jueves, 26 de noviembre de 2020

Diego Armando Maradona: melodía inolvidable

 


Por Eduardo Sanguinetti, Buenos Aires

Murió Diego Armando Maradona, el argentino que fue algo más que el futbolista más grande de la historia del fútbol. Referente ineludible de esta tierra argentina, que ha sabido como nadie representar en el mundo, que hoy llora su muerte.

Símbolo de la argentinidad, pese a cualquier opinión, se puede convenir que como a la mayoría de los símbolos de la República Argentina, el valor histórico de Diego Armando Maradona es, hasta hoy, objeto de un riguroso escrutinio público que alcanza meticulosos niveles de detalle que no admite matices, de histéricos informantes de medios periodísticos, deportivos, políticos, sociales y porque no culturales.

Diego estuvo siempre junto a los humildes y oprimidos, jamás ha renegado de su pertenencia, enfrentando cara a cara a los mafiosos del poder y de la FIFA como lo ha dejado demostrado en cada acto de injusticia y de traición a los olvidados, cuando los buitres sobrevolaban sobre su cabeza y el miserable entorno de "chupasangres" que lo acompañó siempre, intentaron degradar su emblemática figura elevada a símbolo por millones de hombres y mujeres del planeta.

Ha amado a Cuba, al "Che" Guevara, al comandante Hugo Chávez y a Fidel Castro, su amigo y hermano, símbolos de la revolución que no ha terminado de cristalizarse en nuestro continente. “La Patria Grande” ha perdido a uno de sus más emblemáticos representantes, a pesar de los cipayos que nunca han dejado de difamar e insultar sus maneras y modos, tan legítimos a la hora de expresarse en total libertad de expresión, no dejando nada en el “tintero”, en sintonía y fidelidad con sus convicciones e ideales, expuestos en cada espacio donde ha estado, como acto de vida.

El mejor jugador de fútbol de la historia, inigualable, con garra de campeón, soportando lo insoportable se levantó una y mil veces. Será eterno a pesar de los buitres que intentan siempre degradarlo, como a todos los superlativos seres que hacen de la humanidad una especie que puede ser superada. Generador de arte, y doblemente amado por su compromiso y conciencia social, el que no entiende esto, creo no ha conocido a Diego Armando Maradona.

Recordemos que no dio la mano al dictador Jorge Rafael Videla, cuando tantos conocidos lo han hecho, tampoco aceptó la invitación de la reina de Inglaterra, estuvo en el ALCA contra George Bush, junto a los presidentes progresistas de aquel momento.

Si los jugadores de fútbol tienen derechos y gremio es por el que luchó a brazo partido para que los partidos se lleven a cabo en cada país, logrando que se respete a Bolivia. Todo esto hizo de Maradona mucho más que un jugador de fútbol, el más dotado de la historia.

Su vida y sus triunfos futbolísticos han tenido un grado de épica que lo convirtieron en héroe para dos pueblos íntimamente relacionados y tan dados a las pasiones: el argentino y el napolitano, representando en su figura a los italianos pobres y negros del sur de Italia, contra los ricos y blancos del norte, elevando al Napoli a estadios jamás imaginados.

Adorado en esta región de Italia, le dio a Nápoles la gloria que el sur no había conseguido en lo político, lo militar y lo económico tras 150 años de confrontaciones.

Diego le mostró al mundo habilidades de superdotado con la pelota, quizá irrepetible, sumado también a un carisma arrollador para materializar demandas históricas en poblaciones identificadas con la derrota y la exclusión, estos actos los han convertido en una figura extradeportiva, única, mucho más que el futbolista más afamado y los más relevantes. La alegría que le ha otorgado al pueblo, ¿quién puede negarlo?

Es justo y necesario recordar que Maradona ganó un mundial de fútbol, dos ligas italianas, una copa de Europa, dos copas italianas, una supercopa italiana, una copa del Rey de España, una liga argentina y un mundial juvenil. Fue el máximo anotador de la liga italiana, tres veces goleador del torneo argentino y enésimas veces premiado como "el mejor de la historia", "el mejor del siglo", "el mejor de las copas del Mundo".

Sumemos a Maradona como embajador de la Unicef y la FIFA, "maestro inspirador de sueños" de la Universidad de Oxford y entrenador de equipos en México, Bielorrusia y Emiratos Árabes, entre otros, y de la selección argentina.

El arte y talento de Diego Armando Maradona le entregó al fútbol una creatividad inimaginable: rapidez física y mental superlativa, una motricidad con estilo impecable.

Diego ponía la pelota donde las leyes de la física no parecían aplicar, un “mago” o como dijo el poeta Mario Benedetti luego de ver el gol que le hizo a Inglaterra en el mundial de México de 1986: "La única prueba fiable de la existencia de Dios".

(*) Filósofo y poeta

martes, 24 de noviembre de 2020

Celan: un poeta se suicida

 


Samir Delgado, México

PAUL CELAN se lanzó a las aguas del Sena la noche del 19 de abril de 1970. El poeta hizo de la obra literaria en lengua alemana un testimonio de lo indecible tras el sufrimiento padecido en el campo de concentración de Auschwitz-Bikernau. Como otros poetas europeos apoyó la causa de la II República española. Los franceses Paul Éluard, autor del afamado poema Liberté de 1942 o René Char, que también participó de modo solidario en la suscripción popular para la tumba de Antonio Machado, tuvieron en las aguas de París y la Provenza francesa los motivos de inspiración para sus creaciones líricas. Tras los cincuenta años del fallecimiento de Paul Celan a la vista, el otro exilio de la vida que supone la muerte del poeta devuelve un halo de trascendencia a sus poemas con la misma intensidad que desprende a esta hora la imagen de la tumba de Collioure. Cruzar el puente Mirabeau en los versos de Apollinaire: viene la noche suena la hora

lunes, 16 de noviembre de 2020

4 poemas de Francisco Brines (Premio Cervantes 2020)

 

Amor en Agriento

                                                              (Empedócles en Akragas)

Es la hora del regreso de las cosas,
cuando el campo y el mar se cubren de una sombra lenta
y los templos se desvanecen, foscos, en el espacio;
tiemblan mis pasos en esta isla misteriosa.

