miércoles, 23 de abril de 2014

4 poemas de Pino Betancor: una mujer en inmerecido olvido

 Oscurecida por la poesía de su marido, José María Millares Sall, Pino Betancor es una escritora casi olvidada. Curioso caso este: el propio José María Millares había sido previamente oscurecido por su hermano Agustín, del mismo modo que tal vez Manuel Padorno ha oscurecido la buena poesía de su hermano Eugenio Padorno. Bien: Pino nació en Madrid, 1928, de padres canarios y desde muy joven empezó a escribir prosa y poesía. Al contraer matrimonio con José María se estableció en la ciudad de Las Palmas, donde colaboró con periódicos y revistas, así como con la revista malagueña Caracola. Su creación está compuesta, entre otras, por: Manantial de silencio, Cristal, Los caminos perdidos, Los cantos diverso, Dejad crecer la hierba, Las moradas terrestres, Palabras para un año nuevo, Las oscuras violetas, La memoria encendida (publicación póstuma) Además colaboró con su marido en las populares composiciones Campanas de Vegueta y De belingo.-

 Fue en 1950 cuando Pino visita la isla, por primera vez, con el objeto de ver por primera vez a su familia. Y fue entonces cuando conoció al poeta con el que contraería matrimonio dos años más tarde. En Planas de Poesía, alentada por los Millares, publicará sus primeros poemarios, Manantial de silencio (1951), del que el escritor González Sosa dirá que es “el canto de una criatura que asistía encandilada a la revelación de la hermosura del mundo y las promesas de la existencia”, y Cristal (1956), donde yacen la encrucijada existencial de aquellos tiempos, las huellas del amor: “Yo soy la mujer dulce, la eterna peregrina/ que ignorando sus tierras a tus tierras llegó”.  Fue pionera y comprometida, sensible y emotiva, que predicaba solidaridad, paz y amor, cuya afectividad y ternura fueron un sostén para su marido y para sus hijos. El 31 de diciembre de 2003 ingresó con un infarto cerebral en el Hospital Doctor Negrín, y falleció esa misma noche.

 BALADA A NORMA JEAN
 

 Rubia como la luz te descubrimos
un día, Norma Jean, y eras la luz.
Cuerpo desnudo en la más pura desnudez.
Los ojos azules, tan azules, de niña abandonada.

Pobre, pequeña Norma, tan sencilla,
como una rebanada de pan recién cocido,
como un vaso de leche dulce y tibia,
con tu risa de flor y limonada.

Creciste pobre y bella, e ignorante.
Para nuestro recreo y para tu desgracia.
Te desnudaron aún más, hasta la última
piel, sinceramente tuya, pura y cálida.

Te pusieron un nombre nuevo, una nueva risa,
diferente a la tuya, limpia y clara.
En tus suaves labios, pintados de granate,
la voz sonaba falsa.

Te cubrieron de pieles, de ceñidos vestidos,
Chanel nº 5, satén y muselinas.
Visiones y ambiciones de pequeña estarlet.
Pobre, pequeña , dulce Norma Jean,
detrás de toda aquella mentira luminosa
te estaban enterrando.

Nosotros te mirábamos en la pantalla grande.
Hermosa, tan hermosa, como una rosa extraña.
Reías y cantabas y movías el cuerpo
como te habían dicho que lo hicieras.

Mas todo era un engaño.
Tú eras más verdadera en tu belleza
con tu rostro desnudo de maquillaje y sombras,
con tu cuerpo de niña que creció demasiado.

Te descubrimos tarde, ay, demasiado tarde.
(Sólo el cabello rubio, bajo la tela blanca),
y ese día, estremecidos y sin voz lloramos,
oh dulce Norma Jean, y rogamos por ti.

TERCIOPELO Y SEDA

De terciopelo y seda era su cuerpo,
pero no lo vio nadie.

La enseñaron, ya desde pequeña,
a trabajar muy duro y no quejarse.
A levantarse al alba, blanca y fría,
a ser ave sin vuelo, flor sin aire.

Un día marcha a la ciudad inmensa.
Allí conoce a un hombre, uno de tantos,
pequeño y arrogante.
Los hijos le vendrán sin desearlos,
sin desear a nadie.

Y seguirá cosiendo y cocinando.
Es su deber. No lo discute nadie.
La vida va pasando lentamente
detrás de los cristales.

La enseñaron a ser el pan que se cocina,
la mesa que se pone, la ceniza que arde,
y así vivió su triste y corta vida,
ignorada e ignorante
de todas las bellezas de la tierra.

Nunca de la pasión de los sentidos
le hablaron. De cómo un beso
puede encender el aire.
Y una sencilla, dulce melodía,
hasta el cielo elevarte.

Un día se durmió en la vieja mecedora.
Para siempre. Sin haber florecido.
Marchita ya la tez, marchita el alma.
Como tantas mujeres innombrables.

De terciopelo y seda fue su cuerpo
y no lo supo nadie.

BELLEZA TOTAL

Qué lindo eres, amor, aunque no seas
más largo que una noche de verano.
Aunque no tengas más valor que una
larga rosa en el hueco de una mano.

Qué lindo eres, amor, apenas duras
lo que dura un ensueño. Mas qué importa
tu brevedad de pájaro y de brisa.
La belleza total ha de ser corta.

Qué lindo eres amor. Hoy que no tengo
tu corona ciñéndome la frente.
tu perfume salvaje entre los labios,
despoblada me siento de repente.

Ven otra vez, amor, aunque de nuevo
seas una luz lejana, aunque un instante
me dure la ilusión de tu belleza
y te vuelvas de nuevo gris, distante.

Ven otra vez, amor. Ahora que entiendo
tu brevedad de flor, sabré adorarte
sin preguntar, sin esperar siquiera
mas que tu azul placer sobre mi carne.
(La memoria encendida)

VERDE PIEDRA

Verde piedra, azul de hielo.
Soledad de lo absoluto.
Una inmensidad de arena
es el silencio.

Pálidas flores nocturnas,
las magnolias del recuerdo,
aroman hoy más que nunca
mi silencio.

El manantial de aquel río
de amor, no se quedó seco.
Guarda el agua fresca y pura
del silencio.

