viernes, 7 de mayo de 2021

La vida es una mochila

 


Creíamos tener la certeza de que controlábamos nuestra vida, pero ahora nos damos cuenta de que nada está bajo control, el Estado de Alarma se prolonga hasta el infinito y tal vez ni podamos celebrar la próxima Nochevieja con una fiesta callejera, ni los cumpleaños, ni las bodas, ni los funerales con aforo libre. Nos han quitado tantas cosas en estos meses, que somos títeres en el alambre. Para colmo el señor Bill Gates, 65, signo Escorpión, y la señora Melinda, 56, signo Leo, esos que según los conspiranoicos nos quieren colocar un chip con cada vacuna, van y se divorcian tras una pila de miles de millones de dólares. Nadie es feliz del todo, y los ricos también lloran. Pensábamos que el dinero de los multimillonarios da la paz y otorga una felicidad y ahora resulta que el exceso tampoco concede una vejez tranquila, pues estas personas son tan normales como la pareja del 4º C, es decir que comen, orinan y defecan como cualquiera. Uno pensaba que las parejas ideales nunca deben divorciarse, por ejemplo la reina Isabel II de Inglaterra nunca tomó tal decisión aunque según dicen su marido disfrutó duquesas, condesas y damas de la corte, que para eso están, como en todas las monarquías. Los hombres son más saltones y las damas más tranquilas. Por eso ella, impertérrita, siguió en su papel de guardiana del imperio.

Por todas partes ruido, prisa y síntomas de ansiedad. La incertidumbre está presente en cada uno de nuestros pasos. Por ejemplo, ya no sé si debo decir niños, niñas, niñes, unos, unas, unes, periodisto, periodista, periodiste. Me enseñaron una gramática que ya no vale para estos tiempos, tendré que volver a la escuela. Y además vino el israelí Harari a decirnos en su libro Sapiens que gran parte del éxito de la especie humana que sobrevivió se debe a su capacidad de cooperar a gran escala, mediante la construcción del dinero, el imperio y las religiones. También piensa que la gente no es mucho más feliz hoy que en épocas pasadas, y que los Homo Sapiens estamos actualmente en proceso de convertirnos en "dioses", como consecuencia de la revolución científica y la capacidad de crear vida o de superar las fronteras del propio planeta, hasta podremos vivir en Marte tan ricamente, y fabricarnos allí prados de verde césped, estadios de fútbol y balnearios. Además estima que debemos abandonar la idea del asentamiento en un lugar, todos hemos de estar en la carretera, dispuestos a partir continuamente. Hemos pasado de construir una casa y asentarnos en un lugar en el cual desarrollar nuestra vida junto a familiares y amigos a ser mochileros que montan y desmontan su tienda de campaña para ir de un lugar a otro. Como los primates cuando bajaron de los árboles y se echaron a conquistar el planeta.

La pandemia ha venido para instalarse, será que las farmacéuticas tienen pensado vacunarnos cada año, como cuando la gripe.

–El problema radica en que vivimos en un bosque de mentiras –dijo un amigo en la cena del viernes.

–Ya nada es creíble –dijo su mujer.

Será que todos, todas, todes hacemos valoraciones equivocadas sobre los acontecimientos y las decisiones que vamos a tomar. Pero si la forma de afrontar esta situación es ponernos en el peor de los desenlaces emitiendo una profecía catastrófica, que en consecuencia nos genera una preocupación y un pensamiento obsesivo, centrado exclusivamente en las peores predicciones, estaríamos hablando de ansiedad anticipatoria, que puede expresarse según sea la intensidad con diferentes síntomas, incluso en forma de ataques de pánico.

¡Qué desgracia! No tengo tanto dinero como Bill, y no me quiero divorciar.

lunes, 3 de mayo de 2021

Corazón de fulana (poema erótico de Carla Márquez Rodríguez)

 


CORAZÓN DE FULANA

Te invito a revolver mis sábanas,

Exploremos nuestros cuerpos,

Lamámonos las ganas.

Te invito a revolver mis sábanas,

Sin que dejes tu cepillo ni me hagas la cama.

Para comernos con lujuria

Y acabar extenuada.

Te invito a revolver mis sábanas,

Sin que traigas una muda,

Sin prometernos nada,

Hasta alcanzar orgasmos

Y estallar en carcajadas.

Sin que haya desayunos

Ni planes sobre el mañana.

