(De
“Minitextos para sonreír”, Ediciones Idea, 2013)
LA LITERATURA Y LA VIDA
LUIS LEON BARRETO ------------------------------------------------------------------ leonbarreto49@gmail.com
viernes, 24 de mayo de 2013
Mi linda pelirroja
Cuando una noche de sábado me llevaron
al hospital con amago de infarto, creí necesario recapacitar. Tenía que llegar
a ser un bestseller antes de
palmarla. Cuando se lo conté a Muireann, mi mujercita medio celta y pelirroja,
puso tal cara de asco que por poco desisto. Muireann significa “mar blanco” y
es el nombre con que bautizaron a una sirena capturada por un pescador, y que
acabó haciendo la real gana, por lo cual se convirtió en mujer de carne y
hueso. “Procura no sacarme en la novela, recuerda que trabajo en un colegio
religioso”, me dice. Cierto es que mi dama tiene ojos perturbadores entre
azulones y verde-grisáceos. “Tu problema es que nunca tienes bastante.” Le permito
que me zarandee una y otra vez, y lo hace con auténtica delectación. A fin de
cuentas las mujeres son diosas y nosotros perritos falderos a la espera de una
caricia. Lo que me hizo menos gracia es que me diera el coletazo final, eso sí
que me dolió. Como si fuera la patada de un boxeador de los pesos pesados, peor
que eso. Me dejó sin resuello pero ella, indiferente, fue y se tiró al agua.
jueves, 23 de mayo de 2013
Publicados los 3 libros de "Minitextos solidarios"


En el TEA, importante espacio cultural
del Cabildo de Tenerife construido con un aire claramente neoyorquino,
asistimos este pasado miércoles 22 a la presentación de los tres volúmenes que
constituyen el proyecto Somos Solidarios, inspirado por Elena Morales con la
colaboración de Ediciones Idea. “Minitextos para sonreír”, “Minitextos
comprometidos” y “Minitextos de amor y lujuria” son los volúmenes que componen
esta iniciativa, en la que participan 87 escritores de las islas. Los derechos de autor irán aplicados a causas humanitarias y fines sociales, a través de las ONGs Cruz Roja Española, Amnistía Internacional y Ayuda en acción.
Entre ellos figuran nombres conocidos,
como los de Elsa López, Agustín Díaz Pacheco, Pedro Flores, David Galloway,
Cristo Hernández, Ángeles Jurado o Rosario Valcárcel, junto a otros más
novedosos en el mundillo de los relatos como los de Aquiles García, Lucía Rosa
González, Félix Martín Arencibia, José M. Balbuena, Balbina Rivero y un largo
etcétera.
Como dice Elena Morales "el microcuento es una narración condensada, el mejor perfume en el frasco más pequeño; no permite el derroche descuidado de un solo término; en él es posible hermanar -sin que apenas se note- poema, chiste, adivinanza, fábula, sentencia filosófica, bestiario, e, incluso, anuncio... En pocas palabras, su autor debe ser capaz de embaucarnos con su sellol personal. Se trata de imprimirle peso a lo efímero, de disparar en el momento justo para detener el vuelo de la paloma de la paz o la sonrisa del niño hambriento."
Como dice Elena Morales "el microcuento es una narración condensada, el mejor perfume en el frasco más pequeño; no permite el derroche descuidado de un solo término; en él es posible hermanar -sin que apenas se note- poema, chiste, adivinanza, fábula, sentencia filosófica, bestiario, e, incluso, anuncio... En pocas palabras, su autor debe ser capaz de embaucarnos con su sellol personal. Se trata de imprimirle peso a lo efímero, de disparar en el momento justo para detener el vuelo de la paloma de la paz o la sonrisa del niño hambriento."
Por nuestra parte, participamos en los
tres volúmenes con un total de nueve minirrelatos que iremos dando a conocer
oportunamente en este blog.
"La Casa de los Picos", vista por Amadou Ndoye
En
el TEA de Santa Cruz de Tenerife se celebra hoy, jueves 23, un homenaje a
Amadou Ndoye con asistencia de Víctor Ramírez y otras personas que conocieron y
valoraron a este gran defensor de la Generación de los 70 y de la narrativa
canaria en su universidad de Dákar, Senegal. En un libro de ensayos editado por
Baile del Sol en 2008, dejaba esta referencia a la novela “La Casa de los Picos”:
Luis León Barreto vive en el país de las palabras. Ha atravesado
una porción del territorio en que están asentadas éstas ya ha vuelto con las
obras valiosas. En una entrevista a un periódico, allá por los años 70 cuando
publicó Memorial de A.D., dijo que el
protagonista en la novela era «El Pueblo Canario». Igual podría decirse de Las
Espiritistas de Telde y de La casa de
los picos. Barreto intuye que no se lee lo bastante en las islas, que falta
familiaridad y que la propia historia literaria es una incógnita. Entre guiños
y desafíos invita al lector a volver los ojos sobre la historia insular. Para
ilustrar nuestros propósitos, leamos el «exordio» de La casa de los picos.
Encabeza la obra una
especie de arenga como ha notado Francisco Quevedo García. Pero esta arenga es
a la vez irónica y amarga. : se ha matado el 19 de septiembre de 1959 en
Barranco Seco en la ciudad de Las Palmas a un hombre bueno, sencillo pero que
ha vivido un calvario. Se ha tenido que esconder durante años para escapar de
las guerras de Franco. Este hombre es Juan García Suárez. Varios planes se
esbozaron por parte de varios patriotas canarios (secuestrar al verdugo que
vino de Sevilla, por ejemplo), pero al final no pasó nada. Lo único que se hizo
después del suplicio fue acompañar en silencio el cadáver al cementerio de
Tafira. Barreto comprueba la «impotencia» de los suyos (como hubiera dicho
Víctor Ramírez) y ello le arranca un rictus. Las palabras del narrador suenan
como latigazos sobre la superficie del agua.
«Hasta
ahora ustedes sólo han sido unos niñatos y ahora tendrán que demostrar lo más
difícil: que son hombres. Se acabaron las diversiones y las bromitas porque
vamos a jugar con fuego dijo el Pesquisador. Lo habían ajusticiado al despuntar
el día en el patio de la prisión porque pese a que montamos guardia por la
noche nunca llegó el telegrama del indulto».
Salen a la superficie
varios episodios de la historia reciente de Canarias. La página de los
gabinetes laborales para apoyar a los trabajadores y sus luchas (Sagaseta,
Cubillo, Carlos Suárez «El Látigo Negro» se ilustraron en el terreno), el
nacimiento del S.O.C. (Sindicato Obrero Canario), la división del partido
comunista en grupos distintos («Células escindidas», por ejemplo) aparece como
burlas. Nada es lo que parece y nada parece lo que es. Barreto nos atrae en su
rayuela y tenemos que jugar. ¡A ver si tenemos ojos avizores para no perdernos en
el laberinto de las palabras!:
«No
eran momentos para la risa y la algarabía y por eso se hubo de consumar la definitiva
escisión que hizo brotar la Iglesia Roja, y a medida que sus miembros
emprendían actos con mayor riesgo, el presagio de la recién escindida fracción
no dejaba de incrementarse, sus candidatos guardan las elecciones sindicales,
se convertían en asiduos del Pesquisador y eran vigilados de cerca.»
Un Barreto retratista
no impide adivinar a quien se esconde bajo sus pinceladas. Apostemos que aquí
viene nombrado un poeta que escribió un texto famoso, lírico y emocionante,
sobre «La maleta».
