viernes, 20 de enero de 2017

La "Modernidad líquida" y el futuro espeso


Pasados los atracones navideños, las gloriosas cenas familiares en las que pueden salir a la luz antiguas rencillas y devaneos que saltan sobre la mesa con la tercera copa, cuentas pendientes de los muchos vericuetos de la vida, nos encontramos que la cuesta de enero se hace pesada. Este pasado lunes, 16 de enero, es considerado el día más triste del año, o Blue Monday, porque existe una fórmula que señala como desgraciado al tercer lunes de enero, tras ponderar las deudas navideñas y la bajona postvacacional. La formulita fue desarrollada por un psicólogo de la universidad de Cardiff, en Gales, en base al duro invierno, las deudas de Navidad y el pago de las tarjetas de crédito, amén de los regalos, cenas y comidas fuera de casa, viajes, lotería y gastos extras que apabullan nuestras cuentas corrientes. Asimismo entran en juego el dinero que se tarda en cobrar en enero y la abundancia de números rojos. También se evalúan los intentos fallidos de dejar de fumar, bajar de peso, acudir al gimnasio, aprender inglés, etc. Todo esto no tiene base científica, es una especie de superstición para depresivos, pero es lo que hay. Para colmo, con el frío polar que circula por medio mundo, los pensamientos se congelan.
En los próximos meses celebraremos los 100 años de la Revolución rusa y hace muy poco se cumplieron los 25 años de la desaparición de la Unión Soviética. El comunismo, que durante un tiempo fue una forma de esperanza contra el capitalismo, la aspiración de un humanismo diferente, se fue al cajón de los trastos inútiles pues –si bien proporcionó educación y sanidad para las mayorías– sus logros trajeron falta de libertad, represión, censura y extensión de la pobreza a las capas más amplias de la población. Hace poco también hemos conmemorado un nuevo aniversario del nacimiento de Martin Luther King (nació el 15 de enero de 1929) y ya estamos bajo el naciente imperio de Donald Trump, que amenaza con convertirse en la nueva lepra universal. Los populismos son la respuesta que quiere arrasar con lo que teníamos y amenazan con extenderse sus restricciones al libre comercio, barreras a la inmigración, el reforzamiento de las fronteras. El movimiento del péndulo en la historia de los humanos.
Zygmunt Bauman, el sociólogo que murió a los 91 años después de haberse hecho célebre con su definición de Modernidad Líquida, sociedad líquida o amor líquido para definir el momento que vivimos, explicó que se han desvanecido las realidades sólidas de nuestros padres, así ya no volverán ni el matrimonio ni el trabajo ni la residencia como conceptos estables, la familia ha sido vapuleada por la transitoriedad de las relaciones, el trabajo es trabajo-basura y las parejas generalmente duran poco, que se lo digan a los canarios, plusmarquistas del Estado detrás de los catalanes. Hay desesperanza del ciudadano hacia los aparatos de poder, consciente de que estos se hallan al servicio de una minoría que todo lo manipula en su beneficio. Las expectativas favorables de la economía vendrían a ser solo una engañifa, porque a la vuelta de la esquina cambiarán las circunstancias y lloverán decepciones, de este modo la modernidad líquida se transformará en la modernidad gaseosa, lejana y esquiva.
La volatilidad de la vida nos hace ser consumistas y en el fondo menos felices que nuestros antepasados, así ha aparecido un mundo más inestable, más provisional, la gente ansiado cosas y dejándose arrastrar por novedades efímeras, que dejan insatisfacción. Este polaco clarividente que vivía modestamente en Leeds, Inglaterra, pensaba que el ideal de la humanidad ha sido hasta ahora el construir cosas duraderas, tan resistentes como las catedrales góticas, o las fábricas de la era industrial. Opinaba que Dios creó cuanto existe, y puso leyes, pero de pronto comprobamos que la naturaleza es hostil, que somos muy poca cosa frente a los desastres. Hoy la mayor preocupación de nuestra vida es como prevenir y asegurar el futuro pero ya nada es como era, imposible prevenir que la realidad sea fija y segura. Por eso nos estamos acostumbrando a un tiempo veloz, las cosas no van a durar mucho, van a aparecer nuevas circunstancias. Y esto tanto sucede con las cosas materiales como con la propia evaluación que tenemos de nosotros mismos. Todo cambia de un momento a otro, hemos de ser flexibles y esto supone que no vas a estar comprometido con nada para siempre, sino listo para cambiar la sintonía, para variar de actitud en cualquier momento. Así se crea una situación líquida, pues los líquidos se mueven, son permeables y por ello alteran su forma, crean inestabilidad.
Y es que la modernidad líquida se convierte en un elogio del cambio y lo transitorio, la precariedad de los vínculos humanos. Ahora viene la edad del amor flotante, sin responsabilidad hacia el otro, y la sociedad se vuelve un ente incierto, cambiante, con la grave decadencia del Estado del Bienestar. Viviremos tiempos sin certezas, seremos libres pero individualistas y solitarios, con miedos, sin previsión de futuro. El progreso y sus contradicciones arremeten contra nosotros. Las pérdidas y las imprevisiones de los órganos financieros se nacionalizan, para que las pague todo el mundo, mientras que los beneficios se individualizan, quedan en manos de una minoría cada vez más poderosa. Y lo cierto es que por el camino se van quedando logros conseguidos durante la larga batalla: salarios dignos, convenios colectivos, pensiones, atención sanitaria, educación, ayudas sociales. Se quedó fuera de juego el derecho a un trabajo estable y bien remunerado, cuya pérdida genera problemas emocionales para muchos jóvenes que entran en el mercado de trabajo y sienten que no son bienvenidos. El futuro es una amenaza.
Para colmo, hemos sido noticia por una pelea entre dos hombres en un campo de fútbol de Telde mientras se desarrollaba un partido en el que intervenían hijos de los beligerantes. Hace un tiempo un niño de muy poca edad tuvo que intervenir también para separar a dos contendientes en una situación parecida, aquella foto dio la vuelta a España y fue valorada de manera muy positiva, todo lo contrario que ahora ha sucedido. Personalmente nos recordó el bochorno de la tarde en que la U.D. Las Palmas tenía ganado el ascenso a primera división y aquellas pandillas de energúmenos invadieron el campo. Y es que el paraíso subtropical en el que vivimos tiene sus luces y sus sombras muy marcadas.

miércoles, 18 de enero de 2017

"Cervantes fue el padre fundador de las humanidades" (discurso de Bauman, sociólogo de la Modernidad Líquida, al recibir el Premio Príncipe de Asturias de 2010)

