jueves, 2 de julio de 2020

La Bajada de La Palma será en el 2021


Una víctima más del coronavirus ha sido la Bajada 2020, y La Palma bien que nota la ausencia de visitantes, aunque se rompa la tradición lustral seguro que la celebración en el año próximo será memorable. Las fiestas de la Virgen de las Nieves suponen el encuentro entre la raíz de la cultura rural que define todavía mayoritariamente la esencia palmera y la cultura urbana, es decir de una parte la isla agrícola que fue destacada en azúcar, vino y tabaco, y de otra la ciudad de funcionarios, propietarios, rentistas, obreros portuarios y comerciantes. Las fiestas muestran son señales del pasado, de cuando la pequeña ciudad de Santa Cruz de La Palma suponía el encuentro de dos pensamientos bien diferenciados: de una parte el poder de las tradiciones y de otra parte el sesgo avanzado de una minoría comprometida con el progreso, la innovación, el debate liberal y republicano. El cura Díaz, ejemplo de un clero que deseaba nuevos horizontes, es un prototipo de esos dos mundos que en la Bajada supieron armonizarse.
La Bajada es entrañable, es aristocrática y decimonónica, y es un muestrario de sabiduría e ingenuidad; de una parte fidelidad a los ancestros y de otra ventana abierta al espíritu cosmopolita, recuperación de las raíces y cultivo de un estilo esteticista y aristocrático de la práctica cultural. Hay un aporte de destreza en los números circenses y de los acróbatas, hay un efecto de ingenuidad en el desfile de las pandorgas, una reminiscencia barroca en las loas y los carros, el diálogo entre el Castillo y la Nave, una cita a la exquisitez de las élites europeas con el minué. Baja el trono de plata por El Planto, hay romería, costumbrismo, sentir del pueblo llano, vino de las bodegas que aquí abundan, exquisito mojo palmero, papas arrugadas, nuestro queso de cabra tan elogiado y mucho folklore. Hay mascarones, es decir los clásicos gigantes y cabezudos, con significativos personajes locales. La Danza de Acróbatas en la calle es un esfuerzo de jóvenes, mientras que el festival dieciochesco recrea el espíritu del rococó. El Carro Alegórico y Triunfal, de honda raíz barroca, pregona la celebración, el Diálogo entre el Castillo y la Nave homenajea la gran literatura española. Cómo no recordar los nombres fundamentales de Antonio Rodríguez López y Luis Cobiella, dos impulsores de la fiesta tal como se entiende hoy.
Lo popular y lo elitista se dan la mano, y el verdadero golpe de efecto que recoge el ingenio de la isla es el omnipresente baile de los Enanos, piedra angular sin la cual el edificio dejaría de funcionar. Los Enanos son el símbolo por antonomasia de la Bajada, y la polca que los acompaña es la musiquilla más reconocible. Los Enanos son magia y maravilla, por muchas veces que los veamos los Enanos nos seguirán dejando con la boca abierta. Hay que agradecer también a quienes impulsan la fiesta la recuperación de antiguos eventos, como el de las poesías murales en la calle, en el que siempre hay una nutrida representación de los talentos literarios.
Y ahora de lo que se trata es de aunar fuerzas para conseguir que la Unesco pronuncie la declaración como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, pues esta celebración –que se remonta al siglo XVII- procuró ser el bálsamo ante las sequías, los volcanes, las plagas de langostas y toda la incertidumbre que suponía la condición de isla muy alejada, mal comunicada y con escasos bienes materiales. Una isla que tuvo privilegios de comercio, una isla con astilleros que fabricaban los veleros más rápidos hacia el Caribe, una isla que fue ilustrada y que tuvo su Siglo de Oro cultural, con una activa minoría de intelectuales, con un pueblo sencillo, campesino y artesano que muchas veces tuvo que hacer el viaje a las Américas. Y que en temporales y agonías siempre llamó a su Virgen de las Nieves porque –en caso de extrema necesidad- el Cielo siempre desciende en forma de milagro. Y, en realidad, en una era en que las creencias se van desvaneciendo, en La Palma siempre se han sabido conservar las costumbres que vale la pena conservar. Por eso la Bajada es multitudinaria, qué tiempos aquellos en que los paisanos de Venezuela venían en verdadera muchedumbre. Qué pena da hoy en día pensar que los dos países a los que debemos tanto –Cuba y Venezuela- padecen unas circunstancias tan desfavorables. Y cómo no acoger ahora a los hermanos latinoamericanos que buscan un futuro mejor en nuestra tierra.
De cualquier modo, la Bajada de 2021 sin duda será la mejor de la historia.
(Publicado en el número 3 de Lustrum. Gaceta de la Bajada de la Virgen de las Nieves)

lunes, 29 de junio de 2020

Alan Smith (artículo de Samir Delgado)

Alan Smith. El poeta que descubrió a Galdós


Fotografía cortesía de Alan Smith (Perú, 2019)


