viernes, 24 de mayo de 2019

La purificación (poema contra la ablación)


LA PURIFICACIÓN

Rosario Valcárcel

Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi Purificación
si era un ritual de regocijo, de danzas y cantos donde
germinaba el pasado.
Tatuaron mi cuerpecito de amarga henna,
invocaron al espíritu, batieron palmas.
El aire me agarraba de la mano.
Celebraban la llegada de una media hechicera.
No podía entender el color de sus ojos centenarios
o si era amiga o enemiga.
Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi Purificación
si inundaron el silencio de risas, tambores y timbales.
El destino me trajo chillidos de hiena,
olor a ataúdes
Me abrió la entrepierna a la sombra de un dátil
y con una vieja hoja de afeitar cortó la raíz de mi deseo.
Águilas y buitres revoloteaban
enloquecidas al olor de la sangre, al rumor que evoca
la muerte.
Cerré los ojos e igual que un pájaro en una trampa,
aleteé como una loca, grité, lloré.
-¡Aguanta, aprieta los dientes o nunca encontrarás marido!
Castró mi sexo como a los burros del desierto,
colocó cerrojos a mis labios vivos.
Convirtió mi sonrisa inocente en una sonrisa macabra.
Desgarró la carne de mi alma.
Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi ablación,
que a mis ocho años una de las peores cosas de mi vida
había sucedido,
(Del poemario Himno a la vida)
blog-rosariovalcarcel.blogspot.com

lunes, 20 de mayo de 2019

Catolicismo en crisis y recuperación de la poeta Natalia Sosa

En octubre de 1931 en el Congreso el presidente de la República Manuel Azaña advirtió que España ha dejado de ser católica, y el problema político consiguiente es organizar el Estado en forma tal que quede adecuado a esta fase nueva e histórica del pueblo español. Y añadió: “Sería una disputa vana ponernos a examinar ahora qué debe España al catolicismo, que suele ser el tema favorito de los historiadores apologistas: yo creo más bien que es el catolicismo quien debe a España”, y decía esto porque España hizo una gran divulgación del catolicismo en América y hasta en Filipinas. Pero ¿qué está sucediendo en nuestra vivencia de la religión? Según los sociólogos, la fe y sus ritos se desinflan en nuestro país, casi uno de cada tres ciudadanos se declaran ateos, agnósticos o no creyentes, el triple que en 1980, y la cifra se dispara al 50 por ciento entre los jóvenes de 18 a 24 años. Hace 40 años que nuestro país, con la Constitución, acabó con un régimen en el que el catolicismo no era opción sino imposición, el dictador entraba bajo palio en las catedrales y aparecía en las monedas como Caudillo de España por la gracia de Dios. Las nuevas generaciones han crecido en un ambiente distinto, en las grandes ciudades no todos los niños hacen ahora la primera comunión. Quizás España no haya dejado de ser socialmente católica, como proclamó en 1931 Azaña, pero lo cierto es que algo está cambiando y los expertos opinan que una de las razones de la secularización actual es que la doctrina de la Iglesia está anquilosada por estar todavía demasiado centrada en la moral sexual, sin embargo el sexo ha dejado de ser tabú para la mayoría y quién podría convencer a los adolescentes de hoy de que cometen pecado contra el sexto mandamiento cuando inician las relaciones íntimas con apenas 14 o 15 años. Los jóvenes llegarían a la religión si vieran en ella un punto de diálogo, perdón y encuentro, un Dios compasivo y no la idea de un Dios castigador.
Las vocaciones se caen, tanto en hombres como en mujeres. El número de sacerdotes, seminaristas y religiosos continúa en números rojos. La cantidad de ingresos en los seminarios españoles baja cada año. Este curso, solo han entrado 236 alumnos, 46 menos que hace un año. Ello repercute en la ordenación sacerdotal: el año pasado cantaron misa por primera vez 135 curas, 60 menos que hace una década. Atrás quedaron los años sesenta, donde más de 8.000 hombres se formaban en los seminarios españoles y 24.500 oficiaban misa, ahora son 18.164 sacerdotes, un importante descenso. España es el tercer país con mayor abandono de la práctica cristiana en Europa.
A través de estos datos, publicados por la Conferencia Episcopal Española (CEE), podemos comprobar el decreciente número de religiosos y religiosas. Es evidente la acumulación de parroquias que deben administrar los curas en la España rural, y algunos monasterios de monjas están siendo suprimidos por falta de vocaciones. Asimismo, se aprecia que muchos conventos recurren a recibir vocaciones de Suramérica y otros orígenes. Actualmente en nuestro país viven 18.164 sacerdotes y 53.918 religiosos, según datos de la última memoria de la de la Conferencia Episcopal. Una cifra que previsiblemente baje en el futuro ante la falta de renovación del personal. La escasez puede originar falta de relevo generacional en miles de parroquias, especialmente en zonas rurales. Sin embargo, seguimos siendo un país de cultura católica, la inmensa mayoría de la población está bautizada pero no practica. Ahora hay una importante masa de musulmanes procedentes de la inmigración, y también se nota la presencia de las comunidades protestantes, aunque en un porcentaje poco significativo. Habría que ahondar en el distanciamiento de los españoles respecto a la religión tradicional, si es fruto del espíritu laico o si se debe a que el catolicismo no evoluciona al ritmo de los tiempos.
Por otra parte, la poeta Natalia Sosa Ayala ha sido protagonista en la recién clausurada feria del libro capitalina. Falleció en 2000 y apenas vivió 62 años de una existencia que ella consideraba poco feliz porque le tocó crecer en una época poco abierta a la tolerancia y a la integración de las personas diferentes. La frágil soledad de Natalia Sosa, con ese titular y otros similares escribimos más de una vez sobre su obra. Vivía en la calle Funchal, fronteriza de Ciudad Jardín, y era hija del escritor Juan Sosa Suárez, que firmaba con frecuencia en El Eco de Canarias. Con tan solo 17 años publicó su primera novela, Stefanía, un texto delicado, existencial, intimista, en el que ya se apreciaba su choque con la vida, su desengaño profundo. En 1961 se traslada a vivir en Inglaterra y será a su vuelta, en 1963, cuando vea la luz su segunda obra, Cartas en el crepúsculo. Desde 1970 trabajó como secretaria en el Colegio Claret de Tamaraceite, con cuya colaboración publicó su primer libro poético, 1980, titulado Muchacha sin nombre, y un año más tarde sale su segundo poemario, Autorretrato, que la consolida como una de las voces más originales, extrañas y profundas de la literatura canaria de aquellos años. En 1992 aparece Diciembre, su tercer poemario y en 1996 Desde mi desván y otros artículos, un conjunto de confesiones, recuerdos y artículos de prensa. Tenía un tono existencial agridulce, era una mujer cuyo pesimismo vital nunca le abandonó, murió precisamente un mes de diciembre. En la Feria del Libro de este año en el Parque de San Telmo su obra y su figura fueron reivindicadas. Sonia Vaquero y Blanca Hernández son algunas de las escritoras y ensayistas que están reivindicando su obra. Su poesía llegaba a estremecer, así lo contemplamos en su texto Muchacha sin nombre: No me llamo Natalia. / Jamás nací. / O si nací fue muerta. / El sol extendía sus primeros rayos / por una madrugada fatídica de marzo. / Mas no era yo la que su luz bebía. / Yo no existí jamás. / A lo sumo fui venas, manos, sangre, / un corazón pequeño y precintado / pero no fui jamás destinada a ser alguien. Otro poema suyo lleva el significativo título de Muchacha sin presente. Consideraba imposible desterrar la angustia cotidiana: ¿Qué castigo imponerme que libere / este universo de dolor que ruge / por todas mis paredes y mis sienes? A pesar de sus amigos, se fue aniquilando poco a poco, como si no fuera capaz de seguir existiendo.

