muere en 1999 a los 88 años, Sebastián Sosa Barroso muere en 2001 a los 77 años, Digna Palou muere en 2001 a los 68 años, Josefina de la Torre muere en 2002 a los 95 años, Pino Ojeda muere en 2002 a los 86 años, Pino Betancor muere en 2003 a los 75 años, Antonio García Ysábal muere en 2008 a los 69 años, José Antonio Rial muere en 2009 a los 98 años (se le otorgó la Medalla de Oro del Gobierno de Canarias en 2007, no sabemos si debido a que dicho año no tocaba conceder la categoría de Literatura), Ana María Fagundo muere en 2010 a los 72 años, Manuel González Sosa muere en 2011 a los 90 años. En el caso de Pilar Lojendio, la poeta murió tempranamente -en 1989 y a los 58 años-, al igual que Natalia Sosa Ayala (que murió en el año 2000 a los 62 años), Esperanza Cifuentes (fallecida en 2002 a los 58 años), Alfonso O’Shanahan (que murió en 2009 a los 65 años) y Amadou Ndoye (que murió en 2013 con 66 años). No obstante, de continuar vivos recibirían, indudablemente, el mismo trato.
Todos ellos forman parte de la valiosa fortuna de la literatura canaria. Son escritores relevantes de nuestras letras que, en vida y para pavor de todos, contaron con el olvido de la oficialidad como incesante compañero de fatigas. El caso de José María Millares Sall es tan vergonzoso como patético. Cuánto hacía que uno de los más inmensos poetas que han dado las letras canarias merecía este galardón como para venir a suplir la deuda y el desaire meses antes de su fallecimiento en 2009, a los 88 años de edad, cuando las fuerzas del poeta flaqueaban y desde hacía unos años gozaba de una merecidísima atención (tan lograda como tardía) de editoriales, medios y críticos. Descubrimiento que propició la concesión póstuma del Premio Nacional de Poesía en 2010. Casi ninguno de ellos goza actualmente de una edición de sus obras completas (la literatura canaria está repleta de inéditos ignorados), apenas subsisten sus títulos en las bibliotecas y la inmensa mayoría de los estudiantes de Filología de las universidades canarias los desconocen (aludo a estos por su evidente proximidad), ya que, salvo insólitas excepciones, estos autores no tienen cabida en los programas curriculares, de lo que resulta natural que no sean objeto de estudio de Trabajos de Fin de Grado, de Fin de Máster, Tesis doctorales, etc.
Por otro lado, viene a colación cuestionarse a qué derivan sus presupuestos, por escasos que resulten en estos tiempos, las instituciones culturales que incluso en su nomenclatura aluden a los estudios, las letras o la cultura canarios y que no fomentan la creación de becas que permitan a estudiantes, licenciados y graduados dedicar sus esfuerzos al rescate, la visibilidad, la reivindicación y la dignificación de autores y obras de la literatura canaria. Estas instituciones están pobladas de profesores universitarios y de intelectuales de reconocido prestigio, pero desde sus privilegiadas posiciones no actúan en consecuencia con el sentimiento y la pasión que se les presupone; es decir, aquello que un día les movió a atender a la literatura canaria.
A mis oídos ha llegado que se maneja el criterio de que otorgar el Premio cada año puede originar la devaluación del mismo; esto es, que se agoten los buenos escritores y comience a recaer en manos de autores mediocres. Cabe preguntarse entonces, atendiendo a la sangrante lista de olvidados, si esto no ha ocurrido ya. ¿El Premio Canarias de Literatura sobrevive para calmar egos de imposibles Premios Nobel, pagar fiados en bares y pensiones, saldar deudas por favores, enchufes o silencios? Además, ¿por qué llegó a entregarse ex aequo, contradictoriamente, en dos ocasiones: a María Rosa Alonso y Juan Marichal en 1987, y a Rafael Arozarena e Isaac de Vega en 1988? ¿Pensaban que se morirían pronto? Isaac de Vega mantiene su burla particular al respecto.
¿Nació el Premio Canarias para ignorar la tristeza enraizada de Pino Ojeda, los lirios azules que a Pino Betancor le brotaban en los sueños, el pulso atlántico de José Antonio Rial, la muerte que enlutaba la tinta de Félix Casanova de Ayala, el marzo incompleto para siempre de Josefina de la Torre? Quisiera asegurar al Premio Canarias de Literatura diez años de esplendor proponiendo a los próximos galardonados, según mi criterio particular: Nivaria Tejera, Emilio Sánchez Ortiz, Andrés Sánchez Robayna, José Rivero Vivas, Jorge Rodríguez Padrón, Elsa López, JJ Armas Marcelo, Eugenio Padorno, Ángel Sánchez y Olga Rivero Jordán. Desearía igualmente la inclusión en esta lista de Juan Jiménez, Lázaro Santana, Juan José Delgado, Alberto Omar Walls, Yolanda Arencibia, Isabel Medina, Antolín Dávila, José Carlos Cataño, Sabas Martín, Víctor Ramírez, Juan Pedro Castañeda,  Emilio González Déniz, Rafael Fernández Hernández, Nilo Palenzuela, Cecilia Domínguez Luis, Olga Luis Rivero, Anelio Rodríguez Concepción, Víctor Álamo de la Rosa…; de cuyas obras y excelencias no sé qué consideración tendrán los futuros jurados, y a quienes el actual y estúpido carácter trienal del premio los puede eternizar hasta la omisión.
Podrá permitirse el pueblo canario vivir ajeno a su literatura, pero quienes formamos parte de ella, quienes la consideramos con ese temblor en el pecho tan parecido al amor, no podemos más que enrabietarnos, incidir en la deshonra y señalar el hollín sucio de la infamia con que se pretende hacer historia desde la simpleza intelectual. Y este descalabro tiene responsables, pero cuenta también con remendadores: quienes ocupan los cargos en la gestión pública desde los que liderar el cambio de rumbo. No permitamos que subsista un pedestal para el olvido.