Soledad de lo absoluto…
Si de tu lado me alejo
guarda estos pétalos blancos
en silencio.

martes, 22 de abril de 2014

Los escritores independientes

Manu de Ordoñana (San Sebastián, Euskadi)
 
Los escritores independientes ─¿no sería mejor llamarlos “escritores no comerciales”?─ se han convertido así en sujetos que se sitúan en los márgenes de la industria cultural, obligados a fundar una mini-empresa para administrar el negocio, no por voluntad propia, sino por pura necesidad. A la mayoría de ellos, les repele el nuevo oficio, la actividad mercantil es prosaica, en la antípoda de la misión poética que el destino les ha deparado. Además ─alegan algunos─, el tiempo que van a perder en tal menester sería mucho más provechoso si lo emplearan en la creación literaria y dejaran ese trabajo en manos de profesionales expertos. Y tienen razón.
El problema es que la situación ha cambiado. Los editores no quieren arriesgar con escritores desconocidos y los agentes literarios están saturados con el club selecto de los consagrados, un círculo cerrado al que es difícil acceder. Sólo lo consiguen aquellos autores perspicaces que saben interpretar lo que el vulgo prefiere, sin que la calidad literaria premie, basta con que entretenga. A él se reduce el negocio de la industria editorial, con él obtiene sus mejores beneficios, olvidando su vocación primigenia de descubrir nuevas talentos, con la excusa de una crisis económica que esconde otras razones más en línea con la ineficiencia y la falta de profesionalidad.
Se ha creado así un vacío que ha sido ocupado por una nueva especie de empresarios avispados que, con algunos conocimientos informáticos y buena dosis de osadía, han aparecido en el escenario literario para ofrecer un servicio de asesoría e intermediación en todo el proceso de comercialización del libro: la publicación, la distribución y la promoción. Generalmente, no tienen recursos económicos y, por eso, no asumen riesgos. La financiación del proyecto es por cuenta del autor que se compromete además a conceder la exclusiva para unos cuantos años, a cambio de una mísera remuneración. Si al menos, así terminaran las miserias…
Resulta que luego, como consecuencia de un contrato leonino, abundante en cláusulas redactadas con mucha floritura, llenas de promesas, pero huecas de obligación, el escritor comprueba que nadie se preocupa de la promoción del libro y que, si algo se hace, es por su cuenta y con pago anticipado. Pronto llega la desilusión primero y, más tarde, el enfado, al tener él que asumir esa ingrata tarea, restando tiempo a su misión trascendente: escribir.
¿Qué tiene que hacer entonces el escritor comprometido que no encuentra el cauce para dar salida a su capacidad creativa? La única alternativa es buscarse la vida. Por fortuna, las nuevas tecnologías lo facilitan. Existen hoy portales digitales ─Amazon es uno de ellos, pero no el único─ que permiten publicar libros a un precio razonable, incluso sin desembolsar un euro. Hay autores que, en poco tiempo, han obtenido éxito hasta el punto de entrar en la lista de “los 100 más vendidos”, con cientos de comentarios positivos en la red, una información precisa de las ventas y el abono puntual de sus ingresos. Algunos se han atrevido a contar su experiencia en la red.
Varios de esos autores que llegaron a saborear el éxito tras publicar sus novelas en Amazon, fueron luego “tentados” por editoriales de renombre con señuelos de fama y de dinero. Se dejaron engañar, entre otras cosas, porque les prometían hacerse cargo de la promoción de su obra, un cometido que la mayoría de los escritores elude. ¡Craso error! Se lamentaba así uno de ellos: “Desde que tengo editoriales que me “respaldan”, he trabajado en promoción como nunca, escribo menos que nunca, debo más dinero que nunca, gasto más que nunca y cobro menos que nunca”. No es un caso aislado, hay numerosos casos similares.
Los datos sobre su importancia varían según los países. Por un lado, la Federación de Gremios de Editores dice que la autoedición en España no supera el 10%, sobre un total de 70.000 libros publicados y que la cifra lleva siendo estable durante los últimos años. Por el otro, el número de libros autoeditados en Estados Unidos alcanzó los 235.000 títulos, un 43% del total. Pero todo es cuestión de tiempo: la conjunción entre Internet, la edición digital y la impresión bajo demanda harán el trabajo, un fenómeno que ya se puso de manifiesto en la pasada Feria del Libro de Frankfurt.
De hecho, la autoedición domina la venta de libros de Amazon. Y no hay que extrañarse. El editor tradicional gana dos veces más que el autor por la venta de un libro electrónico, a pesar de que el coste de producirlo es casi nulo, ya que no requiere impresión, almacenamiento ni transporte. Como resultado, los autores que autoeditan están ganando un 50% más de beneficio que sus homólogos en papel, a pesar de que la cifra de ventas es la mitad. Y todo eso, sin necesidad de arriesgar capital alguno, o muy poco, tan sólo lo justo para publicitarlos en la red.
Pero no todo son parabienes. La tienda online de Amazon es un bazar en el que se venden infinidad de artículos. La navegación es complicada, incluso para los iniciados, y no permite introducir títulos nuevos, de no ser “vendedor profesional”, en cuyo caso hay que pagar una cuota fija 30 euros al mes y se reduce la variable. Si uno aprende a moverse por su interior y consigue publicar, ha entrado en el purgatorio. El paso siguiente es salir de él cuanto antes, para lo cual es preciso adquirir visibilidad y darse a conocer. Algunos lo han conseguido sin gastar mucho dinero, incluso con obras de escaso mérito.

lunes, 21 de abril de 2014

Marruecos extiende su influencia en África negra

José M. Balbuena

El rey de Marruecos, Mohamed VI realizó un viaje de 24 días por varios países africano: Malí, Costa de Marfil, Guinea-Conakry y Gabón, con el fin de posicionarse en el aspecto económico y también en el religioso. Estos dos fueron los principales objetivos de estas visitas, o sea, fortalecer la cooperación y el asociacionismo estratégico, la influencia y la presencia marroquí en las mencionadas naciones.

Según informaba la revista Mundo Negro, que está muy bien documentada en asuntos africanos, el rey indicó que “antes de la diplomacia prima más la dimensión económica”. Realmente, esto es lo más importante en el vecino continente si se desea que el desarrollo llegue por igual a todos sus habitantes., pero, a veces, los dirigentes políticos de Africa no contribuyen a que ese auge se produzca, bien por la corrupción existente, por la existencia de estados frustrados, por la desintegración administrativa de los mismos, o por oscuros intereses foráneos que se centran más en sus beneficios que en el bienestar general de los habitantes  de esas naciones.

