sábado, 29 de julio de 2023

Tras las elecciones, deshojando la margarita



Una vez depositados los votos en las respectivas urnas, los votantes nos hemos quedado mirando al cielo porque pocas cosas quedaron claramente definidas tras los recuentos oficiales. Digamos que han pasado varios días en que hemos estado agobiados por los amores y desamores de la simpar Rosalía, que me quieres, que no te quiero, que me separo de ti, que te sigo queriendo, etcétera, porque los famosos son así: van vendiendo sus cosas poquito a poco, para que nadie se aburra.

Y los votantes también se han aplicado al sano ejercicio de deshojar la margarita, para poder contemplar la posibilidad de que uno u otro sea declarado presidente de la nación. Es lo que tiene una Constitución que no es presidencialista sino representativa, y por tanto el votante no elige directamente al presidente sino que esta cuestión queda reservada a los diputados y senadores que actúan en nuestro nombre.

Dadas las características de nuestro sistema, todo queda en función de pactos que pueden ir en una o en otra dirección. No siempre el que recibe más votos es quien va a conseguir gobernar, como bien sabemos en Canarias. De este modo, hemos pasado unos cuantos días pendientes de ofertas de acuerdos que han sido bienvenidas o desechadas, algunos enarbolan el miedo a la ruptura de España y otros piensan que sus oponentes carecen de apoyos suficientes para conseguir la proclamación.

Y además hay que contar con el voto del exterior, que aunque no sea muy cuantioso podría fomentar algunos trasvases, con lo que algunos diputados que ya se daban por seguros ocupantes de su escaños respectivos podrían llevarse alguna sorpresa. En definitiva: todo se irá resolviendo a cuentagotas, gasta mediados de agosto, que es cuando se constituirá el nuevo Congreso.

La noche electoral tuvo un tufillo del enfrentamiento ancestral de las dos Españas. Por una parte, en la sede de los populares se gritaba “¡Que te vote Txapote!” mientras que en la calle Ferraz se oía aquello del “¡No pasarán!”, que nos retrotrae a 1936. Eran dos sonidos de poco valor democrático, que nos llevaban a los episodios más trágicos del país de las siete guerras civiles en los últimos tiempos.

De una parte, salía a relucir el terrorismo de ETA, enterrado hace una década, y en el segundo sale a flote el fantasma de los bombardeos y los fusiles, de la interminable postguerra y de la dictadura franquista, una España de vencedores y vencidos. Quizá lo peor fue constatar que todo ello sucedía ante las sedes de los dos partidos que representan el constitucionalismo y que acababan de recibir el apoyo del 70 por ciento de los españoles lo que equivale a 16 millones de votos entre los dos. Nadie se escandalizó por aquel espectáculo, y eso era lo más grave.

Y ahora no nos queda otra que esperar negociaciones que se presumen largas y nada fáciles. Por una parte, el señor Feijóo tiene complicado recibir los cinco votos de los diputados del PNV, a pesar de que este es un partido de centro derecha, moderado y que ya ha apoyado al PP en anteriores legislaturas. Claro que ahora, al estar Vox por medio, las posibilidades se reducen bastante. Por otro lado, para alcanzar la mayoría absoluta, Sánchez necesita la alianza con casi una veintena de partidos, amén de negociar con un prófugo de la Justicia española, Carlos Puigdemont, que ya ha anunciado sus exigencias de amnistía y referéndum de autodeterminación, que equivale a declarar de nuevo la independencia de Cataluña. Claro que el PSOE podría contratacar buscando una reforma de la Constitución que pudiera facilitar aquello de la España Federal. Pero tocar la Carta Magna es más difícil que ponerlos pies en el planeta Marte, porque exigiría un amplísimo consenso que no se va a dar.