En 1979 el poeta Alan Smith descubre en la Biblioteca Nacional un libro inédito de Galdós que supondrá la publicación de la novela póstuma “Rosalía”, una sorpresa inesperada para el universo literario galdosiano y una predestinación para el joven profesor norteamericano, nacido en Costa Rica, que este año se jubila en la Universidad de Boston. Tras tomar conciencia de haber tenido ante sus ojos una novela sin título que solamente conocía el propio Galdós, Alan Smith permaneció en el metro madrileño con la perplejidad y la emoción de haber encontrado un manuscrito que sería presentado parcialmente en el Coloquio Internacional de Literatura Hispánica de Santander de 1981 y publicada en una edición de Cátedra de 1984.
Desde entonces han pasado décadas entre dos siglos y el poeta Alan Smith ha representado a la estirpe de ensayistas y profesores entregados en vida al estudio y la difusión del mundo galdosiano. Suya ha sido una perseverancia doble, las nuevas lecturas sobre el imaginario mitológico del escritor canario o su relación con otros autores como Flaubert y la prolongación universal en el ámbito angloamericano de sus novelas. Alan Smith ha legado su dedicación a Galdós en numerosos artículos especializados, su firma en la Revista de anales galdosianos ha sido providencial para establecer una continuidad generacional y su paso por las islas en varias ocasiones ha significado la aportación de una mirada experta sobre la literatura de Galdós, además de haber leído sus propios poemas pertenecientes a la voz de una trayectoria creativa de reconocimiento internacional. Libros suyos como Alcancía o Libro del lago contienen el pulso lírico de un autor que escribe en español, con un acento madrileño puro, amante de la literatura en ambas orillas- suya es la edición dedicada a la poesía de Robert Creeley en el año 2000- y cuya pasión secreta por la pintura no tardará en ser reconocida. Su sueño es pasar una larga temporada en Madrid pintando, no ha cesado de viajar a España cada año y junto a su dedicación docente a orillas del Charles River la escritura poética ha sido su verdadero lugar de origen. 
En este año del centenario de la muerte de Galdós, la figura emblemática del autor que fallece ciego en el Madrid de 1920 permanece bajo la estela crucial de representar a uno de los mayores exponentes de la novela en español de todos los tiempos. Después de Galdós, en el transcurso de un siglo han despertado nuevas miradas alrededor del imaginario atlántico, el designio de la periferia y la conexión inédita de narrativas mestizas que confluyen bajo el universo de la condición insular. Sin duda, después de la novela póstuma encontrada por Alan Smith la imagen de Galdós ha ganado mayor profundidad entre Castilla y América, con un testigo de excepción que ha dedicado su carrera de profesor a estimular la lectura en español y la investigación universitaria de numerosas generaciones en Boston. Galdós refleja el más nítido pulso de cosmopolitismo literario que se asemeja a la estela de otras personalidades tardías de la cultura universal en la modernidad como Derek Walcott, Saint-John Perse y Lezama Lima, insulares también y que como Galdós hicieron de la escritura un mundo para habitar.
Volver a Galdós cien años después, con el eco de sus libros en la memoria de poetas como Alan Smith, establece la posibilidad de nuevas ventanas que confluyen hacia la visión clarividente de un escritor inmortal que universalizó las islas y la España de su época a través de la literatura. Otros insulares como el Vizconde de Buen Paso o Alonso Quesada también cruzaron el océano para llegar a Madrid con otros destinos, la literatura de las islas ha forjado autores que como Galdós realizaron a su manera un retablo de los episodios del tiempo que les tocó vivir y convirtieron el oficio de la creación en un modo esencial de supervivencia. El poeta Alan Smith descubrió a Galdós y en las islas tendrá su casa siempre.  
Publicado originalmente en Diario de Avisos, Suplemento cultural El Perseguidor, Junio 2020

sábado, 20 de junio de 2020

2 poemas de Karyotakis (Grecia, 1896-1928)



A UN ANTIGUO COMPAÑERO DE ESTUDIOS
Amigo, es como si ahora mi corazón hubiese envejecido.
ha terminado mi vida en Atenas,
que pasó dulcemente entre alegrías
y a veces con la amargura del hambre.
No volveré más al lugar que la patria
me dio para celebrar la juventud,
sino de paso, con mi esperanza desvanecida, viajero.
Como peregrino iré a tu casa
y me dirán que no saben qué ha sido de ti.
Junto a otro iré a ver a tu Afrodita
y de otros será la casa de Irene.
Iré a la taberna para pedir nuevamente
el vino de Samos que bebíamos.
No estarás, el vino sabrá diferente;
mas yo beberé y me embriagaré.
Subiré cantando y tambaleándome
al Zappio, adonde íbamos juntos.
Será hermoso el ancho horizonte alrededor,
y será mi canción como un llanto.

PRIMAVERA
Así veo yo los jardines.
En el jardín esta noche me habla una nueva melancolía.
Sumerge un almendro su florida sonrisa
en las turbias aguas del fangal. Y el recuerdo de la juventud
sacude con gran tristeza la enferma acacia…
Despertó un frío soplo dentro del derruido invernadero,
donde las rosas son cadáveres y cada tiesto un ataúd.
El ciprés, interminable como un tormento, hacia los astros
levanta su negrura, sediento de aire.
Y se marchan, en cortejo fúnebre dirías, los pimientos
de la arboleda arrastrando sus verdes cabellos.
Las dos palmeras levantaron en su desesperanza
las manos. Y es nuestro jardín, jardín de melancolía.
Prtenece a la generación de los años 20, fue coetáneo de Kavafis, de Pessoa y de Lorca. Se suicidó a los 32 años, y su poesía es del dolor y la melancolía, una gran intensidad.