Yo te recuerdo, con más hermosura tú
que las divinidades que aquí fueron adoradas;
con más espíritu tú, pues que vives.
Hay una angustia en el corazón
porque te ama,
y estas viejas columnas nada explican:

Unos ardientes ojos, cierta vez, miraron esta tierra
y descubrieron orígenes diversos en las cosas,
y advirtieron que espíritus opuestos los enlazaban
para que hubiese cambio, y así explicar la vida.
Esta tarde, con los ojos profundos, he descubierto la intimidad
                                                                       del mundo:
Con sólo aquel principio, el que albergaba el pecho,
extendí la mirada sobre el valle;
mas pide el universo para existir el odio y el dolor,
pues al mirar el movimiento creado de las cosas
las vi que, en un momento, se extinguían,
y en las cosas el hombre.

La ciudad, elevada, se ha encendido,
y oyen los vivos largos ladridos por el campo:
éste es el tránsito de la muerte, confundiéndose con la vida.
Estas piedras más nobles, que sólo el tiempo las tocara,
no han alcanzado aún el esplendor de tu cabello
y ellas, más lentas, sufren también el paso inexorable.
Yo sé por ti que vivo en desmesura,
y este fuerte dolor de la existencia
humilla al pensamiento.
Hoy repugna al espíritu
tanta belleza misteriosa, tanto reposo dulce, tanto engaño.

Esta ciudad será un bello lugar para esperar la nada
si el corazón alienta ya con frío,
contemplar la caída de los días,
desvanecer la carne.
Mas hoy, junto a los templos de los dioses,
miro caer en tierra el negro cielo
y siento que es mi vida quien aturde a la muerte

 Causa del amor

Cuando me han preguntado la causa de mi amor
yo nunca he respondido: Ya conocéis su gran belleza.
(Y aún es posible que existan rostros más hermosos.)
Ni tampoco he descrito las cualidades ciertas de su espíritu
que siempre me mostraba en sus costumbres,
o en la disposición para el silencio o la sonrisa
según lo demandara mi secreto.
Eran cosas del alma, y nada dije de ella.
(Y aún debiera añadir que he conocido almas superiores.)

La verdad de mi amor ahora la sé:
vencía su presencia la imperfección del hombre,
pues es atroz pensar
que no se corresponden en nosotros los cuerpos con las almas,
y así ciegan los cuerpos la gracia del espíritu,
su claridad, la dolorida flor de la experiencia,
la bondad misma.
Importantes sucesos que nunca descubrimos,
o descubrimos tarde.
Mienten los cuerpos, otras veces, un airoso calor,
movida luz, honda frescura;
y el daño nos descubre su seca falsedad.

La verdad de mi amor sabedla ahora:
la materia y el soplo se unieron en su vida
como la luz que posa en el espejo
(era pequeña luz, espejo diminuto);
era azarosa creación perfecta.
Un ser en orden crecía junto a mí,
y mi desorden serenaba.
Amé su limitada perfección.
 

Con los ojos serenos

En esta hora lívida de la primavera, al caer la tarde,
después de una reciente lluvia, las flores
brotan en el jardín
claras y misteriosas,
y oigo carreras en la calle, después silencio, siento la
                                                           soledad herirme,
y ahora pasos y voces. Cesan. Canta un muchacho,
y adivino en sus ojos la despedida de esta luz cansada,
                                                      de este día terrible
para tantos, mientras su voz se aleja por la noche.

Ahora que no hay felicidad, quiero encontrar un rostro
que refleje su luz, mirar caer la noche
sobre el campo dormido, oír cantar un pájaro
con dulzura inocente.
Y ahora que de ella nada queda en mí,
yo quiero contemplarla
en lo que existe y la retiene,
y con ojos serenos me asomo a la ventana para ver
un hombre con un perro, conversando unos niños, un
                                                              balcón encendido.

Hay un sordo dolor ante este frío oscuro que se agolpa
más allá de las horas de la vida,
y busco un rostro que refleje luz,
alguien que, como yo, teniendo muerte sólo,
tenga también, como tuviera yo,
venciéndola, la vida.

Los niños se dispersan, el balcón se ha apagado, se
hunde en la noche el hombre con su perro.

Con quién haré el amor

En este vaso de ginebra bebo
los tapiados minutos de la noche,
la aridez de la música, y el ácido
deseo de la carne. Sólo existe,
donde el hielo se ausenta, cristalino
licor y miedo de la soledad.
Esta noche no habrá la mercenaria
compañía, ni gestos de aparente
calor en un tibio deseo. Lejos
está mi casa hoy, llegaré a ella
en la desierta luz de madrugada,
desnudaré mi cuerpo, y en las sombras
he de yacer con el estéril tiempo.

Vuelve la hora feliz. Y es que no hay nada
sino la luz que cae en la ciudad
antes de irse la tarde,
el silencio en la casa y, sin pasado
ni tampoco futuro, yo.
Mi carne, que ha vivido en el tiempo
y lo sabe en cenizas, no ha ardido aún
hasta la consunción de la propia ceniza,
y estoy en paz con todo lo que olvido
y agradezco olvidar.
En paz también con todo lo que amé
y que quiero olvidado.

Volvió la hora feliz.
Que arribe al menos
al puerto iluminado de la noche.

viernes, 13 de noviembre de 2020

El quinto centenario de Aridane: una propuesta cultural

 

Pronto se ha de celebrar el quinto centenario de la fundación, y la ciudad de Aridane (según Álvarez Delgado, Los Llanos es mera traducción del topónimo prehispánico) centro demográfico, económico y comercial, necesita el complemento del ocio y la productividad artístico-cultural. A ello contribuyó El Museo en la Calle, que desde 1999, ha generado una mirada artística. El buen urbanismo y la accesibilidad (con la política de habilitar aparcamientos) hacen que este sea un lugar atractivo. Nuestra propuesta pasa por la potenciación de los escenarios culturales: La Real 21 y El Secadero son buenos ejemplos.

 1 - LA “CIUDAD DE ENSUEÑO”

 En el momento fundacional, 1521, contemplamos el modesto poblado, donde residirían los sirvientes de la riqueza azucarera: Tazacorte y Argual. A comienzos del XX el lugar estaba tan aletargado que cundió la expresión “ciudad del sueño”. ¿A qué se debió? A la falta de diligencia para acometer proyectos, a la soñarrera insular. Luego el epíteto se transformó en “ciudad de ensueño”, como constata María de las Casas en un programa de las fiestas de la Patrona en los años 60.