El monarca  no desaprovechó el tiempo y donó 10.000 ejemplares del Corán. No hay que olvidar que es también un jefe espiritual del Islam. Las inversiones del país magrebí tratan tal vez de desbancar a las que suelen realizar en esa zona los franceses y otras naciones europeas o en vías de desarrollo de cualquier otra parte del mundo. Puede hacerlo, tanto por afinidad religiosa, ya que el cristianismo y todo lo que huela a occidental se encuentra en retroceso, como por “hermandad panafricana”. En algunos de ellos, como en Nigeria, especialmente en el norte, se ha llegado al fanatismo religioso, con ataques a los cristianos, a sus  iglesias y  centros   educativos o de acogida.

Detrás de la operación marroquí, según las fuentes aludidas, se encuentra el llamado Banco Islámico de Desarrollo, cuyo presidente es Mohamed Alí.  El Islam es la religión “de moda” en África y avanza en casi todos los frentes, apoyada tanto por los ricos países petroleros de Oriente Medio, como por Marruecos ahora., que donan dinero para la construcción de mezquitas y de madrazas (escuelas islámicas). Todo ello, a pesar de que los árabes, en combinación con reyezuelos y jefes de tribu africanos han utilizado durante siglos a los negros como esclavos, de la misma forma que lo hicieron  los Estados Unidos, en el Caribe o en los países latinoamericanos.

En su vista a Malí, que es uno de los países más pobres de África, con hambrunas y gran mortandad infantil, Mohamed VI firmó 17 acuerdos, a lo que  se añaden los 3.000 millones de euros que la comunidad internacional pretende enviar para su reconstrucción. Pero, al mismo tiempo, exige que no se apoye la autodeterminación del pueblo saharaui. Como vemos estos nómadas están condenados a no poseer patria, de la misma forma que se ha hecho con los tuaregs,  que luchan por su supervivencia  y defensa de sus tradiciones y lengua en varios países de esta zona, principalmente en el Chad.

En Costa de Marfil se realizaron 20 acuerdos bilaterales, con un montante de 110 millones de dólares, que se destinarán a desarrollo pesquero, salud, minas, educación e industria alimentaria. Hubo otro acuerdo con la compañía aérea Royal Air Maroc (propiedad real, claro) y con los guías sufies Tijaniya, para ayudar a islamizar el país, ofreciendo descuentos en las tarifas para viajar entre Abiyan y Fez.

En Guinea-Conakry se produjeron 21 acuerdos y donó abonos y complementos alimenticios para animales, 2.159 toneladas de fertilizantes y alimentos para aves de corral y ganado bovino. Todo ellos con vistas a la potenciación de la riqueza agrícola de este país y posibilidad de mejora de las condiciones de vida, previsión de evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y otros sobre transporte, pesca y logística. En Gabón hubo veinticuatro acuerdos, convenios gubernamentales y otros relativos  a operaciones de los sectores privados.

Mohamed VI no pierde el tiempo pero, en cambio, pocos cambios democráticos se observan en su propio país y menos aún cesa en su actitud de anexionarse definitivamente el antiguo territorio de Sahara español.

domingo, 20 de abril de 2014

Este lunes, en el "Entre Palabras" (Biblioteca del Estado, 19.30 tarde)

Este lunes, a las 7 y media de la tarde, tendré una intervención en el programa "Entre Palabras", consistente en un diálogo que coordina el escritor Daniel María, en la Sala Manuel Padorno de la Biblioteca Pública del Estado, Avenida Marítima.

García Márquez y otros grandes maestros

En una entrevista que le hice hace una eternidad, Miguel Delibes señaló que un escritor cualquiera es hijo de cien padres, esos padres son autores de los cientos o miles de libros que ha devorado y ha sido capaz de asimilar a lo largo de su vida. Gabriel García Márquez, a quien conocí en Barcelona cuando la Ciudad Condal era un lugar abierto y cosmopolita y por allí pululaban los autores del boom, era un hombre cordial, consciente de su enorme talento. “Todos nacemos con los polvos contados”, fue la primera frase que soltó, categórica y brutal, cuando nos sentamos y que reprodujo mucho después en un artículo en El País. En mi entrevista, que se publicó en La Provincia, y en extracto en la revista Triunfo, dijo que los canarios son parecidos a los colombianos, pues ambos son gente del sur, cálida y aficionada al ron. Nunca estuvo en Canarias pero sí sabía que hemos sido un pueblo emigrante y cercano a su Colombia natal. ¿Qué decir de esa obra maestra, Cien años de soledad, y de buena parte de sus cuentos y novelas sino que son piezas indestructibles por la belleza de su lenguaje y la potencia de sus historias?

A través de su oficio fue capaz Gabo de enaltecer la profesión del periodismo y de emocionar a muchos con sus historias muchas veces nacidas de su propia experiencia de reportero o de pueblerino nacido en Aracataca, el Caribe caliente donde cantan vallenatos. Ha dicho la crítica que Cien años es lo mejor en lengua española después del Quijote, y seguramente los expertos tienen razón. Ese es un libro absolutamente único, tal es su capacidad de seducción. Pero cualquier escritor es hijo de mil padres, por eso resulta imposible definir cuál es el libro que más te ha influenciado a lo largo de tu experiencia con las letras. La relación sería interminable: Albert Camus, Kafka y Samuel Beckett, por citar tan solo a algunos de los maestros europeos; el enorme Shakespeare con su teatro; el cubano Alejo Carpentier con su brillantez formal; el uruguayo Onetti con su angustia existencial; el mexicano Carlos Fuentes con su prosa acerada; los argentinos Sábato y Borges, maestros a los que nunca les dieron el Nobel pero que sobrevivirán más allá que muchos galardonados por los suecos; el juguetón Cortázar de Rayuela y el peruano Vargas Llosa tan admirable en La casa verde; los norteamericanos de prosa eléctrica y caliente: Hemingway, Scott Fitzgerald, Faulkner, Dos Passos, Steinbeck…

Creo que no es exagerado señalar que los miembros de la generación de los 70 pudimos asimilar, a través de los grandes novelistas latinoamericanos de aquella época, lo mejor de la tradición literaria universal, desde los griegos a Las mil y una noches y las grandes sagas universales. Y, entre todos esos maestros, citaré a un canario olvidado pese a que fue el mejor novelista del movimiento surrealista español: Agustín Espinosa, con su perseguida novela Crimen, que fue quemada en la dictadura, y su portentoso Lancelot. ¿Qué decir de la poesía esencial y metafísica de Pedro García Cabrera, otro maestro que me dejó su huella cuando apenas era yo un veinteañero? Hoy en día, en estos años de whatsapeo y mensajes efímeros, pese a que cada dos por tres se da por muerta la novela y toda la literatura, hay enormes maestros de talla mundial como el surafricano Coetzee, el israelí Amos Oz, el norteamericano Philip Roth o el japonés Murakami. Gente que ha conseguido algo tan difícil como lo que logró García Márquez: conseguir ventas millonarias de sus libros pese a ofrecer literatura de calidad, no literatura comercial del tres al cuatro, literatura profunda, no literatura de mero entretenimiento.