Alteza Real, Sr. Presidente de la Fundación Príncipe de Asturias, damas y caballeros:
Hay muchas razones para estar inmensamente agradecido por la distinción que me han concedido, pero tal vez la más importante de ellas es que hayan considerado mi obra dentro de las humanidades y como una aportación relevante para la comunicación humana. Toda mi vida he intentado hacer sociología del modo en que mis dos profesores de Varsovia, Stanisaw Ossowski y Julian Hochfeld, me enseñaron hace ya sesenta años. Y lo que me enseñaron fue a tratar la sociología como una disciplina de las humanidades, cuyo único, noble y magnífico propósito es el de posibilitar y facilitar el conocimiento humano y el diálogo constante entre humanos... Y esto me lleva a otra de las razones cruciales de mi alegría y mi gratitud: el reconocimiento que han otorgado a mi trabajo proviene de España, la tierra de Miguel de Cervantes Saavedra, autor de la novela más grande jamás escrita, pero también, a través de esa novela, padre fundador de las humanidades. Cervantes fue el primero en conseguir lo que todos los que trabajamos en las humanidades intentamos con desigual acierto y dentro de nuestras limitadas posibilidades. Tal como lo expresó otro novelista, Milan Kundera, Cervantes envió a Don Quijote a hacer pedazos los velos hechos con remiendos de mitos, máscaras, estereotipos, prejuicios e interpretaciones previas; velos que ocultan el mundo que habitamos y que intentamos comprender. Pero estamos destinados a luchar en vano mientras el velo no se alce o se desgarre. Don Quijote no fue conquistador, fue conquistado. Pero en su derrota, tal como nos enseñó Cervantes, demostró que «la única cosa que nos queda frente a esa ineludible derrota que se llama vida es intentar comprenderla». Eso fue el gran descubrimiento sin parangón de Miguel de Cervantes; una vez hecho, jamás se puede olvidar. Todos los que trabajamos en las humanidades seguimos el camino abierto por ese descubrimiento. Estamos aquí gracias a Cervantes. Hacer pedazos el velo, comprender la vida... ¿Qué significa esto? Nosotros, humanos, preferiríamos habitar un mundo ordenado, limpio y transparente donde el bien y el mal, la belleza y la fealdad, la verdad y la mentira estén nítidamente separados entre sí y donde jamás se entremezclen, para poder estar seguros de cómo son las cosas, hacia dónde ir y cómo proceder. Soñamos con un mundo donde las valoraciones puedan hacerse y las decisiones puedan tomarse sin la ardua tarea de intentar comprender. De este sueño nuestro nacen las ideologías, esos densos velos que hacen que miremos sin llegar a ver. Es a esta inclinación incapacitadora nuestra a la que Étienne de la Boétie denominó «servidumbre voluntaria». Y fue el camino de salida que nos aleja de esa servidumbre el que Cervantes abrió para que pudiésemos seguirlo, presentando el mundo en toda su desnuda, incómoda, pero liberadora realidad: la realidad de una multitud de significados y una irremediable escasez de verdades absolutas. Es en dicho mundo, en un mundo donde la única certeza es la certeza de la incertidumbre, en el que estamos destinados a intentar, una y otra vez y siempre de forma inconclusa, comprendernos a nosotros mismos y comprender a los demás, destinados a comunicar y de ese modo, a vivir el uno con y para el otro. Esa es la tarea en la cual las humanidades intentan ayudar a nuestros conciudadanos; al menos, es lo que deberían estar intentando, si desean permanecer fieles al legado de Miguel de Cervantes Saavedra. Y por eso estoy tan inmensamente agradecido, Alteza y Sr. Presidente, por distinguir mi trabajo como una contribución a las humanidades y a la comunicación humana.

 

viernes, 6 de enero de 2017

Algunos que se fueron en el 2016

 
Llega el año con toda esa carga de regeneración que queremos aplicar a nuestras vidas, como si al inaugurar un calendario pudiéramos acceder a un tiempo nuevo, lleno de energía, vitalidad y buenos propósitos, aquel viejo lema de la canción que decía Salud, Dinero y Amor. Cuando un año termina y otro empieza hacemos el balance de deseos, errores y aspiraciones. Los propósitos de enmienda que salen a la superficie, decididos, cómo no, a evitar los errores acontecidos y a enfrentar la vida con nuevos bríos. Claro que, dentro de la civilización del consumo en la que nos encontramos, los publicistas, que no son tontos, nos están vendiendo cualquier cosa apetecible: las mejores dietas para bajar de peso tras los atracones navideños, el momento ideal para ir al gimnasio, la decisión final de aprender definitivamente a hablar en inglés, etc. El afán de mejorarnos sale al paso, y con él afrontamos la idea de disfrutar los días que nos quedan en el planeta Tierra.

Nos adentramos en un tiempo escabroso, inaugurado con el atentado en la discoteca de Estambul. Esta larga y cruenta batalla con el denominado Estado Islámico no ha hecho sino empezar, del mismo modo que es preocupante el porvenir que nos brindan políticos populistas como Marine Le Pen, el británico Nigel Farage, el líder del UKIP, Partido de la Independencia del Reino Unido, Geert Wilders en Holanda, Norbert Hofer en Austria o Viktor Orban en Hungría, además de unos cuantos emergentes en los países escandinavos. La propia Unión Europea está sometida a graves tensiones: los refugiados, la inmigración producto de las guerras y del hambre del Tercer Mundo que tenemos a pocos kilómetros de nosotros, el control de las fronteras. La globalización genera nuevas situaciones, problemas que van apareciendo día tras día, y si bien los humanos somos adaptables a todas las guerras y todos los accidentes de la historia, quedan muchas cosas en el aire. Incluido el creciente separatismo en Cataluña, Flandes, Padania, Baviera, Escocia. Un proceso antiglobalización.