lunes, 15 de junio de 2020

El racismo USA y las teorías conspiranoicas del Coronavirus

Dos grandes noticias sobre la pandemia de coronavirus: los datos ...EEUU es el país del mundo donde más se protegen y a la vez donde más se violan los Derechos Humanos. No es de extrañar la explosión de protestas de cada verano porque allí los afroamericanos tienen muchas posibilidades de caer bajo la represión policial, por motivos nimios. Ahora se junta el racismo y la "colonfobia", que consiste en derrribar las estatuas de Colón porque lo consideran instigador y responsable de la colonización americana y, en definitiva, de los desastres raciales de estos momentos. Además, el cantante Miguel Bosé se suma a las teorías conspiranoicas cuando señala que Bill Gates está patrocinando la vacuna contra el coronavirus, y que cuando nos la administren nos van a meter un microchip para controlar a la humanidad, siguiendo el argumentario de las novelas apocalípticas de Orwell y Huxley, "1984! y "Un mundo feliz". En este caldo de cultivo, cada vez hay más desinformación, más "fake news", más manipulación. También los gobiernos han ocultado los muertos reales, han reaccionado tarde y mal, no supieron ver el alcance de la pandemia y tienen dudas ante el futuro que se nos viene encima. Y el colmo ha sido la declaración del cardenal de Valencia, Cañizares, para quien las vacunas del coronavirus se están elaborando con fetos abortados. ¡Genial afirmación!

sábado, 6 de junio de 2020

Una entrevista en la radio

Desde México, donde reside, el poeta Samir Delgado manda este mensaje: 

Querido Luis,
Con los mejores deseos de salud te escribo en vísperas del verano, he encontrado el archivo de radio del programa dedicado a ti en 2010, La Cometa nueva, me pareció una bella ocasión para escribirte y recordar aquellos tiempos. Un gran abrazo siempre


María Teresa León, mujer que fue de Alberti, reposa en Majadahonda



JORGE RUBIO. “María Teresa descansa en el cementerio de Majadahonda, tras su duro combate contra el Alzheimer, sin que pudiera concluir su “Memoria de la Melancolía”. Las cenizas de Rafael, marinero en tierra, navegan por fin en la bahía de Cádiz”. El columnista Javier López ha puesto de nuevo de actualidad la figura de la esposa del poeta Rafael Alberti con su artículo  “Rafael, María Teresa y el exilio”, donde hace la siguiente reflexión: “Hay quien dice que las redes sociales están sustituyendo a los medios de comunicación como fuente de información habitual. Sin embargo, la mayoría de esas informaciones en las redes nos remiten a medios de comunicación convencionales, con los cuales nos enlazan para leer la noticia detenidamente”. Javier López a través del diario Estrella Digital rememora la figura de la poetisa María Teresa León poniendo en valor su obra. Y es que María Teresa León es una artista de la poesía prácticamente desconocida, eclipsada oculta bajo la sombra de su marido. “En otros casos, sin embargo, a través de esas redes nos enteramos de cosas que no merecen tratamiento, o como mucho un tratamiento muy escueto en las páginas de los periódicos, las radios, o los informativos televisivos. Así me ha ocurrido cuando un amigo cuelga, en una de esas redes, un fragmento de poema de Rafael Alberti y recuerda que nació en el Puerto de Santa María en 1902, hace 115 años“, prosigue el periodista.“Me encanta que alguien conocido, o no, amigo o enemigo, me saque de la rutinaria sucesión de acontecimientos a los que me veo obligado a prestar atención a lo largo del día. Y éste es un acontecimiento de los que caen en mitad de la laguna de la memoria y crea ondas superficiales y hacia el interior. Basta escuchar a la mujer que le acompañó durante todos estos años de exilio, María Teresa León. “Nosotros hemos ido perdiendo siempre nuestras eternidades, dejándolas atrás a lo largo de nuestra vida, siempre con los zapatos puestos para echarnos a andar”, escribió la poetisa, que descansa por siempre en Majadahonda. “Desde la lejanía de sus eternidades perdidas y la dentellada de sus soledades, a orillas del Paraná o, ya más cerca de España, en su casa del Trastévere, cerca del Tíber, María Teresa, (cuya obra sigue siendo la gran desconocida de la Generación del 27, sin que casi nadie haga gran cosa por recuperarla), vuelve a decirnos que memoria del exilio es la de quien dejó atrás la destrucción de la guerra como la única patria, el último paraíso desolador tras la muerte de las ilusiones y las esperanzas”, detalla.

Y concluye: “¿No comprendéis? Nosotros somos aquellos que miraron sus pensamientos uno por uno durante treinta años. Durante treinta años suspiramos por nuestro paraíso perdido, un paraíso nuestro, único, especial. Un paraíso de casas rotas y techos desplomados. Un paraíso de calles desiertas, de muertos sin enterrar. Un paraíso de muros derruidos, de torres caídas y campos devastados. Podéis quedaros con todo lo que pusisteis encima. Nosotros somos los desterrados de España. Dejadnos las ruinas. Debemos comenzar desde las ruinas. Llegaremos”.



