martes, 7 de abril de 2020

Las 5 mayores pandemias de la historia


Peste Negra (s. XIV): entre 75 y 200 millones de muertos: Causada por un brote de peste bubónica, bacteria Yersinia pestis, aunque también se cree que coincidió con epidemias de carbunco. Se cree que comenzó en 1347, con barcos procedentes de Crimea a Italia. Mortalidad: El brote principal más virulento entre 1347 y 1351. Se fue expandiendo con pulgas portadoras de la bacterias y ratas. Entre el 30 % y el 60 % de la población de Europa murió desde el comienzo del brote a mitad del siglo XIV. Aproximadamente 25 millones de muertes solo en Europa junto a otros 40 a 60 millones en África y Asia, hubo oleadas posteriores que hacen que la cifra total de muertos (estimada) se eleve hasta los 200 millones. Ciudades como París o Florencia perdieron más de la mitad de su población.  Así se superó: Cayó con el tiempo y las mejoras higiénicas. 

Tercera Pandemia de la Peste (1885-1920)12 millones de muertos. De nuevo la bacteria Yersinia pestis. Hubo brotes cíclicos como la peste de Londres. El brote comenzó en  Yunnan, China, en el siglo XIX, y se expandió hasta 1959. Mortalidad: China (Manchuria), Mongolia y Asia contabilizaron el mayor número, unos 12 millones. Esta nueva peste negra llegó a Puerto Rico y Cuba en 1914. Así se superó: La higiene y el avance de los medicamentos a lo largo del siglo XX fueron armas claves para frenarla. En Hong Kong en 1894 les fue posible aislar el bacilo, y en 1905 se descubrió la importancia de las pulgas y ratas en su propagación.

Gripe de 1918 o Española: entre 50 y 100 millones de fallecidos. La provocó una mutación del virus de la gripe en el subtipo H1N1, considerada la más mortal. Se extendió por medio mundo, y el primer caso se dio en Fort Riley (Kansas). El apelativo de "Gripe española" se debe a que en España la prensa informó de los altos niveles de mortalidad, mientras en el resto del mundo los diarios (envueltos en la I Guerra Mundial) escondieron el asunto. Mortalidad: Entre 50 y 100 millones de personas murieron en 2 años. Afectó a adultos jóvenes y a buena parte de la población con el sistema inmunológico debilitado por la guerra. El virus afectó también a animales domésticos, incluyendo perros y gatos. Así se superó: El brote contribuyó a que la ciencia mejorara los métodos sanitarios. Unos años después Fleming descubriría los efectos de la penicilina, mientras que para 1945, en la II Guerra Mundial, Estados Unidos ya vacunaba a sus soldados antes de enviarlos al frente. Hoy la vacunación estacional de la gripe es normal.

VIH (1981-actualidad): entre 25 y 35 millones de fallecidos. El VIH o SIDA sigue siendo parte del día a día. Descubierto por el francés Luc Montagnier en 1981, se achaca su origen a una zoonosis procedente de simios, pudo mutar hacia el hombre en los años 20 en Centroáfrica. Mortalidad: En 40 años, ha causado 25 millones de muertes.  Así se superó y consecuencias: El VIH sigue con especial prevalencia en África. Sin embargo muchos de sus pacientes ya pueden llevar una vida muy plena con los tratamientos. El avance hacia una cura definitiva puede estar cada vez más cerca.

Gripe A o porcina (2009-2010): 200.000 fallecidos. La Gripe A fue la última pandemia declarada por la OMS antes del COVID-19. De nuevo una cepa del H1N1 fue el causante, por un salto desde pollos y cerdos. Desde abril de 2009, hasta el 10 de agosto de 2010, el virus se expandió. Mortalidad: tasa de contagio muy alta y llegó a infectar entre el 12 y el 21% de la población mundial. Sin embargo, su mortalidad fue muy baja. La OMS reconoce que durante el periodo de pandemia y el post-pandémico pudieron morir entre 200.000 y 500.000 personas. Así se superó: Lavarse las manos con frecuencia, no saludar con contacto... aunque no se llegó al confinamiento. En unos meses ya se tenía una preliminar de la vacuna. Hoy la gripe A tiene una mortalidad de 0,01%, menor incluso que la gripe común.

