domingo, 1 de abril de 2018

Estamos sometidos al imperio de la simulación


Cuando el hombre ya no piensa en las cuestiones esenciales: verdad, libertad, vida, muerte, los fines primeros y últimos, cuando solo le interesa el destino de una nación política y sus candidatos fetiche, en democracias fingidas, cuando las grandes cuestiones metafísicas no causan dolor, ni extrañeza, la humanidad se vuelve bestial… la filosofía posmoderna, hace dos décadas procuró desembarazarse de la metafísica… física y literalidad ocupan el lugar de la metafísica y la superficie sustituye a la dimensionalidad del abismo psicológico y la altura metafísica.

Descubrir que nuestras instituciones, nuestra vida cotidiana, nuestros sistemas de interpretación, están sometidos al imperio de la simulación, es poco más que descubrir que el modelo humanista de la vida es algo más que un modelo.
Este es el estado natural y continuo que como paisaje recibimos. Lo que resultaría aún más ingenuo, sería elevar al terreno del deseo justo lo que ya existe como realidad. Porque aunque el conocimiento implique realidad, la irresponsabilidad, instalada en los poderes, no va a “curarnos del conocimiento”, ni de la incapacidad para asumir responsabilidades.
Sentir, razonar y pensar libremente, interpelar lo real como lo imaginario, asumir las responsabilidades teóricas y prácticas de vivir entre los hombres, existir en un Estado de derecho, donde se cuide a la comunidad en educación, salud, medio ambiente equitativamente en los límites de lo necesario y verdadero, para hacer de esta vida algo digno de ser experimentado.
Este planteo inicial, que representaba un horizonte de millones de destinos, hoy destruidos, aniquilados por prácticas de un sistema atroz, instalado en aquel pequeño mundo en el que aún era posible formular por y para la humanidad un destino de plenitud en ética y armonía. Pequeño mundo en el cual sus términos estaban basados en una realidad para todos en poesía. Más aún eran la base de esa realidad en poesía. Pequeño mundo, cuyos vestigios fueron archivados por un sistema genocida global, puesto en acto sin piedad para los que disienten, resisten y cometen el pecado de vivir acorde a sus ideas e ideales.
Hoy, todo cuanto afecta a los dueños del mundo el ‘homo consumus’ y sus riquezas es criminal. Tienen que conservarlas a toda costa, incluso creando crisis de activos incorpóreos y jamás poniendo en tela de juicio su legitimidad. Fingir que se olvida que siempre los beneficiados son las mismas corporaciones asesinas, cuyo poder se acrecienta con la sangre derramada de miles de hombres, mujeres y niños en guerras fabricadas, en hambrunas evitables y en desapariciones en serie de sujetos-objetos traficados para el turismo sexual, de ese reducido grupo de delincuentes. Garantes de la siniestra democracia procedimental.
¿Por qué sendero se arribó a tal estado de amnesia, a esta ausencia de memoria, a olvidar el presente? La resistencia no tiene espacio alguno, salvo la que reivindica todo el planeta, para la economía de mercado, hoy triunfante, y que por cierto posee una lógica propia a la cual no se enfrenta ninguna otra. Todos parecen participar de estas ceremonias fúnebres, considerar que el estado actual de las cosas es el único viable y posible, que el punto al que ha llegado la Historia es el que aparentemente la humanidad adormecida esperaba, deseaba y anhelaba.
El milenio nos ha enseñado que todo es fugaz, hasta el ‘nunca más’. El crimen contra el hombre siempre es un crimen perpetrado por el hombre. Todo es viable en el espacio de la aventura humana, en el orden de la bestialidad, que, como nunca se desencadenó y sin miras de cambiar su rumbo…a menos que todos, en un preciso instante, resistiendo, actuemos en sintonía, simultáneamente en todas partes, contra el mundo del libre mercado y de sus operadores, sintomáticos humanoides el ‘homo consumus’, los privilegiados de un sistema genocida y sin retorno.
Ha llegado la hora de tener en cuenta que todo es pasado abolido, debemos dejar de ‘hacer el juego’ a las democracias simuladas, con tintes totalitarios, a los denominados políticos de los movimientos populares de pocos y para pocos, que mienten y engañan a diestra y siniestra en nombre del ¿pueblo? y sus derechos inexistentes, con pánico a reflexionar sobre la verdad.
Ha llegado la hora de reflexionar en verdad sobre la verdad, manifestando lo que los dueños de la tierra temen oír y ver. En consecuencia, estos delincuentes aceitan las máquinas de represión y la seguridad ‘para todos’ con su aparato policial y la tecnología de última generación, traducida en cámaras que visualizan nuestras vidas como medida de prevención del ‘delito’, que ellos consumaron en prólogo.
Causa que dispara de inmediato el efecto no deseado de lo que a diario nos comentan los artículos de los medios denominados de ¿comunicación?, hasta el hartazgo, acerca de tal o cual noticia de un ilícito cometido por un desesperado, ya sin salida, pero sí con entrada a la prisión y de ese modo legitimando y amortizando un sistema penitenciario caduco y medieval.
Debemos correr el riesgo de ser muy precisos al verificar la realidad, a pesar de provocar cierto malestar inicial, en el camino de la resistencia y de modificar rumbos, sería hoy el único referente lúcido para preservar el futuro, nuestro futuro. Hoy se impone hablar francamente, sin dobleces, sentir, pensar y decir, son la consigna. Mantener la lucidez, no desesperar y soportar con dignidad este tiempo de transición, con lucidez, sin dejarse llevar por la embestida del aparato represor del capitalismo que, repito, triunfó hoy sin dudas en esta aldea global, con su política de exterminio de todo lo maravilloso que tenía la vida en términos de naturalidad y principios éticos de relación.
Lo único que se le escapa a este tiempo sin tiempo, es una actitud plena de dignidad y ética, en temple y conocimiento. Esta es la coherencia, la fuerza de cohesión que nos sostiene. Un instante de verdad equivale a la eternidad es la eternidad en un instante, enfrentada al instante mercantil descartable, desechable y perentorio.
Es la última oportunidad de nuestra especie, que tiene la posibilidad de cambiar su destino convirtiéndose en ‘homo responsabilus’, digno, solidario y respetuoso, capaz de cambiar el destino degradante de nuestra Tierra.
El ‘homo responsabilus’ vive de forma coherente con la civilización que se está gestando, con valores en los que prima el bienestar de la comunidad y la naturaleza y los hábitos de vida son ecológicos y equitativos.
El tránsito hasta este modelo social que plantea el ‘homo responsabilus’ no es en absoluto traumático y está pleno de posibilidades de permanecer en esta tierra, sin ser esclavos de un sistema de aniquilación, como lo es el bestial aparato capitalista en acción criminal.
Siendo ‘homo responsabilus’ nos asimilamos a la posibilidad de existir en austeridad y conocimiento, adquiriendo en el presente, ante el ataque sistemático del liberalismo y sus personeros una cualidad y condición que marquen un destino, la realización de un estilo, una conducta “heroica” que establezca un camino a seguir.
Cuando alguna vez me preguntaron “qué beneficio me había aportado la filosofía”, respondí de inmediato “el de poder hablar libremente a todo el mundo”. El hombre debería llevar una vida en filosofía, sería cada ser un testimonio de existencia. Así el tipo de vida que uno lleva, el conjunto de las elecciones que hacemos, las cosas a las que renunciamos, las que aceptamos, nuestra manera de hablar y el modo de relacionarnos constituirían una vida filosófica en verdad manifiesta. No se basa en el temor o la inhibición, la timidez o la vergüenza, la especulación y las repugnancias reprimidas, sino en un vínculo entre nosotros, seres humanos, en homología.