Con este artículo el autor consiguió el premio de periodismo Leoncio Rodríguez, convocado por el periódico El Día de Santa Cruz de Tenerife

domingo, 12 de enero de 2014

Músicos callejeros

José M. Balbuena

Los músicos callejeros tienen que pasar en Madrid por un examen para demostrar que son auténticos, que dominan las notas musicales, que saben de corcheas y semicorcheas y todo ese tinglado de conocimientos que se estudian en los Conservatorios, o en las academias de Santa Cecilia. Como vemos, el partido del gobierno que, aunque ellos no se lo crean, dan bastante pasitos hacia atrás y muy  pocos hacia adelante, o sea, que no saben bien la yenka, les falta implantar ya, por decreto,  una especie de Stasi, de NKVD, de SS, o de CIA, a la española, para controlar, no sólo a los etarras o  a los catalanes independentistas, sino también a los  mendigos sin pedigrí, a las prostitutas desorganizadas, a los chorizos de menor categoría, a los que se dedican al menudeo de la droga y a todo vago y maleante que pulula por esas calles de Dios, que, además,  podrán ser detenidos  interceptados, sin más, por los vigilantes jurados o los porteros de discotecas y de puticlubs, a partir de 2014.¡Cuidado con estos elementos porque muchos de ellos dejan mucho que desear!
En esta equitativa España, donde la justicia es igual para todos, (¡ejem!, ¡ejem!) podrán sobrevivir los ladrones de guante blanco, los empresarios explotadores, los defraudadores a Hacienda, los que blanquean dinero, los que meten la mano en los grandes sacos de la banca, del erario público, de los ERES  que tengan, por lo menos el Bachiller Superior, una carrerita universitaria (si es de universidad americana o inglesa, mejor que mejor)  o, al menos, un certificado de Buena Conducta, expedido por la Conferencia Episcopal, por ejemplo. Con esas credenciales ya podrán actuar con impunidad. Y si algún juez se pone pesado, y quiere meterlos en la cárcel, habrá que excluirlo de la carrera judicial, caso Elpidio o Garzón,  por ejemplo, como si fueran mosquitos molestos, que dudan de la honorabilidad de  estos caballeros, puras sangres de la marca hispana. Y si acaso ya alguno, por “equivocación,”  está en el talego, viene un generoso indulto amnistía colectiva, (para disimular)  muy  recurrida en este país por la clase política, y se les pone en la calle.
Caramba, con esta retórica, que tanto se repite como disco rayado en las tertulias televisivas, radiofónicas o de las plazas del pueblo, me he desviado del asunto principal, que era el de los músicos callejeros.
En diversas ciudades europeas he visto como éstos son muy estimados, tanto los que tocan música clásica como ligera. La gente se para a escucharlos y cuando terminan las piezas que han tocado, les aplauden. Después colocan su óbolo en señal de reconocimiento. En España, donde la cultura musical deja mucho que desear todavía no ocurre lo mismo. Por la calle de Triana, e incluso en Las Canteras, podemos ver músicos que son bastante buenos. Los peatones locales suelen pasar a su lado, les miran y algunos se rascan el bolsillo y les echan una monedita, pero continúan la marcha, sin esperar siquiera a que terminen  la pieza que están tocando. Los extranjeros centroeuropeos o nórdicos se detienen.
Quería dedicarle mi pequeño homenaje a Fernando Argenta, un hombre que llevaba la música en sus genes y que creó el impagable espacio Clásicos Populares (con diversas grabaciones incluidas) con el que muchos españoles, niños y adultos, aprendieron a amar la música clásica. 
Que tengamos todos un año 2014 sin demagogia, sin engaños, sin trampas ni cartón. Y con empleo, para el que no lo tenga.