lunes, 13 de mayo de 2019

La Palma y el futuro de las islas verdes


Hay lugares que tuvieron un pasado notable en la economía, la cultura y la sociedad y que hoy manifiestan melancolía porque se quedan atrás, su población envejece y disminuye, son lugares poco apetecibles para los jóvenes porque no ofrecen integración. La Palma es un arquetipo, una isla con calidad de vida, el mito de Tanausú, la preservación del paisaje y una economía agrícola que vive de las subvenciones europeas al plátano y en principio no está dispuesta a aceptar un desarrollo turístico significativo. Para Manuel Poggio Capote, cronista oficial de Santa Cruz de La Palma, abundan unos proyectos sobredimensionados de evidente tono especulativo pero el éxito histórico de la isla y, en especial el de su capital, se ha encontrado siempre en la articulación de unas expresiones, unas formas o unas creaciones acordes al tamaño del lugar. En cierta manera, se ha perdido esa percepción por la cual las influencias externas se adaptaban siempre al marco local. Nunca se copiaba directamente lo que venía de fuera; todo se adecuaba y, partir de ello, se generaban nuevas perspectivas, el modo de actuar a la palmera. Ahora hay pocas propuestas en esa dirección.
         Manuel Poggio es hombre muy activo, adaptado al lugar que le vio nacer, impulsor de actividades, generoso y atento a cuanto sucede en su entorno. Es el director de la editorial Cartas Diferentes, un proyecto que surgió en 2005 con la publicación de una revista dedicada a las bibliotecas, los archivos, el libro y acerca de todos los aspectos relacionados con el patrimonio documental, revista que ha ido evolucionando para atrapar el máximo de estudios y análisis. Desde aquel libro dedicado a San Borondón hasta hoy han surgido textos que tratan de preservar costumbres, tradiciones, historias de municipios y entornos.
La idea se amplió con un sello editorial. Entre 2009 y 2018, se han publicado más de una treintena de monografías repartidas entre media docena de colecciones. Así los títulos relacionados con la historia marítima, el tabaco, el queso, el gofio, el patrimonio natural y arqueológico o la edición de fuentes documentales. Importa señalar además que a pesar de que la revista Cartas diferentes se circunscribe a un ámbito académico muy específico, posee un alcance más amplio. Ello prueba una vez más, según Poggio, que desde La Palma pueden gestionarse proyectos más ambiciosos. Gracias al mecenazgo institucional así como al de algunas empresas, la iniciativa ha conseguido sostenerse. Por un convenio con el ayuntamiento de Tijarafe y se pone en marcha la colección Tixarafe, donde se tratarán aspectos del patrimonio, la etnografía, el arte o la literatura de tradición oral. El primer volumen recoge un trabajo y grabación audiovisual del investigador Talio Noda, que lleva por título Música y tradiciones de Tijarafe. Se pretende describir e interpretar la historia local, abordando por primera vez o volviendo sobre episodios mal contados y capítulos olvidados del municipio, sus gentes y paisajes, su arquitectura y sus bosques, de sus poetas y artistas, de sus músicos y verseadores del punto cubano, su calendario festivo y sus caminos. Las publicaciones se distribuyen en todo el archipiélago, se han realizado presentaciones de libros en la mayoría de los municipios de la isla natal y, en los últimos años, han estado presentes en las ferias o días del libro de Santa Cruz de La Palma, Los Llanos de Aridane, Tijarafe, Breña Alta y Las Palmas de Gran Canaria.  

El objetivo de las actividades emprendidas por Cartas Diferentes, muchas de ellas junto al  Foro Cívico (movimiento ciudadano paralelo al de la editorial), ha sido el de  subrayar la personalidad y ese modo de hacer las cosas a la palmera. A través de este conjunto de publicaciones, de variadas acciones (como la organización del Primer Congreso Internacional de la Bajada de la Virgen) o de propuestas concretas (como la planteada sobre la Real Sociedad Cosmológica) se ha pretendido ofrecer pautas y marcar recursos que merezcan ser considerados o potenciados. En este contexto, para Manuel Poggio la ciudad de Santa Cruz de La Palma debería valorar con un poco de más de celo esas señas que la convirtieron en un espacio singular dentro del archipiélago. Uno de los aspectos que ahora corren más riesgo es el de la conservación de su patrimonio arquitectónico, tan rico en soluciones y en influencias. Pero sin duda, la Bajada de la Virgen es el paradigma de las aportaciones locales, una fiesta única y de enorme riqueza en su programa tradicional, que debería ser protegida con mayor diligencia.

Una tendencia extendida durante las últimas décadas ha sido la de anhelar tiempos pretéritos, el siglo XIX, llamado siglo de Oro de la cultura palmera, la importancia de la masonería, el intenso movimiento periodístico que originó un pensamiento progresista frente al caciquismo, la excelencia del vino y las labores del tabaco, la cultura de ida y vuelta con la emigración americana, particularmente intensa hacia Cuba pero también hacia la República Dominicana, Puerto Rico y por supuesto Venezuela. Cabe destacar la relevancia histórica del puerto, de cuyos astilleros salieron los veleros más rápidos de la época, capaces de cubrir la distancia con Cuba en apenas dieciséis días. También hay que mencionar el arte de Flandes que aquí se guarda o el recuerdo de pioneras iniciativas industriales, como la llegada de la luz eléctrica. En el análisis comparativo con otras islas bajar un escalafón siempre es doloroso. Se valora su cielo limpio para la observación astronómica, pero la población está envejecida y no hay una oferta laboral diversificada. El modelo basado en el cultivo del plátano se revela insuficiente, Lanzarote y Fuerteventura casi duplican la población palmera.
Le pregunto cómo deberían hacerse las cosas para que las llamadas Islas Verdes –La Palma, La Gomera y El Hierro- tengan futuro. ¿Qué directrices podrían converger en un nuevo modelo económico? Opina que debe tenerse en cuenta que esta isla presenta limitaciones espaciales y orográficas muy acusadas, hay que innovar teniendo en cuenta la medida local. Por ello, junto a la agricultura, deben potenciarse los recursos naturales y culturales. El año próximo toca la Bajada, la fiesta más importante junto con el lunes del carnaval, los Indianos, y vendrán visitantes que reconocerán su belleza. Pero no basta con ser uno de los tres mejores lugares del mundo para la Tercera Edad, con miles de residentes europeos y de retornados americanos, también hace falta que los jóvenes que salen a estudiar fuera puedan regresar, es preciso integrarlos. Tradición y modernidad han de darse la mano, hay que tener imaginación para crecer desde el pasado.