Un hombre hecho en el
arte de barajar versos, mover piezas en un tablero y manejar los resortes de
una organización clandestina en que dirigentes y militantes arriesgaban el
pellejo. ¿No es Pedro Lezcano el que inspira a Barreto los renglones
siguientes?:
«Ya
por entonces era famoso a causa de sus partidas de ajedrez, por sus versos
clandestinos y defender causas perdidas, su ánimo no decaía pese a que Pájaro
Pinto controlaba todos los resortes, el país agazapado por él dispuesto a
enfrentar los obstáculos presentes y los que aún se presentaron: nunca
sobrevivir de rodillas, siempre morir de pié».
Un Luis León Barreto
loco por las palabras ha escrito una novela cuyos múltiples aspectos merecen
análisis detenidos y miradas cruzadas.
(En A un tiro de piedra, El Hadj Amadou
Ndoye, Ediciones Baile del Sol, Santa
Cruz de Tenerife, 2008.)
Y aquí otros 5 (25 escritores en Gran Canaria)
Sí , la lista se puede incrementar: de 5
en 5, de 10 en 10. Hay escritores que ya tienen su prestigio y hay otros que
están en el camino. Porque su proyección y su dedicación así lo indican:
—Ángeles
Jurado, narradora.
—Silvia
Rodríguez, poeta.
—Eduardo
González Ascanio, narrador.
—Félix
Martín Arencibia, narrador y poeta.
—Aquiles
García, poeta y narrador.
lunes, 20 de mayo de 2013
Sí, hay otros escritores: aquí 20, pero son muchos más
Son la punta del
iceberg. Refiriéndome tan solo a gente que vive y trabaja en Gran Canaria, para
general información he aquí un repertorio que no suele ser llamado a las
convocatorias ni tampoco es citado frecuentemente en los suplementos culturales
unidireccionales:
—Tina Suárez, poeta
—Rayco Cruz, narrador
—Antonio Arroyo, poeta
—Jonathan Allen, narrador
—Paula Nogales, poeta
—Antolín Dávila, narrador
—Cristina R. Court, poeta
—Luis Junco, narrador
—Rosario Valcárcel, narradora y poeta
—Pedro Flores, poeta
—Elisa R. Court, poeta
—Moisés Morán, narrador
—Sergio Domínguez Jaén, poeta
—Desiré Jiménez, poeta
—Beatriz Astudino, poeta
—Leandro Pinto, narrador
—Teodoro Santana, poeta
—Helio Ayala, narrador y poeta
—Pepe Junco, poeta
—Juan Francisco González-Díaz, narrador y poeta
Gente de
distintas generaciones que trabaja y progresa, gente que merece todos los
respetos por su seriedad, su dedicación, su capacidad y su fe en la literatura.
Tampoco estaba
en los repertorios oficiales ni oficiosos –Luis
Natera, que en paz descanse. Un poeta a quien se le hará justicia –eso
esperamos– en el próximo SILA, el 19 de septiembre, en un homenaje coordinado
por Javier Cabrera.
Como diría Ciro
Alegría, el mundo es ancho y ajeno. Veinte nombres, escritoras y escritores
como la copa de un pino.
La lista no es excluyente
sino que es ampliable. Hay más.
domingo, 19 de mayo de 2013
"Carnaval" en el Domingo Rivero y Tertulia en La Escalera, Telde
El trabajo es lo
que nos redime. Y a pesar de que este mes de mayo está resultando cansado (tres
presentaciones hasta ahora de Carnaval de Indianos, con mucho apoyo de los
medios de comunicación, y este martes salimos para Santa Cruz de Tenerife)
cuando uno encuentra calor y amistad, cuando uno sigue encontrando lectores,
las pilas se recargan.
El jueves 16 el Museo Domingo Rivero
estaba lleno. Rosario Valcárcel iba perfectamente vestida de indiana,
todavía en las calles de Santa Cruz de
La Palma se asombran de cuando la vieron desfilar con el equipo de la TV
Canaria un rato antes del acto en la Casa Salazar. ¡Los indianos son en
febrero!, decía la gente con esa ironía cáustica del palmero. Después nos saludó
la Negra Tomasa, el alcalde de Santa Cruz de La Palma, la senadora María de
Haro y un puñado de amigos. En el Casino Aridane, para no ser menos, estuvieron
presentes la alcaldesa, Noelia García, y el vicealcalde José María Vargas, con
otro puñado de leales.
La velada grancanaria del Domingo Rivero
fue amenizada por el cantautor Pedro Valcárcel Carmona, quien ofreció media
docena de canciones tradicionales de Cuba, tan típicas del carnaval de los
polvos talcos debido a los lazos de emigración entre La Palma y el Caribe. La
interpretación fue muy apreciada por la audiencia. Más allá de lo habitual en
las presentaciones de un libro, el acto resultó entrañable y ameno. A muchos
hasta les pareció corto.
Por si fuera poco, al día siguiente,
viernes 17, fuimos invitados a casi inaugurar el café literario La Escalera.
Solo lleva un mes abierto en la calle Doctor Chil, en plena Plaza de San Juan
de Telde. La convocatoria fue hecha por la entusiasta Nieves Rodríguez Rivera,
ella trabaja en Lanzarote y se desplaza los fines de semana a Gran Canaria, y
se trataba de analizar –una vez más– la novela Las espiritistas de Telde,
publicada por primera vez hace 32 años.
La Escalera está ubicada en un edificio
de casi 200 años. El local es pequeño y entrañable. Próximamente la autora
Rosario Valcárcel participará allí en una tertulia dedicada a la literatura
erótica.
Fotos:
José Francisco Fernández Belda (Museo Domingo Rivero) y Jesús Ruiz Mesa (La
Escalera)
sábado, 18 de mayo de 2013
Los críticos de cine arremeten contra El (nuevo) Gran Gatsby
Los críticos de
cine –igual que los literarios o artísticos- suelen ser algo caprichosos. Casi a
toque de queda han arremetido contra la reciente versión de El Gran Gatsby, la
película recién estrenada con Leonardo di Caprio en el papel estelar. Cierto
que la película tiene una carpintería visual algo desmedida, cierto que ahora
todas las películas aprovechan al máximo las nuevas tecnologías digitales. Pero
la visión de la Nueva York de 1922 que nos da esta cinta a mí particularmente
me seduce, no tanto la interpretación del actor de moda, al que veo fuera de
situación.
El cine es impostura, simulacro, ilusión
óptica. Qué quieren que les diga: me sigue pareciendo que en la nueva versión
del texto de Scott Fitzgerald está el espíritu del creador. Otra cosa es que la
película se torne grandilocuente, barroca. ¿Qué ese recargamiento resulta
cursi, para los críticos de afilada pluma cinematográfica? No me importa ni
mucho ni poco, el cine –igual que la pintura o la novela– o bien despierta
admiración o por el contrario genera rechazo. A mí El Gran Gatsby me produce
entusiasmo, por algo esta novela es un texto de lectura obligatoria en la
enseñanza norteamericana. Que sí cuida la expresión literaria, que sí cuida la
creatividad, que sí enseña a amar los libros, que sí valora la gran tradición
literaria anglosajona.