martes, 7 de enero de 2014

De Belén Esteban a la Infanta Cristina: el esperpento español

Si el gigante Valle Inclán inauguró el género del esperpento en la historia de la literatura española, no me digan que no tiene algo de esperpento el hecho de que Ambiciones y reflexiones, con prólogo del ilustre comediante Boris Izaguirre, sea el libro con mayores ventas en el tramo final de 2013, elegido como regalo navideño por gente que no suele leer. Está claro que la comercialidad y la calidad literaria no suelen ser coincidentes, hay literatura de calidad que siempre será minoritaria y hay literatura digamos entretenida, los típicos best sellers, cuya lectura nos procura placer. Hay libros esencialmente comerciales que tienen interés, como la serie de Harry Potter o una parte, aunque sea pequeña, de la novela negra que se está escribiendo. Pero cuando hasta las folklóricas, los futbolistas, los toreros, los cantantes y variados personajillos de la crónica rosa tienen negros a sueldo para escribir sus textos con pretensiones algo malo está sucediendo. Cualquiera puede ser escritor y España está sojuzgada por lo hortera de Tele 5, el mal gusto, el griterío y la ordinariez de presuntos famosos.
La “princesa del pueblo” es un fenómeno mediático que conecta con muchos, tal vez porque es malcriada y vocinglera, se supone que dice la verdad sin miramientos. Debe ser también que hay una crisis de lectura, los libros exitosos son los que promueven chismorreo, ahora somos una civilización exhibicionista, de gestos efímeros, y la pasarela es lo que importa. De este modo, la gran literatura se queda arrinconada y el cine de autor es solo para minorías, porque se ha producido un cambio de escenario mental. Lo que Vargas Llosa estudió en La civilización del espectáculo, con la banalización de la cultura y el triunfo del amarillismo. Los saberes humanísticos pierden la batalla frente a la “cultura rentable”, pero si solo se considera útil lo que produce beneficios, apañados estamos porque significa la muerte del pensamiento, de la crítica, de la revisión de valores. Lo que se vende es bueno y lo que hace reflexionar es “un rollo”. El mercado impone sus exigencias, desvalorizando la capacidad de disidencia y reflexión.
Podríamos preguntarnos si, después de tanta reforma educativa con tanta Logse, tanta Loe y tanta Lomce, acaso Belén Esteban es la representante más genuina de la actual mujer española. También podríamos analizar si acaso su éxito mediático demuestra que el grupo televisivo del señor Berlusconi ha acabado por ganar la apuesta por el lavado de cerebro de millones de personas. Apañados vamos con tanta reforma educativa que nos da el peor índice europeo de comprensión lectora. El espacio que esta diva ocupa con tanto alarde en los grandes almacenes se lo está quitando a libros que sí merecerían ser leídos pero esto es lo que hay. Qué tiempos tan oscuros ahora que la asistencia a los cines, a los conciertos y museos ha descendido por el vértigo de la crisis. No prescindimos de la cervecita en el bar, pero sí de ir a una librería. La piratería en internet florece que da gusto, por ella se vende menos música, menos cine, menos libros. En las nuevas generaciones, el ocio de los videojuegos, las nuevas tecnologías, el entretenimiento audiovisual, no augura mejores perspectivas.
En los pueblos en que hay extranjeros residentes, es normal comprobar que en las exposiciones de arte, los conciertos de villancicos, música clásica o jazz, acto abundan más los alemanes o británicos que la gente de aquí. Somos un país de escasa demanda cultural, pero el problema es que ha habido presidentes de nuestro gobierno autónomo que se han jactado de no leer un libro, que han presumido de no haber necesitado leer para alcanzar el éxito en la vida. Eso sí que es grave, porque demuestra el subdesarrollo mental de la colectividad. Hay demasiado ignorante que presume de serlo. Y, para finalizar, nadie se cree que la Infanta Cristina se siente en el banquillo. Así son las princesas: inviolables, y así le va a la monarquía. Un rey titubeante que se niega a abdicar, un príncipe Felipe con buena imagen pero con una esposa no demasiado bien vista. Pero, a lo que íbamos: Cristina nunca llegará al banquillo. ¿Recuerdan el chiste de que somos iguales ante la ley?