El año que se fue dejó muchas víctimas en el camino; cada uno de los fallecidos tiene una importancia subjetiva para cada cual. Pero sí podemos señalar que figuras del espectáculo, políticos, deportistas, directores de cine y otras personalidades regionales, nacionales y de alcance mundial nos fueron diciendo adiós. Y muchas mujeres víctimas de la violencia machista en el mundo, seres anónimos de los que no se guarda memoria. Algunos de los muertos célebres van desde los cantantes David Bowie, Prince y George Michael, al director de cine italiano Ettore Scola. El líder israelí Shimon Peres se fue de este mundo, pero la muerte más sonada fue la de Fidel Castro, el hombre que quiso mantener el purismo de su revolución allá por 1959 y cuya desaparición podría dar lugar a una transición política cuando su hermano Raúl abandone el poder en 2018, según anuncio del propio Raúl. En el espacio de Canarias, lamentamos la muerte de Juan Carlos Alemán, dirigente histórico del PSC, hombre que dejó buen ejemplo en medio del despropósito habitual de la política canaria, así como recordamos la bonhomía del senador del Partido Popular José Macías. También contamos la desaparición de María Belén Morales, una artista integral, así como de la cubano-canaria Nivaria Tejera, novelista y poeta, autora de la novela corta El Barranco, la mejor aproximación a la guerra civil en nuestras islas. Otros dos canarios, Alejandro Álava Cruz y Xavier Alejandro Curbelo Caro, murieron como parte de la tripulación de un avión que se estrelló en marzo al sur de Rusia. En el ámbito de los deportes, desapareció aquel gran Johan Cruyff, y también marchó el boxeador Cassius Clay, convertido al islam como Mohammad Ali. Las tragedias del año tienen que recordar el drama de todo un equipo de fútbol, el modesto brasileño Chapecoense, que fue exterminado por un evitable accidente aéreo cuando marchaba hacia Colombia. La imprevisión, la fatalidad y el disparate latinoamericano dieron pie a un suceso horrible.

Respigando en los archivos registramos el nombre de la actriz Emma Cohen, el pintor El Hortelano, tan ligado a la movida madrileña, el Premio Nobel italiano Dario Fo, el también autor teatral Edward Albee, los actores Silvana Pampanini, Zsa Zsa Gabor y Bud Spencer, el director de cine Andrzej Wajda, el astronauta John Glenn, primer norteamericano que orbitó la Tierra y que tuvo larga vida pues falleció a los 95. También contamos al inquieto comunicador Miguel de la Quadra-Salcedo, el ajedrecista Arturo Pomar, que en su día fuera considerado niño prodigio de este deporte-ciencia, y a Julio Gómez, músico histórico en la isla de La Palma.

En un ámbito más doméstico, cercano y familiar, pocas horas antes de cerrar el año, el viernes 30 de diciembre, en los atestados pasillos de Urgencias del Hospital Doctor Negrín se iba de este mundo un abogado, amigo de la infancia y uno de los históricos del Partido Socialista en la isla de La Palma. Dada la actual crisis de los socialistas, conviene recordar la figura de quien, al igual que Juan Carlos Alemán, defendió su espacio con ética y dedicación. Juan Antonio Martín Gómez, Totono, se marchó a los 80 años en la capital grancanaria, donde residía desde hacía tiempo. Desarrolló su camino profesional como abogado y participó en política, siendo el cabeza de lista del PSOE en Los Llanos de Aridane en las primeras elecciones de la democracia, en las que logró un buen resultado. Además fue consejero del Cabildo por las siglas socialistas, era hombre cordial y festivo, lo recuerdan sus fotos el día de los Indianos y su fraternidad con los muchos amigos. Su hija, Amparo Martín, siguió los pasos de su padre y es portavoz en el actual ayuntamiento llanense. Transmitimos nuestro pesar a su viuda, la magistrada de la Audiencia Provincial María Elena Corral Losada y al hijo común, José Antonio, así como a sus otros hijos Amparo María, María Sandra, Juan Antonio y José Alexis. María Elena había sido jueza en Santa Cruz de La Palma, lugar donde se conocieron; aquí en Gran Canaria hay abundante colonia palmera, sobre todo en el ámbito judicial. El miércoles 11 a las 19 horas se celebrará una misa en su memoria en la Parroquia del Cristo de la calle Olof Palme mientras que el sábado 14 a las 19.30 será en la Iglesia de Los Remedios de la ciudad aridanense. Descanse en paz.

miércoles, 4 de enero de 2017

Hoy, 97 años de la muerte del odiado Galdós

Hoy, 4 de enero de 2017, se cumplen 97 años de la desaparición del mejor escritor canario de todos los tiempos: el fecundo Benito Pérez Galdós, cabeza del realismo en el siglo XIX con su gran obra Fortunata y Jacinta, sus Episodios Nacionales, su obra teatral, toda su novelística, su obra periodística. Casi a punto de cumplirse el centenario de su defunción, vaya aquí nuestro perenne homenaje al Maestro. Su entierro se vio concurrido por miles de personas del pueblo llano de Madrid, con ausencia de quienes no lo quisieron: la nobleza, el clero y los miembros de la Real Academia de la Lengua. Más tarde, en los años 60 del siglo XX, el obispo Pildain condenaba a la excomunión a quienes se atrevieran a entrar en su Casa Museo de la capital grancanaria. Republicano, socialista amigo de Pablo Iglesias, el fundador del PSOE, fue también un liberal que supo retratar los claroscuros de España.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Expectativas del 2017


Ahora que despedimos al año viejo y nos disponemos a fabricarnos ilusiones y esperanzas para el nuevo 2017, hemos de considerar que dejamos atrás un año en el que Gran Bretaña votó por dejar Europa, los colombianos no respondieron a la llamada del gobierno para pacificar la guerrilla, los italianos le dieron la espalda a las reformas que pretendía su gobierno y sobre todo se produjo un resultado poco previsible en las elecciones de Estados Unidos. Dicho esto, parece claro que el siglo XXI de momento nos trae unas dosis de inquietud y zozobra que no esperábamos, abrimos las puertas a un camino que parece repleto de acechanzas y peligros; la ilusión de lograr una paz universal con la superación del hambre y el desarrollo del Tercer Mundo es un mero espejismo. Estamos abocados a una era de miedo por causa de los desequilibrios económicos, el enquistamiento de viejos conflictos y el  terrorismo yihadista, y hemos de acostumbrarnos al miedo de la misma forma que durante décadas ETA sembraba las calles de muertos, por suerte las armas han sido relegadas al arcón del olvido aunque todavía no se haya firmado el desarme oficial. Raro era el mes en que los viejos teletipos del periódico dejaban de vomitar noticias sobre los atentados de la banda, incluso hubo etarras desplazados a las cárceles de Canarias.

Y ahora que somos una potencia turística de primer nivel, ojalá los dioses nos protejan de acciones que podrían comprometer la estabilidad de la que aquí disfrutamos mientras nuestros competidores naturales, desde Turquía a Egipto y Túnez, tienen muy difícil levantar cabeza. Al contrario: por allí se multiplican no solo las amenazas sino también los atentados, las bombas asesinas, los niños suicidas que hacen estallar la muerte en los mercados; pero todo eso también se ha introducido en Europa y de qué manera. El terrorismo se alimenta de viejos conflictos no resueltos por las instancias internacionales, guerras y saqueos tan devastadores como los de Siria que incluyen el exterminio de cientos de miles de inocentes, el asunto de Palestina, Afganistán, Irak, la injusticia histórica en el Sahara Occidental, litigios que la política se muestra incapaz de resolver. Y el poco fruto de la Primavera Árabe, que complicó las cosas en el norte de África.