El Monopol estaba casi lleno en sesión
nocturna, y eso ya es un milagro en la ciudad de Las Palmas. ¿Posmodernidad
rampante, sobrevaloración de lo kitsch ligeramente hortera, montaña rusa del
nuevo cine de parque de atracciones con fiestas, fuegos artificiales, palacios
descomunales, coches espectaculares, mujeres atractivas? A mí me parece que aquella
generación criada en el estricto disfrute del momento, aquella generación que
solo adoraba la música y el baile, el alcohol y la diversión, carecía de
valores porque tras el gran eclipse de la I Guerra Mundial adoraba la huida
hacia adelante, los placeres elementales. Pero ¿qué quieren? Para eso hubo una
generación, la llamada Generación Perdida, que lo bordó literariamente. Y,
desde este punto de vista, El Gran Gatsby es un perfecto ejemplo de
inmortalidad.
viernes, 17 de mayo de 2013
Las reformas educativas hay que hacerlas con consenso, no como las hace el ministro Wert
José M. Balbuena Castellano
Como
docente que he sido no puedo omitir dar mi opinión sobre la pretendida reforma
educativa que quiere aprobar el gobierno
del PP, que no parece el gobierno de todos los españoles sino de una clase
privilegiada, retrógrada y antipopular
que se ha empeñado en llevarnos al caos y a la pérdida de todos lo avances y
logros que ya habíamos conseguido, tanto sociales y laborales, como políticos y
económicos. Esta reforma no la acepta la mayoría de las familias, ni siquiera
aquellas más afines a la ideología pepera ;
ni el profesorado, en general; ni los alumnos, sobre todo los de
bachillerato o universitarios, cuyo futuro inmediato va a depender del grado de
formación y preparación que hayan alcanzado.
Se degrada la enseñanza pública, cuando en los paises más avanzados de
la Comunidad Europea, a la que los actuales políticos españoles quieren
acercarse lo más posible, tiene más calidad y prestigio que la enseñanza
privada, y en la selección de los docentes se valora su alta preparación Por
eso, los ciudadanos confían más en ella.
En esta España, que ahora se debate entre la
vuelta a las andadas y la incapacidad para solucionar la crisis, se acepta
cualquier presión que venga de las clases dominantes, o tradicionalistas. Se
aplican recortes presupuestarios en la enseñanza publica; se aumenta la ratio
en las aulas, de forma que se retrocede otras vez hasta la masificación, o se
decide que haya separación de sexos, como en los tiempos franquistas. No se
toma en serio la innovación , la renovación, o
la investigación.
Lo
que se pretende hacer con la enseñanza pública es un suicidio social, y nos
puede conducir a nada menos que cien años atrás, cuando en España el
analfabetismo alcanzaba al 70 por ciento
de la población. Pero eso si: éramos muy folclóricos, muy toreros y más divertidos que nadie...
Los
recortes afectan a los profesores
interinos o sustitutos, ya que si un docente baja por enfermedad, o no le
envían la sustitución correspondiente, o tiene que pasar algún tiempo antes de
que lo hagan. Se perjudican, por tanto, los alumnos y los propios compañeros
que han de repartirse los estudiantes que profesor que cause baja. Un recorte
que afecta al material escolar, a las becas, a la investigación, a la movilidad,
a los comedores escolares. Y que aumentaría el fracaso escolar o el absentismo
y abandono de estudios antes de tiempo, de los que de somos unos de los
campeones en Europa. El pueblo quiere que haya una educación equitativa, que
haya igualdad de oportunidades para todos, y que exista una preparación
adecuada tanto en la enseñanza primaria, secundaria, en la formación
profesional o en a universitaria.
Por
otro lado, no parece justo que se de dinero publico a los llamados centros
concertados, a pesar de que son privados, y por tanto, por el hecho de serlos,
ya crea unas distancias y un estatus superior al que muchos padres que envían a
sus hijos a las escuelas publicas, también desean dar ese salto, porque creen
que así tendrán más prestigio. En esa reforma se pide también que en las
escuelas públicas se imparta clase de religión, que se contrapone a la
concepción de un estado laico, no confesional, como el que tenemos. Sin
embargo, quiere suprimir lo que se llama “educación para la ciudadanía”, que lo
único que pretende es resaltar e inculcar una serie de valores necesarios para
una pacífica convivencia , la tolerancia, la solidaridad y el respeto. Me
parece muy bien que se dé religión en los centros confesionales, si esas son
las directrices de sus propietarios y claustros y los deseos de los padres.
El
actual gobierno quiere quitarle hierro al asunto, y hasta se permite el lujo de
volver a engañar con las cifras de los centros o personas que participan en las
manifestaciones o protestas callejeras. Está demostrado que el ministro de
Educación, Wert, no tiene muchos seguidores, como no sea el de sus compañeros
de gobierno, o los votantes que tuvo este partido, que fueron diez u once
millones de españoles. ¿Pero qué pasa con el resto?. Si se quiere reformar el sistema
de enseñanza pública y conseguir el prestigio que tiene en otros países más
avanzados que el nuestro, es preciso que haya consenso entre la administración,
la comunidad educativa y los expertos en pedagogía, con el fin de elaborar las
bases y contenidos, que deben estar adecuados a los tiempos y a la demanda.
Pero está visto que este gobierno, que abusa de su mayoría absoluta, no está por la labor de utilizar medios
democráticos para desarrollar su política y obtener objetivos. Parece que no
aprendemos nunca la lección y llevamos camino de matar a esta débil y deslucida
democracia. Pero nuestros gobernantes siguen en Babia y empeñados en gastos
inútiles,el olvido de las necesidades reales y patéticas de un creciente número
de ciudadanos y en el fomento del
belicismo como si estuvieran proyectando nuevas rutas imperiales, o una nueva
cruzada para llevarnos a todos al Cielo. No importa lo que cueste.
jueves, 16 de mayo de 2013
Carnaval de Indianos en Tenerife (Librería La Isla, martes 21, 7 tarde)
Por cierto que, como sorpresa de última hora, en la presentación de Las Palmas, el jueves 16 en el Museo Poeta Domingo Rivero, se incorporó el cantautor Pedro Valcárcel Carmona, quien interpretó varios temas de la música tradicional cubana y que amenizaron mucho el acto.
El acto se desarrollará en la
sede de la Librería La Isla en la calle Imeldo Serís 75, cerca de la plaza de
Weyler.
Será a las 7 de la tarde del
citado martes 21.
lunes, 13 de mayo de 2013
"Carnaval de Indianos", en la Televisión Canaria
Carnaval de Indianos en el cierre del informativo de mediodía de la TV Canaria, sábado 11. Archivo enviado por Antonio Tabares. Este jueves, 16, a las 8, en el Museo Domingo Rivero de Las Palmas, calle Torres 10, 1º, presentación del libro.
Este jueves, Carnaval de Indianos en Las Palmas de GC
Tras las animadas presentaciones en
Santa Cruz de La Palma y Los Llanos de Aridane, este jueves 16, a las 8 de la
tarde, en el Museo Domingo Rivero (calle Torres, 10, 1º, sector Triana) se
presenta el libro Carnaval de Indianos,
editado por Nace, con portada de Arima García.