domingo, 12 de mayo de 2019

Cristina Kirchner, una necesidad para Argentina


Eduardo Sanguinetti, filósofo, Buenos Aires. Para NOVA
Cristina Fernández ha presentado en la Feria del Libro "Sinceramente" y rastreando la escritura de esta mujer excepcional, en talento, coraje y carisma que la ungieron como abanderada del pueblo argentino, que la ama, sin condicionamientos, concluyo en una certeza: Cristina hoy, representa la tan vapuleada identidad nacional, de la cual los depredadores de la cultura y la literatura deberían hacerse cargo, instalando el “deber ser” en sus proto-pensamientos de medievales tardíos. Este impreso laminado, donde de manera amena relata su vida militante, con unas pinceladas por demás entrañables sobre su vida junto a su marido y amor Néstor Kirchner, Cristina nos ofrece un pantallazo pormenorizado de los últimos casi 50 años de nuestra historia, plagada de desaciertos cotidianos, libro que deja datos muy claros y certeros de nuestro derrotero de República empantanada en la mezquindad y explotación de una comunidad temerosa y quejosa.
Libro que los buitres de la comunicación de medios corporativistas calificaron con términos difamantes y groseros, con sus magros recursos retóricos, de los que hacen gala día a día, haciendo relucir su acostumbrado resentimiento y odio a esta superlativa estadista que es Cristina. Me consta que incluso lo es a la mirada del mundo todo.
No dejo de hacer mención que la presentación de "Sinceramente" ha sido un acontecimiento memorable y único en la historia de la Feria del Libro, por los miles que acudieron a su presentación, por los cientos de miles de ejemplares vendidos en un par de semanas, celebro este acto de unidad y alegría nacional, tan necesario en tiempos donde la tristeza y la indigencia se han instalado en Argentina. Estos informantes rentados, que acudieron desde el averno de sus vidas vacuas a ametrallar a Cristina, no sienten asco de sí mismos, no hacen un repaso de su pobre existencia plagada de controversias, mentiras, que sembrando caos en el caos impiden la conformación de la Nación.
Sumo a los candidatos de escaparate peronistas, radicales y pseudoizquierdistas que tienden a polarizar las elecciones a llevarse a cabo este año 2019, mermando las posibilidades de que Cristina logre ganar en primera vuelta, si decide ser candidata, y entregando al de la Rosada la posibilidad de seguir siendo el presidente del espanto, la represión, la entrega y el permanente hostigar a un pueblo: el argentino. Creo que estas mascotas deberían partir a sus feudos de bajo tierra y hacer silencio, sus palabras son réplicas del eterno discurso de los fracasados, elevados a símbolo por farándula informativa.
De la explotación a la exclusión, de esta a la eliminación, no hay distancias, al sojuzgamiento impuesto por el poder, nada le es imposible. El acuerdo al que llama el gobierno en estado de pánico a la denominada oposición es una “burla” a la ética, una subestimación al ciudadano empoderado en pleno uso de sus derechos y con la memoria intacta, recordando estos tres años y meses del peor gobierno de los últimos 100 años, que atentaron a la vida en paz y libertad de un pueblo.
La barbarie y humillación se conjugan de manera magnífica con la mansedumbre que ha aprendido a incorporar el espanto a la frivolidad ambiente, que reina la ausencia de memoria, lleva a la misma a aceptar movimientos confusos de personajes que en las sombras van apareciendo, según transcurren los días. Un claro ejemplo lo tenemos en la dedicatoria que en la presentación de su libro "Rulo" Lousteau le hizo al “Coti”, lo recuerdan ¿no? Lo vengo anunciando hace tiempo, pues las diversas y eficientes operaciones del "Coti" no han pasado desapercibidos en el acontecer político, mediático y social de la Argentina desde que cumplió funciones de ministro del Interior de Alfonsín a la fecha. Vaya si accionó en todos los espacios hasta en los pasquines del corazón. Extraña presencia la de este personaje. De Lousteau nada que agregar, "cambia de color según la ocasión."
Y así los días transcurren con acontecimientos que instalan a los ciudadanos de a pie, en un espacio incierto donde el "eterno retorno" de lo que se cree perdido vuelve con máscaras diferentes y contenidos patéticamente similares a lo que hemos experimentado en décadas de oprobio y saqueo. Si no creyera en la eficacia de mis palabras dejaría de denunciar de manera cotidiana y placentera a los miserables de este mundo, el real y el virtual, y, estimado lector, cuántos/as alcahuetes, traidores y cobardes en puestos de poder, cuántos/as mentirosos, bocones, ladrones, hipócritas, ignorantes, psicópatas, mezquinos, envidiosos, ávidos y resentidos que en el día a día intentan, casi siempre con éxito, truncar nuestros destinos y destruir nuestras vidas.
Pero a no preocuparse, todo está justificado para los disfuncionales gobernantes y sus acólitos, “los malignos” devenidos en medio y mensaje, los tramposos, “agentes dobles, triples, múltiples ad infinitum”. Desde la aparición del psicoanálisis, el sentido no pertenece solo a la consciencia, sino a la inconsciencia, pero, ¿a qué pertenece el sin sentido?, ¿tiene sentido un virus?, ¿existiría un sentido más allá de la imagen invertida generada por la ficción de algún sentido?; la ficción del sentido proviene del modelo mecánico del lenguaje, de la suposición de un “para” metafísico, externo al propio organismo (uso, significado).
Existirían pues dos posibles cualidades distintas para la clausura del sentido, en este tiempo y espacio: La falta de necesidad de un sentido. La necesidad de un sentido que no existe.
En esta deconstrucción declaro la muerte del sentido, que ya no conmueve ni conduele al habitante del tercer milenio, quien tampoco ofrece exaltaciones y enaltecimientos en el florecimiento esplendoroso de cenotafios y sepelios, en una auténtica primavera de la ignorancia y la carencia de instintos básicos, donde la historia, ya carece de significado, la memoria se ha olvidado de ser destino y solo las Bolsas de Valores son permeables y vulneran la sensibilidad del ciudadano del mundo.
Las naciones de Occidente cerraron sus fronteras a la “miseria del mundo”, pero dejan fugarse millonarios capitales a paraísos fiscales que hacen a la estructura económica y social del Estado de una nación estafada. Los mercados pueden elegir a sus pobres, pues siempre se encuentran pobres más pobres, menos rebeldes, menos exigentes, más funcionales a ser explotados, “saldos fantásticos” de carne humana degradada, ya sin ánimos de lanzar el alarido de la ira y el dolor.
Los pueblos amancebados, sumisos y anestesiados están cansados. Lo dieron todo, cedieron lo que no tenían y están solos, muy abatidos por el aparato neoliberal accionando en su cenit, aparato de dimensiones monstruosas, sumergido en el sarcasmo del pensamiento único, en plena vigencia.
El régimen dictatorial -disfrazado de democracia- en el que permanecemos y a cuya autoridad estamos sometidos, sojuzgados y reprimidos -a pesar de poder en mi caso- manifestarlo en sentidas palabras, que serán satirizadas por la estupidez de los escribas del sistema de corporaciones multinacionales, no nos gobierna oficialmente, sino a través de marionetas a las que se los denomina presidentes, ministros y legisladores, siempre listos para lo que manden estas transnacionales, aún a costa de la vida y el hambre de los pueblos que los han elegido, haciendo uso del único derecho obligatorio, de que ¿gozan?, votarlos en elecciones ¿libres? sin Cristina candidata, como lo desean los abanderados de la mezquindad y el terror, los negociadores de la libertad y de la mentira del pueblo.
¿Quién sino Cristina Fernández hoy hace un análisis pormenorizado y propone alguna alternativa válida, que se oponga realmente a esta realidad? Solo se escuchan ecos, se leen informes de informantes alcahuetes, habilitados para decir a modo de primicia lo que ya nadie ignora. Festival de estallidos de sordos, ciegos y mudos endémicos simulando disimular, negándose a asumir la caída del hombre y su destino. Pareciera que todos aprueban estas usurpaciones, conquistas, considerándolas inevitables, y me pregunto ¿no podemos al menos conquistar la libertad perdida, situándonos cada uno con dignidad y autodeterminación, aunque más no sea en los bordes, sino marginalmente?
Nos han declarado una guerra a los que están atravesando momentos límites, en instancias básicas de sobrevivencia, no dejen de denunciar desde su espacio de trascendencia, y al que no le llega el sonido del llanto silencioso, de los miles que carecen de trabajo, techo y comida y se sienten desechos ante el atropello de gobiernos falaces y ridículos, que sigan la fiesta de la estafa y el fraude, bajo la molienda infame del genocidio que se está llevando a cabo con nuestras vidas y la de nuestros hijos, ¿por qué voy a creer que algo va a cambiar? Nada cambiará, excepto uno mismo.
Solo tenemos una vida para vivir, debemos honrarla, y recordemos que lo esencial no ha sido dicho ni hecho, queda por crear un mundo a nuestra medida, aquí-ahora-ya, en nosotros y por siempre.
“¡Qué tiempos los que vivimos, hay que salir a defender lo obvio!”
Bertolt Brecht

sábado, 11 de mayo de 2019

La poesía dolorida de Chona Madera (1901-1980)



Asunción Madera (Chona Madera) fue, al igual que Natalia Sosa, víctima de un tiempo poco favorable a las mujeres escritoras. Vivió entre 1901 y 1980,  residió temporalmente en Madrid y en Málaga, donde permaneció hasta 1979, cuando regresa a su isla. Poesía dolorida, poesía de una cierta frustración personal y vital, en su obra se refleja el dolor de la muerte, el amor contrariado y la renuncia a los sueños.
Además de escritora fue periodista y colaboró con diarios del archipiélago como El Eco de Canarias, La Tarde o El Día. También participó en revistas literarias, como Mujeres en la isla, Mensaje o Gánigo. Su labor como escritora hizo que ganara el premio de poesía Tomás Morales. Hoy en día su obra está siendo felizmente recuperada por nuevas generaciones de mujeres escritoras.

MI SUEÑO
Mi sueño –que ya no es sueño
porque no es un sueño de nadie-
pronunció un profundo “no”
y se me quedó en la calle.
Mis ilusiones se fueron
a desandar los caminos
que emprendieron jubilosas,
sin contar con el destino.
Bellas ilusiones; sueños;
¿Dónde estáis?
Soledades han quedado
convertidos;
y yo, en medio de ellas
como el muerto
entre los cirios.
VENCIDAS MIS REBELDÍAS
Vencidas mis rebeldías
heme toda mansedumbre.
De tanta renunciación
llevo el corazón sin lumbre.
¡Ay, la espera
de las horas no llegadas!
¡Ay, los días
y su yunque, y la verdad
que truncó mi fantasía!
Llorando voy por mis sueños,
que solo sueños tenía…
ESTAS MANOS
Estas manos que nunca
taparon a un hijo,
ni lavaron nunca
sus carnes rosadas,
se duelen de haber nacido
para nada.
Mi madre en mí queda
como obra truncada.
¡Qué pena por ella!
Yo hubiera querido
prolongar su savia;
pero a veces digo, para mi consuelo
¡nadie por mi culpa llorará su duelo!
EL SILENCIO
El silencio
es el inmenso palacio
por el que ando despacio.
El silencio
(que no tiene barreras)
nunca me dice: Espera.
El silencio,
que no es primavera,
ni es verano,
ni otoño,
ni es invierno siquiera,
que no es nada –para tantos-
constituye mi encanto.
El silencio
no me tiene por rara.
Es mi mejor amigo,
mi palabra más clara.

sábado, 4 de mayo de 2019

4 grandes poemas de Natalia Sosa, una poeta recuperada

Natalia Sosa Ayala nace en Las Palmas de Gran Canaria el 27 de marzo de 1938, y muere en 2000. Hija del escritor Juan Sosa Suárez se crió en un ambiente de amor a la cultura y las letras y de compromiso social e intelectual. Con tan solo 17 años publica su primera novela Stefanía. En 1961 se traslada a vivir a Inglaterra y será a su vuelta en 1963 cuando vea la luz su segunda obra Cartas en el crepúsculo. En 1970 comienza a trabajar en el colegio Claret con cuya colaboración publica su primer libro poético 1980, Muchacha sin nombre , un año más tarde aparece su segundo poemario, Autorretrato, que la consolida como una de las voces más originales y profundas de la literatura canaria del momento. En 1992 aparece Diciembre, su tercer poemario En 1996 publica en Las Palmas su libro Desde mi desván y otros artículos. Neurosis. Cartas conjunto de confesiones, reflexiones, recuerdos y artículos de prensa.
Cuando es sombra la tarde es su último poemario, 1999 y ya de forma póstuma aparece Los poemas de una mujer apátrida como un compendio que la autora realiza de todo lo que supone su trayectoria vital y poética. Vivió una época de escasa tolerancia hacia las personas diferentes y por eso su obra destila un tono existencial agridulce, una mujer cuyo pesimismo dejaba entrever una gran calidad, un hondo mensaje. En la Feria del Libro de Las Palmas GC este año 2019 su figura ha sido reivindicada. Sonia Vaquero y Blanca Hernández son algunas de las escritoras que están reivindicando su obra.