miércoles, 26 de julio de 2023



La isla siempre castigada en los terribles veranos, hace muy poco fue el volcán más dañino de la historia, cuyos efectos persistirán durante tan largo tiempo que me resigno a no poder contemplar la reconstrucción del paisaje de mi infancia. Y año tras año puede estallará uno de esos incendios explosivos que reducen la masa forestal, el monte bajo, los viñedos dispuestos en terrazas, las bodegas que están haciendo bien su trabajo. Vienen fuegos abrasadores en los días de mayor calor, y caen viviendas y caen huertas que sus propietarios cuidaban con primor. Las llamas que llegan puntualmente por descuido, imprudencia o mala fe. Y lo peor es la impunidad de quienes provocan estas catástrofes, porque es muy raro que los responsables sean capturados, sometidos a juicio e ingresados en prisión.

Los nuevos protocolos de las autoridades son autoritarios: no se puede limpiar la pinocha que antes era recogida para proteger los envíos de plátanos, para hacer estiércol. Se requieren muchos permisos porque esta autonomía nuestra en lo único que ha crecido es en la burocracia paralizante. Ahora la pinocha florece bajo los pinos esperando que alguien lance una colilla o haga arder un contenedor. Los protocolos son muy severos: al conato de incendio hay que dejarlo crecer para que la administración autonómica intervenga cuando pasa a fase 2, con lo cual se ha perdido un tiempo precioso.

Cuando no existían tantos protocolos, los vecinos se movilizaban para que los conatos se quedaran en eso: en conatos. Ahora, con tanta legislación y tanto tecnócrata en despachos con aire acondicionado los fuegos crecen hora tras hora y los medios antiincendios tardan en llegar, aquí no hay hidroaviones ni cosa que se le parezca. Tienen que venir de allá lejos, y llegan un par de días después. Cuando ya el daño es inevitable, cuando ya han ardido casas, se han perdido muchas cosas.

Este reciente incendio nos demuestra dos cosas: de una parte el egoísmo insolidario de unos pocos y de otra parte la inoperancia de los protocolos. Y la facilidad con la que los culpables se esconden, a pesar de que muchos saben quienes son. Es muy raro que estos terroristas de los bosques se sienten ante la Justicia. Solo recordamos dos casos, uno fue en Gran Canaria cuando un ex empleado del servicio antiincendios del Cabildo pegó fuego y generó un gigantesco daño en los pinares del centro de la isla. Fue a prisión, aunque no por mucho tiempo. El otro caso fue el de un joven alemán medio hippy que estaba defecando en La Palma en una zona con pinocha, cuando terminó tuvo la idea de quemar el papel higiénico que había utilizado. Y ahí se originaron las llamas, que, como siempre, hicieron mucho daño porque la isla todavía tiene mucha masa vegetal. Fue condenado a prisión. Pero estos casos son excepcionales, ya que es muy difícil que los culpables aparezcan.

Y la isla se sigue calcinando verano tras verano. A pesar de las labores de los equipos antiincendios, a pesar de los medios técnicos, cada verano sucede algo que podría haberse evitado. A este paso, en cincuenta años es posible que las cumbres de La Palma avancen hacia la aridez semidesértica. Porque los pinos aguantan los fuegos, pero lo que se denomina monte bajo tarda en reproducirse, o no se reproduce jamás. Así el interior de La Caldera de Taburiente muestra claros donde apenas hay vegetación, máxime en estos años en que la sequía se multiplica y el cambio climático nos trae unos veranos cada vez más terribles.