(De www.majadahondamagazin.es)

Poema al verano (Francisco Brines)

¡Fueron largos y ardientes los veranos!
Estábamos desnudos junto al mar,
y el mar aún más desnudo. Con los ojos,
y en unos cuerpos ágiles, hacíamos
la más dichosa posesión del mundo.
Nos sonaban las voces encendidas de luna,
y era la vida cálida y violenta,
ingratos con el sueño transcurríamos.
El ritmo tan oscuro de las olas
nos abrasaba eternos, y éramos solo tiempo.
Se borraban los astros en el amanecer
y, con la luz que fría regresaba,
furioso y delicado se iniciaba el amor.
Hoy parece un engaño que fuésemos felices
al modo inmerecido de los dioses.
¡Qué extraña y breve fue la juventud!
Francisco Brines.

domingo, 31 de mayo de 2020

"Le dejamos un mundo poco grato a las nuevas generaciones" (Entrevista en Diario de Avisos, hoy, 31 mayo)

Luis León Barreto: “Le vamos a dejar un mundo poco grato a las nuevas generaciones”

Es uno de los escritores canarios más relevantes que ha dado el Archipiélago


Luis León Barreto
Luis León Barreto, escritor y periodista. DA

Luis León Barreto (La Palma, 1949) es uno de los escritores canarios más relevantes que ha dado el Archipiélago. Está considerado por la crítica como uno de los valores más representativos de la generación literaria española de narradores del reconocido boom de los años setenta.
A Luis León Barreto se le conoce fundamentalmente por su obra narrativa y muy en especial por su novela Las espiritistas de Telde, que supuso un hito en la literatura canaria y su reconocimiento internacional. Pero su obra es muy amplia y variada. Es autor de 26 libros publicados, mayoritariamente novelas, pero también libros de cuentos para adultos, cuentos para niños, ensayos, novela negra y, en menor medida, poesía.
-¿Qué le acercó a la escritura?



“Una estancia en Londres, con 19 años. No sabía inglés, trabajé de lavaplatos y ayudante de camarero. Empecé a escribir para conjurar la soledad, de ahí salió un poemario que ganó el Premio de poesía Julio Tovar 1970 y también una novela corta, finalista del premio Sésamo en el mismo año. Llevo más de 50 años escribiendo”.
-¿Qué recuerdos conserva de la Canarias de su infancia y juventud en Los Llanos de Aridane, en La Palma?
“Eran tiempos de muchas carencias, de caciquismo, religiosidad impuesta y un ambiente muy conservador, era una dictadura. De todos modos, la infancia hace que los recuerdos mejoren. Mi padre fue directivo de la UGT en el pueblo, cosa de la que jamás me habló, me informó de esto la investigadora María Victoria Hernández hace unos cinco o seis años, porque apareció un acta donde salía su nombre. Mi padre debió pasar un miedo terrible, y nunca me dijo una palabra. De los 10 o 12 miembros de la directiva, varios fueron fusilados en cualquier carretera perdida. Creo que si mi padre se salvó debió ser porque era muy católico, y supongo que lo salvó el cura del pueblo en aquellos años de la guerra civil”.
-¿Cómo vivió la lucha antifranquista en las islas y el ambiente universitario?

“En la Universidad de La Laguna las cosas empezaron a despertar justo a raíz de mayo del 68. Pasó de ser una universidad provinciana donde nunca sucedían cosas, a registrar conatos de rebeldía juvenil, manifestaciones callejeras, correr delante de los grises… A varios compañeros los detuvieron y los castigaron, a mí no, pero mi ficha política fue incrementándose. En El Día y en La Provincia hacíamos un periodismo crítico, y tuvimos multas y expedientes. Cuando me tocó el servicio militar me enviaron a La Palma con la prohibición de solo salir del cuartel en un radio de 3 kilómetros, con lo cual no podía ir a ver a mis padres. Éramos unos ocho o diez represaliados políticos. También había algún compañero enviado allí por tráfico de drogas”.
-En 1981 publicó Las espiritistas de Telde. Desde la distancia, ¿qué cree que aportó y cómo ha visto madurar su novela más célebre y una de las obras más importantes del panorama literario canario de todos los tiempos?
“En cierto modo fue una novela pionera sobre la identidad, sobre nuestro mestizaje humano y cultural. Pedro Lezcano decía que era un buen ensayo sobre la insularidad. Fue novedosa su aportación sobre la historia de nuestra gente, sobre la cultura popular, sobre la magia de la isla, la evolución de la sociedad, etc. Sobre la luz y la sombra de las islas, sobre nuestra idiosincrasia, nuestra forma de estar en el mundo. Ese sentido alegre y dramático a la vez, como decía Arozarena los canarios no tenemos una épica, morimos de uno en uno”.
-¿Considera que el reconocimiento que obtuvo con esta obra y la gran proyección de la misma ha solapado, quizás, su obra posterior?