Europa Press e Hipertextual. En www.clarin.com, Argentina (Foto de la gripe de 1918)

sábado, 4 de abril de 2020

Al alba, de Luis Eduardo Aute (muerto a los 76)

https://www.youtube.com/watch?v=ozem_v65n9k

10 grandes frases de Luis Eduardo Aute

Elogio de la esperanza


Naturaleza Hermosa, Salida Del Sol En El Bosque Después De La ...El ser humano tiene una gran capacidad para sobreponerse a las desgracias. Nuestro cerebro, adaptativo e inteligente, procura siempre reestablecer el equilibrio y lucha denodadamente contra la adversidad. La vida depara casi por definición sorpresas día a día. El enfrentarse a los problemas es una situación donde el individuo se ve solo con su mente y su cuerpo sin más ayuda que su capacidad de resistencia puesta a prueba. Por ese instinto de supervivencia innato tendemos a ilusionarnos, a creer firmemente en un final feliz. Enfrentarse a los desafíos y conflictos con lucidez, esa es una de las claves. 

Efectivamente los problemas, porque nos agobian y son fuente de infelicidad, nos taladran el cerebro  no permitiéndonos rebuscar entre nuestras emociones aquellas alternativas que nos permitan encontrarnos con el sosiego necesario. Pero hete aquí que el ser humano sin necesidad de intelectualizar demasiado ni sus sentimientos ni su realidad, es capaz de tener ese momento, esa mágica ocasión, algo así como en un chasquido con los dedos, hay un ¡eureka!, una bombillita que se enciende y nos ayuda a reconocer errores y a reparar daños pero que sobretodo nos impele a adaptarnos a la situación en la que nos encontramos con el ánimo alto y las esperanzas renovadas en solventar lo que nos provoca sufrimiento.

Lo que está destinado a suceder, siempre encontrará una forma única, mágica y maravillosa de manifestarse”. Es una creencia construida, aunque sea artificialmente y a lo mejor alejada de la realidad, la que nos impulsa a actuar y a siempre esperar de manera activa porque “lo mejor está por llegar”. Ese determinismo positivo es como una consecuencia del conocimiento que tenemos de la rutina de la propia existencia: Todos sabemos que todos los días sale el sol, que después de la lluvia siempre escampa… Como decía Khalil Gilbran: “En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente”. La inutilidad de la resignación es algo aceptado por nuestros corazones, solo hay que encender el interruptor adecuado que encienda la bombilla adecuada.
Nuestra historia, la historia de las personas, es un corolario de frustraciones, deseos incumplidos, momentos de felicidad… hay de todo. Es nuestra historia, y es verdad, que cuando en la vida se comienza a tener mas vivido que por vivir, cuando hay más pasado que futuro, cuando hay más por el retrovisor, tendemos a situarnos en esa resignación y contra eso hay que luchar. Reconciliarnos con nosotros mismos, construir nuestro futuro sobre lo conocido y vivido aunque sea duro o creamos recordarlo como un pasado duro. Buscar la felicidad como decía Beckett es también “fracasar, y así encontrar al final el triunfo“. Buscar segundas oportunidades no es fracasar dos veces, es fundamentalmente tener confianza en uno mismo, tener esperanza y eso siempre es una antesala para conseguir un objetivo. Saber esperar. Tener la paciencia suficiente, la autoconfianza suficiente para saber que llegará tu momento, salir de la desesperanza, de la resignación, del tedio.