Eduardo Sanguinetti, filósofo, Buenos Aires   (Publicado en el diario República, Uruguay)

jueves, 29 de marzo de 2018

Descubre la Gran Canaria más literaria


Gran Canaria es uno de los principales destinos turísticos de nuestro país. En él se da la perfecta confluencia entre el clima excelente, la riqueza histórica y cultural, y las kilométricas playas paradisíacas. Así, no es de extrañar que ilustres personajes internacionales (pensadores, artistas y creadores) hayan decidido disfrutar de todos estos beneficios y trasladarse a la isla. Fue el caso de la popular escritora china San Mao, que vivió en Gran Canaria una historia de amor con final tráfico: se casó con el español José María Quero, quien fallecería en un accidente de submarinismo. De esta manera, Mao recogió sus experiencias en una novela que terminaría por convertirse en todo un boom editorial: El Olivo y la flor del ciruelo.
Este libro no es el único que escoge el archipiélago y, concretamente, Gran Canaria como escenario para la acción. Por el contrario, son numerosas las narrativas ambientadas en la isla. En este sentido, acompañar nuestro viaje con novelas inspiradas en ella será una buena manera de enriquecer la experiencia: contaremos con la motivación adicional de visitar aquellos lugares mencionados en la ficción. Ahora bien, si nuestro plan es desplazarnos por Gran Canaria acompañados de algunos libros de referencia, es conveniente contar con un medio de transporte cómodo y que nos permita flexibilidad de horarios. Una solución económica y eficaz es alquilar una moto. Una vez arrendada nuestra moto en Las Palmas podemos conducir, por ejemplo, hacia el sur, hasta llegar a la Playa del Hombre, situada en Telde. Allí encontraremos la antigua casa de la ya mencionada San Mao, lugar de peregrinación para sus compatriotas chinos. Asimismo, aprovechando nuestra estancia en la localidad de Telde, qué mejor que adentrarnos en las indagaciones del protagonista de Las espiritistas de Telde, obra de Luis León Barreto. En ella, un periodista vuela desde Madrid a la isla para desentrañar los misterios en torno a un macabro ritual perpetrado en los años 30. Hablamos de un libro de fama internacional y merecedor del Premio Blasco Ibáñez en su edición de 1981.
Por otro lado, y a fin de sacar el máximo partido a nuestra Scooter, recorreremos las costas y algunos de los pueblos de la isla. En este sentido, un ejercicio interesante es el de cotejar nuestra visión con aquellas descripciones de la isla elaboradas por célebres literatos. Es el caso de Julio Verne, quien en su novela de viajes Agencia Thompson y Cía se detiene a observar las Canarias durante una travesía en barco de vapor. Por último, de regreso a la capital tendremos ocasión de leer Tres funerales para Eladio Monroy. Se trata de una narrativa policíaca, que oscila entre los géneros negro y humorístico, y ambientada en la ciudad de Las Palmas. Su autor, Alexis Ravelo, desarrolla una trama de peligros e intriga, que se complica a lo largo del libro. (De www.noticanarias.com)

miércoles, 28 de marzo de 2018

76 años de la muerte de Miguel Hernández

Hoy, 28 de marzo, se cumplen 76 años de la muerte de aquel poeta, víctima del odio y de la guerra incivil.

Canción última
Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.
Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruinosa cama.
Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.
El odio se amortigua
detrás de la ventana.
Será la garra suave.
Dejadme la esperanza.

martes, 27 de marzo de 2018

Bruno Rodríguez Romero, in memoriam

Este invierno nos ha ido privando de buenos amigos. Entre ellos, Bruno Rodríguez Romero, uno de los miembros fundadores de NACE, Nueva Asociación Canaria para la Edición que actualmente preside Carmen Rosa de la Nuez. El autor de La hija del aparcero consiguió un éxito notable con su obra, que fue adaptada al teatro y representada más de una vez en puntos de la geografía insular. Después de una larga estancia en la Clínica San Roque, marchó de este mundo y con este triste motivo transmitimos nuestra solidaridad a su viuda y a los miembros de NACE. (Foto extraída de la página web de la NACE)

María Magdalena: reivindicación de una mujer

El cine bíblico siempre vuelve en Semana Santa. Y en esta ocasión se trata de la película María Magdalena, que está en nuestras pantallas en estos días. Se trata de una película digna, aunque algo lenta en su desarrollo, en la que los diálogos nos recuerdan pasajes de los Evangelios aceptados por la Iglesia y también se incluyen ideas recogidas en los Evangelios llamados apócrifos. En la novela El Código Da Vinci, Dan Brown la hacía esposa del propio Jesús, pero en el siglo VI un papa la llamó prostituta, y esa leyenda ha sido transmitida durante largo tiempo. Lo cierto es que en los Evangelios canónicos, María Magdalena es la única mujer, junto con María, la madre, que asisten a la crucifixión. Los apóstoles masculinos estaban escondidos y con miedo. En definitiva: Una película aconsejable.

lunes, 26 de marzo de 2018

La Prisión Permanente Revisable y los esperpentos nacionales


Desde que a aquel gallego llamado Ramón María del Valle Inclán inventó el término esperpento, muchos han sido los esperpentos que han pasado rozándonos. Según la Real Academia, el término designa a persona, cosa o situación grotesca o estrafalaria. También nombra la concepción literaria creada por el gallego hacia 1920, en la que se deforma la realidad acentuando sus rasgos disparatados. En Luces de bohemia el personaje Max dice “Deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.” Lo explicó así el escritor: “Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el esperpento. El sentido trágico de la vida española solo puede darse con  una estética sistemáticamente deformada. España es una deformación grotesca de la civilización europea”. 
Es decir, nos hallamos ante algo deforme, espantoso e inaceptable para referirnos a hechos de la vida diaria. Los expertos dicen que el término es de origen incierto, aunque aparece como adjetivo en algunas novelas de Galdós. Lo que está claro es que España es un país en el que abundan los disparates: en la vida nacional, en la política, en la economía, en la sociedad. Esperpéntico es el proceso de la independencia y la república catalana, trabajado desde hace tanto tiempo aprovechando el estatuto de autonomía, dándole la vuelta, sembrando el rencor desde los colegios y desde los medios de comunicación. El filósofo Ortega dijo que lo que impulsa la creación de verdaderas naciones no es la fuerza, ni obligar y ni siquiera convencer, sino que debe haber “un proyecto sugestivo de vida en común.” Después del uso y abuso de nuestras autonomías, luego de que las autonomías crearan sus superburocracias y sus excesos normativos, luego de que el idioma castellano o español sea ninguneado en varias de ellas, después de que hayan florecido los nacionalismos excluyentes, deberíamos preguntarnos si tenemos ese proyecto.
También es esperpéntico el comportamiento de los partidos en el tema de las pensiones. Esperpento es que un hambriento vaya a una gran superficie y se lleve un carro de comida, con lo cual le pueden caer dos años y medio de cárcel, mientras que si robas cien millones de euros igual te dan una medalla, estás en el pelotón de cabeza de los corruptos que viven a sus anchas. Esperpento es que alguien mate a otro, le pongan 20 años de cárcel y a los siete años ya esté de vuelta en su casa. La aparente ingenuidad de una parte de la legislación penal conduce a estas aberraciones. Así José Rabadán Pardo, el jovencito de 16 años que mató con una catana a su padre de 51, a su madre de 54 y a una hermana de 9 solo recibió seis años de internamiento más cuatro de libertad vigilada. El juicio fue un esperpento, “se escapó vivo”, dijo en su día la fiscal. ¿Hubiera sucedido así en un país digamos normal?
Las familias de víctimas que dejaron este mundo con ensañamiento, a saber: Diana Quer, Marta del Castillo, Mari Luz Cortés, los niños Ruth y José, Candela y Amaya, así como las de otros desaparecidos como Jéremy Vargas, han recogido millones de firmas que piden el agravamiento de las penas, y el mantenimiento de la PPR. Esta norma fue aprobada el 26 de marzo de 2015 con los únicos votos a favor del PP, y con ella se trataba de impedir que los delincuentes más peligrosos puedan volver fácilmente a la sociedad, habida cuenta de que es improbable la rehabilitación de algunos que son especialmente nocivos.
Las encuestas dicen que la ciudadanía está cansada y por una vez estoy plenamente de acuerdo con la propuesta del gobierno en el sentido de que la prisión permanente revisable es una necesidad en un colectivo como el nuestro en el que se empiezan a manifestar acciones con ensañamiento, no solo crímenes conyugales y asesinato de niños sino también actividades de grupos organizados, sicarios que matan por cuatro perras, hechos que manifiestan gran capacidad de odio. Pero como nuestros políticos quieren manifestarse con buen rollo, es más que probable que en las futuras votaciones del Congreso se acabe por derogar esta figura jurídica. Abunda la hipocresía porque hay voces que condenan y a la vez atemperan la posibilidad de endurecer las penas. Pero más allá del ruido de las tertulias televisivas repletas de exabruptos, insultos y todo tipo de chismes, lo cierto es que en España se aprecia poco el dolor de las víctimas. Ya esto sucedió con los crímenes de ETA, y tiende a repetirse. Debe ser que nos acostumbramos a ver de lejos el dolor ajeno, debe ser que buscamos excusas, tal vez porque es imposible ponerse en lugar de los ofendidos, de los que más sufren la perversidad humana. Pero en verdad no debería ser esta una cuestión de debate entre las derechas y las izquierdas, no es un tema de conflicto entre progres y conservadores sino que es un asunto de puro sentido común. No es tampoco una reacción vehemente ante la conducta de la mujer dominicana que mató al niño Gabriel de 8 años, un caso que también exhibe un gran deseo de maldad. No es eso, sino que es el estado de frustración que nos queda ante una justicia torpona, lenta, ineficaz, que aplica unas normas que nos han dado como si fuéramos seres alucinados. Los malvados seguirán siendo castigados con penas leves, mientras hay delincuentes especialmente peligrosos que nunca llegan a rehabilitarse: por ejemplo pedófilos y violadores que en cuanto salen de prisión reinciden. Hay leyes obsoletas que se pueden interpretar de muchas maneras y políticos ineptos. Recordemos a Rodríguez Zapatero, el peor presidente de la democracia, cuando no se enteraba de la crisis y en cambio hablaba del talante.
España es diferente, sí. Pero esta pena u otras similares son contempladas por muchos países dentro de la UE, están recogidas en el Estatuto de la Corte Penal Internacional y las contempla el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Por todo ello, ha de existir una forma disuasoria de condenar a los culpables de delitos que originan alarma social. En los últimos años abundan casos de crueldad extrema, ante los cuales ponemos paños calientes. Y tenemos una oposición bobalicona que pretende frenar esta PPR, con su buenismo a cuestas. Rajoy ha tenido una iniciativa aplaudible: la Prisión Permanente Revisable, que no es un ejercicio de venganza del Estado, no es una cadena perpetua sino que es revisable en cada caso, y por ello debiera mantenerse.