Vivimos esperando un milagro que nos rescate de tanto dolor. Porque la isla de las desgracias por ahora no levanta cabeza. Hay que tener buen corazón y pelear mucho para que el panorama cambie.

martes, 18 de julio de 2023

No hubo debate Sánchez-Feijóo

 


Dicen los expertos de la lengua que la palabra viene del latín debattuere, que significa discutir, combatir. Es decir que ya desde el venerable latín la palabreja tenía unas connotaciones ciertamente agresivas. De acuerdo con estas premisas, el debate es una cosa y el diálogo es otra bien distinta, porque por una parte nos referimos a una discusión y otra entendemos el intercambio de opiniones. Pero lo que contemplamos el lunes 10 fue que entre los líderes de los dos principales partidos no se trataba de dialogar o de reflexionar, sino que se iba directamente a la discusión e incluso al combate. Algo de esto es lo que debió suceder cuando Sánchez y Feijóo se enzarzaron en un programa de televisión áspero, en el que los presuntos moderadores hicieron mutis por el foro y permitieron que los contendientes hablaran a la misma vez, con lo cual el telespectador no se enteró demasiado de las propuestas ni de las réplicas ni las contrarréplicas. Debió ser el mejor ejemplo de lo que no debe ser un debate televisivo.

Y es que el objetivo debería ser el de plantear, exponer, razonar y conocer distintas posturas y argumentos sobre un tema concreto, con el objeto de que pueda llegarse a una conclusión útil. En este sentido, los expertos señalan que debe ser plural, debe haber más de dos voces para que no se convierta en un cuerpo a cuerpo.

El debate es también una técnica educativa que se puede aplicar tanto en una clase de un instituto como en la universidad o entre profesionales con autoridad y reconocimiento acreditados, a fin de que quienes escuchan puedan sacar sus propias conclusiones. Pero nada de esto se contempló en la noche del único debate preelectoral, en el cual el aspirante se creció y se creció mientras el presidente sudaba como un pato.

¿Quién tuvo la culpa?

Ahora sería fácil echarles toda la responsabilidad a los asesores con los que cada cual estuvo preparando su intervención. Pobres asesores: politólogos, editorialistas, hacedores de encuestas sospechosas, sociólogos, propagandistas, economistas, comunicadores, publicistas, gabinetes de prensa y demás yerbas. ¿Cómo fue posible que nadie contemplara la realidad dura y cruel a la que se enfrentaban los contendientes con su afán de interrumpir y hablar a la misma vez que el rival, con lo cual en muchos momentos la audiencia no pudo desentrañar lo que se estaba diciendo? Un espectáculo penoso, que no habíamos contemplado siquiera en los debates que protagonizó Donald Trump frente a sus oponentes del Partido Republicano ni tampoco frente a Biden.

Mucha gente dice que los participantes lanzaron muchas medias verdades o incluso esgrimieron mentiras sin que esa noche tuvieran insomnio y/o síndrome de culpa. Ciertamente, sería complicado instalar un detector de mentiras cuando se esgrimen datos supuestamente contundentes sobre precios, inflación, producto interior bruto, parados y no parados, crecimiento de la deuda, recuperación de la economía, etcétera. Porque si ese aparatito se pusiera a chillar cada vez que oyese algo desternillante o falso el programa se les iría de las manos a los que controlan. Quizá cuando tengamos robots superinteligentes podríamos ser advertidos de las inexactitudes o mentirijillas de unos y de otros. Pero ¿quién le pondrá el cascabel al gato? ¿Podrá manipularse el diálogo sin que se note demasiado cuando los intervinientes hablan a gran velocidad, tanta velocidad que se anulan mutuamente y muchas veces la audiencia no logra comprender. Puestas así las cosas, alguien debería meter mano en el CIS porque sus encuestas son cada vez más dudosas. Yo mismo, como ciudadano, admito que, además del calor sofocante al que estamos poco acostumbrados, siento decepción y cansancio. Finalmente, tengo la impresión de que los siete portavoces parlamentarios que confrontaron ideas en el plató de RTVE desarrollaron más contenidos  que cuando Sánchez y Feijóo fueron protagonistas.

domingo, 9 de julio de 2023

La política. La muerte de Antonio Abdo



Las cosas no tienen mucha explicación. Pero el todavía presidente, señor Sánchez, ha dicho en una televisión que ha podido cometer errores como cualquier humano pero garantiza que no es corrupto. Si miramos en nuestro entorno insular no son muchos los integrantes del mundo de la política que se hayan librado de pasar por los tribunales, en una gran variedad de situaciones. Muchos han sido acusados, investigados, finalmente absueltos. En el mundo religioso los incorruptos y las incorruptas suelen tener derecho a ser declarados santos.