Juan Bouzam, en www.lavozdelsur.es

jueves, 2 de abril de 2020

La pandemia y el Club de los Miserables





El desparpajo, la simulación, la mentira de ninguna verdad, que hacen a la esencia del travestismo mediático, se aprecia en alcahuetes de multinacionales de la "corpo" de medios tóxicos, denunciantes de "bolsillos profundos" que no cesan de golpear, difamando al presidente Alberto Fernández en su decir al empresario Paolo Rocca, quien en plena pandemia despidió a 1450 trabajadores de su empresa.
"Miserable" fue la palabra aplicada con acierto por Alberto, a la cual adhiero... Nunca tan bien aplicado este término que lo hago extensivo a los otros ricachones especuladores que conforman el club de la dictadura miserable ultraneoliberal, como también a los informantes instalados al servicio del empresariado corporacionista, conformado por explotadores y esclavistas, los mismos que han instaurado la dictadura de mercado, hoy inexistente, ante la presencia del coronavirus en el planeta. Lo han hecho pues la legislación vigente está hecha a gusto de los intereses de estos mafiosos estafadores... De manera inmediata, en tiempos de coronavirus, rechazar la omnipotencia del régimen globalizado único, sin contrapoder, reforzado cada día por sus depredaciones, sus abusos de autoridad, preparados sigilosamente en la víspera, alimentados de sus propios miserables éxitos. Tal el caso de los empresarios como Rocca y sus mascotas, en contacto con políticos de toda extracción. No olvidar que la base de todos los totalitarismos es la negación del respeto y la dignidad: esto es lo que abre el camino a todos los fascismos, es por esa grieta que ellos se infiltran. 
Esta pandemia modificará los datos sentimentales de la vida en relación y si no nos distraemos podríamos, ante nuestro destino común como especie, comenzar a construir en igualdad y libertad un mundo donde quepamos todos. Quien no lo aprecia de este modo, creo, es un exiliado del nuevo mundo que podemos apreciar en el renacer de la naturaleza y sus criaturas...  A través de la resistencia y las luchas, intentaremos llevar a cabo una épica del siglo XXI. Es por ello que se torna imperativo desarrollar -frente a los grandes problemas que se presentan hoy, pues estamos en guerra y hay enemigos de la vida y la salud de la humanidad a la vista- movimientos de comunidades unificadas a escala internacional, dirigirse a una nueva implicancia internacional situacionista, ecológica, antirracista, humanista, en fin, un movimiento social poderoso, insisto, con los derechos de todos a gozar de los beneficios de una vida social en igualdad y solidaridad. 
Pues quien tiene una pyme, no dude caminar el eterno sendero de las ganancias a cualquier costo, en desmedro siempre del trabajador asalariado, en negro o blanco, qué más da... La normalización de la pobreza o la institucionalización del salario de hambre sirven para embellecer las estadísticas de los holdings, armados por las corporaciones, precisas a la hora de articular la logística que justifique el desastre provocado por su sadismo y avidez. Se trata de desmitificar, denunciar, crear contrapoderes subyacentes al que está en vigencia, pues si desea modificar el sistema, hoy jaqueado, no hay otra salida... Y los que alteran el equilibrio son los informantes de medios, muy publicitados, así que no daré sus nombres. La farándula siempre prostituta del poder empresarial, ya sea cívico o militar genocida y los infiltrados en las hordas de militantes de lo vacuo, que se cuentan por miles. Una prioridad en este tiempo de pandemia y para dar espacio al nuevo tiempo por vivir, cual resurrección, es asimilarse a una posición de negarse a ser engañado y declararlo, revelar la impostura y rechazar la complicidad. 
Eduardo Sanguinetti, filosófo y escritor - Buenos Aires

miércoles, 1 de abril de 2020

Madrugada (poema de esperanza, Juan Gelman)


7 poemas de Juan Gelman – Principia Marsupia

Jugos del cielo mojan la madrugada de la ciudad violenta.

Ella respira por nosotros.

Somos los que encendimos el amor para que dure,
para que sobreviva a toda soledad.

Hemos quemado el miedo, hemos mirado frente a frente al dolor
antes de merecer esta esperanza.

Hemos abierto las ventanas para darle mil rostros.