Valoramos la generación del periódico El Time (1863), con la fundación de la Sociedad La Cosmológica y otras similares, con la labor patriótica de defender sus montes, promover su agricultura, luchar por la mejora de las comunicaciones. El puerto tuvo privilegios de comercio, se construyeron los veleros más rápidos para el Caribe y nuestros abuelos fueron y vinieron de Cuba. Surgió el llamado Siglo de Oro de La Palma, mientras que en el Valle hubo pequeños núcleos de “ilustrados”, que fundaron El Dinamo de Aridane. 

Se notó el empuje de escritores marcados por el romanticismo. Escribieron las leyendas, con una atmósfera mágica y prodigiosa. Tanausú, Francisca de Gazmira y el síndrome del colonizado todavía laten sobre nuestro subconsciente colectivo.

 2 - EL PAPEL DE LA PALMA EN LA LITERATURA CANARIA

 El Romanticismo fue un movimiento que predominó en Europa hacia 1825, con el culto a la libertad, la rebeldía frente a las normas, el predominio del sentimiento ante la razón. Fue la construcción de un mundo ideal, la valoración del color local, lo misterioso y legendario, la expresión apasionada. Cuando —hacia 1835— se difunden las poesías de José Zorrilla nuestro temperamento, de pueblo introvertido, casi inhibido, acepta con entusiasmo esta explosión; aparece una escuela regionalista, que trabaja los temas históricos y exalta el color local. El Romanticismo rescata a los cronistas de la conquista, Cairasco, Viana, Abreu Galindo, Viera y Clavijo. También impulsa la mitología del aborigen, la resistencia frente al conquistador. Y, como consecuencia, brota un sentimiento regionalista con Nicolás Estévanez, Martínez de Escobar, Antonio Zerolo y otros.

Hubo una isla de poetas: Pedro Álvarez de Lugo, Juan Pinto de Guisla y Juan Bautista Poggio (siglo XVII). Tras el Barroco llegamos a la generación de Méndez Cabezola y Rodríguez López, que mezclan el impulso reformador de la Ilustración con el entusiasmo por la patria chica. La masonería trazó puentes con las logias americanas, hubo contacto con las universidades de allá. Así tenemos a Félix Duarte, quien emigró a Cuba y Venezuela, en el surco de una lírica en la que hubo personajes como Rodríguez López, el Zorrilla palmero, autor de numerosas leyendas; Domingo Acosta Guión, Caridad Salazar, Leocricia Pestana.  

Duarte se ubicó entre el impulso bucólico de un Berceo y el mensaje modernista de Rubén Darío, entre la estela del mar que abrió Tomás Morales y la redacción de El Guanche que dirigía en La Habana Luis Felipe Gómez Wangüemert: una vez más la conexión con los apellidos de Flandes. Una poesía a caballo entre lo religioso y lo profano, lo maternal y lo festivo, clásica en el apego a las fuentes y exaltada en el sentimiento, así como en el elogio a la naturaleza, con su carga de mitos y tradiciones, la defensa del territorio que hizo Tanausú.  (1)

 3 - PEDRO HERNÁNDEZ Y HERNÁNDEZ, CRONISTA E INTELECTUAL

 Pedro Hernández y Hernández, el cronista, y otros coetáneos, así el pasense Antonio Pino y el tazacortense Felipe Lorenzo, mantuvieron el espíritu literario en el Valle.

En ese lugar de contrastes –el poder del caciquismo y la Iglesia pero también el pensamiento republicano y liberal– vivió Hernández y Hernández (1920-2001), cronista, historiador, animador cultural, autor de una Loa a la Patrona, seguidor de la estética sonora de Rubén Darío, Salvador Rueda y Tomás Morales, coautor de un poema sinfónico a Tanausú y la Caldera de Taburiente. En el centenario de su nacimiento salió el libro Pedro Hernández y Hernández. Escritos periodísticos, de María Remedios González Brito (Fundación Canaria Mapfre-Guanarteme). Como señaló la autora, la obra del cronista fue modesta en sus pretensiones y alcance puesto que se centró en la reflexión y el elogio de su ciudad, el valle y la isla. Cultivó la poesía declamatoria, el sentimiento ante el paisaje, las tradiciones. Católico ferviente, contribuyó a la peculiar Fiesta de Arte. Su casa siempre abierta para quienes empezábamos en el periodismo y las letras. Fue amigo del entusiasta arcipreste don Marino Sicilia, que marcó época. Luis Cobiella, la figura intelectual más prestigiosa del XX, registra el mismo talante: fidelidad a los ancestros y espíritu cosmopolita, recuperación de las raíces y cultivo de un estilo esteticista y aristocrático de la práctica cultural.

Si la fundación de las letras canarias, con las Endechas a la muerte de Guillén Peraza (hacia 1447) se relaciona con el desembarco acontecido en la costa de Aridane, el profesor Rafael Fernández Hernández, titular de Literatura Española en La Laguna, valora el surgimiento contemporáneo de un grupo de escritores y artistas, que “aunque distintos entre sí, están en la línea de la búsqueda de la innovación”. En la Casa Salazar citó a “Félix Francisco Casanova, Elsa López, Luis León Barreto y Anelio Rodríguez Concepción, un grupo en el que hay unión en la diversidad, pero donde todos están marcados por el impulso de renovación; la cultura que históricamente ha dado la isla señala el afán de creatividad e independencia de los autores. Una conjunción de este tipo es difícil de encontrar”, y se remonta como referencia a los poetas barrocos: los mencionados Álvarez de Lugo, Pinto de Guisla y Poggio.   (2)

 4 - EL VALOR DEL PERIODISMO

 A pesar del ruralismo y la pobreza, La Palma recogió las ideas de la Ilustración y mantuvo su apogeo hasta que los barcos a vapor desplazaron a los veleros. El Time, voz guanche y no anglosajona, fue el primer periódico de los 123 que existieron entre 1863 y 1948, lo cual supuso que fuera la isla con mayor densidad periodística del archipiélago.