jueves, 22 de marzo de 2018

Extranjeros en Canarias, mezquitas, globalización





Que nuestras islas son una escala en medio del Atlántico y que sus puertos son cosmopolitas son dos verdades consolidadas. Esto nos diferencia de la España interior, compuesta por ciudades con mucho arte y mucha historia pero conservadoras, menos abiertas al mundo. La canariedad es un estado mental basado en el sentimiento, la identidad es dinámica e integradora y se acomoda a los tiempos. Un tópico aquello de la tricontinentalidad, pero sí tiene algo de razón. Nuestro origen norteafricano, nuestra impregnación europea, nuestros caminos de ida y vuelta con América: Yucatán, Texas, Cuba, Venezuela, República Dominicana, Argentina, Uruguay, etcétera. Las islas atraen a millares de extranjeros que buscan aquí su primera o segunda residencia; urbanizaciones como Ten-Bel en Tenerife o Playa del Hombre en Telde fueron fundadas por belgas y nórdicos, respectivamente. El apogeo turístico es impresionante, si Hawai llegó el año pasado a los 10 millones de turistas, la República Dominicana alcanzó 7 millones pero Canarias pasó de 16 millones.
Según las estadísticas, la mayor parte de la inmigración extranjera en Canarias se concentra en las islas orientales, pero es en Tenerife donde vive el mayor número de extranjeros empadronados, un contingente que supone más del 15 por ciento de la población total. En la isla del Teide son mayoría los británicos seguidos de italianos, alemanes, rusos, venezolanos, colombianos, cubanos, argentinos, chinos y hasta hindúes y filipinos. En valores relativos, es Fuerteventura la isla donde más extranjeros hay, casi el 30 por ciento de la población total; los musulmanes se concentran en Lanzarote y Fuerteventura, el año pasado en Lanzarote Mohamed fue el segundo nombre de recién nacidos. La pérdida de natalidad está compensada por la aportación de foráneos. En Arona, sur de Tenerife, se concentra una variada gama de nacionalidades, algo parecido sucede en La Oliva y otros municipios de Fuerteventura. En Aridane el porcentaje de extranjeros residentes fijos o temporales supera en mucho el 15 por ciento de la población. En Gran Canaria los extranjeros se agrupan en la capital, San Bartolomé de Tirajana y Mogán, curiosa la abundancia de noruegos en Mogán, más de 1.600. En las islas orientales es mayor la presencia de africanos: marroquíes, senegaleses, etc. Hay unas cuantas mezquitas instaladas en garajes o locales inadecuados, habría que autorizar la mezquita cerca de la Avenida Juan Carlos I en la capital grancanaria, pues obviamente no podemos asociar a los musulmanes con los terroristas, del mismo modo que no todos los cristianos fueron cruzados ni partícipes en la Inquisición.
Incluso Santa Cruz de La Palma fue desde el principio un desfile de agentes comerciales de Flandes, Alemania e Italia, mercaderes, propietarios que se establecieron para enriquecerse aprovechando el azúcar, el vino, el tabaco. Se conmemora a San Patricio, en recuerdo de la importante colonia irlandesa. El conquistador, Alonso Fernández de Lugo, se había enriquecido en Gran Canaria con ingenios y comercio de esclavos, así logró créditos para entrar con sus naves por Tazacorte un 29 de septiembre de 1492. Españoles y portugueses, sin olvidar las familias de judíos conversos y moriscos, esclavos negros y berberiscos para las explotaciones agrícolas, configuraron desde el siglo XVI la composición humana múltiple, ecléctica y mestiza, donde fue importante la pervivencia norteafricana y bereber, la sangre que nos ha llegado a través de las mujeres, ya que parte de los hombres fueron vendidos en los puertos de Andalucía y Levante, e incluso Francia e Italia. En la definición de nuestra modernidad, desde el XIX ha sido fundamental la presencia británica. Los ingleses plantaron aquí el plátano y el tomate,  impulsaron el desarrollo de los puertos, hicieron la Ciudad Jardín de la capital grancanaria, aportaron los primeros hoteles, la electricidad y el agua, trajeron sus deportes, sus bancos y sus consignatarias, influyeron en la plasmación de Puerto de la Cruz, Santa Cruz de Tenerife y la ciudad de Las Palmas.
Desde los exploradores y científicos del XIX –británicos, alemanes, franceses- las islas son un imán para algunos continentales, siguen buscando aquí sus particulares Ítacas. El hecho de que en Aridane haya miles de alemanes censados (casi 10.000 comunitarios en la isla) nos viene a demostrar el atractivo de  nuestra naturaleza. Jóvenes europeos se compran una casa a punto de desmoronarse, se instalan con diez cabras, se ponen a fabricar queso ahumado, verduras y carne ecológicas. Estos urbanitas que podríamos definir como neohippies vuelven al campo, regresan al edén del que ya han abjurado los jóvenes del lugar, pues la agricultura siempre fue dura. En el mercadillo de Puntagorda se aprecia el predominio de los extranjeros en los puestos. Los germanos han valorado nuestra naturaleza, son los primeros que restauraron la arquitectura tradicional. Cierto también que hay quienes piensan que se han aprovechado de esa abulia insular cuando les hemos dejado construir apartamentos de dudosa legalidad que alquilan a sus propios congéneres, dinero que se queda en Alemania y deja poco en la isla. También hay quienes estiman que se aíslan en ghettos y tienen poco trato con el palmero. Y en el otro lado de la balanza hay que poner el hecho de que tienen un alto nivel cultural, su presencia anima las convocatorias máxime cuando es patente la escasa asistencia del nativo a los conciertos, exposiciones de arte, presentaciones de libros, etc. El grueso de esta presencia extranjera es de personas de media y avanzada edad. La segunda generación tiene mayor interés en integrarse, así cuando hemos visitado colegios para charlas literarias y hemos encontrado niños que se llaman por ejemplo Tomás Schroeder les hemos preguntado ¿tú de dónde res? “Yo soy de aquí”, responden de inmediato. Serán de padres alemanes o austríacos, pero se consideran de aquí.
La Palma es una de las islas menos agredidas y ojalá esa razón diferencial se mantenga. El clima, lo barato del lugar, la laurisilva, los pinares, los barrancos, el mar, la pervivencia de las tradiciones, las fiestas populares, los caseríos de la antigua Ben-Awara constituyen recursos atractivos. La Palma ya no debe ser aquel territorio aislado, donde el caciquismo de unos cuantos impone sus normas, donde las comunicaciones con el exterior eran escasas, donde las carreteras eran polvorientos caminos de cabras. En la globalización los ciudadanos han de estar vigilantes sobre la clase política, que tiene manifiestas tendencias endogámicas, dispuesta a sucederse a sí misma. También corresponde a todos los canarios la necesidad de lograr iniciativas emprendedoras que consigan crear puestos de trabajo, soluciones que tendrían que ver con el desarrollo de productos agropecuarios, un turismo selectivo, actividades náuticas, senderismo. La naturaleza y el futuro.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Ángel Sánchez, Premio Canarias

