sábado, 17 de julio de 2021

Poemas de Ainhoa Navarro Kühn (Las Palmas GC, 2001)

 


se vive más ligero sin este peso encima

pero qué peso dirás —Ainhoa— qué hablas tú te escuchas
cállate tú qué sabrás de lo que es el sentir

la culpa no me da vergüenza 
la culpa no me da vergüenza el puritanismo sí,
vengo a confesarme: 

me regocijo en saber lo que fui y nunca volveré a ser 

Dios, no aguanto más la agonía de este cuerpo 

si pudiera descoser cada una de las cicatrices volvería a reconstruirme 
sería pájaro o polilla que de tanto ansiar la luz se quema con ella 
si me dieran a escoger me escogería mil veces a mí 
cómo era antes de todo este desastre dirás y por qué no tornas el tiempo atrás dirás hablarás
esperarás una contesta que no pienso darte 
(porque no puedo) (porque eso sí que me aterra) (cómo he conseguido amarme si esta mente está enferma)

si mi mente se descompone cuánto le queda a mi cuerpo, Señor

un rezo no me salvará de esta
pero qué guapa iré caminando al cielo 
ábranme las puertas, que llego 

lunes, 24 de junio de 2019

metástasis


A small boy and his infantry
Marching around so naturally
Shouldn't have done that
Depeche Modla poesía es revolución
la poesía es revolución
la poesía es revolución
así que a la mierda la poesía
yo no quiero ser musa yo no quiero ser poeta mamá
estoy cansada de esto
quéescribocómoloescribo
te odio
como los dientes de leche y un bebé que llora
me apena pensar que no me valorases
soyinsectoartrópodotarántula
no te voy a dejar beber mi veneno como cura
ahora que no me tienes quiero que me odies
como el sudor pegajoso y los días de calor
regodéate en la utopía de poder tenerme
abrazarme mimarme como un cachorro abandonado
deja de mirarme con esos ojos de corderito deja de mirarme quién te crees que eres tus ojos son feos tus ojos no me ven sólo me miran
si supieras quién soy realmente
huirías
como el ratón del gato el gato del perro
eres mi pesadilla que se muerde la cola en todas las horas a solas
la poesía es revelación
la poesía es revelación
la poesía es revelación
es una hostia materna en tu rosada mejilla que te dice "eres un cabrón no deberías haber jugado conmigo"
que quien juega con fuego se quema pero yo soy ceniza
no me queda nada no queda nada no soy nada
quiénsoyaquiénleescribo
soy un tumor cancerígeno
soy una mole que crece y es fea y es odiosa y trae pena y roba vida y se extirpa
por qué jugaste conmigo si me perdiste
eres un tramposo no sabes mantener cara de poker no sabes jugar no pudiste jugar conmigo
así que pídeme perdón
aquiénleescribonoquieroescribir
soy un juguete y me rompo necesito arreglarme
MENTIRA
todo lo que lees es mentira
todo lo que lees es poesía
todo lo que lees es un escupitajo en el suelo
todo lo que lees es todo lo que te habría hecho si me hubieras dado la oportunidad


lunes, 18 de marzo de 2019

pseudopoesía


mi cuerpo no es un templo en ruinas

tengo la forma precisa en el momento exacto
guardo la herencia del mármol
mi corazón se ha vuelto de arcilla,  pronto no quedará ni polvo
repito: mi cuerpo no es un templo en ruinas
está cerrado por reformas

mi templo tiene el mismo horario de visitas que un burdel

el arte es todo aquello que pude haber sido y no he creado
perdón, me describo:

mis brazos son dos alas negras
mi pico no es dorado, me lo han callado a piedras
mis garras curvas se han tornado líneas rectas de tanto arrastrarme
mi silueta, ahora, es un animal herido

mis dedos son ramas de un árbol naciente
en mis clavículas pían los retoños de los cuervos que crié
es primavera
es primavera
es primavera
y mis hojas caen
con la misma violencia que los pájaros que aprenden a volar

el mismo mecanismo de autodestrucción que persigue a los humanos
arranco mi pico, arranco mis alas
arranco mis dientes, me doy cabezazos

mi cuerpo no es un templo en ruinas
pero me piden que lo cierre por demolición

(Tomado de su blog     seamosinstantes.blogspot.com)

Los narradores canarios y Vargas Llosa


Para mí las primeras novelas de Mario Vargas Llosa constituyeron un equipaje imprescindible en aquella etapa iniciática en la que también devoré todo lo que pude de Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, Alejo Carpentier, Ernesto Sábato, Jorge Luis Borges, Bioy Casares, Donoso, etcétera. La riqueza del idioma latinoamericano, la vitalidad de un continente abrasador, un Macondo que se expansionaba en nuestros  corazones, y admirábamos aquella claridad verbal, el entusiasmo descriptivo, la vitalidad americana. Nos creíamos capaces de capturar la utopía. Era lógico que así fuera, pues los vínculos Canarias-América Latina han sido muy intensos por las emigraciones, por el idioma, por la gastronomía, por la agricultura que los palmeros ejercieron en Cuba, en Venezuela, en la República Dominicana, en tantos sitios.

Devoré sus primeras novelas, desde La ciudad y los perros, La casa verde y Conversación en la catedral: una tríada poderosísima, sorprendente. También fue lectura temprana aquella monumental Historia de un deicidio, de 1971. Luego vinieron otros títulos, Pantaleón y las visitadoras y La guerra del fin del mundo. Más tarde hemos leído Lituma en los Andes, del 93; Elogio de la madrastra, en el 88, y La fiesta del Chivo, del 2000.

En MVLL siempre destacó su gran rigor, el afán de trabajar como un obrero muchas horas diarias. Carlos Barral contó que aunque se fuera de vacaciones unos días a la playa en Calafell, Tarragona, siempre llevaba la máquina de escribir con él y nunca dejaba de ejercitarse. Gabo con su mono de mecánico en las noches de Barcelona.

·         A través de los grandes autores latinoamericanos chupábamos la novela francesa del XIX, la Generación Perdida norteamericana, los guiños de Kafka y Beckett, el clasicismo decimonónico desde Flaubert a Tolstoi y Dostoievski, la modernidad desde Dos Passos a Faulkner, desde Hemingway a Scott Fitzgerald. Impresionante caudal nos brindaban los autores del llamado “boom”.

Tuve un conocimiento temprano de la obra de Vargas Llosa. En la ciudad de Las Palmas se publicó Agresión a la realidad, libro editado por Inventarios Provisionales a raíz del entusiasmo de J.J. Armas Marcelo. El propio Mario se sorprendió de que tuviéramos referencia de esos ensayos que constituían aquel libro.

Al comienzo de los años 70, en el periódico La Provincia le hice una entrevista a Mario Vargas Llosa donde se solidarizaba conmigo porque la censura me había prohibido Estamos abriendo caminos en la noche, novela finalista del premio Sésamo en 1970 que nunca fue editada pero que dio pie a mi primera novela publicada, Ulrike tiene una cita a las 8, Akal Editor, Madrid, 1975.

JJ Armas Marcelo era la punta de lanza, Inventarios era un grupo fantástico que rompimos por errores juveniles. Se distribuyó La canción del morrocoyo, de Alberto Omar, a nivel nacional, Distribuciones de Enlace. Con el apoyo de Carlos Barral se hicieron cosas importantes, por ejemplo fue convocado el Premio Canarias de novela, donde fue accésit Carlos Edmundo de Ory. Hubo en aquella ocasión un jurado excepcional: Artur Lundkvist, Mario Vargas Llosa, Barral, etcétera.

En aquellos primeros años setenta hicimos varias visitas a Barcelona, curiosamente aquella Barcelona era una ciudad más próxima a nosotros que Madrid, era una ciudad más abierta, más burguesa, más liberal, más europea que Madrid, la viva imagen de la gris dictadura. Proximidad a París, a Milán. Ambiente más evolucionado. La progresía, la Gauche Divine, el Boccaccio. El Mediterráneo era un lugar prodigioso.

