viernes, 18 de noviembre de 2016

Democracia en libertad condicional

Eduardo Sanguinetti, Mar del Plata, Argentina
  Se dice que asistimos, en vida, a una situación de crisis absoluta de valores. Una absoluta crisis de lo absoluto. Pero no hay exactamente crisis de valores, imperan unos nuevos, demasiado publicitados, apenas identificados, tanto más peligrosos, cuanto menos se discuten. El comisionado de la ONU para los Refugiados informó que el total de refugiados es de 53 millones de personas, una cifra semejante a los 55 millones de refugiados de la Segunda Guerra Mundial.
  Con la desaparición de la URSS y el comunismo, se anunciaba un mundo capitalista globalizado, desde un libro mediocre publicitado hasta el hartazgo ‘El fin de la Historia’, de un escriba del imperio de nombre Fukuyama. Aquí, se manifestaba un mundo porvenir sin tensiones, homogéneo, que cantaba loas al capitalismo cual Olimpo, en donde todo ciudadano del mundo iba a acceder a la riqueza en el marco de una visión económica y política sin fisuras.
  Todo ha sido un pliegue de espectáculo: el futurólogo Fukuyama ha fallado en sus pronósticos a presión, el capitalismo frustró toda posibilidad de entendimiento entre las naciones, imponiendo el denominado pensamiento único, instalando las democracias simuladas en países de las más diversas latitudes, a fuerza de genocidios y destrucción de culturas milenarias.
  Incluso las Naciones Unidas han obviado sus principios rectores, pues las finanzas, que manipulan el entramado vacuo en que han convertido a este planeta, se encuentran fuera de la ONU, donde los asuntos de núcleo como derechos humanos, medio ambiente, paz, educación… son irrelevantes a los poderosos y groseros “ricachones”.
  Y me pregunto: ¿La Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada sin ningún voto en contra en 1948, en Asamblea General, sería aprobada hoy?…se ha olvidado que en el contexto de naciones se estuvo a punto de aprobar un plan global para un Orden Económico basado en la justicia social internacional, en la solidaridad y en el derecho internacional.
  Durante la existencia de la URSS, el imperio capitalista aceptaba la necesidad de solucionar los problemas sociales, a participar de la redistribución de la riqueza, aceptaba a los sindicatos como interlocutores válidos de los trabajadores, reconociendo que era indispensable la necesidad de los controles de equidad.
  Recuerdo la fallida frase del ex-actor, ex-presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan: “la pobreza genera pobreza, la riqueza genera riqueza, así es que hay que apoyar a los ricos, no a los pobres”. Esta frase se ha convertido en regla y ley. La soberanía de una nación tiene en el presente un precio, que pueden pagar los ricos, los que financian guerras, trafican menores en negocio de la prostitución, los narcotraficantes, para quienes no existen leyes, ni controles de organismos nacionales o internacionales, son impunes. Súper héroes del tercer milenio, bestias fluyentes.
  La crisis de credibilidad de partidos y movimientos políticos es alarmante, como así también la de los candidatos, funcionales a las transnacionales, con siliconadas imágenes, sin contenido de ideas, ideales y sueños de un mundo a vivir; se trata de dar la sensación de enfrentarnos a candidatos apolíticos, propios del nuevo sistema: éxito publicitario, altísimo costo de marketing, esto es, elevado a objeto de consumo. Sólo imágenes al borde de una pesadilla.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

El héroe (cuento de Rabindranath T. Tagore)

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Madre, figúrate que vamos de viaje, que atravesamos un país extraño y peligroso.
Yo monto un caballo rubio al lado de tu palanquín.
El sol se pone; anochece. El desierto de Joradoghi, gris y desolado, se extiende ante nosotros.
Todos los rebaños han vuelto ya a los establos de los pueblos y en la vasta extensión no se ve ningún ser viviente.
La oscuridad crece, el campo y el cielo se borran y ya no podemos distinguir nuestro camino.
Tú te acurrucas en tu palanquín e invocas a los dioses.
Los portadores, temblando de espanto, se esconden en las zarzas.
Pero yo te grito: ‘¡No tengas miedo, madre, que yo estoy aquí!’ Armados con largos bastones, los cabellos al viento, los bandidos se acercan.
Yo les advierto: ‘¡Deténganse, malvados! ¡Un paso más y son muertos!’
Sus alaridos arrecian y se lanzan sobre nosotros.
Tú coges mis manos y me dices: ‘¡Hijo mío, te lo suplico, escapa de ellos!’
Y yo contesto: ‘Madre, vas a ver lo que hago’.
Entonces espoleo a mi caballo y lo lanzo al galope. Mi espada y mi escudo entrechocan ruidosamente.
La lucha es tan terrible, madre, que morirías de terror si pudieras verla desde tu palanquín.
Muchos huyen, muchos más son despedazados.
Tú, inmóvil y sola, piensas sin duda: ‘Mi hijo habrá muerto ya’.
Pero yo llego, bañado en sangre, y te digo: ‘Madre, la lucha ha terminado’.
Tú desciendes del palanquín, me besas, y estrechándome contra tu corazón me dices: ‘¿Qué habría sido de mí si mi hijo no me hubiera escoltado?’
Cada día suceden mil cosas inútiles. ¿Por qué no ha de ser posible que ocurra una aventura semejante? Sería como un cuento de los libros.
Mi hermano diría: ‘¿Es posible? ¡Siempre lo tuve por tan poca cosa!’
Y la gente del pueblo proclamaría: ‘¡Qué suerte la de la madre al tener a su hijo a su lado!’

(Nacido en Calcuta, 1861, muerto en 1941, fue un poeta bengalí, filósofo del movimiento Brahmo Samaj (posteriormente convertido al hinduismo), artista, dramaturgo, músico, novelista y autor de canciones que fue premiado con el Premio Nobel de Literatura en 1913, convirtiéndose así en el primer laureado no europeo en obtener este reconocimiento.

lunes, 14 de noviembre de 2016

3 poemas de Ángeles Mora, premio nacional de Literatura



Ángeles Mora (Córdoba, 1952) ha ganado el premio nacional de Literatura por su obra "Ficciones para una autobiografía". Licenciada en Filología Hispánica por la universidad de Granada, donde ha sido profesora de Literatura. Miembro de la Academia de Buenas Letras de Granada, estima que su obra es un ejercicio de memoria, también una reivindicación feminista". El jurado ha considerado que la obra ganadora (Bartleby Editores) es merecedora del galardón "por su capacidad de expresar con gran vigor poético la articulación entre la verdad del sentimiento, doliente o luminoso, y el fingimiento de la voz lírica." Esta obra ahonda en su temática de la cotidianeidad.



Aquel calor

Si esta noche la sombra 
cayó sobre la sombra,
y el silencio su sello puso
sobre labios ya mudos,
qué puede sorprenderte.

Si aquel calor es una historia antigua
y sus cenizas las esparce el viento.

