viernes, 19 de julio de 2013

Delfín Yeste, entre Castilla-La Mancha y Canarias

Delfín Yeste es hombre sencillo, poeta humilde que canta a su tierra natal y, así su voz se hace panteísta. Creció y vivió en Tenerife, y del mar se contagió su espíritu de niño grande asombrado de la vida. Viene de la serranía de Albacete, un pueblo diminuto y agreste, es de la montaña y del Atlántico. Recientemente salió su libro Llaves (recorrido emocional de una trayectoria poética 1972-2012), que refleja 40 años de su capacidad creadora y mediante el cual recibe el homenaje de la Asociación Cultural Gritos de la Sierra, con ilustraciones de Fernando Díaz G.
“La niñez y sus vivencias han sido pautas y necesidades evidentes en mi andadura poética. La problemática de lo sencillo de cada día, de cada coyuntura del hombre en sus múltiples incidencias, me ha motivado desde siempre. Dar, lisa y llanamente, cauce y expresión a toda esta serie vivencial es mi constante búsqueda y porfía. De siempre he querido vivir de cerca las cosas mínimas. Amo la Naturaleza en sus variopintas gamas y urgencias, pero con epicentro vital en el hombre. Me causa pavor todo lo que huela a chamusquina y zarandajas. Que mis ensoñaciones tengan una plasmación pragmática en mí y en los demás; que no sean solitaria ristra de sensaciones sino algo que nos mueva al bien, que es lo que nos hace sentir realizados”, así se define.

Juanramoniano, afirma que poeta es cualquier persona honrada que ama, que sufre, que comparte y vibra con el dolor de los demás y que canta con la alegría de los demás. La creación es ese barco sin fondo y a veces sin luz. Delfín es un poeta homenajeado cada verano en las fiestas entrañables de su pueblo, en la capital de su provincia, en la Casa de Castilla-La Mancha de Madrid. Con él compartimos ratos en la Casa de Canarias. Y este hombre que se confiesa próximo a Pedro García Cabrera, desde el Madrid en que reside no olvida su tiempo en las islas, ni sus amigos, ni sus poetas, las cumbres y las olas.

Es un actor que poetiza sus representaciones, y un poeta que -con su expresión corporal- da vida a sus poemas. Espíritu inquieto, recorrió la Península y el Archipiélago, y ha hecho recitales en Alemania, Francia y Portugal. Finalista del premio León Felipe en 1980, ganador del concurso del periódico La Tarde en 1977, primer premio Archipiélago de Tenerife, Trofeo de plata de La Gomera, 1976, designado Albacetense del año 1999. Autor de Cuarzos, Como tibios pájaros en el columpio, Lucía de la mañana. El poeta madura su soledad, medita sobre la vida tan breve, esplendorosa y desnuda. La precariedad trascendente, los recuerdos remotos.

He aquí su poema Fotocopia, recogido en su reciente antología:

Soy
de ese dolor vivo y seguro
que nace a dentelladas
de amor y pesadumbre.

Soy del profundo tajo
que llega hasta las raíces
vertido en las heridas.

Y por ser
soy
en la encrespada luz
del alborozo… arisco
rompimiento de horas
que me atan y acumulan
todo el poderío de las nadas
de no sé qué caminos
andados por la sangre
a oscuras
como el agua… como el agua
deshilada al viento.

Como señala el pintor Víctor Ezquerro Páez, Delfín dedicó trabajos a Tenerife, La Palma y La Gomera, sirva como ejemplo la tan celebrada canción en las otrora Fiestas de Invierno “Santa Cruz en Carnaval”. Tuvo ascendientes isleños, de ahí que en esta canción figuren los versos: Desde muy lejitos vengo Santa Cruz para cantarte, que en tu corazón isleño tengo yo un poco de parte. Las islas, siempre generosas con quien las ama, le agasajaron, demostrable en el prólogo “Breve pórtico” que le dedicó Félix Casanova de Ayala con motivo de la publicación editada en Santa Cruz de La Palma “Como tibios pájaros en el columpio”, 1988, que reproducimos:

BREVE PÓRTICO  (Por Félix Casanova de Ayala)

Delfín residió en Tenerife durante unos pocos pero intensos años, llegando a compenetrarse de tal modo con la sensibilidad e idiosincrasia de este pueblo tan dado a la poesía, que compuso unas cuantas de las estrofas más bellas del folklore canario, coplas de folías, isas, y malagueñas que le valieron un premio en un importante certamen regional. He aquí una de ellas:

Para dar a la folía
el rumbo del sentimiento,
nacerá de espino y rosa,
morirá de rosa y viento.