En aquellas fechas tuvimos encuentros con Gabriel García Márquez, Ana María Moix y Colita, Juan Marsé y otros intelectuales de primer nivel.

Recorrimos el Barrio Gótico, los lugares de diversión en que Picasso se había inspirado

Nosotros, como Generación de los 70, estábamos creciendo. Sin haber firmado manifiesto alguno, convergíamos en la necesidad de cambio, de luchar contra la censura. Descubríamos Canarias como espacio literario, su paisaje, su historia, su eclecticismo, su mestizaje, su identidad ambigua. Con afán épico, con ironía, con perspectiva fundacional.

Como novelista, Mario Vargas Llosa está ahí. En la primera fila. Su evolución ideológica ha sido notable, y la he compartido con menor entusiasmo. El es un clásico de la literatura universal, y supongo que cualquier año le darán el Nobel. Si no se lo dan, peor para la propia historia del Nobel, que está guiada por acontecimientos sorprendentes. En los últimos años, parece que la Academia Sueca va a remolque de la literatura Light, por eso quizá han premiado a gente como Elfriede Jelinek, Darío Fo, Saramago, Günter Grass, Coetzee, Harold Pinter. La vuelta al compromiso en tiempos en el compromiso está fuera de toda onda.

Mario Vargas Llosa es el rigor y el hipnotizador a través de la palabra.

Para la literatura universal, fue una suerte que Mario perdiera su aventura política, que no lograse su aspiración de presidir su país. Este aparente fracaso rescató al mejor Vargas Llosa, capaz de darnos después de su incursión en la política obras tan inolvidables como La fiesta del Chivo.

(Foto: en los años 70, en una entrevista de Vargas Llosa y LLB, periódico La Provincia)


domingo, 11 de julio de 2021

Vértigo (cuento)

 


Desde la pantalla de su ordenador se asomó al inmenso vacío, que sin embargo aparecía repleto de entidades con distinto grado de luminosidad. Manejando el zoom y los mandos arriba y abajo, de derecha e izquierda, pudo jugar a adivinar el gran enigma del universo. Pensó en el Big Bang, la explosión generadora de tantísimos cuerpos celestes, los agujeros negros, la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica.

Algún día habrá de emigrar la raza humana cuando vivir en la Tierra ya sea insoportable. ¿En cuántos mundos hay gente parecida a nosotros con la que podemos compartir el enorme peso de la soledad? No conocía la teoría de la relatividad, ni la mecánica cuántica estaba al alcance de su mente. Tampoco le resultaba fácil comprender que en el universo existen cosas tan pequeñas que miden la diezmillonésima parte de un milímetro.

Como el cosmos se halla en permanente expansión, se preguntó de qué manera redefinir el tiempo y el espacio. ¿Si alguien pudiese desplazarse a la velocidad de la luz, a trescientos mil kilómetros por segundo, podríamos retroceder a las civilizaciones perdidas, podríamos encontrarnos con Buda, Cristo, Mahoma, los apóstoles y los profetas?

Enredado en palabras poco usuales –los quarks, las partículas subatómicas, los gravitones, fotones, gluosones, bosones- llegó a la conclusión más elemental: se hallaba perdido. Su mente era incapaz de ver algo en tal maraña. Creyó entonces que cuando las mujeres tuviesen sus hijos arriba en el espacio, estarían fundando una nueva especie condenada a no regresar jamás a la Tierra. En ausencia de gravedad, los humanos prescindirían de sus inútiles piernas, no necesitarán aprender a caminar erguidos puesto que se harán expertos en flotar, y por ello adoptarán aletas, colas y branquias como si fuesen delfines. Tan similares a los peces que regresan al origen de la especie. Tales pensamientos no le aclararon gran cosa y no quiso darse por enterado cuando sintió picor. Era una lata: no lograba alcanzar su pequeña y encogida aleta adiposa para rascarse el hombro.

(Del libro Cuentos gozosos/Cuentos traviesos, Rosario Valcárcel y Luis León Barreto  -  Mercurio Editorial-2017)

sábado, 10 de julio de 2021

Poema para Facundo Cabral

 

Eduardo Sanguinetti con Facundo Cabral en el café "La Biela", en junio de 2011.

Por Eduardo Sanguinetti, Buenos Aires, especial para NOVA

Se cumplen diez años del asesinato de mi amigo y camarada Facundo Cabral, con quien tuve el placer de compartir momentos en diálogos casuales e interlineados; en los más diversos auditorios de universidades, centros de estudios y culturales, del mundo. Siempre a favor de la paz, la armonía, el humor y el disfrute de saberse parte de esta tierra violentamente afectiva.

Él trató de construir su redención y en esa tarea le fue la vida.
Él era una criatura sobre un balancín a punto de desmoronarse.
Sentía que sin cesar rehacía su equilibrio: todo ello a la mayor velocidad.

Él trató de construir su redención y en esa tarea le fue la vida.
Él era la nueva visión y la antigua derrota.
Él no propuso nada, él nos invitó a contar la historia.

Él trató de construir su redención y en esa tarea le fue la vida.
Él derrumbó las últimas fronteras que lo separaban del mundo de sus ficciones.
Hoy cruza de Solum a Buenos Aires, de Soluterionte a Penny Lane, en las espaldas del sol.

Él es uno más, en su personaje de mil aristas,
y su personaje es su definitiva realidad.
Él es un visitante, él no se escapará por la memoria…

Facundo, te asesinaron bestias fluyentes y otra vez la palabra muerte,
sin necesidad de dibujarla en una hora, de un día repugnante,
de un mes cualquiera, lluvia y viento. Y, además, como ya fue escrito,
lloverá siempre, siempre.

(*) Filósofo y poeta

martes, 6 de julio de 2021

La memoria del mundo (cuento de Pedro Ugarte, España)

 

Después de la Gran Detonación llegaron las plagas, las guerras y el hambre. En unos pocos meses millones de seres humanos desaparecieron y sólo con el tiempo pequeñas partidas de supervivientes lograron vencer el miedo y la desconfianza, llegar a acuerdos e iniciar la tarea titánica de levantar de nuevo la civilización.

Aún no somos más de mil personas, pero ya ha pasado lo peor. Así lo demuestra que la mitad de la colonia esté compuesta por jóvenes y niños, nacidos después de la explosión. En ellos depositamos la esperanza de un mundo mejor. Entre nosotros, los mayores, se reparten las tareas y reconquistamos poco a poco parcelas de bienestar. Hay ingenieros que construyen generadores, pequeños talleres de metalurgia. Tienen los conocimientos, pero aún hacen falta herramientas y materias primas. Con el tiempo, construyen ingenios que recuerdan vagamente antiguas comodidades. Hay una precaria instalación de electricidad, bombas para extraer el agua. Uno de sus últimos éxitos ha sido construir departamentos estancos que con el tiempo podrían cumplir la función de conservar alimentos con el frío. También hay médicos, juristas y contables. Atienden a los más débiles, organizan los almacenes, distribuyen los recursos. Minuciosos artesanos comienzan a elaborar toda clase de instrumentos y algún viejo agricultor ordena seleccionar semillas y extender las plantaciones. La colonia, a pesar de las penalidades del principio, por fin no pasa hambre.

Por las noches, rodeando enormes hogueras, hablamos de los viejos tiempos y recordamos con nostalgia las delicias del antiguo bienestar. Un hombre anciano y justo ha sido elegido como jefe. En una emulación de la antigua democracia, hemos acordado que cada cuatro años su puesto deba someterse a elección. Alguien que trabajó como abogado está redactando ahora lo que se convertirá en nuestra ley principal.

– Pero aún hace falta otra cosa –dijo una noche el jefe. Y al hacerlo me miró-: Debemos recuperar la memoria.