Qué puede sorprenderte,
si ya tanto llovió sobre mojado. 

De "Pensando que el camino iba derecho" 1982
 
Buenas noches, tristeza

La vida siempre acaba mal.
Siempre promete más de lo que da
y no devuelve
                         nunca el furor,
el entusiasmo que pusimos
al apostar por ella.
Es como si cobrase en oro fino
la calderilla que te ofrece
y sus deudas pendientes
-hoy por hoy-
pueden llenar mi corazón de plomo.

No sé por qué agradezco todavía
el beso frío de la calle
esta noche de invierno,
mientras que me reclaman,
parpadeando,
sus ojos como luces de algún puerto.
Por qué espero el calor que se fue tantas veces,
el deseo
por encima de todas las heridas.

Pero acaso me calma una tibia tristeza
que ya no me apetece combatir.

Todo sucede lejos o se apaga
como los pasos que no doy.

La vida siempre acaba mal.
Y bien mirado:
¿puede terminar bien lo que termina?
De "Pensando que el camino iba derecho" 1982

 
 
Casablanca
                                        As time goes by...
Entre todos los bares de este mundo
he venido a este bar para encontrarte,
furtiva como siempre,
para rozar la piel de tus esquinas.
Y cómo me hace daño tu cansancio
-ya sabes que mañana es cada lunes-
esa vieja, tristísima, memoria
de buscarle sentido a algo que bulle
como se abre una flor,
así, de golpe.

Manías de la ausencia y tus nostalgias.
Te noto tan cansado...
Quiero dormir contigo. Busca sólo
un poco más de sueño y de tabaco.
Quiero morir contigo.
¿Por qué no me prometes un cumpleaños más?
Las arrugas ahí sí que son cosas serias
o el paso de los días,
con mis pechos que bajan a acariciar tus manos.
Y luego cuando un labio nos elude
en la piel de las ingles, ay, no muerdas,
y nos brinca por dentro...
                                          Pero ahora llega el tren
como un viejo caballo del National
qué diestro en los obstáculos,
qué sucia su taberna,
qué mediodía oscuro al despedirte.
Te veo tan delgado
con tus causas perdidas,
tus canas en la llama de la copa,
mi amargo luchador, .
sonriendo lentamente, como si te murieras.

Como al decirme adiós.
De "La canción del olvido" 1985
 

sábado, 12 de noviembre de 2016

Ausencia y presencia de la mujer en la literatura de Canarias



En cinco siglos y medio de expresión literaria en Canarias, desde las Endechas a la muerte de Guillén Peraza (1447) hasta finales del siglo XX, el papel de la mujer ha sido marginal, muchas tuvieron que refugiarse en seudónimos masculinos, y en una literatura donde ha primado la oralidad gran parte de la obra se ha perdido o es de difícil rescate. Esta poesía solo podrá ser rastreada en la prensa, revistas, folletos y programas de fiestas. Ya a partir de los ochenta del siglo pasado, el papel de la mujer es visible. Quienes salvaron la vida en estas islas son las mujeres; los hombres emigraban a Cuba y Venezuela, o emprendían la zafra de la pesca. Durante siglos casi ni aparecen nombres. Como ejemplo, en la página web.microlapalma.com/personajes de 55 reseñados en el epígrafe dedicado a los personajes célebres de la isla de La Palma sólo son incluidas 4 mujeres.

         La II República apenas consiguió resultados. Como señala Eugenio Padorno, entre el XIX y el XX el pensamiento liberal y progresista de María Manzini y los ideales masónicos de Leocricia Pestana Fierro contrastan con el catolicismo de Isabel Poggio Borsotto y otras. El localismo y el respeto a la tradición dominan en Bohemia Pulido y Dolores Millares Cubas. Casos como el de María Rosa Alonso, nuestra Viera y Clavijo del siglo XX, son raros. Ella impartió clases en Venezuela y Madrid, y es autora de una enorme obra ensayística. En Gran Canaria debemos destacar a la musicóloga Lola de la Torre (1902-1998), quien vivió entre Cuba, Madrid y las islas, y fue investigadora del legado musical de la catedral.

         El siglo XIX es un páramo. Así en la antología Literatura Canaria II, siglo XIX, de Joaquín Artiles, sólo se constata la presencia de la tinerfeña Victorina Bridoux y Manzini. En Coro femenino de poesía canaria, de Eugenio Padorno, la nómina es algo más amplia y arranca con María Viera y Clavijo (1736-1819), hermana de José Viera y Clavijo, la primera escritora de la que se tiene noticia, quien escribió poesía religiosa, satírica y patriótica. En la antología Poetas canarios, Tenerife, 1878, aparecen por primera vez diez autoras, marcadas por un sentido trágico. Así Fernanda Siliuto Briganty aguardó años el regreso de su prometido, emigrado a América. Retirada en un convento, fue amortajada con el traje de novia que se había confeccionado. El deseo de romper aquel mundo claustrofóbico aparece en Victorina Bridoux y Manzini, fallecida en una epidemia de fiebre amarilla. Entre las pioneras citemos también a Ignacia de Lara, (1880-1940) estudiada por el teldense Antonio González Padrón. Convocó tertulias en su casa con Alonso Quesada, Tomás Morales y Luis Doreste Silva.

Ya en el siglo XX el nombre más relevante es el de la tinerfeña Mercedes Pinto (1883-1976), autora de la novela “El”, publicada en Montevideo en 1926 y llevada al cine por Buñuel, 1952. Autora de novelas, obras de teatro, cuentos, conferencias, programas de radio y artículos sobre pedagogía y feminismo. En los esfuerzos de rescate citamos “Islas Mujeres”, y destaquemos la investigación de Alicia Llarena sobre Pinto, así como las Jornadas del Instituto de Estudios Canarios, octubre de 2001, que analizaron su papel en el Uruguay de los años 20 y 30 y en el México que acoge a nuestros republicanos. Su hijo fue el protagonista de la película “Tirma”.

No hay mujeres en Gaceta de Arte, ni tampoco en la Edad de Plata de la poesía grancanaria de las primeras décadas del XX, con la excepción de Josefina de la Torre Millares (1907), hermana de Claudio de la Torre, sobrina del barítono Néstor de la Torre, prima de Néstor Martín de la Torre, pintor simbolista, y tía del pintor Manuel Millares. Poeta y novelista, actuó en el Teatro María Guerrero y el Monumental de Madrid. Escribió con seudónimo novelas cortas de tono romántico y misterioso y representa la imagen de la mujer en la II República. Es nuestra única representante en la Generación del 27.

Josefina Pla fue otra transgresora. Hija de José Pla Botella, farero de la isla de Lobos, donde quizá vino al mundo en 1909, aunque sus biógrafos añaden que debió ser en 1903. Fue artista plástica, periodista y escritora. Escribió poemas, cuentos y ensayos, y captó la idiosincrasia, el espíritu de la mujer del país donde fue una figura inaugural: Paraguay. Escribió libros sobre la esclavitud allí, las mujeres en la conquista, Literatura paraguaya del siglo XX, Arte en Paraguay, etc.