Aunque sabios como Donald Trump se empeñan en negar los efectos y la misma existencia del cambio climático, los expertos señalan que la ruina del medio ambiente se acelera, comprometiendo el futuro de la mayoría de especies vivas, la fauna, la flora e incluso la propia humanidad. A pesar de la complejidad del universo, todos podemos hacernos una idea de que ni el sol ni los planetas son eternos, y probablemente hubo lugares como Marte donde existió agua y tal vez alguna forma de vida antes de volverse inhabitables. La cuestión que se plantea es adivinar si a los terrícolas nos va a pasar lo mismo, empeñados como estamos en seguir calentando el planeta. Si persiste el ritmo actual de natalidad, cada año habrá casi 150 millones más de personas, que se incrementan sobre todo en Asia, India, China, etcétera. Los demógrafos creen que llegará a producirse un colapso poblacional, porque las grandes potencias no están interesadas en paliar la miseria en los países pobres, sino en incrementar la disuasión nuclear, ya lo ha advertido el señor Trump. Si la pérdida de agua helada en los polos se acrecienta, si el mar acaba subiendo el nivel tal como han pronosticado muchos científicos, está claro que dentro de cincuenta o cien años las condiciones de vida no van a ser las mismas que ahora disfrutamos. También constatan los expertos que en la vida de nuestro planeta ha habido varios cambios climáticos y las especies han mutado muchas veces, algunas han desaparecido y han surgido otras nuevas. ¿Quién podría imaginar hoy a los dinosaurios como dueños y señores del territorio, sin asomo de los humanos? ¿Y las criaturas monstruosas que poblaban los mares, y los depredadores de gran tamaño, y los tupidos bosques de entonces, y aquella gigantesca zona tropical que hoy se ha transformado en el desierto del Sáhara? Ha habido glaciaciones, edades del hielo, edades de calor, desplazamiento de los continentes, subida del mar o retirada de las aguas en según qué regiones, maremotos, terremotos, volcanes y otros accidentes de grandes proporciones que han ido cambiando la faz de la Tierra durante millones de años.

Parece que las matemáticas señalan la desaparición de la especie humana si no se toman cartas en el asunto. Pudiera pensarse que el final está todavía muy lejos, y que el margen es suficientemente ancho como para no empezar a preocuparse todavía. Pero hay investigaciones que acortan los tiempos de manera preocupante. Así el cosmólogo escocés Fergus Simpson señala que es probable que a los humanos les queden solo unos 700 años de presencia en el universo. Se trata de una proyección matemática que ha elaborado en base a distintos parámetros, pero lo cierto es que –aunque las predicciones apocalípticas tipo el juicio final no tienen mayor credibilidad– origina un cierto respeto y preocupación. Venimos a este mundo con los días contados, pero nuestra obligación moral es preservar este maravilloso planeta para nuestros descendientes, y eso está ahora mismo en riesgo. Llegará el tiempo en que habrá que colonizar otros planetas, pero por ahora no parece muy apetecible la idea de irse a Marte para vivir dentro de una gigantesca burbuja con oxígeno y agua.

Por fortuna, hay datos positivos en el aire. Así, termina el año con una plusmarca turística en las islas, de tal manera que incluso lugares menos favorecidos por la corriente como La Palma, El Hierro y La Gomera registran cifras espectaculares, cierto es que partían de unos volúmenes de visitantes casi irrisorios. Da gusto ver que en aquel aeropuerto se registra cierta actividad, con vuelos procedentes de lugares tan distantes como Islandia. Es de esperar que allí se atenúen los frenos existentes para que se construya más oferta hotelera, y de este modo se pueda enhebrar un futuro en base no solo a la platanera sino también al maná turístico, la única industria de que disponemos en esta tierra. Sol, playas, precios baratos, senderismo y algo de oferta cultural identitaria tampoco estaría mal para lograr fidelizar un porcentaje turístico interesante, pues está claro que hay que participar en el trocito de tarta que corresponde.

lunes, 19 de diciembre de 2016

La Navidad de ahora


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Como las costumbres importadas triunfan rápidamente, la Navidad empezó el Viernes Negro, se puede decir que los comerciantes son avispados, todo se adelanta y el 20 de noviembre ya empezó a ser Navidad. Hasta hace poco la Nochebuena era una cena familiar y la noche del 5 de enero, el momento de los regalos. Muchos historiadores estiman que, de acuerdo con el relato de los cuatro evangelistas, teniendo en cuenta las circunstancias climatológicas, Jesús debió nacer en marzo o abril, pero el 25 de diciembre era la fiesta pagana del sol naciente, y la Iglesia aprovechó la coyuntura. Ahora, con el adelanto de las iluminaciones navideñas en los centros comerciales, diciembre se ha convertido en una carrera de ofertas, presuntas rebajas estimuladoras de las compras. Nos hemos subido a la fiebre de la recuperación, aunque no sea del todo exacto el saneamiento de la economía ni existe una  rebaja fiable del paro. Y el sentido que antes tenía la Navidad como ocasión de encuentro ha ido siendo arrinconado por la euforia del consumo. Un simple ejemplo de que debemos comprar y comprar sin pausa: hace unos pocos años se pusieron de moda las nuevas televisiones de plasma, ultraplanas y con mayor capacidad de definición, que por entonces eran bastante caras. En la carrera desenfrenada entonces adquiríamos pantallas de 40 pulgadas, más tarde nos dejamos seducir por las de 55 pulgadas y ahora estamos echándole el ojo a las de 70 en adelante, pues ya estas se están ofreciendo a menos de lo que valían las de 40. La industria genera una producción de tal envergadura que hemos de comprar continuamente, todo se queda obsoleto en un santiamén. El derroche de recursos es evidente, y no ningún hay cambio climático que aconseje replantearlo.