– ¿La memoria? –repetí, sintiéndome elegido.

– La memoria del mundo.

En pocos días, el jefe y su consejo definieron el proyecto. Cierto, la raza humana había conseguido sobrevivir, pero era necesario que también sobrevivieran su historia y su cultura. Si queríamos reinstaurar la civilización, debíamos conservar memoria del pasado, el enorme patrimonio que el ser humano había aquilatado a lo largo de los siglos. También había que dejar constancia de los errores, para que no volvieran a repetirse. El anciano sabía que, antes del holocausto, yo era aficionado a los libros y que había escrito algunas cosas.

– Esa será tu labor –me dijo, ante el fuego de la hoguera y poniendo a toda la comunidad por testigo-: recuperar la memoria del mundo. Has leído muchos libros. Eres lo suficientemente viejo como para recordar las cosas del pasado, y lo suficientemente joven como para tener tiempo de escribirlo.

Aturdido, comprendí cuál iba a ser mi misión. A partir de entonces abandonaría los campos de cereal y me quedaría en la aldea, con los ancianos y los niños. Me proveyeron de plumas, de un líquido entintado y del rudimentario papel que habíamos empezado a elaborar.

– A partir de ahora escribe –dijo el anciano- Escribe todo lo que recuerdes.

Hombres y mujeres salían a cazar, a cultivar o a construir nuevos artefactos. Las personas más ancianas cuidaban de los niños y les daban enseñanza. Pero a mí se me asignó una labor vasta e imposible: debía recordarlo todo. Debía escribir sobre las antiguas libertades, recordar la historia de los pueblos y con él las acciones heroicas y el horror de los tiranos. Comprendí la envergadura de la tarea y sentí vértigo. Cierto, yo había leído mucho, antes del holocausto, cuando aún existían libros. Pero cuántos poemas podría recordar. Qué despojos del latín o del griego podría rescatar del olvido. Qué podría escribir sobre filosofía china o sobre la conquista de América. Los persas. Los vikingos. Los etíopes. Cómo lograr que no se disolvieran para siempre cosas de las que no sabía nada: la literatura húngara, la civilización de los mayas. Los títulos de las novelas, ¿tenía sentido recordarlos? ¿Tenía sentido resumir en un papel la trama de una obra de teatro, el azar de un argumento, el nombre de un solo personaje que pudiera salvar del olvido? Y la música: tararear melodías, transcribirlas. Qué pálido reflejo de Mozart podía rescatar mi garganta. Tenía que salvar a Don Quijote, al capitán Akab, al rey Lear y a la duquesa de Guermantes. Y tenía que salvar a Kublai Khan, a Alejandro Magno, a Jesús de Nazaret y a Thomas Jefferson.

Cada mañana veía partir a los agricultores, los ingenieros, los maestros. Yo me quedaba en la choza, persuadido de que mi misión era inagotable e imprecisa, y que moriría con la amargura de saberla incompleta. La noche antes de empezar, lloré en mi lecho, sabiendo que aquella tarea, innecesaria para la supervivencia de nuestro pueblo, era de algún modo mucho más importante. Pero, por mucho que escribiera, apenas lograría rescatar una porción insignificante de la vasta memoria del planeta.

Y una luminosa mañana, mientras oía las alegres voces de los niños que se dirigían a la escuela, di la espalda al mundo, me senté a la mesa que habían traído el día anterior los carpinteros, mojé en tinta la pluma y comencé a escribir.

jueves, 1 de julio de 2021

2 de julio: Aridane y la Patrona


En el planeta cada día aparecen señales contradictorias y, aunque La Palma esté bien controlada, es evidente que las vacunas no nos quitan el miedo, casi nadie se quiere quitar la mascarilla. Y ahora, todavía con restricciones por la pandemia, con la iglesia matriz patas arriba por las interminables obras, vuelve otra vez una conmemoración oscurecida de La Patrona. La iglesia es una de las señas de identidad aridanense, el arcipreste don Marino Sicilia la tenía cuidada como un relicario y bajo su piso de madera de tea yacen sepultados cientos de antepasados. Cuando la guadaña del Covid desaparezca definitivamente, regresarán la luz y la alegría. Amén.

En aquella infancia nunca pasaba nada, y cuando aparecieron unas chicas canadienses con minifalda los adolescentes nos alborotamos como si hubiesen sido extraterrestres, eran una novedad extraordinaria. Eran los tiempos de la Academia de don Pepe Lavers, jugábamos a la pelota en las calles y los domingos por la tarde los parroquianos se agolpaban en el quiosco de la plaza para oír los partidos de fútbol .Mi padre tomaba nota de los acontecimientos locales en un grueso libro, festejó el haber llegado a los 10.000 habitantes. En cada calle había huertos y las noticias del mundo llegaban en sordina, a través de las pocas páginas de aquel Diario de Avisos. Eran otros tiempos, en aquella dictadura la gente hablaba en baja voz, pues hasta las paredes oían y Franco casi siempre ponía un Real Madrid-Barcelona el 1 de mayo.

Este es uno de los lugares más armoniosos del archipiélago, buen urbanismo, arte en la calle, los laureles de la Plaza. La parte occidental de la isla es la más soleada, bien lo saben los miles de alemanes que por aquí residen, hay que aprovechar esa circunstancia. El turismo en La Palma es diferente y en otros lugares el boom trajo una euforia constructora que no entendía de planes de ordenación del territorio; las consecuencias de este avasallamiento de los espacios se traducen en litorales destruidos por la voracidad de la especulación. Frente a esto la razón nos dice que es forzoso que cada ayuntamiento haga respetar las normas, la definición de su propio entorno, el patrimonio de usos y costumbres, pues el progreso ha de hacerse cuidando la Naturaleza. De cualquier forma, aprovechando las muchas horas de sol se habrán de configurar instalaciones turísticas desde Puerto Naos a Puntagorda.

El Valle fue –desde la propia fundación- la comarca más próspera. Todo empezó en Argual y Tazacorte, el origen de Los Llanos fue más humilde. Pero se convirtió en el eje de la comarca, del comercio y los servicios, y pasa a ser villa en 1868, y más tarde ciudad que va acaparando las funciones urbanas de media isla, declarándosele también cabeza de partido judicial.

Aridane –lugar llano en lengua prehispánica- era la jurisdicción más extensa, antes de que se segregaran El Paso en 1837 y Tazacorte en 1925. Su florecimiento dependió largo tiempo de Argual y Tazacorte, donde se ubicaban los ingenios. El conquistador Alonso Fernández de Lugo repartió tierras, y en 1513 aparece un caballero de Flandes, que castellaniza su apellido y se convierte en Jácome de Monteverde. Fue una etapa tan floreciente que el navegante portugués Gaspar de Frutuoso elogia la productividad de los dos ingenios.

Viera y Clavijo, citando a Abreu Galindo, señala que “la isla de La Palma, que los naturales llaman Benahoare, como quien dice “mi tierra”, estaba dividida en doce reinos o cantones.” En primer lugar, “el círculo de Aridane, cuyo príncipe se llamaba Mayantigo o Pedazo de Cielo, nombre que le adquirió su agradable fisonomía y el genio popular con que se hacía querer. Y, en fin, estaba el “círculo de Aceró (que hoy llaman La Caldera), el más incontrastable de todos, y su príncipe, llamado Tanausú”.

Si cada isla tiene su personaje mítico, está claro que Tanausú es el palmero por antonomasia, supone la fijación a la tierra ancestral, la isla del matriarcado rural.

Somos el resultado de una mezcla de pueblos: nuestros antepasados fusionados con los castellanos, los colonos portugueses, los moriscos y judíos expulsados de la Península, comerciantes de Flandes, Génova, Malta, Irlanda… Algunos han llegado a plantearse que –puesto que nuestra esencia es resultado de la mezcla de otras muchas- nuestra característica básica sería la “no identidad”. No lo comparto porque esa actitud contribuiría a mantener nuestro complejo de indefensión, el viejo síndrome de inferioridad.