El Time fue una de las cumbres, junto con Acción Social, conservador, Espartaco, obrero, y Diario de Avisos, órgano independiente. El Time luchó por la salvaguarda de los bosques, las comunicaciones, la enseñanza, el aprovechamiento de las aguas, la agricultura y la ganadería. Hubo periódicos liberales, conservadores, satíricos, literarios, de “intereses materiales”, obreros, anarquistas, católicos, económicos y republicanos. La francmasonería se instituye en la capital en 1875 y tuvo influencia en la vida ciudadana y el periodismo, sus tres logias congregaron a unos 200 miembros que conformaron un tejido social. A ellas estuvieron adscritos profesionales liberales, militares, propietarios agrícolas y hombres de la cultura. Dos redactores de El Time fueron masones y otras 17 publicaciones –entre 1866 y 1919- tuvieron directores masones. La guerra civil dio el hachazo, requisada la imprenta que había sido comprada en Londres, convertida en chatarra. En nuestro libro El Time y la prensa canaria en el siglo XIX. Masonería y liberalismo en La Palma, publicado en 1990 (Cabildo de Gran Canaria) y reeditado por Ediciones Idea, hemos aportado notas al respecto. (3)

 5 – EL PARQUE CULTURAL ISLAS CANARIAS

 El Parque Cultural Islas Canarias sería una buena noticia para la comarca más poblada, donde nos quejamos de la vetustez de la Casa de la Cultura y la carencia de un espacio para teatro, conciertos, danza, exposiciones, debates. Contendrá un auditorio polivalente.

Fui director del Club Prensa Canaria, foro cultural de la ciudad de Las Palmas, y creo que el Parque Cultural debería ser un espacio multidisciplinar e integrador donde quepan los colectivos; el folklore, el rock y la música de autor; la producción cinematográfica; la expresión teatral; las exposiciones de arte; los coloquios sobre temas ciudadanos, todo lo que se mueva en la inquietud urbana y en la creación.

La ciudad tiene buenas perspectivas de desarrollo urbano y turístico ya que la costa occidental disfruta más horas de sol. Finalmente, en la línea de María Victoria Hernández, nos gustaría que el municipio se denominase Aridane, reservándose acaso el topónimo Los Llanos para su centro urbano.

De estos temas nos hemos ocupado en los periódicos digitales de la isla, fundamentalmente El Apurón, La Palma Ahora y La Voz de La Palma.


 CITAS

 1)   En el libro La Literatura y la Vida (Mercurio, 2015), páginas 225-230, Aridane: la infancia es la era de los sueños. Pregón de las fiestas de la Patrona de 1990, dictado por el autor en Radio Nacional de España en Canarias.

 2)   Diario de Avisos, 3 enero 2018, artículo de David Sanz:

https://diariodeavisos.elespanol.com/2018/01/rafael-fernandez-situa-la-obra-felix-francisco-la-tradicion-cultural-palmera/

 3)   El Time y la prensa canaria en el siglo XIX. Masonería y liberalismo en La Palma, Ediciones Idea – Colección Universidad – Santa Cruz de Tenerife, 2007

lunes, 9 de noviembre de 2020

6 poemas de Elizabeth Bishop (EEUU, 1911--1979)

 


Un arte

El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.

Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.

Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.

Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.

Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.

Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.

INSOMNIO

La luna en el espejo del buró,
a un millón de kilómetros, se mira
(con orgullo, tal vez, pero nunca
nunca, esboza una sonrisa)
está mucho más allá del sueño, o
tal vez ella duerma de día.

Si el universo la abandonara,
lo mandaría al demonio
y encontraría un curso de agua,
o un espejo, donde morar;
así que envolved el asunto en una telaraña
y arrójalo a un pozo

a ese mundo a la inversa
donde la izquierda está siempre a la derecha,
donde la sombra en realidad es el cuerpo,
donde toda la noche están despiertos,
donde playa es el cielo, como acá
hondo es el mar, y tú me amas.

ANÁFORA

Cada día empieza con tanta
ceremonia, con pájaros, campanas,
el silbato de una fábrica;
a cielos de un oro tan blanco se abren
nuestros ojos, a paredes tan brillantes,
que por momentos nos preguntamos
“¿De dónde viene la música, la energía?
Y el día ¿para qué criatura inefable se creó,
que seguro perdimos?” Ah, sin demora
aparece él y al instante asume su forma
terrena, al instante cae
víctima de la vieja conspiración
adquiere la memoria y una fatiga
mortal mortal.

Más lento, entra en el campo visual
y se derrama sobre las caras moteadas,
oscureciéndose, condensando toda su luz;
a pesar de todo el sueño
malgastado en él con esa mirada,
padece nuestros usos y abusos,
se hunde en la marea de los cuerpos,
se hunde en la marea de las clases
rumbo a la noche, al mendigo de la plaza
que, agotado, sin lámpara ni libro
prepara estudios fantásticos:
el fenómeno ardiente
de cada día de inacabable
inacabable aceptación.

CASABIANCA

Amor es el chico parado en la cubierta en llamas
tratando de recitar “El chico parado en
la cubierta en llamas”. Amor es la declamación
tartamuda del hijo que mira de pie
mientras el pobre barco incendiado se hunde.

Amor es el chico obstinado, el barco,
hasta los marineros que nadan y bien
quisieran tener unas gradas en la escuela
o una excusa para haberse quedado
en el muelle. Y amor es el chico en llamas.

PELEA

Los días, que no pueden acercarte
o no quieren
y la distancia, que trata de parecer
más obstinada,
pelean, pelean, pelean conmigo
continuamente
sin probarte menos querido ni menos deseado.

Distancia: ¿Te acuerdas, toda esa tierra
abajo del avión;
esa costa
de playas borrosas enterradas en la arena
estrechándose indistinguibles
todo el camino,
todo el camino hasta donde mis argumentos se terminan?

Días: Y pensad
en ese caos de instrumentos,
todos para causar un efecto:
anular la experiencia del otro,
eran como un
calendario abominable
“Saludos de Por siempre & Jamás S.A.”

El sonido intimidante
de estas voces
que tenemos que encontrar por separado
puede y va a ser vencido:
Los Días y la Distancia se desbocaron otra vez
y se alejaron
ambos para bien de un campo de batalla manso.

CHEMIN DE FER

Sola por las vías del tren
caminaba con el corazón batiente.
Tal vez estaban demasiado juntos
o muy separados los durmientes.