Hoy el poeta, residente en Madrid, no olvida la isla ni la amistad y me envía un manojo lírico para que se lo prologue. Yo creo que Delfín, poeta ya de probado prestigio nacional, no precisa de prólogos ni presentaciones. Pero como es mi amigo, no puedo negarle este pequeño capricho, en el concepto de que será la mano hermana dándole la bienvenida la que le brindo en este pórtico.
Delfín fue un poeta preocupado, social y humanamente preocupado durante un tiempo que a todos nos preocupó. No fue el poeta “social” a la usanza, que le cogía ya a trasmano, dada su juventud; pero sí muy humano y en cierto modo existencial. Hoy se libera en parte o acaso, más bien, la gravedad haya variado de centro. No olvidemos que la primera y legítima preocupación del poeta es su obra. Subsisten ramalazos de aquel instante:

no sé los armarios
que faltan para leer a Cernuda
Y es que:
demasiado grandes nos quedan los jueves


Pero ya es otro tiempo el que se inaugura con este poemario. ¿Tal vez otra naturaleza, otra dimensión? La sensación real es libertad:

No rendimos al tamaño del tiempo
(...) así os reconozco
como tibios pájaros en el columpio...

Este motivo de alucinante equilibrio, casi de prestidigitador, que da título al libro -¿y qué otra cosa es la libertad?- viene a ser el péndulo de su nueva poética, tan próxima por el lado al improntu orientalista de Basho:

como la sabiduría de la pared
desnuda nombrando la tierra y apilando
el agua en ese gesto de amor silvestre
a lo glinka.


No abandona el poeta su vivencia canaria, su aromado recuerdo entrañable:

Y ya entrados en casa
el largo vaho del taginaste...

La delgadez de esta poesía -todo el conjunto lo es con doce breves haykus-, su casi transparencia, su huella irisada ante los ojos,

no tengo otros mimbres para fijar
el mediodía.


su pureza auroral destilan una a una las imágenes de esta delicada “plaquette”:

¿será tarde? ¿tocará el agua
subida a los pámpanos? ¿o no
han llorado lo bastante el miedo,
la ternura, los huesos?...
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Como conclusión digamos que Delfín escribió poemas dedicados a las islas y como ejemplo entresacamos el comienzo de uno dedicado a La Gomera, junto con otro de gran fuerza dedicado a Antonio Abdo y Pilar Rey, amigos teatreros de la isla de La Palma:

EL SILBO DE LA SANGRE


Al nombrarte Gomera ¡ay al nombrarte!
carabelas de sueños e intrepidades
entre conchas marinas y tajarastes,
la boca se hace rosa de agua y romance,
y el corazón jamás, jamás la tarde,
con el silbo de amores ha de quebrarte.

EL SOL NO SABE DE PERCHEROS

Dado que se estuvieran agotando
las pilas, para llamar a las puertas
del colibrí y no poder saltar a la comba
con la aterida mañana o jugar
al ping-pong con el viento que –a contrareloj–
celebra…
Y como no sé si servirá –de algo–
dar unas palmadas al hombro del sauce,
hacer cosquillas al grano de avena
o nombrar semáforo mayor al gato
vagabundo…
Puestos así los relámpagos… acaso, quizás
tal vez supieran a desvencijado autobús
en perdido arcén.
No obstante –aunque de clavicordio se me zafara–
aún creo que, en el ajuar de los días
el sueño y la esperanza bien planchada
la camisa tienen… porque el sol
–afortunadamente– no sabe de percheros.

5 comentarios:

  1. Muy buena reseña, Luis. Recuerdo a Delfín Yeste cuando fuimos al Espacio Canarias hace dos años. Me hizo vivir de nuevo aquellos días felices en casa de Antonio y Pilar, hace tanto tiempo.
    Gracias, Luis, por traerlo de nuevo.
    Un abrazo.
    Antonio.

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  2. Delfín Yestes es una persona entrañable. Un poeta que siempre ha cantado a sus dos tierras a su Yeste querida y a sus islas canarias.

    Es un poeta que sabe construir bellas imágenes con ritmo. Un poeta al que le gusta vivir el recuerdo.

    blog-rosariovalcarcel.blogspot.com

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  3. Delfín es una gran persona, un tipo humilde y un poeta más que interesante. Que se empeña en mantener viva la conexión Península-Canarias a través de la poesía. Un lujo.

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  4. Delfín gran amigo y compañero de trabajo que alternaba su vida literal ,con la profecion de enfermería tratando a los enfermos con la mayor humanidad que necesitan este tipo de personas .
    De su compañero Constantino Rivero de Tenerife.

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    1. Conocí a Delfin en Tenerife. Éramos vecinos y amigos. Pero le perdí la vista. Me.pueden facilitar un contacto?

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