Llevo 45 años escribiendo libros y escribiendo en los periódicos, y reconozco que pocas obras me han deslumbrado tanto como Cien años de soledad, la novela de las novelas, dotada de una perfección formal y de una belleza que hipnotizan a tantos lectores. El escritor, mago y embaucador, consigue que en sus páginas vivan llí estaban la miseria y la grandeza de todo un continente, allí la capacidad de invención, el realismo mágico, lo real maravilloso, el lenguaje desbordante, los ejércitos de mariposas amarillas y los infinitos devaneos de los Buendía en ese Macondo que refleja las miserias y las esperanzas de una América Latina siempre irredenta. Allí se incorporaban Juan Rulfo, Cervantes, Dostoievski, Flaubert, Víctor Hugo, Dickens, Galdós y todos los demás. Los cien padres de cada escritor que citaba Miguel Delibes.

Ahora que conmemoramos el 23 de abril, Día del Libro, justo es reconocer que en medio de una sociedad que cultiva las vanidades rápidas y efímeras, en un colectivo aparentemente vacío de valores, existen todavía los libros y sobrevive una literatura verdadera, con calidad y ansias de permanencia más allá de ser un producto de entretenimiento. Y esa gran literatura permanecerá mientras existan lectores capaces de soñar otros mundos más allá de las cuatro paredes de su puesto de trabajo o de su casa, pues nos enriquece la vida, nos ofrece la posibilidad de sumergirnos en otros mundos, los fabulosos territorios de la reflexión y la imaginación, del pensamiento que se rebela frente a tantas deslealtades, a tantas corrupciones, a tantas mentiras. Y justo es concluir que un genio como Gabriel García Márquez se eleva en el Olimpo de los inmortales porque su obra es la de un creador total que supo hurgar en su tiempo. Podríamos decir que, ahora que ha pasado a la otra vida, San Gabriel García Márquez es un escritor inimitable que descansa en paz en el paraíso de los elegidos.
 
(Ilustraciones: Gabriel García Márquez, Vargas Llosa, Alejo Carpentier, "Crimen", de Agustín Espinosa, y Albert Camus)

jueves, 17 de abril de 2014

En la muerte de Gabriel García Márquez: el genio

Ha muerto Gabriel García Márquez...mi agradecimiento a ti, por habernos dejado una obra donde la fábula y el sortilegio nos hacen soportar la tan devastada América Hispana...al coronel ya no le interesa que le escriban, y a la mala hora se le cayeron las agujas del reloj, el general en su destierro te recibe en un nirvana para elegidos y cien años de soledad son nada en la eternidad que te aguarda García Márquez...tuve el honor hace 22 años de estar en tú líndisima casa de Cartagena de Indias, donde has dado cita a muchos jóvenes escritores y poetas, para simplemente dialogar en un clima macondiano....un abrazo fuerte y con la emoción indisimulada que me asiste... qué quieres que agregue, las muertes de ustedes los que marcaron el camino, que se hace y deshace a cada paso, los maestros, que no serán igualados....seguiremos transitando nuestras existencias, sabiendo que vamos quedando huérfanos de maestros inigualables...es duro y un desafío para todos los que nos nutrimos de valores estéticos por y para todos y todas... Hasta siempre Gabo!

Eduardo Sanguinetti, Mar del Plata, Argentina

miércoles, 16 de abril de 2014

5 poemas eróticos de Ana Istarú (Costa Rica)

Ana Istarú nació en San José de Costa Rica, 1960. Actriz, periodista y escritora, su poesía está impregnada de erotismo, el sexo visto desde el punto de vista de la mujer. Ha destacado como actriz y autora de obras de teatro. Su obra poética, que abarca seis poemarios, ha sido recogida en antologías americanas y europeas. Su libro más conocido, "La estación de fiebre", Premio Latinoamericano Educa 1982, ha sido también publicado por la Colección Visor de Madrid, y vertido al francés. Cuenta también con traducciones parciales al inglés, alemán, italiano, holandés y sueco.  Como dramaturga ha obtenido dos premios internacionales en España. Co-escribió, junto con el director, el guión del largometraje de ficción "Caribe", protagonizado por Jorge Perugorría.Se le concedió en 1990 la beca de creación artística de la Fundació  Guggenheim.
 
 
1
Esta noche de desposada
soy mi balcón.
Ventana soy
sin otro atuendo que el del amor.
Y cuando el día
golpee en el vidrio de mi ventana
he de vestirme con mi sábana de desposada.
Que balcón soy.
Para mostrar el paño blanco
tan blanco por la ventana,
tras esta noche de desposada.
Sin una sola nervadura de la amargura,
sin alfileres púrpuras,
sin una isla ni un algodón
en que alojarse pueda el dolor.
Que blanca y pura
soy mi balcón.
Adiós la sangre.
Adiós la sangre, la sangre y su tiniebla.
Que así desnuda y cubierta
con mi sábana de desposada
yo estoy armada.
Y por las calles de España
y a mi América cansada voy,
para mostrar mi blanca tela,
vagina blanca. Blanco el amor.
Porque esta noche de desposada soy mi balcón.