Como canta Celia Cruz, no hay que llorar
que la vida es un carnaval y las penas se van cantando. La joven Moneyba Castro
se aplica este propósito, y pese a que su madre le prohibe acudir a la fiesta,
ella va a convertirse en el hilo conductor de las historias que figuran en este
libro serio y divertido a la vez. Se trata de la primera novela que aborda
monográficamente la fiesta del carnaval en las islas. El protagonista colectivo
es la gente de la calle, ya que el Lunes de los Indianos constituye una
gigantesca parodia, una catarsis, una función teatral en la que todos son
protagonistas ya que no hay espectadores sino actores. En las 270 páginas de
esta novela coral desfilan la Negra Tomasa, reina de la calle; un viejo cacique
que disfrutaba cuatro mujeres en la Casa Amarilla; un masón extremadamente
celoso que vive divertidas aventuras los días de carnaval; los miles de
extranjeros que se han dejado atrapar por el paisaje; los atildados
funcionarios y los agricultores; los jóvenes con sus bromas, a veces perversas;
la multitud de emigrantes a Cuba que quizá no trajeron riquezas pero sí música
y versos, gastronomía, idioma y costumbres que nos hermanan con el Caribe.
viernes, 3 de mayo de 2013
Pablo Losa: el tiempo a través del paisaje
Pablo Losa es un
perfeccionista que domina como pocos la instantaneidad del paisaje, el alma del
paisaje, los elementos intangibles como el viento, el salitre, la humedad, las
nubes, el sol, los nocturnos, la carga sensorial y espiritual de la naturaleza.
Modula la luz y —como un verdadero panteísta— se funde con el panorama que
pinta. En las cumbres ve un elemento de elevación, de misticismo, y en el
Atlántico la placidez y el vértigo, la calma chicha y el temporal. Bebe en
Turner, Gainsborough o Carlos de Haes, en el oficio de Carlos Morón.
Refinamiento y depuración definen su obra, con esa pátina de encanto poético,
melancolía y reflexión por el paso del tiempo que ya existía en los pintores
del paisajismo holandés. Expone en el Colegio de Abogados (San Agustín,
Vegueta) hasta el 31 de mayo.
Partiendo de su catedral de Burgos, en
los 80 nos entregó su serie Premoniciones
con el uso de una abstracción surrealista: el mar inundaba la catedral, la
piedra volcánica de Bañaderos invadía la catedral. Habría que añadir que —como
tanta gente de su generación— estuvo mucho tiempo en el seminario, iba para
cura pero, como le gustaba el elemento femenino, se vino a Canarias y eso le
produjo un deslumbramiento feliz, la exuberancia subtropical de la isla. Quién
lo vería en aquellas playas nuestras atiborradas de nórdicas en bikini, o mejor
sin bikini; allí olvidó la estepa castellana, la aridez del clima y de las
costumbres de la España interior, tan lejos del gozo del mar.
Ahora, después de 30 años en la isla, maestro
de la luz, lo vemos trabajar el pastel en capas casi como si fuera óleo. Vive
como un fraile y pinta diez horas diarias aprendiendo todos los días, como él
dice. Ha llevado nuestro paisaje a la Península y a Bélgica y tiene obra en fundaciones
y museos, en la Casa Real y en la colección de arte Dean Monroe en Washington y
Nueva York. Parece difícil que de sus tubos de pintura puedan salir estas
delicadezas, esos otoños en la cumbre, los castaños y nogales que le recuerdan
su tierra burgalesa, el mar bravo de El Confital, la placidez de Las Canteras,
la arena mojada con sus reflejos, la luminosidad del faro de Maspalomas, las
flores de mundo, los niños jugando en la arena al estilo Sorolla, la
simplicidad y belleza de sus bodegones, la delicadeza de sus desnudos, el calor
abrumador del verano junto al Bentayga, las carreteras heladas junto al Pozo de
la Nieve, las aulagas en las dunas de Corralejo, la Montaña Roja de Lanzarote o
esas fresas entre el impresionismo y el hiperrealismo en las que sorprende la definición
del plástico, los pliegues y relieves que nos recuerdan la iconografía de
Warhol. El detallismo de Losa resalta la
aparente insignificancia, impregna la escena con sus rosas de colores
explosivos o sutiles. Por supuesto que algunos de sus mejores cuadros no caben
en esta exposición, pero sí he de citar su serie dedicada a la isla de
Santorini, en Grecia, con las cúpulas azules de las iglesias, las callejas en
escalinatas que miran un mar intensamente añil.
El paisaje total de Losa supone una indagación
filosófica en la existencia, la placidez y la bravura de la vida. Un paisaje
sin seres humanos, un paisaje que se resalta en sí mismo. No es descriptivo ni
estático; al contrario, es dinámico y capta la fugacidad de la vida, el latir
oculto del tiempo que pasa.
El boom de los libros de segunda mano: la Obra Social
¿Y a ti no te da
pena ver un libro tuyo a dos euros, no te deprime? Esa podría ser la pregunta.
Y la respuesta es no: me da mucha alegría ver que libros que se editaron hace
ya tiempo, y que han estado rodando por bibliotecas o casas particulares, en
vez de ir a la bolsa de la basura, siguen vivos. Hay bibliotecas que se
desprenden de sus fondos (no es fácil que en estos tiempos tengan dinero para
reponer con nuevas ediciones) y muere gente que tenía libros en casa. Los
herederos consideran un estorbo las viejas bibliotecas, los despachos y salones
con objetos que para ellos carecen de valor. No es la primera vez que alguien
encuentra en los contenedores del barrio histórico de Vegueta cuadros y libros
de interés, arrojados como despojos. No siempre sucede así: hay entidades que
recogen y reciclan ropas, muebles o libros que van a parar a las librerías de
segunda mano, que ahora proliferan. Ya que mucha gente no puede comprar la
última novedad a 22 euros, por mucho menos de esa cantidad se llevan una buena
bolsa en la que puede haber títulos fundamentales de la literatura universal.
Me explico:
nosotros tenemos una cultura del derroche. En cambio, si acudimos a los
rastrillos de extranjeros los fines de semana en cualquiera de las islas
comprobamos que los alemanes, los británicos, hasta los italianos, son capaces
de reciclar todo lo que ya consideran viejo. Desde unas sillas de jardín a unas
tazas de café, vídeos, equipos musicales y cedés, un juego de vasos, platos,
teléfonos, juguetes, ropa, y por supuesto libros. Muchos libros de segunda mano
en cualquier idioma del mundo.
En San Marcial
3, junto a la catedral de la ciudad de Las Palmas, hay una librería de la Obra
Social de Acogida y Desarrollo, un local siempre atestado de libros. Media hora
apenas da para echar una mirada rápida, los viciosos siempre encontraremos un
título de Carlos Fuentes o de Joseph Conrad o de E.M. Forster o de Isaac de
Vega. Un libro que en su momento se nos escapó, quizá alguien nos lo prestó y
ya lo leímos pero nos apetecería volver a examinarlo porque hay libros que
siempre vale la pena tener a mano. Esta buena gente de la Obra Social tiene
tiendas de segunda mano con antigüedades, objetos de coleccionistas, enseres y
hasta electrodomésticos. Con todo ello dan de comer a gente necesitada, atienden a víctimas de la segregación social. En www.osdad.org
puedes ver el catálogo de sus muchas existencias. “Abrimos los sábados por la
tarde y los domingos hasta el mediodía”, nos dice la encargada cuando nos vamos
con varias adquisiciones. Los libros son pesados y ocupan mucho espacio, me
digo. Pero qué maravilla que puedan seguir circulando por esas calles y esos
pueblos, como aves volanderas en busca de lectores.
jueves, 2 de mayo de 2013
Mo Yan, un novelista total (Premio Nobel 2012)
Mo Yan (1955) es un novelista
descomunal, y su libro más célebre –en El Aleph Editores– es una obra maestra que contiene
un despliegue narrativo tal que su lectura puede volverse fatigosa, tal es el
cúmulo de personajes, acciones, caídas, redenciones, posesiones demoníacas,
amores, deserciones y luchas. La guerra sin misericordia, la crueldad y la
belleza de la vida campesina, la joven y rebelde protagonista, las abuelas con
su voluntad de resistencia. Inenarrable la escena en la que la novia es
conducida en palanquín hacia su triste destino. Telúrica, potente historia. No
es novela-thriller, no es novela ligera. Es gran novela de siempre.