Tampoco hubo mujeres en grupos literarios de Tenerife, como los Fetasianos, ni en Poesía Canaria Ultima de los 60, ni en la Generación de la Narrativa de los 70, con la excepción de Esperanza Cifuentes, que no era canaria. En los años 50 surge en Tenerife Pilar Lojendio, prematuramente fallecida. En el Grupo Lírico de Telde aparece la citada Ignacia de Lara, y también Hilda Zudán, seudónimo de Mireya Suárez López, 1901. En la postguerra surge la revista grancanaria “Mujeres en la isla”, con Piedad Salas, María Dolores de la Fe y otras entusiastas. Hay escritoras como Chona Madera, Pino Ojeda y Pino Betancor que se dan a conocer con poesía amorosa que contiene ecos de lo social. Carmen Laforet, nacida en Barcelona pero con infancia en Gran Canaria, es la renovadora de la novela española de postguerra con Nada y también fue la autora de su casi autobiográfica La isla y sus demonios, el paisaje enclaustrador. Conoció el éxito y luego entró en una etapa de autonegación.

En la antología Ultima Generación del Milenio, 1998, surgía un grupo de siete autores con mayoría femenina: Verónica García, Alicia Llarena, Paula Nogales y Tina Suárez. En Isla Mujeres, 2003, Rosa Dávila, directora del Instituto Canario de la Mujer, señala que “las mujeres han escrito siempre, pero el papel relegado que han ocupado en el mundo de la cultura, ha restado consideración a su trabajo.” Hay voces notables: Ana María Fagundo, Cecilia Domínguez Luis, Natalia Sosa, Pilar Lojendio, Elsa López, Digna Palou, Nivaria Tejera...

En el ensayo Escritoras canarias del siglo XX, de Blanca Hernández Quintana, 2003, se señala que aquí no hay conciencia de escritura femenina; la marginación ha sido doble: ser mujeres y vivir en una isla. Pero la nómina actual de escritoras es variada en desarrollos y temáticas, va desde Yolanda Arencibia a Balbina Rivero y a Berbel, desde Isabel Medina y Pepa Aurora hasta Olga Luis Rivero y Daniela Martín Hidalgo, desde Dolores Campos-Herrero a Elica Ramos, desde Cristina R. Court a Maribel Lacave, desde Goretti Ramírez a Rosario Valcárcel. La vitalidad y la energía son evidentes.

(Ilustraciones: Mercedes Pinto, Josefina de la Torre y Josefina Pla, tres mujeres de la diáspora canaria. Este texto fue escrito en 2005 y se integra en el ensayo "La Literatura y la Vida", Mercurio, 2015 )

viernes, 11 de noviembre de 2016

Leonard Cohen: ha muerto un poeta

HA MUERTO LEONARD COHEN, UN POETA COMO NINGUNO... HIZO DE SU VIDA UNA CEREMONIA DIGNA DE SER TOMADA COMO REFERENCIA... HA TRANSITADO MÚLTIPLES SENDEROS EN BÚSQUEDA DE LOS TRASCENDENTE, DEL AMOR, LA RELIGIÓN, LAS RELACIONES, LA SEXUALIDAD Y LA POLÍTICA... CREO PRESENTÍA SU FINAL, PUES EN SU ÚLTIMA ENTREGA, "YOU WANT IT DARKER" ABORDA EL TEMA DE LA FINITUD, DE SU MUERTE.
DESCANSA POETA!.. ERES ETERNO... POR SIEMPRE!

(Enviado por Eduardo Sanguinetti, Mar del Plata, Argentina

jueves, 10 de noviembre de 2016

5 consejos para después del desastre



Los 5 consejos de Michael Moore para superar el shock de TrumpEstos son los 5 consejos que, bajo el título de 'Morning After To-Do List' ('Lista de tareas para la mañana siguiente') da el cineasta disidente Michael Moore para consolar a los 59,7 millones de estadounidenses que votaron a Hillary Clinton --que ganó en votos populares, aunque no en votos electorales) y al resto del planeta que confiaba en que Trump no llegara a la Casa Blanca.
"1. Hacerse con el control del Partido Demócrata y devolverlo al pueblo. Nos han fallado de forma miserable.
2. Despedir a todos los lumbreras, analistas, encuestadores y todo aquel en los medios de comunicación que se enquistaron en sus argumentos y rechazaron escuchar o enterarse de lo que realmente estaba pasando. Todos esos charlatanes nos dirán que debemos "cerrar las heridas" y "avanzar unidos". Van a lanzar más estupideces como esas de sus culos en los próximos días. No les escuches.
3. Todo aquel demócrata miembro del Congreso que no se haya levantado esta mañana dispuesto a luchar, a resistir y a plantar cara del mismo modo que los republicanos han hecho con Obama durante cada día de sus ocho años de mandato debería hacerse a un lado y dejarnos a otros liderar la forma en que frenar el sinsentido y la locura que está a punto de empezar.
4. Dejad de decir que estáis en shock. Lo que queréis decir es que estábais en una burbuja y no prestasteis atención a vuestros compatriotas americanos y a su desesperación. AÑOS de olvido por parte de los dos partidos, la ira y la necesidad de vengarse del sistema han ido en aumento. En el camino apareció una estrella de televisión que les gustaba cuyo plan era destruir a ambos partidos y decirles a todos "¡Estáis despedidos!". La victoria de Trump no es una sorpresa. Él nunca fue un chiste. Tratarle como a un chiste solo le hizo más fuerte. Trump es a la vez una criatura y una creación de los medios de comunicación y los medios nunca serán sus dueños.
5. Debéis decir la siguiente frase a todo aquel con el que os encontréis hoy: "¡HILLARY CLINTON GANÓ EN VOTO POPULAR!". La MAYORÍA de nuestros compatriotas americanos prefirieron a Hillary Clinton antes que a Donald Trump. Hechos. Si te levantaste esta mañana pensando que vives en un país de mierda, no es verdad. La mayoría de tus compatriotas querían a Hillary, no a Trump. La única razón por la que él es presidente es por una idea arcaica, insana, del sigle XVIII llamada Colegio Electoral. Hasta que no cambiemos esos, seguiremos teniendo presidentes que no elegimos y que no queremos. Vivís en un país donde una mayoría de ciudadanos han dicho que creen que existe el cambio climático, que las mujeres deberían recibir igual salario que los hombres, que quieren una educación universitaria libre de deudas, que no quieren que invadamos países extranjeros, que quieren aumentar el salario mínimo y que quieren un verdadero sistema de salud pública universal. Nada de eso ha cambiado. Vivimos en un país donde la mayoría está de acuerdo con las posturas "liberales". Solo nos falta el liderazgo liberal que lo haga posible (ver punto 1 arriba).
Intentemos tener todo esto hecho para el mediodía de hoy.
Michael Moore".   ((Tomado de www.elperiodico.com))