Publicado en www.laprovincia.es,  Opinión, 9 de enero 2014

viernes, 3 de enero de 2014

El recibo de la luz (Ferreres, en El Periódico de Catalunya)


México vuelve a la gloria con Elena Poniatowska

Hubo un tiempo en que reinaron dioses como Juan Rulfo, Carlos Fuentes y Octavio Paz. México era una punta de lanza en toda la literatura latinoamericana. Y ahora, con esta mujer tan pequeña y con aspecto tan frágil, tan genial a sus 81 años, las letras mexicanas vuelven al primer plano mundial. Ganadora de importantes premios como el Alfaguara, el Rómulo Gallegos y el Biblioteca Breve -precisamente con esta novela- es doctor Honoris Causa por ocho universidades y su obra ha asido muy traducida.
Periodista de coraje, la señora Poniatowska (nacida francesa pero trasladada a México con solo 9 años) escribe la vida de Leonora Carrington, la más importante pintora surrealista. Y habla de ella con mimo meticuloso y con pasión. ¿Cómo no hacerlo si Leonora estuvo confinada en el manicomio de Santander y de allí huyó para conquistar Nueva York, después de haberse codeado en París con Picasso, Miró, Breton, Dalí. Instalada finalmente en México, su vida en estas páginas calientes es un torbellino de libertad, aire fresco y vitalidad.
¡Divina Elena, que has conquistado con tanto merecimiento el Premio Cervantes!

jueves, 2 de enero de 2014

Preguntas para un año ¿nuevo?