¿Quién me ha robado el mes de abril? (Sabina-Serrat)


Serrat y Sabina llenan el Sant Jordi de emoción y cachondeo ...https://www.youtube.com/watch?v=LajYCG22f_s

miércoles, 25 de marzo de 2020

La ética de la libertad: la única vacuna para que el virus no contagie la democracia




Carlo Mercurelli (Enviado por Federalismo y Libertad)

Hace varias semanas, en todo el mundo, se lucha contra un virus, del cual estamos conociendo, lentamente, las características. Se trata de un enemigo peligroso, porque no lo veemos, de un adversario capaz de transformarse, cuando pasa de un individuo a otro. En sustancia está en acto un enfrentamiento profundamente desigual, pues nos encontramos frente a un fenómeno que se exterioriza de una forma teriblemente engañosa. El Coronavirus, de hecho, puede no manifestarse en los que vienen contagiados, generando casos de individuos asintomáticos, que dificultan más esta lucha.
La serie de medidas que los gobiernos han adoptado para afrontar la difusión del virus inevitablemente han reducido la libertad de las personas y han limitado sus movimientos. Sin embargo las restricciones introducidas para ser realmente eficaces, necesitan, sin duda, de una vasta red de controles en el territorio, pero principalmente, del sentido de responsabilidad de las personas. Los decretos emitidos, en efecto, antes de una orden imperativa, representan un llamamiento lanzado a la conciencia de la sociedad.
Las infracciones de las normas si, por un lado, han armado indignación, por otro lado, han fortalecido el punto de vista de los que sostienen la inadecuación del Estado de derecho para solucionar determinadas emergencias. Frente a estas consideraciones, en primera instancia, creo que sea oportuno subrayar que si bien sea innegable que el cumplimiento de protocolos rígidos sea más fácil de implementar en los regímenes autoritarios, es igualmente cierto que los países liberal-democráticos ofrecen mejores condiciones de vida y mayores life chances. Es precisamente a partir de este dato que debemos razonar. Tenemos que rehuir cualquier deseo paternalista, invocando una entidad que mande, decida por nosotros y que sepa resolver rápidamente la situación. La defensa de los valores de la democracia, que nadie quiere renunciar, pasa por lo que Max Weber, en La política como vocación, llamó ética de la responsabilidad. En suma, debemos ser capaces de comprender el auténtico valor de la libertad y «tener en cuenta las consecuencias (previsibles) de nuestras acciones»[5].
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El debate sobre el influjo del virus en los regímenes políticos ha alimentado muchas reflexiones. Se sigue discutiendo sobre las estrategias a adoptar y sobre qué modelo de gobierno sea más apropiado contra las epidemias.
Respecto a los que piden un viraje autoritario de los regímenes democráticos, argumentando que una mayor centralización del poder favorecería, como en China, una mayor capacidad de toma de decisiones, vale la pena recordar cuanto sea peligrosa la falta de transparencia de los regímenes autoritarios. Amartya Sen, por ejemplo, en el escrito publicado en Italia el 2004 con el título La Democrazia degli altri reflexionando sobre los casos de epidemias y carestías, pone en evidencia los enormes riesgos producidos, en las dictaduras, por la serie de filtros y controles que el sistema de comunicación erige, antes que una noticia se divulgue[6]. No es casualidad que la propagación del Coronavirus en China, haya sido generada también por la censura de los reclamos del pobre oftalmólogo Li Wenliang, recientemente fallecido[7].
No hay duda que esta emergencia esté poniendo a dura prueba al sistema de pesos y contrapesos de matriz liberal y al conjunto de reglas y procedimientos típicos de la democracia. Se necesitan decisiones rápidas y drásticas y frecuentemente la tentación de tomar atajos peligrosos llega a ser muy fuerte. Sin embargo, debemos ser capaces de rechazar ésa seducción engañosa y perniciosa. Esta es la hora de la responsabilidad y cada uno de nosotros debe hacer su parte. En este sentido muy significativas fueron las declaraciones hechas, esta mañana, por el ex primer ministro italiano Enrico Letta, quien, en un breve y muy eficaz tweet, dijo: «hay que ganar la emergencia con el consenso y las normas del estado de derecho. Es un desafío terrible e histórico que involucra reglas, autoridades y sobre todo la responsabilidad de los ciudadanos, que son el cimiento de todo»[8]
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La propagación en gran escala del Covid-19, el consiguiente cierre de las fronteras y la congelación de Schengen[9], han, adémás, alimentado el debate sobre los escenarios futuros y los posibles fenómenos de desglobalización. En este sentido, a diferencia delos que sostienen el inevitable fortalecimiento de los nacionalismos, al contrario creo que justo la epidemia actual pueda fortalecer la idea de un estado federal mundial y de organizaciones globales capaces de proteger la salud de los hombres en todo el planeta. A este respecto particularmente relevantes son las reflexiones del profesor Damiano Palano quien, desde las columnas de «Il Foglio», dice: «dado que los desafíos de la “seguridad humana” no dejarán de ser globales, probablemente serán los estados los que harán que el planeta sea aún más globalizado»[10].
Es extremadamente complicado, en un escenario tan difícil, tratar de presentar conclusiones que puedan ofrecer un horizonte de referencia. Mientras estoy escribiendo aprendo que hoy hubo 627 fallecidos en Italia[11]. Resulta muy problemático plantear consideraciones que, en cierta medida, no se vean afectadas por la profunda angustia que se vive actualmente en mi País, así como en otras partes del mundo. Sin embargo, una reflexión de Benedetto Croce viene en mi ayuda. El intelectual napolitano, en uno de los períodos más dramáticos en la historia del siglo XX, escribió una nota muy significativa en la revista «La Critica». Era el 20 de marzo de 1933 y hace unos días las elecciones federales alemanas habían visto el triunfo del partido nacionalsocialista, sentando de esta forma las bases para el fin de la República de Weimar y el consiguiente ascenso del Tercer Reich. En una Europa caracterizada por la aparición de los totalitarismos y por el peso siempre más efímero de las fuerza demócratas y liberales, Croce se preguntó sobre el significado de la fórmula «¿A dónde va el mundo»?