Gabriel García Márquez, William Faulker
y Tolstoi son algunos de sus maestros, además se le ha comparado alguna vez con
Kafka. Por eso en su prosa se destila una profunda introspección de la mente
humana, junto con un despliegue épico impresionante. Discutido en
occidente por algunos círculos como colaboracionista
del régimen comunista de su país que niega las libertades básicas, es también
enaltecido y al parecer ha sido víctima de la censura. En esta novela desfilan
las viejas creencias, el misterio de una cultura ancestral, la poderosa
sexualidad, los ritos y las supersticiones, las leyendas populares, el
conflicto omnipresente entre el pasado y la modernidad.
Conocido el autor gracias a la
adaptación cinematográfica de Zhang Yimou, Sorgo rojo (1987) es
una novela sobre la familia, el mito y la memoria, en la que fábula e historia
se unen para crear una ficción cruel, violenta y tierna en ocasiones. Está ambientada
en una zona rural, arranca con la invasión japonesa de los años treinta, y
cuenta, a lo largo de cuarenta años, la historia de tres generaciones. De
inicio nos presenta al comandante Yu y la joven Jiu’er, obligada a casarse con
el hombre que su padre ha dispuesto: un viejo leproso muy rico, que posee una
destilería. El sorgo, un cereal utilizado como ingrediente de un potente vino,
era en tiempos de paz centro y símbolo de la vida campesina. En tiempos de
guerra, se convierte en el centro de la lucha por la supervivencia.
“El sorgo rojo que parecía un mar de
sangre, cuya alabanza he cantado una y otra vez, se ha ahogado en una riada
rabiosa de revolución y ya no existe, reemplazado por el sorgo híbrido, de
tallo corto, espigas apretadas y follaje espeso, que se cubre de un polvo
blanquecino y tiene barbas tan largas como la cola de un zorro. Rinde mucho y
tiene un gusto amargo, astringente, y es causa de un estreñimiento rampante.
Con la excepción de los cuadros que están por encima del secretario local,
todas las caras de los aldeanos tienen el color del hierro herrumbrado.
Dios, cuánto desprecio al sorgo híbrido
(página 513)”
A los 26 años publicó su primera
novela, Lluvia en una noche de primavera. En 1984 obtuvo un puesto
en la Escuela de Arte y Literatura del Ejército. En 1996 publicó Grandes
pechos amplias caderas, donde la historia de China es vista a través de los
ojos de una mujer, libro prohibido por las autoridades de Pekín. El
11 de octubre del año pasado se convirtió en Premio Nobel. Se comentó entonces
que su galardón significaba la victoria de la literatura sobre la política. Se
pensó también que su triunfo era una réplica al Nobel del 2000, ganado por el
disidente chino Gao Xingjian, con nacionalidad francesa.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Argentina: pronunciamiento ante una República que ha perdido su alma
Eduardo
Sanguinetti, Filósofo y Poeta Rioplatense
La elección de
las prioridades determina lo que es posible. Hoy se inclina en Argentina hacia
el juego del azar constante, las especulaciones estériles que solo interesan a
una banda de autodenominados “políticos” aprovechados. A estos una política
oligárquica y una ideología totalitaria les ha permitido, en un clima de
silencio, dar preponderancia –condicionando los espíritus– al rechazo de la
realidad, a una conducción de gobierno económica, social, cultural y política
que lejos de buscar el “deber ser” conduce a un caos determinante en la
decadencia en que nuestras vidas se debatirán.
Creo es hora de comenzar a caminar un
sendero de comprensión y de fundar una clase política hoy inexistente. La
autodenominada oposición no existe, solo es un juego articulado por mediocres
funcionarios, pacatos, mezquinos y resentidos, en espejos cóncavos y convexos,
donde proyectan sus propias miserias sin saber quién mira a quién. La historia
de la corrupción en nuestros gobiernos no comienza con el nefasto Néstor Kirchner.
No seamos obtusos, creo es de larga data. La ausencia de capacidad, idoneidad,
en nuestros políticos de barricada no transita acorde a lo que Argentina
merecía y merece. Tenemos un pueblo exitista, simplista, mediocre y con mucho
pánico a ese “deber ser” en el que marco como norte a alcanzar. Creemos que
podemos por milagro llegar a conquistar un espacio de privilegio, sin persistir,
con voluntad y austeridad, dando sitio a los talentos que ya han emigrado de
esta tierra. Dejar de lado el odio y los bajos instintos que hoy se sienten a
lo largo y ancho del país y, de una vez por todas, desobedecer y con valentía
decir no y basta a la superpoblación de la ciudad de Buenos Aires y conurbano,
que contienen más de la mitad de los habitantes del país. Que el voto no sea
obligatorio y crear pequeñas comunidades en el interior, autoreplicantes y
autodeterminantes, pues estamos en una nación abundante en recursos de todo
tipo, pero absolutamente disfuncional en la tarea de llevar a cabo la tarea de
fundar un país para todos. No dejemos pasar más generaciones de jóvenes con
síndromes de parias en el mundo, sufriendo las consecuencias de anteriores
decisiones e indecisiones de un sistema inmaduro, perverso. Démosle espacio,
insisto, a la diferencia. No somos ya un país joven, somos un pobre país
inmaduro, donde el sentido de pertenencia y libertad se perdió. La mentira tomó
un sitio de honor y la farándula gobierna.
¡Qué mal huele la ciudad!
José Manuel Balbuena
Posiblemente
muchos de nuestros políticos municipales, cabildicios o autonómicos, tienen mal
la pituitaria y por tanto, no huelen bien, o tal vez nada. En la misma
situación deben estar sus asesores y técnicos. Y conste que no lo digo por
molestar, sino por el malestar que causa en propios y extraños los olores
desagradables que inundan la ciudad de Las Palmas de los Canes.
Pero
ese pésimo perfume, que no es de Armand Basi, se extiende también a otros
barrios y a la misma costa de la ciudad (parte oriental). Especialmente, si
tienen buena vista y mejor olfato, en la zona situada delante mismo del
Hospital Insular y Universitario de Las Palmas de Gran Canaria. ¿No es
insalubre que se divise allí, claramente toda esa nata apestosa, al lado
del barrio marinero de San Cristóbal? ¿No atenta contra la salud que
algunas personas se pongan allí a pescar con caña y luego se coman un pescado
que está rabiosamente contaminado? ¿Ha pasado alguna vez por ese lugar algún
representante de Sanidad (municipal, cabildicia o autonómica) para comprobar in
situ estos desmadres?¿ No se han quejado
los operadores y guías turísticos del espectáculo que se ve y se huele
en la entrada misma de Las Palmas de Gran Canaria?
Si
vamos al parque de San Telmo, huele mal. Si paseamos alrededor del muelle de
Santa Catalina, del centro comercial o del parque del mismo nombre, también se
percibe un cierto tufillo que no elimina
un cartelito vegetal que dice: Welcome.
Eso no quita el mal olor. Y seguramente más de un ciudadano tendrá historias
que contar, en este aspecto, sobre su calle, su barrio o su parque.