Nos hemos subido a la marea de tener cosas y cosas, y muchas veces los regalos se han transformado en una competición de la que resulta difícil librarse. Los niños están sometidos a un aluvión de anuncios en las televisiones, y de semana en semana cambian sus deseos porque los reclamos publicitarios son cada vez más atractivos. Como creemos haber dejado atrás la pobreza –en un país donde un importante porcentaje de la infancia vive en riesgo– nos lanzamos a la euforia de pensar que volvemos a ser ricos. Sin embargo, España es el segundo país europeo con mayor tasa de niños viviendo en hogares bajo el umbral de la pobreza, detrás de Rumanía. Según Save the Children el cálculo se hace en familias de dos adultos y dos niños que en conjunto cuentan con una renta inferior al 60 por ciento de la renta media de la UE, que es de unos 1.402 euros al mes. La organización internacional pide al gobierno español que en los presupuestos del 2017 se aumente la inversión en políticas de protección social de la infancia y educación hasta alcanzar a los niveles europeos, y ampliar a 100 euros mensuales la prestación por hijo a cargo. En Irlanda, que padeció una crisis similar a la española, las ayudas sociales redujeron la pobreza infantil en 27 puntos, pasando de un 44 por ciento a un 17 después de las prestaciones. España invierte el 1,3 del PIB en protección social a la infancia, muy lejos de la media europea, que es un punto superior. Con todo ello, los niños perciben el descontrol consumista. Mientras que antes se les explicaba que Papá Noel y los Reyes Magos no podían traer todo lo solicitado porque tenían que guardar para que los regalos llegasen a todos los menores del planeta, ahora la cosa se ha desenfrenado y el regalo pasó al baúl de los recuerdos. Hay un hipermercado de juguetes por todas partes.

En plena Navidad coletea un tema ya algo viejo: el de la reorganización y reducción de los horarios laborales en nuestro país. El gobierno desea que se deje de trabajar a las 6 de la tarde, y que por consiguiente nos levantemos antes, almorcemos antes y cenemos a una hora más razonable. Los empresarios piensan que si se da la conciliación laboral habrá más productividad y alegría en el trabajo, pues hay que empezar a levantarse un poco antes y descansar menos al mediodía, con lo que quedaría más tiempo por la tarde para la familia, el ocio y el deporte. No parece sano almorzar a las 3 o las 4 y cenar a las 10 u 11 de la noche, pero es la costumbre. Dentro de la federación de empresarios de hostelería y turismo, hay quienes piden que esto se matice mucho porque somos un país de servicios turísticos y la actividad de hoteles y locales de ocio se concentra por la tarde-noche.

Paralelamente, los partidos de fútbol de la liga de campeones se van a adelantar a las 6 y a las 8 de la tarde. Y vuelve el viejo tema de si España va a adoptar la hora de Inglaterra y Portugal, con lo que la Península y Canarias compartirían horario. Lo cierto es que desde que Franco hizo que España adoptase la hora de Alemania ha llovido mucho pero nadie ha sido capaz de deshacer el entuerto. Aunque aquí también hay quienes piensan que si la Península retrasa la franja horaria, para adecuarnos al horario solar las islas también deberían seguir con una hora menos.

Finalmente, recordar de pasada que Canarias sigue siendo diferente. Con un gobierno regional en permanente subasta, con las trampichuelas y conspiraciones permanentes de unos y otros por mantenerse en el poder, y con la gresca montada por el reparto de los dineros, hay quienes analizan la poderosa troika conformada por el señor Clavijo, el presidente del Cabildo tinerfeño y el alcalde de la capital. Todos los líderes regionales son en este momento naturales y residentes en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Este trío posee una componenda juvenil muy ambiciosa y cultivadora de la “grandeur”, el sentimiento de grandeza de una isla por encima de las demás, trabajándose a fondo el clientelismo y exacerbando el pleito insular en vez de contribuir a la concordia y al equilibrio regional. Y es que el gobierno de aquí gobierna con su peculiar manera el asunto de las armonías presupuestarias y lo hace con una beligerancia que llama la atención. Por ejemplo, se puede comprobar fácilmente que la televisión canaria, la autonómica que pagamos todos y que tiene una calidad insufrible, mantiene una notable desproporción de contenidos. Y así sucesivamente.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

El canto a la vida del pintor Pedro Fausto






















El pintor Pedro Fausto (Tijarafe, 1955) desarrolla una obra intimista, sosegada, un canto a la vida. Su pintura realista recoge escenas plácidas, la infancia y la mujer, y ha sido expuesta en Barcelona, Madrid, Holanda y Alemania. Una obra cargada de simbolismo, color y armonía, en la que cuida las texturas, la transparencia de los colores. También ha tenido etapas más desgarradas, paisajes gestuales y expresionistas. Comenzamos el diálogo exponiéndole que su obra se ha asentado, en ella hay elementos cotidianos, caseríos, frutas, algunos desnudos, figuras en su huerto, quizá rememorando a Monet y otros clásicos. Y señala que “efectivamente, espero que en mi nueva obra se pueda apreciar una cierta madurez. Mi intención es lograr composiciones sólidas, estilo definido y una intencionalidad clara. Cézanne decía que había que expresarse con fuerza y claridad. Siempre busco la síntesis, estructurando las composiciones con pocos elementos. También me gusta atenuar los contrastes para crear una atmósfera cercana, o tal vez lejana porque cuando miramos un paisaje apreciamos en la lejanía ese efecto velado debido al aire.”
Sus inicios fueron en el instituto Eusebio Barreto, alentado por Antonio Capote, su profesor, luego en la Escuela de Artes y Oficios de la capital palmera y en la Escuela de Bellas Artes de Tenerife. En aquella época las escenas de La Caldera de Taburiente dominaban la plástica en La Palma. Tras una etapa en la escultura, hizo su primera individual en las Fiestas Lustrales de 1975, y a partir de 1980 se dedica profesionalmente a la pintura. En 1996 comienza una presencia de nueve años en una galería de Berlín. Padre de hijos artistas y marido de la cantante Ima Galguén, denominada en Radio 3 la Loreena McKennitt española, ha trabajado también el vídeo y la fotografía, realizando el DVD Donde el silencio es azul.
El mundo de la infancia ha sido una constante aunque recientemente tuvo una etapa dolorida, de casas quemadas en la que el negro era el tono frecuente, y ahora se le ve más distendido, el gozo tranquilo de la observación. Ha pasado por muchas fases, al principio pintaba con estilo naturalista, luego el colorido se fue tornando más sobrio y los colores más líquidos, usando el óleo como si fuese acuarela. Tuvo un periodo surrealista cuando paisaje y figura se fundían, lo hacía presionando telas, hojas u otros objetos sobre el color fresco para retener su huella. Empezó con la infancia cuando sus hijos eran pequeños. Le parecía una temática cercana y luminosa, situaba a sus niñas en nuestra vieja y humilde arquitectura; un intento de detener el tiempo y rememorar la propia infancia. Las casas antiguas están cargadas de vivencias, las texturas y los colores son sugerentes, las casas están construidas con la piedra, la tierra y la madera, esas puertas, esas fachadas de la arquitectura local.
Le pregunto por el mercado de la pintura para un artista digamos ultraperiférico y estima que no difiere demasiado de otros lugares, la figura del coleccionista es casi inexistente. Tenemos el público foráneo, sobre todo alemanes, que vive parte del año aquí; gente culta e interesante,  algunos compran. Luego está el turismo semanal que visita las exposiciones pero raramente adquiere. La nueva Galería de Arte García de Diego en la Calle Real de Los Llanos de Aridane, en la que muestro mi obra Vivencias hasta el 13 de enero, es una apuesta vocacional de unos amantes del arte que luchan para que exista una galería seria y a la altura de las mejores de cualquier ciudad importante. Efectivamente, tras rehabilitar una casa antigua el sevillano García de Diego y la palmera Ana Brígida han construido un espacio de primer nivel, un altavoz para artistas locales y extranjeros.