Hemos tenido sequías, epidemias y volcanes, y el convencimiento de que nuestro pueblo se construyó en América. Hoy desde este cielo los astrónomos otean las galaxias, desde aquí nos damos cuenta de que somos una insignificancia en el universo, una brizna de polvo mortal en medio de los misterios, ignorantes de nuestro destino. Pero tenemos paisaje para atraer a foráneos que buscan aquí un trozo de su paraíso perdido, hemos conservado el verde y debemos captar el interés de quienes deseen invertir respetando los valores. Finalmente, necesitamos el ocio activo que procurará el Parque Cultural Islas Canarias, ojalá que pueda ser terminado algún día. 

lunes, 28 de junio de 2021

Terricidio sin metáfora



Por Eduardo Sanguinetti, Buenos Aires, especial para NOVA

La lucha ecológica choca con las leyes que rigen el sistema capitalista: ley de capitalización creciente, a cualquier costo, de creación de una plusvalía adecuada, de la ganancia, de la necesidad de perpetuar el trabajo alienado, de la explotación. La lógica de la ecología es la negación pura y simple de la lógica capitalista, no se puede salvar a la tierra en el marco del capitalismo, no se puede desarrollar el Tercer Mundo según el modelo capitalista.

El poder del capital, que tiene como deidad suprema el Mercado, invade la naturaleza en cuanto espacio de bienestar, desahogo y ocio, que ha sido desde hace siglos una dimensión de manifestación de belleza, pureza, tranquilidad, de un orden no represivo, como el que inocula el capitalismo en sus habituales prácticas de sojuzgamiento y represión, enfundadas en anodinas tendencias de consumo extremo de cualquier cosa, promocionadas en medios corporativistas de lanzar desinformación y manipular la realidad.

Es la tendencia totalitaria del capitalismo monopolista: preciso es que el individuo vuelva a hallar natural su espacio de pertenencia, su propia comunidad, a clausurar una vía peligrosa de escape y resistencia. Este es el tiempo de los profundos cambios en los que la humanidad toda debería centrarse, dejando de lado el adoctrinamiento al que está expuesta, ya no es necesario vivir como instrumentos de trabajo, pues no ignoran quienes sienten y piensan por sí mismos, que el bienestar no depende de un incremento perpetuo de la producción y del consumo; se nutren de valores asimilados a un medio ambiente natural, cuidado y sin prisas de sumar riquezas insustanciales.

En este contexto, muy político, mal que le pese a los gobernantes y sus patrones corporativistas, el movimiento ecológico auténtico, acomete el espacio vital del capitalismo depredador, que conoce sus flancos débiles por lo tanto lanza sus publicidades tramposas que exhortan a "salvar el medio ambiente", contra la contaminación que el mismo capitalismo produce... cinismo sádico el de esta ideología mortal.

A un nivel fundamental o radical, el problema ecológico nos obliga a encarar la reestructuración de la vida y la sociedad humana. En ese sentido, un ecologismo de "derecha", que es, antes que nada, tecnológico y se encuentra absolutamente en antípodas y divorciado de la ecología, se opone a un ecologismo de "izquierda", demasiado acotado en sus fines.

Las ideas del socialismo han sido mitos anunciadores de esa aspiración, en tiempos en que esta ideología tenía esencia y posibilidad de ser experimentada. La palabra revolución ha expresado la profundidad de la reestructuración necesaria, pero las fórmulas actualmente conocidas como socialistas o revolucionarias son, a mi parecer, caricaturas, desvíos o esquemas rudimentarios de la extraordinaria mutación necesaria.

Por lo tanto, mi convicción, es que la sociedad no existe aún, sólo un mero boceto desprolijo y aberrante de lo que jamás debe haber sido. Desde hace diez mil años, ella busca, a tientas, una fórmula sin haberla encontrado nunca.

A mi parecer, como suelo replicar, la historia de nuestra especie, la humana, a través del alarido, el ruido y de la ira, a través del ensayo y del error, es una historia presocial. Para llegar a la social, y ya no presocial, hace falta tanto el despliegue de movimientos profundos, casi inconscientes, como la toma de conciencia elemental de las primeras verdades y de los peligros mortales.

Tarea desatinada, además de especulativa, como todo lo relacionado con el mercantilismo, desarrollar un capitalismo ecológico legítimo, que fabricará y venderá lo no-contaminante, ¿lo sano?, lo regenerante, luego de degenerar y contaminar... esto ya ha comenzado hace décadas y no de modo mitológico, no se ignora que hay un capitalismo de diseño, alimentario, turístico, de vacaciones e inmuebles que vende naturaleza, sol, agua ¿pura?, playa, sexo mercantil, disfrazado de pasión simbiótica... sumemos los miles de vuelos a regiones lejanas, dejando las estelas contaminantes de estos pájaros que se elevan a diez mil metros sobre la tierra, haciendo de los agujeros de ozono lagunas celestiales de penetración de rayos mortíferos... y no olvidar la publicidad de toda este combo de felicidad outlet, para los que pretenden ser, sin nada que ofrecer, salvo el negocio del ¿cuidado del medio ambiente? bajo presión de tendencia mercantilista, los defensores del medio ambiente de un arco iris pintado a mano, devenidos en ecologistas pret a porter, con su agenda de nutrición vegana, sólo para fans de tendencias del instante, por demás excluyente.

Delirios de un milenio que ha eliminado la analogía prebiótica, pues no se trata y lo saben muy bien los poderes ocultos, culpables de terminar con la vida en naturaleza, cometiendo un "terricidio" (Sanguinetti, 1980), poderes que intentan con éxito eliminar la existencia de la especie y no de integrarla. Incluyo al ecologismo, que, aislado e hipostasiado en promociones especulativas, se transformaría en una palabra 'fetiche', en un mito jamás aplicado empíricamente.

En plena pandemia, originada por obra y gracia de una ley jamás escrita de eutanasia, ¿caben dudas?, por la Sociedad Global de Genocidas del Planeta (poder real y oculto), hay que construir una metateoría y una nueva práctica. Pero para esto hace falta aún lo esencial: una ciencia del hombre que sepa integrar a este, en su realidad biológica, al mismo tiempo que determine sus caracteres originales.

Sin el desarrollo de esa ciencia, seremos impotentes, así como la burguesía hubiera sido impotente sin el desarrollo de las ciencias físicas que han permitido el desarrollo de las tecnologías, nefastas en realidad para lo que significa la vida en naturaleza-arte y vida... y del mismo modo como el socialismo como movimiento ascendente, décadas atrás, hubiera sido impotente sin las teorías sociológicas de Fourier, Proudhon, Bakounine y Marx.

Tengo conciencia de que nos hace falta una teoría de los sistemas auto organizadores y de los ecosistemas, mientras estemos a tiempo, pues el planeta se derrumba y malogra, es decir, es necesario desarrollar una bioantropología, una sociología básica y una ecología generalizada.

En ese sentido, la ecología puede darle al capitalismo un nuevo golpe, como a menudo lo han hecho las crisis económicas, pandémicas, mortales en sus inicios, sin estimulación en sus fines concretos, de modificar el estado de las cosas: mutación de la organización social entera, incluida la política, donde se cocinan los procesos de convertir a los funcionales gobernantes, en los Atila de los suburbios solares, depredadores seriales de la existencia de la humanidad hambreada y con patologías inocultables de haberse convertido en parias y exiliados de la vida. Ya no hay espacio para un juego de alusiones, ya no.