Si el filósofo napolitano, desde el punto de vista teórico, consideró la pregunta y el tema vacíos; desde el punto de vista moral, a su juicio, la cuestión tenía una  importancia considerable. Según Croce, las previsiones sobre el futuro podían ocultar el riesgo de no querer hacerse cargo de la responsabilidad del presente, de alejarse de la vida pública y adaptarse a las elecciones impuestas o aceptar rendidamente los eventos que ocurrían. Frente a este peligro, el único antídoto, según Croce, estaba representado por el «culto de la libertad […] principio directivo al cual siempre hay que recurrir»[12]. Hoy, como en aquel tiempo, la respusta a las crisis y emergencia estriba en la ética de la libertad, ya que, como dijo Croce, en las vísperas de una de las mayores tragedias de la historia reciente: «No os preocupéis por saber a dónde va el mundo, sino adónde vais vosotros para no pisotear con cinismo vuestra conciencia, para no avergonzaros de haber traisionado a vuestro pasado»

viernes, 20 de marzo de 2020

Primavera a la vista (Octavio Paz)


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Pulida claridad de piedra diáfana,
lisa frente de estatua sin memoria:
cielo de invierno, espacio reflejado
en otro más profundo y más vacío.
El mar respira apenas, brilla apenas.
Se ha parado la luz entre los árboles,
ejército dormido. Los despierta
el viento con banderas de follajes.
Nace del mar, asalta la colina,
oleaje sin cuerpo que revienta
contra los eucaliptos amarillos
y se derrama en ecos por el llano.
El día abre los ojos y penetra
en una primavera anticipada.
Todo lo que mis manos tocan, vuela.
Está lleno de pájaros el mundo.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Minimalismo