El escenario, empobrecido:
una mata de pinos y el roble; más allá
de su fronda, mezcla de gris y verde,
vi el pequeño estanque

como una lágrima antigua
donde vive, sucio, el ermitaño,
lúcidamente aferrado
a sus heridas año tras año.

El ermitaño disparó su escopeta
y el árbol junto a la cabaña se agitó.
sobre el estanque se esparcieron ondas
y la gallina voló haciendo clo-cló.

“¡Hay que poner en marcha al amor!”
gritó el viejo ermitaño.
Un eco, desde el fondo del estanque,
trató y trató de darle la razón.

sábado, 7 de noviembre de 2020

Tijarafe apoya la candidatura de León Barreto al Premio Canarias de Literatura

 https://elapuron.com/noticias/municipios/145648/ayuntamiento-tijarafe-apoya-la-candidatura-luis-leon-barreto-al-premio-canarias-literatura/

El Ayuntamiento de Tijarafe apoya la candidatura de Luis León Barreto al Premio Canarias de Literatura

Luis León Barreto. Foto de Jesús Ruiz Mesa

Todos los grupos que conforman el Pleno del Ayuntamiento de Tijarafe han aprobado en la sesión extraordinaria, celebrada este viernes 6 de noviembre, una Declaración Institucional para proponer y apoyar la candidatura del periodista y escritor palmero Luis León Barreto al Premio Canarias, en la modalidad de Literatura, en la primera convocatoria que se realice. También se ha convenido trasladar el presente acuerdo al resto de ayuntamientos de La Palma, así como al Cabildo Insular de La Palma, a fin de recabar, en su caso, su apoyo a esta candidatura.

La Corporación Municipal del Ayuntamiento de Tijarafe considera que concurren suficientes méritos en la persona del periodista y escritor Luis León Barreto, para concurrir al Premio Canarias, cuando se pueda llevar a cabo su celebración, ya que la situación producida por el Covid-19 obligó a la suspensión de la edición del presente año 2020.

Luis León Barreto, de raíces maternas tijaraferas, se tituló en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid, sección de La Laguna, en 1972, tras cursar estudios de Derecho en el citado centro universitario. A lo largo de los años, ha desarrollado su actividad como periodista en el Diario de Avisos, La Tarde, El Día, La Opinión de Tenerife o La Provincia, donde desempeñó el puesto de redactor-jefe, entre otros. Además, fue jefe de Prensa del Cabildo de Gran Canaria, durante 8 años y dirigió, durante 15 años, el Club Prensa Canaria. León Barreto, cofundador y presidente de la Asociación Canaria de Escritores, ha recibido innumerables premios y galardones a lo largo de su trayectoria periodística, cultural y literaria.

Miembro de la generación de los 70, ha publicado hasta el momento 27 libros, mayoritariamente novelas, pero también multitud de ensayos, abarcando géneros variopintos como la novela negra, libros de relatos, cuentos para niños o poesía. Su novela “Las espiritistas de Telde” ha sido una de sus publicaciones con mayor repercusión. Escrita en 1981, ha sido editada en ocho ocasiones y traducida a cinco idiomas.

Para el autor, “la globalización no ha de arrasar las culturales regionales. Debemos luchar contra la estandarización de la producción cultural, que ignora las identidades culturales. Defendemos la literatura escrita en Canarias, su tradición y su asimilación, su sentido pionero en la Ilustración, en el Surrealismo, en la poesía social. Enaltecemos su construcción de un paisaje, su interiorización, su mestizaje, su capacidad de uso del idioma entre el español peninsular y el americano”. León Barreto entiende la literatura como una cata en la vida real y en la memoria, la creación de un mundo propio.

Marcos Lorenzo, alcalde de Tijarafe, manifiesta “la enorme satisfacción que supone poder apoyar, desde la unidad del pleno de la Corporación Municipal, la candidatura de Luis León Barreto a un reconocimiento tan importante como el Premio Canarias de Literatura a su dilatada y aquilatada trayectoria como escritor, periodista y amante y difusor de la cultura canaria en general. Más aún cuando Luis siempre ha llevado con orgullo sus raíces tijaraferas allá donde ha su creatividad y su desempeño le han llevado.”

viernes, 6 de noviembre de 2020

La muerte del autor-Dios, la filosofía mezquina del Tercer Milenio

 

Por Eduardo Sanguinetti (*), especial para NOVA - Buenos Aires

El anuncio de la muerte del autor-dios, solo continúa en una tradición secular e institucionalizada de notas necrológicas, que encuentra un ilustre exponente en el anuncio de la muerte de dios, el famoso aforismo "el Insensato". Ante esta instancia indecorosa, puedo sugerir renovar en Dionisos, cierta necesidad de llevar a cabo el sacrificio metafórico del autor, para regenerar y legitimar lo simbólico.

El sacrificio del autor devenido en 'maldito', sería simétrico en intensidad a su posterior consagración, basta recordar esa dramática broma histórica del precio de un Van Gogh, cuya existencia ha quedado marcada como relato de la caída. El sacrificio aparecería tan necesario en la máquina simbólica, como el mismo delito transgresor de la norma.

La destrucción de lo religioso-antiguo culminaría con la muerte sacrificial y la mediación de ese rito de muerte, produciría lo religioso-nuevo, la muerte del arte sería inseparable al del arte de la muerte, tal y como la "belleza del mal" (Baudelaire) será inseparable al "mal de la belleza" (Stendhal).

La muerte eterna se convierte en el contenido esencial del símbolo religioso, en el que los personajes intercambian roles, para representar el mismo viejo drama. No obstante, una cosa es delinquir contra la norma, a la búsqueda de lo poético y hacerse cargo de las consecuencias, y otra bien distinta, ejercer un estilo victimal, anunciar el delito y solicitar el honor sin experimentar el drama, 'cosa' que tampoco nos resulta del todo extraña ni en las vanguardias, ni en el arte. Y es que existen dos formas de abolir el drama:

-Negando la necesidad del sacrificio, en el seno de un mundo sin horrores ni injusticias (bien exterminándolo en la imposición de un orden riguroso y absoluto, o bien disolviéndolo en lo que se supone una síntesis definitiva) lo que corresponde al ideal de pureza de clasicismos/manierismos y a los estados de derecho de totalitarismos.