Te invito a revolver mis sábanas,

a brindarte erecciones,

jadeos y mamadas,

con la complicidad de una amiga

y el corazón de fulana.

domingo, 2 de mayo de 2021

El 1 de Mayo, fiesta magna

 

Eduardo Sanguinetti, Buenos Aires

El 1º de mayo de 1886, 200.000 trabajadores estadounidenses iniciaron una huelga, reclamando que la duración legal de la jornada de trabajo sea de 8 horas, haciendo valer la máxima de 8 horas para el trabajo, 8 horas para el sueño y 8 horas para la casa.

La mayoría de los obreros que marcharon a la huelga estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo inicialmente imbuidos de principios socialistas.

A finales de 1886 las patronales accedieron a otorgar la jornada de 8 horas de trabajo a centenares de miles de trabajadores, marcando este hecho un punto de inflexión en el movimiento obrero mundial.

Federico Engels en el prólogo del Manifiesto Comunista de 1890 dice: “El proletariado de Europa y América pasa revista a sus fuerzas, movilizadas por vez primera en un solo ejército, bajo una sola bandera y para un solo objetivo inmediato: la fijación legal de la jornada normal de 8 horas, proclamada ya en 1886 por el Congreso de la Internacional celebrado en Ginebra y el de 1889 en París. El espectáculo de hoy demostrará a los capitalistas y a los terratenientes de todos los países que, en efecto, los proletarios de todos los países están unidos”.

Bien, en la actualidad la mayoría de las naciones del mundo conmemoran el día 1º de mayo como el Día Internacional de los Trabajadores, salvo los países de colonización británica concreta, que lo celebran en otra fecha, para evitar movilizaciones radicales y socialistas, que causen disturbios en tan magna celebración.

Ante el triunfo del capitalismo en todas las naciones, con su tendencia de ir tras el lucro de activos incorpóreos, la riqueza y el poder concentrado en manos de unos pocos, las corporaciones multinacionales continúan explotando a los trabajadores del planeta, y lejos de promover el bienestar de los mismos, provocan estériles confrontaciones entre los pueblos teniendo al mercantilismo cual deidad suprema.

Me pregunto qué sentido le asignamos hoy a la celebración del 1º de mayo si en espacio y tiempo, en eterno retorno, se plantea una situación similar a la planteada hace un siglo y medio, salvo que en aquel entonces se podía aspirar a superar los conflictos con una revolución... más, cuando parecía a finales de 2019, los pueblos de varias naciones del mundo se revelaban de la opresión fascista neoliberal, mágicamente hizo su aparición el Covid, devenido en pandemia, asolando la sobrevida de miles de millones, hoy soportando lo insoportable, aguardando la caridad de gobiernos, serviles a corporaciones criminales... Unos pocos, dicen que en Estados Unidos de Norte América 652 especuladores, cuadruplicaron sus fortunas, mal habidas... repugnante, ¿no?

Es imposible dar espacio a una mentalidad revolucionaria erradicada del sentir y pensar de los pueblos, que viven en estado de anestesia y resignación ante el espectáculo insano que propone y ejecuta el neoliberalismo, en simulación de un simulacro, en un espacio de libertad condicional que tiene como marco de ¿legalidad? el creer en una democracia procedimental.

La democracia procedimental carece de todo contenido ético y no le interesa la defensa de ningún valor, salvo la coherencia con las normas del sistema de poder: la democracia reducida a una maquinaria de contenido procesal; nos hemos transformado en sociedades anónimas.

Un totalitarismo subliminal ha sentado reales en el mundo, devenido en la puesta en acto de conductas socioculturales y políticas compactas, con la inestimable ayuda de las “tecnologías de punta”, que penetran la epidermis del tejido social, degradándose y convirtiéndolo en un objeto del destino con la valiosa complicidad de las fuerzas vivas del capitalismo empresario, la Iglesia, las Fuerzas Armadas y los partidos políticos, en el crepúsculo de sus funciones de ser legítimos representantes de los pueblos.

El “estado de las cosas” queda resumido magníficamente en esta expresión lanzada por el expresidente José Mujica, al diario El País de Madrid a inicios de 2014: “los presidentes somos juguetes del poder financiero global”.