MUCHACHA SIN NOMBRE
No me llamo Natalia.
Jamás nací.
O si nací fue muerta.
El sol extendía sus primeros rayos
por una madrugada fatídica de marzo.
Mas no era yo la que su luz bebía.
Yo no existí jamás.
A lo sumo fui venas, manos, sangre,
un corazón pequeño y precintado
pero no fui jamás destinada a ser alguien.
Mi nombre, yo, Natalia,
estará inscrito en un papel cualquiera, en labios que no saben lo que hablan,
en tardes remotísimas y ausentes,
acaso,
en el tiernísimo corazón de alguien.
Mas yo, yo no soy yo,
no soy Natalia.
MUCHACHA SIN PRESENTE
Soy una muchacha que no tiene presente.
Camino
hacia el umbral gris de la mañana.
Bajo
hasta la gran urbe
en donde están los hombres esperándome.
El autobús me lleva.
Me despido
del canto mañanero de algún pájaro.
Los jazmines se van quedando atrás;
los árboles,
de pronto, ya no mecen sus ramas.
Toco mi corazón
para saberme viva
y siento sus latidos
violentos y atrasados.
Tropiezo con la calle,
mis ojos ya no ven.
Camino y todo pasa ya,
como una losa
Bruscamente
caída sobre el alma.
AUTORRETRATO 1981
Poder volver atrás , sentir los ojos limpios,
resucitar, borrar esta impureza,
ahogar este dolor,
consumidor del pecho.
Poder decir, perdón, y renacer la misma
con mi pequeño corazón de abeja.
Mas no es posible, no
desterrar esta angustia, esta sombra perversa,
las nubes, los recuerdos.
Poder volver atrás, gritar perdón
y cerrar,
para siempre las puertas de la mente.
Mas, ¿quién va a perdonarme?
Soy yo misma.
¿Qué castigo imponerme que libere
este universo de dolor que ruge
por todas mis paredes y mis sienes?
¿A quién decir perdón, perdón,
si ni siquiera el viento ya me escucha?
¿A quién mirar ya, si a ti no puedo?
¡Oh, Dios, Mi pecho!
Mi pecho me duele mortalmente
y no oye, no pide, no suplica.
Mi pecho
es una llaga en carne viva
y en él penetran millones y millones
de tristes esqueletos.
DICIEMBRE 1992
Amor me ha dirigido el dardo más certero,
el que clavó en mi pecho su espita de colores
por donde el vino embriagador derrama
su esencia más hermosa.
Me ha llenado las manos de veranos rompientes,
de mares de oleajes, de espumas y veleros
y ha colmado, oh, bendito, de panes y de mieles
mi sufrido jardín de vieja tierra roja.
Oh, incansable muchacho, oh, irreverente niño,
cómo silba en el viento tu pértiga de sueño,
cuando tensas el arco de la pasión más dulce.

lunes, 29 de abril de 2019

El porno y la iniciación sexual de los adolescentes


Una joven médica que ejerce en la sanidad pública en una isla menor, La Palma, nos cuenta su asombro por la proliferación de enfermedades de transmisión sexual entre adolescentes. Chicas de 14 años que van al consultorio una y otra vez porque han tenido un despertar biológico muy temprano, y como la nueva generación ha crecido en un ambiente de libertad de costumbres los chicos y las chicas de ahora mantienen relaciones de promiscuidad a una edad muy precoz. Coincide el asunto con el hecho de que estemos en presencia de muchas familias desestructuradas, en las que los padres ya no tienen el ascendiente ni el control sobre los actos de sus hijos. Tengo entendido que en los colegios se imparten conocimientos sobre sexualidad, pero probablemente no en todos los centros ni de la misma manera. Los adolescentes están muy colgados de las nuevas tecnologías, aferrados al móvil en todo momento. Y en el móvil es muy fácil ver porno a discreción, y resulta que el lenguaje del porno es machista y soez. A las mujeres que salen manteniendo sexo se las denomina zorras, putones, ninfómanas. Es posible que en ese caldo de cultivo sea fácil pasar a ejercer violencia sobre las chicas, novios que pretenden controlar todos sus movimientos, amigos que se creen con derecho a supervisar la vida de sus colegas de sexo opuesto. La madurez sexual precipitada de los adolescentes de ahora no está acompañada de suficiente formación ni de suficiente información. 
Hay portales para obtener sexo rápido y en la sociedad actual se da una hipersexualización que desfigura lo que debería ser realmente el sexo, casi siempre visto ahora como objeto de consumo rápido sin implicaciones afectivas. El porno en el móvil no es el mejor instructor posible, pero es el que los adolescentes tienen a mano. También hemos de constatar que en este entorno el machismo reverdece, porque el porno transmite un modelo en el que la mujer ha de jugar un papel de pasividad, de sumisión incluso. Es un modelo de relación poco igualitario que perpetúa las tradiciones: el varón tiene deseo sexual constante, permanente y la mujer ha de aceptar y satisfacer ese deseo compulsivo. De este modo, las primeras experiencias están marcadas por esta forma de ver las cosas, no son verdaderos coitos sino más bien masturbaciones de dos. En estas pandillas de colegios e institutos siempre aparece el macho alfa, que, al igual que una manada en la selva africana, cree ser adorado por sus hembras. A veces ellas consienten y adoran al macho de la tribu, y en estas circunstancias, no es tan infrecuente que se den agresiones en grupo, imitadas aquí y allá. Tendría que haber más psicólogos y mayor cercanía de los padres para que estas nuevas promociones tengan una idea más exacta de la función de la sexualidad. Los profesionales dicen que los quinceañeros son personas inestables, que sufren muchos cambios hormonales repentinos.  En muchos casos el sexo es como un rito de paso para sentirse mayor. Los adolescentes sienten una presión social muy fuerte al estar en una edad en la que ni son niños ni son adultos y sufren la necesidad, casi ansiedad, de pasar la prueba de la primera vez y sentirse mayores. Las primeras veces son importantes y en el caso de las chicas el apremio aumenta ante la dificultad o incapacidad de decir que no ante la posibilidad de perder la oportunidad y al chico deseado. Los adolescentes forman parte de un grupo social que actúa de forma precipitada. El único tabú que queda es la muerte porque ya el sexo no es un tabú, ya los códigos religiosos se han desvanecido. ¿Quién recuerda hoy aquello del sexto mandamiento que nos machacaron en los oídos de los miembros de mi generación? La mentalidad permisiva se ha ido colando y en el cine y en la televisión y en las series y en la calle el sexo no es pecado ni está prohibido, al contrario: hay un cierto exhibicionismo de todo lo erótico. Cristina Martínez, colaboradora de la Asociación Española para la Salud Sexual (AESS), razona que los chavales desconocen su propia sexualidad, su ritmo sexual y conectan con otra persona, normalmente de su misma edad, que les hace cometer muchos errores, entre ellos la mala utilización del preservativo. Estos jóvenes piensan que están por encima del bien y del mal, pillan una borrachera descomunal o tienen relaciones sexuales sin protección… y están seguros de que a ellos no les ocurrirá nada.
Como nos dice la médica que trabaja en la isla de La Palma, las chicas llegan a la clínica hacia los quince años, acompañadas de sus madres; y allí, cuando la mamá sale de la consulta y se acomoda en la sala de espera o se va a tomar un café, es donde comienza la verdadera historia ginecológica de la joven. La actitud de los adolescentes frente al uso del preservativo tampoco difiere demasiado del resto de grupos sociales. Un informe reciente de la empresa Durex reveló que solo el 15% de los españoles lo utiliza siempre como medida protectora y que un 39% no toma medidas.
Un poco de coherencia, por favor. Menos mal que una magistrada de Madrid se ha negado a aceptar como un caso de violencia machista la colaboración que Ángel Hernández prestó a su mujer, María José Carrasco, enferma terminal para terminar con su vida, después de habérselo rogado insistentemente durante años. Si ya fue una muestra de la ineptitud de nuestro ordenamiento jurídico que el caso fuese enviado a un Juzgado de violencia de género, ahora esa jueza rectifica y entiende que la solicitud expresada a su marido de forma seria e inequívoca por parte de la esposa de poner fin a su vida convierte a este presunto delito en una excepción respecto a la conductas recogidas en la ley integral de violencia sobre la mujer. Todo esto vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de una regulación explícita sobre la eutanasia, pues si en nuestra sociedad está bien visto que cuando una mascota –un perro, un gato, etc- se encuentra gravemente enfermo llevemos el animalito al veterinario para ser dormido, evitándole mayor sufrimiento físico, con mayor razón deberíamos evitar que a persona desahuciadas se les pueda seguir aplicando tratamiento médico, lo que se llama encarnizamiento terapéutico. Recordemos la muerte de Franco o la del dictador Tito de Yugoslavia, de qué forma se les mantuvo con vida cuando ya no tenían vida.   


viernes, 26 de abril de 2019

3 poemas de Ida Vitale, Uruguay, 95 años, Premio Cervantes


Exilios

Están aquí y allá: de paso,
en ningún lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrían ir hacia cualquier grieta.
No hay brújula ni voces.
/
Cruzan desiertos de bravo sol
o que la helada queman
y campos infinitos sin el límite
que los vuelve reales,
que los haría de solidez y pasto.
/
La mirada se acuesta como un perro,
sin siquiera el recurso de mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede,
de pulveriza por el aire
si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza
a quien debiera.
/
Se disuelve, tan solo.