La
conclusión es que nuestros responsables
políticos (sean del partido que fueren)
no se han enterado de este problema, que la capital provincial e insular
atufa, y de que es hora dque se enteren
y busquen las causas del mismo para aplicar soluciones ¿Son defectos de
alcantarillado? ¿Es mala la depuración que se hace? ¿Es que todavía siguen
yendo aguas fecales, sin depurar, a las alcantarillas que las conducen al mar?
Nuestras
pituitarias se lo agradecerían eternamente
y también la buena imagen de esta capital cosmopolita que pretende ser
turística sin conseguirlo mucho, después de aquella huida que se llevó hacia el
Sur a los que deseaban sol y playa .
¡Salud y buenos olores!
martes, 30 de abril de 2013
1797: el auge de la novela histórica
En las letras canarias hay un buen
momento de creatividad, y se manifiesta en diversos sectores: novela, poesía,
ensayo, novela negra, novela histórica, novela fantástica, literatura erótica. Luis
Medina Enciso, hijo del célebre El Minuto –personaje de nuestro folklore por su
pertenencia a Los Sabandeños– ha escrito una novela bien documentada, densa y
ligera a la vez, sobre las invasiones piráticas que se acercaron a Tenerife a
finales del siglo XVIII. Como leemos en el prólogo “a finales del XVIII España
era un país convulso, problemático y en clara decadencia, que se encontraba
dirigido por infames regentes y aristócratas de escasas entendederas, que de
manera lenta pero segura dinamitaban su posición en el mapa internacional;
máxime en una época en la que la pugna entre las tres grandes potencias
coloniales del planeta: Inglaterra, Francia y la propia España, estaba en su
punto más alto tras la Revolución Francesa de 1789, lo que haría cambiar
definitivamente el mundo tal como se conocía hasta la fecha.”
Los devaneos de la triste política
española de la época –loquinarias alianzas y contraalianzas de amistad y de
guerra con Francia y con Inglaterra– están en el meollo de las intentonas
piráticas para adueñarse de Canarias, un punto estratégico que incentivaba la
voracidad de las potencias. Hay un dicho facilón: si Tenerife hubiera dejado
entrar a Nelson y no hubiera dejado entrar a Franco nuestra historia habría
sido diferente.
Luis Enciso ha escrito una novela amena,
con un lenguaje desenfadado, casi lenguaje barriobajero de soldadesca,
descriptiva y exacta por el buen manejo de una documentación exhaustiva. Los
diálogos son explícitos y ayudan a la dinámica del texto, la caracterización de
los personajes funciona. 1797 Piratas del
Atlántico no parece una primera novela de un autor que a los nueve años ya
publicó su primera intervención pública en homenaje al naturalista de TVE Félix
Rodríguez de la Fuente, el amante de los animales. Colaborador de medios
digitales y tradicionales, viajero por medio mundo, el autor emprende ahora su
trabajo literario con esta obra en la que exhibe su interés por la historia y
las tradiciones de las islas, que durante largo tiempo ha cultivado como
folklorista.
Canarias se convirtió en una escala
imprescindible entre América y Europa, y el trasiego de mercancías y riquezas
entre las dos orillas del Atlántico no pasó desapercibido para los piratas, de
ahí que la Corona inglesa convirtiera en personajes distinguidos a los
depredadores como Drake, que debilitaban los intereses del imperio español. Los
británicos vinieron con afán de conquista, Canarias era ya una escala en el nuevo
imperio mundial que Inglaterra estaba consolidando, pero peores que los
británicos eran los piratas norteafricanos porque estos solían llevarse gente
para luego pedir abultados rescates por su liberación. El propio Miguel de
Cervantes padeció en sus carnes esta forma de actuación.
La hazaña del 25 de julio de 1797
mereció convertirse en uno de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós.
Siempre me he preguntado por qué nuestro ilustre paisano no lo abordó, máxime
cuando esto le fue solicitado explícitamente por un jovencísimo periodista
llamado Manuel Delgado Barreto en el homenaje que a Galdós se le hizo en
Madrid, el 9 de diciembre de 1900. El éxito de esta novela es haber sabido
dinamizar la documentación existente y haberla convertido en un libro atractivo,
que maneja personales reales e imaginarios, el cruce de los héroes históricos
con los héroes de ficción —así Diego Correa y Juanillo el Rastrojo—, peripecias
que introducen al lector en la secuencia de los acontecimientos que se vivieron
antes y después de la gesta del cañón Tigre. Por nuestros ojos desfilan las
fortalezas, las menguadas fuerzas tinerfeñas, los mandos y los soldados
atrapados al vuelo en los campos mientras plantaban papas, el poderío de la
flota invasora, las reacciones de sus oficiales y la personalidad absorbente
del contralmirante Horacio Nelson, aclamado como el mayor héroe naval de
Inglaterra y cuyo corazón reposa en la cripta de hombres ilustres de la
catedral de San Pablo. El autor consigue buenas descripciones de cómo era Santa
Cruz, de sus calles y habitantes, parece que oliéramos el mar y sintiéramos el
sabor acre de la pólvora, los fogonazos de la artillería en la noche sin luna,
el estruendo de los cañones, el temor y la audacia de los combatientes, la
sangre de las heridas y la muerte, la elegancia de la rendición final. Las
secuencias son pormenorizadas y creíbles, el texto no tira de la erudición sino
que capta al lector. Luis Medina ha acertado.
lunes, 29 de abril de 2013
El jueves 2, Pablo Losa en el Colegio de Abogados
Este jueves, 2, a las 19.30, en el
Colegio de Abogados de Las Palmas (Plaza de San Agustín, 3 - Vegueta)
presentaremos la exposición de pintura de Pablo Losa, que permanecerá abierta
hasta el 31 de mayo. Losa es de Burgos y lleva 30 años residiendo en Gran Canaria,
se trata de un verdadero perfeccionista del paisaje, tanto en pastel como en
óleo. Una obra clasicista, repleta de transparencias y luminosidad que ahora muestra
algunas marinas y escenas de cumbres, mar embravecido en El Confital, dunas de
Corralejo, faro de Maspalomas, Las Canteras y flores con un tratamiento casi
hiperrealista.
Losa domina como pocos la instantaneidad
de la naturaleza. Sus cumbres y sus marinas reflejan todos los matices del
color, de la luz, incluso de elementos intangibles como el viento, la calima,
el salitre, la humedad, las nubes, el sol, los nocturnos. Nos introduce en la
naturaleza con toda su carga de sensaciones y emociones, se empeña en darnos la
carga lumínica, sensorial y espiritual de las islas.