Ante esta frase, ¿qué nos queda por hacer? me pregunto, pues nada más sepultado que el sentido popular que desde el subsuelo, donde palpita, puede brotar algún día en un preciso momento, en el instante decisivo, fundar nuevamente el día del hombre trabajador, digno y puro. El sentido popular, que no es más ni menos que el sentir del pueblo trabajador, ha aprendido a fuerza de soportar vigilias cada madrugada, por donde viene el sol todos los días y no cree que una revolución pueda ponerlo de espaldas a oriente, para aguardar por el poniente la aurora. El sentido popular intuye que se progresa hacia la vida en alegría de ser, no de tener.

lunes, 19 de abril de 2021

Luis Arencibia y el Neptuno de Melenara


Conocimos a Luis Arencibia, el escultor recién desaparecido, a través de Antonio González Padrón, el inquieto cronista. Luego pusimos en contacto a Arencibia con los artistas que acudían con frecuencia a la entonces sede de la Casa de Canaria, en Jovellanos, 5, justo enfrente del Teatro de la Zarzuela.  En aquellos años 2000-2005 la Casa de Canarias fue un foco de exposiciones y encuentros. Arencibia era  entusiasta, y a través de sus contactos el también escultor Máximo Riol pudo alzar sus monumentales Meninas en una rotonda de Leganés. Arencibia es el autor de obras en su municipio natal y en la ciudad de su ciudad de residencia, así como de un importante retablo en la iglesia de San Agustín de la capital grancanaria. Era un hombre de temperamento moderado que escondía una gran vitalidad creativa. Ideó museos de escultura al aire libre, fue generoso y solidario, uno de los creadores más originales del arte canario entre dos siglos.

 El Neptuno de Melenara trae una bocanada de aire fresco y en nuestro país es una de las escasas esculturas monumentales integradas en la naturaleza. Un Neptuno a un mismo tiempo bienhechor y atemorizante, fiero y manso, vigilante y juguetón. Este dios latino es también un homenaje al mar, con una mano sostiene el tridente y con la otra invita a entrar en las aguas. Es rotundo y vigoroso durante el día, y de noche cobra un halo misterioso y casi espectral cuando es iluminado. El Neptuno de Melenara es uno de los iconos de la ciudad de Telde, y a él le dedicamos un libro que fue editado por al ayuntamiento de la ciudad en 2007. Antes de su instalación los marinos y los residentes del barrio mostraban cierta desconfianza respecto a su viabilidad; dudaban abiertamente de su solidez frente a los temporales. Los temores quedaron despejados, aunque necesitó reparaciones más de una vez.

 Los residentes de la zona se refieren al curioso efecto de sus ojos huecos cuando brillan en la oscuridad de modo fantasmagórico. Desde el fondo de los tiempos los humanos siempre han necesitado la ayuda de criaturas poderosas, que les alumbren el camino, les ayuden a despejar el temor a la propia debilidad de su circunstancia temporal, y los guíen en sus tribulaciones amortiguándoles en lo posible el desasosiego de su inevitable camino hacia la muerte y las posibles vidas posteriores. Pues bien: para este litoral grancanario el dios mitológico es ya un ser favorecedor. Su tridente es un signo de valentía y resolución ante la adversidad.

 En definitiva, cuando alguien consigue una obra que agita las aguas cotidianas de la pereza y la costumbre, que rompe la línea del horizonte, que sorprende y en cierto modo escandaliza pero acaba siendo asumida por el pueblo, nos hallamos ante un artista eficaz. Esto es lo que sucede con el Neptuno de la playa: en el poco tiempo de su azarosa vida originó un impacto de sorpresa, casi escandalizó a las mentes rutinarias, a las que cualquier novedad produce convulsiones. Pero enseguida ha sido asumido por todos; lo que comenzó siendo un icono particular de la zona ha acabado siendo una de las imágenes representativas del municipio, y está llamada a ser una de las postales más poderosas de la isla. Tal es su poder de convocatoria y su capacidad de sugerencia que ya nadie será capaz de arrancarlo de su pedestal, ni el más estruendoso de los huracanes, ni el oleaje más ansioso. Pues una y otra vez regresará, volverá a posarse sobre las olas y a engrandecerse sobre ellas.

 Hasta tal punto ha echado raíces que es casi un faro en el horizonte.

viernes, 16 de abril de 2021

Poemas de Olga Rivero Jordán (Falleció en Tenerife, 92 años)



TROMBÓN
      
Los blancos techos de los camellos cortan el viento trenzado de cristales y lloran aserrín por el chubasco de resacas. En el corazón la luna corre hasta el oasis de la música con su reseca garganta de espejismos. Un saxo va derritiéndose en la arena rubia de las rutas, por la sedienta lucidez del brillante cachemir del ocaso que relame las pezuñas del anacrónico pellejo con el bucio de su boca virado en su espalda. Habla la majestuosa montaña de baterías adornada con rizos de una puesta de sol. Emite sonidos que aniquilan a Lucifer con percusiones de invisibles dedos en las brujas escarchas de su  redonda barriga. Acolchadas prendas con ladrillos vendados se ruborizan en temblores y su sangre está a punto de abrazar a estómagos que vomitan la ira del triunfo en el alocado aleteo del trombón de Harlem.
      