Residua

Corta la vida o larga, todo
lo que vivimos se reduce
a un gris residuo en la memoria.
/
De los antiguos viajes quedan
las enigmáticas monedas
que pretenden valores falsos.
/
De la memoria solo sube
un vago polvo y un perfume.
¿Acaso sea la poesía?

Sobrevida

Dame noche
las convenidas esperanzas,
dame no ya tu paz,
dame milagro,
dame al fin tu parcela,
porción del paraíso,
tu azul jardín cerrado,
tus pájaros sin canto.
Dame, en cuanto cierre
los ojos de la cara,
tus dos manos de sueñpo
que encaminan y hielan,
dame con qué encontrarme
dame, como una espada,
el camino que pasa
por el filo del miedo,
una luna sin sombra,
una música apenas oída
y ya aprendida,
dame, noche, verdad
para mí sola
tiempo para mí sola,
sobrevida.

lunes, 22 de abril de 2019

La nueva vieja política


Da la impresión de que las campañas electorales a la antigua usanza interesan menos que un partido de 2ª B. Los políticos ya no convocan actos multitudinarios como en los primeros tiempos de la transición democrática, se acabó aquello de llenar plazas de toros, se acabó la grada curva repleta en el antiguo Estadio Insular cuando los poetas Agustín Millares y Pedro Lezcano incendiaban los auditorios, se acabaron los mítines acalorados; ahora los mítines se dan en espacios pequeños, en clubs de jubilados, por ejemplo, y nos vamos pareciendo a Europa porque ya no nos entusiasmamos, contemplamos la política desde una cierta distancia y desde una cierta indiferencia, como si no nos importara. Y los actos públicos de la campaña suceden en centros en los que la audiencia está constituida sobre todo por afines, por militantes, por gente que va a aplaudir sin condiciones. Cataluña, las pensiones, la España despoblada, la siempre mencionada pero nunca acometida reforma de la Constitución que a su vez entraña la reforma del sistema territorial, la baja natalidad, la inmigración, la eutanasia y alguna otra cosa constituyen el núcleo de las propuestas. Parece que estamos condenados a repetir errores, a no solucionar temas que vienen de viejo, y hay ya síntomas de que volveremos a caer en la alegría del ladrillo, como si este fuera el único impulsor de la economía nacional. Con el añadido de que en estas elecciones será importante que la abstención baje, de lo contrario se podría deducir que el ciudadano está molesto con toda la clase política, las corrupciones y los despilfarros, como si todas las opciones que se le ofrecen no le merecieran confianza suficiente. Y esa indiferencia hacia la cosa pública es bastante peligrosa, porque podrían triunfar los extremismos de un lado y de otro.
Está claro que hay un exceso de encuestas, y que no todas pueden ser verdad. Son tan dispares y en principio otorgan una mayoría tan clara al PSOE que muchos piensan en que se da un exceso de manipulación de los datos. Está claro también que para la izquierda se trata de frenar al nuevo tripartito, es decir impedir que se ponga el freno y la marcha atrás en derechos y libertades. Para la derecha, el objetivo es impedir que Sánchez abra la puerta al desguace de España por sus concesiones a catalanes y vascos. Los seguidores de Iglesias podrán estar algo confundidos por las crisis y las divisiones internas, crisis y divisiones internas que también afectan a los independentistas, divididos entre Puigdemont y otras opciones algo menos incendiarias. Como se ha escrito más de una vez, ahora el asunto es ocupar el centro político, aquel mismo centro que demandaba Adolfo Suárez en las constituyentes del año 77, el valioso centro deseado por la mayoría porque España no es exactamente de derechas ni tampoco es de izquierdas sino que sociológicamente aspira a la moderación y a que los conflictos se puedan ir resolviendo de manera civilizada. Entre otras cosas, la sociedad demanda que los políticos que salgan de las inminentes elecciones aprendan una asignatura que en Europa dominan sus colegas: la cultura del pacto, la costumbre de la coalición, la cultura de saber renunciar y negociar, la necesidad de limar asperezas y adecuar las pretensiones de cada cual para así ser capaces de conformar gobiernos estables. Si los políticos fracasaran en este intento, no sería raro pensar que los dos extremos ideológicos, Vox y Podemos, podrían adquirir mucho protagonismo, especialmente la ultraderecha que ya asoma en media Europa con apetencias de gobernar. En este escenario, parece que el nuevo líder del PP expone un discurso más radical que el de su predecesor Aznar y en cambio Sánchez se lanza a la calle con un verbo más posibilista, porque sabe que las corrupciones no solo han sido cosa del PP sino que también tumbaron al socialismo andaluz.
Sánchez sabe que no es el candidato ideal, sus rifirrafes con otros líderes territoriales del socialismo le han quitado el aura de virginidad que se le suponía hace tiempo. A Rajoy se le puede echar en cara su inmovilismo, ya que a comienzos de su gobierno el independentismo catalán parecía un fenómeno residual mientras que al final de su mandato el asunto ya estaba muy podrido. En comunidades como el País Valenciano la corrupción estalló por doquier, la política era cada vez menos un servicio público. Los ricos se han hecho cada vez más ricos y a los jóvenes no les llega un trabajo digno que les permita alquilar una vivienda, los jóvenes de ahora tienen difícil emanciparse y por supuesto que no piensan en tener muchos hijos, entre otras cosas porque no hay apoyos suficientes a la natalidad. Alguna culpa respecto al paro juvenil tendrá la regulación del mercado de trabajo, alguna culpa tendrá el desenfrenado incremento de los alquileres.
El dilema que se ve en dificultades para resolver tanto la vieja como la nueva política es resolver el empobrecimiento de la clase media, pues el crecimiento económico, la mejora de la economía, no se traducen en una mejora sustancial de las condiciones de vida de la mayoría. Pues tener un empleo digno es más que problemático, y los sociólogos se preguntan si podremos tener un modelo económico alternativo al turismo/construcción. Ya algunos aprecian síntomas de que podría llegar más pronto que tarde una nueva burbuja inmobiliaria.

Todos los partidos hablan de reducir impuestos cuando lleguen al poder, pero es una quimera, pudiera ser incluso una mentira tan grande como una catedral. Y lo peor es que se tiene la impresión de que los dineros públicos están mal administrados. Somos un país de pícaros donde la gasolina siempre sube por Semana Santa, somos una nación donde la Justicia funciona bastante mal, somos una comunidad sin pacto estatal de educación, somos una colectividad que después de tantos siglos de historia parece poco enhebrada, somos una tribu en la que cada cual quiere ser diferente del resto, de ahí que los nacionalismos tengan un caldo de cultivo tan surrealista como el hecho de que en Baleares no sean admitidos los médicos que no dominen el catalán, y por supuesto que ni jueces ni otros funcionarios son bien recibidos en los territorios donde ahora las lenguas regionales desplazan y ningunean al español que deberíamos hablar todos. Asuntos que en los países vecinos –Francia, Italia, Portugal, Alemania, etc.- han sido superados hace tiempo pero aquí reverdecen porque existe la tentación a volver a los reinos de taifas, aquello de Viva Cartagena libre. 

lunes, 15 de abril de 2019

Eutanasia, y las Ferias del Libro



Se ha colado en la campaña un tema que viene de viejo y que no hemos sabido ni podido resolver hasta ahora. Ha habido iniciativas de distintos partidos, pero por la propia vorágine política en que vivimos nunca se ha hecho un planteamiento adecuado y que pueda ser aceptado por la mayoría. He aquí un tema sensible que requiere pactos, en el que se contemplan muy diversas mentalidades: desde el absoluto respeto a la vida a la necesaria resolución de un conflicto que cada vez se presenta con mayor relevancia en la sociedad. Básicamente consiste en que un equipo médico administra fármacos a la persona que desea morir porque está sufriendo una enfermedad grave y sin remedio. Es legal en Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá y en algunos estados de Estados Unidos. En España con la legislación actual se considera cooperación necesaria para un homicidio, pero hay ya una tolerancia social que determina no enviar a prisión a las personas que intervienen, así sucedió cuando la muerte del gallego Sampedro, cuya amiga cooperante fue a juicio pero terminó siendo absuelta. En España el último caso ha sido enviado a un juzgado de Violencia de Género, como si el hombre que ayudó a morir a su esposa fuese un maltratador. Estas cosas tiene la Justicia en España. En Suiza está permitido lo que se denomina suicidio asistido, y se trata de que un profesional médico aconseja al paciente qué fármaco debe tomar para terminar con su vida en ciertas circunstancias. Un científico australiano de 104 viajó a Suiza el año pasado para acabar con su vida.