Hernando Pacific Gnecco, Colombia

Hernando Pacific Gnecco

“Si comes lentejas no serás sumiso y no tendrás que adular al emperador”, decía Diógenes de Sinope. La escuela cínica de Antístenes, siglo IV AC, promovió la vida austera: la civilización era un mal y la felicidad venía de una vida simple y acorde con la naturaleza. El hombre lleva en sí mismo los elementos para ser feliz, aseveraban; por ello, despreciaban la riqueza y se despreocupaban de lo material. Cuantas menos necesidades tenía un hombre, más libre y feliz era. Bastante exagerados fueron los cínicos; casi llegaban a la miseria. Son ellos, en Occidente, las primeras referencias a un estilo de vida austero en exceso, que sería referente de otros y, muchos siglos después, una respuesta al agobiante consumismo que nos legó el siglo XX.
Muchas tendencias posteriores se basaron en esta filosofía. París, en el siglo XIX, ve nacer la bohemia, término que alude a los gitanos por su procedencia checa. Ese estilo de vida y su escala de valores, adoptados por los artistas e intelectuales de entonces, cuestionaban a la rígida sociedad burguesa y patriarcal. Consideraron a la estética, la etiqueta y el materialismo tradicional como barreras para su libertad; el conocimiento, las ideas, el arte y la intelectualidad son lo más importante. La emoción poética está por encima de las angustias de la carne y el espíritu, confesaba Emilio Carrere. Antonio Espina les criticaba: “La bohemia es miseria disimulada con la belleza, el hambre sobrellevada con humorismo”. Los lánguidos faroles de la noctámbula bohemia madrileña vieron surgir la generación del 98, el novecentismo y la generación del 27. Estos personajes han existido siempre; empero, la bohemia es distinta al minimalismo.

Por los años 60, en Nueva York surge el minimalismo como un movimiento artístico en respuesta al expresionismo abstracto. El término acuñado por el filósofo Richard Wollheim se refería a las pinturas de Reindhart y Duchamp, y la música de Eduardo Sanguinetti. Este movimiento artístico emplea componentes mínimos y básicos: colores puros, geometría simple, materiales elementales. Pretende mayor participación del espectador y menos del artista, busca estimular lo intelectual. Inicialmente la pintura y la escultura impulsaron esta corriente a la que se suman la arquitectura y el diseño. La estructura se reduce a lo necesario; la influencia japonesa es evidente. Para la filosofía zen, mediante la simplicidad se logra la libertad interior. Hasta la música ha sido influenciada. Y es que para alcanzar la excelencia en esta tendencia se requiere habilidad, conocimiento, preparación. La combinación del artefacto con la naturaleza es valor fundamental, evitando el exceso de materiales.

En la vida cotidiana, se busca austeridad y sobriedad. El desapego a las cosas es tomado del budismo; se requiere de un proceso mental para liberarse de objetos con carga emocional. Incluso, existen tendencias gastronómicas minimalistas. Para el minimalista, hay que salir de la esclavitud consumista. La vida sencilla implica también trabajos más acordes con ese estilo de vida. El minimalismo permite reducir costos y gastos para apuntar al consumo consciente; la moda no es la directriz fundamental. Muchos de sus cultores afirman que el consumo en exceso busca llenar vacíos emocionales.

Frente al fenómeno de lo comercial, el minimalismo apunta a conceptos como la creatividad, la optimización, no acumular ni desperdiciar, no a los excesos. Esto, aplicado a la cotidianidad, significa que menos es más. Más minimalismo es menos consumo y más ahorro. Menos alimentos en la nevera o en la alacena, menos desperdicio, menos envases, menos plástico. Menos ropa, menos moda, menos decoración. Menos vehículos a motor, menos fábricas, menor consumo de energía, menos contaminación. Más bicicletas, mejor alimentación, mejor condición física, menos enfermedades, más tiempo libre y vida más saludable. Muchos más beneficios que perjuicios: mayor sostenibilidad, uso racional de los recursos, menos deudas, mejor manera de vivir. Sí, algunas industrias de lo fútil podrán afectarse, pero el planeta lo agradecerá. ¿Se sumaría usted al reto del minimalismo?