
Me explico:
nosotros tenemos una cultura del derroche. En cambio, si acudimos a los
rastrillos de extranjeros los fines de semana en cualquiera de las islas
comprobamos que los alemanes, los británicos, hasta los italianos, son capaces
de reciclar todo lo que ya consideran viejo. Desde unas sillas de jardín a unas
tazas de café, vídeos, equipos musicales y cedés, un juego de vasos, platos,
teléfonos, juguetes, ropa, y por supuesto libros. Muchos libros de segunda mano
en cualquier idioma del mundo.
En San Marcial
3, junto a la catedral de la ciudad de Las Palmas, hay una librería de la Obra
Social de Acogida y Desarrollo, un local siempre atestado de libros. Media hora
apenas da para echar una mirada rápida, los viciosos siempre encontraremos un
título de Carlos Fuentes o de Joseph Conrad o de E.M. Forster o de Isaac de
Vega. Un libro que en su momento se nos escapó, quizá alguien nos lo prestó y
ya lo leímos pero nos apetecería volver a examinarlo porque hay libros que
siempre vale la pena tener a mano. Esta buena gente de la Obra Social tiene
tiendas de segunda mano con antigüedades, objetos de coleccionistas, enseres y
hasta electrodomésticos. Con todo ello dan de comer a gente necesitada, atienden a víctimas de la segregación social. En www.osdad.org
puedes ver el catálogo de sus muchas existencias. “Abrimos los sábados por la
tarde y los domingos hasta el mediodía”, nos dice la encargada cuando nos vamos
con varias adquisiciones. Los libros son pesados y ocupan mucho espacio, me
digo. Pero qué maravilla que puedan seguir circulando por esas calles y esos
pueblos, como aves volanderas en busca de lectores.
Libros usados, casi nuevos y algunos totalmente nuevos. Vale la pena porque como bien dice Luis la mayoría son libros de gran interés. Libros con los que seguro volveremos a disfrutar por muy poco dinero.
ResponderEliminarFeliz lectura.
blog-rosariovalcarcel.blogspot.com