Los cuidados paliativos son preferidos por profesionales de la medicina para evitar un excesivo sufrimiento al enfermo terminal. Varias comunidades aceptan la muerte digna, así en Galicia una ley permiten que el enfermo o los familiares renuncien al tratamiento si no hay expectativas de mejora o se produce un sufrimiento desmesurado. Los padres de una niña de 12 años con enfermedad perniciosa no recibieron castigo penal cuando pidieron retirar la alimentación artificial que mantenía viva a la pequeña. Mientras llegan los argumentos políticos al Congreso, el debate permanece candente en la calle, entre los expertos y con los testimonios vitales de muchas personas o profesionales sanitarios que conviven en su día a día con la penosa situación de personas dependientes y enfermos terminales en un largo e irremediable sufrimiento. Cuestiones éticas y morales, convicciones y sentimientos religiosos y argumentos jurídicos se entremezclan en un debate inacabado en nuestro país y que ahora se ha colado en la campaña electoral, con el rechazo de los partidos de derechas y la comprensión del otro bloque.
En plena crisis económica florecieron los poetas. Como abril es el mes en que conmemoramos el aniversario de Cervantes y Shakespeare, en todas partes aparece una legión de nuevos escritores que visitan las modestas ferias del libro organizadas en buena parte de los pueblos de las islas. En la mayoría de los casos se trata de voluntariosas reuniones en la mejor plaza de la localidad, rodeada por las terrazas de bares y cafeterías que a esa misma hora están llenas de gente que se toman sus cañas y sus aperitivos mientras, justo al lado, unas damas y unos caballeros casi siempre de mediana o abultada edad leen y leen textos que pocos escuchan, poemas de poetas leídos ante poetas, colegas que tal vez aburren a colegas. Con esto de las redes sociales y las autoediciones, hay miles de personas que de un día para otro se consideran escritores; en su mayoría son personas respetables pero que no leen, para ser escritor tienes que estudiar mucho pero son reacios. Así, sus libros son de tiradas muy cortas para colocar a los amigos y conocidos, hasta el Premio Planeta ha reducido considerablemente la tirada, tras la crisis se sigue publicando muchísimo pero se venden pocos libros. Habría que crear el hábito de la lectura desde las familias y desde las escuelas, y como ello no se da casi la mitad de los españoles no están interesados, según el Barómetro de Hábitos de Lectura que, no obstante, pone de manifiesto que los lectores han crecido moderadamente en el último año. La lectura no está consolidada, el hábito lector está por debajo del nivel de progreso de España y de la posibilidad de acceso a la cultura, han indicado una vez más los responsables. Se trata de un problema del país, una de tantas carencias de práctica cultural. La falta de tiempo sigue siendo el principal argumento de los no lectores para explicar su falta de hábito, casi la mitad de la población, y se ha destacado la necesidad de realizar políticas específicas para los segmentos de la población que tienen más carencias. Habría que comprobar qué porcentaje de hogares tienen libros en casa y también sería bueno saber cuántos libros y de qué materias, si son de autoayuda o de pasatiempos, o si son de literatura o pensamiento.
Los libros están caros, es la disculpa casi general que aleja a muchos de las librerías. Pero la gente no está dispuesta a dejar de tomar sus vinos y sus tapas justo al lado de las casetas en las que montan guardia los escritores con el vano deseo de que alguien se les acerque y, aunque sea por unos segundos, contemple las cubiertas de sus libros. Grandes autores como Neruda, César Vallejo o Juan Carlos Onetti vendían por las esquinas sus textos recién salidos de la imprenta cuando estaban empezando su recorrido literario, la diferencia es que Víctor Ramírez es ya un septuagenario cuyo entusiasmo por las letras no decae ni un instante, lleva años autoeditándose y visitando luego a amigos y conocidos para que les vayan comprando lo que él mismo define como sus libritos. Admirable autor y mejor persona, siempre independiente, siempre ajeno a los cuchicheos de las capillas literarias, por lo general tan engreídas y excluyentes. Tan repletas de grandes valores, aunque nosotros tan solo somos escritores medianitos de categoría regional. Por ejemplo: a pesar de haber movido cielos y tierra, desde los tiempos del venerable Benito Pérez Galdós ningún insular ha logrado entrar en la Real Academia de la Lengua. Escribimos porque para algunos la escritura es una enfermedad que no tiene cura posible, porque no sabemos hacer otra cosa, y -aunque soñamos con enormes reconocimientos, que nos pongan calles, que nos den el Premio Canarias, que nos esculpan con letras de oro en el libro de la Historia- sabemos que estamos condenados a la invisibilidad. Cada cual tiene derecho a sus quince minutos de gloria, algunos ya los hemos disfrutado, y a sus quince siglos de olvido. En todo caso, habremos intentado ser testigos de nuestra época, que ya es algo.

(Publicado en www.laprovincia.es en mi colaboración de los lunes)

lunes, 8 de abril de 2019

El papa, la España sin paz y sin gente


Con ese tono misterioso que emplea con cierta frecuencia, su santidad el papa ha dicho que no va a venir de visita oficial a nuestro país mientras no haya paz. Quizá algún resquemor haya podido quedar en el fondo de su alma por las muchas expulsiones que la orden de los jesuitas ha padecido dentro y fuera de España, en Europa hubo muchas salidas forzosas de los miembros de su orden religiosa y en nuestro país, según la Wikipedia, tales acontecimientos sucedieron en tres siglos distintos: en el XVIII, en el XIX y en el XX. La última vez fue con la II República, en 1932. Todo el mundo sabe que los jesuitas son una rama particular del catolicismo, gente muy intelectual, gente muy preparada, y que quizá por eso -y sin duda también por los bienes que han atesorado históricamente- molestaban al poder establecido. Cuando los jesuitas eran expulsados, una y otra vez, alguien se quedaba con sus importantes legados. Una persona creyente y cercana manifiesta su propia teoría: es una pena que a los papas los elijan siendo tan mayores, este pontífice ya tiene 82 cumplidos, parece obvio que cuando se llegado a una edad avanzada las neuronas flojean y la persona tiene mayor posibilidad de chochear, por ejemplo hace unos días retiró con brusquedad su mano cuando estaba siendo besada por los fieles. El papa, que en su mandato ha deseado alejarse del boato vaticano y por ello ha querido hacer cosas nuevas, no está dispuesto a visitar su país natal y tampoco tiene muchas ganas de venir a España, nación significativa dentro del catolicismo y que emprendió una acción evangelizadora en otras naciones. Otra persona cercana, que es sacerdote, explica que en realidad este pontífice está mal asesorado, tiene en su entorno como consejeros a prelados latinoamericanos y tampoco se lleva demasiado bien con los obispos españoles. ¿Será porque estos tienen una ligera tendencia al Opus Dei, herencia de su predecesor, Juan Pablo II o habrá otra cuestión digamos vinculada a la visión que los pueblos indígenas americanos y hasta el presidente de México tienen de la conquista española en América, y toca la hora de la rebelión y la crítica? Ahora bien, siendo el máximo dirigente de los católicos, el pontífice debería predicar con el ejemplo de sus ilustres precedentes: una exquisita mano izquierda, una exquisita neutralidad, una capacidad de silencio evasivo semejante a la que tuvo Pío XII frente a dos verdaderas desgracias de su época: Adolfo Hitler y Mussolini. Al parecer, también el papa podría haber sido ganado por la causa catalana, ya que doña Ana Colau, el presidente de la Generalitat y otros altos dirigentes lo han visitado en el Vaticano, y de las palabras de Francisco sobre los inmigrantes se desprende una velada condena al gobierno español y un elogio a la Generalitat.
Un asunto que viene de lejos se ha colado sin previo aviso en las elecciones de este final de mes. En plena campaña electoral los poquitos habitantes que quedan en la España interior salen a la calle y dicen aquí estamos, queremos calidad de vida, queremos vivir. El drama de Teruel, Soria, Cuenca y tantas otras provincias es similar al de Artenara, Tejeda o Garafía, por nombrar solo algunos de los muchos municipios canarios que pierden población año tras año. El asunto es complejo, pues uno de cada cuatro municipios de las islas pierden habitantes, sobre todo en La Palma, Gran Canaria y Tenerife. En concreto los municipios que más pierden conforman una nutrida lista en la que incluso figuran dos ciudades capitalinas, Santa Cruz de La Palma y Santa Cruz de Tenerife y un municipio, Tazacorte, que ha perdido casi un tercio de su población en los últimos años. Sin olvidar San Andrés y Sauces, también en La Palma. Y en Gran Canaria no dejamos de citar el colapso poblacional en Artenara, Tejeda o Valleseco. En Tenerife la propia capital ha perdido bastantes miles de habitantes, también pudiera ser que hasta ahora los censos han estado inflados para obtener mayores subvenciones así como para poder presumir de la “gran capital” que el periódico El Día instaba a formar con La Laguna. La lista se completa con Agulo y Hermigua en La Gomera y Frontera y El Pinar, en El Hierro. Las únicas islas cuyos municipios incrementan su población son las más turísticas: Lanzarote y Fuerteventura, donde hay más empleo y también más inmigración, son las islas con menos paro y tal vez las que tienen mayor futuro.
La natalidad ha bajado de manera drástica y en cientos o miles de municipios de la España profunda no existen las comodidades básicas para poder vivir, el personal sigue huyendo a las ciudades porque es allí donde hay trabajo y oportunidades. No existe ninguna idea orientada a proteger a las familias, y aquel bono-bebé de la etapa de Zapatero quedó olvidado muy pronto. En la mayor parte de los pueblos de la España interior no existe internet, no hay buenas carreteras ni oficinas bancarias, no hay médicos, no hay supermercados, no quedan escuelas, no se dan los equipamientos básicos para la vida comunitaria. Las personas que se atreven a sobrevivir en estos lugares son casi unos héroes. Remedando el título de la muy reciente película de Pedro Almodóvar -que por cierto nos ha parecido bastante floja- contemplamos la gloria de que somos un país del Primer Mundo y el dolor de que sigue habiendo mucha desigualdad social, puesto que hay bastantes ciudadanos que están por debajo del umbral de la pobreza. Y además es brutal la diferencia de renta entre las regiones ricas y las regiones menos desarrolladas, las que están a la cabeza y el pelotón de cola, el paro en Euskadi o Navarra tiene poco que ver con nuestro paro.
Por mucha demagogia y por muchas promesas que formulen los candidatos ante las elecciones, este asunto del despoblamiento tiene difícil solución. Lo padecen países cercanos como Francia, Italia y Portugal, y podremos afirmar que la tendencia a que las grandes ciudades crezcan cada vez más es firme y universal, con lo cual vivir en el mundo rural será poco apetecible, aunque por supuesto que alguien tendrá que ocuparse del sector agropecuario. En un país con tan escasa propensión de las nuevas generaciones a fundar familias y tener hijos, la inmigración –ese demonio del que todos quieren huir- es una necesidad perentoria. Necesitamos que venga gente, y que esa gente tenga hijos para que puedan mantenerse las pensiones. 
Blog La Literatura y la Vida 