"Los canarios no asumimos que somos un pueblo mestizo", decía el escritor Ángel Sánchez en el número 2 de la revista Insularia, editada por la Asociación Canaria de Escritores. En nuestro blog recogimos sus manifestaciones el 24 de octubre de 2013. Ahora toca felicitar al profesor, poeta y ensayista, al traductor y al poeta visual, nacido en Gáldar en 1943, por su galardón recién obtenido. En aquella entrevista opinaba que nuestro mayor problema es no asumir que somos un pueblo mestizo, con el cruce de muchas sangres: bereberes, españoles, normandos, portugueses, genoveses, flamencos, malteses, británicos. Europa, Africa y la cercanía espiritual de América. Estudió en La Laguna y Salamanca, es doctor por La Sorbona de París, profesor en Francia y Alemania, traductor de Boris Vian y Georg Trakl entre otros. Su movilidad es reducida, pero su cabeza no se rinde. Ensayos sobre cultura canaria(Edirca, 1983) fue un libro de cabecera. “Lo que hace nuestra gloria es la fusión, la mezcla de gente tan diversa que ha llegado hasta aquí. Lo triste es que nuestra identidad sigue obnubilada, calumniada incluso. La peculiaridad de nuestra habla no es respetada, Pancho Guerra hizo mucho daño porque atropelló el lenguaje en esquemas humorísticos degradantes”
(Foto tomada de www.laprovincia.es)

lunes, 12 de marzo de 2018

Las pensiones, el 8 de Marzo y un homenaje a Osvaldo Rodríguez


Esta marea del 8 de marzo está más que justificada. Como dice mi pareja, Rosario Valcárcel, la mujer es más observadora, más paciente, estudia más, se sacrifica más, trabaja con mucha seriedad pero hemos intentado esconder sus méritos. Pido perdón a las mujeres a las que no supe escuchar, a las que impuse mi misoginia, pido perdón a las que me quisieron sin que yo lo supiera valorar. Cuando encuentras una mujer de verdad, estás salvado.
La pérdida de capacidad adquisitiva de los pensionistas va a continuar generando una marea de protestas. La revalorización anual del 0,25 parece un chiste cuando con dinero de todos hemos rescatado a bancos, y hemos sostenido un sistema de corrupciones. El gobierno auxilia a entidades financieras y autopistas en quiebra, múltiples ayudas sospechosas, y luego se atribuye éxitos en la economía, que evidentemente no llegan a todos por igual. Con contratos-basura, temporales y poco retribuidos, nuestros hijos lo van a tener crudo. Está claro que será muy difícil que con los salarios que ahora se pagan podamos asegurar el sistema para las futuras generaciones, si los salarios son bajos las cotizaciones en favor de la Seguridad Social van a ser también de risa. ¿Cómo financiar las pensiones de aquí a diez o veinte años? Los partidos no se ponen de acuerdo en trabajar para las mayorías, igual que tampoco recuperan la sanidad, ni la educación. El gobierno, en su momento, sacó 42.000 millones de euros de la llamada hucha de las pensiones para rescatar entidades en quiebra. Según El Economista del 6 de marzo, la banca española liderará ahora los beneficios en toda la eurozona. ¿A qué se espera para recuperar la gigantesca cifra del rescate? Lo peor que puede suceder con los jubilados es que se transformen en la pelota que se arrojan los partidos políticos unos a otros, ahora que se acercan las elecciones locales y autonómicas de mayo del 2019.
Además, en cualquier mañana de cualquier día puedes leer noticias tan poco gratificantes como que un actor negro ha sido discriminado y agredido en un bar de Móstoles, Madrid; la Iglesia Católica sigue siendo poco amiga de la mujer y el obispo de San Sebastián considera "curioso cómo el demonio puede meter un gol al feminismo desde sus propias filas"; también ha sido noticia que las embarazadas pueden perder su empleo si entran en un despido colectivo. Asimismo, tenemos un glosario de pequeños esperpentos, como la letra que Marta Sánchez le ha puesto al himno, una tocata sentimentaloide. Un disparate similar a la archiconocida reforma electoral canaria, es decir pasar de 60 a 70, o de 60 a 63 diputados regionales como propone Coalición Canaria, para que sigan gobernando los mismos, bien agarrado el mango de la sartén. Con el Reino Unido atascado en el Brexit y las elecciones italianas que lo lían todo ¿qué futuro nos espera si los antieuropeístas ganan la batalla? Amnistía Internacional señala que las políticas regresivas de Trump han repercutido en todo el mundo cuando llevamos tan solo un año de su mandato. Por el culto a las armas cada dos por tres se da una matanza en un centro de enseñanza. Y no se le ocurre otra cosa que proponer que los profesores vayan armados a clase, con lo cual las aulas acabarán convirtiéndose en los desenfundes de los pistoleros de las películas del oeste. A ver quién es el más rápido, si el alumno que quiere llevarse por delante a media clase o el profesor especialista en Kant.
El cuento, en sus distintos formatos, goza una era de esplendor. Un género que ha tenido un cultivo excelente en Norteamérica y en Argentina, también frecuente en Canarias. Ahora, con las nuevas tecnologías, hay quien escribe microrrelatos directamente en el móvil, en las redes sociales. Este fenómeno lo vamos a enlazar con la referencia al reciente homenaje a Osvaldo Rodríguez, el profesor chileno-canario que estuvo en la ULPGC, donde apoyó de manera entusiasta a los escritores canarios. A mediados de los 80 acudió desde una universidad peninsular en donde no quiso arraigar, y buscó el sur más periférico y cercano a su América Latina. Vino a parar a una universidad naciente donde se conformaban equipos de profesores muy jóvenes que se aglutinaban junto a otros más veteranos: Maximiano Trapero, Eugenio Padorno, Yolanda Arencibia, José Antonio Samper, galdosianos cultivados al amparo de don Alfonso Armas Ayala, aquel impulsor. En el Club Prensa Canaria intervino muchas veces para hablarnos de su conocimiento de Neruda, de los clásicos españoles, de los grandes autores hispanoamericanos; fue un gran motivador de sus alumnos. Con este motivo intervinimos en el CICCA en la presentación de un libro que han coordinado dos entusiastas profesores de la Universidad de La Laguna, Darío Hernández y José A. Ramos Arteaga: Un universo que se expande… Los nuevos mundos de la minificción. Se trata de una recopilación de estudios sobre el auge de los minicuentos, los microrrelatos, la poética micronarrativa y los haikús, en los que se analizan obras de autores tan variados como José María Merino, el portugués Mário-Henrique Leiria, los tinerfeños Rafael-José Díaz y María Gutiérrez o la palmera Belén Lorenzo Francisco. Una obra colectiva en la que participan creadores e investigadores, consecuencia del I Simposio Canario de Minificción, impulsado por Osvaldo, que dio lugar en 2008 a unas Jornadas de Minificción Literaria. Este libro es fruto del ambiente de colaboración entre las dos universidades canarias.
Las nuevas tecnologías propician la difusión de literatura de formato breve e hiperbreve, también se piensa que el microrrelato puede ayudar en la enseñanza de idiomas; con todo ello surge la abundancia de aforismos, los microensayos, el microdrama, la minificción cinematográfica y audiovisual, donde caben géneros como el denominado cineminuto, el spot publicitario o las miniseries. Estiman los profesores que la evolución de una parte de la literatura y el arte, así como también de la ciencia y la tecnología, camina hacia el terreno de los pequeños formatos. De este modo, la invasión de lo breve y lo inmediato en la comunicación humana, a través de los tuits, los guasaps, los sms, han modificado en mayor o menor medida nuestra perspectiva de las relaciones humanas y también de la propia creación. El microrrelato, con el ilustre precedente de las Greguerías de Ramón Gómez de la Serna, está siendo muy utilizado por los jóvenes. Quizá habría que evitar el riesgo de la banalidad, de una construcción demasiado ligera y oportunista, que lo breve no suponga deterioro de la calidad de la creación. 

jueves, 8 de marzo de 2018

8 de marzo: Gran poema de Josefina de la Torre Millares

Me busco y no me encuentro.
Rondo por las oscuras paredes de mí misma,
interrogo al silencio y a este torpe vacío
y no acierto en el eco de mis incertidumbres.