Volviendo a su etapa negra, en ella ponía dos o tres colores y los frotaba con un trapo creando un fondo oscuro. Sin dejarlo secar dibujaba arriba y luego iba restando color, creando volúmenes y luces que daban sentido a las formas. El resultado era una atmósfera oscura, como un paisaje nocturno. Y ahora el conjunto de la nueva exposición aridanense lo conforman figuras femeninas algunas sobre campos de amapolas en primavera, y bodegones que ha pintado con frutas que recoge del entorno. “Antes de empezar un cuadro lo elaboro mentalmente; pero a la hora de ejecutarlo me gusta dejarme llevar, improvisar, es importante que intervenga el azar, para que surja a veces incluso lo que no buscamos.”

–¿Cómo analizas el devenir de la pintura contemporánea, hacia dónde va?

–La historia del arte es como un árbol, se ha ido ramificando.  Hay formas que no se sabe muy bien dónde ubicarlas, o que ámbito pertenecen, hay incertidumbre y confusión. Pero esto casi siempre ha sido así, el tiempo lo irá filtrando todo; lo que sí me parece importante es que el arte siga ocupando el espacio que le corresponde. Comparto el criterio de Ernesto Sábato cuando decía que la parte emocional e intuitiva, el mundo de los sentimientos, ocupa en el hombre un mayor espacio que la parte lógica y racional. Y lo decía un escritor extraordinario que primero se formó como físico y matemático. El arte va hacia donde vaya el hombre, siempre le acompañará en la búsqueda de sí mismo, del conocimiento que es el auténtico viaje. Todo en la vida es importante,  y aunque casi nunca lo sintamos todo tiene un sentido, una finalidad. El artista siempre debe aspirar a intuir y revelar ese plano oculto y trascendente  de la realidad. 


Vive en una naturaleza privilegiada en medio de pinares, hierbas aromáticas y frutales, entre la cumbre y el mar, con una azotea desde la que contemplar las estrellas, la grandeza del cosmos, el misterio de la vida. Un paisaje de medianías, idílico. Piensa que lo que mejor que se pinta es lo familiar y cercano, lo que se conoce. Alguna vez ha intentado reflejar lugares que no son de su isla pero no le satisface, ya decía Cesare Pavese que si conoces tu aldea en ella reflejas el mundo. El paisaje hay que vivirlo e interiorizarlo para expresarnos a través del mismo. La orografía es abrupta, acantilados y barrancos imponentes que evocan energías telúricas, el aquelarre volcánico, el trabajo intenso de las fuerzas erosivas. La vegetación a veces resulta compleja y abigarrada. Le gusta la sobriedad y siempre ha de hacer un ejercicio de simplificación, reduciéndolo todo a planos y formas básicas. La contemplación de un edén humanizado. Dicho con sus palabras, la pintura debe conducir a estados de silencio y sosiego que propicien un diálogo íntimo y luminoso con la misma.

Rafael Arozarena, en el Día de las Letras Canarias de 2017

El Día de las Letras Canarias de 2017, que se celebrará el próximo 21 de febrero, estará dedicado al escritor Rafael Arozarena, autor entre otras obras de la novela "Mararía", una de las más importantes de la narrativa canaria contemporánea y que obtuvo con Isaac de Vega el Premio Canarias de Literatura en 1988.
Nacido en Santa Cruz de Tenerife el 4 de abril de 1923, prosista, pero ante todo poeta, Rafael Arozarena perteneció al grupo denominado "fetasiano", y tiene asimismo una obra poética de notable importancia.

lunes, 12 de diciembre de 2016

El caos universal y un barítono canario en la guerra de Filipinas

 
¿Por qué en muchos sitios de pronto la gente se rebela contra el sistema con una tal virulencia? El domingo 4 de diciembre hubo elecciones en Austria y estuvimos a punto de contemplar el triunfo de los neonazis. No olvidemos que Adolf Hitler era austriaco, es decir que se amamantó en el corazón culto y desarrollado del viejo continente y ganó el poder gracias al cabreo de la gente en las urnas. En Italia los votantes le dieron un revolcón al gobierno, los jóvenes del sur manifestaron su rabia simplemente diciendo no, en Colombia fue derrotada la propuesta de paz con la guerrilla. En Gran Bretaña el pueblo mostró su cabreo saliendo de Europa, con unas consecuencias impredecibles para nuestro turismo, y en EEUU, pese a que su oponente logró una notable mayoría de votos, en base a un sistema electoral del siglo XVIII ganó un personaje que da miedo. Ahora que China va camino de ser la potencia universal, el planeta se acatarra. Aguantamos la respiración porque en Francia pronto habrá también elecciones, y todos los candidatos han de unir sus fuerzas para derrotar a los ultras de Le Pen. ¿Qué está pasando? Acaso lo que ocurre es que la gente muestra su enfado cada vez que ve una urna, es su forma de protestar. Acaso el género humano está destinado a vivir etapas de locura y somnolencia, belicismo, populismo. Acaso nuevos dictadores acechan escondidos en el armario.

Nos preparamos para la Navidad y en Las Canteras un arbolito raquítico y birrioso, que además tenía el patrocinio de una cerveza, es nuestro signo de identidad turística, menos mal que el Belén de Arena sigue en pie. Qué tiempos en los que de Noruega venía un regalo en forma de abeto hermoso cuya imagen siempre era reproducida por los periódicos de Madrid el 1 de enero, con la glosa del sol, la gente en la playa y el buen tiempo en la España tropical. En otras muchas ciudades hay abetos naturales bien adornados para conmemorar la Navidad, pero aquí hemos retrocedido a las cavernas y al pésimo gusto de ciertos concejales. Qué podemos decir de las actitudes de un ayuntamiento tan poco ejemplar, con tan escasa capacidad de servicio a la colectividad. Han sobrado 1.300.000 euros de una partida de Asuntos Sociales y ese dineral se emplea en subvencionar las pérdidas de un concierto de Ricky Martin. Increíble, pero cierto.