2
Ábrete sexo
como una flor que accede,
descorre las aldabas de tu ermita,
deja escapar
al nadador transido,
desiste, no retengas
sus frágiles cabriolas,
ábrete con arrojo,
como un balcón que emerge
y ostenta sobre el aire sus geranios.
Desenfunda,
oh poza de penumbra, tu misterio.
No detengas su viaje al navegante.
No importa que su adiós
te hiera como cierzo,
como rayo de hielo que en la pelvis
aloja sus astillas.
Ábrete sexo,
hazte cascada,
olvida tu tristeza.
Deja partir al niño
que vive en tu entresueño.
Abre gallardamente
tus cálidas compuertas
a este copo de mieles,
a este animal que tiembla
como un jirón de viento,
a este fruto rugoso
que va a hundirse en la luz con arrebato,
a buscar como un ciervo con los ojos cerrados
los pezones del aire, los dos senos del día.
3
Cual red que me retenga,
dónde un mástil como a Ulises,
dónde un muro de algas pérfidas
que me corte este vuelo,
que me imprima en la lengua
otra sed que no sea
esta sed de tomarte
con huracanes ciegos.
No hay cuerda que me toque,
no hay turbios arrecifes.
Soy un rayo perfecto.
Ardo en un girasol
delirante de celo.
La sangre se me escapa,
tornado adolescente.
Una orquídea de oro
te he de poner por sexo.
No hay ríos maniatados,
no hay sal, no hay torcedura
que me lacere el paso.
Voy a beber el mar
que guardas retenido,
a arrancarte la copa,
el algodón de nieve,
de la leche los lares,
lentos linos, luceros.

Cubro tu cielo tu espalda.
Tú entre mi espalda y el cielo.

4
Mi clítoris destella
en las barbas de la noche
como un pétalo de lava,
como un ojo tremendo
al que ataca la dicha,
al que el placer ataca
y contraataca
con zumos delicados,
enfebrecidas salamandras.
El útero olvida
su suave domicilio. Desata
las cuerdas del espacio.
Varón, que te recorre
mi pubis, fuego y raso.

5
Hoy llevo puesto
mi vestido tierno.
Y la casa está dorada
como un jarro de miel.
Hoy,
cuando el cielo ascendía de nuevo
sobre mi árbol
he arrancado de un soplo
el único pájaro que tenía.
Cuando se alejaba,
parecía que el alma se me llenaba de plumas.
Y un solo pájaro atravesó la mañana.
Debe de estar desangrándose
en el tejado oscuro de tu casa.
Esta mañana el único pájaro
que me quedaba
se ha roto hasta apagarse,
aurora que se desgarra.
Esta mañana,
cuando el sol
sembraba de margaritas
todos los rincones.

—Tu puerta estaba cerrada—

martes, 15 de abril de 2014

Moby Dick, en las letras canarias

Nadie duda de que el rodaje de la película clásica Moby Dick del director John Huston con el actor Gregory Peck en las aguas de El Confital (diciembre-enero de 1954-55) ha sido uno de los acontecimientos más importantes para la cultura canaria en las últimas décadas. Sin duda debería hacerse un recordatorio, en forma de placa, en forma de escultura o de cualquier otro monumento, por parte del ayuntamiento capitalino, pues así lo merecen los espacios en que se filmaron los últimos minutos de la acción del film, así como los establecimientos hoteleros y los restaurantes que frecuentaban los equipos técnicos aquí desplazados. La propia playa de Las Canteras y la zona de El Confital serían el marco adecuado para perpetuar esa memoria. Con el rodaje de Moby Dick y el posterior de Tirma, en el propio verano de 1955, Gran Canaria se alzaba como privilegiado plató cinematográfico, y es a partir de entonces cuando las islas se convierten en un escenario relativamente frecuente para producciones cinematográficas internacionales.
La densa novela de Herman Melville (1851) forma parte del canon literario no solo de Estados Unidos sino de la cultura occidental. Se trata de una lectura obligatoria en institutos y universidades norteamericanas, y así se estudia la personalidad de su autor, el olvido que padeció y su posterior recuperación, la densidad simbólica del libro, su capacidad de metáfora, el papel de la industria ballenera en el contexto de la lucha del ecologismo por la salvaguarda de las especies. Realismo y simbolismo, tragedia, drama y épica, las luces y las sombras de la condición humana. El capitán Ahab con su obsesión por vengarse de Moby Dick, la civilización y la barbarie, la lucha entre el bien y el mal, el trágico final de los personajes que intervienen en la acción, con Ismael como único superviviente. Como novela, Moby Dick es una pieza de grandes dimensiones, de ahí que el mito persista y sea tan interesante para el cine.
Ahora que se propone una ruta turística para rescatar la memoria del rodaje, justo es también recordar que aquí existe una obra referencial, ignorarlo supondría practicar el ninguneo y el sectarismo tan característicos en la cultura canaria. Se trata de una una crónica que también es ficción literaria, precisamente la novela Moby Dick en Las Canteras Beach, de Rosario Valcárcel, en Anroart Ediciones, con fotografías inéditas proporcionadas por el coleccionista Andrés Padrón. El libro es una rememoración de aquellos años y fue presentado en olor de multitudes en el Gabinete Literario, hace dos años, junio de 2012. La novela de Herman Melville se convierte en una voz en off, casi omnipresente en el relato de Valcárcel, pues va fundiéndose con él. Al acto literario del Gabinete asistieron protagonistas de aquella aventura cinematográfica de hace sesenta años, citados en el proyecto Salvar la Memoria, Moby Dick y Tirma, mediante el cual se hicieron entrevistas a personas relacionadas con el acontecimiento, por lo cual ha tenido proyección ciudadana y sigue dando pie a nuevas actuaciones. Pese a que recientemente se ha rodado en La Gomera y Lanzarote otra producción basada en la misma historia, aquel rodaje sigue estando en primer plano. Valcárcel, pionera de la narrativa erótica en las islas, describe en su texto ya citado el valor de la amistad, la iniciación en la vida de la joven protagonista que aparece como testigo de aquellos acontecimientos, cómo fue el rodaje con muchos extras, así como anécdotas sobre la presencia de Gregory Peck en la isla, y los personajes que intervinieron. Como primicia, podemos añadir que esta novela está siendo actualmente traducida al francés.
Una vez comprobada por los técnicos extranjeros su buen oficio, la gran ballena blanca fue fabricada por operarios locales en los astilleros que existían en la actual calle Albareda, tan solo la cola del cetáceo se trajo de Inglaterra. La autora avanza en su libro con su estilo diáfano, su lenguaje claro, dúctil y espontáneo, sobre el cual afirma el riguroso crítico Jorge Rodríguez Padrón: “esa forma de contar, tan directa, tan sin rodeos, creo que tiene espontaneidad, y por eso mismo verdad. Pero sucede que, a menudo que leemos, nos llevas hasta el otro lado de la cosa, la novela de Herman Melville, cuyos fragmentos dialogan con las situaciones que cuentas en un intercambio muy interesante. Tú has sabido darle vida y verdad al imaginario de la isla.”
El coordinador del proyecto Salvar la Memoria. 50 años. Tirma-Moby Dick señaló en el acto del Gabinete que Valcárcel “es una ciudadana ejemplar que, con arte firme pero cariñoso, se encarama sobre la multitud para describirnos un lugar que, como los grandes, absorbe como una esponja las señales que le llegan de fuera. Un espacio vital, sin complejos, muy generoso, que ha perdido mucho tiempo -más del que pudiéramos considerar normal- para zafarse de las cuerdas que le impiden desarrollarse en toda su plenitud.” En síntesis, se aprecia que cuando escribe, tanto en sus relatos eróticos como en su literatura juvenil, esta mujer tiene un estilo cálido, fresco, cercano, aparentemente sencillo pero contagiado de sutileza y elegancia. El mar le resulta cálido y cercano, como ya sucedió en su primer libro de evocación, La Peña de la Vieja y otros relatos, Anroart, 2006, sobre su infancia en Las Canteras.