Son casi 40 obras con mares de nubes,
castaños y nogales, heladas en el Pozo de la Nieve, escenas campesinas, flores
de mundo y rosas. Trabaja en capas la técnica del pastel y busca la abstracción
con toque surrealista que ya desarrolló en su serie iniciática dedicada a la
catedral de Burgos, cuando la naturaleza volcánica y el mar inundaban este
grandioso monumento gótico.
viernes, 26 de abril de 2013
Berlín, desde el otro lado
A Berlín la definía como una feria a medio construir:
aún le faltaban los mejores tiovivos, el túnel del miedo y el de la risa. Pero
en verdad era un lugar ecléctico, el espacio del universo en que había más
McDonalds por kilómetro cuadrado según anunciaban las vallas publicitarias y
donde a cualquier hora del día se podía paladear codillo con col agria y
disfrutar música anglosajona, el consabido chirri chirri de los nuevos locales
ubicados en la antigua zona rusa. Claro que también había muchas librerías y
tiendas especializadas en músicas de los lugares más exóticos del mundo. Nadie
quería desvelar el rincón en que Hitler construyó su búnker, tan malos
recuerdos debían ser sepultados para siempre y el visitante nunca debía
pretender rememorarlos, pero la explanada de sus mítines conservaba su
siniestro poderío. El sector oriental, peor acicalado, ofertaba alquileres más
baratos y promocionaba locales de copas. La Isla de los Museos atesoraba restos de la antigua
Babilonia y la Puerta
de Brandeburgo permanecía escondida por andamios de restauración con el
patrocinio de un banco, sobre los adoquines habían pintado el trazado del Muro
con sus precisos zigzags y pululaban recordatorios de quienes murieron por
cruzarlo. A través de los bulevares de los tilos -Unter den Linde- circular
por donde desfilaban las juventudes nazis representaba un ejercicio sosegado y
placentero, con la gente cumpliendo las señales y cediendo el paso sin malos
modos.
-Eres un pervertido –dijo cuando
se lo propuso por primera vez.
El, en cambio, aseguraba que no
tenía nada de raro. Le trajo revistas, le mostró los sitios de internet donde
lo anunciaban. Todo el mundo pretendía renovar sus experiencias con mucha
discreción. ¿Y qué es la vida –le escribió en un poema- sino un frenesí, una
locura pasajera, un tránsito hacia el vacío? Vivimos una era de prisa y urge
actuar ahora, pensar después. O nunca. Puede que el mañana sea demasiado tarde.
Disfruta la intensidad del momento.
-De acuerdo –aseguró al cabo de
unos días.
Por eso fueron a la agencia de
viajes y sacaron billete para la gran fiesta con que recibirían el milenio en
el paseo que va desde el monumento de la Victoria hasta la Alexanderplatz.
Así que con unos cubatas huyeron
de los cero grados y se metieron en Charlottenburg, el barrio de los
norteamericanos donde las boutiques son tan lujosas como en París. Los bares
gays y los clubs de intercambio los llamaban en todas las esquinas con su
derroche de pedrerías, lentejuelas, brocados, ligueros y bragas alusivas a la
gran renovación. Precisamente en uno de esos locales, el Zwielicht, celebraron
a media luz la llegada del 2000. Como decía el cartelito de entrada “Todo puede
ser, nada tiene que ser.” Del vestidor al bar había camino suficiente para ver
y ser visto, participar o simplemente observar. Habitaciones reservadas y
cuartos de espejos para que cualquiera pudiese contemplar cuanto le viniese en
gana respetando unas pocas reglas: no insistir si recibes una negativa, no
besar en la boca, llevar preservativo.
Primero curiosearon la infinita
variedad de argollas para los labios vaginales, para los pezones, la base del
pene y del glande. Cerca un tipo gigantón se intentaba ganar a una paquistaní
dulce y flexible como la flor de loto, docenas de cuerpos a punto de
entrelazarse sin conciencia del pecado original. Pero quizá por la vergüenza o
la inhibición del alcohol ni ella ni él disfrutaron el encuentro. Era como si
acabaran de ponerse una ropa que les apretara mucho, o que les quedase demasiado
holgada. Tal vez debían habérselo montado en el hotel, alquilando a un chico
bisexual o una lesbiana. Por ahora la infidelidad en grupo era una falsa
expectativa.
Para colmo, a la salida empezó a
nevar. El había extraviado la bufanda, y no había un solo taxi a la vista. Se
sintió tan petulante y ridículo que arrastró a su mujer a la primera iglesia
que encontraron abierta, y de inmediato las fugas de Bach serenaron su mente.
Entonces se dijo que del año nuevo no pasaba: le resultaba imprescindible llevar
más allá sus sensaciones y hacerlo sin claudicar; por eso ya tenía ahorrado lo
suficiente, un capitalito bien administrado.
Lucharía con todas sus fuerzas
para cruzar la frontera, no la impresionarían las barreras ni las alambradas ni
los puestos de control; haría el viaje aunque tuviese que dejar mucho en el
intento. Sí: guiarse por las tentaciones de un paraíso prometido tras un cambio
de sexo que no dejara secuelas y al fin le permitiese ver la vida desde el otro
lado.
(De “¡Mamá, yo quiero un
piercing!”, relatos)
jueves, 25 de abril de 2013
3 poemas eróticos de Rosario Valcárcel
Rosario Valcárcel, a la que se le
puede considerar pionera de la literatura erótica en las islas, nació en Las
Palmas de Gran Canaria. Ejerció como profesora de EGB en Lengua Española e
Inglés. Su nacimiento en Las Canteras influyó en su primer libro, La Peña de La Vieja y otros relatos , un
homenaje al mar de la infancia según Justo Jorge Padrón, Anroart; Del amor y las pasiones, Anroat, 14
relatos repletos de sensualidad, presentado por el catedrático de la ULPG Dan
Munteanu; El séptimo cielo, Anroart
(según la profesora Carmen Márquez son 13 relatos con técnica cinematográfica
sobre la complejidad del amor), Las
máscaras de Afrodita (se nutre del amor y del deseo, la caducidad del
tiempo, la fugacidad de la vida, según Sabas Martín); Sexo, corazón y vida, (la autora domina la liturgia del sexo, dijo Elsa
López) y Moby Dick en Las Canteras Beach,
Anroart (sobre el rodaje en Gran Canaria de la célebre película, con
Gregory Peck y John Houston, en la Navidad de 1954-55).
CUANDO HACEMOS EL AMOR DE MADRUGADA,
el
frío se consume y la habitación en llamas
jadea
como el bramido de un volcán
que
emana recuerdos amarillentos,
esculpe
corazones.
Aleja la
muerte.
Cuando
nos abrazamos en la penumbra
tu
aliento se pliega con el mío, el sabor
de
alisios libertinos agita el placer,
se
derriten las penas y los rencores.
Se olvida todo.
Cuando
me estrechas y te estrechas,
los
espíritus diabólicos se disfrazan,
escucho
mi zambullida, las corrientes
dormitadas.
Vuelve la calma.
Se olvida todo.
MOSTRÉ
EL ÚLTIMO SECRETO
a
tu mirada inquieta.
Los
poros de mi gruta se abren
como
una fuente de miel
pegajosa
y letal.
Hálito
suave, destilan las ingles.
Fascinada
viajas a mi sexo,
a
mi reino profundo.
El
adiós, ya se sabe, es trago amargo.
Querías
ser halcón de certero pico,
excavar
hasta el fondo,
rasgar
mis sueños.
Todo
esto pasará, dijiste,
por
eso retornas allí,
al
origen, al mar desgreñado,
a
la profunda matriz
donde
se unen las corrientes.
Mis
senos con tus senos,
mis
labios con tus labios,
la
catarata se precipitó
como
si fueras mía.
El
edredón nos libró del frío,
y,
como si un destino acechara al otro,
al
mismo tiempo nos amamos.
Nadie
me había besado como tú.
No
seas celosa –te dije,
pues
tal vez siga volando
de
aquí a la aurora.
El
sol nos transformó
en
cariátides.
En
la misma columna,
un
solo cuerpo,
los
mismos sentimientos.
MIS
PIERNAS PALPITAN
prisioneras,
pugnan por abrirse.
Quiero
alzarme sobre el mar que hierve,
emerger
en tu humo de fuego,
explorar
los abismos de tu lecho.