Las islas son ahora buen escenario para el rodaje de grandes producciones internacionales, menos mal que el gobierno de Canarias se ha dado cuenta de que había que dar incentivos fiscales a las productoras de cine. Tres películas rodadas en Gran Canaria coinciden estos días en las pantallas, y 1898. Los últimos de Filipinas nos parece hecha con dignidad, en ella los palmerales y los barrancos de la cuenca de Tirajana, el mar de Tenerife con el correíllo La Palma disfrazado de vapor de ultramar, el mensaje antibelicista que se desprende la inutilidad y lo absurdo del ejercicio de la violencia. La incompetencia de la madrastra España que en la descolonización deja abandonados a los suyos, la extraordinaria actuación de un Luis Tosar en el papel de un oficial fanático del desprecio a la vida. ¿Qué gobiernos corruptos de entonces se quedaron los veinte millones de dólares con los que fue liquidado el imperio en favor de Estados Unidos?

Pedro Schlueter, que fue librero militante capaz de enseñarte libros prohibidos en la trastienda de su pequeñísima librería de la calle Constantino, es un personaje singular de la cultura. Un hombre serio que picotea aquí y allá, un enciclopedista en varias artes que escribió, con la colaboración del nieto del investigado, Armando Cabrera Martel, un libro en el que se habla no solo de la aventura de un grancanario que marchó como destinado forzoso a Filipinas en el peor momento sino de la estancia de Saint-Saëns en nuestra isla y la probable relación entre Martel y el francés. Diego Martel Alemán (1872-1912) Un barítono grancanario en la guerra de Filipinas es el título de la obra, dentro de la colección Los Coincidentes de Mario Simbio, otro personaje rebelde de la cultura local, un pensador antirracionalista que lanza mensajes lúcidos y provocadores en cada ocasión.

El libro es un documento que rastrea en la vida de este destacado cantante que, a finales del XIX y principios del XX, estuvo relacionado con la Sociedad Filarmónica y que, después de emigrar a Filipinas y Argentina, luego de pasar un tiempo en Guinea Ecuatorial, acaba muriendo en su casa de la calle Cano el 10 de septiembre de 1912 sin llegar a cumplir los 40 años. Después de cursar estudios en el Seminario, se incorporó a la Sociedad Filarmónica, donde se revela y se convierte en miembro de la directiva. Sargento de las tropas españolas que –pese a su rechazo a la profesión militar– llegó a teniente, sus diarios son un valioso legado porque proporcionan un testimonio de primera mano sobre hechos históricos, ambientes y personas cuando ya se acercaba la derrota en aquel lejano territorio y su estado de tristeza y melancolía respecto a su isla natal eran evidentes. Sus documentos permanecen en poder de su nieto, Cabrera Martel, y tras cinco años de investigación han dado como fruto el libro, un compendio exhaustivo, un material excepcional.

Es curioso, como relata Schlueter, que Diego Martel también se manifestó como dibujante ya que acompaña sus apuntes con escenas de muy buena calidad, y los diarios de Filipinas se complementan con la numerosa correspondencia que envió a su familia. La guerra rompe la trayectoria musical de este hombre, que tardó nada menos que 45 días en incorporarse a su destino, a través de Cádiz, Barcelona y el Canal de Suez, siendo el único sargento de una lista integrada solo por oficiales. El protagonista de esta historia carecía de medios para evitar el alistamiento, la redención por pago en miles de pesetas de la época. En definitiva, Diego Martel Alemán fue una persona humilde, nacida en San Mateo y con escasa fortuna, la mala suerte se cebó en él y la enfermedad se lo llevó precipitadamente. Un testigo de excepción de la pérdida de un imperio, un hombre con talento que por desgracia no pudo realizarse como debiera. Su fino instinto de observador de la realidad y sus dotes personales y musicales deberían haberle procurado un mejor destino.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Monet, deslumbrado por la belleza



 
Hubo creadores a quienes iluminaron los dioses más grandes. Entre ellos figura Claude Monet, 1840-1920, figura esencial del impresionismo. Esa instantaneidad, esa captación de la realidad fijada como un ente cosmológico y casi inmortal. Sus nenúfares, los rincones de su jardín, su Impresión del sol naciente (la reproducción que va arriba) nos hablan de la verdad y la belleza. Por los siglos de los siglos, amén.

sábado, 3 de diciembre de 2016

El otro yo (cuento)

Mario Benedetti (Uruguay, 1920-2009)

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”.

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La Navidad de Francisco Tarajano

ANHELOS

Que en estas Navidades
padres y madres
amasen pan y paz
en sus afanes,
y, como flores,
rebroten bien bonitas
las ilusiones.

Que en estas Navidades
niñas y niños
gusten los bienmesabes
de los cariños.
Camas y cunas
se abriguen con ensueños
y dulzuras.

Que en estas Navidades
todos los pueblos
puedan expresar libres
sus sentimientos.
Con libertad
reflorecen las ansias
de ser y estar.

Que en estas Navidades
lluevan las dichas
en todos los caminos
de nuestras Islas.
Del Nublo al Teide
revuelen las folías
de los quereres.

Que en estas Navidades
no muera nadie
por misiles, fusiles,
bombas y hambres.
Que nadie llore
por malvados mandatos
de crueles hombres.

Que en estas Navidades,
y ojalá siempre,
se respeten y hermanen
todas las gentes.
De paz y amor
caiga día tras día
un chaparrón.

Que en estas Navidades
de gracias goces
y de seres felices
escuchen voces.
Nunca jamás
te aturdan los berridos
de la maldad.

Bendita la bondad
que engendra paz.
Benditos los bordados
de la amistad.
Gocen los pueblos
de la fértil amistad
de seres buenos..