lunes, 7 de abril de 2014

La Educación, cuestión de Estado (si fuésemos un país democrático)

Si fuéramos un país realmente democrático, en el cual la democracia fuese una vivencia cotidiana y asumida en todos los niveles de la sociedad, en el cual la democracia no estuviera secuestrada de manera partidaria, hace tiempo que las principales fuerzas políticas del país habrían llegado a un consenso para establecer las pautas de una educación seria, moderna, rigurosa, no sectaria y sobre todo más eficaz que la actual. España es un caso único en nuestro entorno de una pésima gestión de la educación, lo cual conlleva el cansancio del profesorado, la desilusión de los padres, la frustración de los alumnos y la cosecha de sucesivos informes en los cuales se nos pone a caer de un burro por el mal rendimiento escolar, aquí y ahora. En Canarias el abandono escolar, el absentismo de las clases y en definitiva el fracaso del sistema, es más evidente que en el resto de España, lo cual ya es el colmo. No se libran las islas mayores, no se libra La Palma. Nadie se libra. No se libra la LOGSE, promovida por el PSOE, no se librará la LOMCE que es la “ocurrencia” del ministro Wert sin contar con ninguna otra fuerza política. Las mayorías absolutas no deberían ser cauce para fabricar una enseñanza ideologizada.

El suspenso del informe PISA a los niños españoles de 15 años en habilidades prácticas sitúa otra vez en las portadas de la prensa la necesidad de una reforma profunda y consensuada del sector. No vale esconder la cabeza bajo el ala, tampoco sirve que Canarias se autoexcluya de estos informes del exterior, pues eso no va a significar que la mala realidad educativa de las islas se borre de golpe y plumazo con todas sus graves carencias, entre ellas el elevado índice del fracaso escolar, el absentismo, la falta de formación de algunos profesores, el escaso reciclaje de los mismos, etcétera. Se anuncia que en 2015 aquí se hará otro estudio PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) específico para el sistema educativo del archipiélago, tras rechazar los datos del último informe sobre la incapacidad del alumnado para resolver problemas cotidianos, a lo que hay que unir la pésima comprensión lectora, el bajo nivel en matemáticas, el escaso y anquilosado aprendizaje de idiomas y un largo etcétera.

No hay manera de que el Estado español apruebe la asignatura de Educación ni con UCD ni con el PSOE ni con el PP ni mucho menos con los nacionalismos sectarios, en los cuales los textos que se imparten en los institutos son utilizados para tergiversar la historia y sembrar el odio entre unos y otros. Se trata de una cuestión básica, el futuro del país. Y, mientras los políticos se siguen acusando mutuamente, PISA sigue suspendiendo a nuestros alumnos, pero en realidad suspende el país entero ya que esos tests que se hacen sobre nuestra educación en realidad son una radiografía sobre nuestra sociedad. Y España está en la cola, muy por debajo de la media de la OCDE. Ahora que el ministro Wert “se inventa” la LOMCE. la mayoría de los sectores políticos, sociales y docentes han salido rápidamente a oponerse. Inadmisible que en una cuestión tan básica no haya habido un diálogo con todos los sectores afectados, una mayoría absoluta no es excusa para imponer la voluntad. Pero ¿qué falla: el sistema, los docentes, los padres, toda la sociedad?

Finlandia encabeza la lista de los países con mejores notas. Allí las cosas son muy diferentes: la formación de los docentes es distinta, también el número de alumnos por clase. Y el comienzo de la vida escolar nunca se pone antes de los 6 años. Los expertos creen que aquí los alumnos, los profesores, las familias y la sociedad, son víctimas de un sistema educativo pasado de moda, variable, ideologizado según quién gobierne, con alto fracaso escolar y paro juvenil altísimo, con analfabetismo funcional evidente y con incapacidad para entusiasmar a los estudiantes en el aprendizaje. Llama la atención el pésimo manejo escrito del español, los errores ortográficos tan abultados. Habría que dar libertad para crear pedagogías alternativas, reforzar a los profesores, apostar por la creatividad y el aprendizaje vivencial, eliminar la enseñanza memorística y los exámenes, reducir el número de alumnos por clase, reducir la burocracia interna, limitar los deberes y los exámenes que no valoran la curiosidad sino lo memorístico. También hay que dar impulso a la personalización de la enseñanza. Pues ahora estamos formando alumnos con escasas habilidades, sin capacidad de pensamiento crítico. Una enseñanza que no funciona, una enseñanza aburrida con la que no se identifica el alumnado, un profesorado mal reciclado y “quemado” por las sucesivas reformas y contrarreformas de la enseñanza, pues lo único que consiguen es añadir confusión.

Entendemos que las dos universidades canarias no están dando la talla, la oferta formativa en Formación Profesional es escasa, con los recortes han aumentado las cifras de alumnos por clase, el reciclaje del profesorado es insuficiente y, en general, tanto la primaria como la secundaria necesitarían un revulsivo. Sin olvidar que la enseñanza pública no puede desmantelarse en favor del negocio privado, igual que la sanidad o la seguridad en la calle, y tantas otras conquistas cuya conquista fue lenta y laboriosa.

viernes, 4 de abril de 2014

"Moby Dick en Las Canteras Beach" se traduce al francés

La novela Moby Dick en Las Canteras Beach, de Rosario Valcárcel, publicada en 2012 por Anroart Ediciones dentro de una línea de literatura juvenil, está siendo traducida al francés en estos momentos.
Como se recordará, se trata de una historia, mitad crónica y mitad ficción, sobre el célebre rodaje de las últimas secuencias de la película Moby Dick, en las Navidades de 1954-55, en aguas de El Confital, Gran Canaria. Ese rodaje trajo a la isla al célebre director norteamericano John Huston y al actor Gregory Peck, junto a numerosos técnicos procedentes de Londres. El rodaje se trasladó a Gran Canaria tras las dificultades que el equipo había encontrado en las aguas de Irlanda y de Madeira para rodar la última y crucial pelea entre el Capitán Ahab (Gregory Peck) y la "Ballena Blanca".

jueves, 3 de abril de 2014

Economistas del PP quieren que nos jubilemos ¡a los 75 años!