martes, 2 de abril de 2019

El repostero de Berlín, una joyita cinematográfica

He aquí una película que es una joyita sobre las relaciones humanas, acerca del amor homosexual, el amor heterosexual, las intolerancias y las tolerancias entre los seres humanos, la capacidad de perdón y de olvido. Un drama intimista que cuenta una historia transgresora, con una puesta en escena sobria y solidez interpretativa de los actores. Planos fijos de gran expresividad, y el gran tema de fondo: las relaciones entre alemanes y judíos, Alemania e Israel en el mundo actual. Con sencillez y sabiduría escénica, el director ha construido una película más que digna. Por cierto: no nos gustó ni mucho ni poco la última de Almodóvar, esa que viene tan publicitada con Antonio Banderas en el estrellato. Con respecto a The cakemaker la habilidad con la que el director narra la historia es digna de ser imitada. En definitiva el argumento es simple: un israelí viaja a Berlín y traba relación con el repostero que hace unas galletas exquisitas. El hombre muere en accidente y el pastelero acude a Jerusalén,donde la viuda ha abierto una cafetería. Conoce a la mujer y tras ese conocimiento empieza una nueva vida para ambos. Memorable. Si la encuentran en las numerosas plataformas televisivas, no dejen de verla.

lunes, 1 de abril de 2019

Montevideo, la Suiza de América y la fundación de los canarios


Quizá hicimos mal en seleccionar Montevideo como fin de etapa, tal vez deberíamos haber hecho el viaje a la inversa. Porque tras el deslumbramiento que nos causó Buenos Aires, era inevitable que la capital uruguaya pareciera una pequeña postal entrañable y algo desvanecida, pero teníamos interés en conocerla por el papel esencial que tuvieron los canarios en la creación del país, la monarquía española concedió ciertas ventajas para el comercio y a cambio exigió el llamado tributo de sangre, que partieran hacia allá familias isleñas para frenar el incontenible avance de Brasil hacia los territorios despoblados del estuario del Río de la Plata. El avión cubrió los 200 kilómetros de agua dulce en la media hora anunciada, y cuando aterrizamos nos recibió el diluvio universal. El cambio de moneda en el aeropuerto era pésimo y en el hotel nos habían anulado nuestra reserva, no respetaron el bono/voucher que les mostramos y tuvimos que buscar un hotel por nuestra cuenta bajo el aguacero. De manera que no fue una entrada triunfal, para colmo al día siguiente a Rosario Valcárcel la atropellaron en un paso de peatones, porque esta es otra característica uruguaya y argentina, que no se respetan mucho los pasos de cebra y en la parte antigua de la ciudad no existe la señal luminosa que en nuestras ciudades da paso a los peatones, un accidente espectacular que por fortuna solo le causó magulladuras, ni una rotura ni otra complicación, lo cual habría sido terrible habida cuenta de que al día siguiente teníamos que emprender otros vuelos de muchas horas.
Cuando en la calle nos identificamos como canarios, recibíamos la respuesta de “sean bienvenidos”, la gente era cordial. Las familias isleñas que fundaron esta capital de más de un millón y medio de habitantes se desplazaron a la zona de Canelones porque querían ser agricultores, no comerciantes. Siguen dedicándose prioritariamente a la agricultura y la ganadería pero es cierto que, en buena parte, hoy en día se desplazan a trabajar a la capital del país. Los argentinos se burlan del tamaño de Uruguay, lo llaman “el paisito”. Los uruguayos son lentos, un uruguayo es un argentino que se ha tomado dos Valium, nos advirtió el taxista que nos llevaba al Aeroparque. Quizá sea porque ahora la envidia viene del lado argentino. Frente a los 2.766.890 kilómetros cuadrados de Argentina, Uruguay solo tiene 176.220 pero es mayor que Túnez o Grecia y su superficie equivale al doble que Portugal. Argentina es descomunal, su superficie es seis veces España, es el sexto país del mundo tras Rusia, la Antártida, Canadá, EEUU, China, Brasil, Australia e India. La parte vieja de Montevideo que linda con el mar, que en realidad es el río, tiene casas bajas y además una catedral, una Plaza de la Independencia, un soberbio monumento que es el mausoleo dedicado a Artigas, el héroe nacional, y además posee el Palacio Salvo, su mejor edificio que data de 1928 y está ubicado en la principal avenida, la 18 de Julio, justo enfrente del funcional y moderno edificio de la Presidencia donde hasta hace poco residió aquel político tan admirado por su austeridad, José Mujica. Con Mujica la venta de marihuana se hizo legal en todo el país y Montevideo ha sido calificada como la ciudad con mejor calidad de vida en Latinoamérica seguida de Buenos Aires y Santiago de Chile, puesto que ha mantenido desde 2006. Entre 1999 y 2002, la crisis y el corralito argentino afectaron mucho de tal modo que un 40 por ciento de la población quedó bajo el umbral de la pobreza, llegó el colapso del sistema financiero, y, como en España, los bancos tuvieron que ser rescatados. Desde 2005, Uruguay completa 15 años de crecimiento ininterrumpido. Esto sería debido a la estabilidad política, el bajo nivel de corrupción, y la productividad.
Este país resulta más caro que Argentina para el visitante; el cambio del euro que obtuvimos fue de 46 pesos argentinos y entre 29 y 36 pesos uruguayos, pero hay una gran picaresca en el asunto ya que nunca es igual según donde vayas. La chica del hotel nos advirtió que en general América Latina no es muy segura, por la inseguridad callejera está claro que en estos momentos ni México DF ni Caracas ni las capitales brasileñas ni las centroamericanas ofrecen garantías. Los precios en Uruguay son más altos que en el país vecino, las previsiones económicas son muy favorables, y recordemos que por su estabilidad y desarrollo Uruguay históricamente ha sido considerado la Suiza de América. Mucha de la carne que viene a Canarias procede de este país, puesto que las lluvias son frecuentes, el territorio es verde, el clima favorece los pastos que son el alimento natural del ganado.
A nosotros observar puertos fluviales nos sorprende un tanto, primero porque hay menos oleaje, el agua es color tierra y segundo porque aparentemente no existe un excesivo movimiento de buques. Si quisiéramos una buena playa tendríamos que desplazarnos a Punta del Este, donde el agua ya es del Atlántico, azul y cristalina. Pero no podemos llevarnos un mal recuerdo de un país con tantos museos e instituciones culturales que nos dio a gente tan importante como Benedetti y Onetti, como Eduardo Galeano y el precursor Horacio Quiroga, poetas y grandísimos narradores de fama mundial. A fin de cuentas desde muy antiguo este es un país sin analfabetismo, un lugar con notable efervescencia de revistas culturales, teatros y actos literarios. Con políticos más honrados que los países vecinos, lo cual ya es un punto importante. En definitiva, hemos conocido dos naciones, dos mundos complementarios. Y una de las mayores emociones cuando uno visita América Latina es comprobar la potencia del idioma español, la forma en que es respetado, la manera con la que evoluciona y se adapta, sin tanta presencia de anglicismos que muchas veces son artificio de los medios de comunicación. En las librerías observamos en lugar preferente el libro Más de 555 millones podemos leer este libro sin traducción, de Álex Grijelmo y José María Merino. A fin de cuentas, la lengua es la patria común, nuestra lengua tiene buena salud. Si bien es verdad que en todas partes se oye hablar inglés, no es menos cierto que en toda América, incluido EEUU y Brasil, en todas partes se oye español. El reactor de Air Europa en que hicimos el regreso se llama David Bisbal. Qué poco respeto a la cultura y la ciencia, qué estupidez del famoseo nacional.
(Foto del autor: delante del monumento a Artigas, al fondo la sede de la presidencia. En la segunda foto se aprecia el Palacio Salvo, el edificio más alto de Latinoamérica en 1928)