La política genera muchos reveses. Por ejemplo: Carmen Hernández, hasta hace poco la alcaldesa de Telde, ha padecido un descalabro en las elecciones de su municipio. Y particularmente me parece que es una mujer con imagen de integridad. Pero debe ser que miles de ciudadanos no opinan igual, porque el voto popular ha ido a las antípodas de lo que ella representa. Como la suya fue una alcaldía compartida, dos años para uno y dos años para otro, tal vez no tuvo tiempo para explicar adecuadamente las medidas que pensaba tomar.

La política es cíclica. Durante muchos años un mismo partido estuvo en el gobierno regional. Ahora las cosas se repiten, porque, aunque el primero haya obtenido más votos, siempre bastará con que el segundo y el tercero tengan ganada la partida en cuanto se cierran los colegios electorales. Y seguimos viendo que hay políticos y altos personajes investigados antes o después por acciones u omisiones que el paso del tiempo va borrando, y al final todo ese entramado de presuntas corrupciones se olvida. Uno de los pocos políticos que admiro es Antonio Morales, el hombre de Agüimes, porque siguió siendo honrado cuando subió a un plano superior de la gestión, afable y pegado a la calle. También admiré en su momento a Pedro Lezcano, porque cuando lo hicieron presidente del Cabildo sufrió enormemente ante las peticiones que le hacían y que no podía resolver: una casa, adelantar una operación quirúrgica en la Seguridad Social, un trabajo, etcétera. Y admiro a Sergio Rodríguez, alcalde de El Paso y ahora presidente del Cabildo porque supo gestionar el volcán mejor que sus colegas.

Con los años que tengo, 73, van desapareciendo los amigos más queridos. Ahora ha sido Antonio Abdo, quien, junto con su mujer Pilar Rey, fueron los impulsores de la Escuela Municipal de Teatro de Santa Cruz de La Palma. Ambos fueron personajes de una generosidad sin límites, a ellos se debió la convocatoria del premio Félix Francisco Casanova de poesía y narrativa para jóvenes autores. Y en las primeras ediciones, cuando todavía no les apoyaban las instituciones, pusieron dinero de sus bolsillos para que fueran publicados los textos ganadores.

Fueron animadores del Día de los Indianos, la principal fiesta carnavalera. Presentaban libros, exposiciones de arte, actos culturales y ciudadanos. Siempre estaban dispuestos a ayudar a todo el que se lo pidiera. Más de una vez fuimos testigos de cómo, al estar muy enferma, la llevaba en brazos para acceder a su vivienda, un tercer piso sin ascensor.

De padre libanés y madre canaria, nació en Los Realejos hace 86 años. Fue poeta, actor, productor, guionista, director de teatro. Como actor recordamos sus intervenciones en el los festivales de teatro de Agüimes que dirigía Antonio Lozano, donde tanto él como Pilar dejaron muestras de su oficio.

               Ha tenido una larga vida y en ella fue el celoso guardián de la salud de su mujer, que logró superar enfermedades casi incurables. Alguna vez tomamos copas en su refugio de Mirca. Y ella fue una radiofonista de La Voz de La Palma, aquella emisora que apenas se podía oír en el valle de Aridane pero sí llegaba bien al norte de Tenerife, El Hierro y La Gomera. Ellos dos hacían de todo, y el amor los atrapó un día, y los arraigó en La Palma.