(*) Filósofo y poeta

miércoles, 23 de junio de 2021

El día de San Juan: tradiciones y magia

 

La noche del 23 de junio tenía una significación especial en la cultura rural de las islas. En Tenerife, en La Gomera, en la isla de La Palma, en la playa de Puerto Naos, en Puntallana y en otros lugares del norte rural, se efectuaban ritos en las playas, era una jornada mágica en la que los ganados eran llevados a la orilla del mar con fines de limpieza y curación. Se encendían hogueras en muchas lomas, había celebraciones en muchos caseríos pero la pandemia nos ha privado de celebrar estas ceremonias del mundo antiguo, que cada vez tienen menos encaje en nuestra acelerada sociedad.

En las llamadas islas menores todavía existe un fondo de arcanos vinculados con la Naturaleza, en definitiva, con el paganismo precristiano. Un amigo, Ramón Araújo, dice que en el bosque de Los Tilos existen duendes, hadas y cuantas criaturas sobrenaturales podamos idear, son las mismas creencias vinculadas con otros lugares especiales de nuestra orografía, como la finca de Ossorio en Gran Canaria. Existen innumerables rituales de adivinación relacionados con esta fecha del día de San Juan, en la célebre canción Sanjuanito del grupo Los Sabandeños ya estaban formulados esos usos para entrever el futuro, encontrar pareja, enderezar la vida. Todos los 23 de junio, a las 12 de la noche, se celebra una Noche muy especial del año, una fiesta típicamente mediterránea de llamas purificadoras para celebrar el solsticio que da comienzo al verano. Las hogueras queman los malos recuerdos, muebles viejos, cosas inservibles y formulan mejores presagios para los meses venideros. Siempre ha sido así, aunque el Covid nos lo impide.

El gran protagonista de la Noche de San Juan es el fuego, cuyo fin no sólo es rendir tributo al sol, sino también purificar los pecados del hombre. Una famosa costumbre relacionada con la Noche de San Juan es la caminata sobre el fuego. Los devotos preparan caminos de brasas y caminan descalzos sobre ellos y otros saltan por encima del fuego. La celebración es acompañada con bailes, comidas y bebidas. Son muchas son las creencias que se relacionan con esta mágica noche pero te vamos a contar algunas de las más populares: era la noche del 23 de junio la más propicia para ritos brujeriles, recogida de plantas curativas, meterse desnudo en el mar, buscar pareja de acuerdo con ciertas predicciones, entrever el futuro. Arcaicas supersticiones de la cultura rural que todavía andan por ahí.

Tuve la suerte de ser pregonero dos veces de las fiestas de San Juan en Telde, y las dos veces fueron en el interior de la iglesia más antigua de la ciudad, esa que tiene tanta significación en mi obra literaria. En mi obra he tratado de buscar el espacio fundacional, el lugar del mestizaje, la conjunción de elementos europeos, africanos y americanos en la sociedad canaria. El arquetipo de lo que son las islas. Paseo por las calles estrechas, silenciosas, bajo la llovizna del alisio y me salen al paso multitud de personajes a los que sin duda he de mostrar mis respetos. ¿Quiénes son? Hacendados y labradores, gente poderosa y gente humilde, peones, desheredados, colonos de muchos lugares, con fuerza para desbrozar tierras que no habían sido cultivadas sino de manera primitiva. Me veo en los tiempos de la fundación, el lugar lleno de cuevas y modestas casas aborígenes, campesinos, sirvientes de los señores, artesanos y comerciantes, el guirigay de gentes venidas de Berbería, esclavos moriscos y negros del Golfo de Guinea que trabajaban en la industria del azúcar, familias judías expulsadas de la península, portugueses, flamencos, agentes comerciales europeos y sobre todo agricultores, propietarios ricos y modestos jornaleros que les servían en sus posesiones de Argual y Tazacorte, de La Orotava, de Telde, de tantos lugares de las islas. Como soñador entreveía pequeñas ciudades de blasones y arriba barrio de casas bajas, un entramado de calles empedradas, casi enmarañadas como en Andalucía.

De cualquier modo: aunque no hayamos podido vivirla, hay que recordar la noche de San Juan.


miércoles, 16 de junio de 2021

Los palmeros ante el mundo: "la palmerada"


En los años 60 los jóvenes palmeros que pudimos llegar a la universidad, en mi caso a base de becas, pronto tuvimos la impresión de que nuestra futura vida profesional iba a estar lejos de la isla natal. Con 15-16 años fui colaborador adolescente del Diario de Avisos, aquel modesto periódico cuya tirada alcanzaba los mil ejemplares cuando jugaban entre sí el Tenisca y el Mensajero, luego mi vida se desarrolló entre Tenerife, Gran Canaria y Madrid. Mientras las islas turísticas despegaban, La Palma era un espacio  venido a menos: conservaba su paisaje y su singularidad pero había pocas ofertas más allá del trabajo en la platanera. Una isla añorante de su pasado cultural y portuario, pero una isla rural casi cerrada al mundo.

         En su artículo “La palmerada” Jordi Pérez Camacho ha escrito sobre la psicología del nativo: “Y mientras ahí fuera el mundo gira y la gente avanza, esta isla sigue absorta en sí misma, embriagada en su propia realidad social y política, sorda al caminar que le rodea… Nosotros, los palmeros y palmeras, seguiremos procurando desahogarnos en bares, terrazas y tertulias de buen mentidero con el afán de desquitar nuestra propia falta de iniciativa: el capital humano que se fuga por el puerto y el aeropuerto y que desde fuera nos remite cartas de buenas noticias. Sigamos manteniendo la palmerada.”

También Ramón Araújo nos retrata con gracia porque este galaicopalmero practica nuestro humor y se convierte en un filósofo de lo cotidiano, para la isla es una suerte tener dentro una persona con tanta chispa. Tanto Ramón como Jordi son testigos de usos y costumbres peculiares, siempre se dijo que los lugares pequeños son pequeños purgatorios que hay que tomar con benevolencia.

He recibido anónimos procedentes de la propia isla en el que alguien me echa en cara algún reconocimiento que La Palma me ha brindado, como si no hubiese estado pendiente de mi tierra natal en mis trabajos literarios y periodísticos, como si hubiese sido un ausente, como si no hubiese dedicado artículos y libros a reflejar nuestra singularidad. Cuando fue posible, compramos un piso y llevamos a varios amigos a conocer la isla, y siempre que me invitaron volví para participar en actos en los que fui requerido. Es la primera vez que lo comento, a fin de cuentas, tampoco es importante. Tan solo añado que han sido las palabras de Jordi Pérez Camacho las que me han dado motivo para estas reflexiones.

A fin de cuentas, a los palmeros de dentro y de fuera nos corresponde un ejercicio de responsabilidad con la tierra. Y cada cual lo expresa a su manera, en mi caso intento practicar un compromiso crítico con la realidad, ya que es la mejor forma de transformarla.  

martes, 8 de junio de 2021

Vótese a sí mismo

 


Por Eduardo Sanguinetti(*), Buenos Aires, Especial para NOVA

Si no tienes tu candidato, si ya no confías en ningún político, pues te parecen todos/as incapaces, corruptos, mentirosos, psicópatas: vota por ti.

Sentenciada la calle por el prostíbulo político, que promueve a sus "héroes con pies de barro" degradables por TV y en las redes manipuladas por trolls de la web, a la legítima inteligencia no le interesa el tema, fue excluida del juego político... el sarcasmo absurdo y el anacronismo, configuran la alegoría de la historia Argentina, de este tiempo, donde los peores ocupan funciones de relevancia, y pareciera que el espectáculo de los falaces estafadores de la vida, continuarán en sus sitiales de honor, impidiendo la construcción de una República, hoy, en franca desaparición, con la identidad del ciudadano con su identidad subestimada, eliminada.

Nuestra libertad nos obliga a cada instante a comprometerla con dignidad y valentía, contra las fuerzas del resentimiento, el odio, la mentira, la cobardía, la traición y la mezquindad de gobiernos descartables, conformados por traumados personajes sin capacidad ni experiencia de haber experimentado el vivir con la sensibilidad del instante, con identidad y rebeldía, siempre a favor de una existencia cultural y personal.