      
INDIANOS
      
Mi madre era yo, y yo era mi madre que me seguía por un descampado. El desprendimiento no era fácil: ella me había traído sin consentimiento y a una hora inadecuada. Esperemos que este evento no haya sido pernicioso para mi dilatada vida. A fin de cuentas, sería como una noria arañada de eólicos gruñidos y sus diademas enjaretadas a la pamela que antaño coronara la blanca cabeza de mi antecesora, con espinas y ese brillor que enaltece la faz de la tranquilidad y el equilibrio como soberbia. Pero apenas la vida le dio el sacramento como recompensa a su virtuosísima imagen tallada de mármol sanguinolento: la diosa de diez hijos, mitad morenos, mitad estremecedoramente blancos.

Los gatos morunos se parecían a mi angosto padre. Alto como un pino joven, con una raya en el centro de su pensamiento, redonda luz que sobresalía de su leontina plateada y de un chaleco que ajustaba  todo su cuerpo esmaltado de finura, tanta como finos eran sus labios moldeados por una suave sonrisa con monedas traídas por su abuelo y sus tíos solteros de Indias. Así abotonó la tierra junto con su Nash verde botella.
 

Las pinturas se borran
y mis trajes están descosidos
por eso te vuelvo a decir
que debajo de mí estoy empapada
de hilachas de hinojo.
No desees mi cuerpo
hecho de cajas de cerillas
es tan flexible como las nubes
y tan profundo como el mundo.


Teniéndote tan cerca
supe cómo te perdí.
Al doblar la esquina
los dorados resquemores
se fugaron entre la ventisca
e inertes pensamientos
juegan a matarse.


Siete musas
cantan
en un triángulo
pero al visillo
lo bambolea el aire.


Un vaso azul
reposa
sobre mi sueño
osado
me despierta.
No hay nada
ante la verdad
del mar.


DESPRENDIDA EN TUS BRAZOS


Con la tierra me basta
un día dejé de andar 
con zapatos altos
y sin etiquetas
sellaron mi bata de percal
así caminaré por sitios pardos
donde la noche acostada espera
ciega muda y sin brazos.


RONRONEO


Hay vigas en el vientre del cielo
con aserrín 
en los fugaces ojos del viento
después se precipitarán las salamandras
sobre el panal salobre
de algún paquidermo tuerto.
Así se deslizan antorchas
en las patas del silencio
rompen su huída las ranas
de una raza tímida
como final del ronroneo 
de su cerebro de estrellas.


BUITRE POR SU TRANSPARENCIA


Como un paraguas abrelatas 
del tiempo bastardo de otoños
hay un goterón 
en la mejilla de la tierra
esperado puñal
en el malvasía de tus ojos
moteados de viento.
El cardonal de tu cuerpo
tornea capitulaciones
al giro de mi cuello
abrazado a la fiebre
de este pan dulce
manjar amarrado
a la espiga que dobla el alma
con jugo de humo y labios
cuatro sinuosidades 
por los parámetros del moho.
Destila sangre
como el mordisco que buscamos
del mareado corazón
del mar de las minervas
como puñado 
de puñales
servidos al jerez.

(Tomado de     actaliteraria.blogspot.com)

domingo, 11 de abril de 2021

Justo Jorge Padrón, el poeta angustiado, el poeta de la luz



La tarde del domingo trajo el clarinazo: ha muerto el amigo Justo Jorge Padrón, una de tantas víctimas de la maldita pandemia. Murió a los 77 años en una cama de hospital, en esos días en que las vacunaciones se estaban extendiendo, con la meta puesta en lograr la mayor inmunidad posible. Muere un poeta neorromántico y existencial, cuando todavía habría podido seguir haciendo una poesía vibrante, musical, intensa. Un hombre que dejó su carrera de abogacía, que abandonó su temprana vocación por el deporte, para dedicarse solo a la creación, a la traducción de poetas nórdicos, a la elaboración de una obra compacta que tuvo muchos reconocimientos e innumerables versiones en treinta idiomas. Compartimos amistad y encuentros, primero en Gran Canaria, más tarde en nuestro chalet de Torrelodones, Madrid, también en su piso de la capital, cerca de la Plaza de Castilla, como luego en nuestra casa de El Sardo, en las afueras de la ciudad de Las Palmas, en la vieja carretera de San Lorenzo. Venía con Kleo, su segunda mujer, y con su hija, que siempre quería hacerse fotos con el canario que teníamos junto al pequeño jardín. Compartíamos la dedicación a la literatura, la obsesión por hacer la mejor obra posible. Se ponía sentimental, me decía que le gustaría volver a Gran Canaria para pasar sus últimos años en este clima, en este mar, en este sol.