miércoles, 9 de noviembre de 2016

La era del pánico


Las reglas del juego limpio han sido violentadas, debe ser que nos adentramos en la era del miedo extremo, miedo a los inmigrantes, a los refugiados, al cambio climático, a los bancos, a los políticos y a la política. La crisis ha sembrado desconfianza, y por ello han venido los antisistema, el Brexit y Donald Trump. Antes aparecieron en escena Le Pen, Berlusconi y Putin, y no olvidemos que en breve habrá elecciones en Francia y en Alemania, los seguidores de la ultraderecha se frotan las manos sobre todo en el país que limita con los Pirineos. El nacionalismo patriotero arrasa en todas partes, y ello supone el final de la gestión pública tal como la entendíamos. Europa asiste estupefacta al desenlace inesperado, el desconcierto generado tras el resultado ha sido mayúsculo, pero al final se impondrá el pragmatismo y los negocios volverán a ser rentables para los de siempre.
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La cuestión es preguntarnos si seguirán siendo válidos los valores del mundo occidental cuando la primera potencia cae en manos de un personaje tan peculiar. El discurso tras la victoria intentó ser conciliador, pero todavía nos preguntamos si un hombre tan exaltado será un buen gestor no solo para su país sino para el resto del planeta. ¿De qué han servido los editoriales de los principales periódicos, de qué han servido las llamadas de advertencia de lo que podría suceder el 8-N, de qué sirvió la alarma que muchos sembraron si la CNN y las grandes cadenas de TV nos estaban agigantando la figura de Trump? Puede también que Hillary haya sido vista como una candidata demasiado oficialista, demasiado vinculada al sistema, no olvidemos que en su propio partido tuvo un serio contrincante antes de ser proclamada candidata de los demócratas.

Nos encontramos en la cresta de la ola conservadora, así sucede cuando llegan las crisis de profundo calado. El magnate pone en duda los efectos del cambio climático y se atrevió incluso a ir a México para, delante del presidente y sin que este se atreviera a replicarle, seguir amenazando con poner una muralla que impida la llegada de los indeseables. Y lo sorprendente es que pudiera hacer ese nuevo ejercicio de desprecio sin que nadie le cantara las cuarenta. Porque no ha sido demasiado extraño que este lenguaraz y peligroso candidato se haya llevado el gato al agua si lo que manda es la tendencia de los gobiernos que han surgido en los países del Este, la figura de la británica Teresa May y el Brexit que apoyó con entusiasmo. El gigante norteamericano condiciona las bolsas, el comercio, la banca y el pensamiento cultural del mundo, con lo cual las cosas ya no serán exactamente las mismas, y mucho menos para los países deprimidos del sur.

Hillary podría haber sido la primera presidenta, pero la polémica no la abandonó por el uso de correos privados mientras era secretaria de Estado así como también recibió críticas por las actividades de la Fundación Clinton. Digamos que por una causa y por otra se convirtió en una candidata no muy agradable, también contribuyó a ello la sospechosa actitud conspiratoria del FBI en la última hora preelectoral resucitando el asunto de los correos que ya estaba en segundo plano. Algunos analistas argumentaron que los dos candidatos eran malos de solemnidad.

¿Qué pasará ahora con el ligero avance hacia la normalización que Obama había emprendido respecto a Cuba, y qué sucederá en las relaciones norteamericanas con la Unión Europea? Y aquella pequeña reforma sanitaria que Obama quería hacer para beneficiar a las clases más desfavorecidas se irá al traste. Y la amenaza de reducir gastos en defensa podría suponer que, ante una disminuida OTAN, Europa ha de encargarse de su propia defensa, con lo que ello supondrá en los presupuestos de las naciones.

A comienzos de septiembre escribimos un artículo titulado Donald Trump y el apocalipsis. Ni ha valido la llamada a las mujeres ni al electorado hispano ni tampoco a los afroamericanos, el desplome de la candidata ha sido total en votos electorales, no así en votos populares. Es otra consecuencia del endiablado sistema electoral que rige allí. Y es que, además, la civilizada y europea Nueva York tiene poco que ver como eso que comúnmente entendemos como la América profunda, es decir el ala rural y ganadera, los descendientes de los blancos, anglosajones y protestantes, la herencia de los puritanos que fundaron la nación.

Trump ha manejado el lenguaje populista que tanto se lleva, y supo recoger la herencia recibida de las propuestas escandalosas del Tea Party. Lo cierto es que el Estado del Bienestar está cada vez más amenazado por la recesión, los recortes y el triunfo del individualismo, y ahí aplicará su promesa de disminuir impuestos que entrañará una mayor caída de los derechos sociales. Y al erigirse en presidente tendrá enfrente a una Europa en crisis de identidad, un continente en riesgo de desilusión y desintegración, donde crece el escepticismo. Él se definió como firme partidario de la salida de Gran Bretaña, y guiará a una Europa en la que el extremismo gana posiciones de año en año, no solo en el antiguo bloque del Este sino también en la Europa occidental y nórdica. A China la pondrá en su sitio y la obligará a devaluar su moneda, forzará al gigante asiático a cambiar sus estándares ambientales y laborales; además se llevará bien con Putin, otro caudillo de su calaña.

Preveíamos hace dos meses que es seguro que el señor Rajoy se relacionará bien con el nuevo presidente. En realidad, la economía y la política son tan pragmáticas que seguramente el huracán Trump nunca llegará convertirse en el apocalipsis que anunciaban sus declaraciones extemporáneas, la prueba es que poco después de obtener la victoria ya intentó modular su discurso, antes tan intransigente y amenazador. El capitalismo, cuando conviene, sabe aparentar un rostro humano porque sistema es capaz de digerirlo todo, se convierte en una trituradora de todo lo que le echen y hace mucho que las revoluciones ya no son posibles. Pero al final de estos próximos cuatro años ¿llegaremos a ver a Trump como un personaje conciliador, capaz de aceptar a los que no piensan como él, capaz de aceptar a los que vienen de fuera, siendo como es descendiente de inmigrantes y con una mujer procedente de la antigua Yugoslavia? Y ¿qué sucederá cuando gane su segundo mandato presidencial y tenga ya 78 años cumplidos?

martes, 8 de noviembre de 2016

Te puedes dar de alta como rejoneador pero no como escritor

 