Me ha permitido permanecer en sobrevivencia, conocer a seres que se acuestan sin comer y se levantan sin saber si comerán en el día que deben enfrentar, sin nada. Siento, veo y experimento las necesidades de hombres y mujeres que luchan y mueren en el intento de permanecer en mi tierra: Argentina... sólo me interesa saber que la vida debe experimentarse como un milagro, no como un castigo.

Por lo tanto, nada se compara con el encanto de un hombre que no esconde ninguna de sus ideas y puede expresarlas con naturalidad, asimilado siempre en libertad de ser, en un acto de ética en estado puro, cuidando de uno mismo votar por uno mismo... deviene en reivindicar nuestro rol de "ser" ciudadano de una República, hoy en estado de caída libre. Votar por uno mismo, un valiente acto de hacer valer los derechos inalienables que hoy, nos son negados significa dejar muy en claro el descontento y el descreimiento fundados legítimamente, ante el "circo electoral", donde los ganadores son los de siempre: mononeuronales, sin ideas ni ideales, "fantoches" jamás dispuestos a asimilarse a fundar un tiempo donde la democracia en todo su esplendor tenga sitial de honor, una democracia participativa, donde cada ciudadano tenga asegurado su porvenir pleno de armonía y libertad en la relación.

Votar por uno mismo es negarse a ser un número dentro de las estadísticas oficiales, tan degradantes y falaces.

Vota por ti mismo, coloca una foto de tuya, con tu nombre en el sobre y deposítalo en la urna... si el voto no fuera obligatorio, todo sería tan distinto.

Se trata entonces, de preparar nuestras mentes para el combate vital por la lucidez, sin los inútiles candidatos de siempre y eso significa que hay que estar siempre buscando cómo conocer el propio acto de conocer, haciendo de lado privilegios que reciben legisladores incapaces, bien rentados, que ya no se representan ni a sí mismos, en nombre de la democracia y el orden vetusto, que ya no tiene espacio para quienes somos herederos legítimos de una tradición, donde el conocimiento implica responsabilidad y el pensamiento tenga un sitio de honor en la vida de nuestra comunidad.

(Filósofo y poeta)


lunes, 31 de mayo de 2021

5 poemas de Ana Luisa Amaral (Portugal, Premio Reina Sofía)



Voces

Eterno este instante: el día claro

Los colores de la casa dibujadas en raso aguado,
castaños y rojos casi en declive,
limpísimas las ventanas, de cristales muy honestos.
Instante éste que fue y ya no es, mal puse el bolígrafo
en el papel: eterno

Soñé contigo, desperté al pensar
que todavía eras, como lo es esta ventana,
como el cuerpo obedece a este viento caliente, y es ágil,
pero todo: tan confuso como los sueños

Ahora, en este instante, recuerdo la sensación
de cuando estabas, el roce.
No distingo los contornos de mi sueño, no sé
si era una casa, o un pedazo de aire.
La memoria limpísima es tuya,
todo lo cubre, trayendo azul y sol a esta plaza
donde me siento, justo en la esquina,
como las casas

Y ahora, tu caminar
acabó de pasar justo a mi lado, igual,
y ahora se multiplica en las mesas y las sillas
que cubren calle y plaza,
y te veo frente a mí en el cristal,
más real que este instante, y si Brueghel te viera,
te pintaba, exactísima y aquí mismo.
Y estarías más cerca de lo eterno

(Yo, que no sé nada más, salvo el fulgor de lo breve,
yo, te daría palabras)


   Psicoanálisis de la escritura

Aunque hable de sol y montañas,
aunque cante los pequeños espacios
o las grandes verdades,
todo el poema
habla de aquel
que sobre él escribe
Cuando las huellas de sí mismo
parecen excluirse de las palabras,
aun así, es a sí mismo que se describe
al escribirse en el texto
que es escisión de sí
Todo el poema
es un estado de pasión
cortejando el reflejo
del que lo creó
Todo el poema
habla de aquel
que sobre él escribe
y así se ama de manera desmedida,
en la medida del verso en que se contempla
y en vértigo
se ahoga.


   El exceso más perfecto

Quisiera un poema de respiración tensa
y sin pudor.
Con la elegancia redonda de las mujeres barrocas
y el reverso todo del arbusto fino.
Un poema que Rubens envidiaría, al ver,
desde el fondo de tres siglos,
su cuerpo magnífico echado sobre un diván,
y reclinados los brazos desnudos,
sólo con pulseras tan (pero tan) preciosas,
y un angelito encima,
en su pequeño nicho hecho nube,
resguardándolo, dulce.
Un poema así quisiera.

Mucho más todo que las dignidades griegas de equilibrio.
Un poema hecho de excesos y dorados,
y todavía muy bello en su pujanza oscura y mística.
Ah, como quisiera yo un poema diferente
de la pureza del granito, y de la pureza del blanco,
y de la transparencia de las cosas transparentes.
Un poema exultando en la angustia,
un largo rododendro color de sangre.
Una alameda entera de rododendros por donde el viento,
al pasar, se detuviera deslumbrado
y en desvelo. Y allí se quedara, aprisionado en el cántico
de sus pulseras tan (pero tan)
preciosas.

Desnudo, de redondas formas, tal poema quisiera.
Una contrarreforma del silencio.

Música, música, música llenándole el cuerpo
y el cabello trenzado con flores y serpientes,
y una fuente de espanto polifónico
escurriéndosele por los dedos.
Reclinado en diván forrado de terciopelo,
su desnudez redonda y plena
haría empalidecer a grifos y sirenas.
Y a los pobres templos, de líneas tan contenidas y tan puras,
temblar de miedo solamente de la fulguración
de su mirar. Dorado.

Música, música, música y la explosión del color.
Espiando desde el fondo de tres siglos,
un Murillo callado, al ver que simples eran sus ángeles
junto a los ángeles desnudos de este poema,
cantando en conjunción con otros
astros de oro
salmodias de amor y de perfecto exceso.

Góngora empalidece, como los grifos,
ahora que lo contempla.
Esta contrarreforma del silencio.
Su mano alzada rumbo al cielo, cargada
de nada


   La voz

Me confunden los peldaños de esta escalera:
no sé si sean infierno o cielo,
ni por qué espero aquí,
si nada me visita ni me mira:
solo este pañuelo bordado
de blanco

Y todo como una acuarela ha mucho olvidada,
olvidado como yo,
menos en verso -

Si pudieran oírme como hilo de luz,
si del fondo del tiempo
me trajeran,
y mis memorias,
y las de quienes conmigo miraron el horror
de haber nacido, para morir
ni siquiera enteros -

Si el regalo entero
que mi madre me dio ese día
fuera visto por las madres
como una cosa tan suya
que el dolor se adelantara al dolor
de la pérdida

Tal vez se calmaran estas voces,
que me llenan de dudas y sospechas,
y no se callan, no se callan
nunca

Y sabría yo por fin cómo estas redes
pueden destejerse
como los tiempos,
y vería a dónde me llevan los escalones

Y me acostaría por fin,
y podría dormir
más allá de los versos -


   Cosas de partir

Intento empujarte desde encima del poema
para no destruirlo en la emoción de ti:
ojos semicerrados, en precauciones de tiempo
soñándolo de lejos, todo libre, sin ti.

De él ausento: tus ojos, sonrisa, boca, mirar;
todo cosas de ti, pero cosas de partir...
Y mi alarma nace: y si moriste ahí,
en medio de suelo sin texto que está ausente de ti?

Y si ya no respiras? Si no te veo más
por querer empujarte, lírica de emoción?
Y mi pánico crece: si no estuvieras allí?
Y si no estuvieras donde el poema está?

