El creador de Mafalda, Joaquín Salvador Lavado, ha muerto en Buenos Aires a los 88. El dibujante más internacional en español se marcha dejando viñetas sensacionales. En la foto, ante una escultura de su personaje favorito, en Oviedo

LUIS LEON BARRETO ------------------------------------------------------------------------------------------correo: leonbarreto49@gmail.com
El creador de Mafalda, Joaquín Salvador Lavado, ha muerto en Buenos Aires a los 88. El dibujante más internacional en español se marcha dejando viñetas sensacionales. En la foto, ante una escultura de su personaje favorito, en Oviedo
Bajo la temática del indigenismo canario en las tendencias estéticas del siglo XX, el Department of Latin American and Iberian Cultures, integrado en la Graduate School of Arts & Sciences de Columbia University, ha cursado una invitación al poeta canario para realizar una lectura poética y conferencia sobre el artista galdense que se suma a la estela de otras figuras claves del arte insular como Felo Monzón o Jane Millares, a quienes se dedicarán otras clases del programa docente neoyorquino.
Con esta actividad cultural en Columbia University, el autor canario vuelve a participar en el ámbito cultural hispano de Estados Unidos, tras la presencia en años anteriores en diferentes eventos literarios, como la asistencia al Festival Latinoamericano de Poesía en Texas, la presentación de la revista América Invertida en el SoHo neoyorquino o la conferencia impartida sobre Galdós en Boston University. Además, en el mes de octubre el escritor canario moderará una mesa de lectura en el Festival del Libro Hispano de Nueva York en este año 2020.
Samir Delgado (Las Palmas de Gran Canaria, 1978) es Licenciado en Filosofía, autor de libros de poesía y crítico de arte. Forma parte del consejo de redacción de la Revista Trasdemar de Literaturas Insulares y el proyecto “Leyendo el turismo” junto a David Guijosa y Acerina Cruz. Recientemente ha recibido el XXV Premio Internacional de Poesía Tomás Morales y el Prix International de Littérature Antonio Machado de Colliuore (Francia).
Estuvimos en la directiva con Sabas Martín, y
nos ocupábamos de los asuntos literarios. Por aquel lugar aparecía mucha gente:
Rosario Valcárcel, también Luis Arencibia, escultor y pintor teldense; Luis
Alberto Hernández, pintor gomero; Antonio Puente, periodista y poeta, Fermín
Higuera, poeta tinerfeño; Verónica García, poeta grancanaria, hija de García
Ysábal; Andrés Delgado, el pintor de Güímar con su mujer Heidi, además de
visitas de Juan Cruz y su mujer Pilar García Padilla, que figuraba en la
directiva; Nicolás Melini, Jorge Rodríguez Padrón, J.J. Armas Marcelo, Justo
Jorge Padrón, Fernando G. Delgado, etc, sin olvidar a Alicia R. Mederos, Montse
Cano y otras amigas. En Alcalá 91, al lado del Retiro, se inauguró el Espacio
Canarias, en la época de Milagros Luis Brito, Alberto Delgado y Blanca
Quintero, pero fue una breve experiencia y cesó cuando se agotaron los fondos
del Septenio.
En la
Casa de Canarias, como responsable de la sección de Arte, Andrés Delgado organizó las
exposiciones durante una larga temporada. En su obra personal describía las
montañas emblemáticas de su isla, esa Montaña Roja en El Médano, ese Teide picudo, y por eso lo embadurna de ocres, rojos, negros, verdes.
Acantilados de azul y sobre todo ello el volcán primigenio, el
padre engendrador de la memoria. Miembro de la Generación de los 70, Andrés
obtiene su mejor energía cuando vuelve a su isla y en ella se nutre.
Tiene
una apariencia de hombre calmado, pero sus inquietudes son constantes y por
razón de su trabajo viaja con frecuencia por Europa. En realidad, la más
entrañable Casa de Canarias estuvo en San Millán 2, en el piso de Andrés y
Heidi, al lado de la estación de metro La Latina, en las puertas del Rastro.
Allí hubo presentaciones de arte y de literatura, tertulias, debates. Andrés es
uno de esos insulares que se van pero nunca cortan el cordón umbilical. Además de pintor y escultor con varias obras
instaladas en diversos emplazamientos de la Península es un activista cultural.
Fue uno de los pilares del colectivo artístico Tres en Suma que ofrecía tres
estudios a creadores de todo tipo. Participaron poetas, escritores, músicos,
performers, artistas plásticos. Allí estuvieron Paco Rossique, Juan Carlos de
Sancho, Román Hernández, Hugo Pitti o Magdalena Medina, entre otros. Sacaban
una revista cada dos meses, y se hará un documental sobre los diez años del
grupo y sus actividades. En total, por sus salas pasaron unos 300 creadores que
tomaron parte en iniciativas impulsadas sin apoyo institucional.
Piedras fue el título
de su penúltima propuesta en la sala ST de la capital grancanaria: esculturas y
pinturas. La inspiración venía de los barrancos, los riscos, los malpaíses.
Piensa que hay cientos de negros diferentes, el de la obsidiana no tiene nada
que ver con otro tipo de lavas, como sucede con la de los volcanes del sur de
Tenerife, de los que sale la tosca. Busca la materia del paisaje,
y la recrea. Añade: Empecé a hacer cuadros con volúmenes, muy matéricos, y eso
me lanzó a la escultura. Después del bronce experimentó con el barro, y confirió
a la arcilla una apariencia telúrica llevándola a los 1.300 grados; se quema y
semeja piedra de volcán. Confiesa su preferencia por la materia no perdurable: Me
gusta el arte efímero. No estoy buscando que sean obras eternas.