Antonio Iturbe, en www.librujula.com

Dijo Larra que en este país, escribir es llorar. Larra era un cenizo. Aquellos eran otros tiempos, no como este siglo de las luces, aunque sean Led. Mi mejor amigo es escritor, o lo intenta. Después de estar años en una empresa de embutidos cárnicos, le han dado morcilla. A la calle. Pero le dicen que le hacen un favor, que así se hará emprendedor, que es lo que se lleva en este país. Ser autónomo en España te garantiza una absoluta seguridad: es posible que no ingreses un céntimo en todo el mes, pero con absoluta seguridad tendrás que pagar tu cotización el día 1, a partir de 270 euros. ¡Qué envidia me dais los autónomos! te dicen los del Régimen General ¡Qué bonito vivir sin jefes!. Precioso. Antes tenías un jefe 40 horas a la semana, ahora lo tienes siete días a la semana porque tu jefe es la angustia. Bueno, pues mi amigo se va a hacer autónomo y para darse de alta ha de tener un número de código del IAE (Impuesto de Actividades Económicas). Lo acompaño a una de esas oficinas de la Agencia Tributaria que ha decorado el padre de la Familia Munster.
Hay cientos de profesiones tipificadas en el listado de actividades económicas: (042) Reproductor de pavos, faisanes y palmípedas. (051) Cunicultura. (727) Intermediarios de préstamos. (423.3) Elaboradores de sopas preparadas. (041.2) Ponedoras de huevos a partir de 4 meses… (422.4) Elaboración de piensos compuestos para perros, gatos y otros animales familiares. (442.2) Fabricación de guantes de piel. 464.2. Tonelería… Entiendo que les den un epígrafe (468.4) a los fabricantes de ataúdes, profesión muy necesaria y con la clientela asegurada, pero este país tiene tal desprecio institucionalizado por la creación literaria que la profesión de escritor para Hacienda no existe. Me cuesta de creer y, por fin, doy con el grupo de epígrafes de actividades artísticas: hay epígrafes para directores de cine, ayudantes de dirección, actores de cine y teatro, bailarines, artistas de circo y hasta un 016 para “apuntadores y regidores”. Hay distintos epígrafes para rejoneadores, jefes de cuadrillas cómicas y similares, árbitros de espectáculos deportivos o boxeadores. Pero de escritores ni rastro. Con ese singular sentido del humor de Hacienda, hay un epígrafe para un grupo que engloba “Humoristas, caricatos, excéntricos, charlistas, recitadores, ilusionistas, etc.” Ser de profesión “excéntrico” parece interesante, habría que ver dónde dan el título. Pero por extravagante que parezca ser profesionalmente “excéntrico”, aún lo es más ser escritor, que ni existe. Damos mil vueltas por el sorprendente mundo de los epígrafes laborales de Hacienda y sus sinapsis. Nos hacemos adictos: 966: Bibliotecas, archivos, museos, jardines y zoo. 979 (dentro del mismo grupo de “Otros servicios personales”) Agencias matrimoniales/ Adiestramiento de animales domésticos.
Finalmente, le preguntamos a una amable funcionaria dónde ha de anotarse un escritor en este país para que se sepa que existe: “Ha de ir en el grupo 86.1”, que corresponde a “Pintores, escultores, ceramistas, artesanos, grabadores y artistas similares”. ¿Y eso?, le preguntamos. “Es un cajón de sastre: aquí va desde un tertuliano de Sálvame al escultor de la Sagrada Familia”, nos contesta. ¿Cajón de sastre o desastre? Montoro sólo se acuerda de los escritores para quitar a los autores jubilados cuatro duros de derechos de autor si cometen la tropelía de seguir querer escribiendo, pensando o creando. En este país la Cultura se la toman por el pito del sereno.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Tumbas en Yorkshire: las hermanas Brönte y Sylvia Plath


    Fue precisamente tras Halloween cuando recibimos la invitación para un viaje a Inglaterra. Visitamos Manchester, Liverpool, Leeds y Birmigham; en estas dos últimas universidades presentamos la traducción al inglés de Las espiritistas de Telde ante alumnos del Instituto Cervantes. En pleno otoño, ya se contemplaba alguna lengua de nieve en nuestro camino a Yorkshire occidental, pues Rosario y yo marchábamos hacia Haworth, el lugar donde reposan los huesos de las hermanas Brönte, las de Cumbres Borrascosas, Jane Eyre y otros importantes títulos. “Muy cerca de aquí, en Heptonstall, está la tumba de otra mujer de gran vigor literario y poca suerte, Sylvia Plath”, nos dijo nuestra anfitriona, la poeta Yolanda Soler, medio santanderina y medio canaria, cuando desde el tren observábamos los páramos, los espacios yermos de uno de los paisajes más importantes de la creación literaria en lengua inglesa. Mujer profundamente inquieta, después de sus etapas en Chile, Mánchester y Varsovia, Yolanda ahora es residente en Marrakech cerca del gran Juan Goytisolo.

    Atravesando este paisaje se daba uno cuenta de estar ante una naturaleza potente y sombría, donde los libros cuentan que se acumularon sucesos terribles. Por una parte, los rigores del clima, el frío y el viento, el aguanieve que nos recibía. Y además tratábamos de escudriñar esos espacios atávicos, con pequeñas elevaciones, pantanos y granjas abandonadas, simples ruinas seguramente contemporáneas de los personajes que viven en las páginas de Cumbres Borrascosas, esa historia en la que las pasiones más elementales se desatan.

    Los viajes son el mejor antídoto contra los nacionalismos de vía estrecha, y a fe que los canarios han sido un pueblo viajero, precisamente a través de las hambrunas y las guerras que les obligaron a emigrar. Por nuestro propio carácter, somos producto de un intenso mestizaje que nos ha hecho tolerantes y con tendencia cosmopolita. Además, con los británicos hemos tenido unas relaciones muy especiales, podemos decir que ellos fueron los primeros que construyeron nuestra modernidad. En nuestro periplo Haworth era un escenario perfecto: la niebla, la llovizna, la sensación de frío en el cementerio junto a la iglesia, las tumbas medio abandonadas, un bed and breakfast en el lateral. Y enfrente está la casona parroquial que hoy es un museo donde se exponen objetos personales de las hermanas, que ocuparon este espacio ya que su padre era pastor anglicano. En vano el párroco actual sigue reclamando ayuda para rehabilitar la iglesia donde reposan las escritoras, es un centro de peregrinación de los lectores pero debe ser que la crisis llega a todas partes y el dinero siempre falta para los cometidos de índole cultural. Y recordando las páginas de la novela, rememoramos los amores desesperados, las ofensas y las venganzas, las casas y los prados repletos de fantasmas, el amor y la muerte, la desesperación de sabernos mortales con la imperiosa necesidad de creer que hay algún tipo de vida en el más allá.