-O anunciando y promocionando el delito cual modo de supervivencia, convirtiéndolo así en un delito de lujo, al que nos tienen acostumbrados los actos llevados a cabo por las mafias del arte, la política y demás actores del espectáculo del mundo, que desdramatizan en gozne el beneficio de elevar la estafa cual destino anunciado de ornamento, lo que se adapta más a nuestros estados de hecho, mal que les pese a los autores del crimen alegórico del 'deber ser'.

La primera introduce desgaste y rozamiento, la segunda cortocircuita lo simbólico, pero ambas no dejan de ser complementarias. Tras los genocidios producidos a lo largo de siglos de Historia, la discusión que puede suscitarse, parece producirnos cierto vértigo, por lo que el esfuerzo del diálogo ausente, es más difícil de concretarse y de producirse tendría un valor incalculable.

El hecho de que nuestras democracias en arte y vida, se insinúan con insistencia formas más o menos solapadas o minoritarias de fundamentalismos, puede hacernos sospechar que si nuestros estados son resultado de las causas y circunstancias que conmocionaron las últimas décadas del siglo XX, los nietos -también aquí- acaben pareciéndose más a los abuelos que a sus padres.

Con todo, la muerte del autor, no sería sino una secuela lateral y tardía de esa muerte de dios, natural consecuencia de su proceso interno de aniquilamiento, anterior a mi invocación de los /80 del pasado siglo, de una libertad de la razón que hoy podemos entender como ensayo de los que los nuevos pseudo-filósofos, anhelan como un pensar postmetafísico, desconociendo el desmoronamiento del irracionalismo que llevaba a la eliminación de la metafísica como refugio del pensamiento elevado a símbolo de la totalidad.

Una muerte que quizás para Derrida, con Heidegger, se encuentre ya en esa cualidad divina y antiantromorfa del "sin", "no", "casi", diferente a su juicio de toda 'teología negativa'. No olvidemos nunca, que lo que vale para hacer, equivale para deshacer.

La filosofía del tercer milenio, tan mezquina en sus fines, procuró desembarazarse de la metafísica, mientras el arte de hoy se define como la conquista de una cierta metafísica particular, que no puede ocultar sus rudimentos y mirada especular a un pasado que es sólo leyenda de lo que pudo haber sido 'sentido', física y literalidad ocupan el lugar de la metafísica, más cercanos y concretos, y la superficie, sustituye a la dimensionalidad del abismo psicológico y la altura metafísica.

(*) Filósofo y poeta

jueves, 22 de octubre de 2020

Una mujer sin prejuicios (divertido cuento de Anton Chejov)



Maxim Kuzmich Salutov es alto, fornido, corpulento. Sin temor a exagerar, puede decirse que es de complexión atlética. Posee una fuerza descomunal: dobla con los dedos una moneda de veinte kopecs, arranca de cuajo árboles pequeños, levanta pesas con los dientes; y jura que no hay en la tierra hombre capaz de medirse con él. Es valiente y audaz. Causa pavor y hace palidecer cuando se enfada. Hombres y mujeres chillan y enrojecen al darle la mano. ¡Duele tanto! No hay modo de oír su bella voz de barítono, porque hace ensordecer. ¡El vigor en persona! No conozco a nadie que le iguale.

¡Pues esa fuerza misteriosa, sobrehumana, propia de un buey, se redujo a la nada, a la de una rata muerta, cuando Maxim Kuzmich se declaró a Elena Gavrilovna! Maxim Kuzmich palideció, enrojeció, tembló; y no hubiera sido capaz de levantar una silla en el momento en que hubo de extraer de su enorme boca el consabido «¡La amo!». Se disipó su energía y su corpachón se convirtió en un gran recipiente vacío.

Se le declaró en la pista de patinaje. Ella se deslizaba por el hielo con la grácil ligereza de una pluma, y él, persiguiéndola, temblaba, se derretía, susurraba palabras incomprensibles. Llevaba en el semblante escrito el sufrimiento… Sus piernas, ágiles y diestras, se torcían y se enredaban cada vez que debía describir en el hielo alguna curva difícil… ¿Creen ustedes que temía unas calabazas? No. Elena Gavrilovna le correspondía y ansiaba oír de sus labios la declaración de amor. Morena, menudita, guapa, ardía de impaciencia. El elegido de su corazón había cumplido ya los treinta; su rango no era nada elevado, y su fortuna tampoco tenía mucho que envidiar; pero, en cambio, ¡era tan bello, tan ingenioso, tan hábil! Bailaba admirablemente, tiraba al blanco como un as y nadie le aventajaba montando a caballo. Una vez, paseando con ella, se saltó una zanja que no la hubiera salvado el mejor corcel de Inglaterra.

¿Cómo no amar a un hombre como aquel?

Y él sabía que era amado. Estaba seguro de ello. Pero un pensamiento le hacía sufrir. Un pensamiento que le oprimía el cerebro, que le hacía desvariar, llorar, no comer, no beber, no dormir. Un pensamiento que le amargaba la vida. Mientras él hablaba de su amor, la maldita obsesión bullía en su cerebro y le martilleaba las sienes.

-¡Sea usted mi mujer! -suplicaba a Elena Gavrilovna-. ¡La amo locamente con pasión torturante!

Pero al mismo tiempo pensaba:

“¿Tengo derecho a ser su marido? ¡No, no tengo derecho! ¡Si ella conociese mi origen, si alguien le contase mi pasado, sería capaz de abofetearme! ¡Un pasado infeliz y vergonzoso! ¡Ella, de buena familia, rica e instruida, me escupiría si supiese qué clase de pájaro soy!”

Cuando Elena Gavrilovna se le lanzó al cuello, jurándole amor eterno, él no se sintió feliz. Le atormentaba el dichoso pensamiento… Mientras volvía de la pista a su casa, iba mordiéndose los labios y cavilando:

“¡Soy un canalla! De ser un hombre, se lo contaría todo, ¡todo! Antes de hacerle la declaración debí revelarle mi secreto. ¡Pero como no lo hice, soy un granuja y un infame!”

Los padres de Elena Gavrilovna dieron su consentimiento para el matrimonio. El atleta les gustaba: era respetuoso, y como funcionario hacía concebir grandes esperanzas. Elena Gavrilovna se sentía en el séptimo cielo. Era feliz. En cambio, ¡cuan desdichado era el pobre atleta! Hasta el día de la boda sufrió la misma tortura que en el momento de declararse.