“Las Espiritistas de Telde tuvo mucha pegada y es cierto que ha solapado la obra posterior, algo parecido debió sucederle al amigo Rafael Arozarena con Mararía, que solapó su obra poética. Y creo que Arozarena era un magnífico poeta, pero solapado por Mararía. Yo he escrito bastantes novelas, también ensayos, libros de cuentos para niños y para adultos, fui pionero en la novela negra en 1989, con Los días del paraíso. Lo menos que he hecho es poesía. Pero me conocen por Las espiritistas, aunque creo que tengo otros libros con cierta dignidad”.
-Usted pertenece a la denominada Generación del 70, del boom de la narrativa canaria ¿cuál ha sido la principal aportación de este grupo de autores?
“Los narradores de la generación del 70 fueron los primeros que abordaron la novela ambientada en las islas. Con parentesco cercano a los fetasianos, y la admiración por Arozarena e Isaac de Vega, así como por el resto de los fetasianos y por Alfonso García Ramos, el buen periodista y novelista”.
-¿Ha sido superada esta generación?
“Cualquier generación es producto de una época, nosotros fuimos producto del tardofranquismo, escribimos con mucha intensidad en aquellos años 1970-1990 y tuvimos un importante reconocimiento de público y de crítica, en su momento escandalizamos bastante. Ahora hay auge de la novela negra y los microrelatos, lo respeto, pero habría que volver a la novela-novela”.
-¿Qué visión tiene de la literatura que se hace hoy en Canarias?
“Se escribe mucho, se publica bastante. Abundan las autoediciones, sobre todo en poesía. La calidad de lo que se publica no es alta, pero hay nombres serios como Víctor Álamo de la Rosa”.
-¿Qué opina de la oferta cultural hoy en Canarias?
“Hay bastantes cosas, hay bastantes actos. Con los talleres literarios salen cada año varias docenas de nuevos escritores, pero las tiradas son muy cortas, la escritura se ha democratizado, lo cual está muy bien. Pero los lectores no crecen en la misma medida. Hoy vender aquí 200 ejemplares de un libro es una hazaña considerable. Hay una oferta múltiple, pero el 90 por ciento de lo que se publica no tiene calidad suficiente. Claro que no soy nadie para opinar, porque hay novelas maravillosas como Cien años de soledad o La casa verde que para unos cuantos son maravillosas pero para otra gente son poco digeribles. El arte es muy subjetivo”.
-¿La cultura está en crisis?
“La cultura siempre está en crisis, porque su papel es analizar los acontecimientos, construir una rebeldía instintiva, fabricar otra realidad. Creo que lo importante es que la obra tenga capacidad de juzgar a la sociedad en la que se inscribe, en el momento histórico en que se inscribe”.
-¿Qué opina de la gestión cultural hoy en las islas y en general en España?
“La gestión cultural siempre es mejorable. Se echa mucho de menos más énfasis en la lectura, más promoción de los libros. Para el 80 por ciento de los españoles los libros son prescindibles, les resulta absurdo pagar 25 euros por una novela, prefieren ir a tomarse unas cañas. Por eso, se vende poca obra, aunque hay un sector que es lector a contracorriente, sobre todo en la franja de edad entre 16-25 años, sobre todo las mujeres universitarias.

jueves, 21 de mayo de 2020

Las 2 estrategias contra el coronavirus


Varias personas protegidas con mascarilla en Valencia.

La presente pandemia ha destapado las enormes carencias de los sistemas políticos actuales, su generalizada incapacidad para tomar decisiones sensatas. Los conocimientos avanzan, la información fluye a una velocidad de vértigo pero las sociedades se muestran aterradas, paralizadas, desorientadas ante fenómenos que, lejos de ser novedosos, suceden de forma recurrente. Hemos contemplado una clase política demasiado pendiente de su imagen, una población extremadamente asustadiza, alarmada por los medios de comunicación; muchas respuestas improvisadas y pocas estrategias coherentes. Abundaron las medidas que aparentan seguridad, más dirigidas a tranquilizar momentáneamente al público que a aportar soluciones permanentes. Y escasearon otras más eficaces, pero que requieren ciertas dosis de sinceridad, visión de largo plazo, valentía y generosidad.


Como excepciones pueden citarse dos estrategias, ambas coherentes, pero completamente opuestas. La primera, ejemplificada por Corea del Sur, empeñada en suprimir la enfermedad utilizando medios tecnológicos avanzados. La segunda, abanderada por Suecia, dirigida a mitigar y, sobre todo, a reconducir los contagios, buscando la inmunidad colectiva con el menor número posible de fallecidos. Las dos vías son dispares en planteamiento, método y objetivos, con distintas fortalezas y riesgos. Pero coinciden en algo fundamental: ambas descartaron el confinamiento generalizado de la población y el cierre de la actividad económica.

(Juan M. Blanco en www.vozpopuli.com)

En tiempos oscuros, no quedarse quieto (Woody Allen)


163 mejores imágenes de Woody Allen | Woody allen, Cine y Director ...

"En los tiempos oscuros es agradable sentir que uno no se queda quieto e inactivo, pasivo como una ameba aplastada por la demencial irracionalidad del universo o incluso por situaciones negativas que uno mismo ha provocado. Es importante creer que uno está haciendo algo al respecto"

(Woody Allen, en "A propósito de nada", autobiografía, en Alianza Editorial)

martes, 19 de mayo de 2020

CELEBRACIÓN


40 Fotos de Tartas ¡Súper Originales! - Cocina.es

Alberto y Sonia cumplían en el mismo mes los 50, y por ello decidieron convocar a un grupo de amigos en el restaurante que más les gustaba. Allí disfrutarían la algarabía con compañeros de la infancia, colegas de la universidad, algún pariente. Anécdotas divertidas, recuerdos, y la constatación de que la lanza del tiempo todo lo hiere. Su único hijo, Arturo, en la mesa presidencial con su ultima pareja, que tal vez no sería la última.
Al llegar la medianoche se fueron al mejor hotel recién inaugurado. En el MP3 pusieron el Bolero de Ravel, su crescendo les recordaba noches de vino y rosas cuando el deseo era tan punzante, irresistible. Pero Alberto y Sonia casi habían perdido las ganas, no en vano llevaban casados veinticuatro años. Por eso antes del amanecer cada uno fue discretamente al baño y satisfizo sus deseos en solitario.