Directivos del Colegio de Economistas de Madrid vinculados a FAES  sostienen que cobrar una pensión durante más de 11 años otorga "un carácter asistencial" a ese derecho. Creen que es un problema que los pensionistas cobren durante mucho tiempo la pensión.


La ministra de Empleo saca pecho siempre que puede de su polémica reforma de las pensiones. Aquí la vemos junto al presidente del Congreso, Jesús Posada.

A pesar de que desde el 1 de enero de este año los pensionistas españoles sufren en carne propia los efectos de la reforma puesta en marcha por el Gobierno del PP, que entre otras medidas restrictivas incluye una escuálida revalorización lineal del 0,25%; a pesar de que en 2013 entró en vigor el proceso de ampliación de la edad de jubilación a los 67 años; a pesar de que todas medidas implican que un futuro no muy lejano (15-20 años) la cuantía de la pensión baje entre un 15% y un 20%; a pesar de todo eso, nada parece saciar el apetito de los liberales más ortodoxos: desde el entorno económico del PP, economistas vinculados a Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) proponen trabajar hasta los 75 años.

(Diario Público)
 

El espejismo de la industria cultural

Por Manu de Ordoñana
 
El neoliberalismo que se puso en práctica en la segunda mitad del siglo pasado produjo una feroz transformación de la sociedad en que vivimos. Su plan de devolver a los estamentos privilegiados el poder perdido tras la segunda guerra mundial lleva camino de convertirse en realidad, a tenor del crecimiento de la desigualdad social que ha experimentado el planeta en los últimos años, no tanto por las crisis, sino porque el Estado ha descuidado su misión de redistribuir la riqueza.
Ha sido un cambio lento, pero profundo, que está pasando desapercibido, pero encierra un enorme perjuicio para las clases más desfavorecidas. Está basado en la liberalización de la economía, la privatización de los servicios, el recorte del gasto social y la reducción de impuestos, además de una tolerancia encubierta a la “no competencia” para favorecer las cuentas de resultados de las compañías multinacionales que, a cambio, se comprometen a financiar a los partidos políticos, con el consiguiente incremento de la corrupción y la sumisión de la justicia.
Tras el hundimiento que sufrió la economía occidental con la desindustrialización que siguió a la crisis del petróleo en 1973, la ideología liberal se apoderó de la cultura con la esperanza de convertirlo en uno de los motores para recuperar el brío. Surgió así la “industria cultural”, una expresión seductora que esconde una mercantilización descarada de los bienes culturales diseñados para divertimiento de la plebe, pensada exclusivamente para entretener, encubriendo cualquier ideología contraria a los intereses de la clase dominante para perpetuar su modelo económico.
Pasamos de una “cultura de masas” que surgió de forma espontánea en el pasado a una “industria cultural de producción masiva” de carácter mercantil, teledirigida para amaestrar al pueblo hacia el “no pensar”, un modelo que, con el tiempo, ha creado una minoría adinerada cuyo fin es derribar esa burguesía culta que ha sostenido la democracia en los últimos sesenta años. Esa “industria cultural” se ha adueñado del mercado y ejerce un cuasi monopolio en la distribución de los bienes culturales y, por ende, el derecho a “sugerir” a los creadores el tipo de mercancía que conviene a sus objetivos.
El Parnaso de Poussin
Este proceso de industrialización provocó la fusión de todas las manifestaciones artísticas, desde las más populares a las más exquisitas, para crear un fruto único de fácil acceso para el consumidor, convertido en sujeto acrítico por la influencia de un discurso inocente, pero cargado de intención. La Unesco definió en 2005 la “industria cultural” como el conjunto de empresas que trafican con bienes o servicios dotados de un atributo, uso o fin específico que incorpora o transmite expresiones culturales, con independencia de su valor comercial, acogiendo en el mismo paquete a las siguientes: patrimonio, archivos y bibliotecas, artes escénicas y visuales, música, cine y video, radio y televisión, libros y prensa.
Más tarde, la crisis económica mundial que estalló en 2008 aceleró el cambio que nos había traído la tercera revolución industrial, reduciendo la importancia de la producción fabril en beneficio de otras actividades que utilizan como materia prima la capacidad de crear y de innovar, lo que obligó a los gobiernos a apoyar la reconversión de sus economías hacia lo que se dio en llamar “sociedad del conocimiento”, un enjambre de profesiones de diferente pelaje, que se encuentran en la frontera entre la cultura y la industria, con aforo para promover el empleo y generar riqueza de forma más igualitaria.
Surgió así el concepto de industrias culturales y creativas (ICC), añadiendo a la definición de la Unesco otros sectores como la publicidad, la arquitectura, el diseño gráfico, la moda y la artesanía, a los que más tarde se unieron los videojuegos, la fabricación de instrumentos musicales, las agencias de noticias y los servicios de traducción e interpretación, a los que la Unión Europea se propone apoyar y potenciar mediante el programa “Europa Creativa 2014-2020”, con un presupuesto de 2.300 millones de euros, a fin de recuperar el espacio perdido, no sólo frente a potencias como EE.UU y Japón, sino también ante países emergentes como China y Corea.
Esta estrategia de crecimiento inteligente pretende mejorar el rendimiento de los europeos en materia de educación y desarrollo de la era digital, con objeto de estructurar una nueva cultura que facilite la adaptación a los cambios tecnológicos presentes y venideros. Hasta aquí, nada que objetar. Pero, a continuación, uno se pregunta: ¿y dentro de este mogollón de dominios, en qué lugar queda el mundo de las ideas? En el furgón de cola… difuminado, escondido, olvidado.
Al parecer, no se trata alentar la instrucción, sino estimular un modelo cultural descafeinado que sirva para reactivar una economía arruinada por los excesos de un capitalismo demoledor, que se ha llevado por delante los avances conseguidos en la segunda mitad del siglo XX. Y si este proyecto fuera transitorio, ahora que los recursos públicos son escasos, hasta se podría admitir como apto, pero no parece el caso. La cultura ha dejado de ser la herramienta apropiada para formar personas libres, capaces de vivir en comunidad y aceptar la diversidad, para convertirse en disfraz de lo que postula.
Las naciones presumen de avivar la oferta de bienes culturales, pero sin preocuparse de su calidad intelectual, para atraer a un público iletrado, ávido de artículos superfluos cuyo consumo apenas exige esfuerzo pensante. Su intención no es instruir al individuo en las esferas superiores del saber, sino dotarlo de ese conocimiento positivo que lo haga competitivo y, de paso, procurarle el poder adquisitivo para que disfrute de un ocio prestidigitador que le ayude a sobreponerse de los sinsabores de su explotación.
Con sus necesidades básicas satisfechas, el ser humano ha devenido un animal dócil que consume de manera convulsiva los objetos culturales que le son ofrecidos como diversión, ha optado por el sometimiento  ─en línea con las ideas expuestas por Hegel en su dialéctica del amo y el esclavo─  ha cedido su libertad a cambio de una existencia simple, sin compromisos, asumiendo los valores y las formas de vida de las estrellas que los medios de comunicación, al servicio de la ideología, se afanan en presentar como referentes irrenunciables. ¿Estaremos abriendo de nuevo el camino de la servidumbre?
En esa dirección van las reformas educativas en muchos países que se consideran civilizados. En España, el ministro de cultura ha hablado de “materias que distraen” para defender más horas lectivas a los saberes instrumentales (ciencias, lenguas y matemáticas), en detrimento de otros más prescindibles como las artes y la filosofía, que pasan a segundo plano, y la música, que queda relegada al último escalón de las asignaturas formativas en la enseñanza primaria. Los medios de comunicación ─salvo excepciones─ nos han hecho creer que, en estos momentos de crisis, el gasto público en cultura es prescindible, porque hay otras prioridades.
Si, de acuerdo, pero ¿no se podría invertir el argumento? Si desde la infancia, no se fomenta el estudio de materias que, de por sí, son arduas y dificultosas, en la adultez, resulta casi imposible adquirir el hábito. Entonces, ¿no sería mejor dedicar recursos a guiar la sensibilidad del niño hacia las artes y las letras, en todo su recorrido educativo, en lugar de utilizarlos para subvencionar a la industria? Seguramente así, con el tiempo, veríamos la ciudad sembrada de hombres y mujeres ilustrados, versados en disciplinas múltiples, de donde surgirían talentos capaces de crear bienes culturales de vuelo alto, así como un colectivo suficiente de demandantes que los apetezcan. Promover el conocimiento, el arte y la cultura desde la infancia provoca un enriquecimiento de todos los sectores de la sociedad.
En esas condiciones, sí haría falta la comparecencia de la industria para organizar el mercado, pero una industria subordinada, al servicio de la cultura, no al revés. La tarea de dar forma y distribuir el objeto cultural necesita ese eslabón entre el artista y el consumidor, un tipo de negocio abierto a iniciativas privadas de tamaño mediano, incluso familiar, en las que se abriría la puerta a multitud de emprendedores con vocación innovadora, a los que ahora los poderes públicos podrían financiar, ya que estarían contribuyendo al desarrollo integral del ciudadano, a hacerlo más libre y, de paso, a crear empleo y a repartir la riqueza.
 