Con Antonio Abdo y Pilar Rey, en Cuba (2017)

 


Antonio Abdo, el primero por la derecha, era junto con su mujer, Pilar Rey, un hombre del teatro. Con la pareja coincidimos en una gira literaria en Cuba, desde Holguín a Pinar del  
Río. La foto fue tomada, probablemente, en la Casa de Dulce María Loynaz, en La Habana (Foto extraída del blog El séptimo cielo, de Rosario Valcárcel)

martes, 4 de julio de 2023

2 de julio en Aridane: la Patrona


Virgen de Los Remedios.

¿Cómo no recordar la plaza, ese lugar que es un lugar donde todos concurren, una asamblea, un tagoror donde van a tomar café los agricultores de la platanera con sus camisas manchadas, donde también vemos a socios del Casino y a funcionarios del ayuntamiento, donde los turistas ocupan las sillas de las cafeterías? Esa plaza que los extranjeros valoran tanto, especialmente algunos alemanes que han escrito cosas bellas en torno a sus laureles, su luz, su iglesia de fachada blanca, sus mesas para tomar una cerveza al aire libre. La plaza es el centro vital de la pequeña ciudad, es el pasillo a la Plaza Chica, es el espacio aledaño a las calles del comercio. Es el lugar soleado y risueño que nos hace olvidar los estragos de la vida, la pesadilla del covid, la siguiente pesadilla del incendio, la terrible pesadilla del volcán, de la cual todavía no hemos despertado.

Cuando estamos lejos nos acordamos de la plaza y todo su micromundo, allí donde jugábamos a las chapas y a la pelota si no había un guardia municipal cerca, allí donde íbamos a mostrar los regalos de Reyes, la pequeña decepción de la mañana del 6 de enero cuando no nos habían traído lo que deseábamos. A pesar de todo era una hermosa festividad que solía coincidir con días de lluvia, y entonces podíamos lucir las botas de agua y jugar a hacer tanques en las calles empedradas, donde también jugábamos a la pelota porque coches había pocos, y nadie nos interrumpían.

Y la plaza es el lugar desde donde salía la magna procesión del Viernes Santo, donde se celebran acontecimientos musicales y pequeñas ferias de muchas cosas, la gran fiesta del 31 de diciembre, tan concurrida, las convocatorias de los sábados al mediodía. Y también el escenario donde asistíamos a la Fiesta de Arte, donde vibrábamos cuando la banda municipal interpretaba la Marcha Triunfal de Aída para que entrase la reina de las fiestas con su corte. Era el espacio donde escuchábamos con tanta satisfacción la magnífica Loa a la Virgen de los Remedios que compusieron entre el poeta Pedro Hernández y el maestro Ferrera, y por supuesto aquellas voces angelicales de las mujeres que la interpretaban. La Loa es magnífica, siguen pasando los años y parece que está recién estrenada.

Y la sombra de los poderosos laureles en verano, y el revoloteo de las palomas y de los pájaros cantores. Esta plaza no es muy grande, pero es la mejor de la isla, y la transitan los que nacen, los que contraen matrimonio y los que mueren. Además, este día festivo del 2 de Julio es la fecha en que sale en procesión la linda imagen de la Virgen, con su sello característico de Flandes, siglo XVI. Y la gente se reúne porque Los Llanos es el centro del valle, y es un lugar dinámico, tiene mucha oferta comercial, tiene casi todos los servicios necesarios.

El 2 de julio y la plaza son la referencia de la infancia para los que vivimos fuera, sin dejar de pensar en la isla natal con sus montes, sus pinares, sus arboledas, sus caseríos, sus tradiciones, sus fiestas populares. No quiero dejar de mencionar a dos amigos: el poeta y cronista don Pedro Hernández, que siempre me abrió las puertas de su casa y siempre me apoyó, y el arcipreste don Marino, con el cual siendo todavía un jovenzuelo me atreví a discrepar pero que luego tuvo un comportamiento ejemplar cuando murió nuestro padre. Y la actual cronista, María Victoria Hernández, tan comprometida con sus ancestros, tan trabajadora, y que fue compañera de la infancia cuando en su casa de La Placeta abría un portentoso nacimiento.