No me encuentro a mí misma
y ahora voy como dormida a las tinieblas,
tanteando la noche de todas las esquinas,
y no pude ser tierra, ni esencia, ni armonía,
que son fruto, sonido, creación, universo.

No este desalentado y lento desganarse
que convierte en preguntas todo cuanto es herida.
Y rondo por las sordas paredes de mí misma
esperando el momento de descubrir mi sombra.

(Me busco y no me encuentro, poema recogido de una publicación de Antonio Arroyo Silva)

miércoles, 21 de febrero de 2018

Jerusalén, las piedras y los lamentos

El país es abrupto, una sucesión de montes, valles, cuevas, palmeras, olivos y naranjos, desiertos y llanuras fértiles, el lago llamado Mar de Galilea y al sur el Mar Muerto, el lugar más profundo de la Tierra. Cuando vienes desde el sur hacia Jerusalén, te das cuenta de que estás salvando un gran desnivel, dentro de la propia capital hay también muchas escalinatas y cuestas. La primera noche que fuimos al Muro de las Lamentaciones, jueves, había una multitud que lanzaba vigorosas imprecaciones junto a la pared del Templo, cabeceaba, se movía con frenesí mientras leía y hasta vociferaba los libros sagrados junto a sus niños; el viernes, el sábado y el domingo casi nadie.
Impresiona llegar a un lugar con cinco mil años de historia, que acumula tantos acontecimientos, tantas invasiones seguidas de destrucciones y conflictos, y que además es un referente espiritual para la mayor parte de la humanidad, las tres religiones monoteístas. La ciudad es patrimonio de la humanidad desde 1981, y cuando la divisas desde el Monte de los Olivos buscas las dos cúpulas grises del impresionante Santo Sepulcro y la muy visible cúpula dorada de la Explanada de las Mezquitas; los musulmanes creen que desde allí Mahoma subió a los cielos, acompañado por el ángel Gabriel. El edificio fue construido entre los años 687 y 691, más de trece siglos lo contemplan. Los judíos y los cristianos afirman que allí Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac pero Dios lo evitó enviando un cordero, conservan la piedra en la que sucedió tal hecho. En el lugar se alzó también el Templo de Salomón, del que solo queda el Muro de las Lamentaciones.
Tras cruzar las murallas por la puerta de Damasco parece que has entrado en las galerías de un zoco, los vendedores, los aromas de los dátiles y las especias. El ambiente es de un mercado árabe, las calles son estrechas pero por ellas se introducen vehículos a mucha velocidad. Y, a medida que vas conociendo el barrio musulmán, el armenio, el judío y el cristiano te das cuenta de la potencia y la estética de esta ciudad impresionante, sus monumentos de clara piedra caliza, sus callejas que fueron conquistadas 26 veces por egipcios, asirios, babilonios, persas, romanos, árabes, otomanos, británicos. En este baño de historia ahora hay viajeros japoneses, griegos, franceses, turcos, rusos, afroamericanos y latinos, ortodoxos, musulmanes, católicos y protestantes, pero apenas se superan los 3,5 millones de visitantes al año. Y es que cuando dices que vas a Israel la gente te recuerda el terrorismo, los atentados, las víctimas. Podría pensarse que es una temeridad visitar el país cuando, una vez más, el presidente norteamericano agita a los palestinos, el que debería mantener la neutralidad actúa de modo insensato pero la ciudad es segura, hay controles en los que chicos y chicas muy jóvenes exhiben sus fusiles pero no generan miedo, otra cosa es la franja de Gaza, pero allí pocos van. En las calles no se aprecia tensión, quienes llevan la seguridad son jóvenes en periodo de servicio militar que ocupa dos años, entre los 18 y los 20, para las chicas y tres, entre los 18 y los 21, para los varones.  
Estas piedras milenarias cuentan muchas historias, pero ahora los mayores lamentos son los del pueblo palestino porque los acuerdos de Oslo se han ido diluyendo, la promesa de crear dos Estados está lejana, las diferencias de desarrollo y de renta entre judíos y palestinos son enormes, han construido un muro y los asentamientos en los territorios ocupados hieren la vista. Algunos palestinos son ciudadanos de Israel pero Israel no les concede pasaporte, lo han de solicitar a Jordania o a la Autoridad Palestina. En Jerusalén el 65 por ciento de los habitantes son judíos, el 35 restante palestinos, los cristianos muy escasos. Varias veces al día resuena la potente megafonía de las mezquitas; al mediodía se dejan oír las campanas de las iglesias. Esta ciudad de las tres culturas nos hace añorar aquel Toledo de la convivencia, hasta que Torquemada impuso la expulsión de hebreos y musulmanes, uno de tantos errores históricos que ha padecido nuestro país. Cuando pasas delante de la sinagoga de los sefardíes del Monte Sión, que data de 1948, recuerdas esa diáspora de nuestros judíos.
En la TV cada tarde ponen telenovelas argentinas y tras la calima que viene del desierto del Sinaí hay amago de tormenta, relámpagos y al fin lluvia. El río Jordán lleva poca agua y se padece la misma sequía que se da en muchas partes, de hecho el Mar Muerto, en el que desemboca este río, podría desaparecer dentro de unas décadas, a no ser que autoricen un canal de 300 kilómetros desde el Mar Rojo. Qué duda cabe de que el pueblo judío es laborioso e inteligente, ha sabido convertir territorios áridos en huertos, sus kibbuts son activos, esta gente ha padecido un sinfín de discriminaciones, quién puede dudar de su holocausto. Pero comprobando lo que sucede, llegamos a la conclusión de que las víctimas del ayer a veces se comportan como los verdugos del hoy. Las décadas de ocupación de territorio palestino han encontrado con frecuencia la respuesta del terrorismo, pero Jerusalén es el ejemplo de que las tres comunidades están condenadas a convivir en armonía, no se deben echar por tierra los 70 años de aceptación del rango internacional de la ciudad.

Un viaje recomendable. Revivir lo que nos contaron en las clases de Religión en la lejana infancia en los lugares en que sucedieron los hechos es emocionante, sobre todo en Belén y Nazaret. Alberto Hernández Felipe, párroco de Todoque, La Laguna, Las Manchas y Puerto Naos, es hombre sosegado y tolerante, imagen de nuevos tiempos, es conciliador y organiza bien, dos noches seguidas nos introdujo por las calles, incluso nos llegó a un centro comercial bastante original. Alberto es muy especial, por ello hay gente que repite en los viajes que plantea cada año. Nuestro otro guía fue Adnan, musulmán residente en Belén que conoce muy bien la historia sagrada del país, su anecdotario es casi infinito. Contrariamente a lo que pudiera parecer, la mayoría de los viajeros no eran mayores sino gente de mediana edad con deseo de no perderse ni una sola de las visitas, que fueron muchas. Y es que esta es una tierra de misterio, de magia, de búsquedas y milagros, las dudas y las certezas; aquí el paraíso, el infierno, el purgatorio de los humanos.