(De Cuentos traviesos/Cuentos gozosos, Mercurio Editorial)


lunes, 18 de mayo de 2020

Dos poemas de Rupi Kaur (India-Canadá)

el último día de amor
mi corazón se hizo añicos dentro de mi cuerpo

me pasé toda la noche
haciendo conjuros para que volvieras
cogí las últimas flores
que me regalaste
ahora se marchitan en el jarrón
una
a
una
les arranqué los pétalos
y me los comí

coloqué una toalla a los pies de cada puerta

vete le dije al aire
no me sirves para nada
corrí todas las cortinas de la casa

márchate le dije a la luz
nadie va a entrar
nadie va a salir

cementerio

te fuiste
y todavía te quería
opero me merecía a alguien
que estuviera dispuesto a quedarse

me poaso los días en la cama debilitada por la pérdida
intento llorarte para que vuelvas
pero el agua se ha acabado
y todavía no has regresado
me pellizco la tripa hasta que sangra
he perdido la cuenta de los días
el sol se vuelve luna y
la luna se vuelve sol y 
yo me vuelvo un fantasma
una docena de pensamientos distintos
me pasan por la cabeza a cada segundo
debes de estar volviendo
quizá sea meor que no
estoy bien
no
estoy enfadada

te odio
tal vez
no puedo pasar página
lo haré
te perdono
quiero arrancarme el pelo
una y otra vez
hasta que mi mente se quede en silencio
ayer
la lluvia intentó imitar mis manos
deslizándose por tu cuerpo
hice pedazos al cieo por permitirlo

(traducción Elvira Sastre)


El sol y sus flores, de Rupi Kaur

miércoles, 13 de mayo de 2020

Tras la pandemia, hay que cambiar las prioridades


El coronavirus ni se creó, ni se escapó de un laboratorio
  • "La gran cuestión es si volveremos o no al mismo tipo de vida, al mismo modelo productivo y mercado de trabajo precario, al mismo modelo de sociedad desigual"
  • "Si no somos capaces de sacar algunas enseñanzas básicas de esta crisis donde se ha evidenciado que lo importante es la vida y la salud, no tenemos arreglo como especie"
  • "La principal lección de la crisis es que hay que cambiar las prioridades a partir de la respuesta objetiva a la pregunta ¿qué es lo realmente importante para la Humanidad?"
  • ¿Cómo ha de cambiar nuestra vida tras la pandemia? Habría de ser a partir de la respuesta objetiva a la pregunta ¿qué es lo realmente importante para la Humanidad? No podemos volver de forma empeorada a lo mismo que antes, a la crisis económica y social gestionada por los adoradores de Milton Friedman, a la emergencia climática, a la absoluta incertidumbre en la que vivimos. Debe producirse un cambio de paradigma para que el mundo cambie de base y se organice, no al servicio del lucro de unas élites, sino del bien común, de un planeta sano y de la protección y bienestar del ser humano.  La principal lección de la crisis del coronavirus es que hay que cambiar las prioridades

  • (Agustín Moreno, en www.cuartopoder.es)

martes, 12 de mayo de 2020

La peste, de Albert Camus

"Las plagas, en efecto, son una cosa común pero es difícil creer en las plagas cuando las ve uno caer sobre su cabeza. Ha habido en el mundo tantas pestes como guerras y sin embargo, pestes y guerras cogen a las gentes siempre desprevenidas. El doctor Rieux estaba desprevenido como lo estaban nuestros ciudadanos y por esto hay que comprender sus dudas. Por esto hay que comprender también que se callara, indeciso entre la inquietud y la confianza. Cuando estalla una guerra las gentes se dicen: "Esto no puede durar, es demasiado estúpido." Y sin duda una guerra es evidentemente demasiado estúpida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre, uno se daría cuenta de ello si uno no pensara siempre en sí mismo. Nuestros conciudadanos, a este respecto, eran como todo el mundo; pensaban en ellos mismos; dicho de otro modo, eran humanidad: no creían en las plagas. La plaga no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar. Pero no siempre pasa, y de mal sueño en mal sueño son los hombres los que pasan, y los humanistas en primer lugar, porque no han tomado precauciones. Nuestros conciudadanos no eran más culpables que otros, se olvidaban de ser modestos, eso es todo, y pensaban que todavía todo era posible para ellos, lo cual daba por supuesto que las plagas eran imposibles. Continuaban haciendo negocios, planeando viajes y teniendo opiniones. ¿Cómo hubieran podido pensar en la peste que suprime el porvenir, los desplazamientos y las discusiones? Se creían libres y nadie será libre mientras haya plagas."
(De anecdotasdecinemusicayarte.blogspot.com)

viernes, 1 de mayo de 2020

Romance del prisionero (poema en el mes de Mayo)