(Francisco Tarajano, poeta grancanario de 92 años, ha sido profesor y su obra recoge la sabiduría popular y el sentir de las islas. Cada Navidad elabora un poema para felicitar a toda la gente.)

jueves, 1 de diciembre de 2016

El poeta Domingo Rivero: la magua insular

 
La poesía es la manifestación literaria más constante en la historia de las islas. La poesía de aquí contiene dosis de filosofía, de geografía, de esa humor melancólico y de esa magua consustancial a nuestro pueblo, esa mirada aislada y cosmopolita a la vez. El célebre poema Yo a mi cuerpo, de Domingo Rivero, es el lamento del hombre que se sabe limitado y mortal y lo expresa con una tal rotundidad que ha escrito uno de los mejores poemas de la lengua española, y sabido es que el Museo Domingo Rivero en la calle Torres se ha configurado como un escenario imprescindible para las letras canarias: allí van libros, allí poetas, allí debates, actos musicales y exposiciones. Un empeño puesto en pie por su nieto el periodista José Rivero, en base a la estricta independencia, una actividad privada que es rara avis en la cultura local, un escenario privilegiado para los encuentros y los debates que mantiene con independencia de los poderes institucionales. Y gracias también a la generosa visión de escritores y ensayistas como Lázaro Santana, Jorge Rodríguez Padrón, Eugenio Padorno y Manuel Padorno las nuevas generaciones pudieron recuperar voces de poetas imprescindibles de los que apenas teníamos alguna mención marginal.

He aquí un poema perfecto: ¿Por qué no te he de amar, cuerpo en que vivo?; / ¿por qué con humildad no he de quererte, / si en ti fui niño, y joven, y en ti arribo, / viejo, a las tristes playas de la muerte? Es Rivero un poeta con una obra casi invisible, por su brevedad, por no haber publicado libro alguno durante su vida y por haber vivido en una isla lejana. En palabras de Francisco Brines, “estamos ante un poeta de tanta honestidad como modestia, y todo sabe en él a veraz. Se despierta en el lector entonces un natural y cálido acercamiento.”  Y Antonio Henríquez Jiménez se lamentó en www.bienmesabe.org de que la gran mayoría de los poetas canarios son desconocidos fuera de las islas. Señaló que muchos de los poetas, novelistas, dramaturgos, ensayistas, periodistas, etc., que desde finales del XIX hasta acabado el siglo XX aparecían una y otra vez en la prensa, revistas, estudios, etc., son hoy unos perfectos desconocidos. La mayor parte de ellos estaba allí porque tenía amigos que los bombeaban, o porque su escritura estaba de acuerdo con la manera de pensar general, y no ponían en peligro la honorabilidad de los estamentos de la sociedad. Lo mismo pasa hoy. Se ensalzan películas cuyo elevado coste hay que reembolsar; se ponen en el cielo de la fama poetas y novelistas infumables; etc.
Personalmente, no de los textos que prefiero de este gran poeta lleva por título Viviendo, y es una descripción de lo cotidiano en aquella Vegueta silenciosa y dormida en la que le tocó vivir, aquel barrio histórico beatífico y sepulcral que nos cuentan las crónicas de Alonso Quesada. Rivero se asienta allí después de haber habitado en otras ciudades: Madrid, Sevilla, París, pero sobre todo hemos de contar sus años en Londres. Tuvo una vida pequeña de funcionario judicial, un austero escenario frente al Atlántico, una visión ensimismada y contemplativa de la existencia humana, vista desde la ventana de una pequeña ciudad lejana y esquiva: Mi oficina da al mar. Desde la silla / donde hace treinta años que trabajo, / las olas siento en la cercana orilla / de las ventanas resonar debajo. Rivero solo publicaba algún texto suelto en los periódicos de la época, y con todo ello fue un autor que intentó pasar desapercibido en medio de una sociedad pacata, hipocritona, poco dada a las manifestaciones del espíritu. Y mientras se deshacen en espuma, / en la playa al batir, constantemente, / yo en mi triste labor muevo la pluma / y crecen las arrugas en mi frente. Una poesía doméstica, humilde, con un deje existencialista, una desnudez y un ascetismo a lo Antonio Machado: A veces sobre el mar pasa una nave / que se pierde a lo lejos como un ave / que empuja el viento del Destino esquivo… Tras la temprana muerte de su hijo Juan, el poeta se mete todavía más en su cascarón de decepciones y renuncias. Su referencia a la muerte es constante, y así lo apreciamos en los tres últimos versos: Son emigrantes. ¿Volverán? ¡Quién sabe! / Cuando su lucha por la vida acabe / yo trabajando seguiré si vivo.

Nacido en 1852, en la vida de Rivero hemos de constatar algunos hechos significativos, todos ellos en sus últimos años de vida. Así en 1922 se publica en la revista La Pluma de Madrid el maravilloso soneto Yo, a mi cuerpo. Como síntoma de la precariedad de su época, se jubila el 19 de julio de 1924, nada menos que con 72 años cumplidos. Tres años después, en 1927, comienza a trabajar en la posibilidad de publicar una selección de sus poemas, pero el día de San Juan del año siguiente fallece su hijo Juan, y con ello abandona su propósito de publicar el que habría de ser su primer libro. Arrastrado por esa fatalidad, apenas un año después, en la madrugada del 7 al 8 de septiembre de 1929 muere el autor en su domicilio de la calle Torres, actual sede del Museo.

Recientemente la escritora Victoria Oramas dio a conocer Tú, a tu cuerpo, un texto teatral que constituye su inteligente interpretación del extraordinario soneto que le ha dado fama al poeta, y, como dijo Rosario Valcárcel en el acto de la presentación, construye un territorio de creación y reflexión mediante un diálogo existencialista, un monólogo dialogado entre Domingo, hombre ya mayor, indefenso y profundamente humano, y su hijo Juan fallecido cuando era joven. El padre se sorprende del hecho de esa muerte temprana a lo largo de una pieza breve, en la que la autora nos habla de la melancolía ante la fugacidad de la existencia, y el dolor ante la certeza de la muerte. Victoria Orama Montañez, (Santa Cruz de Tenerife, 1977), profesora de Lengua y Literatura, ha obtenido reconocimientos como autora de relatos y autora teatral, fue laureada en el Festival de Monólogos 2016 y también recibió el premio internacional de teatro de autor Domingo Pérez Minik, en 2012. El libro lleva ilustraciones de Alicia Pardilla, estamos ante una obra sobria y que indaga en lo existencial, un maridaje entre la lírica y la escena resuelto con eficacia.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

El novelista Eduardo Mendoza, Premio Cervantes



El novelista Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) ha ganado el Premio Cervantes de 2016. El jurado estima que "con la publicación en 1975 de La verdad sobre el caso Savolta, inaugura una nueva etapa de la narrativa española en la que se devolvió al lector el goce por el relato y el interés por la historia que se cuenta, que ha mantenido a lo largo de su brillante carrera como novelista". Los escritores de España han ganado el premio en 22 ocasiones, México en 6, Argentina, 4; Chile y Cuba, 3; Perú, 1; Colombia, 1; Uruguay, 1; Paraguay, 1. Cuatro mujeres lo han ganado. (Tomado de El País)

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