(Enviado desde San Sebastián, Euskadi)

Poema a la clase media (Mario Benedetti)

Clase media 
medio rica 
medio culta 
entre lo que cree ser y lo que es 
media una distancia medio grande 
Desde el medio mira medio mal 
a los negritos 
a los ricos a los sabios 
a los locos 
a los pobres 
Si escucha a un Hitler 
medio le gusta 
y si habla un Che 
medio también 
En el medio de la nada 
medio duda 
como todo le atrae (a medias) 
analiza hasta la mitad 
todos los hechos 
y (medio confundida) sale a la calle con media cacerola 
entonces medio llega a importar 
a los que mandan(medio en las sombras) 
a veces, solo a veces, se dá cuenta(medio tarde) 
que la usaron de peón 
en un ajedrez que no comprende 
y que nunca la convierte en Reina 
Así, medio rabiosa 
se lamenta(a medias) 
de ser el medio del que comen otros 
a quienes no alcanza a entender 
ni medio.


(Enviado por Eduardo Sanguinetti, Mar del Plata, Argentina)

martes, 1 de abril de 2014

¡100.000 lecturas! Gracias

Gracias a quienes leen este blog, que ya supera las 100.000 lecturas. Gente que vive en España, EEUU, México, Argentina, Colombia, Alemania, Perú, Chile, Rusia y Venezuela ha sido la que más veces ha entrado. Dos años y tres meses de blog. ¡Viva la literatura y viva la vida!

El cambio climático: ¡seremos un desierto!

Desgraciadamente, la cosa va en serio. El Panel Intergubernamental de la ONU sobre Cambio climático volvió a alertar sobre el mayor riesgo de sequías, inundaciones e incendios forestales debido a los efectos del cambio climático tanto a corto como a medio plazo. España será uno de los países más afectados: habrá zonas que se deserticen, vendrán sequías e inundaciones, proliferarán los incendios, faltará agua (o sobrará en exceso), se incrementarán las olas de calor, a la larga España dejará de ser un país turístico, será casi un país sahariano, y que con el cambio del clima la gente preferirá viajar a países del norte de Europa, subirá el nivel del mar destruyendo puertos e instalaciones hoteleras de primera fila de playa, etcétera. “Ya no hay ninguna duda de que el clima está cambiando, y el 95 por ciento de este cambio se debe a la actividad humana", dice la ONU.
Entretanto, algunos se entretienen hablando de que tenemos una bolsa de petróleo aquí al lado, y que con ella nos haremos riquísimos sin recordar que son las multinacionales petroleras las que, en todo caso, harán el negocio. Y ello sucede mientras se recortan las ayudas a las energías renovables.
¿Qué hacen los grandes países: EEUU, China, Rusia, India, para reducir la contaminación del aire, a la que están contribuyendo decisivamente dado su número de habitantes? Se les llena la boca a los políticos, Obama incluido, y se hace poquita cosa. Eso sí: mucha foto y mucho golpecito en la espalda.