martes, 20 de febrero de 2018

Literatura en tiempos de aluvión



Dijo Galdós que “imagen de la vida es la Novela, y el arte de componerla estriba en reproducir los caracteres humanos, las pasiones, las debilidades, lo grande y lo pequeño, las almas y las fisonomías, todo lo espiritual y lo físico que nos constituye y nos rodea”. La novela entendida como espejo de lo real fue la línea de trabajo del XIX. Pero hoy, en el XXI, la realidad es compleja, contradictoria, dinámica, se mueve a gran velocidad. ¿Y la crisis de la novela, de la que tanto se ha hablado? Anunciar su muerte es una falacia, opina Vargas Llosa, porque la ficción enriquece la existencia; Steiner habla de la muerte no de la novela sino de las formas de leerla. Soy un autor del realismo, pero no existe la realidad sino las realidades; la novela no es una fotografía ni una radiografía porque la realidad no es unívoca sino contradictoria, plural, no admite visiones simplistas, la realidad del escritor se subjetiviza pues entran los deseos, los sueños, las dudas. Lo explicamos en la Biblioteca Insular, un acto de la Casa Museo Pérez Galdós.
Leí mucho a los autores del boom latinoamericano y siempre admiré la novela norteamericana, desde Faulkner, Scott Fitzgerald y John Dos Passos a Philip Roth y Richard Ford. Otros autores de cabecera son Coetzee y Amos Oz. Hay propuestas literarias tan diferentes como el realismo sucio de Bukowski, la novela laberíntica y grotesca de Foster Wallace y Thomas Pynchon, la apuesta burlona de Michel Houellebecq, la seriedad de Muñoz Molina, la salida enigmática y con suspense de Murakami, la denuncia de Chirbes o Roberto Saviano en Gomorra, el testimonio de Patria, de Aramburu, la novela bestseller tipo Javier Sierra, la vitalidad de la china Sanmao. Bendita Generación del 70: J.J. Armas Marcelo, Juan Cruz, Fernando Delgado, Víctor Ramírez, Alberto Omar, Juan M. García Ramos, Luis Alemany, etc. Con Isaac de Vega y Arozarena nos tocó fundar la novela canaria contemporánea, tuvimos nuestros quince minutos de gloria, éxito de público, éxito de crítica dentro y fuera de Canarias.
La novela no es ya el espejo de Galdós pues el autor practica la subjetividad, la búsqueda interior, el escepticismo. La obra se contagia de muchas cosas: el cine, la filosofía, los medios de comunicación, las series de TV, los móviles, internet. La narrativa utiliza la intertextualidad: contiene ensayo, psicología, poesía, etcétera. Las ideas que tenemos sobre la realidad varían, el progreso técnico desvanece el mundo físico e inmutable en el que creíamos, ahora estamos ante la modernidad líquida, según Bauman. En las generaciones anteriores valores y dogmas eran sólidos, ahora la realidad es inestable y precaria, el individuo se hace flexible y adaptable al molde político y social. La veloz evolución de la tecnología provoca un acelerón histórico, y paralelamente se producen cambios profundos en la moral. Por ejemplo, ¿quién habría vaticinado que el matrimonio homosexual fuera legalizado? Por otro lado, Prima lo individual y el consumismo, nada es permanente, ni el trabajo, ni la responsabilidad. La realidad está manipulada, de ahí la posverdad, el arte de confundir verdad y mentira. La música y la pintura han evolucionado formalmente, pero la literatura se maneja con la palabra, los códigos de la gramática, la sintaxis. Por ello es difícil ir más allá de Joyce, Faulkner o Cortázar. Prefiero a Mozart, el barroco italiano y los Rolling antes que Schoenberg, me gustan los impresionistas y Chagall en vez de la oferta de Arco. Necesito que la expresión artística me cuente una historia. 
Abunda una degradación del libro ejecutada por celebridades de la TV o el espectáculo, contenidos groseros, trapos sucios, subliteratura analfabeta en país de no-lectores. Se incrementa la novela de género, con apogeo de la novela negra y de la llamada novela romántica, pero conviene volver a la novela-novela, la novela total. En España la novela negra suele adoptar el camino del compromiso y la crítica social, así Lorenzo Silva. No se trata de explicar la realidad sino de describir situaciones, a riesgo de venir filtradas por las ideas del autor. La crisis económica ha dejado tocada a la cultura, han descendido los asistentes al teatro, conciertos, cine y también los compradores de libros, pero vamos hacia una cierta recuperación. Hay nuevas formas de publicar, está el libro electrónico y son frecuentes las autoediciones. En Canarias se publican anualmente más de mil libros, las tiradas son cortas; la escritura se ha democratizado, salen cientos de escritores de los talleres. Pero, con mucha oferta para elegir, la sociedad se ha desmovilizado. Ojalá se incrementaran los lectores, los clubs de lectura. La literatura hecha aquí supera los cinco siglos, las letras canarias tienen dignidad desde las Endechas a la muerte de Guillén Peraza, (1487) desde Cairasco de Figueroa (siglo XVI) a nuestros días.
Hay que seguir delante del ordenador hasta el final, morir con las botas puestas. Me ayuda este ejercicio semanal en el periódico al que me sumé en abril de 1972, una columna casi se parece a una confesión, cuentas cosas de ti mismo, situaciones, reflexiones. Un escritor que no escribe frecuentemente está muerto de antemano, igual está muerto si no lee, si no corrige, si no se exaspera cuando no vienen las ideas, si no lucha por obtener un poco de iluminación.

Nuestra última aportación es Cuentos gozosos/Cuentos traviesos, Ediciones Mercurio, 2017, a medias con Rosario Valcárcel, dos libros en uno, dos portadas, una de Luz Sosa y otra de la checa Katerina Spevakova; más de 100 cuentos en más de 400 páginas. El cuento vertiginoso, el cuento emocional, vivencial y reflexivo. Un experimento de dos autores diferentes, el mundo actual, sus paradojas, sus expectativas; cuentos intimistas y eróticos, rememoraciones, historias divertidas, múltiples escenarios. Decía Cortázar que una novela gana a los puntos y el cuento exige k.o., desde los rusos a los franceses, pasando por los norteamericanos y la excelencia de Borges-Cortázar. Aunque aquí mayoritariamente el cuento ha sido dirigido al consumo infantil (cuando en los centros docentes había dinero para adquirir ejemplares), la narrativa breve tiene buenos cultivadores.

(Ilustraciones: Cairasco de Figueroa, Benito Pérez Galdós)

jueves, 8 de febrero de 2018

Gozosos y traviesos

Juan Calero (Los Sauces, isla de La Palma)

Como en un cuento de hadas, este libro de relatos, Cuentos gozosos/Cuentos traviesos, nació en un ascensor hace muchos años.
La pareja palmero-canariona (y viceversa) más popular en la vida cultural de las Islas Canarias, ahora materializan por primera vez este matrimonio literario en un solo tomo, pero como pareja de traviesos y gozosos al fin, no van de la mano alternándose entre sus páginas, se viran de cabeza para los pies, para no compartir el mismo aliento, el mismo sabor literario y, separados por una mampara negra, se presentan con dos cubiertas diseñadas por dos artistas de la pintura, una por la grancanario-palmera Luz Sosa y la otra por la checa Katerina Spevakova. Más bien son dos libros por un mismo precio. De hecho para escribir estas 203 páginas de Luis León Barreto, contra las 197 de Rosario, me cuentan que a pesar de tener cada ordenador uno al lado del otro en la misma habitación atiborrada de anotaciones en papeles de disímiles tamaños y texturas, pegadas por el marco de las pantallas de los ordenadores, en la pared, sobre las mesas…, se prometieron no consultarse nada hasta el momento de la edición. Así es esta pareja en el trabajo, no en el amor, donde son todos uno. Y nos hacen un guiño dedicándose su mitad de libro entre sí.
En este volumen de cuentos predomina el dominio sobre el lenguaje de ambos autores, o sea el decisivo componente sobre las diferentes historias que nos cuentan. Eso es literatura, el edificio que construimos mediante el lenguaje, el instrumento más noble de la expresión humana. Como dijera Caballero Bonald, la palabra no debe describir las cosas, sino el efecto que esas cosas producen.
Tomando las palabras de Bolaños: Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince. Luis León Barreto nos regala de un solo golpe sesenta y ocho cuentos, mientras que Rosario Valcárcel, treinta y cinco, pero más largos, con casi exacta la cantidad de páginas.
Ellos manejan minuciosamente con apetito las fuerzas que los arrebatan, recreando con toda preciosidad las diferentes atmósferas que han bebido. Sus cuentos son para leerlos con una sonrisa en la boca, nada de la siniestra seriedad de cuentos muy serios que pocos conocen el final. Abordan temas tan disímiles, desde el recurrido uso del guasap, los drag de Santa Catalina, sus viejos por el mundo, incluso la mayoría se sitúan en La Palma, o surgidos por pura imaginación. Entre las dedicatorias, a Antonio Abdo y Pilar Rey, la eterna pareja de enamorados de la cultura palmera, o al pueblo de Garafía.
Para leerme este libro utilicé tácitamente las tres lecturas que me ofrece: comenzando por la cara de los cuentos de Rosario, o los de Luis, o ir alternando para hacerlo más delicioso aún.
Obvio regirme por las estrictas reglas establecidas que todo análisis sobre un libro debe seguir, o sea, hablar del autor, del continente y del contenido. Sobre los autores de este libro, me basta decir que son mis amigos: para lo segundo he ido desgranando algunas ideas en esta reseña y sobre el contenido, una deliciosa lectura.
No seré yo quien diga la última palabra sobre este bien encuadernado libro de la Editorial Mercurio, el mejor criterio de su lectura lo hace el propio lector. El lector de ficciones participa de ellas hasta el punto de convertirlas en una prolongación de sus propias experiencias, sintiendo con los personajes y acompañándolos en sus aventuras y desventuras, sumergiéndose en los innumerables laberintos de la imaginación.
El mantel y las copas están servidas, por favor, ahora juegan los lectores.
 
