Es el
momento de las mujeres, las que maduran su arte y el homenaje a las que ya se
fueron. Luz Sosa es pintora con la exposición Emociones abierta en el Club La Provincia y Dolores Campos-Herrero,
escritora tempranamente fallecida, a la que han editado Historias de Arcadia y otros cuentos. Una antología recién
publicada, en Ediciones La Palma, que dirige Nicolás Melini. Todavía recuerdo
el domingo en que nos llamó Santiago Gil a primera hora, para que acudiéramos
al cementerio del Puerto.
Luz
Sosa, pintora grancanaria con antecedentes familiares en La Palma, presenta Emociones en el Club La Provincia, hasta
el viernes 16. Estudió Ingeniería, trabajó en publicidad y diseño y poco a poco
empezó a pintar. La sala repleta en esta, su tercera individual, aunque ha participado
en numerosas colectivas. La muestra consta de 16 cuadros y cuatro acuarelas, la
serie central se compone de desnudos femeninos y además hay varios rostros
femeninos, simples imágenes. Luz, mujer de hoy, incorpora en su trabajo la idea
de redención de las mujeres actuales. La escritora Rosario Valcárcel hizo un
análisis de la obra y del recorrido de la artista, que descubrió la pintura en
2003, en un momento de crisis emocional y profesional, y lo hizo por consejo de
su madre, también pintora. El trabajo artístico le permitió sentirse libre,
aprender el camino de las emociones. Señala Valcárcel que Luz supera su crisis a
través de su labor, el ansia de libertad, con pinceladas rápidas, sueltas,
inquietantes y lúcidas; aporta imágenes simbólicas sobre la psicología de la
mujer, una composición moderna con perspectiva de género y mirada feminista, la
mujer activa, deportista e independiente, con criterios propios, que se
reivindica por su propia presencia en la sociedad, decidida y activa,
desafiante, luchadora. Es visible el camino de afirmación frente a los muchos tabúes
de la sociedad antigua. Hay retratos y autorretratos, rostros y desnudos al óleo sobre fondos acrílicos y acuarelas. Señalemos los cuerpos en el mar, diáfanos y certeros, con una dinámica de las aguas, transparencias sugerentes, y el desnudo de la propia Valcárcel, en el que la mirada y los rojos transmiten sensualidad, seguridad y alegría de vivir. La exposición señala una superación respecto a anteriores aportaciones, ahora se ve una línea de investigación y compromiso, como decíamos los fondos del cuadro son dinámicos y novedosos, confirman deseos de ir más allá de la pintura repetitiva, el atrevimiento de quien pretende construir su camino propio. La artista ya no desea ser una simple copista de imágenes ajenas, ya no desarrolla un simple afán imitador, se aparta de lo decorativo e intenta investigar y crear. Procura presentar su propia voz, se despega de la fácil tarea del repetidor de modelos ajenos e inicia su crecimiento personal, su determinación de mostrarse tal cual es. Así contemplamos a la persona que se afirma más allá del conflicto del tiempo pasado. Este verano llevará su obra a una ciudad de Polonia, en compañía de otros artistas residentes en Gran Canaria, y en meses sucesivos tiene previsto mostrarla en el lugar de sus ancestros, Aridane, La Palma. Si mantiene motivación y trabajo, estamos ante una mujer a tener en cuenta en próximos años.

No hay comentarios:
Publicar un comentario