Cuántas preguntas se abren con el año nuevo. Si el futuro de España pasará por ser republicano y federal como Alemania, o monárquico y federal al estilo de Bélgica, donde las tribus se odian tanto como aquí; si Rajoy seguirá en el País de las Maravillas; si se van a evaporar los millones de parados ya que los brotes verdes reverdecen a marchas forzadas; si los fiscales anticorrupción continuarán siendo los mejores abogados defensores de los presuntos corruptos, incluidos Urdangarín y la Infanta; si Obama nos espiará mejor cuando hablemos por móvil con la amante; si ahora que Euskadi está pacificado Cataluña pasará a ser un Estado dependiente o independiente; si el Balón de Oro va a ser este o aquel, y si en caso de empate Blatter tirará una moneda al aire; si los bancos se animarán a ir soltando crédito; si la Unión Deportiva va a seguir siendo el equipo catatónico/eufórico; si el enésimo proyecto de reforma de la Ley Electoral de Canarias saldrá adelante; si seguiremos disfrutando del pésimo nivel en educación y la sanidad derivará en el buen negocio privado que ya se está montando; si el descrédito de las instituciones y la crisis de valores redundará en autocrítica por parte de los padres de la patria; si por fin Rouco Varela va a excomulgar al papa Francisco antes de que el Vaticano lo jubile; si a Diego Costa le tocará jugar contra la selección brasileña; si los bancos saneados con dinero público van a seguir presumiendo de sus ganancias; si las españolas que necesiten abortar volverán a apuntarse a los viajes organizados a Londres, ya que –Gallardón dixit– si te viene un feto malformado, lo que debes hacer es dar gracias a Dios y seguir adelante.
Es que somos un pueblo de pícaros, abúlicos, y vivalavirgen. Individualistas acérrimos, lo público y el interés general funcionan poco. La gente confía más en la lotería que en el trabajo, por aquí no pasó la reforma calvinista. La amiga Uka Rösch, que es joven, de Berlín y lleva años entre nosotros, no se explica cómo en estas islas se desaprovechan de tal manera la energía solar y la eólica. Me esfuerzo en explicarle que España es diferente, aquí todo se privatizó y, como cualquier valor especulativo, la electricidad está sometida a la ingeniería financiera,  igual que lo fue la burbuja inmobiliaria. Ella insiste: si Berlín es una comarca tan poco soleada, cómo es que allí hay tantas instalaciones para aprovechar la energía solar y aquí nanay. Le digo: a lo mejor eso va asociado a la cuota de honorabilidad y ética personal de quienes mandan. Debe ser que las energías alternativas procuran menos ganancias, el señor Soria quitó las ayudas, el botín debe estar en otro sitio.
Tantas cosas le pedimos al Año Nuevo que hasta le suplicaríamos una derecha a la europea, civilizada como en Alemania o Francia, no asilvestrada, que mantenga los mínimos democráticos. A lo mejor, para aclarar las ideas, hasta podríamos demandarle al 2014 un genuino partido político de extrema derecha, no sea que con lo ya existente nos sigamos confundiendo.
Para serenar el espíritu, hicimos un recorrido literario en el que tuvimos presentes a Domingo Rivero, Manuel González Sosa y Manuel Padorno, un paréntesis en el frenesí de las compras. Voces del ayer que dejaron compromiso, buen hacer y lealtad. El Museo Domingo Rivero, en Torres, 10, sector Triana, en el edificio donde habitó el poeta aruquense hasta su muerte en 1929, está haciendo mucho por las letras y las artes gracias a José Rivero Gómez, el nieto rescatador. Allí presentaciones de libros y exposiciones son frecuentes, lo mejor es que se ha creado un público fiel. Se me olvidaba: a pesar de los pesares, Feliz 2014.

Publicado en La Provincia, 2 de enero de 2014.  Ilustración: Domingo Rivero
 

miércoles, 1 de enero de 2014

2014: a crisis global, abrazo global

Dicen los psicólogos que la alegría de vivir alarga la vida cuando menos cinco años. Eso quiere decir que si recibimos el 2014 con un beso y una flor, a lo mejor envejecemos más despacio. Porque cuando la sensación de crisis nos sigue asfixiando y llegan las promesas interesadas de que vienen los brotes verdes, nada hay mejor que volver la vista al interior de nosotros mismos. Vivir la cultura a tope, más allá de la sensación de que todo se desmorona. Se caen las instituciones, se cae la monarquía, se caen los partidos políticos, y acaso echamos de menos que un movimiento que nació tan saludable como el 15-M haya sido digerido tan rápidamente por el sistema.
Así que, nos recuperemos económicamente o no nos recuperemos, hay que tener la posibilidad de recordar alguna ciudad o algún viaje que hayamos hecho: Viena, Florencia, Nueva York, las islas griegas, un paraíso tropical en el Caribe o en el Sudeste asiático. Algún libro memorable, algún concierto, alguna película, alguna obra de teatro para contrarrestar el hecho de que en 2013 hayamos percibido un notable aumento de la corrupción. En un marco de grandes dificultades, la ejemplaridad (a la que hizo mención el Rey en su discurso de Navidad) ha brillado por su ausencia. La imagen que se tiene de los políticos y los sindicalistas es que se aprovechan de su situación para vivir mejor o para enriquecerse groseramente. Pero les daremos el esquinazo si nos queremos un poco más.