     No pudimos hurtarnos al drama de Sylvia Plath, la poeta norteamericana que solo vivió 31 años marcados por la depresión y la desgracia, y que acabó suicidándose con gas en la cocina de su casa después de dar el desayuno a sus niños. Cómo no rememorar ese poema dedicado al padre, que comienza así: ”Ya no, ya no / ya no me sirves, zapato negro, / en el cual he vivido como un pie / durante treinta años, pobre y blanca, / sin atreverme apenas a respirar o hacer / achís. / Papi: he tenido que matarte. / Te moriste antes de que me diera tiempo… / Pesado como el mármol, bolsa llena de Dios…”

    En aquel viaje nos internamos en el puerto de Liverpool, buscando alguna reminiscencia del célebre poema de José María Millares, que, escrito en 1949, conserva toda su fuerza. A fe que hoy el puerto de la hermosa ciudad de los Beatles es un espacio tecnológico limpio y funcional, en el que no cabe adivinar el ambiente de lucha obrera, opresión y miseria que nos describe el gran poeta canario. Pero aquel fue nuestro pequeño homenaje, el de recorrer un lugar que ya quedó mágicamente fijado en las letras insulares, y que ha sido reconocido con los galardones póstumos que recibió el poeta. José María es el autor que fue inicialmente incomprendido por sus coetáneos, y que recibió el Premio Canarias a una edad muy avanzada, tras muchas intentonas y casi a las puertas del sepulcro, casi in articulo mortis. Escuchemos su voz: Y sobre el último dolor de la tierra, / y sobre el último dolor de mis manos, tanteando el duro cemento de / una puerta vacía, / y sobre la última agonía de las aguas está flotando mi corazón, señores, mi corazón. / Por favor, abridme paso, dejadme cruzar este túnel de plomo, / que quiero ser el primero en llegar con mi sangre a los muelles de / Liverpool.   

    Tras los divertimentos del verano y antes de que nos posea la fiebre consumista de Navidad, esa borrachera de euforia y conmemoraciones familiares no siempre apetecibles, Noviembre nos trae un espacio de reflexión sobre la vida y el más allá. Precisamente ahora que tanto se habla del derecho a una buena muerte, el firme deseo que algunas personas tienen a que no se prolongue artificialmente sus vidas, la aspiración a una eutanasia que va abriéndose paso por ahora solo en unos pocos países. Todo lo nuevo cuesta, de la misma forma que se abrió paso el matrimonio entre personas del mismo sexo y de la misma forma que tarde o temprano se abrirá paso la legalización de la marihuana. Si hemos de entender la muerte como un tránsito normal de la vida, un epílogo que por igual les llega a todos los seres vivos, tengamos o no ideas religiosas que nos reconforten ante el tránsito, todos aspiramos a una salida digna de este mundo con compasión y sin dolor ni crueldad hospitalaria ni sufrimiento. Fue algo que no logró tener Sylvia Plath, esa mujer profundamente dolorida que ya nos anticipó su mundo convulso en aquel poema titulado Últimas palabras: No quiero una caja sencilla, quiero un / sarcófago / de atigradas listas y un rostro pintado, / redondo / como la luna, que mire, quiero / estar mirándolo cuando lleguen…”  

    Las hermanas Bönte y Sylvia fueron mujeres de trágico destino, desaparecidas precozmente por enfermedades del cuerpo y de la mente. Sus novelas y sus poemas son de lectura obligatoria porque fueron mujeres que plantaron cara al mundo, lucharon por la dignidad de la mujer, inventaron una literatura más fresca y vital y precisamente por todo ello  más de una vez tuvieron que ocultarse tras seudónimos para eludir la censura de una sociedad victoriana, hipócrita y pacata como en realidad es toda la sociedad occidental.  

(Ilustración: Rosario Valcárcel y yo, en el cementerio de Haworth; al fondo, la casa de las hermanas Brönte)

viernes, 28 de octubre de 2016

Cita a ciegas (cuento de otoño)

Me lo estaba pensando desde hacía tiempo, a veces le doy muchas vueltas a las cosas. Mis amigas estaban ya molestas porque en definitiva no me decidía a decir sí, pero también me resistía a decir definitivamente no. Mira que me lo había advertido mi amiga Alisson: que a veces es un juego peligroso, pueden surgir enojosos imprevistos. Pero también es un rito excitante, muy útil para animar el tedioso noviembre de niebla helada, los días encapotados, la falta de luz que a más de cuatro les trae la depresión de otoño. En los días grises en que viene el frío qué bueno es imaginar una playa con sol en una isla del sur y un amante dispuesto a tratarte como una reina, a satisfacer todos tus caprichos, a fabricarte ilusiones, a devolverte a la vida. Con todo incluido, para dejar muy lejos esta desangelada ciudad de Londres, con su clima tan horroroso. Lo mejor es pensar en muchos mojitos, y caipiriñas, y gin tonics deliciosos, el alcohol tan barato.
Resultado de imagen de cita a ciegas fotos grandes–Un juego seductor –me insistía Alisson–. Que puede recuperarte las neuronas.–Bah, le contesté. Dejémoslo en un juego.
-Sí, pero eres la única que todavía no ha probado.
–Porque no me convence.
–Los cobardes nunca escribieron la historia.
–Anda ya.
Yo tenía entonces veinticinco años, y a pesar de mi madurez para algunas cuestiones era todavía una perfecta novata. Más aun: era una chica desconfiada que, igual que mi gato, huía del agua fría. Quiero decir que no estaba demasiado dispuesta a experimentar situaciones que podrían violentar mi sensibilidad. Los hombres me parecían animales interesantes, pero hasta cierto punto, mis hermanas habían pagado muy caras sus relaciones erróneas. Ellos siempre van a lo suyo, por ese egoísmo innato, por esa constante búsqueda de su placer, piensan que estamos a disposición en cualquier momento. No estaba dispuesta a caer en situaciones poco halagüeñas. Eso es lo que yo hablaba con Alisson.
—Lo que pasa es que te mueres de ganas. Pero quieres negártelo, porque no eres sino una pequeña reprimida.
–¿Reprimida yo? No me digas.
–Reprimida, sí. Y también puritana.
–No me digas.
–Sí te digo.
Era persistente, volvía una y otra vez a su argumentario. Yo la veía capaz de llevarme de mano al patíbulo, hasta podría darme la mano en el momento trascendental. Con tal de que yo siguiera adelante, haría cualquier cosa. Y venga a repetir sus viejos consejos. A fin de cuentas, se trata solo de verle el careto a un tío, charlar un rato, a ellos se les caza al vuelo si solo pretenden ser groseros. Ante todo hay que bservar con atención y mandarse a mudar si la cosa no tiene buena pinta. No me digas que no es emocionante, con un punto de excitación perversa. Y eso fue lo que emprendí, mis amigas tenían experiencia pero yo me resistía, no fui de las lanzadas. Las otras me iban contando aventuras y desventuras, las primeras impresiones, las mentirillas que se suelen decir, las cenas y las copas con los tíos que habían sido un petardazo, la experiencia con los que se habían portado como señores. Yo iré a lo rápido, dije. Si después de un par de horas no sabes lo que puedes esperar, eres tonta. Pero una nunca acaba de aprender.
Y así me pasó con Marius, ingeniero de sistemas y todo eso, con un cochazo de espanto y muchas ínfulas. Un tipo que se cree irresistible con todas, afortunadas de las que pueden tener una relación con él. Con sus 37 años, su buena ropa de marca, sus zapatos de lujo, su reloj de oro, su divorcio a cuestas, la abultada pensión a su ex y sus dos hijos más que problemáticos. No te voy a engañar, dijo de entrada, estamos aquí para disfrutar una buena experiencia, ya verás que guardarás un buen recuerdo de este día, te lo prometo. Yo estaba tranquila pues así parecía que iba a suceder. Cuando me llevó a su apartamento en Kensington, me quedé impresionada por el gran ramo de flores con el que me recibió. Pero antes habían venido los aperitivos y después la cena, en un sitio tan exclusivo del centro, uno con estrella Michelín, preciosa decoración y muchas exquisiteces. Yo estaba bien, habíamos encontrado ciertas afinidades, la charla era fluida y parecía un tipo agradable.
Ellos suelen verse a sí mismos como atletas sexuales, y eso es lo que me tenía preparado: un par de películas porno para entrar en calor. A lo cual, por supuesto, no estaba dispuesta.
–No necesito esos estimulantes –le dije–. Me aburren mucho.
–De acuerdo, disculpa.
–No estoy para ver películas con poco argumento. Lo que sí quiero es más champán. Eso sí.
–De acuerdo, pequeña.
–No me llames pequeña.
–¿Eres siempre tan susceptible?
–Depende.
Y parloteo más bien cursilón sobre el deseo y la posibilidad de confraternizar para más adelante establecer una relación. A lo que, por supuesto, no iba a comprometerme sin tener las debidas garantías.
–¿Más champán? –preguntó, casi anhelante, cuando abría la segunda botella.
–Eso sí.
–Sobre todo, no te cortes. Debes tener confianza en mí.
A pesar de su exhibición como un pavo real, en la cama tan solo fue normalito, mucho despliegue pero más bien decepcionante. Debe ser porque me vio muy segura de mí misma. Eso lo desarmó.
Lo peor sucedió a la mañana siguiente, era domingo y tenía jaqueca. Me tocaba almorzar con mi hermana mayor, siempre dispuesta a echarme alguna reprimenda, últimamente no me apetecía escucharla porque sus crisis matrimoniales eran de lo más aburrido y a mí no me pagan por ser su terapeuta. A eso de las diez ya había recogido el apartamento cuando recibí un guasap con un texto inadmisible. ¡Pues el cabroncete me decía que la cena le había costado 152 libras, las flores 42, los aperitivos 31, el champán francés 35 más! Total, 260. Así que me enviaba su cuenta corriente para que le ingresara las 130 esterlinas que le adeudaba, y de este modo quedáramos en paz de ahora para siempre. La verdad es que ni me lo puedo creer. “No estoy para perder tiempo y dinero a la vez”, me decía el muy capullo.
¿Este tipo actúa de la misma manera con todas las que va conociendo? Maldito seas. Siéntate y tómate un Martini con arsénico, ya puedes esperar. Y si te pones pesado, te denuncio. ¿Por qué será que los tíos siempre acaban cagándolo?