También le atormentaba un amigo que conocía el pasado de Maxim Kuzmich como la palma de su mano…, y que le sacaba casi todo el sueldo.

-Convídame a comer en el Ermitage -le intimaba-. Convídame o lo cuento todo… Y, además, préstame veinticinco rublos.

El infeliz Maxim Kuzmich adelgazó a ojos vistas. Se le hundieron las mejillas, y los puños se le volvieron huesudos. Su idea fija le hizo enfermar. A no ser por la mujer amada, se hubiera pegado un tiro…

“¡Soy un bribón, un canalla! -se decía a sí mismo-. ¡Tengo que contárselo todo antes de la boda! ¡Aunque me escupa en la cara!”

Mas le faltó valor para contárselo. La idea de que después de la explicación tendría que separarse de la mujer amada, era para él la más aterradora.

Llegó el día de la boda. Bendijo el cura a los novios y todo eran felicitaciones y augurios de felicidad. El pobre Maxim Kuzmich recibía los parabienes, bebía, bailaba, reía; pero era horriblemente desdichado: “¡Confiesa, pedazo de animal! Nos han casado pero todavía estamos a tiempo. ¡Aún podemos separarnos!”

Y confesó.

Cuando llegó la hora ansiada y condujeron a los desposados al dormitorio, la conciencia y la honradez se sobrepusieron a todo… Maxim Kuzmich, pálido, tembloroso, aturdido, respirando a duras penas, se aproximó tímidamente a Elena Gavrilovna, y musitó:

-Antes de que nos pertenezcamos… el uno al otro, debo…, debo explicar…

-¿Qué te pasa, Max? ¡Estás demacrado! Te encuentro todos estos días pálido y taciturno. ¿Te sientes mal?

-Yo… debo contártelo todo, Liolia… Sentémonos… Me veo obligado a anonadarte, a malograr tu felicidad…, pero ¿qué otra cosa cabe hacer? El deber ante todo… Voy a contarte mi pasado…

Liolia abrió desmesuradamente los ojos y sonrió:

-Bueno, pues cuéntamelo… Pero acaba pronto, por favor. Y no tiembles de ese modo.

-Yo nací en Tam…, en Tam… bov. Mis padres eran humildes y muy pobres… Y ahora te diré qué clase de elemento soy. Vas a horrorizarte. Espera un poco… Ahora lo verás… Fui un mendigo. Cuando niño vendí manzanas…, peras…

-¿Tú?

-¿Te horrorizas? Pues aún te queda por oír lo peor, querida. ¡Oh, qué desgraciado soy! ¡Cuando se entere usted, me maldecirá!

-Pero ¿de qué se trata?

-A los veinte años fui…, fui… ¡Perdóneme! ¡No me arroje de su lado! ¡Fui… payaso de circo!

-¿Tú? ¿Tú fuiste payaso?

Salutov, en espera de una bofetada, se cubrió la cara con ambas manos. Le faltaba poco para desmayarse.

-¿Tú, payaso?

Liolia se cayó del sofá en que se había tendido. Se incorporó. Corrió de una parte a otra de la habitación…

¿Qué le sucedía? Se llevó las manos al vientre… Por el dormitorio se expandió una risa semejante a una carcajada histérica…

-¡Ja, ja, ja! ¿De manera que fuiste payaso? ¿Tú? Maximka, palomo mío, ejecuta para mí algún número. ¡Demuéstrame ahora que fuiste payaso! ¡Ja, ja, ja! ¡Palomito de mi alma!

Así diciendo se arrojó al cuello de Salutov y le abrazó.

-¡Haz alguna payasada, querido, rico!

-¿Te burlas, desdichada? ¿Me desprecias?

-¡Haz algo para que yo lo vea! ¿Sabes también andar por una cuerda? ¡No te creo!

Mientras hablaba cubría de besos la cara del marido, se apretaba contra él, le hacía mil zalamerías, sin la menor señal de enojo. Y él, desconcertado, sin comprender una palabra de lo que sucedía, accedió de buena gana a los ruegos de su mujer.

Se aproximó a la cama, contó hasta tres e hizo la vela, con los pies para arriba, apoyando la frente en el borde de la cama.

-¡Bravo, Max! ¡Bis, bis! ¡Ja, ja, ja! ¡Eres un tesoro! ¡Hazlo otra vez!

Max se balanceó y, en la posición anterior, saltó al suelo y se puso a andar con las manos…

Por la mañana, los padres de Liolia estaban asombradísimos.

-¿Quién dará esos golpes ahí arriba? -se preguntaban-. Los recién casados deben de estar dormidos. ¿No serán los criados bromeando? ¡Hay que ver el alboroto que arman, los muy tunos!

El padre subió al piso de arriba, pero no encontró allí a nadie de la servidumbre.

Para asombro suyo, comprobó que el ruido provenía del dormitorio de los desposados. Después de permanecer un instante junto a la puerta, la empujó ligeramente con el hombro y la entreabrió. Al mirar al interior por poco se muere del susto: Maxim Kuzmich, en medio de la habitación, estaba ejecutando un arriesgadísimo salto mortal. Y Liolia, a su lado, le aplaudía. Las caras de los dos resplandecían de felicidad.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Un poema de Antonio Arroyo, dedicado a Luis León Barreto

 

LA LUZ DEL TIME

 

A Luis León Barreto y sus Dioses palmeros

 

Desriscada armonía:

los huesos del muflón entre lajas de notas discordantes

chispean en la noche de su misterio verde.

 

Más allá el simulacro:

el abismo

pudo estar escondido en el grano de tierra,

y entre las hojas teje el platanal del alma.

 

Más acá, el no instante del Time:

las planicies huyeron al fondo del barranco

y guardaron el fósforo de los amaneceres.

 

Buscamos nuestros dioses bajo el manto quebrado

de los cielos. La luz que brilla por el día dicen no es luz

pero cierra los párpados y ahí está 


rielando para dentro

la inminente rojez que en la noche del ojo

parece un estallido.

martes, 20 de octubre de 2020

Todavía podemos inventar el futuro



Por Eduardo Sanguinetti, Buenos Aires, (*) especial para NOVA

Nuestras nuevas herramientas hacen brillar en el horizonte el espejismo de una sociedad planetaria, pedagógica y transparente, dedicada por entero a pacíficos intercambios de información... pero la obscena incrustación del rinencéfalo, seguirá reclamando su parte de barro y sangre.