Desde que expusiera por primera vez en las islas, 1972, su obra se ha visto en Madrid, Málaga, Logroño, Pontevedra, Valencia, Cuenca, Albuquerque, Utrecht o Berlín. Sus piezas se incluyen en la Fundación CajaCanarias, el Cabildo de Gran Canaria y la Fundación Antonio Pérez de Cuenca. Con su inseparable Heidi, creó espacios de acogida, este mismo verano convocó Cocinarte, un evento en el cual artistas y escritores se reunieron en su casa de Arico, en el sur de Tenerife. Andrés sin Heidi no es Andrés, pero juntos son un vértigo. En la madrugada de hoy, 22 de septiembre de 2020, nos ha dejado Heidi víctima de un cáncer. Su cuerpo será velado en el cementerio de Santa Lastenia de la capital tinerfeña. En la fotografía, tomada en Madrid, se ve a Rosario Valcárcel, Heidi Medina, Andrés Delgado y quien suscribe.
Pedro Lezcano, escritor y político, cumple su centenario en estos días. Humanista y trabajador de la palabra, fue un honor trabajar a su lado en el Cabildo de Gran Canaria.
Las
ciudades vacías, el planeta parado. Da la impresión de que nos han quitado el
futuro, de golpe y porrazo el enemigo está presente en tantos frentes que hemos
de acostumbrarnos a convivir con él. De la misma forma que aprendimos a coexistir
con la violencia del terrorismo y otros males, ahora tenemos que aceptar que ya
no vamos a poder hacer planes, ni proyectos, ni tener pequeñas metas. Pues
siempre estaremos en manos del virus, de lo que él imponga.
Ha muerto el gran escritor catalán Juan Marsé, a los 87 años. Novelista de la Barcelona marginal y barriobajera, es autor de Ultimas tardes con Teresa, Encerrados con un solo juguete, Si te dicen que caí (Premio Juan Rulfo en México), La oscura historia de la prima Montse y su obra más floja: La muchacha de las bragas de oro, con la que ganó el Premio Planeta. Fue Premio Cervantes en 2008 y su obra tropezó con la censura franquista. En sus últimos años fue vilmente combatido por los independentistas catalanes, que no admiten que escribiera en español.

El falso Coetzee era un hombre que entró en una farmacia igualito que Coetzee, el premio Nobel de Literatura sudafricano, pero vestido con una ropa de deporte desastrada e incluso sucia, unas zapatillas raídas y unas extrañas gafas con doble cristal que le habrían dado aspecto de guardia civil si no fuera porque el cristal más externo no era oscuro, sino marrón clarito, casi transparente y colorido. El hombre miraba unos estantes con potitos, parecía costarle mucho la decisión de escoger un potito que se comería él, eso lo tuve claro. Era un hombre que comía potitos, y por momentos también era Coetzee, que estaba en España promocionando Siete cuentos morales. Y aunque las fotografías de Coetzee en la prensa le mostraban como un hombre pulcro, con una camisa blanquísima, refulgente, recién sacada de la lavandería del hotel, y una exquisita americana negra, o quizás azul marino, a mí no se me antojó raro que ese mismo Coetzee limpísimo llevara días deambulando por Madrid, vestido con un chándal y lavándose como los gatos. No me extrañó que el verdadero Coetzee fuera casi un mendigo, alguien que dejaba de cuidar de sí mismo en cuanto sus editores y su agente le dejaban a solas. El potito de fruta que el hombre cogió de la estantería me pareció la prueba definitiva de que se trataba, en efecto, de Coetzee, un vegetariano militante que seguro que estimaba que un potito era una buena merienda, y no sólo eso, sino que además le gustaba. Me pareció, en fin, que casaba con Coetzee el gusto por los potitos de fruta, y que había demasiadas casualidades, pues el hombre era idéntico al escritor si este llevara días vagando por la ciudad y durmiendo en alguna pensión modesta.![]() |
| Fotografía cortesía de Alan Smith (Perú, 2019) |
EEUU es el país del mundo donde más se protegen y a la vez donde más se violan los Derechos Humanos. No es de extrañar la explosión de protestas de cada verano porque allí los afroamericanos tienen muchas posibilidades de caer bajo la represión policial, por motivos nimios. Ahora se junta el racismo y la "colonfobia", que consiste en derrribar las estatuas de Colón porque lo consideran instigador y responsable de la colonización americana y, en definitiva, de los desastres raciales de estos momentos. Además, el cantante Miguel Bosé se suma a las teorías conspiranoicas cuando señala que Bill Gates está patrocinando la vacuna contra el coronavirus, y que cuando nos la administren nos van a meter un microchip para controlar a la humanidad, siguiendo el argumentario de las novelas apocalípticas de Orwell y Huxley, "1984! y "Un mundo feliz". En este caldo de cultivo, cada vez hay más desinformación, más "fake news", más manipulación. También los gobiernos han ocultado los muertos reales, han reaccionado tarde y mal, no supieron ver el alcance de la pandemia y tienen dudas ante el futuro que se nos viene encima. Y el colmo ha sido la declaración del cardenal de Valencia, Cañizares, para quien las vacunas del coronavirus se están elaborando con fetos abortados. ¡Genial afirmación!