Quiero
la vibración de tu aliento,
fundirme
en tu fragua,
moldearme
en tu oleaje.
Mis
piernas palpitan,
palpitan
en otro cuerpo sin sosiego,
enajenan
mi razón, gritan de escalofríos.
Ansiosa
quiero vivir con el huracán,
romper
con las manías de Satanás.
(De
Las máscaras de Afrodita, Ediciones
Idea)
miércoles, 24 de abril de 2013
El calorcito de Sevilla
Por tantas cosas pendientes, eligió cuidadosamente el día y la hora.
El treinta y uno, a las siete.
Siempre de buen humor, a punto para cumplimentar las órdenes. Pues el
secreto está en cultivar los pensamientos positivos. Lo fundamental consiste en
retrasar los días críticos, y cuando éstos llegan continuar con nuestra vida
cotidiana, procurando eludir las situaciones de confusión. Relajarse al máximo
para el trabajo, ser energético y eficiente.
—Prepara la limusina, y al aeropuerto –era la orden, no hacía falta
que se la recordaran.
Tras una limpieza a fondo con
la aspiradora repasó los cromados y conectó la cafetera. Mucho ambientador por
los rincones: no consentiría ni el más mínimo rastro de nicotina, quién sabe si
podría ser motivo de despido.
Casualmente, le encantaba darse una vuelta por los bares desde donde
contemplar el devenir del mundo en aquellas pistas. Si fuera tarea más
sencilla, habría sido ayudante de piloto, su gran pasión, de la misma forma que
convertirse en guía turístico fue otra de sus vocaciones frustradas. Menos mal
que la vida da muchas oportunidades: ahora era conductor, guardaespaldas,
hombre para todo, y no le iba mal.
El vuelo de Nueva York llegaría a tiempo, pero con la conexión de
Barajas ya veremos. Ensimismado en sus pensamientos, la reconoció por la foto.
—Vaya titi impresionante, una yanki de pura sangre, no le faltan sino
el sombrero y camiseta con la banderita –eso pensó.
La sobrina de la mujer del jefe se propone estudiar un año de español,
pronto se hará cargo de supervisar Latinoamérica. No puedo escurrir el bulto,
así que la llevaré a su hotel, le mostraré el barrio de Santa Cruz y andaré al
quite en los primeros momentos. Typical spanish y olé. Ha venido con días de sobra para disfrutar, dice el
jefe que es de hierro, ni le afecta el cambio horario y se pondrá protector de
bebé para el sol. Esta misma noche la acompañas a cenar pescaditos fritos, una
mariscada, paella, jamón patanegra, lo que se le apetezca. Y si quiere marcha,
derechito al tablao. Quien no ha visto Sevilla no ha visto maravilla. Tú
aguanta mientras ella te siga el hilo, espero que me dejes a buena altura, eh.
—Hola, soy Maggie –dijo ella, presentándose.
—I am Juan Luis –respondió,
estrechándole la mano. Clavado se quedó ante su belleza.
Ya se había fijado en sus labios carnosos y el hoyuelo de su barbilla,
los ojos azules y la melena peligrosa. Una figura de gimnasio y muy buen color
de piel, no tanto deporte acuático como imaginé sino muchas sesiones de
bronceado artificial. Un cuerpo casi perfecto sin prescindir de sus cachitos de
silicona, naturalmente. Claro que ante gente importante se necesita precaución;
el patrono sabe que me controlo más que los otros, no es raro que me encargue
más cometidos y así nos pudimos comprar el adosado con su trocito de césped y
su barbacoa. Soy legal, está claro; cuando trabajo ni pruebo el alcohol.
Tampoco ella ha querido las copitas de jerez, se conformó con olerlo, tal vez
sea por el aire caliente de estos días. Vaya suerte tienes, condenao –me soltó
Crispi, el nuevo camarero de Sanlúcar. Cuidadito chiquillo, somos gente de ley
-le corregí. Y eso que le he dejado buenas propinas, pero abunda la chusma sin
categoría, les das la mano y se cogen hasta el codo. Me cabrea tanto mal
profesional que anda por ahí, si todo quisque se aplicara más a su trabajo, si
cada uno currase a conciencia en su parcela, el país sería otra cosa. Mi padre,
que fue guardia civil, me lo repetía muchas veces: es increíble pero cierto,
España ha salido adelante con cuatro profesionales y cuatrocientos mil
chapuceros. Debería estar relajado, no sé qué me sucede esta noche, apenas
logro disfrutar el momento. Esta miss resulta oro de ley, mi inglés es de
garrafa pero ella chapurrea nuestra lengua con mucha gracia. Qué numerito verla
devorar langosta con sangría, vamos que sólo le habría faltado el vaso de leche
para darle las buenas noches.
Tras dejarla
en recepción un pinchazo en las sienes le hizo recobrar la realidad. Después de
poner tanto empeño en sus acciones, estaba cometiendo un error. Como buen
perfeccionista cuidaba al máximo los detalles, todo había sido bien urdido. Así
pues utilizó desinfectante con olor a pino, pasó la fregona con lejía y no se
olvidó de arrancar la línea de teléfono. Aún estaba como una marmota, la
medicación se adueñaba de su ánimo y le costaba mucho ponerse en pie. Se pasaba
el día haciéndole descafeinados para espabilarla sin mucho daño a su delicado
organismo. Siempre le daba un beso en la frente con los buenos días, a los
pocos minutos le llevaba el zumo recién exprimido, acompañado naturalmente de
su platito con tostadas, su margarina vegetal y su sacarina. Más tarde le
servía otro café, y como nunca lo había tomado caliente se lo enfriaba con un
chorrito de agua de la botella de la nevera. No esperaba excesiva dificultad;
sin embargo, forcejeó más de lo previsto. Ahora recuerda cómo se aproximó, de
qué forma le clavó los ojos y se le apagó el aliento. Lo peor fue que mostró
una resistencia impensable, definitivamente era una cerda hasta el final de sus
horas, imposible perdonarle el mal causado. Y menos ahora que anunciaba un
proceso de separación, no lo soportó al conocer que ya se había entrevistado
con la abogada feminista. Créeme: será lo mejor para todos, eso le había dicho
la muy zorra. Agradéceme que nunca te haya denunciado por malos tratos, añadió.
Ya concretaremos la pensión por alimentos. Y la abogada le prepararía la
documentación para el uno de septiembre, porque en agosto cierran los
tribunales. Fue mucho más sencillo con el pequeño Marcos, dormía en su cuna
como un bendito, ni se enteró. Y, a pesar de todo, con tanta rabia por dentro
lo habría hecho diez veces, estrujaría sus cuellos hasta el fin del mundo.
Se despidió
con gentileza y aparcó ante la comisaría, un guardia lanzó un silbido ante el
Cadillac.
—Buenas tardes
¿deseaba algo?
—Vengo a
entregarme –anunció.
Con
mucha serenidad lo puedo explicar ahora. Había estado nervioso y a Maruja ya no
la soportaba, en el fondo quería matar el tiempo pero no paré de sentir un
agobio en el estómago, tal vez me hayan vuelto los gases pero ahora que esto se
resuelve por completo experimento un gran descanso. No tema, estoy dispuesto a
contarlo con pelos y señales: sucedió hace exactamente dieciocho horas. No fue
una decisión sencilla, me brotaron lágrimas por tantos años perdidos. Ah:
comuniquen a Maggie que no podré llevarla a la Giralda ni a los toros. Lo
lamento de veras, es tan simpática.
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