Hablar de Justo es hablar de muchos libros, pero sobre todo de Los círculos del infierno, su texto más importante. En el año 74, tras una crisis personal que seguramente le llevó a separarse de Mónica, su mujer sueca, se fue armando el libro en su peregrinar entre Suecia y Noruega. Rememorando a Dante, se lanza a hablar de la crisis humana, el conflicto de la autodestrucción del planeta, la propia extinción de la especie humana. El libro significó la consagración del autor, uno de los poetas españoles más traducidos, y más respaldados por innumerables premios y por la crítica. Como traductor y ensayista nos dio a conocer a muchos poetas nórdicos y realizó numerosas audiciones de su poesía ante miles de personas, particularmente en países de la Europa del Este y América Latina.

Su obra fue copiosa y obtuvo un reconocimiento importante a nivel internacional. No logró su sueño de entrar en la Real Academia Española, quizá porque a los canarios se les sigue negando el reconocimiento a su singularidad literaria, ese idioma mestizo que ni es continental mesetario ni continental americano sino que se disuelve en el Atlántico. Algo parecido le sucedió a J.J. Armas Marcelo, quien también se quedó a las puertas. Pero con Justo estamos a presencia de una obra existencial, tocada por la amargura y el pesimismo, que recibió críticas de figuras mundiales de la literatura: Vargas Llosa, Borges, Sábato, Alvaro Mutis.

Tuvo varios registros. El registro del amor que huye, de la sombra del mar, de la finitud humana. Poesía de la existencia, de la fragilidad humana: En el amanecer te desvaneces. / Sólo queda tu sombra entre mis manos / una presencia de aire, anhelo y sueño y risa…

Un poeta que sabía adquirir un tono profético y visionario. Un poeta de la profunda soledad y el desengaño de los humanos. Lo expresó muchas veces en sus versos: Cansado, muy cansado / de ir envejeciendo, / de ser sólo yo mismo, / de vivir en la espalda de los sueños, / de ver cómo mueren / la vida y el amor. Pero la angustia nos dejaba ver la claridad al otro lado del túnel, esa esperanza casi inaccesible en otros mundos. Esa poesía suya que también fue luminosa y pletórica, llena de amor y de fe.

jueves, 8 de abril de 2021

María Victoria Hernández debe ser Hija Predilecta de La Palma


María Victoria Hernández ha desarrollado una labor muy importante en cuanto a la divulgación del arte, la historia, las fiestas, las tradiciones, la etnografía, la singularidad de su isla natal. Licenciada en Derecho, estudió en Madrid y tuvo ocasión de mantener estrecho contacto con José Pérez Vidal, uno de los mayores talentos de La Palma en el siglo XX. La vocación de María Victoria por difundir la pequeña y gran historia de la isla se ha visibilizado en numerosas publicaciones, en su papel como miembro de la Junta de Cronistas de Canarias, en su labor como activa corresponsal de la agencia Efe, como directora que fue de emisoras de radio. Es evidente su relevancia no solo como la autora de libros importantes sino también como una activa colaboradora de los medios de comunicación, tanto impresos como digitales. Una labor que no ha cesado en ningún momento; al contrario, parece multiplicarse de año en año. María Victoria es una mujer luchadora y, cosa sorprendente, en internet solo hay menciones parciales de su ingente labor. No figura por ejemplo en Wikipedia, cosa lamentable, puesto que posee un perfil que la hace más que acreedora de tal circunstancia.

Cuando en el año 2010 el Cabildo Insular de La Palma nos entregó la distinción de Hijo Predilecto de La Palma, acto celebrado en el Teatro Circo de Marte, dijimos que existe una importante relación de personas que merecen ese mismo honor. Citábamos a María Victoria a Anelio Rodríguez Concepción, al dramaturgo Antonio Tabares y otras figuras de las letras, las artes y la investigación, a las que ojalá más temprano que tarde la corporación insular entregue tal nombramiento por la proyección que han realizado de La Palma.