Que por mayo era, por mayo
cuando los grandes calores,
cuando los enamorados
van servir a sus amores,
sino yo, triste mezquino,
que yago en estas prisiones,
que ni sé cuándo es de día,
ni menos cuándo es de noche
sino por una avecilla
que me cantaba al albor:
matómela un ballestero;
¡déle Dios mal galardón!
Anónimo

miércoles, 29 de abril de 2020

Las espiritistas de Telde: 90 años del primer crimen esotérico en España

JOSÉ GREGORIO GONZÁLEZ , en Diario de Avisos/El Espanol         28/04/2020

La historia de Telde quedó marcada para siempre tras haber sido el escenario, el 28 de abril de 1930, de uno de los más cruentos crímenes que se recuerdan en Canarias. La naturaleza de aquel episodio, gestado en un contexto de creencias irracionales que lo convierten en el primer crimen netamente esotérico de España, contribuyó de forma decisiva a ello. Es el caso de los Espiritistas de Telde. Es inconcebible cuestionar que Telde es un territorio preñado de atractivos, que suma a sus riquezas naturales y paisajísticas un patrimonio histórico de primer orden. Sus calles han visto nacer a algunos de los personajes más ilustres del archipiélago, y el incalculable valor de sus enclaves arqueológicos se suele incrementar cada cierto tiempo con nuevos hallazgos. No obstante, en su historia reciente, la del Siglo XX, hay una nota disonante cuya impronta ha marcado de forma incuestionable al municipio, la crónica negra del que posiblemente sea el primero de los crímenes españoles susceptible de ser catalogado como “esotérico” Aquellos hechos llegaron a ser novelados con notable éxito a principios de los años ochenta por Luis León Barreto, quien lograría con “Las Espiritistas de Telde” en 1981 el XVI Premio Blasco Ibáñez. Sin embargo, la crudeza y repercusión social del crimen va mucho más allá de lo plasmado por Barreto en su obra.

Todo sucedió el lunes 28 de abril de 1930, cuando en el desarrollo de un largo y doloroso exorcismo fallecía la joven Aurelia Valido Calixto, de 20 años de edad. La familia que protagonizó tan espeluznantes hechos estaba integrada por Francisco Valido Medina, herrero de profesión, su esposa Aurelia Calixto, y las hijas Aurelia, Candelaria, Juana, María del Pino y Carmen, la mayoría de las cuales contribuían al sustento familiar a través de los trabajos que ejecutaban en su propia casa como costureras. En esta respetable y apreciada familia teldense, nada hacía presagiar la tragedia.

En su domicilio de la calle Juan Diego de la Fuente entraría la más amarga de las penas a raíz del fallecimiento de Fernando, el varón de la familia, que con 23 años enfermó de tifus y al no encontrar mejoría en los tratamientos convencionales buscó su cura en pócimas, limpiezas y rituales espirituales. En compañía de su madre y de su hermana Juana se desplazaba a razón de dos días por semanas a la ciudad de Las Palmas, para recibir “tratamiento” de manos de Juan Hernández el espiritista, un personaje peculiar que había estado en Cuba y que ya por entonces había sido objeto de varias denuncias por intrusismo. Todo parece indicar que fue a través de él como la familia Valido se fue introduciendo en este mundo de creencias, llegando a integrarlas en muy poco tiempo en su cotidianidad.

UN CRIMEN GUIADO DESDE EL MÁS ALLÁ

Los sortilegios y la medicina animista no evitaron la muerte de Fernando, tras la cual la desolación y el caos se adueñan de la familia. Candelaria, de 18 años, asume el rol de médium de manera que comienzan a buscar el contacto con el espíritu de su hermano fallecido. Puede que con anterioridad ya ejerciera como tal, de forma que evidenciara a través de su comportamiento algún síntoma de su “don”, pero parece razonable pensar que la necesidad de actuar como médium no se presenta hasta la muerte del hermano. A través de la prensa y de los informes periciales quedó claro que varios vecinos asistieron ocasionalmente a las sesiones que se estuvieron celebrando en casa de los Valido. Nunca trascendieron los detalles de las mismas, a excepción de algunos comentarios proporcionados por unos cuantos testigos que se mostraron escépticos ante lo que veían y no dudaron en tachar tales encuentros como pura superchería e histerismo.

Sería el día 26 de abril cuando supuestamente Fernando se manifestó a través de Candelaria para pedir el sacrificio. Tal y como explicaba León Barreto, “el hermano les dice que se encuentra en los sótanos del cielo, en el Purgatorio, y que para que él pueda subir a la derecha del Padre es necesaria la ayuda de la familia a través de un sacrificio” El mensaje recibido no podía ser más claro y trágico “matar a uno de los familiares, para hacerle compañía y poder salvarse así toda la familia”. Esa era la pauta a seguir, una hoja de ruta que a pesar de su irracionalidad fue seguida al pie de la letra horas más tarde por una familia sumida ya en lo irracional. Candelaria, abandonada al ayuno y al insomnio, arranca el triste desenlace en plena madrugada. En primera instancia señala a Carmen como la víctima que permitirá libertar a Fernando. A la pequeña de apenas 13 años la golpean y la intentan estrangular, logrando escapar al patio, momento en el que desisten de su intento al considerar que “el espíritu maligno ha abandonado su cuerpo” Este detalle es revelador, puesto que lo que comienza siendo una liberación del Purgatorio para el hermano, confusamente se torna en la expulsión de espíritus, entes que abandonan el cuerpo de Carmen y al parecer pasan al de Aurelia, el nuevo objetivo de la irracionalidad. Llama la atención que la pequeña lograse zafarse con cierta facilidad del ataque y sin embargo Aurelia sucumbiera al mismo. La aparente docilidad con la que la víctima se entregó a la cruda tortura es algo fuera de toda lógica, incomprensible a todas luces, pero curiosamente presente en otros crímenes rituales. Sentada en una silla, sus pies y manos fueron atados con un rosario, mientras era inmovilizada por su madre, hermanas, posiblemente por un amigo de la familia llamado José Macías, y también por el padre. En medio de oraciones y fórmulas que buscaban purificarla liberándola de posibles demonios y espíritus, el joven cuerpo fue sometido a multitud de golpes con palos y cañas, así como a un “picoteado” de doscientas pequeñas incisiones efectuadas con una lezna, algo que tras varias horas terminaría finalmente con su vida. La afilada pieza de hueso de poco más de diez centímetros, usada tradicionalmente como aguja para cocer sacos y piezas de cuero, debió de infringirle un dolor insoportable cada vez que atravesaba su cuerpo. Cerca de la mitad de esas dolorosas punciones las tenía localizadas en los pies, y a pesar de haber sido encontrada ensangrentada por las autoridades y coincidir las heridas con la pieza, ningún miembro de la familia reconoció ni tan siquiera haberla visto. Cabe preguntarnos por el motivo de ese ensañamiento en los pies, lo que dentro de la irracionalidad podría responder a una creencia residual con presencia entre los guanches, según la cual los pies son la puerta de entrada de los malos espíritus. En el rostro mostraba el labio y varios dientes partidos, así como un fuerte golpe a la altura del pómulo, mientras que su cabeza mostraba las huellas de los mechones de pelo que le habían arrancado violentamente.