miércoles, 26 de octubre de 2016

El Consejo de Seguridad de la ONU promueve la guerra y el imperialismo

Eduardo Sanguinetti, filósofo rioplatense
Propongo avanzar hacia un modelo de desarrollo integral compatible con el bienestar de las comunidades y la preservación ambiental y demando la desaparición del Consejo de Seguridad de la ONU, un organismo que se encuentra en antípodas a cualquier “práctica de la verdad” y de un “mundo a vivir”, el cual “en vez de asegurar la paz entre las naciones ha promovido la guerra y las invasiones de potencias imperiales para apoderarse de los recursos naturales de los países invadidos”, una coartada diplomática atroz, que justifica las invasiones neocoloniales, travestidas de “guerras humanitarias”.
Lanzo estas palabras nutridas de mi verdad, pertinentes, tanto en su vertiente económica, como en la política y sobre todo en la cultural. No hay duda, para quienes no son funcionales a los gobiernos manipulados por las transnacionales, que el sistema que dicta en el planeta es depredador del medio ambiente, y a muy corto plazo, los tiempos de degradación se multiplican, estamos en tiempo de descuento.
El sistema neoliberal que reina, sin dudas, instala el paradigma que establece como razón primera del denominado ¿desarrollo?, el saqueo de los recursos naturales de los países menos ¿desarrollados?, a fin de producir, sin sentido vital, productos desechables, para los consumidores de todo lo que se les ofrece, luego de ser publicitados como panaceas de “un mundo a vivir”, ¿curioso no?…utilizar la misma frase, para fines anacrónicos.
Este paradigma del imperio y sus satélites, es decir quienes negocian y hacen pactos con la desmesura del sistema neoliberal, no solo conduce a estallidos sociales, pues los habitantes del mundo que no se pliegan a la mentira oficial, se están manifestando contra el régimen de una democracia que no desean y no les abastece de lo preciso y necesario para transitar una existencia que deba ser digna de ser experimentada.
Todo esto, sumado a un creciente desasosiego político indeciso y pragmático en el momento de tomar decisiones y no quedarse en la mera enunciación de buenas intenciones, ¡ya no!, los desastres ambientales, la desculturalización de las nuevas generaciones es un hecho, grave de por sí, pues la memoria no perdura y la historia oficial, fraguada en las usinas del pensamiento mercantilista, ha sentado reales, condenando a la humanidad, que habita el planeta hoy y a la futura a la miseria del conocimiento y de la ausencia de responsabilidad que deviene de este.
Y si deseamos permanecer en un mundo donde la mentira y la avidez sean erradicadas de una buena vez, demos espacio a la “práctica de la verdad” en libertad, pues uno sin la otra no tienen razón de ser, ni siquiera en lo lúdico.
Para finalizar, agregaré que la paradoja entre verdad y libertad es una cuestión de equilibrio, de prudencia, de política, de elección y en último término de libertad. Lo dejan en claro millones de seres que ya no adhieren a democracias fingidas del siglo XX y sus patéticos representantes y dicen ¡no a la mentira institucionalizada!, ¡no a ser considerados estúpidos!
Estos millones desean -y queda cristalizado en manifestaciones sin banderías políticas- desean existir en un mundo donde haya espacio para todos, no solo para los que ostentan privilegios por el contacto político de un corrupto. Los peores: banqueros estafadores, socios del mandatario de turno, accionando en la justicia, siempre de la mano del poder, políticos en reuniones a espaldas del pueblo que les otorgó el voto con las simuladas oposiciones, cocinando un futuro calculado. Este editorial, en plena “práctica de la verdad”, utilizando la pharresia griega: decir la verdad aún a riesgo de nuestras vidas, quizás, actúe cual prólogo intentado, un inicio para construir una cultura del tercer milenio.

lunes, 24 de octubre de 2016

El sentimiento del mar en la poesía canaria: Tomás Morales, García Cabrera y Manuel Padorno


         En Canarias, el mar está en cada esquina. Cuba, isla gigantesca, obvia esa pulsión: un paisaje poderoso, la música, lo afroamericana. Las islas suelen ser absorbidas por el continente, en cambio Cuba impuso su cultura frente al continente. La voz canaria trae cierto fatalismo, la lejanía, las epidemias, las hambrunas, las invasiones piráticas y la emigración.