(De www.lapalmaahora.com)

miércoles, 7 de febrero de 2018

La crisis de las humanidades, la sociedad posthumana


No es la educación una prioridad para nuestros gobernantes. Si Finlandia marca la pauta en cuanto a excelencia docente, nuestro país se queda bastante por debajo de la media. El célebre pacto educativo, que debería ser cuestión de Estado, sigue ausente de la agenda de los partidos. Y por ahí la supresión de la Filosofía, la devaluación de las antiguas Ciencias Sociales, la falta de comprensión lectora, la escasa motivación del alumnado. Será difícil ver a nuestros jóvenes con un libro en la mano en vez de un móvil, será difícil que su expresión verbal llegue más allá de las 200 palabras de los guasaps. Hay quienes opinan que la culpa no es de las nuevas tecnologías sino de la mala literatura que circula por ahí, pero el asunto debe ser más complejo. Jerónimo Saavedra, que fue ministro de Educación, a la pregunta de por qué la educación es la medida de todas las frustraciones de España, opina que “se ideologizaron temas que no debían ideologizarse. La educación en ciudadanía es un ejemplo, la Formación Profesional es otro, ideologizamos el debate en vez de copiar la FP de Alemania. Podríamos pactar para mejorar los errores.”
Los empresarios reclaman una reforma profunda de las universidades, que deberían no estar al capricho de sus profesores, gestores y empleados sino al servicio del contribuyente y de las familias que confían en ellas para edificar el futuro profesional de los alumnos. Una universidad más vinculada a la gente de a pie. Reclaman flexibilizar las políticas de contratación e investigadores, potenciar los incentivos para la transferencia de conocimiento y mejorar la internacionalización. Nuestras universidades son endogámicas, en su interior se desarrollan clanes en permanente discrepancia, no son hábiles en captar la inteligencia sino en fomentar la mediocridad y tras la crisis se han quedado con un profesorado envejecido. Hace poco se hicieron públicos los datos referidos a la ULPLGC y a la ULL, y –como casi todas las universidades del país– eran devastadores. Pero lo mismo sucede con la media de edad de los médicos, y con los bomberos, guardias civiles, policías nacionales y locales, etc. pues la crisis nos ha privado de la incorporación de gente joven. La caída de la natalidad hace que la población retroceda, la sociedad envejece a marchas forzadas, y a los profesionales que la sirven les sucede lo mismo. Entretanto, el paro juvenil es una tendencia lejos de ser corregida. Si nuestros jóvenes no pueden emanciparse hasta pasados los 30, y reciben unos salarios inadecuados por trabajos en precario ¿qué futuro tenemos?

La norteamericana Martha Nussbaum ha escrito un libro que en España se titula Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, y habla de que estamos perdiendo los ejercicios intelectuales. Las sociedades democráticas necesitan que sus ciudadanos sean capaces de pensar, de concebir soluciones y vías alternativas para las decisiones prácticas, respetarse a sí mismos y respetar a los demás, comprender la conducta ajena y ser capaz de ponerse en el caso de otras personas. Lo más perverso que tenemos es el pragmatismo, el individualismo y el considerar el dinero como lo único importante. Hemos excluido el pensamiento crítico. Es decir, el pensamiento.

Según la ensayista, la crisis de las humanidades es una tendencia universal. La preocupación de los dirigentes se concentra en el lucro, no se piensa en que haya buenos sistemas educativos y es por ello que las habilidades humanísticas han sido dejadas de lado a expensas de la competitividad, que genera insolidaridad. La crisis de las humanidades forma parte de la crisis de valores, del incremento del pragmatismo, esa insolidaridad que se extiende como una lepra borrando antiguos valores cívicos. Piensan los profesores que se está imponiendo una visión mercantilista de la enseñanza, con criterios economicistas. Se cree que hay una gran obstinación por parte ministerial para impulsar unas materias por encima de otras, y en ello juega papel notable el informe PISA. Pero también se estima que hay muchas formas de leer el informe: una es que los alumnos no tienen buenos resultados en ciertas materias porque no tienen herramientas o habilidades suficientes.
La pregunta para qué sirve la filosofía en la vida cotidiana encuentra la respuesta de para formar y hacer personas. La utilidad inmediata puede parecer ajena a la vida, pero convendría desarrollar las capacidades para argumentar y seguir pensando. Por ello, los profesores piensan que con la filosofía se puede ayudar a organizar mejor las ideas de cada persona. Por ejemplo, se puede ayudar a preguntas tan simples como si es imprescindible vivir en una sociedad, si sirve cualquier regla para ello, si el fin justifica los medios. La filosofía ayuda a pensar y a vivir. Está claro que el avance técnico ha traído pérdida del humanismo, inmersión en la idea de consumir y poseer. La industria cultural produce bienes de manera masiva, todo lo producido está orientado al ocio pasivo, es decir a la mera reproducción y la trivialidad. El individuo se ha convertido en un mero objeto de mercancía, al que solo le importa imitar y reproducir. La técnica conquista poder sobre la sociedad. Quienes tienen el poder son  los que delimitan los patrones de consumo, ya no existe el interés por servir sino el interés por ganar y competir.

Todo lo que llevamos dicho debe relacionarse con las predicciones de cambios sociales, tecnológicos y científicos que se esperan para próximas décadas. Monedas y ganancias virtuales, papás robots, coches conducidos por telepatía, órganos humanos impresos en 3D son algunos de los vaticinios que formulan los principales laboratorios de ideas en este comienzo de 2018. Para algunos nos hallamos ante la cuarta revolución industrial, para otros estamos en el inicio de la era posthumana, pues los desarrollos que se van a contemplar van a tener gran impacto de transformación en las personas, la sociedad, los negocios y la administración. Un futuro de ciencia ficción.