Hago eróticamente respiración contigo:
primero un adverbio, después un adjetivo
después un verso todo en emoción, promesas.
Y termino contigo encima del poema,
presente indicativo, artículos a oscuras

martes, 18 de mayo de 2021

El incordio marroquí: amistades peligrosas

 


La soledad y la indefensión del individuo constituyen un drama en estos tiempos, retornan los miedos insulares cuando bajo la nublazón del alisio el vecino marroquí enseña los dientes. Desde la Marcha Verde el reino alauita está empoderado: extiende sus aguas jurisdiccionales, manda pateras, invade Ceuta. Todo recuerda la mala descolonización de Guinea Ecuatorial, donde los paisanos también salieron a estampida, como estaba Franco vivo todo era materia reservada y bajo el silencio algunos se hacían ricos. Canarias ahora es tierra de paso para sustanciosos tráficos de armas hacia el siniestro Teodoro Obiang. Además, resulta que en su día pagamos entre todos multimillonarios rescates a la banca y algunos listos, Rodrigo Rato incluido, hicieron negocios. Ahora La Caixa y Bankia han de fusionarse eliminando miles de sucursales y de empleados. Entretanto, los dirigentes votan una nueva política de salarios para altos cargos, que llegan a triplicar sus sueldos anteriores. El Estado, como accionista del 16 % de CaixaBank, ha votado en contra de la nueva política de retribuciones del banco durante su junta de accionistas. No obstante, la nueva CaixaBank, fruto de la fusión con Bankia, ha logrado sacar adelante este punto del orden del día. Y a reírse.

 Dicen los psicólogos que la era de Cupido ha muerto, ahora nos hallamos en la era de Narciso, que trae individualismo, adoración de uno mismo. Cada cual se refugia en su yo y cierra las puertas a los demás, es la era de la autosatisfacción y la negativa al compromiso. Devastación de una época, yoísmo extremo. En España la salud mental, igual que los tratamientos dentales, suelen quedar al margen del sistema. Los tratamientos privados son caros y tratan de cubrir las carencias del sistema de salud pública, tendría que existir una concertación económica, como algunos colegios. Cuando son necesarios ingresos y terapias de larga duración, deberían acordarse unas tarifas máximas y algún tipo de concierto institucional, como en las residencias de tercera edad, o tarifas máximas como con los alquileres de viviendas.

 Todo esto nos conduce al viejo tema de una sociedad poco solidaria. Podemos desear la soledad en ciertos momentos pero las personas mayores o con enfermedades discapacitantes obligan a buscar soluciones para la falta de apoyo social. Ya en el Reino Unido crearon en 2016 el Ministerio de la Soledad, una iniciativa digna de ser imitada ya que la población mundial está envejeciendo. Incluso en China hay menos nacimientos y peligra el relevo generacional. En Japón están tratando de crear su propio ministerio de la Soledad, porque allí hay una cierta inclinación a quitarse la vida, el harakiri y los aviones kamikaze. Ellos tienen una cultura de trabajo muy estricta y la falta de salud mental les crea un estigma. Tienden a negar sus problemas psicológicos.

 Aunque nunca sabremos las cifras reales, podría ser que con la pandemia hayan aumentado los casos de autolesiones. Muchas pequeñas empresas cerradas, bares, restaurantes, tiendas de todo tipo, cuyos propietarios han quedado muy maltrechos. Las cifras oficiales no lo avalan, pero un informe del periódico El Mundo señala que en España hay unas 3.600 víctimas de suicidios al año, 10 al día, una cada dos horas y media… Y 200 intentos diarios. Hay personas, incluso jóvenes, que tenían pareja, familia, amigos, trabajo y dinero, y en estos años de crisis recurrentes tienen la sensación de que lo han perdido todo. Por ello se reclama un Plan Nacional de Prevención, una promesa recurrentemente incumplida. Psiquiatras, psicólogos y víctimas han demandado soluciones a nivel nacional porque esta es la primera causa de muerte no natural en España, y existe una falta de implicación política, sanitaria y social en este asunto.

Un poema de Blanca Andreu

 


El día tiene el don de la alta seda,

pétalos desandados por el pie de la noche,

monedas en corolas, eso dije.

Pero se izó la nube de magnolia hasta llegar al núcleo ahogado,

estambre eléctrico y pistilo triturado de amor,

monedas deshojadas por el terrible cheque templario,

o bien las brujas vírgenes prudentes

y la plomiza nada milenaria.

El día tuvo el don de la alta seda,

amor mío, amor mío, y por eso aún escúchame,

por eso te repito el perdido poema,

amor mío, amor mío, tu voz que amé y que cruza

las pupilas moradas de los puentes.

Y tu olor habitado, azul, y todo

lo que ahora abandono y abandonas

no sé con qué propósito,

ni sé de qué manera clandestina,

ahora, mientras yo rompo

la idea de tu rostro

y continúo ignorando

qué invierno,

qué arteria barroca del diciembre aquél,

qué orden despierto es el tuyo

mientras yo vivo sola, y duermo, y te detesto.

 

Poema "el día tiene el don de la alta seda" de Blanca Andreu

domingo, 9 de mayo de 2021

El clan de los Pujol puede ir a la cárcel

 


La Fiscalía que instruye la causa judicial contra la corrupción del clan de los Pujol, a los que había calificado de ‘organización criminal’, ha elevado sus conclusiones antes de la apertura del juicio oral, y solicita 9 años de cárcel para el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol. Y 29 años de prisión para su primogénito y gran activista de la trama, Jordi Pujol Ferrusola, y de entre 5 a 8 años de cárcel para el resto de los hijos de Pujol y los empresarios que han colaborado con la trama, a la sombra de los pasados Gobiernos de la Generalitat.

Más de ocho años y medio lleva abierta esta investigación que despegó con fuerza tras la confesión ante la Justicia de la ex mujer del primogénito de Pujol, Mercé Gironés, que ‘tiró de la manta’ y a la que el fiscal ahora le pide 17 años de cárcel.

Cuando estalló el escándalo, que deja muy tocado al nacionalismo y al separatismo catalán (y pendientes están las actuaciones judiciales contra la presunta y muy probable corrupción de Artur Mas), Jordi Pujol se atrevió a lanzar en el parlamento catalán veladas amenazas, diciendo que si alguien agitaba las ramas del árbol ‘se podrían caer todos los nidos’. Lo que en su día se entendió como una amenaza al Rey Emérito Juan Carlos I.

(De www.republica.com)

Caballero Bonald, 94 años

 

El gran poeta y narrador andaluz José Manuel Caballero Bonald ha muerto a los 94 años. Una prosa barroca y muy depurada, una obra exquisita y admirable. Vino a Canarias en varias ocasiones, y siempre mostró su trato amigable y su espíritu conciliador. Un escritor para quien su dedicación absoluta a la palabra fue una constante en su vida, un hombre de otro tiempo. 

viernes, 7 de mayo de 2021

La vida es una mochila

 


Creíamos tener la certeza de que controlábamos nuestra vida, pero ahora nos damos cuenta de que nada está bajo control, el Estado de Alarma se prolonga hasta el infinito y tal vez ni podamos celebrar la próxima Nochevieja con una fiesta callejera, ni los cumpleaños, ni las bodas, ni los funerales con aforo libre. Nos han quitado tantas cosas en estos meses, que somos títeres en el alambre. Para colmo el señor Bill Gates, 65, signo Escorpión, y la señora Melinda, 56, signo Leo, esos que según los conspiranoicos nos quieren colocar un chip con cada vacuna, van y se divorcian tras una pila de miles de millones de dólares. Nadie es feliz del todo, y los ricos también lloran. Pensábamos que el dinero de los multimillonarios da la paz y otorga una felicidad y ahora resulta que el exceso tampoco concede una vejez tranquila, pues estas personas son tan normales como la pareja del 4º C, es decir que comen, orinan y defecan como cualquiera. Uno pensaba que las parejas ideales nunca deben divorciarse, por ejemplo la reina Isabel II de Inglaterra nunca tomó tal decisión aunque según dicen su marido disfrutó duquesas, condesas y damas de la corte, que para eso están, como en todas las monarquías. Los hombres son más saltones y las damas más tranquilas. Por eso ella, impertérrita, siguió en su papel de guardiana del imperio.