Es de esperar que el presidente del Cabildo, el llanense Mariano Hernández Zapata, impulse la creación del expediente oportuno para que, juntamente con los grupos políticos que conforman la corporación, llegue a buen fin el nombramiento.

Cuando falleció mi padre, el agente judicial Anastasio León Capote, no tuve duda alguna de que el voluminoso diario que escribió durante décadas con los acontecimientos de su pueblo y de la isla debía ser para María Victoria, porque ella aprovecharía su contenido. Y así ha sido, con su integridad y su humanismo siempre ha mencionado el nombre de mi padre cuando ha utilizado alguna de sus muchas anotaciones de la pequeña historia local. A través de ella supe recientemente que mi padre fue uno de los dirigentes de la UGT llanense, y supongo que si libró su vida cuando la guerra civil se debió al hecho de que era muy socialista pero también era muy católico, a través de la parroquia de Los Remedios debió venirle su protección.

María Victoria fue heredera de la labor de don Pedro Hernández y Hernández, el cronista y poeta llanense, un enamorado de su tierra chica. Sucedió a don Pedro en el cargo de cronista oficial de la ciudad cuando falleció, en noviembre de 2001, pero desde mucho antes ya colaboraba activamente, ya que don Pedro estuvo encamado mucho tiempo antes de fallecer. Don Pedro fue un amigo y un protector nuestro, igual que el periodista Domingo Acosta Pérez. Viki siempre estuvo ahí, disponible para divulgar la fiesta de Moros y Cristianos de Barlovento, el auto de Reyes de Garafía, la Bajada de las Nieves, el Diablo de Tijarafe, el desfile de los Caballos Fufos en Tazacorte, etcétera. Siempre estuvo para escribir sobre los laureles centenarios de la plaza, o sobre el fotógrafo Manuel Rodríguez Quintero, o sobre la leyenda-realidad del Alma de Tacande de El Paso. Ha sido la mejor cronista de toda la isla, una enamorada de la isla integral, a la que podemos ver con su cámara de fotos en todos los pueblos y caseríos cuando celebran algo. Una mujer generosa, un orgullo no solo para su ciudad natal de Aridane sino para toda San Miguel de La Palma.

viernes, 2 de abril de 2021

2 poemas de Aida González Rossi (Tenerife, 1995)

    


si yo hubiera elegido

 

el poema es mi cuerpo

esto es poesía

Blanca Varela

 

si yo hubiera elegido sentirme así… si me hubieran preguntado oye cuerpecito tú quieres incendios forestales helicópteros catástrofes… tortugas que vuelan bombillas encendidas lámparas llenas de polvo pasar la lengua… tú quieres hoyos cascadas un gato en la garganta las uñas de un gato negro en la garganta… si lo hubiera elegido si lo hubiera moldeado y si hubiera pellizcado y si hubiera hecho las aristas con mis manos las aristas… si mis manos las mías una foto darle al clic derrumbar el edificio pisar todos los escombros… uno a uno todos los escombros… oye cuerpecito tú quieres rapidez… luces como bombonas besar los libros tener el tacto de los libros en los labios… labios hinchados labios pájaros colillas de tres o cuatro noches… plantas… si hubiera elegido si hubiera pintado si mi piel arañada por mis dedos trazada por mis dedos marcada por mis dedos… si yo hubiera elegido sentirme así… yo derretirme yo… pero oye cuerpecito esto sale de las huertas… y del piche… y de los azulejos… el suelo no me aguanta el suelo es un barranco en el fondo del barranco el agua en la caída todo esto uno a uno los escombros yo… sube es hiedra se agarra a los nudillos y a los hombros y a los muslos se aprieta en los muslos oye… si hubiera elegido pero dentro… y crujiendo… y derretirme… si yo hubiera elegido sentirme así sentarme así roer mis huesos llover tanto rato siempre… pero oye cuerpecito… oye…

  

y aun así deseo

 

dos litros de agua correr hasta la ducha nombrar el glaciar de mi voz. comer lo mismo tres días seguidos es decir comer tres días seguidos y querer del viento el vello. querer del viento el vello y salir de noche y salir de noche a mirar a las muchachas a los ojos (unos ojos no del

todo verdes como las hojas secas de las parras). arrancar las parras y llorar por las parras y querer de la naturaleza una ofensiva. los dedos de la tierra o los dedos de una fábula o mis dedos la humedad dos litros (se queda en los labios es una gota de miel). visitar la calle no

elegir la ropa y morir de frío pero colocar la boca en las alcantarillas aspirar el vapor la sangre de quienes viven    aquí    de la naturaleza una mirada. mirar