lunes, 5 de febrero de 2018

Cuentos bicéfalos

No deja de ser un riesgo que dos autores recojan en un solo volumen, abordando un mismo género, una muestra de su producción literaria. Decimos esto porque, con solo girar en nuestras manos el ejemplar que tiene dos portadas, y llevados por perversa curiosidad, propicia hacer lecturas cuasi paralelas como el cotejo de estilos, la exploración temática o la indagación en la estructura textual. Esto sucede con Cuentos traviesos/Cuentos gozosos (Mercurio Editorial, 2017) de Rosario Valcárcel y Luis León Barreto. No es la primera vez que abordamos por separado la obra de estos dos creadores tras una lectura atenta a efectos de presentación o de comentario crítico. Ahora, enfrentados en el mismo volumen, la comparación deviene por sí sola. Mientras Valcárcel se estrena en la publicación literaria en edad madura, con nietos en el mundo, Barreto escribe desde su juventud lagunera de veinte años, y ha mantenido su plural creación en diversos géneros, día tras día, a lo largo de medio siglo. Esta pareja de autores, que conviven cada minuto en la vida real, tiene cada uno, contra lo que pueda parecer, una diferente cosmovisión como creadores. Rosario Valcárcel escribe cincuenta cuentos gozosos con el
denominador común de lo que se clasifica como literatura erótica, un filón que le ha dado singularidad en nuestro ámbito cultural, además de estar en la referencia de la literatura hecha en Canarias por mujeres. Son dos claves socioliterarias que sin duda determinan la perspectiva de lectura y de análisis. Rosario es la mujer desinhibida que en cada uno de sus cuentos exhibe a un narrador que expone sin pudor escenas eróticas con la libérrima licencia que otorga la creación literaria. Sus textos ofrecen una estilística de literatura nacida para ser recitada en voz alta, como si fuese un relato originado en la oralidad, lo que le confiere un rasgo de intimismo, casi de confidencialidad con el lector. Reiteraciones, expansión sintáctica en tríadas, manejo del estilo indirecto libre, prosa poética y tensión narrativa son aspectos que constituyen pasos de consolidación en la trayectoria de su creatividad. Por su parte, Barreto sigue fiel a una estética lineal, que con referencias a la realidad circundante quiere atraparla en un marco genérico de sustrato periodístico, que ha sido nutriente de su cualificada vocación literaria. En sus relatos se manifiestan múltiples escenarios isleños, y otros espacios físicos por los que ha trotado, haciendo revivir a personajes y tiempos históricos, el de la globalización, antropología canaria en diversas evidencias (realismo mágico, paisajes volcánicos y playas, ámbito rural, núcleos urbanos de aluvión...) que constituyen el mosaico de estos relatos, elevando a categoría literaria la anécdota con que se ha encontrado en su mirada vivencial. Desde un anuncio de brujo multiusos, hasta el paseo por un barrio de Telde, relatos de amor y perfiles de urbanitas que viven en soledad. Dos autores, dos estilos, que escalan puestos en nuestra tradición literaria.

(José Luján, Piedra lunar, La Provincia, 5 febrero 2018, www.laprovincia.es)

jueves, 1 de febrero de 2018

Luz Sosa y Dolores Campos-Herrero, una pintora, una escritora

 
Es el momento de las mujeres, las que maduran su arte y el homenaje a las que ya se fueron. Luz Sosa es pintora con la exposición Emociones abierta en el Club La Provincia y Dolores Campos-Herrero, escritora tempranamente fallecida, a la que han editado Historias de Arcadia y otros cuentos. Una antología recién publicada, en Ediciones La Palma, que dirige Nicolás Melini. Todavía recuerdo el domingo en que nos llamó Santiago Gil a primera hora, para que acudiéramos al cementerio del Puerto.
Luz Sosa, pintora grancanaria con antecedentes familiares en La Palma, presenta Emociones en el Club La Provincia, hasta el viernes 16. Estudió Ingeniería, trabajó en publicidad y diseño y poco a poco empezó a pintar. La sala repleta en esta, su tercera individual, aunque ha participado en numerosas colectivas. La muestra consta de 16 cuadros y cuatro acuarelas, la serie central se compone de desnudos femeninos y además hay varios rostros femeninos, simples imágenes. Luz, mujer de hoy, incorpora en su trabajo la idea de redención de las mujeres actuales. La escritora Rosario Valcárcel hizo un análisis de la obra y del recorrido de la artista, que descubrió la pintura en 2003, en un momento de crisis emocional y profesional, y lo hizo por consejo de su madre, también pintora. El trabajo artístico le permitió sentirse libre, aprender el camino de las emociones. Señala Valcárcel que Luz supera su crisis a través de su labor, el ansia de libertad, con pinceladas rápidas, sueltas, inquietantes y lúcidas; aporta imágenes simbólicas sobre la psicología de la mujer, una composición moderna con perspectiva de género y mirada feminista, la mujer activa, deportista e independiente, con criterios propios, que se reivindica por su propia presencia en la sociedad, decidida y activa, desafiante, luchadora. Es visible el camino de afirmación frente a los muchos tabúes de la sociedad antigua.

Hay retratos y autorretratos, rostros y desnudos al óleo sobre fondos acrílicos y acuarelas. Señalemos los cuerpos en el mar, diáfanos y certeros, con una dinámica de las aguas, transparencias sugerentes, y el desnudo de la propia Valcárcel, en el que la mirada y los rojos transmiten sensualidad, seguridad y alegría de vivir. La exposición señala una superación respecto a anteriores aportaciones, ahora se ve una línea de investigación y compromiso, como decíamos los fondos del cuadro son dinámicos y novedosos, confirman deseos de ir más allá de la pintura repetitiva, el atrevimiento de quien pretende construir su camino propio. La artista ya no desea ser una simple copista de imágenes ajenas, ya no desarrolla un simple afán imitador, se aparta de lo decorativo e intenta investigar y crear. Procura presentar su propia voz, se despega de la fácil tarea del repetidor de modelos ajenos e inicia su crecimiento personal, su determinación de mostrarse tal cual es. Así contemplamos a la persona que se afirma más allá del conflicto del tiempo pasado. Este verano llevará su obra a una ciudad de Polonia, en compañía de otros artistas residentes en Gran Canaria, y en meses sucesivos tiene previsto mostrarla en el lugar de sus ancestros, Aridane, La Palma. Si mantiene motivación y trabajo, estamos ante una mujer a tener en cuenta en próximos años.

A Dolores (Tenerife 1954-Las Palmas, 2007) la homenajeamos en aquellas veladas literarias de la Sala Cuasquías, cuando cada cual leía sus relatos, sus poemas. Publicó cuentos tocados por la ironía insular, los homenajes a Carver, la defensa de la condición femenina, la construcción de mundos sutiles, a veces algo siniestros. Sorprendía la velocidad con la que publicaba; su cáncer de mama avanzaba imparable. Construyó su mundo alrededor de los desapegos, los éxodos y las contradicciones, un río turbulento que te arrastra, una ola salvaje. Desamor y energía, desasosiego y sorpresa, el vértigo. Con quince títulos, cultivó la poesía, la literatura infantil y el relato breve, su diálogo con los clásicos logró una obra innovadora y abierta a nuevos caminos, siendo una de las más reconocidas autoras canarias contemporáneas. Con vocación cosmopolita y un humor entre lo naïf y lo irónico, realizó nuevas lecturas de temas tradicionales, y la capacidad de recrear atmósferas siniestras, fantásticas, evocadoras y surrealistas. Periodista, activista cultural e impulsora de talleres literarios, fue una de las primeras firmas que apostó por la mini ficción con títulos como Santos y pecadores; Eva, el Paraíso y otros territorios; Ficciones mínimas y Finales felices. Buceaba en la naturaleza humana, compleja y contradictoria, con humor y trasgresión. El cuento exige tensión, exactitud, un desarrollo minucioso y concentrado; una bengala que sube y derrama sorpresa. Escribía con certera diafanidad, un minimalismo efectivo y contundente; párrafo corto y dicción correcta. Pero la aparente facilidad de lo sencillo escondía un afán de superación, una capacidad de reelaboración constante. La memoria, el foque fantástico que cambia la realidad, la luminosa, la infancia, diálogos punzantes, fogonazos impresionistas. Intuición femenina que despeja el camino, pasión.
En esta recopilación hay historias brevísimas y otras de más cuerpo en distintas localizaciones, desde las cotidianas hasta las exóticas gracias a los viajes. Narradas con agilidad, suelen traer un guiño en su tramo final. Claroscuros, iluminaciones, sombras, tensiones diversas que nos muestran la agria y turbulenta existencia. Cruza un aire ligeramente tenebroso pero también aparece una sonrisa que redime. Las mujeres han estado casi ausentes de la literatura escrita en Canarias, hasta que en los años ochenta del pasado siglo irrumpieron con fuerza. Entonces apareció un grupo de creadoras universitarias, profesionales de la enseñanza y los medios de comunicación, quienes exhibieron capacidad y rica imaginería. Entre ellas figuraba Dolores, tinerfeña criada en Lanzarote y residente en Gran Canaria. En su prosa había capacidad de lirismo y sutileza, desamor y energía, desasosiego y sorpresa. Intuición femenina que despeja el camino, pasión. Como decía Sabas Martín “su universo literario aparece regido por la ironía, la reflexión sobre la condición femenina y las complejas relaciones entre seres dominados por la monotonía y la costumbre de los sentimientos.”