LA IRRACIONALIDAD COLECTIVA

De su habitación fue sacada al patio, donde posiblemente falleció. Allí limpiaron cuidadosamente la sangre y ya cadáver la llevaron nuevamente a su alcoba. Es allí donde la contempla el médico del pueblo Tomás López Brito, que es llamado a la casa a la una del mediodía, pero no para atender a Aurelia, sino a Candelaria, que al parecer era presa de un ataque de nervios que no remitía. Es al salir cuando de soslayo ve a Aurelia tumbada en la cama, lo que le alarma lo suficiente como para regresar poco después en compañía de su colega, el forense José Melián Rodríguez. Ambos certifican la muerte y determinan que debió suceder antes de mediodía, siendo ellos mismos quienes, ante la visible violencia de los hechos, comunican los hechos al juez Julián Santos Cantero, que se personará en el escenario del crimen hacia las 7 de aquella tarde. Mientras esto sucede, el padre visiblemente abrumado va a por el ataúd comunitario a casa del sepulturero, mientras el resto de la familia marcha a la iglesia de San Gregorio comportándose en ella de forma incoherente y exaltada, arrodillándose ante diferentes imágenes, discutiendo entre ellos, bebiendo agua bendita de la pila, etc. Sería a su salida del citado templo cuando la Guardia Civil procedería a su detención.

Los lamentos de Aurelia y los gritos y alboroto de la familia lograron atravesar las paredes de la casa, pero no fueron suficientes para que la vecindad tomara conciencia e interviniera con el fin de detener la tragedia. Los pocos vecinos que hablaban con los periodistas en las primeras horas tras el crimen aseguraban que pensaban que los llantos eran normales y que tenían que ver con la conocida pena que la familia manifestaba a diario por la muerte del joven Fernando…aseguraban, quien sabe si desconcertados o por no haber tenido la suficiente determinación, que no podían imaginar que se estaba cometiendo tan cruento crimen. Hoy los psicólogos sociales explicarían adecuadamente esta conducta en el marco del “efecto espectador”. Sea como fuere, al cabo de un par de semanas del crimen la prensa de la época, que ha seguido día tras los acontecimientos, comienza a cuestionar en letras de imprenta la “inocencia” de vecinos y familia. “Histéricas sí, bueno…¿Pero es que ese histerismo contagia a todo el que pone el pie en esa casa?…¿Es que ninguno de los asistentes a los últimos instantes de Aurelia comprenden que es un crimen lo que acaba de cometerse, y un crimen horroroso?”

En los primeros días de su reclusión, mientras el juez y las autoridades intentaban arrojar luz sobre los hechos, el comportamiento de todos ellos fue errático y descontrolado. Ya fuese en prisión, en el hospital o en las casas donde fueron acogidos, prácticamente no hablaban ni comían, y evitaban entrar en contacto con ropa y objetos de su casa al considerar que estaban infectados por los espíritus. En estas primeras jornadas también se llegó a informar que Candelaria no durmió durante días, sumida en el tormento de la visión de espíritus a su alrededor mientras estuvo ingresada en el Hospital de San Martín.

Un año después de los hechos, el jurado dictó fallo absolutorio para todos los encausados, aunque para aquel entonces ya hacía un año que Candelaria, la médium, estaba ingresada en un psiquiátrico, suerte que corrieron posteriormente su madre y otra de sus hermanas. Como era de esperar socialmente fueron marginadas y la casa tuvo fama de maldita durante décadas, siendo objeto y centro de la curiosidad de mucha gente que venía expresamente a Telde a conocer el lugar de los hechos. De aquella vivienda hace bastante tiempo que no queda nada, sin embargo, la memoria de los hechos que acogió, será imborrable.

(La familia en la que sucedieron los hechos. Foto extraída de la prensa de la época, Diario de Las Palmas, abril de 1930. La víctima está señalada con una pequeña cruz)