miércoles, 27 de marzo de 2019

Samir Delgado, un canario en México



Juan Calero, México
Conocí personalmente a Samir Delgado en el Encuentro de Escritores Canarios celebrado en La Orotava, en 2016, digo personalmente porque cuando aquello se hablaba mucho de su obra. Recuerdo que como interlocutor era un verdadero imán atrayendo con fuerza huracanada el interés del arrabio embobecido en que nos convierte a los demás. A la hora de almuerzo nos dijo en una conversación a tres que no podía compartir más tiempo con nosotros porque esa tarde se iba para Madrid. Luego supe que había ido a trabajar a México. Y perdí su estela. Supongo que algo parecido ocurriera en el resto de la comunidad literaria en Canarias, porque no escuché hablar más de Samir Delgado durante un par de años. Posteriormente surgió la amistad por las redes sociales, hasta hace poco en que publicó un primer artículo en su nueva columna de un periódico provincial canario y dio motivo a esta entrevista. 
-¿Qué es para ti México y qué ha significado cambiar tu mundo canario por el mexicano? 
-La experiencia mexicana está significando un revulsivo vital para desarrollar nuevos horizontes de compromiso cultural sin tener que renunciar al vínculo permanente con las islas. Desde la condición de nuevo emigrante resulta más cercana la posibilidad de habitar varios lugares a la vez y participar en diferentes tradiciones literarias que constituyen un espacio común de mayor envergadura. Ver Canarias desde México confirma su excepción como referente tricontinental de una insularidad predestinada a ser cosmopolita. Y México habitado desde la condición de residente extranjero también resulta apasionante por que se repiten episodios históricos que permanecen en el imaginario colectivo de ambas orillas. 
-¿Qué opinas de la sociedad mexicana tan extremadamente polarizada y complicada? 
-La actualidad mexicana tiene su lado positivo, por ser un país extremadamente amplio y diverso no se puede reducir a los lugares comunes de la prensa y de la política oficial. Todos los días suceden cosas maravillosas y una gran parte de su población vive en una suerte de alegría cotidiana que refleja el valor ético, la educación cívica y la altura cultural de una República latinoamericana del siglo veintiuno. Los nuevos tiempos de la sociedad mexicana se inclinan favorablemente a la superación del lastre de la corrupción generalizada y la posibilidad de incorporar nuevos rumbos de cambio social a beneficio de las mayorías. Un ejemplo en medio del desastre está siendo la reivindicación cultural de las identidades indígenas y una nueva generación de jóvenes mexicanos que deberán tomar el pulso a Estados Unidos y encontrar un futuro mejor sin depender de la sombra del imperio. 
-Samir, como autor has editado varios libros de cuentos, ensayos y poemarios con los que has obtenido premios en varios concursos en Canarias y la península; hoy en día, cuando accedemos a cualquier información mediante un aparato que llevamos en el bolsillo y las redes sociales anulan hasta la omnipresente televisión ¿Vale la pena seguir escribiendo? ¿Qué significa para ti escribir? 
-La escritura es una forma intensificada de vivir, más allá de los tópicos sobre la imagen de los escritores y el mundo aparte de los libros en medio de la vorágine de los mass media, la escritura sigue siendo una conciencia iluminadora de estar vivos. El problema de los nuevos analfabetismos y de la ausencia de la literatura en la vida cotidiana de la ciudadanía se encuentra en la pérdida infinita de las posibilidades de experimentar el milagro de la vida.    
-De todos los géneros abordados ¿con cuál te sientes más cómodo y por qué? 
-Siempre he tenido predilección por el género poético al subrayar con su lenguaje un mayor potencial de experimentación. Aunque la narrativa me parece imprescindible para asumir el desafío de estar vivo. Muy lejos estoy de la novela negra y de todo producto cultural que tenga algo que ver con la autoayuda o los bestsellers. Por otro lado, el ejercicio del periodismo cultural me ha brindado un apasionamiento por los otros que me ha alejado del aislamiento crónico de las élites literarias.  
Samir Delgado nació en Las Palmas de Gran Canaria hace apenas cuarenta años. Condensando un poco su sustancioso currículo diremos que además de escritor y poeta es Licenciado en Filosofía y Maestría de Investigación en Prácticas Artísticas y Visuales; Investigador especializado en arte y literatura contemporánea, desarrolla proyectos internacionales en festivales y espacios de cultura en Europa, Estados Unidos y América Latina; gestor cultural de festivales internacionales; profesor en el Instituto Autónomo de Artes Modernas INAAM, en Durango; coordinador del Aula de Literatura de la Universidad Juárez y fundador del proyecto “Tren de los poetas” Estación Internacional de Poesía Contemporánea. También ha sido locutor de radio y director de escena, colaborador habitual de medios de prensa escrita y digital tanto en España como en México. Coordinador del Encuentro Internacional de Literatura 3 Orillas (2007-2016). 
-¿Mantienes un método de trabajo o lo haces por impulso emocional del momento? 
-Desde hace años la escritura diarística ha significado una metodología cotidiana, el día que no se escribe es un día abocado a la extinción de la memoria, aunque es verdad que pueden pasar semanas sin llegar a concretar un solo poema y de repente surge el repentino flujo de creatividad que puede durar días, semanas. He escrito libros enteros bajo esa determinación caótica, bastante anarquista. Todos los días sucede la posibilidad inaudita de escribir y ese es el camino a explorar sin abandonar en ningún momento la perplejidad ante la vida y la belleza de estar vivos. 
-Hoy en día cuando apenas se hace crítica literaria, o mejor dicho, se ha convertido en mera complacencia entre amigos ¿qué valor puede tener? 
-He leído recientemente la correspondencia entre Octavio Paz y Tomás Segovia que duró décadas a pesar de las interrupciones y la lejanía entre ambos autores. Y me di cuenta de que la crítica literaria es una forma de amistad donde la coherencia y el deseo de compartir una verdad implica unos valores de transparencia y de sinceridad. Las generaciones de escritores están abocadas al silencio de la crítica cuando no existe un ambiente cultural propicio para el progreso y el diálogo entre los coetáneos de un tiempo y un lugar. En Canarias sucede exactamente el peligro de ese silencio, por eso considero que hay que cultivar las buenas amistades que conllevan el rigor ético y la pasión por la literatura. 
-Como lector, ¿qué prefieres, la novela, testimonio o poesía? 
-Siempre que entro a una librería busco con pesar la lejana estantería de la poesía y eso evidencia el abandono generalizado de la cultura, en mi etapa de estudiante cada día tomaba en préstamo hasta cinco libros distintos, entre novelas y ensayos de filosofía, los leía de un modo voraz y ácrata, hasta que asumí el hecho relevante de que lo importante era ser lector y aprender a ubicarse en cualquier conversación en medio del umbral de incertidumbre que representa la información de Internet.   
-¿Qué autores te han marcado más? 
-Sin duda Julio Cortázar y Federico García Lorca. Y entre los autores canarios Manuel Padorno y la generación surrealista de Gaceta de Arte, tengo una convicción de fe sobre la existencia de una literatura nacional canaria, atlántica y tricontinental, todos los días descubro en otros autores como Derek Walcott o Lezama Lima que también pertenecemos al Caribe y que hemos sido los otros en la trastienda sur de Europa. He leído por rachas de temporada buena parte de la literatura europea y latinoamericana del siglo XX, y cada vez siento una admiración y curiosidad creciente hacia autores árabes o africanos, de la cultura queer o de las minorías indígenas. Todas las literaturas tienen a un Rimbaud por descubrir.
Samir frecuenta como artista invitado y conferenciante a eventos internacionales, hasta el momento ha sido llamado a eventos en Estados Unidos, México, Colombia, Cuba, Alemania y Palestina, como también ha sido traducido al inglés, portugués, alemán, rumano, italiano y árabe en revistas especializadas. 
-¿Ha incidido la actividad periodística en tu quehacer? 
-La oportunidad de realizar crónicas de la vida cultural canaria y de hacer reseñas de libros y entrevistas a autores de cualquier procedencia y condición ha significado una oportunidad para ejercer la escritura de un modo existencial, una forma de vida. Se vive como se escribe, eso es real y maravilloso. 
-Y por último, como descendiente de otras culturas donde es inevitable su influencia en nuestra formación como persona, ¿mantienes intacto el sentimiento canario? 
-En todas partes defiendo la identidad canaria como una forma de rebeldía, es más una conciencia que un sentimiento, las islas tienen el don de ofrecer la pertenencia a su destino a través del nacimiento o de la adopción, y creo que mi compromiso con las islas no ha sido tanto por haber nacido en ellas, más bien por una adopción tardía, al tomar conciencia de sus problemáticas ecológicas y sociales. Viviendo fuera se siente de un modo más radical y libre la identidad canaria.    
Para terminar esta entrevista, echo un vistazo a sus más recientes actividades y veo que no para en su quehacer, por ejemplo, ser llamado al proyecto expositivo “Roja Melancolía” en la capital de la India, conferencias y presentaciones en diversos puntos de la extensa geografía de México, aparecer un nuevo ensayo sobre la colección de arte suizo Parket en una revista peruana y de nuevo, Estados Unidos, esta vez en diversas lecturas en Boston y Nueva York para abril de este año.
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