 

un hombro recortado en la ventana de la tarde o besar un diafragma en la ventana de la tarde mentirle a la ventana de la tarde no saldremos de aquí con vida. en el último momento escucharte. cerrar los ojos lo oscuro es tu cabeza los destellos los fuegos artificiales son la sima que te nombra. y nombrarte y nombrarte y nombrarte. nombrarte no encontrar pero recoger el pelo con el pelo la ciudad con la ciudad a mí (estrellas del cabello: la vida es más fácil si las saco). chocolate flores hinchazones    un portal recién fregado en el que marcas tus huellas hasta mi puerta dos litros de agua correr    hasta mí. esquivar la palabra sexo jugar a los obstáculos pero sí también el río en el que hay un pez en el que el pez busca aros en las rocas me oyes lo entiendes? o algo mucho más profundo o algo que esté más allá de los cercos

 

de los dedos en la arena nombrar el glaciar del verano. nombrar la ofensiva de la naturaleza las estrías (me marca el tiempo. soy un reloj sin agujas) y el brillo de los ojos: brillar en los ojos como las farolas o algo más sí siempre algo más hallar en la vida siempre algo más. y nombrarlo. hacer un escondite en el que no quepa nadie o amar un cuerpo o dos o tres o cinco. conocer un cuerpo. conocer las marcas secretas del cuerpo (mira esta cicatriz la conseguí en el muelle qué tenía en la cabeza). comprender el cuerpo. ordenar el mensaje. y nombrarlo. y aun así

 

deseo.

 

y aun así deseo. por ello hablaré hasta arder como un gato torturado como un gato

 

torturado.

jueves, 1 de abril de 2021

2 poemas de Elena Madel

 


BELLUM JEANS

Hoy, por fin, descubro que tengo buena suerte.

Que cada vez es más sencillo que las yemas de mis dedos
viajen, intuitivas, por los túneles de mi torso.
Que mi estómago ha aprendido del mito de Narciso
y ya silencia él sólo su grito desgarrado:
la desgracia de la hermosura ansío para mí.
Que mis dedos escarban y consiguen rescatar lo inútil,
o lo útil que yo sé -o creo- que no sirve.

Por merecer la más bella envoltura rezo cada noche.

Por ser la vencedora en la batalla diaria de Zara:
la guerra de los pantalones vaqueros más estrechos,
de colores, con dibujos, los de marca, los más caros,
porque cada vez es más sencillo que las yemas de mis dedos
viajen, intuitivas, por los túneles de mi torso.
Por liderar el ranking de los cuerpos más apetecibles,
más llamativos, por una cosa u otra, a la cabeza
de las sedas varoniles, los mentones perfectos,
el vello hermoso enmarcando sus labios.

Aunque no sea alta ni melancólica ni mis manos expertas.
Insignificante, sonriente e ingenua como soy
acumulo mandatos de porcelana en el cubo de basura.
Y cada vez es más sencillo que las yemas de mis dedos
viajen, intuitivas, por los túneles de mi torso.

Magnífica estrella la mía. Hoy, por lo menos,
después de la austeridad de ya no hay llave,
tan sólo me duele la habitación número trece.

Y es un lujo morir habiendo prescindido del desayuno

MI PRIMER BIKINI

Sólo yo sé cuándo sobrevivimos.

Lo sé porque mis dedos
se transforman en lápices de colores.
Lo sé porque con ellos
dibujo en las paredes de tu casa
mujeres con rostro de epitafio.
Porque, a la caricia de la punta,
comienza el derrame de los cimientos
formando arco iris en la noche.
Porque, al escribir testamentos
en el suelo, se remueven las vísceras
de azúcar, y trepan tus raíces.

Grabo versos de colores fríos
en tu piel, de arquitrabe a basa,
y les llueve y los diluye, y compruebo
que la lluvia suena como hacen al caer
las canicas brillantes y naranjas
que cambiaba en el patio del recreo,
poco antes de calzar mi primer bikini.

Hoy guardo las canicas, como un apagado
tesoro, en los huecos de otras espaldas.