Por todas partes ruido, prisa y síntomas de ansiedad. La incertidumbre está presente en cada uno de nuestros pasos. Por ejemplo, ya no sé si debo decir niños, niñas, niñes, unos, unas, unes, periodisto, periodista, periodiste. Me enseñaron una gramática que ya no vale para estos tiempos, tendré que volver a la escuela. Y además vino el israelí Harari a decirnos en su libro Sapiens que gran parte del éxito de la especie humana que sobrevivió se debe a su capacidad de cooperar a gran escala, mediante la construcción del dinero, el imperio y las religiones. También piensa que la gente no es mucho más feliz hoy que en épocas pasadas, y que los Homo Sapiens estamos actualmente en proceso de convertirnos en "dioses", como consecuencia de la revolución científica y la capacidad de crear vida o de superar las fronteras del propio planeta, hasta podremos vivir en Marte tan ricamente, y fabricarnos allí prados de verde césped, estadios de fútbol y balnearios. Además estima que debemos abandonar la idea del asentamiento en un lugar, todos hemos de estar en la carretera, dispuestos a partir continuamente. Hemos pasado de construir una casa y asentarnos en un lugar en el cual desarrollar nuestra vida junto a familiares y amigos a ser mochileros que montan y desmontan su tienda de campaña para ir de un lugar a otro. Como los primates cuando bajaron de los árboles y se echaron a conquistar el planeta.

La pandemia ha venido para instalarse, será que las farmacéuticas tienen pensado vacunarnos cada año, como cuando la gripe.

–El problema radica en que vivimos en un bosque de mentiras –dijo un amigo en la cena del viernes.

–Ya nada es creíble –dijo su mujer.

Será que todos, todas, todes hacemos valoraciones equivocadas sobre los acontecimientos y las decisiones que vamos a tomar. Pero si la forma de afrontar esta situación es ponernos en el peor de los desenlaces emitiendo una profecía catastrófica, que en consecuencia nos genera una preocupación y un pensamiento obsesivo, centrado exclusivamente en las peores predicciones, estaríamos hablando de ansiedad anticipatoria, que puede expresarse según sea la intensidad con diferentes síntomas, incluso en forma de ataques de pánico.

¡Qué desgracia! No tengo tanto dinero como Bill, y no me quiero divorciar.

lunes, 3 de mayo de 2021

Corazón de fulana (poema erótico de Carla Márquez Rodríguez)

 


CORAZÓN DE FULANA

Te invito a revolver mis sábanas,

Exploremos nuestros cuerpos,

Lamámonos las ganas.

Te invito a revolver mis sábanas,

Sin que dejes tu cepillo ni me hagas la cama.

Para comernos con lujuria

Y acabar extenuada.

Te invito a revolver mis sábanas,

Sin que traigas una muda,

Sin prometernos nada,

Hasta alcanzar orgasmos

Y estallar en carcajadas.

Sin que haya desayunos

Ni planes sobre el mañana.

Te invito a revolver mis sábanas,

a brindarte erecciones,

jadeos y mamadas,

con la complicidad de una amiga

y el corazón de fulana.

domingo, 2 de mayo de 2021

El 1 de Mayo, fiesta magna

 

Eduardo Sanguinetti, Buenos Aires

El 1º de mayo de 1886, 200.000 trabajadores estadounidenses iniciaron una huelga, reclamando que la duración legal de la jornada de trabajo sea de 8 horas, haciendo valer la máxima de 8 horas para el trabajo, 8 horas para el sueño y 8 horas para la casa.

La mayoría de los obreros que marcharon a la huelga estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo inicialmente imbuidos de principios socialistas.

A finales de 1886 las patronales accedieron a otorgar la jornada de 8 horas de trabajo a centenares de miles de trabajadores, marcando este hecho un punto de inflexión en el movimiento obrero mundial.

Federico Engels en el prólogo del Manifiesto Comunista de 1890 dice: “El proletariado de Europa y América pasa revista a sus fuerzas, movilizadas por vez primera en un solo ejército, bajo una sola bandera y para un solo objetivo inmediato: la fijación legal de la jornada normal de 8 horas, proclamada ya en 1886 por el Congreso de la Internacional celebrado en Ginebra y el de 1889 en París. El espectáculo de hoy demostrará a los capitalistas y a los terratenientes de todos los países que, en efecto, los proletarios de todos los países están unidos”.

Bien, en la actualidad la mayoría de las naciones del mundo conmemoran el día 1º de mayo como el Día Internacional de los Trabajadores, salvo los países de colonización británica concreta, que lo celebran en otra fecha, para evitar movilizaciones radicales y socialistas, que causen disturbios en tan magna celebración.

Ante el triunfo del capitalismo en todas las naciones, con su tendencia de ir tras el lucro de activos incorpóreos, la riqueza y el poder concentrado en manos de unos pocos, las corporaciones multinacionales continúan explotando a los trabajadores del planeta, y lejos de promover el bienestar de los mismos, provocan estériles confrontaciones entre los pueblos teniendo al mercantilismo cual deidad suprema.

Me pregunto qué sentido le asignamos hoy a la celebración del 1º de mayo si en espacio y tiempo, en eterno retorno, se plantea una situación similar a la planteada hace un siglo y medio, salvo que en aquel entonces se podía aspirar a superar los conflictos con una revolución... más, cuando parecía a finales de 2019, los pueblos de varias naciones del mundo se revelaban de la opresión fascista neoliberal, mágicamente hizo su aparición el Covid, devenido en pandemia, asolando la sobrevida de miles de millones, hoy soportando lo insoportable, aguardando la caridad de gobiernos, serviles a corporaciones criminales... Unos pocos, dicen que en Estados Unidos de Norte América 652 especuladores, cuadruplicaron sus fortunas, mal habidas... repugnante, ¿no?

Es imposible dar espacio a una mentalidad revolucionaria erradicada del sentir y pensar de los pueblos, que viven en estado de anestesia y resignación ante el espectáculo insano que propone y ejecuta el neoliberalismo, en simulación de un simulacro, en un espacio de libertad condicional que tiene como marco de ¿legalidad? el creer en una democracia procedimental.

La democracia procedimental carece de todo contenido ético y no le interesa la defensa de ningún valor, salvo la coherencia con las normas del sistema de poder: la democracia reducida a una maquinaria de contenido procesal; nos hemos transformado en sociedades anónimas.

Un totalitarismo subliminal ha sentado reales en el mundo, devenido en la puesta en acto de conductas socioculturales y políticas compactas, con la inestimable ayuda de las “tecnologías de punta”, que penetran la epidermis del tejido social, degradándose y convirtiéndolo en un objeto del destino con la valiosa complicidad de las fuerzas vivas del capitalismo empresario, la Iglesia, las Fuerzas Armadas y los partidos políticos, en el crepúsculo de sus funciones de ser legítimos representantes de los pueblos.

El “estado de las cosas” queda resumido magníficamente en esta expresión lanzada por el expresidente José Mujica, al diario El País de Madrid a inicios de 2014: “los presidentes somos juguetes del poder financiero global”.

Ante esta frase, ¿qué nos queda por hacer? me pregunto, pues nada más sepultado que el sentido popular que desde el subsuelo, donde palpita, puede brotar algún día en un preciso momento, en el instante decisivo, fundar nuevamente el día del hombre trabajador, digno y puro. El sentido popular, que no es más ni menos que el sentir del pueblo trabajador, ha aprendido a fuerza de soportar vigilias cada madrugada, por donde viene el sol todos los días y no cree que una revolución pueda ponerlo de espaldas a oriente, para aguardar por el poniente la aurora. El sentido popular intuye que se progresa hacia la vida en alegría de ser, no de tener.