        Unamuno pensaba que El lino de los sueños, de Alonso Quesada, contiene el eco de los aborígenes bereberes que se dejaban morir de hambre en vez de renunciar a su libertad. Antes se había desarrollado la Escuela Regionalista de Tenerife, los héroes prehispánicos. Luego el Romanticismo trae la exaltación del sentimentalismo, lo misterioso y legendario. El paisaje local es exaltado, las leyendas florecen; así una visión optimista, patriótica, está presente en el poema Canarias de Nicolás Estévanez: Mi espíritu es isleño / como las patrias costas, / donde la mar se estrella / en espuma rompiéndose y en notas. / Mi patria es una isla, / mi patria es una roca, / mi espíritu es isleño / como los riscos donde vi la aurora.


Incluso en Galdós –tan mesetario- prevalece el subconsciente atlántico, la tristeza social y la impregnación escéptica. Ya Valbuena Prat, en los años 20 del siglo XX, se dio cuenta de que nuestra poesía muestra un temperamento maternalizado, dubitativo. Y el mar como renuncia, castración, enjaulamiento. Alonso Quesada lo confirma: ¡El sol dando de lleno en los peñascos / y el mar… como invitando a lo imposible! / ¡Todos se han ido! Yo, desnudo y solo, / sobre una roca, frente al mar, aguardo / el mañana, ¡y el otro!
         De una parte, el mar grandioso, exultante y eufórico del origen mítico (Atlántida, Hespérides, Jardín del Edén), el que trajo el mestizaje europeo, americano y africano y, de otra, el mar sufriente. Esta doble imagen vive en tres poetas del siglo XX: Tomás Morales, Pedro García Cabrera y Manuel Padorno.

        Tomás fue vitalidad, impulso. Profesional liberal, médico, intelectual mimado, miembro del Partido Liberal Demócrata. Pedro García Cabrera, empleado de la Refinería, militante del PSOE, perdedor de la guerra civil. Su cautiverio y sus heridas le hicieron fraguar el mar de las quimeras; pero el mar de ambos es complementario. García Cabrera, siguiendo a Quesada, acentúa la derrota y bebe en los humillados, Alberti, Salinas o Miguel Hernández; Morales representa una burguesía mercantil y portuaria, y conecta con lo épico de Rubén Darío, Saint-John Perse o Walt Whitman, en el gran poema sonoro: ¡Atlántico infinito, tú que mi canto ordenas! y luego rubrica: un luchador te grita ¡padre! desde una roca / de estas maravillosas Islas Afortunadas.

         Es, en palabras de Andrés Sánchez Robayna, un tiempo fundacional. Según el prólogo de Las Rosas de Hércules, 1922, de Enrique Díez-Canedo, “los dioses y los héroes cabalgan en sus corceles marinos.” Morales supone en la literatura hispánica el reencuentro con el mar –casi olvidado desde los autores mediterráneos como Ausiàs March- y aporta la tradición del archipiélago desde Cairasco de Figueroa, primera figura de nuestras letras.

        Morales y García Cabrera son producto de distintas influencias y códigos estéticos: modernismo y surrealismo. Tomás Morales fue gallardo y expansivo; Pedro, adusto y silencioso. Uno conoció el despegue del puerto y otro padeció la cárcel y el menguado salario de empleado de la Refinería. Lo vemos: Un día habrá una isla / que no sea silencio amordazado. / Que me entierren en ella, / donde mi libertad dé sus rumores / a todos los que pisen sus orillas. Para Pedro las islas, tierra anfibia, “son nómadas oasis, se liberan / de las redes marinas de los nautas / en su ley de viajar, con un hatillo / de cielo azul colgado a las espaldas…” El mar en Morales supone luz y ritmo; en Pedro dudas y expectativas. La mar es mundo libre, ser en soledad que entiende la soledad del hombre, interlocutor que regala naranjas de libertad. La mar equivale a la madre, pues la vida del planeta, con la evolución de las especies, procede de ella; y nuestro instante de paraíso se retrotrae al claustro materno, el líquido amniótico, el agua marina: “Tú mar le has dado al agua el albedrío / de andar por donde quiera…”
         Miembro de la Generación de los 50, para Padorno el hombre contemporáneo ha de echar por el desvío. “Yo soy un escritor de poesía que, irremediablemente, doy, por instinto, por naturaleza, una visión distinta de la realidad. El mar y la luz son los materiales con los que trabajo, y yo me considero (parafraseando a Juan Ramón) un poeta canario universal.”

          Recordemos que la palabra “archipiélago” es griega y no significa “muchas islas juntas”, sino “muchos mares juntos”, con frecuencia arriscados. Padorno defiende sin embargo que la casa es el mar de todos, y todos constituimos la casa: Navegaré las mares infinitas, / mi casa construida con el agua, / embarcación azul, nave de luz / de proa hacia el desvío, / en ruta blanca a donde iré, dormido como siempre / navegando las mares invisibles. / Las olas infinitas llevan siempre / mi blanca habitación, tan invisible, / casa del agua, navegante luz.

          Para Padorno es precisamente el mar el que nos ha dotado de mirada universal, mestiza, ecléctica, integradora. Los creadores aquí han tenido las antenitas puestas para recibir las vanguardias, y en ocasiones han sido punta de lanza. Como Cairasco cuando traduce la Jerusalén Libertada de Torcuato Tasso y añade versos sobre la selva de Doramas se aproxima al primer imaginario insular; con Viera y Clavijo, los Iriarte y Clavijo y Fajardo en la Ilustración; con la Generación de Gaceta de Arte, cuando Canarias se vincula con París y produce el mejor narrador surrealista español, Agustín Espinosa; con la generación de Antología Cercada, precedente de la poesía social, 1947. Con estos presupuestos no sería raro que la poesía canaria sea la más universal de la poesía en español –se oyó decir en el homenaje a Padorno en el Círculo de Bellas Artes de Madrid-. El aislamiento es acicate para abrirse al mundo, ser ultramarino, comentó Jaime Siles. Morales es el más importante de los modernistas españoles, más que Salvador Rueda con su poema a la sandía. Lo dijo el editor Carlos Barral, lo confirmó Caballero Bonald. Si bien nuestro maná viene por el aire –millones de europeos ansiosos del sol de invierno- nuestro paisaje en la aldea global continúa siendo el mar.

(Ilustración: monumento a Tomás Morales, Alonso Quesada y Saulo Torón en Agaete, Gran Canaria