La plaza, la fiesta patronal, el kiosco. Recuerdos inolvidables de la infancia. Aquel pequeño paraíso que dañó el volcán, y que ojalá podamos recuperar algún día.

lunes, 3 de julio de 2023

23-J: Estado de estupefacción



Tengo un amigo que ha retrasado sus planes de viaje para quedarse en la isla el 23 de julio. ¿Razones? No se fía de que el voto por correo funcione debidamente, sobre todo después de los escándalos de Melilla y otras ciudades en las que se comprobó que hubo fraude o al menos intentona. Mi amigo tiene muy claro que no le va a dar el voto al señor Sánchez, y teme que los funcionarios que se hagan cargo del voto por correo abran las sacas y se monte un berenjenal.

La pregunta es si podemos o debemos dudar de estos servicios públicos, que en el caso de las próximas elecciones han de ser fundamentales porque buena parte de los españoles estarán fuera de su domicilio el 23-J. La verdad es que colocar las generales en tal fecha ha sido una ocurrencia inoportuna, y que sin duda no ha sido bien visto por buena parte de la ciudadanía. Mucho nos tememos que el nivel de abstención sea esta vez el más abultado de todas las convocatorias. ¿Quién tendrá la culpa de lo que pueda suceder sino el atrevido atrevido?

El estado de estupefacción es tan acusado como el ánimo que nos originan muchas de las noticias dudosas que circulan por todas partes. Por ejemplo: los chinos están fabricando a toda pastilla un virus para infectarnos en Navidad, con lo cual se estaría cumpliendo el mandato de los millonarios del mundo, que pretenden reducir drásticamente la población mundial. A eso vendría a colaborar decisivamente no solo la gran directriz financiera del Club Bildelberg sino también la iniciativa 20/30. El planeta para los milmillonarios amiguetes de Elon Musk, Bill Gates y compañía.

Tengo amigos negacionistas que por supuesto estiman que lo del cambio climático es un puro bluf. Y si hace más calor que antes y si llueve cada vez menos eso se debe a que el planeta Tierra ha tenido siempre unos ciclos de glaciaciones, calor, lluvias con el arca de Noé, sequías extremas etcétera.

El asombro y el desasosiego crecen a la par. Por ejemplo, me genera sorpresa y estupefacción que el CIS del señor Tezanos siga concluyendo que Sánchez está muy bien posicionado para llevarse las elecciones de este mes de julio, esas que casi han sido convocadas a traición. Puestas las cosas así, también podría decirme que voy a ganar la lotería, aunque no juegue.

Pero la mayor estupefacción ha sido la rebelina del jefe de los mercenarios que combatían a Ucrania y que de pronto vivaron sus armas en dirección a Moscú, no solo eso sino que pusieron en marcha sus tanques y su armamento pesado advirtiendo seriamente a Putin de que le quedaban tres desayunos. Eso sí que ha provocado sorpresa: los mercenarios del denominado ejército Wagner dispuestos a dar un golpe de estado contra el que les estaba pagando por limpiar Ucrania. Al jefe del Wagner lo han llamado nazi, fascista y hasta patriota, no se sabe qué adjetivo le queda mejor. Al final todo quedó en casa, y se habrán firmado los pactos que habría que establecer para que nada se mueva, y esa maldita guerra se extienda por los siglos de los siglos mientras los fabricantes de armas se forran y el mundo mira para otro lado.

Y es que el mundo actual está lleno de paradojas poco entendibles para la gente corriente. Al parecer, hoy en día es fácil hacerse muy rico en base al manejo de las criptomonedas, aunque también leemos de vez en cuando que algún incauto se arruina con ellas. Debe ser algo parecido a jugar a la bolsa cuando no tienes ni idea, y lo que viene a suceder es que cuando alguien se hace rico unos cuantos se convierten pobres. No hay otra ley en la economía que sea más clara que esta.