Pinto también en la terraza de enfrente
un jardín de lápidas cálidas y hermosas.
Trazo -como una medusa de bronce-
un paraíso de cadenas hendiendo en mantillo
el valle diminuto que proclama que es frágil
y sin embargo, dirás tú, sobrevive.

lunes, 22 de marzo de 2021

Luis Arencibia (74 años), escultor canario en Leganés

 Luis Arencibia, escultor grancanario establecido en Leganés, Madrid, nos ha dejado a los 74 años víctima de un cáncer. Compartimos momentos, lo pusimos en contacto con artistas canarios residentes en la capital. Escribimos el ensayo "El Neptuno de Melenara", sobre su gran escultura en la playa teldense del mismo nombre. La fotografía recoge un instante de la presentación que hicimos en la Casa-Museo León y Castillo de Telde sobre el libro "Locos", escrito en colaboración entre Leopoldo María Panero y el propio Arencibia. Descanse en paz el amigo.

3 poemas de Adam Zagajewski, premio Príncipe de Asturias, fallecido ayer



Habla más suave

Habla más suave: eres mayor que aquel
que fuiste tanto tiempo; eres mayor
que tú mismo y sigues sin saber
qué es la ausencia, el oro, la poesía.

El agua sucia anegó la calle; una tormenta breve
sacudió esta ciudad plana, adormecida.
Cada tormenta es un adiós, cientos de fotógrafos
parecen sobrevolarnos, inmortalizar con flash
segundos de miedo y pánico.

Sabes qué es el duelo, la desesperación
violenta que ahoga el ritmo cardiaco y el futuro.
Entre extraños llorabas, en un moderno almacén
donde el dinero, ágil, sin cesar, circulaba.

Has visto Venecia, y Siena, y en los lienzos, en la calle,
jovencísimas, tristes Madonnas que ansiaban ser
muchachas normales y bailar en carnaval.

Has visto incluso pequeñas urbes, nada bonitas,
gente vieja extenuada por el sufrimiento y el tiempo.
Ojos de santos morenos brillando en iconos
medievales, ojos ardientes de bestias salvajes.

Entre los dedos cogías guijarros de la playa La Galere,
y de pronto sentías por ellos una inmensa ternura,
por ellos y por el pino frágil, por todos los que allí
estuvieron contigo y por el mar,
que aunque potente, es tan solitario.

Una ternura inmensa, como si fuésemos huérfanos
de la misma casa, para siempre apartados los unos de los otros,
condenados a breves momentos de visitas
en las frías cárceles de la actualidad.

Habla más suave: ya no eres joven,
el éxtasis ha de pactar con semanas de ayuno,
has de elegir y abandonar, dar largas

y hablar extensamente con embajadores de secos países
y labios cuarteados, has de esperar,
escribir cartas, leer libros de quinientas páginas.
Habla más suave. No abandones la poesía.

Oda a la suavidad

Los amaneceres son ciegos como gatitos.
Las uñas crecen confiadamente, aún
saben qué tocarán. Suaves
son los sueños y la ternura como niebla
suspendida sobre nosotros, igual que la campana de Sigismundo
antes que el frío la abrazase.

Vaporetto

En el bolsillo de la cazadora encuentras
un pasaje azul para el vaporetto
(il biglietto, non cedibile).

El billete azul, poco mayor
que un sello de la República de Togo,
te promete un cambio, un viaje.

Se derrite la laca en el recuerdo,
se deshiela la almendra de la nieve alpina.
Ahora puede empezar la expedición.

Estás en Texas, en la tierra llana,
entre los robles eternamente verdes,
que no recuerdan nada.

Por canales estrechos navegarás
con !»alemas, a contracorriente;
y hallarás glaciares y grisura.

El billete reza: corsa semplice,
pero no menciona el desierto,
la monotonía del gravoso mar,

el deseo, el aduanero malicioso,
que no te espera sólo a ti,
islas de indiferencia y de cenizas.

Navegarás largamente. Quizás llegues
allí donde descansa el erizo de Venecia,
agua, encajes y oro.

Quizás llegues allí donde se alzan
las rojas torres de Venecia, torres fieles,
agujas de un compás perdido en el océano.

Traducción de Elzbieta Bortkiewicz

domingo, 21 de marzo de 2021

Un poema de Rosario Valcárcel, en el Día Mundial de la Poesía



Cuando hacemos el amor de madrugada

el frío se consume y la habitación en llamas 

jadea como el bramido de un volcán 

que emana recuerdos amarillentos 

esculpe corazones. 

Aleja la muerte. 

Cuando nos abrazamos en la penumbra

tu aliento se pliega con el mío, el sabor 

de alisios libertinos agita el placer, 

se derriten las penas y los rencores. 

Se olvida todo. 

Cuando me estrechas y te estrechas 

los espíritus diabólicos se disfrazan, 

escucho mi zambullida, las corrientes 

dormitadas. Vuelve la calma. 

Se olvida todo.

(De  "Himno a la vida")