Soy de aquellos para los que la verdad es la vida, de aquellos que han elegido permanecer fiel a sí mismos contra viento y marea, dispuestos a resistir las acciones de los especuladores lobistas de todos los ismos, que accionan en todo el planeta, sobre todo en este tiempo de pandemia, devenida en endemia.

Nos encontramos en un punto de inflexión en la historia. Desafortunadamente, igual que la noche sigue al día, habrá aumento atroz de muertes por Covid-19 en las próximas semanas, sumados los contagios. No es tiempo de campañas electorales. Tiempo de enfrentar al virus. Los Gobiernos deberían priorizar la salud de sus pueblos, exigiendo a los ricachones efectúen la donación... tiempo de épica y de solidaridad extrema.

El empapelado con que las nuevas biotecnologías de punta han cubierto el mundo de la realidad se cae a jirones. Para descubrir una nueva realidad, es preciso desarmar los desagües: están tapados con embriones de todo tipo y origen. No se propone nada que pueda durar más que unas horas. Vivimos una cantidad de vidas en el espacio de apenas una... a través de ciertos signos notaremos que asistimos al final de un tiempo, de una civilización, de una época.

Deviene afirmar que “nuestra señora realidad”, virgen y prostituta, natural y artificial, material e inmaterial, encarna los sueños clásico-modernos de explotación, servidumbre, genocidio, en sus formas más perversas y pervertidas, las más sórdidas y peligrosas.

¿Qué hacemos los que ya no soportamos tanto caos en el planeta? ¿Qué hacemos los que sabemos que en el día a día se cometen atrocidades de todo tipo que no toman estado público?, pues la complicidad de los medios económico corporativistas no admiten nada fuera del marco de la noticia de farándula o alguna causa doméstica, que no amerite movilizaciones y denuncias a los gobiernos, artífices de todo lo que tiene de bestial el diario oficio de permanecer en esta tierra.

¿Hasta cuándo tanto mercadeo de esclavos, narcotráfico, degradación del medio ambiente, financiamiento de guerras, genocidios filmados y visualizados por una audiencia escatológica conformada por los habitantes de las más diversas naciones y demás constipaciones?

Asistimos en nuestros días a la despersonalización de la política. Los políticos son reemplazados rápidamente por los tecnócratas al estar la política subordinada a la economía. Y los tecnócratas, esto es, los políticos procedimentales, no tienen pasado en el campo de lo político. Al menos el político tradicional tenía que dar a su clientela política alguna explicación de sus actos, el tecnócrata no da razones, sólo beneficios a quien le paga.

El alza de la pobreza y la riqueza extremas es alimentada por la pandemia de covid-19 que ha llevado a millones, principalmente en países con pueblos en estado de indigencia y en el denominado desarrollo colonizador, con deudas impagables con los extorsionadores organismos de mercaderes de la vida, a un estado de pobreza que se perpetuara quién sabe por cuánto tiempo, mientras han fundado nuevos y rápidos negocios para la élite de los degradantes macro multimillonarios.

Urgentemente deben acordarse soluciones sistémicas en este presente espantoso, camino a la nueva 'normalidad', como la condonación de deudas con FMI, un marco vinculante y multilateral para la resolución de la crisis de la deuda que aborde el endeudamiento insostenible e ilegítimo y una convención fiscal de la ONU para arreglar las lagunas en el sistema fiscal internacional.

Tengamos muy presente que las empresas multinacionales y los ricos no pagan su parte de los impuestos, lo que priva a los países de los ingresos públicos necesarios para abordar la desigualdad, lo podemos apreciar en Argentina.

Los grandes actos de corrupción, son llevados a cabo por tecnócratas que asesoran a los políticos procedimentales. Para el neoliberalismo procedimental no tiene importancia la inclusión de las mayorías en el mercado de trabajo ni de consumo. Su lógica es la de la exclusión y así, descarta mano de obra y mayores de consumidores.

No le interesa generar mayores fuentes de trabajo -que siempre traen problemas y costos- sino, concentrar dinero en menor número de consumidores, que compensan con sus abultadas compras el mayor número de clientes, antes buscados… la solución, sería crear un nuevo sistema de “Síntesis Minimalista”, donde el consumo devenga en lo básico e indispensable para todos. El tan ansiado giro de 180º, aquí-ahora-ya.

En la democracia procedimental de nuestros días esta lógica de la exclusión funciona concentrando el poder político y económico en muy pocas manos.

El mundo en el que pretendemos vivir no es otra cosa sino egoísmo, avidez, intemperancia, dilación, psicopatías, grandes expectativas de pertenencia a elites de descerebrados, devenidas en prostitución y delito perpetrado por “los peores”.

En todas las circunstancias, el gobierno no es, a lo sumo, más que un mal necesario y, en el peor de los casos, intolerable.

Las transformaciones de toda índole que son ahora precisas y urgentes no serán cosecha de los grandes poderes sino de las semillas sembradas una a una, día a día, por los ciudadanos que se dan cuenta, por fin, de que ahora sí, el destino está en sus manos. Cada amanecer es una ocasión personal para un nuevo comienzo…

En el preámbulo de la Carta de la Tierra se lee: “Estamos en un momento crítico de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro…”. Así empieza. Y así termina: “Como nunca antes en la historia, el destino común nos hace un llamamiento a buscar un nuevo comienzo”. La Carta de la Tierra se basa en el respeto y cuidado de la comunidad de la vida; en la integridad; en la justicia social y económica; en la democracia, no violencia y paz y, al final, señala los pasos más importantes del camino hacia adelante.

Puede ser uno de los documentos esenciales para inspirar acciones concretas que permitan este nuevo comienzo. Este nuevo principio, en el que todos los seres humanos sean “libres y responsables”. La comunidad intelectual, científica, académica, artística, cualquiera con ideas, decencia, corazón y coraje… debe incorporarse y situarse, como se ha indicado, en la vanguardia de la movilización de los pueblos.

Por primera vez es posible inventar, entre todos, el futuro. Juntos podemos iluminar los caminos del mañana. Como se dice en el Popol Vuh maya: “Que todos se levanten, que nadie se quede atrás”. O ¿no hay más que avidez y mezquindad en el corazón de los hombres?

(*) Filósofo y poeta